July 5, 2026

¿Puede el café volver a ser un motor económico para Colombia?

¿Puede el café volver a ser un motor económico para Colombia?
¿Puede el café volver a ser un motor económico para Colombia?
Mis Preguntas con Roberto Pombo
¿Puede el café volver a ser un motor económico para Colombia?

El café es uno de los productos más conocidos de Colombia, sin embargo, con el tiempo dejamos de ser una potencia exportadora. ¿Estamos viviendo una bonanza cafetera temporal?

Para este capítulo hablamos con la neuróloga clínica, Lady Ladino; con el exgerente de la Federación Nacional de Cafeteros, Gabriel Silva Luján; con Pablo Butteri, CEO de la exportadora de café Sucden Colombia; con Juan Esteban Orduz, presidente del Foro Mundial de Productores de Café; y con Germán Bahamón, gerente de la Federación Nacional de Cafeteros.

0:06 Soy Roberto Pombo. Bienvenidos a Mis Preguntas, un programa de Prisa Media patrocinado por CAFAM, una caja llena de oportunidades para trabajadores, empresarios y emprendedores. CAFAM, una caja llena.¿ Puede el café volver a ser un motor económico para Colombia? El café es uno de los productos más conocidos de Colombia. Sin embargo, con el tiempo dejamos de ser una potencia exportadora.¿ Estamos viviendo una bonanza cafetera temporal? Para este capítulo hablamos con la neuróloga clínica Lady Ladino, con el exgerente de la Federación Nacional de Cafeteros, Gabriel Silva Luján, con Pablo Bufferi, CEO de la exportadora de café SACDEN Colombia, con Juan Esteban Orduz, presidente del Foro Mundial de Productores de Café, y con Germán Bahamón, gerente de la Federación Nacional de Cafeteros.

1:01 Soy Roberto Pombo y este es el capítulo 197 de Mis Preguntas. Bienvenidos. La humanidad ha alcanzado logros que parecen impresionantes. Viajar más allá del límite del planeta, construir telescopios que nos permiten ver galaxias a millones de años luz, dividir el átomo o crear sistemas de pensamiento y económicos enteros. Para que todo eso sucediera, se necesitaron siglos de estudios, de experimentos, de trabajo. Y aunque usted no lo crea, también hizo falta un grano muy importante, un fruto que parece tener poderes mágicos, el café. Esta historia la conté hace muchos capítulos, pero se las voy a contar de nuevo. Varios autores, académicos e investigadores le atribuyen al café el desarrollo de ideas importantes que dieron forma al mundo en los siglos venideros y a lo que es hoy. Por ejemplo, el filósofo alemán Jürgen Habermas Destacó el papel de los cafés en Inglaterra y Alemania en los siglos XVII y XVIII, como lugares donde se producía la comunicación en forma de conversaciones y publicaciones. El escritor Michael Pollan desarrolla esa idea en su libro Tu mente bajo los efectos de las plantas, donde cuenta que la cafeína contribuyó a la era de la ilustración y a la revolución industrial porque se requería un pensamiento enfocado y lineal que es exactamente lo que causa la cafeína. Según cuenta Pollan, abro comillas, antes de que llegara el café a Europa, la gente estaba borracha

2:32 o ebria la mayor parte del día. Incluso desayunaban bebidas alcohólicas. Y los alcohólicos no van a ser racionales, lineales de pensamiento o enérgicos. Cierro comillas. Y con la popularización del café a partir del siglo XVII, las cosas cambiaron. Entonces comenzaron a crearse cafeterías dedicadas a la literatura, donde se reunía a escritores y poetas. Otras, eran específicas de la bolsa o de las ciencias. Según le dijo a la BBC el profesor de antropología Ted Fisher de la Universidad de Vanderbilt, abro comillas, el café alteró el curso de la historia y fomentó ideas de la ilustración y del capitalismo, cierro comillas. Incluso, cuenta el antropólogo, algunos industriales en Europa comenzaron a ofrecer cafés a los empleados, además de vender el producto a menor precio, Y no por un acto altruista, sino porque querían aumentar la productividad de sus empleados. O sea, tenemos un consumo de café ligado a la producción capitalista, lo que llevó a un aumento del cultivo en lugares como Brasil y Guatemala.¿ Cómo funciona el café o la cafeína en nuestro cuerpo que nos hace rendir más? Esto me explicó la neuróloga clínica Lady Ladino.

3:45 Querido Roberto, gracias de nuevo por la invitación. Mira, imagina que nuestro cerebro tiene como un medidor interno de cansancio. Desde que nos despertamos, las neuronas trabajan y producen una sustancia que se llama adenosina. Este es el freno natural del cerebro. A medida que avanza el día, se va acumulando, acumulando y nos dice es hora de descansar, baja la velocidad, nos apaga, sentimos cansancio. Lo fascinante es que la cafeína es casi idéntica a la adenosina, así que cuando tomamos café, la cafeína viaja al cerebro y va a los lugares donde debería llegar la adenosina y la reemplaza. En neurología lo llamamos bloquear el receptor, ella corta esa señal de cansancio y al quitar ese freno sentimos nuevamente alerta. Nos sentimos energéticos, motivados, felices. Mejora la atención, la memoria, la capacidad de razonar. Y esto es maravilloso. Pero, ojo, hay una regla de oro. Ese combustible cognitivo, esa gasolina, necesita un toque de queda. El cerebro ama tres tazas. Tres tazas al día reducen el riesgo de Alzheimer con muy pocos efectos secundarios. Más tazas son problemáticas. Y la última taza debe ser máximo a las dos de la tarde.

4:59 para no alterar el sueño. Porque un cerebro que rinde de día necesita saber dormir de noche. Y este producto tan exitoso en todo el mundo, que se encarga de quitarle el sueño y despertar a millones por igual en Ibagué, Nueva York y Guayaquil, Madrid, Buenos Aires, tiene una cara reconocible, una nacionalidad casi asociada automáticamente. Juan Valdés y Colombia. Colombia es sinónimo de buen café, Y hay una imagen que lo describe muy bien y data de 1954. Un hombre de bigote generoso, con una sonrisa amplia, que luce un sombrero aguadeño y que arriba le aparece de pie junto a una mula cargada de sacos de café.

5:40 Detrás de él, la cordillera de los Andes. Se trata de Juan Valdés, el personaje que encarna a todos los productores de café del país. Y sin embargo, esta imagen ficticia se convirtió en una de las más reconocibles del mundo. Más que la Estatua de la Libertad para Estados Unidos o la Tour Eiffel para Francia, Juan Valdés fue durante décadas la tarjeta de presentación de todo un país. Mejor aparezco un café. ¡Hola, Juan Valdés! Buenos días. Buenos días. Disfruta un buen café. Gracias, señor. Adiós. Adiós. Este es un fresco café de montaña directamente de Colombia.

6:33 Colombia le vendió al mundo la historia de un campesino dedicado, de un grano superior, de una tradición que merecía un precio especial. Y el mundo la compró, literalmente. En los años 50, las exportaciones de café representaban más del 70% del valor total de todo lo que Colombia vendía al exterior. Un solo grano sostenía una nación. Para entender lo que el café significó para Colombia, hay que ir hasta los días después de la Guerra de los Mil Días. A comienzos del siglo XX, el país se había destruido de una guerra civil brutal y acababa de perder a Panamá. La economía languidecía y fue en ese momento cuando el café, que ya se cultivaba en varias regiones andinas, desde mediados del siglo XIX llegó como caído del cielo para ayudar a reconstruir el país. El crecimiento y expansión de los cultivos fue vertiginoso. En los años 20, Colombia ya participaba con el 10% de la producción mundial de café. Una década después se había doblado esa cifra y para 1924 el café representaba casi el 80% de la exportación nacional. Un solo producto.

7:43 En los años 50 esa cifra seguía siendo extraordinaria. Las ventas de grano a nivel internacional superaban el 70% del valor total exportado por el país. Fue en ese momento que nos ganamos la placa de Nación Cafetera. El café no solo traía dólares, sino que además construía país. Con las divisas que llegaban se financió la infraestructura de transportes que Colombia necesitaba para industrializarse. Las ciudades cafeteras, especialmente las del eje cafetero, como Marisales, Pereira, Armenia, crecieron a un ritmo que otras regiones no conocían. Los bancos se abrían donde el café florecía, la red ferroviaria avanzaba para mover el grano hacia los puertos y la constante demanda de mano de obra permitió ocupar a una gran cantidad de campesinos y jornaleros, lo que creó una economía agraria que sostuvo el modelo primario exportador una buena parte del siglo pasado, lo que incentivó el consumo interno a través de un flujo de ingresos, salario o jornal. De acuerdo con investigadores de la Universidad Católica, Podemos decir sin temor a equivocarnos que el café fue el producto que permitió el desarrollo y la industrialización de Colombia la mayor parte del siglo XX. En 1927, en el segundo congreso cafetero que se celebró en Medellín, nació la Federación Nacional de Cafeteros, una institución que con el tiempo se convertiría en algo único en el mundo, una entidad privada, gremial, que manejaría durante décadas los recursos públicos del sector y construiría desde hospitales y escuelas hasta

9:17 las carreteras en las zonas rurales del país. Ese fue el momento dorado. El país olía a café. Colombia construyó buena parte de su infraestructura moderna gracias a las divisas del café.¿ Qué habría sido de Colombia sin esa bonanza cafetera? Le trasladé la inquietud al exgerente de la Federación Nacional de Cafeteros, Gabriel Silva Luján. Los colombianos a veces no dimensionan la magnitud de la transformación que significó la llegada del café a Colombia. El café a Colombia se inició por los Santanderes, bajó por la cordillera oriental hasta Cundinamarca y al mismo tiempo se fue expandiendo hacia la cordillera central y por todo el país con la colonización antioqueña. El café significó una revolución profunda en la sociedad colombiana. Gracias al café, millones de campesinos lograron encontrar una base de sustento sostenible y suficiente para mantener una vida digna. El café se convirtió en la columna vertebral de la economía colombiana, siendo el primer producto que se vincula realmente de manera permanente a la economía global y aún es así, en pleno siglo XXI, el café representa la estabilidad del sector rural colombiano. apunte a valor agregado con Juan Valdés y con todas las medidas que se tomaron desde el comienzo del siglo, ha reverdecido y se mantiene vigente la caficultura colombiana 1989 fue un año importante. Cayó el muro de Berlín.

10:49 Colombia vivía uno de los años más violentos de su historia, lo que ya es mucho decir. Pero el 3 de julio de ese año se dio otro acontecimiento que cambió el mundo y el café. En la sede de la Organización Internacional del Café en Londres, los representantes de los países productores y consumidores se reunieron para renovar el Acuerdo Internacional del Café, un pacto que desde los años 60 regulaba las cuotas de producción y exportación del grano en el mundo y le permitía mantener a raya la oferta, garantizando niveles razonables de precios para los agricultores de todo el planeta. Los productores querían continuar, los consumidores liderados por Estados Unidos querían terminar y ganaron los consumidores. Según relató el entonces gerente de la Federación Nacional de Cafeteros, Jorge Cárdenas Gutiérrez, Durante la negociación, muchos productores cafeteros, como los centroamericanos, se cambiaron de bando porque decían que el pacto no recogía la nueva realidad y que el mercado lo que quería era calidades. Según explica Cárdenas, el pacto cafetero fue un soporte para la economía del país por 30 años. Fue un acuerdo fundamental. Pero a finales de la década de 1980, las condiciones mundiales empezaron a cambiar con la idea de la libertad de mercado y la reducción del Estado. Por eso entran en crisis todos los acuerdos. Se consolidaba así la hegemonía del Consenso de Washington y la Escuela de Chicago.

12:15 Ese día se rompió un orden que había sostenido al café colombiano a miles de caficultores y familias por casi tres décadas. De la noche a la mañana el mercado quedó libre y la libertad de mercado, en ese caso, se tradujo en que los precios se desplomaran. Se estima que en solo un año los países productores ya habían perdido unos 6 mil millones de dólares por los bajos precios. El café suave colombiano, que antes cotizaba por encima del dólar por libra, cayó a niveles históricos. En 1993, el precio tocó los 50 centavos de dólar por libra, lo que obligó a muchos productores a vender a pérdida. Para Colombia, ese quiebre fue devastador. La federación tuvo que deshacerse de casi todas las empresas que había construido durante las décadas de bonanza.

13:01 El banco cafetero pasó a manos del gobierno y luego fue liquidado. Y la flota mercante gran colombiana, que según algunos analistas, solo dejó pérdidas operacionales y que llegó a representar el 41% de las inversiones de la federación, fue también liquidada dejando solo deuda. El modelo que había funcionado por décadas quedó herido de muerte. Y como si todo esto no fuera suficiente... Al país le apareció competencia nueva y bastante fuerte, Vietnam, que prácticamente no existía como productor de café. Antes de los años 80, entró con fuerza al mercado con café de menor calidad, pero a precios difíciles de competir. Además, Brasil aumentó su producción. A finales de los 90 y comienzos del siglo XXI, los precios tocaron fondos históricos.

13:46 El sueño de la nación cafetera parece haberse roto. Desde la ruptura del pacto hasta aproximadamente 2004, Colombia vivió lo que algunos economistas han llamado la crisis cafetera. 15 años de precios bajos, de productores que no podían cubrir sus costos, de abandono del campo y de una institución, la Federación Nacional de Cafeteros, que tuvo que reinventarse o desaparecer. Mientras tanto, Colombia diversificó su economía. Llegaron el petróleo, el carbón y nuevos sectores exportadores. El café dejó de ser el rey. Desde entonces, el negocio no volvió a ser el mismo. Busqué a Pablo Luteri, de la exportadora de café Zucden Colombia, y le pregunté¿ Podría haberse evitado el desplome del sector cafetero?¿ Qué hicieron más Colombia y la Federación en las décadas previas para ser tan vulnerables a esa crisis?

14:40 Yo haría una pequeña precisión. Más que un desplome del sector, hablaría de una caída del precio internacional que naturalmente afectó los ingresos del productor y del país. Y también hubo más volatilidad, etc. Pero desde una perspectiva puramente de mercado hay que mencionar aspectos muy importantes. Por ejemplo, el consumidor se benefició con mejores precios y más diversidad. El consumidor también ahora puede consumir más y mejor y eso se ha notado en el mercado. Al tener un mercado menos regulado, más libre si se quiere llamar, también ganaron espacio otros actores a nivel nacional como internacional, tostadores, traders, importadores. El mercado es mucho más exigente y profesional, digamos, en este momento, más transparente, porque refleja con mayor claridad la oferta y la demanda.¿ Qué hicieron mal la Federación y Colombia en las décadas previas para ser tan vulnerables? Es muy fácil hablar después de 40 años, por supuesto, pero posiblemente lo que le hicieron mal fue no. hablar que se dependió muchísimo de un precio artificialmente protegido, podría decirse que el productor no fue formado masivamente como si lo estaban las demás empresas sobre coberturas, márgenes, financiación. Posiblemente se debió abrir el ecosistema a mayor competencia, por ejemplo, pero nuevamente es muy fácil hablar después de 40 años de historia ya conocida. Creo que acá la gran lección es que no se puede construir un sector bajo una premisa de protección permanente.

16:08 No todo es para siempre, ni siquiera la crisis. Aunque muchas personas asocian el café colombiano con un sector en crisis permanente, las cifras más recientes y las antiguas también cuentan una historia más compleja. En medio del ruido político, algo notable pasó en el campo colombiano. El año cafetero 2024-2025, que va de octubre a septiembre, cerró con una producción de 14.869.000 sacos de 60 kilos de la cifra más alta en 33 años y lo que significa un crecimiento de 17% comparado con el periodo anterior. Desde 1992, Colombia no cosechaba tanto café. Según datos de la Federación, las exportaciones totalizaron 13,3 millones de sacos, 12% más que el año anterior, lo que se traduce en un valor histórico de 5,400 millones de dólares. según datos del Ministerio de Agricultura y la Federación Nacional de Cafeteros.

17:06 Se trata de la cifra más alta registrada para el sector. La explicación de este buen momento es una mezcla de varios factores. Los precios internacionales han alcanzado niveles históricamente altos. Los programas de renovación de cafetales han mejorado la productividad. El café colombiano mantiene una reputación excepcional en los mercados especializados. A esto hay que agregarle una transformación silenciosa. Cada vez más productores buscan vender valor agregado y no solamente materia prima. Aunque países como Brasil y Vietnam ocupan los primeros lugares en toneladas o sacos de café, Colombia se ha concentrado en producir cafés especiales, denominaciones de origen, turismo cafetero, experiencias gastronómicas y exportaciones premium que generan ingresos mucho mayores que los obtenidos con el modelo tradicional. Y así como fue un buen año para la producción, algo similar pasó con la exportación. De acuerdo con cifras oficiales del DANI, entre enero y diciembre de 2025, las exportaciones del grupo agropecuarios, alimentos y bebidas alcanzaron los 15.307 millones de dólares, con un crecimiento del 33,2% frente a 2024. Y dentro de este grupo, el rubro café, té, cacao, especies y sus preparados aumentó. registró un incremento del 65,7% y se consolidó como el principal contribuyente al fortalecimiento del sector. El presidente de la Federación Nacional de Cafeteros, Germán Bamón, resaltó que las exportaciones de

18:37 café crecieron más del 70% en 2025 y alcanzó cerca del 38% del total de las exportaciones agropecuarias, lo que se tradujo en ventas de 22 billones de pesos y puso al café colombiano en más de 120 países, una cifra histórica. Esto también convierte a la producción de café como el sector no minero que más aporta a la economía colombiana. Pero, en buena parte, esto es posible porque, más allá de competirle a grandes productores en cantidad, el país y los caficultores se concentraron en una producción de café de especialidad, de mayor calidad. Café colombiano tiene hoy algo que muy pocos países productores tienen, reputación de calidad y una marca reconocida en el mundo. Colombia es el único país... donde casi el 90% de los cafetales tiene variedades desarrolladas por su propio centro de investigación, CENICAFE. Es el mayor productor mundial de café arábigo suave y en el mercado de cafés especiales, el segmento que crece con más fuerza en todo el mundo, sobre todo en mercados como el asiático, el nombre de Colombia tiene un peso que no tiene precio.

19:45 La federación lleva años apostando por esa diferenciación, Juan Valdés como marca global, el café tostado en origen, en lugar de exportar solo el grano verde, las alianzas con distribuidores en Estados Unidos, el ingreso al mercado chino y coreano. Esa estrategia tiene lógica y tiene ejemplos de éxito. El desafío en todo caso es mayúsculo. De las 560 mil familias cafeteras colombianas, casi la mitad sigue viviendo en condiciones de pobreza. Los costos de producción son altos. El cambio climático amenaza los cultivos.¿ Estamos viviendo una bonanza cafetera temporal o existe la posibilidad de construir una nueva etapa de crecimiento sostenido para el sector? Esto me contó Juan Esteban Orduz, expresidente de la Federación de Cafeteros en Norteamérica y presidente del Foro Mundial de Productores de Café.

20:37 Yo no veo bonanza cafetera y de hecho creo que este año y el próximo van a ser retadores, lo que sí hay oportunidades de crecer. Empezamos por los retos. El precio internacional del café arábico fluctúa mucho. En 2019 la libra estuvo alrededor de un dólar o menos, pero esto empezó a mejorar desde la pandemia. A finales del 23 estaba por debajo de 2 dólares. Y en el 25, con problemas climáticos y de producción mundial, estuvo varias veces por encima de 4 dólares. Desde finales del 25 el precio ha venido bajando y hoy está por debajo de 3 dólares la libra. Por tasa de cambio la cosa tampoco es fácil. El peso se fortaleció y hoy está entre 3.400 y 3.500 por dólar más o menos, cuando el año pasado estuvo con frecuencia por encima de 4.000. Además, la mano de obra se ha encarecido muchísimo también, igual que los fertilizantes, por las guerras en Ucrania y en Irán.

21:20 La producción también fluctúa. Mientras en 2019 produjimos un récord de 14.8 millones de sacos de 60 kilos, en el 21 bajamos a 11.1 millones, en el 24 pasamos a 13.9 millones y este año se prevé que caiga de nuevo por debajo de 13 millones. La buena noticia, sin embargo, está en el consumo, desde la pandemia y en la pospandemia. Hoy más personas conocen el origen del grano, valoran la calidad y cuidan la preparación. En el 25, el 46% de los estadounidenses dijo haber tomado café de especialidad el día anterior, según la Specialty Coffee Association. y según la National Coffee Association, el 66% dijo haber consumido café. Colombia está muy bien posicionada en el segmento de la calidad gracias en gran parte a sus instituciones cafeteras. Desde 1927, la Federación Nacional de Cafeteros ha construido esa ventaja, especialmente en Estados Unidos, nuestro principal mercado. Y ese trabajo ha continuado y naturalmente, adaptado a las nuevas tendencias de consumo y asegurando así un mejor precio para los productores a pesar de los vaivenes del mercado y de la economía.

22:15 La Federación Nacional de Cafeteros Es una institución histórica en el país y quizás uno de sus principales logros ha sido la creación hace más de ocho décadas del Centro Nacional de Investigaciones de Café, CENICAFÉ. En este centro, los productores se benefician de la investigación científica aplicada que ha permitido que el 88% de los cafetales sean resistentes a la arroya, un hongo que afecta a las plantas de café y que genera ahorros cercanos a 1,1 billones de pesos en tratamientos fitosanitarios. Los caficultores también han impulsado proyectos de desarrollo regional. Más de 34.500 millones de pesos en inversión para infraestructura vial y obras comunitarias en diferentes zonas cafeteras. Un aspecto que ha permitido a la Federación todos estos desarrollos es el Fondo Nacional del Café, una institución que por varias décadas ha financiado buena parte de la política cafetera colombiana. Este fondo se nutre principalmente de una contribución pagada por los productores y es administrado por la Federación Nacional de Cafeteros mediante un contrato con el Gobierno Nacional. Durante los últimos meses se ha intensificado la discusión sobre quién debe tener mayor control sobre esos recursos y sobre la forma en que se administra la institucionalidad cafetera.

23:34 En una reunión que se dio en la última semana de junio entre la Federación y el Ministerio de Agricultura, el Gobierno firmó la prórroga del contrato de manejo del Fondo Nacional del Café por cinco meses y dejó en manos del nuevo gobierno la firma del contrato definitivo. La discusión tiene varias capas. Desde el gobierno existen voces que consideran necesario revisar la gobernanza de una institución que administra recursos públicos y parafiscales. Desde la federación existe preocupación por la posibilidad de debilitar una estructura institucional que ha funcionado durante décadas y que muchos expertos consideran una de las razones del éxito internacional Sin embargo, un estudio reciente hecho por el mismo Ministerio de Agricultura concluyó que la Federación Nacional de Cafeteros cumple con los criterios de representatividad gremial nacional y reúne los requisitos técnicos, legales e institucionales para administrar el Fondo Nacional del Café.¿ Cuál ha sido el aporte del Fondo Nacional del Café y de la Federación a la industria cafetera del país? Esto me contó Germán Bahamón, gerente de la Federación Nacional de Cafeteros.

24:45 Le voy a dar solo un número redondo que es el que resume todo un informe de gestión de 10 años que además no olviden que es auditado, si se debe decir así, por la Contraloría General de la República cada año. En estos últimos 10 años, el Fondo Nacional del Café tuvo aportes por contribución cafetera o recaudó aportes por contribución cafetera por el orden de 3.7 billones de pesos. Y lo que la federación como administradora del fondo invirtió en los cuatro bienes públicos sumó 6 billones de pesos. Entonces, más allá de mostrarle la responsabilidad del manejo, es que hay un sistema cafetero que hoy lo único que propende es ponerle bienestar a la familia caficultora y que hoy es deficitario además. Entonces, la actividad comercial de la Federación en sus diferentes empresas, como Juan Valdés, como Alma Café, como Buen Café, le devuelve réditos a los cafeteros, porque son empresas del gremio, y eso hace que nosotros tengamos esa posibilidad de entregar los bienes cafeteros, incluso sabiendo que somos deficitarios, y además cubriendo con un pasivo pensional con mucha responsabilidad la flota

26:15 mercante gran colombiana, que cuesta 70 millones de pesos al año. Entonces, ese sistema hoy está... entregando resultados... y generando un andamiaje que es único... si usted se da cuenta... no hay ningún otro producto... agropecuario en Colombia... ni en el mundo... que tenga garantía de compra... y eso fue una creación de 1940... no de Germán Badamón... y esa creación lo que ha hecho es que... ningún cafetero... en el país... en 23 departamentos... haya tenido algún problema para vender... cualquier día de la semana... su producto del campo al mejor precio posible y de contado.

26:58 Y eso es una creación de un sistema cooperativo cafetero que permite que haya disciplina de mercado. Y la Universidad de Los Andes hace dos semanas sacó un estudio econométrico en donde demuestra que si no estuviera la federación Con ese sistema cooperativo, el cafetero colombiano terminaría recibiendo hasta 20.8% menos por su carga de café. Y eso es evidente porque es un tema de oligopsonio. Hay muchos vendedores y muy pocos compradores, con lo cual el poder está en la compra y no en la venta. Eso es lo que hemos venido nosotros haciendo, disciplinando el mercado. Eso estaba en riesgo.

27:41 El café puede ser motor de una economía rural más justa, de una marca país más sólida, de un agro que no dependa del extractivismo. Pero para eso hacen falta tres cosas que Colombia siempre ha tenido dificultades en construir al mismo tiempo. Estabilidad institucional, inversión sostenida en el campo y una visión de largo plazo que sobreviva a los ciclos políticos. Soy Roberto Pombo y este fue el capítulo 197 de Mis Preguntas. Nos vemos en un próximo capítulo. A partir de este momento, este capítulo de Mis Preguntas queda disponible en todas las plataformas de podcast. Este episodio fue posible gracias a CAFAM, aliado estratégico en el crecimiento de más de 40.000 empresas en Colombia.

28:29 Dirección Roberto Bombo. Asesor editorial, Daniel Sanpero Espina. Producción, Juan Abel Gutiérrez y Johnny Rodríguez. Guiones, Juan Abel Gutiérrez y Johnny Rodríguez. Postproducción de audio, Iván Ayala.