Ilustres: Arturo Pérez-Reverte
0:00 En Es Radio, en Casa de Herrero. En Es Radio, en Casa de Herrero. Con Esmeralda Ruiz. En Es Radio, en Casa de Herrero. Como me guste, como disfruto con esta sección de Ilustres. Jesús Fernández Zubeda,¿ qué tal? Muy buenas tardes. Lo estamos pasando bien y fÃjate el tiempo que hace.
0:44 Es verdad, es verdad. Lo dices por el calor, ¿no? El estÃo es de un mal gusto. Pero aquà con este aire acondicionado tan estupendo, al final uno está en la radio y se olvida de que fuera... Aire acondicionado barbario. SÃ, es verdad. Y uno disfruta más del verano y de pensar que está ya aquà en pleno agosto trabajando porque no pasa nada y porque los oyentes se lo merecen, claro que sÃ. Bueno, a ver, recuérdame si me he olvidado el cebo de la semana pasada. El tango de la guardia vieja. Es verdad, es verdad. Es un novelón. Es un novelón, es un novelón. Creo que además el personaje de hoy, el ilustre de hoy, comparte amistad contigo y con el jefe, con Luis Herrero. O sea, que es de confianza también. Me disculparán los oyentes. Pero hoy, como en las entregas anteriores y en las venideras, van a escuchar la voz de otro buen amigo mÃo. Y para eso está esta sección, claro que sÃ. SÃ, porque vamos a ponernos cursis, gracias a Dios, a la vida, al destino, al ADN madridista.
1:38 Elijan ustedes. He tenido la fortuna de gozar de la amistad de gente a la que admiraba desde que era niño chico. Eso no lo puede decir todo el mundo. SÃ, verdaderos gigantes del mundo de la cultura que fueron determinantes en mi trayectoria. antes de conocerlos por su profesión, su obra, su arte, en fin. Pero también tras conocerlos por su humanidad y su generosidad. Asà pues, esta tarde vamos a recuperar de la grabadora Lázaro, vamos a llamarla asà por su condición de resucitada vÃa josera. Resucitada, resucitada, sà señor. Una conversación con Arturo Pérez Reverte. Grande, grande. Un Arturo Pérez Reverte que llegó al diario Pueblo en 1973 y que recordaba asà su primer dÃa.
2:23 Yo bajo ahÃ, me siento allÃ, me siento allÃ, entrando ahÃ. Para mà era nuevo estar en las puertas, no habÃa entrado en la relación. Y en ese momento entra Raúl Cancio y le dice a Manolo Marlaska. Manolo dice,¿ tú qué?¿ Ya has conocido a tu padre? Y dice Marlaska, sÃ, estaba en la cama con tu madre. Ese fue mi primer contacto con el diario Pueblo. Lo primero que yo he oÃdo en el diario Pueblo es eso. El contenido de esta entrevista que le hice a finales del 22 o a principios del 23. Pero tú estás seguro de que se puede emitir todo SÃ, sÃ, sÃ. Está filtrado, rumiado. Vale, vale. No quiero yo que llegue un fax.
3:05 Y además es que el contenido de esta entrevista fue volcado en Nido de Piratas, un libro que escribà sobre el diario Pueblo. Gracias y por encargo de Arturo Pérez Reverte. Porque Raúl del Pozo y José MarÃa GarcÃa apoyaron la iniciativa. Pero el impulsor, el que dijo quiero que sea Ãbeda fue Arturo y estas cosas no se olvidan. Acaba de publicar, de verte enviado especial, una biografÃa de guerra. SÃ, bueno, ahà están reportajes y artÃculos sobre sus andanzas en Mozambique, Irán, Irak, LÃbano, Bosnia, que no eran precisamente venidor. Entre 1970 y 1992. Arturo nació en Cartagena en el 51. Siendo estudiante de bachillerato, hizo prácticas en La Verdad. Es un periódico de Murcia. Hizo reportajes sobre mineros y sobre marinos mercantes.
4:01 Con 20 años se vino a Madrid a vivir las aventuras que habÃa leÃdo en sus novelas favoritas y se metió en el periódico de los sindicatos verticales. Pueblo era un lugar especial. TenÃa ese carácter especial. Y la gente era especial. Entrar en el pueblo te hacÃa especial. Tú podÃas ser lo que fueras, pero entrar en el pueblo formas parte de una especie de núcleo, de clan, de familia especial. No todos nos querÃamos, no todos nos llevábamos bien, ni mucho menos. HabÃa todo, envidia, putada, tal. Pero es como estar en la legión extranjera. Ahà habÃa de todo. Y te daba una especie de orgullo, te sentÃas distinto. Eres un periodista de élite. Entrar en el pueblo tiraba 400.000 ejemplares. Tiraba más de lo que después tiró, más que información, el que más tiraba era Pueblo. Entonces, claro, estabas en la élite, te cogeabas con los mejores reporteros del mundo, de España, gente capaz de vender a su madre por una primera página, capaz de mentir, de trampear, de sobornar de lo que fuera. O sea, cuando yo después he estado por el mundo, todo lo que yo he hecho por el mundo, viajando, sobornando a aduaneros, yo solo aprendà en el dÃa de Pueblo.
5:06 Es que la literatura, la pluma, al final te la dan estas experiencias. La genialidad, claro, la picaresca, todo esto es lo que te va formando. Y la inteligencia, por supuesto, que ya viene de base. Pero, en fin, esto es lo que va forjando tu carrera como gran escritor en su caso. Y las ganas de él, el sentimiento de vocación La curiosidad, que eso es esencial también en Pérez Reverte. SÃ, sÃ. Un Pérez Reverte que inició sus andanzas en Puebla, en la Mesa Nacional. Dio el pelotazo con un reportaje sobre el yate Apolo, que era un barco que se... que se hundió en Canarias... y en el verano del 74... se marchó al LÃbano por su cuenta... hago reportajes... ha sido muy espectacular... durante el mes del 74... el principio del 74... y en verano...
5:47 me voy al LÃbano... entonces Fernando de la Torre... el director... el subdirector... que ya se murió Fernando de la Torre... que me querÃa mucho... a raÃz de lo del petróleo... al mundo árabe... muy amigo... es el tÃo... me da contactos en Beirut... y en el LÃbano... yo me voy para allá... no me manda el periódico... voy yo por mis medios... para el periódico, pero el viaje me lo pago yo. Después me pagaba mi sueldo, pero el viaje al LÃbano me lo pago yo de mi bolsillo. Entonces está ya la guerra de Chipre. Yo me paso a Chipre, hago un trabajo bastante interesante y cuando vuelvo ya soy un reportero respetado. Y al año siguiente me mandan a todo el año al Sahara.
6:29 Es que no lo dice él, pero que tenÃa 22, 23 años cuando se marcha. SÃ, sÃ. Una barbaridad fÃjate qué experiencia. Y nada, pues eso, que con veintipoquÃsimos se va al Sáhara, que en el 75, como todos sabemos, era un polvorÃn. SÃ, sÃ. Aterriza en el Ayun con la idea de pasar un par de semanas. Y al final no fueron un par de semanas. Se quedó nueve meses. Nadie habÃa hablado hasta entonces de la guerra del Polisario. Esa guerra no existÃa, no se conocÃa. yo supe que estaban combatiendo ya en la parte abandonada por los españoles hablo de noviembre cuando no habÃa sido no se habÃan retirado del todo los españoles ni nada y entonces yo tenÃa muchos buenos contactos ahà entonces conseguà que mis amigos del polisario me llevaran algo y entonces fui a la zona liberada entrevisté a Lulei que era el jefe del polisario que después murió en un bombardeo en Mauritania y volvà con un reportaje entrevistando al jefe del polisario y con las primeras fotos de combates en el Sahara se habÃan hecho nunca se llamaba la guerra secreta del Sahara se publicó en Pueblo era un despliegue tres páginas con fotos y tal por ahà andan en las hemerotecas me dieron por desaparecido entonces claro las noticias mÃas en mi periódico yo no se lo habÃa dicho a nadie que me iba o que no querÃa que las autoridades españolas me jodieran en el reportaje entonces me fui sin decir nada a nadie entonces claro en el periódico dije este tÃo ha desaparecido tal Entonces me dieron por desaparecido y me estuvieron buscando y no me encontraban. De hecho, me enteré de la muerte de Franco allÃ, estando allÃ.
7:52 Pero qué historión, ¿eh?¿ Quién pudiera afirmar esa vida? Es que reverte no es... Claro, esto es complicado cuando uno se dedica a esta profesión y tiene que tener muy claro a lo que quiere dedicarse o dónde quiere estar. Ãl es calle, él es guerra, son este tipo de experiencias. Ãl es vivir al lÃmite. No, y algo que yo creo que hemos perdido... Y es que un cronista y un reportero es un tÃo que va a un sitio, ve lo que pasa y lo cuenta. Entonces, Arturo estaba donde habÃa que estar, no estaba en la redacción. Una redacción que, por cierto, tampoco le fue del todo ajena. O sea, de Huertas 73, que era donde estaba la sede del diario Pueblo, pues recordaba personajes tan singulares como Paco el Pata, el de la Unión General de Televisores.
8:43 FÃjate. Entonces, como era de la UGT, llamaron a la Unión General de Televisores del CÃrculo Público. Oye, vamos a ver también que quede claro. Yo he querido separar el trabajo en redacción con el trabajo en calle porque no tiene nada que ver y en redacción también se hace un trabajo excelente. Pero esto es un mixto porque a él le aportaba todo. Ãl se quedaba con todo y le pasaba de todo en cualquier sitio donde él subiera.¡ Qué barbaridad!
9:37 Es que en la redacción de Pueblo habÃa unos personajes fascinantes. Por ejemplo, también me contó sobre cierto taquÃgrafo gay que tenÃa fantasÃas con Jomeini y claro, pues generó cierto cachondeo en la redacción. Era un tÃo estupendo, estupendo. Era magnÃfico. Una gran persona. Pero el tÃo fue cuando lo de Jomeini. Entonces el tÃo se enamoró de Jomeini. O sea, decÃa que Jomeini era el gran libertador de Irán. Era muy fan de Jomeini. Y entonces estaba siempre con Jomeini. TenÃa fotos de Jomeini. En aquel momento, claro, todavÃa no se sabÃa lo que iba a pasar. Unos lo sabÃamos, pero otros no se dieron cuenta. Y entonces... Un dÃa de pronto dice,¿ quién es el hijo de...? Sale el tÃo al pasillo, estaba dividido en mamparas de cristal. Sale el tÃo,¿ quién es el hijo de puta? Entonces le habÃan mandado una foto que se veÃa, un dibujo que se veÃa a Khomeini dándole por el culo a él.¿ Quién es el hijo de puta?¿ Qué tal? Silencio administrativo. Entonces, de vez en cuando llegaban anónimos, anónimos, que el JomÃn es tan de coña, tal, foto, tal, trucada, tal, tal, JomÃn te manda besitos, tal,¡ hijo de puta! Y yo salÃa y me pasaba asÃ,¡ hijos de puta!¡ Quieres dar la cara, hijo de puta! Que a ver, no se les comentó,¿ cómo no me sabe que era carmÃn con su compañero? Que yo fui asÃ,¡ hija de puta! Y un dÃa, llegó yo a la redacción, pronto a las, empezamos a vernos a las siete de la tarde, ¿no?
10:53 Llego yo, una vez que fue a las cinco, llego a no sé qué antes, y veo al subdirector, que era Antonio Gómez Alfaro, expertos en gitanos, porque un tipo el mayor experto en gitanos que habÃa en España en ese momento, fue jefe nacional y después fue subdirector, pues estaba de subdirector ya, y veo que está el tÃo como no me acuerdo, con un bote de cola pelicán que usamos para pegar los teletipos antes de corregirlos, habÃa cogido una foto de un tÃo, de una revista, de un tÃo con un ciruelo asà de grande, y el tÃo le estaba pegando una foto de Jomé y dice Como digas algo, te mato. No he visto nada. Y a la hora...¿ Quién es el hijo de puta? Un tÃo... Un tÃo... Eso era el pan de cada dÃa.
11:44 A ver, a ver, a ver. Tú eres consciente de que aquà hay cosas que son claramente censurables. Probablemente no tendrÃamos que haber emitido. Bueno, mal por mà por confiar en ti y en lo que me traÃas, pero hemos vendido material inédito y es material... inédito y son anécdotas reales vamos a compensar con algo que es rigurosamente cierto y que además engarza con lo polÃticamente correcto asà que conversamos diciendo que en Pueblo en la relación de Pueblo habÃa mujeres habÃa muchas mujeres en comparación, tampoco vamos a decir que la paridad como tal existÃa pero en comparación pero en aquel momento es importante y eran mujeres bravas y unas excelentes periodistas que defendÃan lo suyo con un par de varios.
12:39 Era un periódico muy feminista, era un periódico lleno de tÃas. Y además ahà no habÃa todo tal, ahà era un plano... Evidentemente, el periódico era muy bestia, te voy a comer el coño, ese tipo de cosas. Era un periódico muy bestia, muy machista en el sentido de la dialéctica y de las maneras. Pero las tÃas tenÃan el mismo nivel y trabajaban igual y filmaban igual y tenÃan... Estaban tan duras como nosotros, ¿eh? Tan duras como nosotros. Una tÃa de esas tierras no se achantaban. Juana Ebernes, alias Juan Viernes. La misma Julia Navarro, con tan dulce, que era muy guapa, por cierto. RoserÃa CastÃn. Soraya. Era gente muy dura. Gente de armas tomadas. No eran tÃas que se achantaran. Una groserÃa te contestaba cuando era groserÃa. Yo no, porque yo no era grosero.
13:21 Pero no se cortaban un pelo. Oye, estás para echarte un polvo. Se lo vas a echar a tu madre el polvo. Hace falta más tÃo que tú para... Ese tipo de... No, no, no. Eran tÃas muy bravas todas. Es que la redacción generaba unas maneras, generaba una cierta chulerÃa. Buena parte de las maneras que muchos de nosotros hemos tenido después, por una cosa o por otra, provienen del diario Pueblo. Era una especie de adiestramiento en la dureza. Ãramos duros, audaces, desvergonzados, descarados. Es que el diario Pueblo, y quien te ha leÃdo lo sabe, era un ecosistema singular, ¿no? Especial, de la época. Y en el que yo hubiera disfrutado como un enano. Seguramente.
14:05 Lo que pasa es que Pueblo cerró cinco años antes de que yo viniera al mundo, el 17 de mayo del 84. Cuando Pueblo cerró, Pérez Reverte se fue a la televisión, triunfó, como todos sabemos, entre prensa y escrita y televisión acumuló. tres décadas como periodista y reportero, en la que, como dice en el prólogo de Enviado Especial, acumuló crónicas, libros, fotografÃa, memoria, cicatrices, también escepticismos, desesperanzas y hartazgos. Todo lo que se irÃa filtrando después, despacio, en novelas y en artÃculos, sobre todo en los publicados desde 1993 en el XL Semanal. Cierro comillas. Todos sabemos que Arturo es académico de la lengua y es el escritor español vivo más importante. No hay otro como él, aunque le fastidie a sus enemigos. Unos enemigos que yo creo, Esme, que se dividen en dos tipos.
14:54 Están los envidiosos por un lado y los sectarios por otro. Estamos en España, Nil Nobum Subsole. Bueno, pues a Arturo se le disfruta leyéndole y yo le he disfrutado muchÃsimo escuchándole. Creo que ha estado muy bien. Te he visto sufrir Es que hay partes que podrÃamos haber hablado tú y yo en privado, pero entonces no tendrÃa sentido esta sección No sé si de una manera quizá un poquito inconsciente propuse en su momento a Jesús Fernández Zubeda, que es Jesús Fernández Zubeda. Muchas gracias, compañero. Para la próxima. Me ha gustado mucho. Ah, el cebo, el cebo, claro, que no se nos olvide. TodavÃa nos quedan muchos programas. A punto, venga. Bueno, hijo de actor. Y ya?¿ Asà me lo dejas?
15:35 Ahà te lo dejo. No me centras un poquito más el balón? No, no, no. Hijo de actor, muy bien. Es que han sido muy masticaditas las últimas. Venga, ya está, tienes razón, tienes razón. Gracias, hasta la semana que viene. Hasta pronto. Adiós. En Casa de Herrero, con Esmeralda Ruiz.
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