Relatos de Moteles donde Algo Salió Terriblemente Mal – Inframundo Relatos
🎙️ Relatos de Terror Reales por Inframundo Relatos
Historias mexicanas de apariciones, carreteras, brujas, traileros y sucesos paranormales basados en testimonios reales.
Este episodio es una recopilación profunda y oscura narrada con estilo cinematográfico y ambientación realista, diseñada para provocar tensión, miedo y ansiedad nocturna. Prepárate para vivir experiencias que marcaron para siempre a quienes las enfrentaron.
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🔎 Temas de este episodio
Historias paranormales reales
Relatos de terror en México
Relatos de carretera
Relatos de traileros
Brujas reales en México
Terror narrado en primera persona
Relatos para no dormir
Misterio y sucesos inexplicables
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0:00 Buenos días a todos los madrugadores. Gracias por estar despiertos tan temprano. Aquí arrancan los relatos más oscuros de la mañana. Comenzamos buenas noches. Quisiera compartirles algo que me sucedió en la mala hora que me tocó quedarme en un motel. Desgraciadamente de la Secretaria de la Oficina. Me reservó la habitación en un sitio poco apto para mi estancia, pero como era un fin de semana feriado, simplemente no había lugares en otro punto. Estaba en un viaje de negocios y me hospedé en un antiguo motel que tenía un aspecto lúgubre en una zona que se notaba que antes había sido un punto importante, pero que ahora seguramente era uno de los puntos rojos de la ciudad. Desde el momento en que entré, una sensación de opresión llenó el ambiente.
1:05 Las luces parpadeaban y el olor a humedad se filtraba por los pasillos. A pesar de todo, decidí quedarme y esperar que la noche pasara sin incidentes. Era muy tarde cuando llegué y la secretaria no me contestaba el teléfono de la oficina, sin embargo. En la oscuridad de la habitación comencé a escuchar sonidos extraños, murmullos provenientes de quién sabe de qué lugar. Pensé que eran sólo los sonidos típicos de un hotel viejo, pero a medida que los minutos pasaban, los sonidos se intensificaron. Un escalofrío recorrió mi espalda mientras una presencia invisible me hacía compañía.
1:56 Traté de calmarme porque en esos momentos era bastante escéptico, de forma que no creía que fuera nada del otro mundo lo que estaba pasando. Comencé a respirar profundamente, esperando calmarme. Poco a poco mi mente se aclaró y los sonidos comenzaron a desaparecer. Pensé que quizá era solo la conversación de otras personas que. Seguramente se estaba colando por lo delgado de las paredes. Pronto me fui a dar una ducha y como no sucedió nada en ese momento, decidí que podría descansar adecuadamente.
2:37 Mi mente estaba dando vueltas sobre las cosas que tendría que decir por la mañana en la junta y que debería tener mi computadora portátil a punto para poder hacerme cargo de que cerramos un negocio. Era importante para mi crecimiento y para la empresa. No podía permitir que las cosas se salieran de control. Cené un sándwich que había comprado horas antes. Tomé una buena cantidad de agua y acto seguido me fui a lavar los dientes y a dormir como tronco en medio del colchón, que se notaba que estaba demasiado usado como para sentirme totalmente cómodo ahí.
3:21 Después de unas horas, desperté en medio de la noche sintiendo una extraña opresión en mi pecho. Me encontré incapaz de moverme, atrapado en una parálisis del sueño desde la esquina de la habitación, una figura emergió lentamente. Era un fantasma descarnado, sin rasgos faciales ni extremidades visibles, solo una masa oscura y retorcida de músculos. Que flotaba en el aire de los pies que estaban en punta sobre la alfombra, donde caía gotas gruesas. Un líquido oscuro que no sabía a ciencia cierta de qué se trataba.
4:04 Mi corazón latía con fuerza mientras trataba de gritar, pero no salía ningún sonido de mi boca. Era una sensación terrible el querer salir corriendo de ese sitio horrendo. Lo peor era no poder mover 1 cm mis manos. Ni siquiera mis dedos, mucho menos las piernas. Lo único que estaba en habilidad de moverme eran los párpados. El fantasma se acercó a mí lentamente. Su presencia emanaba un aura de maldad y desesperación. Sentí como si estuviera siendo arrastrado hacia un abismo oscuro y sin fondo podía escuchar los ruidos horrendos que salían de su garganta.
4:48 Era como si quisiera hablar, pero solo balbuceaba y se quejaba como para entender que era lo que trataba de decir. Se acercó a la cama. Ahora podía distinguir que lo que goteaba de sus miembros y cuerpo era un río incesante de sangre roja, de un color oscuro. Era pegajosa, como si se tratara de una especie de goma derretida. Que iba cayendo de a poco conforme la gravedad la obligaba. No tenía idea de qué manera eso estaba funcionando. Alcancé a ver que en las cuencas, muy al fondo de sus orbitales, se encontraban sus globos oculares, que me veían con desesperación.
5:33 No podía parpadear, solamente me miraba con un par de pupilas que se estaban secando de a poco. Eran ojos verdes y terribles. Estaba a punto de tocarme con esos dedos desprovistos de piel. Podía ver la forma horrenda en que los músculos latían. Conforme esa cosa se movía en mi dirección. Creo que fue tanta mi necesidad de huir que se rompió el conjuro que me tenía sujeto en la cama. Finalmente logré romper la parálisis. Poco a poco me moví lo suficiente como para caer al lado de la cama. Rodé con tal fuerza que el golpe me dolió bastante, pero al menos ahora me encontraba lejos de ese ente que al ver el cambio en las cosas, poco a poco se acercó de nueva cuenta, por fin pude levantarme y aunque me temblaban las piernas, me apoyé en ellas.
6:34 Me moví como pude de a poco, tomando velocidad y escapé de la habitación corriendo hacia el pasillo. Pero el terror no había terminado. A medida que avanzaba, las luces se apagaban una a una, dejándome incompleta oscuridad. Murmullos resonaban detrás de mí, cada vez más cerca. Llegué a la recepción del hotel con el corazón casi saliendo de mi pecho. Busqué por todos lados a la mujer que me recibió, pero no se veía por ningún sitio. Seguí buscando y me encontré con el conserje. Un hombre muy pálido y silencioso. Le conté lo que había sucedido y él solo lo asintió con tristeza. Me pareció algo de otro mundo, que el hombre no me hubiera dicho nada que fuera como la cosa más normal del mundo, lo que estaba sucediendo.
7:30 Me explicó que el motel estaba maldito y que el fantasma descarnado era sólo uno de los muchos espíritus atrapados entre sus paredes. Mientras estaba terminando de hablar, la recepcionista por fin regresó. Parecía haber ido al baño o algo similar. Ella meció la cabeza con tal de preguntar qué era de lo que estábamos hablando. Cuando mencioné que el hotel tenía un ambiente peculiar, la recepcionista bajó la voz y me miró con cautela. Fue entonces cuando decidió compartir conmigo. La verdadera historia detrás de aquel lugar. Mi cabeza estaba dando vueltas por las cosas que estaba escuchando.
8:17 Me contó que el motel estaba plagado de espíritus atrapados, almas perdidas que nunca encontraron La Paz. En el caso de lo que había visto, ella era una mujer que fue abusada por su marido de manera brutal hasta que una noche. De las tantas que había trabajado como mujer de la vida galante en la calle. La último la ató encima de la regadera y no conforme. Con eso, le quitó toda la piel a tirones, provocando que los trozos de músculo cayeran a pedazos alrededor del cuerpo. Lo dejó ahí, pagó por varios días y dijo que no quería limpieza. Se dieron cuenta de lo que pasaba. Hasta que una chica de la limpieza entró luego de que las horas pagadas caducaron y casi se desmaya por el aroma que la recibió.
9:15 Cuando ingresó a la habitación llegó la policía y se encontraron esa escena horrenda. Después de eso, limpiaron la habitación, reemplazaron todo y las personas siguieron llegando sin parar, aunque de cuando en cuando. Mencionaban lo mismo que yo había visto claro, como no a toda la gente le pasaba, seguían rentando esa habitación. La recepcionista mencionó 1/4 en particular en el último piso, donde los fenómenos paranormales eran más intensos, me advirtió que evitarla sería lo mejor para mi seguridad, pero mi curiosidad fue más fuerte. Y decidí desafiar las advertencias. Ya tenía suficiente delante de mi habitación y no quería pasar la noche en vela.
10:12 Cuando ingresé al cuarto, que ni siquiera estaba cerrado con llave, el ambiente cambió drásticamente, la temperatura cayó repentinamente y el aire se volvió pesado, como si se tratara de un aire acondicionado. Que se prende en medio de una habitación caldeada por el calor. Un escalofrío recorrió mi cuerpo mientras observaba sombras moverse en las esquinas de la habitación. Se notaba que ese sitio estaba muy embrujado, como me habían advertido antes, susurros ininteligibles llenaban el aire y sentí una presencia maligna que parecía envolverme. Di un par de pasos para gritar que quien sea que estuviera ahí más le valía que se fuera, que no tenía tiempo para esas cosas, mucho menos si quería dormir adecuadamente. El silencio se hizo presente sobre nosotros, luego de lo cual los susurros se volvieron gritos alrededor de todo mi cuerpo. Eso me hizo temblar por dentro y toda mi resolución anterior se derribó en segundos.
11:26 La puerta detrás de mí se cerró de un golpe retrocedí para tratar de salir, pero la puerta estaba atrancada. Se negaba a abrirse. Entonces una figura incorpórea se materializó frente a mí. Era una mujer pálida, con ojos vacíos y cabello desaliñado. Su piel era tan transparente que parecía tener debajo de ella montones de gusanos. De moscas, incluso que reptaban debajo de lo que debería estar la grasa de un cuerpo sano. Su lamento llenó la habitación mientras sus manos fantasmales se extendían hacia mí.
12:06 Me quede sin aliento, petrificado por el miedo. No soy una persona creyente, como les comenté al inicio, pero en cuanto el ser me tuvo a su disposición, comencé a rezar las pocas oraciones que me sabía. Estaba suplicando para que me liberaran de un destino horrible de formar parte de uno más de los entes de ese hotel maldito por todas las experiencias pasadas. Logré liberarme de la garra invisible. Vi que el ente que se encontraba frente a mí sonreía de forma macabra para luego decirme en un suspiro que nunca me iba a librar de ella, que la vería en mis peores pesadillas. No sé cómo lo logré, pero escapé de esa habitación. Corrí escaleras abajo, dejando atrás aquel lugar maldito. Mis pertenencias no me importaron más, pero el conserje ya las tenía preparadas.
13:07 A la salida, la recepcionista me esperaba en el vestíbulo, visiblemente preocupada por mi experiencia, sin decirles una palabra. Tomé lo que vi y salí corriendo a mi auto. Creo que no era la primera persona que había hecho eso, pero al menos ahora me encontraba libre. O eso era lo que creía, ya que con un nudo en la garganta me di cuenta de que la entidad de la habitación superior se encontraba sentada en el asiento trasero de mi auto, riendo, burlándose de mí como si disfrutara del miedo que me ocasionaba.
13:49 Desapareció en un parpadeo. Como si nunca hubiera estado ahí antes. Se evaporó sin dejar el menor rastro, haciéndome saber que ese destino era mucho más terrible que el que me hubiera imaginado. Ahora temblaba pensando en que en cualquier momento ella podría invadir mi vida sin importar en donde me encontrara. Ella era capaz de verme entre sus ojos muertos, de buscarme y susurrarme palabras al oído. De contarme sobre todos los otros entes que pasaban sus días ahí esperando el momento de que otro más se uniera.
14:30 Porque lo que me estaba diciendo era que debía regresar ahí a terminar el trabajo, a quedarme con ellos por siempre. Lo único que tenía que hacer era morir en las inmediaciones del motel. Ni siquiera tenía que entrar para poder quedarme con ellos. Después de esa experiencia comencé a desarrollar un miedo fobia a los moteles. Estaba en la habitación del motel tratando de relajarme. Después de un largo día de viaje había ido a Tulum, pero como no tenía dinero para las habitaciones de los hoteles de lujo, me conformé con la de ese lugar, que la verdad estaba bastante bien para lo que era. Estaba limpio.
15:23 Las amenidades eran curiosas como lubricante para actividades íntimas, pero no tenía quejas, además de que realmente estaba bien insonorizado. La noche estaba tranquila y apacible, pero de repente un golpe fuerte resonó en la puerta. Me sobresalté sin esperar que alguien viniera a interrumpir mi descanso. Uno, como mujer, se pone nerviosa cuando pasan esas cosas, sobre todo al encontrarme sola en esa aventura. Me armé de valor y grité un hombre, pregunté si era Armando y le añadí un mi amor como toque extra para asegurar que si era una persona con malas intenciones, supiera que pronto iba a venir alguien a visitarme. Sin embargo, el golpe se repitió una y otra vez, cada vez más fuerte e insistente.
16:22 Sentí un escalofrío recorriendo mi espalda mientras los golpes se transformaban en ataques violentos, como si alguien estuviera tratando de entrar con desesperación. El sonido se mezclaba con gritos y voces ininteligibles que parecían provenir de detrás de la puerta. El miedo se apoderó de mí y mi corazón latía desbocado mientras me acercaba lentamente a la puerta, incapaz de quedarme con la duda sobre qué estaba pasando. Me asomé por la Mirilla, pero no vi que alguien estuviera del otro lado de la puerta. Dejé pasar unos minutos en los que seguía escuchándose. Como si golpearan la puerta con furia. Y finalmente, al notar que no había un alma del otro lado, me decidí a girar del picaporte para revisar de qué se trataba el asunto.
17:19 Pensé que quizá pese a que lo estaba escuchando como si fuera en mi puerta, se trataba de la del vecino de habitación antes de que pudiera girar por completo la perilla, los golpes y los gritos cesaron de repente. Un silencio pesado llenó el aire interrumpido sólo por mi respiración agitada. Dude por un momento, pero la necesidad de saber lo que estaba sucediendo me impulsó a abrir la puerta. Para mi sorpresa, no había nadie afuera. La oscuridad del pasillo se extendía frente a mí, tranquila y desierta. No había señales de que alguien hubiera estado allí, de hecho. El motel parecía estar completamente solo. Sentí un escalofrío de incomodidad mientras cerraba la puerta y me volvía hacia la habitación. A lo largo de la noche, el silencio pesado persistió y me resultó imposible conciliar el sueño. Cada pequeño ruido me hacía saltar y el miedo se mantuvo en mi mente.
18:29 No pude evitar preguntarme. Si lo que había experimentado había sido real o si era simplemente una jugarreta de mi imaginación, estaba dando vueltas en mi cama cuando todo comenzó. De nuevo, los golpes secos imponentes, como si alguien tuviera algo urgente que tratar conmigo, que necesitara entrar en la habitación sin dudarlo. 1. Segundo, caminé descalza sobre la alfombra del sitio. El clima estaba encendido, así que la temperatura del cuarto era agradable y fresca. Llegué a la puerta y me armé de valor para mirar de nuevo por el pequeño agujero de la puerta.
19:13 Y de nueva cuenta no había nadie del otro lado. El golpeteo en la puerta se detuvo abruptamente cuando la abrí de nuevo. En esta ocasión, quitándome el miedo de encima y gritando a los seres que se encontraban ahí, que dieran la cara, que me dijeran que era lo que querían o que me dejaran en paz. Yo solo venía de vacaciones. Sin embargo, en lugar de encontrar a alguien afuera, una sensación de frío y opresión llenó la habitación. Un escalofrío recorrió mi cuerpo mientras la presencia de algo sobrenatural se hizo cada vez más fuerte.
20:00 Entré de vuelta a la habitación. Esta vez me aseguré de cerrar con llave para no tener sorpresas de ningún tipo. Me fui a la cama y me acosté unos segundos y justo cuando había cerrado los ojos sin previo aviso, la puerta se abrió de par en par. Y un escalofriante viento gélido invadió la habitación. Mi corazón latía con fuerza mientras me acurrucaba bajo las sábanas, temiendo lo que estaba a punto de presenciar en ese momento, una figura femenina translúcida y lúgubre atravesó la puerta y se materializó frente a mí. Era el fantasma de una mujer.
20:43 Su rostro desfigurado y su mirada vacía transmitían. Una inmensa tristeza y dolor, su cabello desaliñado flotaba en el aire como si estuviera suspendido en el tiempo. Sentí una mezcla de fascinación y terror mientras esa figura avanzaba lentamente hacia mí. El ambiente se volvió aún más pesado. Mientras el espectro se acercaba, cada paso que daba el suelo crujía bajo sus pies incorpóreos. Como si una masa enorme se estuviera posando ahí. Mi voz quedó atrapada en mi garganta y, aunque intenté retroceder, me sentía paralizada por su presencia sobrenatural. Comencé a respirar de forma muy agitada y sentía que estaba a punto de caer presa del pánico.
21:39 Pero mis músculos simplemente no respondían a nada. Era como una presa frente a un león. El fantasma extendió su mano hacia mí, sus dedos translúcidos rosaron mi piel y una sensación helada me invadió. Solo podía contemplar impotente como el ser se acercaba aún más. Sus ojos vacíos penetraban en lo más profundo de mi ser, buscando algo. No tenía certeza de qué, pero tenía la sensación de que se encontraba contemplando si merecía acabar conmigo o no. Si las cosas podrían avanzar, si yo era alguien que resonaba con ella o no, no estoy segura de cuál fue el resultado de mi juicio.
22:29 Supongo que fue positivo porque sigo viva, pero el lente me miró hasta que hizo una mueca de desagrado y en un instante la habitación se volvió aún más fría y la figura desapareció como si nunca hubiera estado allí. Me quedé sola, con el corazón palpitando y la sensación de que algo oscuro y misterioso había ocurrido. El motel parecía cargar con una historia llena de tragedia y sufrimiento. Platiqué con algunos amigos de allá y me cuentan que hay algunos espíritus femeninos que se dedican a castigar gente que anda en el mal camino.
23:13 Quizá en mi caso pensó que era uno de ellos, pero realmente no tenía nada malo que hacer ahí, más que tomar unas merecidas vacaciones. Desde aquel incidente me encuentro con dificultad para volver a hospedarme en Moteles. El recuerdo de aquellos golpes y gritos persistentes sigue atormentándome.
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