Relatos Reales de un Psiquiátrico que Nadie Quiso Contar – Inframundo Relatos
🎙️ Relatos de Terror Reales por Inframundo Relatos
Historias mexicanas de apariciones, carreteras, brujas, traileros y sucesos paranormales basados en testimonios reales.
Este episodio es una recopilación profunda y oscura narrada con estilo cinematográfico y ambientación realista, diseñada para provocar tensión, miedo y ansiedad nocturna. Prepárate para vivir experiencias que marcaron para siempre a quienes las enfrentaron.
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🔎 Temas de este episodio
Historias paranormales reales
Relatos de terror en México
Relatos de carretera
Relatos de traileros
Brujas reales en México
Terror narrado en primera persona
Relatos para no dormir
Misterio y sucesos inexplicables
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0:00 Lo saluda su amigo Alejandro. buenos días, Comunidad de Inframundo. Esto es madrugadores, la sección donde arrancamos la mañana con relatos que te pondrán los pelos de punta. Gracias por estar despiertos tan temprano. Vamos a darle que aquí comenzamos hace unos meses. Mi vida cambio para siempre. Me encontraba trabajando como enfermera en un viejo hospital de la ciudad, en el llamado psiquiátrico Fray Bernardino. Acababa de entrar y me tocó ser parte de la guardia nocturna por el día. El nosocomio tenía una apariencia limpia y cuidada, pero en las horas de la oscuridad el lugar tenía un aura siniestra donde los pasillos parecían cobrar vida. Desde que era estudiante había escuchado las historias horripilantes de fantasmas que se contaban entre los maestros con edad suficiente para saber de lo que decían. Se contaba que desde siempre había fantasmas por ahí, además de sucesos extraños en los que les aventaban cosas a las personas o las puertas donde no había paciente alguno se azotaban en esos años.
1:25 Nunca creí que fueran más que leyendas urbanas, dichos de los profesores ancianos para jugar con nuestras mentes y nada más. Pero al estar ahí me di cuenta que lo que decían no eran historias inventadas. Todo comenzó una noche mientras caminaba por los pasillos solitarios que parecían no tener fin realizando mi rutina nocturna. Sentí una extraña sensación de ser observada, pero intenté ignorarla después de todo, era bastante común en el hospital estar siendo observado por más ojos de los que uno podría contar entre los pacientes y los compañeros.
2:10 Sin embargo, a medida que avanzaba, las sombras parecían moverse de manera extraña, como si hubiera algo más allí caminando por ese pasillo. Me quise tranquilizar pensando que solamente era El juego de luces de algunas lámparas en el interior de las habitaciones que se colaban al exterior, pero pude sentir cómo el miedo subía por mi abdomen hasta el pecho. Durante el turno no se presentó nada más, así que me tranquilicé. Hablé con una de las compañeras de más edad, que solamente me dio unos calmantes junto con una prescripción. Y me dijo que me fuera a despejar a casa. A la noche siguiente.
2:58 Las sensaciones continuaron y conforme pasaba el tiempo, notaba que las apariciones eran más frecuentes, más persistentes. Poco a poco se tornaban más reales. Veía figuras fantasmales deslizándose por los pasillos, sus ojos vacíos y su aspecto desgarrador. Parecían vagar sin rumbo, como si estuvieran buscando algo o a alguien. Pensé que estaba volviéndome loca por el estrés, así que decidí callarme el fenómeno e intenté convencerme de que era solo mi imaginación. Jugándome malas pasadas, pero no podía negar lo que mis ojos veían cada vez que mencionaba lo que estaba experimentando a mis colegas.
3:44 Me miraban con escepticismo y preocupación, de forma que pronto comencé a callarme todo lo que estaba experimentando me aconsejaban que descansara más que tal vez el estrés estaba afectando mi salud mental, pero yo sabía que no era eso. Aquellas apariciones eran reales y había algo más en cada una de sus manifestaciones. Sentía que estaba perdiendo la razón. Así que para ver si no era la única persona a la que le pasaba esto, comencé a buscar en Internet sobre fenómenos de este tipo y hablé por el chat de los foros con personas que habían tenido experiencias similares en poco tiempo. Me di cuenta que en el Fray Bernardino se habían realizado acciones horrendas, como en la mayoría de los hospitales psiquiátricos de hace años.
4:40 Donde como las personas no sabían darles el tratamiento correcto, a los pacientes afectados de sus facultades mentales les hacían todo tipo de barbaridades como sumergirlos en agua helada o colocarles electrodos con el visto bueno de los médicos, porque eso era lo que se prescribía en esos años, no a uno ni a 2 pacientes. Eran, en su mayoría a los que se les daban esos inhumanos tratamientos. Pensé en que todos esos seres seguramente eran sombras de los pacientes de antaño o incluso de algunos miembros del personal que terminaron muertos debido a accidentes misteriosos.
5:25 Y el solo pensarlo me heló la sangre. Todo en mi cuerpo me hacía sentir con ganas de vomitar. Como si el mundo entero me estuviera dando vueltas sin detenerse por 1 segundo. No quería regresar más ahí, pero tenía que enfrentar mis miedos ya que la plaza diurna estaba a mi alcance. Ya había pedido el cambio y me encontraba en lista de espera, de forma que tendría que soportar solamente un poco más y seguramente las cosas cambiarían por completo. Velada a velada me la pase enfrentando mis miedos, explorando los pasillos y escuchando más de cerca a los pacientes.
6:09 Noté que varios de ellos describían a seres como los que yo veía que se paseaban por las noches de habitación en habitación. Observándolos. Lo peor era lo que decían en voz baja los pacientes aislados. Algunos de los cuales estaban amarrados Asus camas. Ellos mencionaban que esos seres se colocaban a su alrededor y les ponían las manos frías sobre los cuerpos, logrando que poco a poco se extinguiera su voluntad, llenando la cabeza de las más horribles imágenes hasta que se orinaban y desmayaban por el miedo. Una noche, cuando ya me había consumido a mí también esa locura.
6:56 Decidí enfrentar mis miedos y explorar los pasillos en busca de respuestas, de saber que no estaba perdiendo la cordura, que no me estaba afectando de alguna manera lo que había en el nosocomio, así que armada con una linterna y una Cámara. Me adentré en la oscuridad esperando que ninguno de mis compañeros me delatara o que los pacientes no se pusieran inquietos y llamaran la atención del personal. Mientras iba caminando, las sombras se movían a mi alrededor. Susurros que pondría nervioso a cualquiera llenaban el aire. Me encontraba en un mundo sobrenatural, un lugar donde los vivos y los muertos se entremezclaban. En mi travesía descubrí una habitación abandonada en el sótano.
7:50 Cuando abrí la puerta, una ráfaga de frío me golpeó en la cara. Mi corazón latía con fuerza mientras iluminaba la sala con mi linterna. Allí, en un rincón oscuro, vi a una figura pálida y que parecía haber pasado por un molino de carne gigante. Tenía los brazos en direcciones extrañas, rotos. Al igual que las piernas y el resto del cuerpo retorcido en una espiral infernal que haría que cualquier persona viva se estuviera retorciendo por el dolor sin tener la capacidad de hacer nada más, parecía mirarme fijamente su mirada sin vida, penetrando en lo más profundo de mi ser.
8:39 Sin pensarlo levanté la Cámara y capturé una foto de aquella aparición. En el mismo instante en que el destello iluminó la habitación, la figura desapareció rápidamente. Revise la foto en la pantalla y para mi asombro, allí estaba una imagen borrosa pero inconfundible de un fantasma. En ese momento estaba muy emocionada, tanto que no pensé bien las cosas y le lleve el material a otra de las enfermeras para que lo viera. Enseguida ella me confiscó la Cámara y la llevaron a la seguridad del nosocomio. No me la regresaron hasta que borraron absolutamente todo lo que estaba en ella y me castigaron 2 días de quedarme ahí sin regresar a casa.
9:30 El tiempo que pasé en esa ocasión me hizo llorar del terror y la impotencia. Desde aquel día dejé mi trabajo en el hospital. No podía soportar el constante terror que me acechaba en cada rincón oscuro, además de la injusticia de que la gente no me creyera, pero ahora estaba segura de que sabía la verdad. Aquel lugar estaba realmente infestado de espíritus atormentados. En los mismos foros de antes expliqué mi experiencia a varias personas, pero la mayoría se mostraron escépticos. Porque no tenía pruebas suficientes de lo que había sucedido, pero otros estaban intrigados por mis experiencias y decidieron ayudarme a descubrir la verdad.
10:18 Detrás de los sucesos en el hospital formamos un pequeño equipo y como ya tenía idea de las guardias y por donde era más fácil entrar. Equipados con cámaras, grabadoras de audio y otros dispositivos especializados. Nos adentramos en los pasillos oscuros y silenciosos. La energía en el ambiente era de ensayo opresiva y sentí que estábamos siendo observados por algo o alguien que no podíamos ver y que sabían que los estábamos buscando, así que no estaban contentos. A medida que explorábamos las diferentes áreas del hospital escondidos para que los guardias no nos encontraran evitando las cámaras de seguridad y a los otros médicos y enfermeras, comenzamos a captar fenómenos inexplicables en nuestras grabaciones, voces que susurraban a nuestro alrededor. Suspiros de angustia y Risas Tétricas se mezclaban en el aire.
11:25 Confirmando que no estábamos solos, las cámaras registraron sombras en movimiento y figuras etéreas que parecían desvanecerse en el instante en que intentábamos enfocarlas. Nuestra investigación nos llevó hasta la antigua morgue del hospital, un lugar donde los cuerpos sin vida habían sido preparados para su último adiós allí. Experimentamos una actividad paranormal intensa, puertas que se cerraban con fuerza, objetos que se movían por sí solos y una sensación de una presencia inquietante.
12:06 A medida que avanzábamos, nos dimos cuenta de que no éramos bienvenidos en aquel reino oscuro por ninguno de los integrantes. Emocionados estábamos por salir de ahí. Con toda la evidencia, cuando el ente retorcido que había visto anteriormente se nos presentó y nos encerró en la morgue, tuvimos que hacer un escándalo para que nos sacaran de ahí, con el riesgo de que nadie realmente nos escuchara y que finalmente muriéramos los 5 integrantes de esa loca aventura por hipotermia causada por la temperatura del sitio donde estábamos encerrados.
12:48 Finalmente, la gente de seguridad vino y nos sacó de ahí, pero nos confiscaron todos los materiales de nueva cuenta y sólo nos regresaron los aparatos vacíos, esta vez incluso sin las memorias que daban fe de las imágenes conseguidas. Nos sentimos tan mal luego de ese proceso que el grupo se deshizo y por un tiempo mi vida se volvió un vacío de pensamientos depresivos, ya que con esas 2 intenciones de revelar la verdad, ahora estaba más que vetada de las instituciones públicas y a 2 cm de que me quitaran mi licencia de enfermería. Dentro de esa espiral destructivo me contactó un hombre ya viejo y antiguo empleado del hospital, me dijo con la mirada cansada que todo lo que estaba viviendo fue causado por un accidente en el cual uno de los internos de alta peligrosidad se liberó por unas horas e hizo cosas terribles con los otros internos e incluso uno de los médicos. Al cual retorció tanto que cuando encontraron el cuerpo no lo podían enderezar para verle el rostro y saber quién era. Con eso en mente y sabiendo que lo que se ocultaba en ese hospital era un ser horrendo y agresivo, decidí que aunque no se conociera la verdad, tenía
14:22 que dar un último esfuerzo y entrar de nuevo. Pero ahora con la intención de exorcizar. A la presencia maligna que estaba provocando todo eso solicité ayuda de los demás y en esa ocasión quienes me acompañaban estaban dispuestos a todo, pero no estábamos preparados para lo que vimos en ese lugar. Durante la incursión al hospital fuimos emboscados por la presencia oscura y maligna del paciente que violentó a los otros, según la historia del anciano. Se había muerto poco después de los asesinatos, justo cuando lo iban a mandar a una institución carcelaria, y por ello se había quedado ahí por la eternidad. Los entes se manifestaron con una ferocidad inesperada, como si estuvieran furiosos de que intentáramos descubrir sus secretos y liberar a aquellos que estaban prisioneros después de muertos.
15:26 Se nos presentaban alrededor como columnas de fuego de humo que nos cegaba de gritos aterradores y golpes que se manifestaban en nuestros cuerpos como quemaduras, cortes y moretones. En medio del caos, uno de los miembros de la comitiva fue arrastrado hacia la oscuridad, desapareciendo sin dejar rastro. Nos dimos cuenta de que estábamos en una situación extremadamente peligrosa. Los entes no sólo eran capaces de manifestarse y asustarnos, sino que también tenían el poder de llevarse a aquellos que se atrevían a desafiarlos. La línea entre la realidad y lo sobrenatural se desdibujaba cada vez más.
16:13 La desaparición de nuestro colega nos dejó llenos de miedo y desesperación. La sensación de que los entes no estaban observando se volvió aún más intensa. Sentíamos que nos acechaban en cada rincón oscuro, esperando el momento adecuado para atraparnos. Estábamos por flaquear. Cuando el anciano llamado Gabriel nos dijo que no debíamos dejar de avanzar. Se volvió aún más decidido a enfrentar a los entes, salvar a nuestro compañero y terminar con todo eso de una vez, aunque asustado. No permitió que el miedo lo paralizara. Sabía que su vida estaba en peligro, pero también sabía que no podía permitir que los entes siguieran atormentando a otros. Enfrentó los pasillos oscuros una vez más, armado con su valentía y determinación, buscaba respuestas y una forma de liberar las almas atrapadas en el hospital. A medida que avanzaba, las sombras parecían rodearlo intentando sofocarlo con su presencia oscura y de maldad. Lo intentábamos por todos los medios, rezando, lanzando agua. Bendita lo que fuera.
17:36 Para terminar con esa locura, Gabriel llegó a una habitación escondida en lo más profundo del hospital. Allí encontró finalmente al ente que estábamos buscando. Tenía la apariencia de un ser humano al que había consumido la oscuridad. Sus músculos secos se movían encima de un esqueleto que sonreía con malicia y llevaba en las manos un bisturí que se notaba filoso. Enseguida nos pusimos a recitar las palabras del ritual que debía terminar con esa pesadilla mientras lo hacíamos esquivando los ataques del ser. Las luces parpadeaban y el aire se cargaba de electricidad. Los entes se congregaron a su alrededor. Su furia era evidente, pero Gabriel no se dejó intimidar y nos dio la fuerza que necesitábamos para salir triunfantes a lo que estábamos enfrentando después de varios minutos en un instante.
18:40 El hospital tembló y se sacudió como si estuviera siendo elevado y dejado caer varias veces por una fuerza desconocida. Sonaron las alarmas del sitio y escuchamos sobre nosotros el movimiento de la gente pensando que era un temblor lo que estaba provocando esos estragos. Los entes comenzaron a desvanecerse uno a uno mientras los gritos y lamentos llenaban el aire. Las almas liberadas encontraron finalmente La Paz, dejando tras de si un silencio profundo interrumpido por la emergencia que se gestaba escaleras arriba.
19:21 Cuando todo terminó, Gabriel salió de la habitación. Nosotros detrás de él, agotado pero lleno de satisfacción, había logrado lo que parecía imposible. Los entes habían sido desterrados y las almas atormentadas encontraron su descanso final. Después de ese día, los participantes de esta locura comenzamos a juntarnos todos los viernes para tomar un café y relatar otras experiencias que hubiéramos tenido relacionadas a lo sobrenatural. El anciano siguió asistiendo a un par de esas sesiones cuando dejó de ir.
20:02 Uno de los compañeros fue a su casa a visitarlo, pero se encontró con que el hombre había muerto por la noche en circunstancias misteriosas. Los familiares nos dijeron que había sido de un infarto fulminante, que nadie se explicaba porque él nunca había padecido del corazón, pero como era una persona mayor, se descartó cualquier otra posibilidad. A la fecha no me han vuelto a pasar cosas paranormales, ahora trabajo como enfermera privada, pero por temporadas no puedo dormir al imaginarme que en cualquier momento ese ente maligno podría regresar y hacerme lo mismo que seguramente le hizo a Gabriel en su lecho de muerte.
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