Aug. 30, 2026

¿Cuál es el nivel de sismoresistencia de la infraestructura del país?

¿Cuál es el nivel de sismoresistencia de la infraestructura del país?
¿Cuál es el nivel de sismoresistencia de la infraestructura del país?
Mis Preguntas con Roberto Pombo
¿Cuál es el nivel de sismoresistencia de la infraestructura del país?

El temblor del 10 agosto ha dejado centenares de muertos, más de 120.000 viviendas averiadas, más de 26.000 destruidas y casi 200 edificios colapsados, lo que se traduce en cientos de miles de colombianos sin un techo. ¿Qué tan segura es la infraestructura en Colombia frente a terremotos?

Para este capítulo hablamos con Daniel Ruiz, doctor en ingeniería y director del doctorado en ingeniería de la Universidad Javeriana; con la arquitecta y ex presidenta de la Cámara colombiana de la construcción, Sandra Forero; con Diana Vanegas, ingeniera civil especialista en Ingeniería sismorresistente; con Guillermo Herrera, presidente de la Cámara Colombiana de la Construcción; y con Juan Andrés Oviedo, ingeniero civil especializado en ingeniería sísmica y mitigación de desastres.

0:06 Soy Roberto Pombo. Bienvenidos a Mis Preguntas, un programa de Prisa Media patrocinado por CAFAM, una caja llena de oportunidades para trabajadores, empresarios y emprendedores. CAFAM, una caja llena.¿ Cuál es el nivel de sismo resistencia de la infraestructura del país? Más de 120.000 viviendas averiadas, más de 26.000 destruidas y casi 200 edificios colapsados. lo que se traduce en cientos de miles de colombianos sin un techo.¿ Qué tan segura es la infraestructura en Colombia frente a terremotos? Para este capítulo hablamos con Daniel Ruiz, doctor en Ingeniería y director del doctorado en Ingeniería de la Universidad Javeriana. Con la arquitecta y expresidenta de la Cámara Colombiana de la Construcción, Sandra Forero. Con Diana Vanegas, ingeniera civil especialista en Ingeniería Sismo Resistente. con Guillermo Herrera, presidente de la Cámara Colombiana de la Construcción, y con Juan Andrés Oviedo, ingeniero civil especializado en ingeniería sísmica y mitigación de desastres. Soy Roberto Pombo y este es el capítulo 205 de Mis Preguntas. Bienvenidos.

1:19 Hace casi 20 días, el 10 de agosto, Colombia vivió una de las tragedias más duras y dolorosas de los últimos tiempos. A las 7 y 34 de la mañana millones de colombianos se preparaban para comenzar otra semana, otra jornada laboral. Los buses y las calles estaban llenos de trabajadores y millones de otros colombianos ya habían comenzado la jornada hacía varias horas. Ese día mi celular recibió una notificación que nunca había recibido, en la que anunciaba que había detectado un sismo a cientos de kilómetros. Procuré pararme firme y mirar las lámparas que colgaban del techo para ver si había perdido la sensibilidad. El tiempo fue solo suficiente para decirle a mi esposa y a mi hijo que mi celular había predicho un terremoto y al finalizar la frase el anuncio se hizo realidad. Sentí el piso moverse y vi las lámparas pendurar colgadas del techo y solo atiné a agarrar a mi esposa de la mano y llevarla conmigo debajo de una mesa de madera. Conté los segundos y el movimiento seguía, las lámparas se seguían moviendo de lado. La alarma del edificio se activó. Llegué a los 50 segundos y sentía que el movimiento iba a durar para siempre. El temblor se estiraba en el tiempo.

2:30 Luego de lo que pareció una eternidad, por fin el piso se calmó. Según datos del Servicio Geológico Colombiano, el terremoto fue de magnitud 7,4 y duró entre 90 segundos y 2 minutos, dependiendo de dónde uno estuviera. Y aunque en mi casa no hubo daños y por fortuna todos estamos bien, Esos segundos entre la alerta sísmica y que el temblor sucediera salvan vidas. Pero¿ cómo es posible predecir, aunque sea por unos pocos segundos, un temblor?¿ Cómo es posible que un temblor durara tanto? Según lo explicó el Servicio Geológico Colombiano, sus estaciones de monitoreo registran vibraciones que ninguna persona percibe, mientras que lo que cada quien siente depende de la distancia al hipocentro y del tipo de suelo y de la construcción en la que uno está en ese momento. En terrenos de roca rígida las ondas se amplifican menos y en suelos blandos el movimiento se puede sentir por más tiempo del que en realidad duró.

3:29 El epicentro estuvo a casi 250 kilómetros de mi casa, en las montañas del municipio de San José del Palmar, en el Chocó. El hipocentro, que es el punto exacto bajo tierra donde empezó la ruptura, se ubicó entre 103 y 110 kilómetros de profundidad. Esto fue lo que técnicamente se conoce como un sismo intraplaca profundo, es decir, que ocurrió muy por debajo de la superficie, dentro de la placa de Nazca, que se hunde bajo la placa suramericana en un proceso que acumula y libera energía todo el tiempo. Esta profundidad, paradójicamente, fue parte de lo que evitó una tragedia mayor porque la energía tuvo más de 100 kilómetros de roca para repartirse antes de llegar a la superficie, en vez de concentrarse sobre un punto pequeño y cercano.

4:16 Lo que sí puede amplificar el movimiento en cualquier ciudad es lo que pasa cuando esa onda llega arriba y se topa con suelos blandos. Y eso fue lo que terminó golpeando con más fuerza a Cali, Pereira, Manizales y Quibdó.¿ Hay métodos más certeros para monitorear y alertar sobre posibles sismos? Esto me explicó Daniel Ruiz, doctor en Ingeniería y director del doctorado en Ingeniería de la Universidad Javeriana. Sí, pero hay que diferenciar entre monitorear, alertar y predecir. No existe un método científicamente confiable que permita predecir un terremoto diciendo con anticipación el día, la hora y el lugar exacto. Lo que sí podemos hacer es monitorear la actividad sísmica con acelerógrafos, sismómetros y GPS. En Colombia, por ejemplo, el Servicio Geológico Colombiano monitorea permanentemente el territorio con una red muy importante de estaciones. Pero también existen sistemas de alerta temprana. Estos no predicen el terremoto. Detectan que ya comenzó en algún lugar del mundo y aprovechan que la velocidad de la luz, que es la velocidad a la cual van las señales, viaja más rápido que las ondas sísmicas, que son más destructivas. Entonces uno puede decir que ocurrió un terremoto, por ejemplo, en el Pacífico, Pacífico Mexicano, que es uno de los casos clásicos, y alertar a Ciudad de México. Hay un terremoto que va en camino. Eso le da... unos segundos para que decenas de personas puedan evacuar.

5:34 Pero en realidad la prioridad debería ser fortalecer las redes de monitoreo y avanzar hacia sistemas de alerta temprana integrados con infraestructura crítica. En el caso colombiano no es tan fácil hacer eso porque en el caso de Bogotá, por ejemplo, puede ser afectada la ciudad por tres tipos de fuentes sismogénicas, un sismo generado en la falla frontal de la cordillera oriental o un sismo en el Pacífico. Podemos alertar sobre el sismo en el Pacífico, pero el sismo en la falla frontal nos daría muy poquitos segundos para poder evacuar. El terremoto impactó a buena parte del occidente del país y al balance más crítico, 321 personas fallecidas, 257 desaparecidas y 467 edificios colapsados, según el reporte de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres del 21 de agosto. Pereira sumó 93 fallecidos y 260 desaparecidos, según la misma fuente. Manizales y Quibdó reportaron cifras mucho menores, con seis y medio fallecidos respectivamente. Armenia, la más cercana geográficamente al eje cafetero, no registró un solo muerto. Chocó.

6:40 El departamento del epicentro no era una sorpresa en ningún mapa de riesgo. Antes del 10 de agosto ya era, según el Atras de Riesgo publicado en 2018 por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, el departamento que más se proyectaba perdería por terremotos en proporción a su propio patrimonio construido 0,89%, cuatro veces el promedio nacional según recogió la silla vacía.¿ Por qué a algunas ciudades les fue tan distinto? En Colombia ya nos habíamos hecho esta pregunta antes, en enero de 1999, cuando otro terremoto, mucho más débil en magnitud, pero mucho más cercano a la superficie, azotó el eje cafetero.

7:24 El sismo del eje cafetero, con epicentro en el municipio de Córdoba, Quindío... alcanzó apenas una magnitud de 6,2, pero fue hasta este agosto el más mortal registrado en el país, 1.185 muertos, más de 8.500 heridos y cerca de 36.000 viviendas destruidas o inhabilitadas en 28 municipios de Quindío, Risaralda, Caldas, Torima y Valle del Cauca, según recogió la Universidad de los Andes.

8:16 A diferencia del de este agosto, el del eje cafetero fue un sismo superficial, producto de la fractura del sistema de fallas de Romeral, y por eso golpeó con tanta violencia a una ciudad que estaba justo encima. Armenia quedó literalmente en el suelo. Y se reconstruyó siguiendo, esta vez sí, las normas sismo resistentes que el país apenas empezaba a exigir en serio. 27 años después, un terremoto más fuerte que el de 1999, volvió a golpear zonas muy cercanas, como Manizales, Pereira y hasta Cali, todavía más lejos del epicentro, y Armenia esta vez no registró muertos. Según explicó al diario El Tiempo el ingeniero civil Juan Francisco Correal, los daños de 1999 fueron tan extensos que obligaron a reconstruir buena parte de la ciudad bajo norma sismo resistente y esta reconstrucción es lo que parece haber sostenido la ciudad en pie casi tres décadas después. Ese hecho es probablemente el argumento más sólido que hay hoy en Colombia a favor de que las normas de construcción son la diferencia entre un temblor y una tragedia. La norma que salvó a Armenia tiene su propio origen, más atrás todavía en el terremoto de Popayán el 31 de marzo de 1983, uno de los más destructivos que ha vivido el país.

9:36 Un año después se expidió el primer código sismo resistente de la historia colombiana en respuesta directa a esa tragedia Según explicó Correal, esa misma norma rigió 14 años. En 1997, el Congreso aprobó la Ley 400 y bajo ese marco se expidió la NSR 98, la norma que reconstruyó Armenia. Y después su actualización de 2010. La NSR 10, expedida mediante el Decreto 926 de ese año y que sigue siendo hoy la norma vigente en todo el territorio colombiano. Desde 2010, la NSR 10 no ha tenido una revisión de fondo, según señaló El mismo Correala del Tiempo, 16 años sin actualizar el conocimiento con el que se diseñan los edificios donde vive el 83% de la población colombiana, la proporción del país que habita en zonas de amenaza sísmica alta o intermedia, según la misma fuente. La revisión pendiente sí existe, al menos en papel. Se llamaría AIS-124.

10:43 con el documento base ya listo, según explicó el docente Víctor Naén Piñeros al tiempo. Sin embargo, se trata solo de una propuesta técnica de la Asociación Colombiana de Ingeniería Sísmica, pero que solo sirve como guía voluntaria. Falta que el Gobierno Nacional expida el decreto que la vuelva obligatoria. Esa firma sigue sin llegar.¿ Qué se necesita más allá de la voluntad técnica para que una actualización normativa como esta realmente llegue a convertirse en ley? Escuchemos lo que me contó la arquitecta y expresidenta de la Cámara Colombiana de la Construcción, Sandra Forero La AIS-124 es el documento técnico de actualización de la norma NSR-10, que es la norma sismoresistente de Colombia. Ese proceso está avanzado.¿ Qué falta? Que la Comisión Asesora Permanente de Sismoresistencia acabe de darle la revisión final y se la pase al gobierno nacional como texto final con las recomendaciones para que se expida decreto. Ni siquiera debe ser ley.

11:51 Es un tema de decreto que está muy cerca de lograrse, pero ya se debe tomar esa decisión. Y mientras esa firma llega, el sismo de agosto ya dejó su propio veredicto sobre cómo se construye en Colombia. Hoy, según el balance de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, El sismo dejó 163.884 viviendas averiadas, 31.445 destruidas y 467 edificios colapsados. El ingeniero Albert Ortiz, de la Universidad del Valle, le explicó a CNN en español que buena parte de las fallas se concentra en la informalidad de la construcción, sobre todo en los municipios pequeños que rodean a las ciudades más grandes donde hay menos supervisión técnica. El ingeniero Víctor Naín Piñeros añadió otro listado de fallas recurrentes en las edificaciones que más sufrieron, ausencia de vigas y columnas de confinamiento, materiales inadecuados, ampliaciones que agregaron pisos sobre diseños pensados para una o dos plantas y modificaciones hechas sin ningún estudio de ingeniería, según explicó al diario El Tiempo. El terremoto, además de poner a prueba un reglamento de sismoresistencia de hace décadas, sobre todo puso a prueba si esa norma se estaba cumpliendo y qué tipo de protección promete cuando sí se cumple. Una estructura sismoresistente que cumple los requisitos mínimos de la NSR-10 está diseñada para evitar el colapso durante un sismo fuerte,

13:22 aunque pueda deformarse, agrietarse y sufrir daños estructurales y no estructurales. La norma contempla además sistemas de protección sísmica como los aisladores que reducen la transmisión del movimiento del suelo hacia la estructura y los disipadores de energía que absorben y disipan parte de la energía producida por el sismo. Esa diferencia puede ser decisiva después de un terremoto. Una construcción puede mantenerse en pie y aún así quedar inhabilitada por daños que sufrió y tener que cerrarse mientras es reparada. En edificaciones indispensables Como hospitales, la exigencia es mayor. La NSR-10 establece que los daños no deben ser tan severos como para impedir su operación y ocupación inmediata y continuada.

14:08 En un hospital, por ejemplo, no basta con que el edificio permanezca en pie, sino que también tiene que poder seguir funcionando después del sismo. Japón, que está sobre el cinturón de fuego del Pacífico, igual que Colombia, dio ese salto hace tres décadas. Su ley de estándares de construcción existe desde 1950, pero tuvo su revisión más profunda en 1995, después de que el terremoto de Kobe, de magnitud 7,2, dejara más de 5.000 muertos. Desde el año 2000, la norma japonesa además clasifica los edificios según su capacidad de resistencia sísmica. en una escala de 1 a 3 y el país incorporó de manera generalizada sistemas de aislamiento sísmico incluso en estructuras que no son hospitales ni edificios emblemáticos. Chile, otro país que vive sismos con mucha frecuencia, tomó un camino parecido, aunque con su propia tragedia como punto de partida.

15:02 El 27 de febrero de 2010, un terremoto de magnitud 8,8, uno de los más fuertes jamás registrados en el mundo, sacudió al país y dejó 525 muertos. Un mes antes, el 12 de enero de ese mismo año, un sismo de magnitud 7,0 había golpeado Haití y dejó, según los cálculos oficiales, más de 220 mil muertos. Un sismo muchísimo más fuerte, en términos de energía liberada, mató a una fracción de la gente que mató uno mucho más débil. Ese factor decisivo estuvo en la norma chilena, que hoy es una de las más estrictas del mundo y en que Chile la hace cumplir. Por su parte, México, un país que ha vivido en carne propia los efectos de los temblores, aprendió más ligada al tiempo que a la resistencia misma de los edificios. El 19 de septiembre de 1985, un terremoto de magnitud 8,1 devastó la Ciudad de México y dejó miles de muertos. De esta tragedia nació, en 1991, el primer sistema de alerta sísmica temprana del mundo, el SASMEX, desarrollado por el Centro de Instrumentación y Registro Sísmico. Ese sistema detecta las ondas P en la costa del Pacífico y da a Ciudad de México hasta un minuto de ventana antes de que llegue el movimiento fuerte, tiempo suficiente para salir de un edificio, para que un cirujano suelte el bisturí o para que un tren frene. Hoy protege a más de 25 millones de personas una alerta pública y gratuita, no la notificación aislada que a mí me

16:34 alcanzó a llegar el 10 de agosto.¿ Qué tan lejos está la infraestructura crítica del país, empezando por los hospitales, de cumplir el estándar de seguir funcionando el mismo día de un sismo fuerte? Le trasladé la inquietud a Diana Vanegas, ingeniera civil especialista en ingeniería sismo resistente. A respecto, vale aclarar que hoy en día con la norma sismo resistente 10, los hospitales, colegios y otras estructuras se consideran esenciales. que cuentan dentro de esta norma con unos criterios de diseño y construcción especiales para que si bien es cierto sufran daños menores pero no estructurales, sin que se produzca un colapso de la estructura después de un sismo fuerte. También es importante aclarar que después de un sismo fuerte podrían realizarse reparaciones menores necesarias y entrar en funcionamiento lo más pronto posible. Desafortunadamente, en el país existen hospitales y otras estructuras esenciales que no cumplen hoy en día y no están actualizadas o no cuentan con un reforzamiento necesario para que se presenten daños no significativos como los presentados en los hospitales el pasado 10 de agosto en la ciudad de Cali. Es por eso que se invita a que se haga un verdaderamente desde el ministerio o la entidad competente una revisión de estas estructuras para su reforzamiento y que se garantice una buena funcionalidad

18:05 después de un sismo fuerte. De nada sirven las normas más actualizadas del mundo si nadie las aplica y este es, según varios expertos, el problema más urgente del país. El 83% de la población colombiana vive en zonas de amenaza sísmica alta o intermedia y persiste al mismo tiempo un porcentaje muy alto de construcción informal, según el docente de estructuras Víctor Naim Piñeros. Además, Colombia es el país número 14 más desigual del mundo en sismoresistencia. El 36,5% de sus edificios no tienen ningún diseño antisísmico, según un reportaje hecho por La Silla Vacía.

18:48 Las estimaciones sobre cuántas viviendas se construyeron antes de que existiera una norma actualizada varían según la fuente. Un cálculo citado por ese mismo medio sitúa la cifra en 45% de las viviendas del país levantadas antes de la NSR 98, mientras que el cálculo propio de la silla vacía, con la base de datos de Global Earthquake Model, la eleva a 74.9% de viviendas construidas en el Código Sismo Resistente vigente. y de cada cinco unidades de vivienda que salen al mercado, tres son de origen informal, sin ninguna garantía de cumplir los requisitos sismoresistentes vigentes. Y aunque se crea que Bogotá, por ser la capital, es una ciudad muy regulada en ese sentido, pues no es así. La informalidad en la construcción supera el 60% en la ciudad, según explicó el ingeniero Daniel Mauricio Ruiz de la Universidad Javeriana. Buena parte de esta informalidad tiene nombre propio, los llamados fundiplacas, maestros de obra que llegan con una mezcladora a un barrio y funden placas y vigas de concreto sin que un ingeniero revise el proceso ni una curaduría lo apruebe. Y tener licencia tampoco es garantía suficiente. Basta con recordar el caso del edificio Space en Medellín, que colapsó en 2013 sin que hubiera ningún sismo, solamente por el peso de su propia estructura y que había pasado por la curaduría que le dio la licencia de construcción, pero nadie supervisó la obra mientras se ejecutaba. Omar Darío Cardona, doctor en

20:19 Ingeniería Sísmica y Dinámica Estructural y profesor titular de la Universidad Nacional de Colombia, puso el problema colombiano al lado de uno más lejano y más reciente, el de Turquía y Siria, donde en febrero de 2023... murieron cerca de 50.000 personas y las autoridades turcas terminaron deteniendo a decenas de constructores por no cumplir los códigos, a pesar de que Turquía tiene, según Cardona, una de las normativas sismoresistentes más sofisticadas del mundo. Busqué a Guillermo Herrera, presidente de la Cámara Colombiana de la Construcción, para preguntarle¿ Qué le falta al sector formal de la construcción para convertirse en una alternativa real frente a la informalidad?

21:01 Yo no diría que al sector formal le falta capacidad técnica para competir con la informalidad. El problema es que muchas familias no tienen la oportunidad de tomar la decisión para acceder a una vivienda formal y quedan condenados a la informalidad.¿ Por qué? Porque gran parte de la población en Colombia, por su nivel de vulnerabilidad, de pobreza, no tiene vivienda. la capacidad de ahorrar para una cuota inicial o de acceder a un crédito hipotecario o incluso a un subsidio. Ese es el gran problema que tenemos, porque en Colombia sí que hay empresas profesionales y normas técnicas y sobre todo mecanismos de control para producir vivienda segura y de calidad. Y el reto, el reto de la política pública, así hoy estén bajando las tasas de natalidad, el reto es contra la informalidad. Esa es la carrera que hay que ganar, porque en los próximos años Se va a requerir la construcción de más de dos millones de viviendas y la gran pregunta que tenemos que resolver como sociedad es quién las va a construir, cómo las vamos a financiar, cómo vamos a garantizar el acceso de los hogares más pobres y sobre todo cómo vamos a dar garantía de estabilidad, de seguridad y de sismo resistencia en las nuevas viviendas que requiere el país.

22:19 Juan Francisco Correal a quien ya he citado varias veces es experto en ingeniería estructural y diseño, sismo resistente y profesor del Departamento de Ingeniería Civil y Ambiental de la Universidad de los Andes. Él es el mismo ingeniero que reconstruyó la historia de Armenia y visitó dos quebradas después del terremoto del 10 de agosto y allá encontró algo parecido a un experimento de laboratorio hecho por la naturaleza. Las edificaciones diseñadas bajo la norma de 2010, la más vigente, sufrieron los daños que la norma anticipa como grietas y deformaciones, pero se mantuvieron habitables, según contó en entrevista en Caracol Radio. Para Correal, los daños que sí vio corresponden en su mayoría de edificaciones que no siguieron la norma sismoresistente. Según dijo en la entrevista, la sismoresistencia cumple un primer objetivo, proteger la vida, y un segundo, minimizar el daño. Y en las construcciones que sí la aplicaron, ambos se cumplieron.

23:17 Pero eso sí, Hay una trampa visual con la que Correal tiene especial cuidado y es que algunas edificaciones parecen modernas por fuera, con fachadas remodeladas y pintura nueva, pero sin serlo estructuralmente. Si se tramitó la licencia y se aplicaron las normas correspondientes en su momento, la seguridad está garantizada, explica. El problema es que con los años la memoria del riesgo se relaja y la prevención se relaja con ella. Esa memoria, corta, también golpeó al patrimonio. En municipios como Quimbaya, en el eje cafetero, las edificaciones más afectadas por el sismo de agosto fueron las del paisaje cultural cafetero, hechas de bareque, tapia pisada, adobe, construidas mucho antes de que existiera cualquier norma. La Asociación Colombiana de Ingeniería Sísmica trabaja hoy en incorporar a la normativa técnicas de reforzamiento seguro para esos materiales tradicionales, según contó Correal. Y de manera silenciosa, Hay otra urgencia pasando que casi nadie menciona cuando habla de reconstruir, la infraestructura que sigue en pie. El Centro de Estudios de Estructuras, Materiales y Construcción de la Escuela Colombiana de Ingeniería, Julio Garavito, advierte que buena parte de esa urgencia no está en las obras nuevas sino en las viejas, como hospitales, colegios, edificios públicos y miles de viviendas que se levantaron bajo reglamentos anteriores Y que lleven décadas en pie no es garantía de que vayan a comportarse bien frente a un sismo severo. Por ejemplo, para

24:49 hacernos una idea, Chile revisa su norma cada vez que ocurre un terremoto de magnitud considerable porque cada sismo deja información nueva sobre cómo respondieron realmente los edificios. Colombia, 16 años después de la suya, apenas empieza a hacerlo. De cara a la reconstrucción,¿ qué debería priorizarse?¿ Reforzar lo que ya está en pie o exigir estándares más altos en lo nuevo? Llamé a Juan Andrés Oviedo, ingeniero civil especializado en ingeniería sísmica y mitigación de desastres. De cara a la reconstrucción de edificaciones en las zonas afectadas por el terremoto, se deben entender ambos caminos. Reforzar lo existente, es decir, actualizando la normativa vigente. y continuar con las actividades de actualización normativa para estar, desde luego, a la vanguardia del Estado de la Arte y la Materia.

25:37 Los dos caminos nos deben conducir a una sociedad cada vez más protegida ante los efectos de los terremotos y otras amenazas naturales. Comúnmente en Colombia se ha optado por dos tipos de estrategias de reforzamiento sísmico y estructural que es reforzando elementos estructurales existentes y o adicionando elementos estructurales nuevos. Aunque el resultado de estas intervenciones han sido satisfactorios en términos de alcanzar la filosofía básica del reglamento, el cual es salvaguardar la vida de los ocupantes, la historia del país ha dejado una evidencia que quizás no sea suficiente el nivel de protección que se le otorga a ciertas edificaciones que deben garantizar su operación luego del terremoto. Este es el caso de hospitales. verificaciones indispensables y atención a la comunidad, las cuales han perdido operatividad parcial total en ciertos sismos importantes en nuestro país, como el que nos acaba de ocurrir.

26:23 Existe una nueva estrategia o una estrategia nueva de reforzamiento poco usada en el país y que ofrece un gran potencial de aplicación y se trata de reducir la energía sísmica que le llega a la estructura. En mi concepto, esa estrategia es la manera más inteligente y eficiente de hacerle frente a un terremoto. Por lo tanto, falta o cabe preguntarnos si¿ Cuánta afectación estamos dispuestos a permitir en edificaciones en atención a la comunidad?¿ De qué manera vamos a realizar el reforzamiento sísmico de estas edificaciones?¿ Y cómo vamos a garantizar un desempeño adecuado para la operatividad o funcionalidad de nuestra infraestructura? Colombia tiene desde hace más de 40 años una norma que funciona. Lo que no tiene todavía es un país que cumpla por completo esa norma. La diferencia entre esas dos cosas es literalmente la que separó a Armenia de las ciudades que este agosto volvieron a caer. Soy Roberto Pombo y este fue el capítulo 205 de Mis Preguntas.

27:24 Nos vemos en el próximo capítulo. A partir de este momento, este capítulo de Mis Preguntas queda disponible en todas las plataformas de podcast. Este episodio fue posible gracias a CAFAM, aliado estratégico en el crecimiento de más de 40.000 empresas en Colombia. Dirección, Roberto Pombo. Asesor editorial, Daniel Sanpero Espina. Producción, Juan Abel Gutiérrez y Johnny Rodríguez. Guiones, Juan Abel Gutiérrez y Johnny Rodríguez. Postproducción de audio, Iván Ayala.