Historias de Miedo Abril 8 de 2026 EL BAILE DE LOS DUENDES
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0:16 Bienvenidos sean a Miedoscope Donde el miedo no tiene horario Muy buenas noches, buenas noches, saludos a todos, bienvenidos Sean todos ustedes a una edición más de Miedoscope, mi nombre es Julio Flores Yo los saludo, les doy la más cordial de la bienvenida de esta noche, hoy es noche de 8 de abril del año 2026, estamos totalmente en vivo 10 de la noche en punto Saludos a toda la gente que ya se encuentra conectada Compartiendo, gracias Gracias por ayudarme con eso Un saludo muy especial a la gente que está Acá Un saludo muy especial A la gente que está acá en el chat Déjenme checo quienes están A ver Espérame Es que no me aparece lo de La gente de YouTube todavÃa A ver, vamos a ver Vamos a saludar aquà a la raza de YouTube. A ver, aquà está. Listo, ya estamos entrando ahorita al chat. Ah, aquà está. Katherine Gampal, saludos. Pablo Hernández. Saludos.
1:32 Saludos, Paola. Marcos Mérida. Está listo. Buenas noches. Saludos de Guadalajara. Diario escuchándote mientras has hecho partido de Fortnite.¿ Vas a ir al evento, Natanael, de Guadalajara o no? La raza de Guadalajara, neta raza, no me van a quedar mal porque estamos haciendo este evento y esperamos de ustedes. Esperemos que vayan, que se llenen los dos dÃas. La neta va a estar muy chido los eventos de Guadalajara, asà que no se los vayan a perder. Y a la gente del chat les comento que esos eventos no van a estar transmitidos en vivo. Los vamos a grabar y luego los vamos a. a pasar ya grabado saludos a Baby Text del Condado Web que escucha tu canal saludos y gracias por estar escuchando el programa un saludo también a Juliana La Torre que está acá conectada Lupe León Ana saludos Cote también está conectada Vicky Hernández saludos también un saludo muy especial para Ramiro RodrÃguez me mandó un mensaje en la tarde Ahà estuvimos platicando por Instagram. Saludotes, Ramiro. Gracias por seguir la cuenta del Insta. Y bueno, hoy tenemos algunas historias que vamos a estar contando, vamos a estar compartiendo con ustedes.
2:52 Pero obviamente siempre es bueno tener llamadas, ¿no? Siempre es bueno tener llamadas. Asà que si quieres comunicarte, puedes llamar al 831- veintitrés ochenta y seis seis cero seis. También te puedes comunicar si tienes oportunidad a través del WhatsApp desde cualquier parte del mundo gratis al más cincuenta y dos ocho treinta y uno veintitrés ochenta y seis seis cero seis. Es la miedo lÃnea para que nos marques, que nos platiques tu historia, nos cuentes si te ha pasado algo paranormal, algo raro. Porque aquà nos gusta muchÃsimo las historias extrañas, esas historias que nos dejan pensando muchÃsimo.
3:50 Vamos a empezar con una historia que tenemos por acá. Dice mi suegra tiene el don de escuchar a los ángeles. Incluso en algunas ocasiones se le han presentado. Además, ha tenido premoniciones de distintas formas de donde la gente pierde la vida, embarazos, accidentes, entre otros. Hace un tiempo ella me comentó algo que funciona como una especie de llamado a los ángeles. Consiste en hablar antes de dormir, presentarte, presentarse ante estos seres y pedir saber quién es nuestro ángel guardián. Dice pasaron algunos dÃas y una noche no podÃa dormir. Eran aproximadamente las 3 de la mañana cuando recordé ese tema, cerré los ojos y comencé a hablar tal como lo habÃan indicado. Al transcurrir unos minutos empecé a escuchar susurros. Después se fueron transformando en risas. Estas acompañadas de una voz de un hombre, ronco, pero claro que gritó, lucero, seguido de más risas con un tono. Siendo honesto, no sentà miedo. Sin embargo, por alguna extraña razón, no podÃa moverme.
5:04 SentÃa mucho frÃo y mis ojos no dejaban de llorar de manera involuntaria. Cuando logré tranquilizarme, mi primera reacción fue enviarle un mensaje a mi suegra para contarle lo que estaba pasando. Para mi sorpresa, ella estaba despierta a esa hora y conectada al WhatsApp, como si hubiera presentido la situación. Hasta ahora sigo pensando que ese lucero podrÃa haber sido Lucifer. Me gustarÃa saber si alguien más ha tenido una experiencia similar o si se le ha presentado algún ser con ese nombre, nos dicen por acá. Ustedes qué piensan? Me gustarÃa preguntarle a la gente que nos está escuchando ahorita. Si ustedes realmente creen que los ángeles existen. Porque igual nos vamos a volver a meter en ese asunto de que a lo mejor no existen. Yo que sé. Pero pues estarÃa increÃble que nos dijeran ahà en el chat, a la gente del chat que nos está escribiendo Si ustedes realmente creen que los ángeles existen o no Dicen que todos tenemos un ángel de la guarda, ¿no?¿ Quién sabe?
6:15 Saludos de la Oli, dice Oliver Hernández, saludos, saludos también al buen Viso Y tenemos la primera llamada de la noche, vamos a contestarla, buenas noches SÃ, buenas noches. Oye, mi nombre es José. Qué onda, José? Qué onda?¿ Cómo estamos? Bien, bien.¿ Y tú? Desde hace mucho querÃa comunicarme con ustedes. Bienvenido. Pero el número no lo marcaba bien. No lo oÃa bien, más bien. Ok, pues bueno, ya estás comunicado en este momento. Estás en vivo totalmente. Oye, querÃa contarles algo. Yo hablo de aquà de Nuevo Laredo. Ok.
6:59 Y querÃa platicarles algo de unos duendes que me pasó cuando yo estaba joven. Niño. Claro, adelante. Va, va directo. Hace muchos años, como en el 74, vivà en San Luis PotosÃ. Nada más oigan, vivà en San Luis PotosÃ. Llegué a vivir a... Cerca de la Alameda Central, de San Luis PotosÃ. Ok, ya sé, por ahà hay un... Entonces, sÃ, habÃa una calle que se llama José MarÃa Flores, y yo tenÃa dos dÃas ahÃ, viviendo en una vecindad. SÃ. Cuando me habla una de las vecinas, y me dice que tenga muchÃsimo cuidado, porque en la entrada de la vecindad, era una vecindad muy grande, entonces, con pocas casas, Pero afuera en la entrada... Se aparecÃan dos duendes... Ah caray...
7:54 Que eran muy juguetones... Entonces... Me dijo la señora... Ten cuidado... Necesitas llegar antes de las 10... Porque a las 10.15 se aparecen esos... Los duendes... Que son muy amigables... Son muy amigables... Pero... Ten cuidado... Yo hice caso omiso... Pero tuve... O sea llegué... Antes de las 10... pero un dÃa por causa del destino se me olvidó, llegué a las 10, 15, y voy llegando a la calle, y ya acercándome a la vecindad, no miro a nadie, a ningún duende, y me alegro, ya iba a tocar la puerta de la vecindad, cuando se me aparecen los dos duendecitos, una mujer duende, y un niño duende, Yo tenÃa en esa edad como unos seis años.
8:51 Ok. Entonces, los dos bendecitos me agarran de las manos y empiezan a bailar conmigo, a jugar asÃ, a bailar, a bailar más que nada. Entonces, reÃan y brincaban y saltaban y me agarraban. Y yo, pues como no habÃa,¿ cómo se llama? No habÃa temor de que me fuera a hacer algo malo. SÃ. Pues yo andaba contento. Entonces, de repente, de repente... se aparece una princesita más grandecita que yo y más grande que los duendes. Yo la miré y te juro que me gustó su forma, su vestido, su contento. Me invita a bailar con ella. Y pues me da las manos, le doy mis manos, empezamos a bailar. Yo no sé dónde salió música, pero habÃa música. Empezamos a bailar, los duendes andaban bailando también. Entonces, de repente andábamos dando vueltas, asà como si fuera un vals, ¿no SÃ.
10:00 Pero yo me emociono de más y le doy una vuelta de más al duende. A la cenicienta, a la princesa con la que andaba bailando yo, ¿no? Y se va y se trastabilla, se le levanta el vestido y los piecitos de ella eran los pies de un animal. Ah, caray. Qué animal. SÃ, bueno. No sé qué animal, güero. Entonces voy a seguir. Yo la miro, le miro los pies. Y ya me quedé helado, ¿no? Yo era un niño y me asusté demasiado. Entonces ella viene otra vez para mÃ, se acerca, me da las manos y le digo yo que ya no quiero seguir bailando. Porque me da limpia. Ella se da cuenta que yo ya me habÃa dado cuenta que él era un animal. Entonces avienta dos pasos para atrás. Aviento otros dos pasos para enfrente, se me para enfrente y se levanta el vestido. Y me enseña los pies de un animal. Todos los pies completos. Desde las rodillas hasta abajo.
11:16 Yo me quedé bien asustadÃsimo. Ella siguió bailando, los duendes risa y risa. Estábamos afuera de la vecindad. Entonces ya después... Este, ya se va para atrás y ya se estaba riendo la princesita, ¿no? SÃ. Pero la cabeza de ella hace un giro de dos vueltas a su cabeza. No manches, como el exorcista. Te lo juro, te lo juro. Dio dos vueltas de su cabeza. El cuerpo de ella quedó enfrente de mÃ, pero la cabeza de ella quedó a espaldas de ella misma. Ajá. Entonces, pues yo ya andaba bien asustadÃsimo, ¿no?
12:03 SÃ, yo estoy asustado ahorita que estoy escuchando eso. Estoy un poco,¿ cómo se llama? Nervioso de contar esto porque ya no me asusto, ¿no? Porque he visto varias cosas asà sobrenaturales. Pero¿ te acuerdas de ese momento? Para mucha gente, para mucha gente, tener asà cosas paranormales es como si fuera normal para ellos. Para mà lo es. Aunque sà me asusto, pero eso es normal. Bueno, voy a seguir con lo de la princesita. SÃ. Vuelve a caminar hacia adelante y luego hacia atrás. Vuelve a hacer el giro de la cabeza, pero ahora en el otro sentido. Y queda de frente la cabeza, ahora sÃ, hacia mi cara. HÃjole. Y la cara de la princesita se convierte en la de un animal.
12:53 Todo peludo, con las manos y todo. Entonces yo ya estaba bien asustadito. Yo era un niño. Y le empiezo a decir cosas de Dios. Que Dios te bendiga. Desaparecen de mi camino. Y asà cosas, cosas. Bastante, bastante. A medida que yo le estaba diciendo cosas de Dios. La princesa, que era un animal ya. Se fue alejando, alejando, alejando. Hasta que desapareció. Los duendes no desaparecieron. ellos siguieron caminando cuando yo les decÃa de Dios Dios los bendiga ellos iban alejando hasta que se fueron a una esquina que habÃa una bodega ahà en la mera esquina alguien de ahà de adentro de la bodega los recogió nunca miré yo quien los recogió a ellos y se metieron adentro de la bodega y la princesita pues desapareció Salió alguien de la vecindad, la dueña, y me miró todo asustado.
14:04 Y sin moverme, abrió la puerta y me metió para adentro. Y me dijo que si habÃa visto a los vendedores, le dije que sÃ. Y como me miró todo pálido y amarillo y todo, me metió a su casa, me dio un vaso de agua con azúcar y me dejó que me durmiera allÃ. Julio, me gustarÃa platicarte de estos mismos duendes que se me aparecen 10 dÃas después, pero quisiera hacerlo en otra ocasión.¿ Puedo hacerlo? como gustes si lo quieres hacer ahorita adelante yo no tengo ningún problema me gustarÃa hacerlo mejor la semana que viene para calmarme y explicarte todo no te preocupes me marcarÃas tú a mà no puedo marcar en el programa pero si gustas marcar adelante bienvenido seas igual y si te lo platico ahorita échalo sà claro que sà bueno Ya habÃa tenido esa experiencia yo con los duendes, ya me habÃan dicho que no llegara tarde, que porque se estaban apareciendo los dos duendes. Un dÃa por causas de no poner atención a esto, volvà a llegar tarde, se me aparecen los dos duendes. Que me aparecen llegando a la vecindad. Eran 10, 15 otra vez. Qué curioso que 10, 15 y a las 12 ellos se desaparecÃan. Ya no los volvÃ
15:36 a saber. SÃ, pero si te llegaron a topar, tenÃas que aguantar todo ese tiempo con ellos. Asà me pasó a mÃ. Llegué, los vi. Entonces me acerca la duende y el duende. Quieren bailar conmigo. Yo y. Pues la experiencia que habÃa tenido una semana antes... Con ellos... Ya no quise bailar con ellos yo... Entonces... Me agarraron de la mano... Estiro mi mano del duende... Y me zafo... Estiro mi mano de la mujer duende... Y me zafo también... De repente ellos hablan con otro duende... Que venÃa y tenÃa cara de enojado... Entonces ya eran tres duendes... El otro duende... Era malo. Era malo. Me agarra de las dos manos a mÃ, que era un niño de seis años.
16:30 Me agarra de las dos manos. Ajá. Y quiere bailar conmigo asà a fuerza, a fuerza, a fuerza. Yo me le zafo yo de una mano. Y cuando me quiero zafar de la otra mano, no puedo porque me tiene bien apresionado. Y mi mano ya se estaba poniendo toda negra. Ya no sentÃa mi mano. Qué miedo. Entonces... Yo actué rapidÃsimo, rapidÃsimo. Le piso un pie y lo empujo y se va de espaldas y me suelta. Pero viene otra vez hacia mà y me da tremendo cachetadón. Que me hinchó uno de mis cachetes a todo lo que da. Demasiado hinchado. Entonces, le pego yo uno. Yo era un niño, pero le pegué.
17:20 y le empezó a salir sangre a él de las narices y de la boca, y vuelve a venir y me pega en el otro cachete, y le vuelvo a pegar yo, en un ojo le pegué yo, con el puño cerrado, entonces se me vienen los tres, me tumban, y al que yo le habÃa pegado, me arde el pescuezo, con sus dos manos, y me estaba arcando, En ese momento, que ya habÃan pasado como unos dos minutos, que me tenÃa agarrado asà del pescuezo, y llegó un vecino que vivÃa ahÃ, llegaba a las 11, 11.40, 11.30, algo asà llegaba SÃ. Ãl era un adulto ya, como 30 años. Llegó y me tenÃan los duendes ahà en el suelo, me estaban ahorcando.
18:14 Yo ya estaba a punto de... Pues yo creo que ya estaba muerto, yo pienso... Y llegó él y pataleó al duende que me tenÃa de las manos, del pescuezo, perdón. Lo pataleó y se volvió a venir y lo volvió a patalear. Y ya se fueron los duendes, se fueron, se fueron, porque el señor no dejó que se me acercara más. Y me levantó,¿ cuál me levantó? Casi me cargó porque yo estaba, te digo, yo casi muerto ya. SÃ. Entonces ya me mete para adentro y le explica a la dueña de la vecindad Ãl era hijo de la dueña. Le explicó que los duendes me estaban matando. Ese dÃa dormà en la casa de ellos. No me dejaron ir a mi casa, a la vecindad, que estaba en la parte de atrás. Dijeron, no, José, aquà quédate. Es algo muy increÃble eso de los duendes. Lo más increÃble de todo, Julio, después de 18, 19 años, Al duende que me tenÃa agarrado del pescuezo, lo miro ya no en San Luis PotosÃ, sino en Estados Unidos. Y de dÃa lo miro a él Te siguieron En un... déjame terminar. En un... donde dan comida gratis en Estados Unidos como tipo iglesia. Lo miro ahÃ, llegó él ahÃ. Y yo estaba al final de la fila.
19:45 Llegó él ahÃ, chaparrito, como de menos de un medio metro... Y vestido asà como se visten ellos, ¿no? Asà los duendes, asà como los miras en las pelÃculas o en las novelas o cuentos... Y me saluda... Y yo no lo quise saludar... Y me hace asà con la cabeza, me saluda y me saluda... Yo sà lo saludo asÃ... Pero como estábamos cerca de una esquina... Ãl se retiró de mÃ, nomás me saludó y se fue. Donde dio vuelta, ahà se desapareció él. Y ese es mi relato de los dos duendes.
20:25 Traumático, eh. Traumático, eh. Y esto tiene muchos años. Nunca lo habÃa platicado con nadie, con nadie, con nadie lo habÃa platicado. Más que con los dueños de la vecindad. No, no, no, los que estuvieron ahÃ, o sea, los que estuvieron presentes en el momento. SÃ, bueno, te quisiera platicar... Te voy a adelantar algo Claro, claro sin problema En un panteón nos metimos A las 4 de la mañana, yo y unos amigos Yo no querÃa, yo no querÃa, no querÃa Y ellos, sÃ, sÃ, vamos, vamos, vamos Uno de ellos se metió en una tumba Nosotros nos quedamos descansando En un lado, un muerto Le mordió la espalda a mi amigo Y le arrancó un pedazo de carne No manches, como zombie Te lo juro, te lo juro Si vuelvo a hablar otro dÃa Te lo platico o si le quieres darle si quieres darle mi número en uno de los medoscopes de aquà de Nuevo Laredo para platicar con ellos me gustarÃa platicar con uno de ellos también si este no pues te digo igual si quieres marcar otro dÃa para platicar adelante este oye ese ese que te acabo de platicar del de que el muerto mordió a un amigo si hombre está increÃble está increÃble si me imagino que si digo si la si la quieres si te la quieres aventar ahorita también se va no no no ahorita estoy un poquito nervioso mejor otro dÃa no hay ningún problema no hay ningún problema quieres mandar algún saludo mira este ahorita por el momento nomás para Pues para todos los señores que quieran leerlo,¿ cómo se llama? Black Soul.
21:53 El Black Soul, sÃ. SÃ, un saludo para él. A ver si se puede comunicar conmigo para platicar un dÃa por aquÃ. Ok, perfecto. Ok, un saludo para él y a ver si se puede comunicar conmigo. Y que me gustarÃa que oyera lo que acabo de platicar yo. No, pues ya lo oyeron bastantes personas ahorita. Te lo agradezco. Muchas gracias, que pasen buenas noches. Al contrario, te agradezco la confianza, que pases excelente noche y gracias por llamar, eh. Igual, muchas gracias, hasta luego. Oigan, este señor guardó esa historia por años, eh. Una historia que lo dejó traumado, pero gacho, porque fue un ataque directo contra su persona, eh. FÃjate nada más.¿ Qué es lo que tiene que pasar alrededor de tu cÃrculo social, familiar, todo eso? Para que te calles una historia como esta por estos años y que termines por sacarla aquà en el programa. Yo le agradezco muchÃsimo a este señor por platicarla. Muchas gracias. Qué pedazo de historia. Me lo imaginé todo. Me dio mucho miedo.
23:05 Me dio mucho miedo porque obviamente cuando te imaginas las cosas, más miedo te da. IncreÃble, increÃble. Tenemos por acá una llamada. Buenas noches. Hola, buenas noches, Julio. Buenas noches.¿ Con quién tengo el gusto? Soy Santi, del de los trailers.¿ Cómo estás, Santi? Bienvenido. Bien, bien. Bendito Dios. Mira, aquà echándole ganas. Excelente Escuchando tu programa con mis hijos Camila y Chato. Qué te pareció la primera historia? Pasadita de lanza, ¿no? Oh, no, como siempre, tras eso que todos los miedoscoperos como que se alucen con sus historias, buenas historias. Por eso pagamos el Internet, ¿verdad, Santi? SÃ, ahà es como vale la pena, ¿verdad? SÃ, claro que sÃ, claro que sÃ. SÃ, aquà desde el casino de Seven Feathers, aquà en Oregon, que ahora me toca pasar la noche aquà descansando. Ãndale qué bueno, qué bueno, me da mucho gusto que estés descansando, que estés escuchando el programa. Y,¿ qué onda?¿ Qué nos traes para esta noche?
24:04 Ah, pues vamos a contar una historia por ahà que tenÃa ganas de contarte ya hace tiempo y mira ahora que te prestó la oportunidad y estoy paradito y puedo contarla. Excelente. Te cuento la historia. Claro. Esta historia me aconteció, Julio, cuando yo era muchachito como de unos 11 años más o menos. SÃ. Sucedió lo siguiente. Mi mamá estudiaba enfermerÃa y ella estaba apenas a punto de egresar. Era maestra en las mañanas y en la noche, en la tarde, perdón, iba a estudiar para enfermera. Entonces yo vivÃa, digamos, en un pueblo cerquita de La Piedad que se llama Churincio. Y es un pueblo muy viejo, aquà en Michoacán, ese pueblito. Y es un pueblo muy viejo que data del tiempo de los cristeros. Muchas historias por ahà que se conocen de tiempo. Y nosotros llegamos a vivir ahà desde que éramos muy pequeños. Entonces, mis papás rentaban casas y pues obviamente como éramos una familia que iba en crecimiento, pues rentábamos casas a veces muy baratas.
25:15 Pero esas casas que eran baratas, a veces pasaban cosas muy extrañas. Pero esto sucedió algo muy curioso. Déjate cuento directamente la historia. Resulta que éramos niños, te digo, era muchachito yo y mi mamá estudiaba para enfermera. Y la señora que nos rentó esa casa vivÃa exactamente enfrente de nuestra casa. Era la dueña del lugar donde vivÃamos. Entonces vivÃa esa señora junto con otra señora viejita, las dos solteras. Eran ya de edad las dos y las dos siempre se acompañaban. Una se llamaba Tere y la otra se llamaba Virginia. La que se llamaba Tere era un poquito más joven que la que se llamaba Virginia. Y Virginia era la más viejita. Entonces, ella le decÃa tÃa, tÃa y tÃa para todo y tÃa. Entonces nosotros niños, yo y mis hermanos y yo le decÃamos también la tÃa y la tÃa y para toda la tÃa, ¿no? Entonces mis papás como trabajaban en la mañana, nosotros nos Ãbamos a la escuela y llegábamos primero a casa antes que mis papás. Y siempre nos quedábamos con ellas mientras llegaban mis padres de su trabajo y ya nosotros pues ya nos juntábamos la familia, ¿verdad? SÃ. Y tenÃamos muy buena convivencia con ellas, siempre compartÃamos por ahà la comida y ellas también compartÃan la comida con nosotros. Entonces era una, ahà siempre estábamos como buenos vecinos y aparte que era la doña de la casa, entonces siempre ella como con mucha confianza llegaba a visitarnos. Y nosotros como no tenÃamos
26:47 parientes en ese pueblo, pues le empezamos a decir también que tÃa, tÃa, y asà le decÃamos que la tÃa y la tÃa, ¿no? Mi papá era muy joven en ese tiempo y estaba, a él le gustaba mucho correr, le gustaba el atletismo. Y entonces salÃa, como trabajaba en las mañanas, salÃa de madrugada a correr. Y esa señora que le decÃamos tÃa, se despertaba siempre religiosamente de lunes a viernes, se despertaba a las cinco de la mañana y salÃa con una escoba de esas viejas a barrer la calle. Entonces mi papá, como para evitar el asunto de poner el despertador y levantarnos a todos. decidió pedirle a la tÃa que si no le hacÃa el favor en las mañanas cuando ella se levantara a barrer la calle antes de irse a misa de seis si podÃa tocarle a la puerta para él despertarse Entonces la tÃa dijo, ay sÃ, claro que sÃ, no se preocupe, yo me encargo, yo le ayudo. Bueno, pues asà quedó. Y nos acostumbramos.
27:47 Todos los dÃas, todos los dÃas de lunes a viernes, te digo, sin falta, a las cinco de la mañana llegaba la tÃa y nos tocaba a la puerta unos toquidotes. Y otra vez. Y ahà mi papá se levantaba y le gritaba, gracias. Y era todo lo que le decÃa. Y ya dejaban de tocar. Y asà ya la señora haciendo sus quehaceres. Y nosotros ya ni nos despertábamos con el tiempo, nos fuimos acostumbrando a los toquillos y ya ni le hacÃamos caso, lo único que se despertaba era mi papá. Y conforme a veces salÃa a correr, otras veces se quedaba dormido y a veces no iba. Entonces asà pasó el tiempo. Entonces mi mamá, la tÃa con el paso del tiempo se enfermó y empezó a estar malita. Yo honestamente no recuerdo de que estaba enferma.
28:34 Y recuerdo que mi mamá todos los dÃas en la tarde, como ella estudiaba enfermerÃa antes de irse, pasaba a visitarla y le daba los medicamentos, la atendÃa y la ayudaba, ¿verdad? Sà Eso fue como un sábado, recuerdo yo, que estábamos todos comiendo. Mi papá no estaba, solo estaba mi mamá, uno de mis hermanos y yo, más chicos. Y pues te digo, yo era un adolescentillo, por ahà como de unos 11 años, 10 años estaba yo. Y en eso... Entra corriendo la viejita, la más joven, entra corriendo llorando y le dice a mamá, ay, por favor, por favor, maestra, por favor, le dice, venga, ayúdenme, algo le pasó a la tÃa, se cayó y no la puedo levantar. Y ya me dice mi mamá, ven, ayúdame y estábamos comiendo, no se me olvida. Entonces yo me levanté y ahà voy corriendo atrás de mi mamá.
29:27 Y rápido, pues nos cruzamos la calle y estaba la casa de ellas enfrente y entramos rápido y sà encontramos a la viejita que estaba tirada en el piso. Entonces mi mamá me dijo rápido, ayúdame, vamos a levantarla. Me dice yo la voy a levantar los hombros, tú levantala de los pies. Ãbamos a colocarle en su cama porque se cayó, asà estaba como de la cama, como si se hubiera bajado y se hubiera caÃdo. Entonces yo rápido lo agarré, estaba chiquillo y agarré, pero recuerdo perfectamente que cuando yo le agarré asà los pies, sentà como que los tenÃa bien duros, bien duros los pies. Pero no se me hizo extraño. Simplemente noté que estaban demasiado duros. Entonces agarré los pies asà y con mucha fuerza los traté de levantar. Y entre mi mamá y yo levantamos a la viejita porque la otra viejita estaba atacada. Entonces la subimos a la cama y mi mamá empezó a tocarla.
30:22 Y le dice,¿ sabes qué? Le dijo a la otra viejita, a mà se me hace que la pierna está bien. Y se salió con ella y me dijo a mÃ, espérate ahÃ. Y pues ya yo me quedé ahà con la señora, con la viejita, con la que recogimos pues con las más viejitas. Y recuerdo que estaba ahà en su cuarto y yo la movÃa para tratar de despertarla y no se despertaba. Pero yo notaba que estaba como bien dura, bien dura, se estaba poniendo como bien dura. Y ya en eso entró mi mamá y me dice, pues nada más tú estás aquÃ, dice, ayúdame. Y mi mamá empezó a hacerle movimientos de RCP, asà le apretaba el pecho y la movÃa. Y yo recuerdo que lo hacÃa con mucha fuerza y yo estaba como un poco impactado por ver lo que estaba haciendo. Entonces llegó un ratito en que ya no y no, no se movÃa para nadie. Espérame poquito y se volvió a salir. Y yo me imagino que en ese momento le hablaron al doctor y entonces ya regresó mi mamá y ya estábamos todos y en eso yo me quedaba cada ratito ahà con la señora y se regresaba mi mamá y otra vez intentaba hacer lo mismo y no pasaba nada la señora no se despertaba entonces en eso llegó el doctor pues siempre tardó como una media hora unos cuarenta minutos en llegar porque es un pueblo chiquito entonces rápido llegó el doctor y si entró y ya pues me acuerdo que estábamos todos ahà y ya dijo el doctor no pues ya no hay nada que hacer le dice la tÃa ya tiene oh shit
31:52 Qué pasó? A ver. ¿Bueno Julio, se me colgó. SÃ, sÃ, sÃ. Y ya me dice, no, pues no hay nada que hacer. Dice,¿ sabes qué? La señora parece que ya murió. Entonces ya mi mamá sacó un rosario, la otra viejita se puso a llorar mucho y asÃ. Y ahà mi mamá me dijo, ayúdame a rezar. Vamos a rezarle a la tÃa, porque ya se murió. Y pues yo chiquillo a mà como que no me daba miedo. Y ese fue mi primer contacto que yo tuve. Asà como quien dice de chiquillo con la muerte. Ok. Y ya pues empecé a rezarle. No me dio miedo honestamente. No fue para mà era algo como raro. Yo nunca habÃa vivido eso. Entonces ahà estuvimos rezando. Pues ya resulta.
32:37 Que en la noche llegaron todos sus familiares y todo, y ya mi mamá y yo nos fuimos a la casa de nuevo. Y pues ya, pues triste, ¿verdad? Por lo que habÃa sucedido. Entonces llegaron, recogieron el cuerpo, pero decidieron que no lo iban a velar en esa casa que habÃa sido su casa de todo el tiempo de esa señora. Decidieron velarla en su casa familiar, que estaba un poco más lejos, como a unas tres o cuatro cuadras lejos de este lugar donde vivÃamos nosotros. Ok Entonces llegaron sus familiares y se la llevaron, y se la llevaron a velar a este lugar, a otra casa. Pues ya asà quedó en eso, llegó en la tarde, ya casi anocheciendo mi papá. Y a mi mamá le digo,¿ qué crees? Dice, se murió la tÃa. Ay, no me digas, pues también ya se preocupó mi papá.¿ Y cómo están ustedes?¿ Cómo está el muchacho? Pues fueron a verme a mÃ. Yo, no, pues bien,¿ te da miedo? No, le dije, no me da miedo. Yo no, yo como que no dimensionaba exactamente qué es lo que sucedÃa. Entonces, este, mi papá, pues ya se prepararon y nos dijeron a nosotros, es un pueblo muy pequeño, entonces la gente se conoce bien.
33:35 Claro. Y ya me dice, este, quédate tú con tus hermanitos a dormir. Yo tenÃa dos hermanitos más chicos que yo, Pelón y Beto. Y este, y ya me dijo, no, pues quédate tú con tus hermanitos, dice, y nosotros vamos a ir a ver a la tÃa, dice, a su cepillo, y dice, en la noche, pues ya nos consigan para que ustedes vayan, son lugares para que vayan los niños. Asà que ustedes quédense a dormir aquÃ. SÃ. SÃ. Cuando dijo eso mi papá, en la parte de afuera de la casa habÃa como un tapanco. Y cuando dijo, ustedes ven de aquÃ, que se escucha un tiradero de cajas. Pero asà como si hubieran tirado muchas cajas. Y sà guardábamos otras cajas arriba del tapanco. Porque mis papás en sus ratos libres guardaban, hacÃan como arreglos florales. Más bien hacÃan como arreglos florales y cosas asÃ.
34:23 En sus pasatiempos mi mamá. porque a él le gustaba la actividad también, y tenÃa cosas arriba en el tapanco, entonces pensamos que habÃan tirado esas cajas, y dice mi papá, no manches, si ya tiraron todas las cajas, seguramente algún ratón se metió, y ya salimos, ven, ayúdame, ahà voy yo también con mi papá, y salimos, y resulta que no habÃa nada, todo estaba en su lugar, pero se escuchó bien clarito cómo habÃan tirado todas las cajas, entonces ya me dice mi papá, ah, quién sabe qué serÃa hacer un ratón que se habÃa movido y movió las cajas, y se quedó se ruidaba, y no sé qué, y pues asà quedó, Y ya nos metimos a acostar todos, mis papás cerraron con llave y se fueron. Se fueron al cepelio ellos y nosotros nos quedamos dormidos. Yo ya no supe más. Obviamente la siguiente parte de la historia la contó mi papá y yo la escuché. Cuando ellos llegaron al cepelio, dice que estaban sentados todos y habÃa muy poca gente porque esa persona tenÃa muy pocos familiares y la gente no la conocÃa mucho, no eran muy sociables que digamos las viejitas, excepto con nosotros. Entonces estaban en el velorio y dicen papá que mientras estaban rezándole el rosario pues a la señora, las pocas personas que estaban.
35:34 Un señor se estaba tomando un café y tenÃa una mesa a un lado. Entonces tomaba el café y dejaba y dejaba el vaso con el café lleno en la mesa. Entonces estaba tomándolo y de un momento a otro dejó el café asà y el señor siguió rezando. Y dice clarito, se vio como si alguien llegara y le golpeara el café, le diera un golpe al café y se lo aventara todo encima. Le tiró encima el café y lo manchó y se paró el señor y lo quemó. Y dice que salió una de las señoras que era también cuñada o no sé qué de esa viejita y a que le dijo, ay, disculpe,¿ qué le pasó? Ahorita le traemos otro cafecito y le dieron unas servilletas para que se limpiara. Pero que el señor se quedó extrañado y que todos se quedaron viendo. No habÃa muchos, dice mi papá, que a lo mucho habÃa unas ocho personas rezando en la noche porque murió en la tarde y para la noche le estaban velando. Entonces se quedaron todos como espantados porque vieron cómo el vaso brincó y tiró el café. Entonces se quedaron viendo entre ellos, pero no dijeron nada. Entonces las sillas estaban acomodadas en un patiecito pequeño que tenÃan en esa casa y estaban incluso algunos afuera de los cuartos. Y uno de los cuartos que estaba cerrado empezaron a golpear la puerta como que querÃan salir, asà a moverla. Entonces habÃa unas muchachas que estaban sentadas en frente de esa puerta y se levantaron y quitaron la silla para que saliera la persona que querÃa empujar o estaba empujando la puerta, pero no salÃa nadie. Entonces fueron y le avisaron otra vez a la misma señora. Oiga, alguien quiere salir del cuarto y no hay quien le
37:06 abra la puerta. Entonces rápido se vino la señora y abre con llave la puerta y le abren y les dice, pero quién quiere salir? Dice si aquà en este cuarto no hay nadie y estaba cerrado por fuera con llave. Y todo asà como que, oh, ya, pues casi como que, uy, empezaba como que la tonta a ponerse de miedo. Y mi mamá le dijo a mi papá,¿ sabes qué? Ya vámonos para la casa, dice, porque seguramente la tÃa va a estar enojada porque están los niños solos allá en la casa. A esa viejita no le gustaba que nos dejaran nosotros solos. Entonces ya mi papá le dijo, ándale, pues vámonos. Y ya dice que se vinieron mis papás a la casa de nosotros y pues ya llegaron y se acostaron a dormirse. Pues ya asà pasó, pasó al siguiente dÃa y ya enterraron a la tÃa y nosotros no fuimos al velorio y nada, mi mamá no nos dejó ir, porque a pesar de que la querÃamos, como que mi mamá no querÃa que fuéramos al velorio, porque era triste de todos modos, ¿verdad? Y asà pasó, pues ya todo regresó a la normalidad. Después de tres dÃas, ya la viejita, otra viejita no regresaba, como que se quedaba a dormir en la casa de la cuñada y ya no regresaba nada. Estábamos dormidos, ¿sÃ? Y al siguiente dÃa, después como de tres dÃas a las cinco de la mañana exactamente, empiezan a tocar la puerta. Y otra vez.
38:25 Y se para mi papá y dice, gracias. Ay, que se empieza a cambiar. Se puso sus tenis, se puso su ropa y todo. Y ya que sale a correr y se salió y se iba corriendo en la calle y luego se quedó pensando, dijo, ah, caray.¿ Quién me tocó? Ajá, sà Y dijo, ah, no, pues seguramente debe haber sido Tere, la otra viejita que vivÃa con la tÃa, ¿verdad? Asà quedó y siguió haciendo su ejercicio. Y mi papá se despertaba siempre de estar dormido, se levantaba. Y como que él no agarraba el rollo y siempre decÃa, gracias. O sea, él repetÃa su rutina habitual.
39:06 SÃ, sÃ, sÃ. Y le decÃa gracias y dejaban de tocar hasta que un dÃa estábamos comiendo. Pues asà como duró como unos cinco dÃas, yo creo. Y recuerdo que estábamos comiendo y dice mi papá, le dice a mi mamá. Oye, dice,¿ quién puede estar tocando la puerta a las cinco de la mañana? Dice, hasta ahorita estoy cayendo en razón. Que pues la tÃa ya se murió. Y dice,¿ cómo que quién es? Te está tocando en las mañanas. Dice,¿ por qué viene a despertarte? Como le dejaste dicho que te despertaban, pues él sigue con el compromiso. Ah, ok, dice, al rato que la vea le voy a decir que ya no me toques. Y ya le dice, ándale pues. Y entonces nos volvemos a dormir. Al siguiente dÃa, otra vez a las cinco de la mañana, unos toquidotas. Entonces se levanta mi papá, pero como que ahora sà agarró la onda de que no tenÃa que decir gracias y no le contestó. Y otra vez. Y como no le contestaba, seguÃan tocando. Entonces, los toquidos, como eran muy fuertes, nos despertaron a mÃ, a mi hermano, a mis hermanos y a mÃ. Y todos nos empezamos a despertar porque estaban toque, toque, toque la puerta y bien fuerte le daban los toquidos. Y mi papá voltea asà y le dice a todos. Estaba el cuarto en penumbra, todos dormÃamos en el mismo cuarto. Entonces, asà nos hizo de que nos calláramos. Y mi mamá empezó a ver que se empezó a paniquear y se empezó a asustar. Y nosotros no entendÃamos que estaba escuchando. Entonces mi papá que se levanta con mucho cuidado y va despacito, despacito.
40:39 Y estaban tocando tan, tan, tan, tan, tan, tan, tan, tan. Y en el momento en que estaban tocando, todos asà viéndonos que nos quedaba de frente la puerta de entrada donde tocaban. El cuarto estaba luego, luego asà entrando en esa casa. Estaba tocando tan, tan, tan, tan, tan, tan. Y mi papá que llega y que le abre de golpe la puerta. Y al abrirle de vuelta la puerta y no habÃa nadie, Julio. Estaba sola la calle. No, hombre,¿ para qué quieres? Todos a chillar. Mi mamá, mis hermanos. Que nos dio miedo. Y mi papá pues como que no sabÃa si qué atender o ver y se asomaba, pero no habÃa nada. Y pues todos en show, mi hermano llorando, un relajo que se armó ahà en la casa.
41:24 Pues nos llenamos de terror. ImagÃnate, le abrió la puerta y no habÃa nadie. Julio y todos lo vimos. La puerta estaba vacÃa. O sea, no habÃa nadie en la calle. Estaba vacÃa la calle. HÃjole. Y no, pues ya de ahà mi papá empezó a respirarse. Y empezó a rezar otro novenario y a platicar y que qué hacemos y que puso a rezar a la tÃa y que hay que decirle que está en paz y no sé qué tanto. Y asà fue como se quitó. Después de ese dÃa, en la noche, mi mamá empezó a rezar el rosario para el alma de la tÃa, decÃa ella. Y cada que rezaba y que terminaba, empezaba a platicarle como a ella y diciéndole que ya no se preocupara por despertar a mi papá, que ya no era necesario y que bla, bla, bla.
42:10 Y asà hablaba con ella y todos nos quedamos nomás viéndola chiquillos nosotros. Pero asà pasó y todavÃa nos alcanza a tocar como otros tres dÃas más. Asà y ya después de eso ya nunca más nos volvió a tocar y ya se quedó todo en paz. No es Julio. Y esa es la historia de hoy. Tremendo eso. Cuando ya se dieron cuenta de que no habÃa nadie, que no habÃa forma de que estuvieran tocando, verdad? Y si, pues imagÃnate todavÃa al siguiente dÃa, los otros dÃas, como otros tres dÃas más llegaron a tocar. SÃ, pero ya mi papá de todos modos y le decÃa gracias y ya se dejaban de tocar. Y mi mamá luego empezaba a rezar, pero nosotros ya nos habÃamos llenado como de miedo porque eso estaba sucediendo y ya sabÃamos que no era nadie porque ya lo habÃamos visto. Si ves, no habÃa nadie. Y fue asà como algo como muy, pues ahorita lo digo, puedo decir que es bonito, pero en el momento sà nos dio mucho miedo, pues era un fantasma literalmente. SÃ, era lo que nos estaba tocando y era algo que hacÃa la tÃa. Entonces adjudicamos que el fantasma que nos tocaba era ella, la que estaba tocando en las madrugadas. Sà podrÃa ser. PodrÃa ser y no podrÃa ser también.¿ Quién sabe?¿ Quién sabe? Esa es la duda.¿ Quién sabe? Porque si te digo, este es un pueblo viejo con muchas historias de este tipo y pues bueno, asà como esas hay muchas historias que cuentan. Lo curioso es que sucedió esto después de que ella murió y se repetÃa la misma acción como si se hubiera quedado atrapado el espÃritu de ella haciendo lo mismo. Sà pues muchas gracias por platicarla.
43:43 Gracias, Julio. Siempre es un placer poder llamarte y compartir historias contigo. Gracias, gracias.¿ Quieren mandar algún saludo aprovechando? Ay, sÃ, claro que sÃ. Mándame un saludo a mis dos niños, que seguramente son tus fans y están viendo el programa ahorita. A Chato y a Camila, que ya se duerman con la voz del,¿ qué será?¿ Cómo dices? De la momia. Ya se quieren dormir. Ya vete a dormir, Chato y Camila. ahà está listo ya está mi Julio muchas gracias y que sigas teniendo mucho éxito cosechando más historias con tu programa que pases excelente noche gracias buenas noches Julio hasta luego ahà está la llamada gracias hola mi estimado por favor mandale un saludo a mi mamá y a mi esposa mi mamá se llama MarÃa Inés mi esposa Damaris Jacqueline con la voz del duende claro que sà saludos MarÃa Inés y ya Damaris Jacqueline Ahà está listo el saludo. Saludos también al judicial que está ahà conectado. Julio, buenas noches.¿ Puedo mandarle saludos por su cumpleaños a mi mamá con la voz de la mamá? Se llama Almadelia. Claro que sÃ. Muchas felicidades por tu cumpleaños, Almadelia. Ahà está listo. Julio, buenas noches.
44:57 Recuerda el mediascope que ahà en el chat estamos poniendo el número. Que si ven en la historia de Enchase que termina la llamada. SÃ, Lupis, Lupis, ahà está poniendo el teléfono. Buenas noches. Hola, hola,¿ qué tal, Julio?¿ Cómo estás? Buenas noches. Buenas noches,¿ con quién tengo el gusto? Mira, ya he hablado antes, pero esta vez quiero mantenerlo anónimo Ok perfecto. Mira, un saludo a todos. Hay algo que quiero contar. Es una experiencia paranormal. No tiene nada de malo, o sea, no es nada social asÃ, pero... Quiero contar algo muy personal. Ahorita vi el programa ya tarde, porque ando aquà ocupado. SÃ, creo que salió una historia de una persona que hubo algo que se guardó muchos años para contar.
45:46 SÃ, sÃ, lo de los grandes que bailaban. Bueno, yo tengo algo que me ha pasado experiencias, ya conté algunas en el programa, pero hay algo que me tengo muy guardado y pues también lo reservo mucho porque me da algo de miedillo, pero sÃ. Lo voy a dejar ahà al público, lo voy a contar asà como me pasó. Va a ser un poco medio trillado, medio raro, pero lo voy a contar. Y pues bueno, mira, me parece que llegué a conocer un reptiliano. Ok, interesante. Esto lo voy a contar asà como va. Mira, yo soy ingeniero. Entré a trabajar en una empresa en Monterrey. No voy a decir nombres. Una empresa ahà en Monterrey, en Guadalupe. Tuve un puestecito ahà bien. Entonces, en esa empresa yo entré y ya sabes cómo es esto de las empresas, ¿no? Pues es cuello blanco, te llevas con los cingles, todo rollo, ¿no? SÃ. Entonces habÃa un ingeniero muy conocido ahÃ, no voy a decir su nombre, no quiero que me ubiquen.
46:50 No, no pasa nada Esta persona tenÃa la fama de que era una persona vidente, Pues que les habÃa lo paranormal, todo ese rollo. Este te decÃa la suerte y era muy atinado. Era evidente. Caray, ok. Esta persona era de allá de por Yucatán, por Mérida. Y este tú lo veÃas. Y la verdad, o sea, el cuate parecÃa un maya, un maya. Y su cara serÃa fea. O sea, perdón la palabra, pero sea como un demonio. O sea, tú lo ves. Ay, no manches, este cuate. Qué onda, no? Pero era bien linda gente, era una gran persona. Todo el mundo en la empresa. Yo entré nuevo. Y gente de que no, mira este cuate, este es bien lindo, es bien chido y este te dice la suerte y está divino TenÃa fama en el trabajo.
47:41 La verdad, la verdad. A ver si no se me sale el nombre, pero no pasa nada. Vamos a ponerle Chuy, vamos a ponerle Chuy SÃ, porque es tocayo mÃo. Entonces yo soy una persona, ya he hablado antes, me gusta mucho la paranormal, me gusta mucho ese rollo, tengo también algo de evidencia y este. Y pues la gente sabÃa, entonces me dijo, oye, no, DeberÃas de cotorrear con él. Este tú que te gusta todo ese rollo total. Pues él estaba en embarques. Yo estaba en otra onda de materiales y pues tuvimos contacto. Esta persona hablaba como gangoso. Es algo muy importante. Hablaba gangoso, no? Entonces empezó a platicar y él me dijo Oye, tú te gustas? Ya me dijeron que te gusta esto. Mira, en pocas palabras, esa persona yo te abroncas y sin que yo le dijera nada. Ãl decÃa,¿ traes broncas con esto? SÃ.
48:32 Y empezamos a hablar y la verdad, el cuate te sabÃa. Era muy intuitivo. SabÃa. Nos estábamos platicadas. Ya le contaba mis problemas. Ãl te decÃa cosas. Mira, te va a pasar esto, esto y otro. Y pasaban. Era muy acertado. O sea, la verdad, ese cuate de la empresa, asà era. Ok. Ahorita soy breve porque, mira, es algo que me da pendiente decirte, te voy a decir al final por qué. Pero... hicimos buena amistad y tenÃa mucho respeto¿ qué pasó? un dÃa yo andaba ahà en producción y me notó fuimos a una junta y me dice ahorita me eché un trayito porque es algo que hace mucho querÃa contar pero me da miedo salimos de la junta y me dice un dÃa Oiga,¿ cómo está? Se habla un gangoso. Dice, oiga, yo le querÃa preguntar a usted que le gusta todo lo paranormal, porque todo el mundo sabe que me gusta ese rollo. Usted sabe de los reptilianos. Y yo le dije, pues sÃ, sÃ, sÃ, sÃ, conozco. Y luego me dice, con su voz gangosa, me dice,¿ y creen eso? Esa es la voz,¿ creen ellos? SÃ. Digo, pues mira, yo la verdad sà creo, o sea, algo debe haber, por
50:03 algo dicen. Y me dijo unas palabras que, si me lo dijo tal, dice...¿ Qué pensarÃa usted si le dijera que aquà hay unos? Que aquà hay uno, me dijo, uno, perdón, que aquà hay uno. Yo le dije como a broma, ay,¿ a poco? No, no, en serio, o sea, aquà hay uno.¿ Me creerÃa? Entonces yo le dije, este... pues mira, no se va, pero pues pudiera ser. O sea, tú me dijo a ver usted, usted que le gusta esa onda y que usted ya hemos platicado y es sensible. A ver, dÃgame quién cree que sea. Entonces yo me puse a pensar.
50:50 Y en esa empresa no voy a decir ramo, pero habÃa mucho estrés, muchas cosas y habÃa mucha gente muy, muy inteligente de los jefes. HacÃan juntas diarias para los arranques y habÃa directivos, todos supervisores muy estrictos, pero habÃa un director y el que le seguÃa el de abajo, que era una persona muy inteligentÃsima, era una persona delgadita, de lentes, serio, un tipo, no sé. Ãgil mentalmente. SÃ, pero era delgado. Y siempre caminaba con la cabeza como de lado, alargadita, de lentes. Pero ese cuate tú lo veÃas y dices, no me esté, güey. Perdón, perdón, perdón, perdón, perdón, perdón.
51:37 No pasa nada, no pasa nada. Dice, este cuate no hace nada. Yo en mi puesto tenÃa puesto, pero iban los jefes a la junta. Ese cuate era el que decÃan que se ponÃa, pero súper loco en las juntas. Te ponÃa bien agresivo, hacÃa que la gente llorara. Yo vi mucha gente llorar por él. Entonces, Era agresivo y era raro. Entonces yo lo vi y le dije no, no, el próximo es alguien, no me explico. Yo le dije es el panchito panchito panchito. Le digo, sabes qué? Panchito. Y me dice este cuate, me dice Chuyba. Exactamente. Y me dijo con su voz asà gangosita. Exactamente. Ãl es. Dije en serio. Ãl es.
52:25 y yo en ese rato te digo Ãbamos haciendo una junta no sé por qué me lo dijo pero yo dije no me lo creo o sea yo por dentro dije no, no creo y a poco sà no manches sÃ, sÃ, sà me está choreando y dice cómo su... digo pues lo vi raro hasta ahà vamos, ¿no? sÃ, sÃ, sà digo la historia está medio trillada no, no, no está interesante está interesante y te lo juro que sà me da pendiente contar esto pero bueno este pasa el tiempo pasa. Yo lo tomé. Quizás lo que pasó después es lo que ya me hizo pensar las cosas. SÃ. En la empresa, en las áreas de ingenierÃa, pues va por pasillos, no? Mi pasillo era de un de un área, no? SÃ. Está mi jefe y me dice,¿ sabes qué? Va a venir un chavo nuevo, es un practicante, ya va a incorporarse, va a estar aquà con nosotros, es un chavo del TEC, bien inteligente. Y resulta que es sobrino de esa persona, de ese...¿ Cómo dijimos? De Chuy.
53:33 Ah, de Chuy. Del subdirector, el que te digo que era el segundo reptiliano. Llega el chavo, se parecÃa a tipo él, un chavo delgadito, joven de lentes y se vestÃa, ya sabe la moda, el pantalón de vestir, pero bien embarradito, la camisa polo, camisa pero embarradito, o sea, flaquito y todo pegado, de lentecitos, fresilla y también hablaba medio gangoso. Otra cosa, el subdirector este que te convenció, el que según el reptilio también hablaba gangoso, No gangoso exacto, o sea, como un gangoso, o sea, semi gangoso, pero tenÃa ese tono. Entonces entró y dijo, oigan, ahà viene este chavo Aguas, porque es el sobrino del del subdirector. VenÃa muy calificado mentalmente, que muy inteligente y todo. Total, el chavo bien tranquilo. Luego, luego le agarró la onda. Esa área era difÃcil porque tenemos que manejar mucho el SAP y muchas cosas, pero le agarró la onda de volada. O sea, muy capaz, buena onda, tranquilo. Ahà viene lo raro. Y es algo que quiero que todo el público que está ahÃ, o sea, a lo mejor, o sea, me estoy evidenciando, a lo mejor quedó mal, pero es algo que yo vi y pues ocupo tu opinión de mucha gente. A lo mejor
55:04 alguien más me ha visto, lo puedo opinar.¿ Qué pasa? Pues yo ya llevaba tiempo en esa empresa. Entonces tú sabes que tienes tus hábitos. A cierta hora iba al baño. Yo soy muy penoso para ir al baño. Entonces iba a una cierta hora para hacer el dos baño. SÃ, sÃ. Yo sabÃa que no iba mucha gente. Entonces digamos que iba a las tres de la tarde, que ya. Ya estaba calculado, ya la tienes calculada SÃ, sÃ, sÃ, ya te la sabes, ¿no? O sea, ya tienes tu vida ahÃ. Y pues soy penoso para... Entonces,¿ qué pasa? Un dÃa estoy yo ahÃ, el baño era un baño, eran dos migitorios y luego estaba el baño de taza normal y luego al lado estaba un baño de taza para gente con capacidades diferentes, el largo. Yo ya conocÃa los zapatos de todos, de tenis. La gente entra, ya, es pulano, es mangano.¿ Sà me explico? SÃ, claro. Entonces, un dÃa yo estoy ahÃ, bien a gusto. Y de repente...
56:02 Entre este chavo, ve los tenisillos, los zapatos, los zapatos. Y va, es fulano, ¿verdad? El sobrino de este cuarto. SÃ. Abre. Yo estaba sentado en la taza, la normal. Ãl abre la de al lado. Es que piensa, pues va a ser del 2 también, ¿verdad? Porque estaba vacÃo el baño. O sea, estaban los migratorios libres. Entra a la taza de al lado y dice, pues va a ser de esa, del 2. SÃ, sÃ, sÃ. Digo, me da pena contar esto, pero bueno. No pasa nada Te lo voy a contar asÃ, Julio. Yo, ya sabes cómo son las paredes de los baños. Están levantadas, se ven los pies.
56:45 Sà Te lo voy a contar tal como pasó. Entra el chavo, abre la puerta del lado. Entra, yo veo a mi lado derecho sus pies. Se pone de frente a la taza, llega, se pone de frente a la taza, se abre el cierre y nada más se oye asÃ. Pluc. O sea, como si fuera un... Como si hubiera dejado caer una torta ahà en el... SÃ, como si... Mira, exactamente el sonido, me imagino yo asÃ, como si fuera un globo lleno de agua y lo avienta al baño. Pluc. Ok Le jala. Pluc. Se sube el cierre. Se da la vuelta, sale, se lava las manos y se va. Ok. Asà fue algo que a mà me llamó la atención. Yo dije oye, qué pasó? O sea, no fue a hacer del uno.
57:39 O sea, llegó a ser una necesidad muy metódico muy metódico. Su tirada de risco no es que no fue del risco. O sea, llegó. O sea, yo lo vi. No se puso de espaldas. No. O sea, fueron a lo mejor dos minutos. Llega. Se para de frente a la taza. Yo vi sus pies. O sea, sus pies no se sentó en la taza. No, se paró de frente, se baja el cierre, se sube el cierre y se sale. Es como si fuera a ser del uno. Si explico. Ok. Ãl fue a ser del uno, pero aventó. Si me explico, yo lo vi y dije oye, qué fue eso? Ajá. O sea, yo soy una persona que se fija mucho y digo, oye, estuvo raro. Pero dije, no sé, a lo mejor tiró algo, no sé, pero él fue a hacer del uno. Yo lo vi, no tardó ni dos minutos.¿ Qué pasó? No dije nada, se me hizo raro. Pasaron unos dÃas y me lo vuelvo a topar. Y lo mismo, Julio. Estaba sentado ahà en la misma taza que la que agarraba, porque la otra es para gente con caprichos. Igual, entra, abre, el baño solo, no iba al mijito, no, se metÃa de frente a la taza, va a ser del uno. Nomás el zipper, se sale. La Barcelona no es todo. O sea, él estaba haciendo una necesidad, como si fuera del uno, pero era... Oye,
59:13 esto está raro. esto está raro lo escuché dos veces más yo la verdad mis papás son médicos pues yo soy ingeniero dije oye hay algo raro ahà pues yo luego luego me fui por una conostopÃa a lo mejor tiene una conostomÃa esa roma pero ya investigué y no o sea las bolsas esas que traen ya son diferentes hay unas que se desechan pero no se tienen al baño y las tienes que vas y dije no es eso¿ Cómo hace del baño este cuate? O sea, dije,¿ cómo está haciendo del baño? TenÃa un amigo de confianza ahÃ, chavalón. Le dije, oye, un dÃa, la última, o sea, la cuarta vez que lo escuché, igual hacer lo mismo. Le dije, oye, esto está raro. Entonces salgo del baño, me voy a mi cubÃculo y me topo un camarada de otro ingeniero.
1:00:04 Le digo, oye, oye, vean,¿ qué onda? Le digo, oye. FÃjate que asà hacÃa este cuate. Me dijo, no, menos manches,¿ cómo andas espiando a la gente? Ya sabes, ¿no? Ah, sÃ, sÃ, sÃ. Me tiró al carro. El chavo estaba más joven. Y me dice, no,¿ cómo andas ahà espiando a la gente y los zapatos y qué andan haciendo? Y digo, pues que está raro. Total, ya dije,¿ y para qué decÃa nada? Ya no dije nada. Dije, ya no voy a decir nada. Lo escuché una vez más. Me tocó verlo igual. Ya no dije nada. ahà viene lo que te digo, o sea, y la gente que me está escuchando, o sea, en su opinión, que quiero yo, si ustedes lo cuento con algo de miedo, pues eso no, pero me pasó y quiero ver si alguien le ha tocado y a lo mejor, a lo mejor yo estoy mal, o sea, quiero que me den su opinión, a lo mejor yo ya la investigué y no vi razón, no hay motivo, pero a lo mejor alguien le dice sÃ. Bueno, total, estoy un dÃa en mi compu, ya lo escuché una vez más, no dije nada, estoy en la compu y el cuate que le conté de qué onda llega de los baños y me agarra y me por la espalda y me yo qué pasó oye no manches acabo de ir al baño estaba sentado y entró este y ya lo vi y qué onda con este cuate asà me lo dijo asà julio qué onda con este cuate¿ Cómo hace del baño?¿ Qué onda? Digo, si lo escuchaste, ya viste, sÃ, ya
1:01:36 lo vi. O sea, yo le habÃa contado y me tiró a León. Pero él cuando lo escuchó también se sacó de onda. Me explico. Ok. Y fue luego, luego a decirme, oye,¿ qué onda con este cuate? ¿Qué?¿ Qué rollo? Eso no es normal. Y yo le platicé, le digo, a lo mejor es esto, a lo mejor es eso. No, es que no hay manera. Ãl también dijo, no, no, no le hallo. Aparte, yo decÃa, a lo mejor una colostomÃa o algo, pero se vestÃa bien pegadito, la ropa, todo, no se le veÃa nada. Entonces, le dije, es que te digo que está raro. Entonces, la verdad, yo dije, mira,¿ qué harÃas por sentido común? por sentido común, ahà va, ahà es lo que quiero que la gente también vea y me diga, ¿no? Oye,¿ cuál es esto? Ah, qué bueno, no quiero salir de la duda.
1:02:31 SÃ. Pero si me están diciendo un cuate, vea que sabe que el subdirector es reptiliano y está su sobrino, vea, y el sobrino hace asà del baño,¿ tú qué pensarÃas, Julio? No, pues sÃ, o sea, vaya, tiene... tienes el contexto del por qué puede ser eso, ¿no O sea,¿ qué pensé? Pero, o sea, la respuesta es reptiliano. Yo honestamente no sé nada de reptilianos, o sea, sé que, pues, probablemente es una raza de seres que viven, que han estado en esta tierra más tiempo que nosotros, que son los que dominan, que son los que controlan al final de cuentas, honestamente no sé mucho he visto videos de gente asà con ojos raros y todo eso pero hÃjole no sé la verdad es que no te quiero dar ni te puedo dar ninguna opinión porque no tengo mucho conocimiento al respecto si fÃjate que yo la verdad yo siempre he pensado que esas cosas a lo mejor son puras habladurÃas pero yo lo vi Y este chavo también dijo, oye, esto no es nada normal. Tú lo hubieras escuchado y no era algo normal. Y aparte te voy a decir una cosa, sorry que te interrumpa.
1:03:55 Te voy a decir una cosa. Esta persona que sabe, que sabe de cosas, el que me dices tú que era de allá de Yucatán o algo asÃ, me imagino que es una persona seria. Entonces no es como que te eche una broma o que te eche carrilla de algo, lo que sea. Por algo te lo dijo. Quiero pensar yo eso SÃ, mira, este es que a mà por eso te cuento la historia, porque es como hay un cuate que dice y me dice una persona, pero el sobrino llega y escucho eso. Digo, oye, hay algo. O sea, hubiera sido otra persona, pues no hay relación, pero ya estoy escuchando cómo va. Yo lo vi. Y otro amigo, o sea, otro compañero lo vio y dice, oye,¿ qué onda? Este cuate no es normal. Y ya me dijeron a mÃ, no a mi amigo, al otro, oye, el tÃo de ese reptiliano, oye, calla algo, ¿sÃ?
1:04:50 Mira, te voy a decir una cosa que acabo de encontrar ahorita en internet. Ajá. Dicen que los reptiles, como tal, orinan cristales. Los reptiles, no los reptilianos, eh No me digas eso, no, hombre Entonces... dice expulsan una sustancia semisólida o cristalina a través pues de sus órganos no me digas eso entonces agarra todavÃa más sentido eso a lo que me estás diciendo podrÃa ser esto que te cuento suena mucha gente me va a tirar carro yo puedo dar mi nombre pero yo he hablado yo he hablado de ello otras veces pero mira no lo digo porque ya pasó Entonces hicieron una fiesta, una reunión de ingeniero de ahÃ. Y fue este cuate, el sobrino. SÃ, aclaro, aclaro. El tÃo, el tÃo, él no iba a los baños esos. O sea, tenÃamos baños de ingenieros, no de la planta, o sea, de privados.
1:05:53 Pero esos, esos cuates, este de los VIP. SÃ, ellos tenÃan baños privados, con baños y acusios. Ellos eran parte porque lo iban japoneses en la empresa. Y yo sabÃa esa parte. Entonces ellos no se mezclaban ahÃ. SÃ. Entonces, en la fiesta esta, yo andaba echando chela y era fiesta del camarada que también sabÃa. Y fue este chavo. Entonces le dije, le voy a preguntar. No,¿ cómo crees? Y fui y le dije, oye, la neta, eres reptiliano. le preguntaste si, si le dije por eso me mantengo anónimo ok, ok por eso viene lo serio oye ya, es reptiliano si o no no, no, no no hay problema, no hay bronca yo soy un buen hombre pues eres reptiliano y mi amigo llega y me dice ya, vente, vente no me le dije eso no pasó más A las dos semanas hubo recorte personal. De ahà me dieron de baja. No le falté respeto al chavo. Fue algo nomás de y me quitaron. Yo en el puesto que estaba, estaba controlando el de producción. No tenÃan por qué correr, ¿no?
1:07:19 Pero mi jefe me dio de baja porque me tocaba que no sé qué. O sea, me tocaba por antigüedad, porque era de los que lleva menos tiempo según. Y sÃ, pero dejaron a una practicante en mi lugar. O sea, mucha gente se sacó de onda cuando me dieron de baja. Porque eres una parte importante de la empresa. SÃ, sÃ. Y me decÃan por qué corren a este cuate y por qué lo corren. Mucha gente hizo bronca. Pero no, era un error en directo de arriba, me dieron de abajo. No le faltó respeto al chavo, mucha gente le faltó respeto, no.¿ Qué pasó después? Digo, yo soy de Monterrey, tenÃa experiencia y todo, venÃa de una escuela bien. Oye, pues ya no me van a dejar en ningún lado. Batallé mucho en Monterrey para conseguir trabajo de ingeniero después de ese trabajo.
1:08:15 Y pasaron cosas en mi vida que de repente como que como siete relaciones, cosas como que de repente todo se fue cortando por situaciones bien extrañas y me tuve que ir fuera. Ahorita regresé a Monterrey, pero anduve un tiempo fuera en otro estado. Y de alguna manera lo asocio a eso. Porque yo estaba bien amacizado ahÃ. Y nada más esa vez pasó. Y es algo que ahorita mucha gente no sé qué pueda pensar. Si tienen una explicación a esto, lo digo, pero me pasó. Yo he visto videos de chavas y gente quizás, y tuve relaciones con un reptileano y no sé qué. Bueno, para mà se hace puro cuento, pero a mà me pasó esto.
1:09:02 Al chavo, el que estaba conmigo, que también sabÃa, también lo dieron de baja. Y era el único del puesto. Y yo asocio mucho cómo hablaban todos. Ahora pienso que este cuate que era el ingeniero que hablaba gangoso, que también decÃa que lo respetaban. Yo creo que todos eran ahÃ. Entonces da mucho a qué pensar. Es una incógnita que tengo. Me dan. Nunca, nunca lo he contado. HacÃa. O sea, le he contado a pocas personas porque me da miedo. Pues ando anónimo porque no sé. O sea, de alguna manera afectó mi vida porque batallé mucho laboralmente y este y lo vi. O sea, era eso. Look asÃ. Look, look, look.
1:09:43 Y Le he platicado con mi familia, con amigos y es que no hay explicación. Y he investigado con las tomÃas o cómo y no, no es asÃ. No, no, no se puede Está bien raro la verdad. Eso que dices. Mira, no sé. Honestamente, como te digo, mucho de los reptilianos. Sé que hay gente que habla de eso, de que hay reptilianos aquà y todo eso. Pudiera ser. No lo dudo en absoluto. De hecho, quiero hacer un llamado. Si alguno de los mÃoscoperos que nos escucha por ahà son reptilianos y lo digo, lo digo sinceramente, lo digo sinceramente, no es broma ni es ni es mucho menos. Si alguno de ustedes es reptiliano y se quiere comunicar conmigo para hablar igual fuera de lÃnea y platicarme acerca de eso, mándenme un mensaje a la miedolinia y hablamos con toda confianza. y paso su testimonio en el programa o si me quiere hablar en vivo pues hablamos en vivo y todo eso anónimo obviamente respetamos mucho eso pero si quisiera saber esa situación vuelvo a repetirse que se maneja en las altas esferas voy a dar un ejemplo medio complicado pero las cosas como son los judÃos se ayudan mucho entre ellos Claro, claro.
1:11:11 Y usualmente no ves un judÃo sin lana. Exacto, no, no hay. O sea,¿ por qué? Uno pregunta¿ por qué? Entonces, ellos ayudan y se van ahà ayudando para llegar un poquito más alto y más alto y más alto. Entonces yo creo que por ahà va la cosa. Por ahà va la cosa con lo de los reptilianos, ¿verdad? SÃ, sÃ, sÃ. Y la verdad, yo después, con el tiempo digo, oye, eran tres personas, todos hablaban medio gangosos, gente muy capaz, gente de esto,¿ por qué me preguntó a mÃ? Y yo, no es que él me dijo,¿ es reptiliano? Yo pensé que era reptiliano, no, por el sobrino, que fue alguien que llegó nuevo. Y él nunca te contestó, en ese momento que le preguntaste, nunca te contestó. No, no, él se puso nervioso.
1:12:03 SÃ, sÃ, asà como, no, no, yo no sé, pero llegó mi amigo luego, luego, mi amigo, no, ya, no le digas nada, pero o sea, no me le pregunté dos veces. SÃ. No fue incisivo, no fue nada, no andaba tampoco de pedote. Malacopa. Le dije, oye, si eres reptiliano, le digo, ya vi que eres reptiliano, nomás dime, o sea, no pasa nada, asà le dije. Ok. Y me dieron de baja, no, no, es como que, o sea, no habÃa motivos para poderme haber dado de baja, fue algo asÃ. Batallé mucho, me tuve que ir de ahÃ. Y pasaron situaciones en mi vida como si me hubieran bloqueado alrededor. Por eso lo mato. De hecho, creo que hace rato, no sé si me equivoco, creo que un chavo mandó una foto allá. Es que como lo vi, ando haciendo música ahorita, lo vi. Creo que salió un chavo, ¿no?¿ Una foto que te mandaron? No, no, no.
1:12:54 A lo mejor de otro programa, sÃ. SÃ, pero bueno. En total,¿ sabes lo que querÃa contar? Gracias. Y quisiera que el público contara si a lo mejor ha visto algo igual o que me dijeron,¿ sabes qué? Ha de haber sido esto, ¿no? Porque a lo mejor fue otra cosa. Yo ya busqué explicaciones, ya busqué eso de la colostopÃa, que es eso que tienes un hoyo en la panza y haces por ahÃ, pero no, ya no es posible. Y pues es eso Julio Gracias, gracias por traer el tema a la mesa. Me gusta que se toquen esos temas aquà en el programa. Es el lugar indicado. Aquà ya sabes que no tenemos lÃnea, ni mucho menos. Aquà hablamos de lo que es nada más.
1:13:37 Y gracias. SÃ, pues ya me animé. te lo juro, me eché un traguito y dije, no, ya sácalo, dilo SÃ, ya pasó, ya pasó. SÃ, muchas gracias, Julio. Gracias a ti, que pases excelente noche. Saludos a todos. Ven su like. Ahà está la llamada.¿ Cómo ven eso de los reptilianos? Hola, buenas noches. Es una princesita. Dice, los duendes son apegados. Yo nunca he visto un duende. Pero mi hermana me cuenta que una vez, ella estando dormida, sintió como unos piecitos se subieron. SentÃa como jugaban encima de ella, abrió los ojos y eran tres niños pequeños, como de unos 60 centÃmetros. Le levantaron las piernas, ella asustó tanto que gritó y ellos salieron corriendo. Ella dice que fueron duendes. No puedo creer que haya personas que llevan toda la vida conviviendo con duendes, nos dicen por acá. Buenas noches. Buenas noches.
1:14:26 Buenas noches,¿ con quién tengo el gusto? Mi nombre es José L. Cómo estás, José L? Bien,¿ y tú Bien, bien, bien, bien, por acá De dónde eres, José? Mira, no, pues, llamé porque me gusta el programa y tengo varias historias, pero nomás te voy a contar una nomás. Claro adelante, José. Cuando yo era niño, y eso porque oà el que dijo de los duendes. SÃ. Cuando yo era un niño... Mi hermano más grande me dijo, iba a trabajar de noche, me dijo mi hermano, mi hermano estaba trabajando como a unas tres o cuatro cuartos de la casa. Entonces me dice mi hermano, acompáñame conmigo, ve conmigo. Y fui con él.
1:15:21 Entonces me dice, cuando ya terminó Algo del trabajo me dijo,¿ sabes qué? Nos falta cal. Vete a la casa. Y eran las meras doce de la noche. Me acuerdo bien que eran las meras doce. Entonces me dice mi hermano, vete a la casa y te traes cal. Porque para eso se usaba cal. Sà Entonces este... Dijo, si tienes miedo, llévate la lámpara. Le digo, no. No, no, como quiera, llévatela. Me llevé la lámpara y ahà donde estábamos hay una calle angostita como de, por decirte, unos 50 de ancho, ¿verdad? Y estaba la calle ancha para abajo, está en un cerrito. Entonces estaba la calle ancha para abajo y mero enfrente donde estábamos nosotros está la iglesia, nomás que estaba un poquito cargadita para... Para el sur. SÃ.
1:16:28 Donde estaban los motos. Y entonces yo habÃa... Me fui, ¿no? Me fui y llevaba la lámpara en la mano. Entonces... Al... Al ver hacia abajo, que iba para abajo, miré que en la mera esquina habÃa un solar que era un corral de vacas. Ok. Estaba... Este... De repente se apareció asà como una... Como si estuvieran usando una lámpara de mano. Ajá. Y no, pues, menos miedo me dio. Dije yo, pues, ahà hay gente. Que era... Que en ese corral de vacas, el dueño de ahà era compadre de mi papá. SÃ. No, pues, ya...
1:17:12 Me fui y cuando iba a media cuadra, yo... Ya no miré la lámpara, entonces miré como dos ojos asà grandes. Ya no era nomás una, eran como dos ojos. Y... Pero no, pues... Yo no me dio miedo, yo seguà caminando y... Ya llegué a la esquina y volteé hacia la derecha. Y como es terreno muy duro, ahÃ... O sea, terreno macizo como que tiene piedrita o algo asÃ. SÃ, sÃ, sÃ. Entonces, donde yo doy la vuelta... Y camino unos pasos para rumbo al oriente. Que era para donde vivÃan los otros. Entonces, este...
1:17:57 De repente oà yo que como que atrás de mÃ... Me di cuenta como si hubieran arrastrado un cuero. Un cuero de... Como un cuero de algún animal, pero seco. Ok, ajá Eso es lo que escuché yo. Y entonces... Como era más... Hasta donde yo iba era más lejos. Me devolvÃ. Ya no seguÃ, sino que me devolvà porque me dio miedo. Pero era un niño. Era un niño como... En ese tiempo yo tendrÃa entre 7 y 8 años, o a lo mejor a los 9, pero no pasaba de ahÃ. Y me devolvà para atrás. Cuando yo regresé a la esquina, que iba a dar vuelta para arriba, me cayó... Enfrente de mà cayó una bola de lumbre como un balón de fútbol.
1:18:49 ¡Ah, caray!¡ Qué loco eso SÃ, entonces este... Entonces cuando... en donde yo di la vuelta y que yo quise dar el paso para arriba para subir para arriba porque era un cerrito esa bola no me dejaba pasar entonces yo le empecé a hacer asà para el lado de la calle a sacar la vuelta y me fui para hacia allá y la bola rebotaba como un balón asà como si tuviera vida y me venÃa para acá para este lado y la bola rebotaba como un balón igual tapándome el camino tapándome el camino para que no pasara Cuando yo salà de donde estaba mi hermano, llegó un amigo de mi hermano. Entonces, este...
1:19:38 No sé cuánto... Yo no recuerdo cuántas veces anduve yo asà caminando para el lado y lado de la calle, ¿verdad Y la bola de lumbre brincando frente de mÃ. O sea, cuando eres un niño y miras eso... Te da mucho miedo y hasta puedes llorar y llorar Hasta de adulto también. Hasta de adulto también. A la joven está una persona grande. Sà claro Total que en la última vez que empecé a brincar, yo le fui sacando la vuelta como para rumbo al sol se mete. Y en eso el amigo que iba entrando ahà con mi hermano escuchó y salió corriendo.
1:20:26 SÃ. Y cuando él salió corriendo, yo vi que la bola esa, nomás como que se, como se la habÃan jalado con un hilo asÃ. Ok. Pum, se fue. Y se desapareció al pie de un mosquito grande que estaba ahÃ. Ahà llegó la bola, ahà se desapareció. Ajá Ahà se apagó. Ahà se acabó. Entonces ya, este... Vino el amigo ese y ya me llevó para arriba con mi hermano. Ya llegué con mi hermano y... Y este...
1:21:07 Y una vez estuvimos ahà y me dijo... Dijo este... Déjame ir yo, a ver si a mà me sale. Pero mi hermano ya era adulto, ¿verdad? Ajá. Dijo, déjame voy yo a ver si a mà me sale. No, pues se fue. Y Oscuras, pues él era ya adulto. SÃ. Ãl se fue a descubrir y se fue de la casa y trajo lo que iba a traer yo, que era la cal. Pues para el siguiente dÃa, el siguiente dÃa cuando ya Ãbamos a comer, no era mediodÃa, me sirvió mi mal plato y me senté a comer en la mesa. Y nomás, yo me acuerdo muy bien que nomás le di una prueba con la tortilla a la comida y como que me la quise comer y me quedé bien dormido. Ok. Sentado en la silla. Y oà que, oye, escuché que dijo mi mamá, estás bien espantado. Eh. Pues sÃ.
1:22:12 Las mujeres de antes te atentaban aquà la punta de la nariz y decÃan que cuando te das la punta de la nariz abierta, estás bien espantado. Y te agarraban la punta de la oreja y se daban cuenta. Ah, caray Te tenÃan que curar de espanto, me imagino. SÃ. Entonces ya este... Dijo, no, pues vamos a tal parte. Dijo, ahà te voy a barrer con... Pirul y todo eso. No me acuerdo con qué barrió. SÃ, me barrió con pirul o con... O con una rama de gobernador. Total que ya me barrió. Sà Y desde ahÃ, desde ahÃ, Julio, se me acabó el miedo.
1:22:52 O sea, yo ya no siento miedo. Y a veces la gente me pregunta, oiga, porque yo soy maestro albañil. Y hay gente que me dice, maestro,¿ no tienes miedo? Le digo, pues no tengo y si tengo me lo aguanto. Ya, pues,¿ qué le hago, verdad? SÃ. Y esa es la historia que me pasó a mÃ. Y tengo muchas, Julio, pero... Pero, este... En otra ocasión, si Dios me lo permite... Claro, si... Te voy a contar otras. Si te quieres echar otra más adelante, échatele. Que me pasaron... Bueno, mira... Una vez... Una vez este... Llovió mucho en el dÃa, como... Entre las...
1:23:33 Entre las tres y cuatro por ahà de la tarde. SÃ. O cinco SÃ, sÃ, sà Entonces, este... Como cuando uno es niño... Estás viendo sales y llanas entre el agua y... ¿no? Total que nos juntamos varios primos y... Y pues que vamos a ver cuánta agua trae el arroyo de Zulano y ya vamos. Cuando Ãbamos, pues ya el agua ya venÃa corriendo. El agua ya habÃa dejado de llover. Y nos fuimos. Mira, entonces este... hay una parte, o sea, en las partes donde se junta el agua, que si fuera como una presa, le dicen estanque. No le dicen presa, le dicen estanque. Entonces, dije, no, pues nosotros vamos a ir hasta el estanque a ver cuánta agua está llegando.¿ Dónde está agua? Y yo tenÃa la preocupación de que habÃa una parte que bajaba mucha agua y si me tardaba en pasar por ahÃ, no iba a poder pasar porque me iba a llevar el agua.
1:24:37 Porque bajaba mucha agua ahÃ. entonces yo me aparté y me vine corriendo a salir a un camino y salà a ese camino adelantito de una curvita que tenÃa el camino ok y pues estaba corriendo agua y estaba bien resbaloso entonces este cuando yo llegué a la curvita en la mera curvita habÃa muchos mezquites grandes cuando yo caà adelante adelantito de los mezquites que bajé adelante de los mezquites oà que yo era un niño si Y dije, como no tienes malicia de nada, yo lo que pensé entre mÃ, a lo mejor venÃa una señora y se cayó y traÃa al niño y se cayó y no se puede levantar y el niño está llorando.
1:25:24 SÃ. Entonces yo me quedé parado para ver si habÃa escuchado bien o habÃa escuchado mal, porque como venÃa corriendo. Ajá. Pues volvà a escuchar el llorido del niño igual a donde lo escuché. Y me devolvà para ver si lo que yo pensé, que si era una señora y si necesitaba ayuda, estaba tirada por levantarla. SÃ, sÃ, sÃ. Pero cuál serÃa mi sorpresa cuando yo llegué a donde escuché el llorido. Lloro más para adelante. Y ahà voy tú y Julio, atrás del llorido ese del niño. Caminé, yo pienso que caminé como un kilómetro a lo mejor más. Claro.
1:26:16 Atrás de ese llorido. Malamente, ¿verdad? SÃ, sÃ. Entonces el niño lloraba, el niño lloraba. Y cuando ya llegué a donde lloró, lloraba más adelante. SÃ. Y asà me fui, asà me fui. Hasta que ya me llevaba, ya me llevaba, bueno, luego entramos, porque tengo como un kilómetro más de un kilómetro. SÃ. Dije a Chihuahua. Entonces, cuando ya iba yo, cuando ya iba yo a esa distancia, oà que lloró como lo doble que yo habÃa caminado. Pues ahà me dio miedo y de ahà me devolvà corriendo para atrás. Porque ya era, ya era mucho lo que yo habÃa caminado y ese niño nunca lo alcancé. Y, y, y, y este, Pero lloró muy lejos, ya escuché el llorido muy lejos.
1:27:08 SÃ, sÃ, sÃ. Y dije, bueno,¿ qué era? No era un niño.¿ Qué era? O sea, el llanto era de un niño, pero ya al momento que ella lloró más lejos, llegó a decir, yo me quedé. Y entonces un dÃa yo me acordé porque oà una muchacha que estaba platicando que ella vio un niño en una barda, que iba en una barda un niño de pañal por arriba de una barda gateando, Julio. SÃ, sÃ, sà Iba gateando, pero dice la muchacha que ella lo vio y cuando se rió, y se rió con ella el niño y le habló una voz muy...¿ Cómo lo puedo explicar? Bueno.¿ Como la de la momia? No, pues peor que la momia, yo creo. Yo creo porque la momia, porque la mujer ya dice que se asustó y se metió para adentro.
1:28:09 SÃ, sÃ, sÃ. Pero fÃjate, un niño, y me acuerdo yo porque dice ella que el niño, cuando ella escuchó eso, el niño lloró. Y cuando ella oyó que lloró, ella oyó que lloró dos veces y se asomó, se salió por la puerta hacia atrás que tenÃa. Y fue cuando lo vio que iba por la barda asÃ, a gatas, el niño, con pañal. ImagÃnate un niño en una barda de dos metros de alta y el niño de rodillas ahà caminando arriba. SÃ, sÃ, sà La muchacha se asustó y se fue para adentro. Y a mà me pasó eso. Y otra vez, aquà traigo otra.
1:28:58 Otra vez también me pasó otra. Andamos en la sierra y andaba yo con un tÃo. Dijo mi tÃo, vamos a comer. Digo, espérate tÃo, ahorita vengo. Y eran las meras 12 del dÃa. Entonces me fui asà para arriba por la lomita de la sierra. Y habÃa una vereda. pues yo me fui por esa vereda y yo me fui para arriba entonces yo yo donde yo iba caminando llegué donde estaba una hierba asà como como de un metro de alta o a lo mejor un poquito más de un metro pero que estaba bien ramajuda y no se miraba para aquel lado y yo y yo quebramos una chiva entonces dije chiva y me quedé parado y dije una chiva aquà ahorita entonces le di la vuelta a la hierba y donde le di la vuelta lloró para allá por toda la veredita esa que por donde iba yo pero para adelante y ahà me fui lloró lloró por ahà adelante y llegué ahà y digo bramó y llegué allà y bramó más adelante y ese fue bramando asà como haz de cuenta como el niño ese que te digo que lloró ese fue ese fue Hasta que ya me llevaba igual, asà como el niño me llevó. Ya habÃa caminado bastante, siguiendo
1:30:31 el bramido de la chiva. Hasta cuando bramó de aquel lado de un arroyo, que ya estaba yo al pie del arroyo, es un arroyo grande. Te estaba perdiendo, te estaba perdiendo. Asà me dieron la orilla, llegué a la orillita del arroyo cuando bramó de aquel lado, pero igual... Asà como el niño que lloró lejos, asà lloró la chiva. Digo, bromo. De retirado. Y la chiva, güey. No, pues de ahà para atrás otra vez también. Y asustado. Sientes que el cabello de acá atrás como que te levanta asÃ, qué sé cómo, de la cabeza. SÃ, sÃ, sÃ. Del miedo. O del miedo que le da a uno. HÃjole. No, pues está gacho eso, eh.
1:31:19 eso me pasó a mà me ha pasado todo eso y varias cosas más muchas cosas más que me han pasado siempre no sé por qué me pasarán pero como yo escucho y oigo y digo un dÃa voy a marcar a ver si y hoy que marqué entra la llamada muchas gracias quiero mandar un saludo aprovechando SÃ, pues para todos los miedocosperos y que le echen ganas. Gracias, muchas gracias. SÃ, sÃ, sÃ. Y ya después, pues a ver si otro dÃa, Marco, otra vez a ver si... Con todo gusto Con todo gusto.
1:32:00 Te mando un fuerte abrazo y gracias por la llamada. Igualmente, Julio, muchas gracias. Y el programa está... Me gusta el programa porque... O sea... Que puede uno contar cosas que te pasaron y por medio de los mescoperos que siempre están hablando y luego se acuerda uno que dice uno que a mà me pasó esto y a mà me pasó esto. Ãndale, te sientes identificado, ¿verdad? Ãndale, sÃ, cómo no. no es para para competir en nada es nomás para para platicar, es una plática entre compas para platicar y¿ cómo se llama? y si tienes algo que contar pues cuéntalo exactamente bueno Julio, pues muchas gracias igualmente, gracias a ti y buenas noches y hasta luego que pase excelente noche igualmente Julio, adiós qué padre, qué padre, qué bonita comunidad la aminoscopera, la verdad, honestamente, muchas gracias a toda la gente que se comunica, que nos cuenta sus historias, a todos nosotros de chismosos, gracias, dice Cielito lindo, sÃgueme Julio, por favor, sÃ, Cielito, ahorita te sigo, ahorita te sigo, nada más que como estoy en la computadora y mi iPhone se está actualizando, no
1:33:31 puedo ahorita entrar a la transmisión, Pero mándame un mensaje ahorita y ahorita te sigo Ahà en el TikTok Gracias también ahà por los regalillos en el TikTok También gracias a la gente que estuvo acá Elizabeth Sanz, Cristal Villa¿ Quién más por acá? A Mireia también, muchas gracias Mireia Quiero mandar una felicitación Muy especial a Coti Mi hija que cumplió años hoy No la he felicitado hoy aquà en el programa Aprovecho para felicitarla Ya sabe que la quiero mucho Que cumplió muchos años más, yo sé que no ve el programa Pero pues digo, aprovecho para felicitarla y este y a la gente que nos está escuchando también recordarles que este sábado sale en el podcast el capÃtulo con Sandy Guerrero, la Catrina, para que lo escuchen.
1:34:18 Y el domingo sale el video de ese podcast. Estuvo bien bueno. Lo grabamos ahà en Monterrey y próximamente estaremos grabando ahà más capÃtulos de este tipo. Nos vemos. Que tengan todos ustedes una excelente noche Saludos a Jason Gohan Que estuvo conectado Y recuerden lo siguiente Recuerden que el miedo El miedo no tiene horario Que descansen
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