Oct. 23, 2026

¿Tienen derecho los hijos a DECIR QUE NO a los juntes familiares - Confesionario Mañanero

¿Tienen derecho los hijos a DECIR QUE NO a los juntes familiares - Confesionario Mañanero
¿Tienen derecho los hijos a DECIR QUE NO a los juntes familiares - Confesionario Mañanero
El Mañanero Radio
¿Tienen derecho los hijos a DECIR QUE NO a los juntes familiares - Confesionario Mañanero

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0:00 Atención padres, madres que van rumbo al colegio, este tema es para ustedes. Nosotros, la familia Alli, estamos en tema familiar Me gusta eso. Están ganando los Alli. Me rendí, hermano. Yo lo que espero que tú cheques tu WhatsApp y tu DM con la misma frase, ahora tú eres Alli. Llegó la época de los juntes familiares Estamos entrando en la espiral familiar. Vienen los Thanksgiving, vienen los Halloween que ya se están celebrando y viene la Navidad Dominicana que es especial. Se comienza desde ahora, desde octubre, los angelitos, la vaina. Tienen derecho los hijos a decir, yo no voy para eso. Paso a explicar. Se visitan los abuelos. Hay que visitar a casa de abuelo por abuelo. Ambos. Ambos, desde lado y lado. Se visitan los tíos. Mucha actividad de familiares, pero ya el adolescente que está en su mundo...

1:00 Tiene derecho el adolescente a decir, y quiero que me llamen los adolescentes que van en camino, papá, suelten los teléfonos. Y dejen que sean los hijos que hablen. Y no les pelliquen por debajo. No los pelliquen. Tiene derecho el hijo, Nagüero, a decir, yo no voy para donde abuela, porque voy a oír los mismos cuentos, a tío que se emborracha, a la tía que se pone a dar gritos. Que tío era caliente en los 12 años. Tío era caliente en los 12 años. Los mismos cuentos son. La tía que me obligó a comer las pasas. Sí, o la que te bañó chiquito. Mira, yo te lavo el bobo. Exacto, sí. Yo creo que la mentalidad de los padres arcaicos hay que cambiarla, boli. Yo estoy de acuerdo con eso. Había antes una imposición. de que el niño no opinaba, no se le consultaba. Ya es otra generación de padres que hemos entendido que no vamos a repetir el patrón de nuestros padres. Fue como una conducta heredada. Yo creo que no, el niño, tú le preguntas,¿ cuándo tú quieres ir?¿ Quieres ir para donde abuelos? No. Ah, no, pues no hay problema, ahí tu maleta. para que te vaya a la casa para que te vaya a la casa porque un muchacho que no trabaja y yo lo mantenga y yo le diga vamos a poner los viejos míos y diga que no sabes tú que debajo del puente a las 17 lo encontrarán con lo que se pueda llevar pues tú me vas a decir a mí que un muchacho que no tiene carro hay que llevarlo las ropas se las compras tú lo que se va a consumir para allá lo pagas tú no va a poner un peso más que la presencia y él no trabaja porque a qué hora se tiene que levantar el otro día Él no va a decir, no, yo voy a ir para un abuelo porque yo tengo trabajo mañana. Usted no trabaja. Hasta que usted lo produzca en una casa y se mude.

2:32 O usted ponga la mitad de lo que yo pongo en la casa, usted va a poner yo diga. Farling,¿ tienen los muchachos derecho de decir, papá, yo no quiero ir para donde tía hoy? Si es adolescente, sí. Yo entiendo que tiene el derecho. Más paso a explicar. Por favor. En Navidad hay vacaciones. Esos muchachos en el colegio tienen días que no ven las amiguitas. Entonces... El único chance que ellos tienen de dar su besito cuando los padres se van a reunir para donde los abuelos, que ellos se quedan solos. Es verdad. Entonces, si ustedes no pueden, quédense y ya hablen el día antes. Mira, mi mamá y mi papá se van y vamos juntando tú y yo por ahí porque es el único chance de dar su piquito un mes de vacaciones en esa gente a veces. No, es el único chance. Si ustedes quieren, no vayan. Cueli.

3:14 Miren la cosa. Yo siempre he entendido que en la adolescencia, en un momento ya tú puedes discernir que sí, que no. Yo creo que tú dices, papi, mira, si voy donde abuela, analice qué voy a hacer allá. Voy a estar en el patio, viendo la mata de mango que está seca. La de cereza, la de cereza. La de cereza, sí, porque yo, la abuela mía, yo maroteaba mango. Y en la mía, cereza. En los minas. Una picazón del diablo que daba esa martita. Atrás de tres cerezas. Al tropical, yo iba al tropical allá. Espérate, Boli.¿ En el Cachón de la Rubia había No, no, en Lomina, en Lomina. Ah, ok. No, en el Cachón de la Rubia eran árboles frutales que había. Pero yo estoy sorprendida con lo de cereza en el Cachón de la Rubia. No, en Lomina, en Lomina. En cereza, en el Cachón, en el Cachón era peor. En el Cachón teníamos mango, aguacate, guayaba, guayaba. Acuérdate, María Luisa, que para la época de nosotros eran bosques, había más bosques.

4:04 Sí, claro. un monte hermano un monte y culebra pero si daba frutas un monte como que él se crió en las afueras de New York son las aledañas al New York un monte donde hicieron la película de Armaconda un monte hermano adelante Y yo le decía a veces a mi papá y mi mamá, concha de papá, déjenme en la casa cuidando la casa. Ese era mi cuento. Papá, yo me voy a quedar cuidando la casa, el hogar, tranquilo. Váyanse donde abuelo y abuela a compartir el Madrid-Madrid. Porque había una tía que me besaba en la boca. Había una tía que yo no sabía qué le pasaba y aquella su cariño era... Besándome la boquilla.¿ Qué le pasa a esta tía mía?¿ De qué edad? No, ya mayor. Y fumaba.

4:55 Y fumaba. En el trabajo de mi papá, oye, en el Consejo Nacional de Drogas, había una señora muy amable que fumaba. Y ella te daba los besos mojados. Yo me quería morir cada vez que esa señora decía, papá. Cariñosa que son. Dígame, Melissa.¿ Está bien que ya la adolescente diga, papá? Coño, suéltame en banda, yo me quiero quedar. Mi mamá, que es una mujer muy sabia, utiliza una frase filosófica que dice, el muchacho no se gobierna. Entonces, cuando mi mamá dice, y entiendo que así debe ser, mire muchacho, usted adolescente, niño, va para donde abuela, va para donde tía, usted tiene que ir. Y le invito a esos adolescentes que van de camino al colegio en este momento y a los niños que van a la escuela, no pierdan las costumbres. Porque se ha perdido la costumbre de ir a las fiestas familiares, tomar dos sillitas plásticas y dormirse en el medio.¿ A dónde vamos a parar en la República Dominicana si antes cada vez que uno iba a un junte familiar... siempre había un muchachito durmiéndose en una silla plástica. Entonces, si usted no quiere compartir usted toma sus dos sillitas plásticas, usted se acuesta en el medio de la gente y se duerme. Porque si los niños tienen una capacidad enorme que uno a cierta edad ya no tiene, es dormirse hasta en medio de una guerra.

6:13 Así que ya usted sabe, aunque uno quiera, usted va. En Venezuela, los adolescentes, incluso hasta los jóvenes de 18 años, no se mandan solos. O sea, siempre se hace lo que dicen los padres. Ahora bien, en el caso de los adolescentes de la actualidad que creen que se mandan solos, en verdad, y tienen bastante actitud, no se han dado cuenta de que dependen todavía de sus padres y quieren independencia para lo que les conviene. Porque cuando llegan las 12 del 24 de diciembre, mamá, tengo hambre. Ahí son niños, ¿verdad? Exacto. Y cuando viene Santa y el niño Jesús y los reyes, mamá, hay mi regalo. Es verdad. Entonces, tú, mi niño lindo y precioso, que estás entre los 12 y los 14, 15 años, quedes en su casita y ya después que se haga mayor de edad, tome sus propias decisiones. Muy bien.

7:05 Vamos a que la gente tenga la oportunidad, Pérez y Farlin. Vamos a que la gente tenga la oportunidad. Llama ahora. En una familia todo el mundo tiene derecho a decir no quiero ir. Los adolescentes pueden quedarse en las fiestas familiares. Mañanero, buen día. Buen día, Boli, mi hermano. Boli, a los niños hay que darle participación. Ya, hay que dejarse de eso. La última palabra tienen que tenerla ellos cuando tú les preguntes algo. Ok, papi, así vámonos.

7:55 Mañanero, buenos días. Buenos días, Boli. Dale, baby. Mira, y además lo coro como hace con los primos y todas esas experiencias familiares. Es ahí que uno las aprende en esos juntes familiares. Entonces el muchacho no tiene derecho a decir que no va. No, no tienen derecho No, no tienen derecho. Mañanero, buenos días. Buen día, buen día, buen día, Mañanero. Adelante. María Luisa, primero de todo, te amamos. Ahí está. Ey, me ama también, tú me amas también. No, Dios libre. Te amo a matar entre todos. Dale Con papel y todo. Boli, oye,¿ qué sucede? Ellos tienen derecho a decir que no van. Nosotros, los padres, somos los que tenemos la facultad de decir,¿ te queda o no te queda? Entonces, los míos me dicen, yo no voy. Digo, muy bien por ti, pero súbete en la guagua y tienes cinco minutos.

8:51 Exacto, yo no voy porque... Sígueme contando aquí, sígueme contando. Mañanero, buen día. Buen día, muchachos. Dale. Si estuviéramos hablando en el multiverso perfecto, como dice el nagüero, el niño que no pone nada en la casa es como un florero, es donde usted lo ponga. Pero hay que también, si fuera algo en la vida cotidiana, en la vida normal, tenemos que entenderle que a veces hay niños que no quieren ir a casa de abuelo, de tío y eso, porque hay situaciones... Situaciones que se dan, que los niños viven y que a veces los padres no nos dan cuenta. Yo tenía un... Yo no quería ir donde una tía mía por un perrito que tenía.¿ Cómo así? Que me odiaba el perro. Y yo a él.¿ Qué te hacía?

9:34 Era incompatible. Y yo también. Nosotros nos odiábamos.¿ Y por qué nos vamos de fulano? El perro y yo no nos llevamos. Mañanero, buen día. Dale lo oye Hermano, pero que no es posible.¿ En qué se va a quedar haciendo un muchacho en la casa? Autotorándose, autoinvestigándose. Camine. Última, hello. Buenos días. Está buena. Dale. Es decente, es decente. Boli, hay un bagaje cultural y una historia que es donde los abuelos que se aprenden. Entonces, tradición no se puede dejar nunca. Eso es parte de la historia y el crecimiento de cada uno de nosotros.

10:14 Yo estoy de acuerdo contigo y la señora que llamó. Óyeme, yo agradezco que a mí me obligaran a ir. O no que me obligaran, porque el término obligado no existía. Es que vamos. No hay opción. Si la casa se va a quedar vacía, tú no te vas a quedar solo. Yo agradezco que tanto los Ariza como los Valera Lo arisan con más frecuencia. Cada cierto tiempo hacían unos juntes familiares. Y yo tengo esas memorias de mis primos, mis tías, los otros amigos, los vecinos. O sea que gracias por esa crianza y gracias por esos juntes. Dele ahí. Yo tengo otro tipo de memoria, no igual que la tuya Tan linda, ¿no?¿ Qué le pasó a usted? Era bonita. Yo siempre estaba por quedarme en la casa cuando niño. Había una señora que nos cuidaba nosotros y...

11:00 A veces le decía, no, que me ponía, ¿sabes? Para que haga pipí, para que te acuestes. Pero a mí me gustaba porque la mano le temblaba. ¡No, no, no, no! ¡Chico Aportando calidad al contenido.¡ Lo otro!