NUNCA TE QUEDES SOLO EN LA MORGUE | 4 HISTORIAS REALES - Inframundo Relatos
Historias de Terror, Leyendas Espantosas, Relatos Paranormales y Cuentos para Dormir que podrían asustarte esta noche:Historias de terror en la morgue, relatos oscuros narrados para quienes disfrutan del horror paranormal, los sucesos inexplicables y las experiencias que ocurren entre camillas, cuerpos sin vida, pasillos fríos y silencios imposibles de soportar.En este episodio escucharás sucesos extraños en morgues, presencias inquietantes, apariciones aterradoras y experiencias marcadas por el miedo en uno de los lugares más perturbadores que existen.Hoy escucharás 4 historias de terror en la morgue, relatos ocurridos en espacios donde la muerte, la oscuridad y el misterio pueden convertirse en una verdadera pesadilla.Desde entidades que se manifiestan junto a las planchas y los cajones forenses, hasta encuentros aterradores en pasillos vacíos, autopsias y cuartos helados donde algo parece seguir despierto.El episodio de esta noche incluye: Historias de Terror en la MORGUE00:00 HISTORIAS DE LA MORGUE01:12 MEDICO NECRO13:13 EL MONSTRUO DE LA MORGUE22:45 DECAPITADO29:00 LA HIJA DE LA BRUJATemas relacionados con este video:relatos de terror, historias de morgue, terror paranormal, apariciones en la morgue, fantasmas en hospitales, relatos sobrenaturales, miedo real, sucesos paranormales, cuerpos extraños, sombras en la morgue, entidades malignas, presencias extrañas, cuentos de terror, historias de miedo, relatos nocturnos, horror hospitalario, experiencias paranormales, voces del más allá, pasillos embrujados, terror en la noche, relatos para dormir, historias escalofriantes.#InframundoRelatos#RelatosDeTerror#HistoriasDeMorgue#TerrorParanormal#HistoriasParanormales#RelatosSobrenaturales#HistoriasDeMiedo#Fantasmas#TerrorNocturno#MiedoReal
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0:41 No es contenido para gente sensible, pues los relatos de la morgue son muy extraños, desde apariciones espectrales y necrofilia hasta acontecimientos perturbadores. Estos relatos son para todos aquellos que nos escuchan desde muy temprano, desde madrugada o desde muy tarde en la noche, para todos los doctores, enfermeras para los tanatopraxistas. Especialmente le invito a que apague la pequeña luz de su habitación. ¿Estás escuchando Inframundo? Relatos.
1:24 Médico negro, historia de terror basada en hechos reales. Lo que les voy a contar sucedió ya hace varios años. En ese lugar siempre había de 2 a 3 personas, uno se sentía acompañado por los vivos. Y no por los fríos cuerpos inertes que se encontraban en ocasiones en las planchas o en las gavetas. Todo dependía del día de la semana que fuera por lo regular desde los jueves hasta el sábado. Por las madrugadas era cuando más movimientos había. Me llamo Gabriel Suárez a la edad de 21 años. Trabajé como velador en una morgue. En ese tiempo, en su mayoría eran por accidentes sucedidos, ya fueran por las noches o las madrugadas, a veces eran por la imprudencia de los conductores ebrios, aunque en 2 ocasiones trajeron los cuerpos de 3 jóvenes hechos prácticamente pedazos y hubo algo extraño cuando llegaron sus cuerpos a la morgue, pero esa es historia para otra ocasión, lo que les voy a contar.
2:45 Ya tenía alrededor de 3 años que aconteció, yo en ese tiempo no ingresaba a trabajar a la morgue, pero esto me fue contado por rufo, uno de los médicos forenses que estaba en ese turno. Cuando esto ocurrió, en uno de esos rondines escuché un sonido proveniente de uno de los cuartos donde se encuentran las gavetas donde se colocan los cuerpos. Que ya fueron preparados para ser trasladados a la funeraria dónde serán velados. Ahí se encontraba rufo, uno de los forenses tenía ya alrededor de 13 años trabajando en esa morgue.
3:29 El hombre en ese tiempo tendría 45 años de edad. Era uno de los más tranquilos y muy entregado a su trabajo como patólogo, aparte que en ocasiones dejaba aquellos cuerpos. Como si nada les hubiera pasado. Era como si aquellos estuvieran inertes y parecieran simplemente estar dormidos y no muertos. Rufo se encargaba de maquillarlos y dejarlos lo más presentables que su habilidad le permitiera. Esto lo hacía cuando el difunto se ha trasladado durante la madrugada a la funeraria.
4:10 Creo que de todos los que ahí trabajan. Él es el más amable, los otros siempre se veían estresados, perdidos en sus propios pensamientos. Rufo, desde que ingresé a trabajar en la morgue, me dio un Consejo, el cual creo que me ayudó mucho para permanecer varios años laborando en ese sitio. Si tienes un encuentro con alguna aparición, solo aléjate de él o ella, no los enfrentes. No les hables, pero bueno, como les decía, miré a rufo a un costado de una gaveta.
4:52 Esta se encontraba abierta y él observaba el rostro pálido de quién se encontraba allí. Me acerqué, pues a pesar de que hice ruido al entrar, él seguía mirando al difunto, atraído por saber qué era lo que lo tenía. Con la mirada fija me acerqué. Era el cuerpo de una joven de no mayor a 25 años y que de verdad era muy hermosa. De hecho, no se veía como los cuerpos que llegan para ser preparados para su último día. ¿Es hermosa, verdad? Preguntó Rufo sin apartar la mirada de la joven. Yo sola sentí.
5:33 Sin atreverme a emitir sonido alguno. Rufo me contó que había fallecido en el momento del parto. La criatura se encontraba luchando aún por su vida dentro de una incubadora, pero según le comunicaron, no se lograría, así que la bella madre estaría ahí en la gaveta, a la espera para ser sepultada con su hijo. Sentí un poco temblar mi cuerpo. En ese momento, rufo me invitó a tomar un poco de café, ya que el resto de la madrugada estaría trabajando en otro cuerpo que debía estar listo a las 9:00 de la mañana, así que no pude negarme de beber algo caliente, ya que esa noche estaba lloviendo y el clima era frío.
6:23 Entre la charla se me ocurrió preguntarle si en la morgue había algo más extraño que ver fantasmas deambulando por el sitio. Rufo se quedó callado por unos minutos cuando buscando las palabras adecuadas o algún recuerdo que no había sido contado, uno de esos tantos que en sus experiencias tenía por contar. Pero lo que me reveló no sólo me dejó perplejo. Sino algo incómodo con lo que había escuchado esa madrugada. Y no fue por la aparición de algo sobrenatural 3 años antes de que yo tomará el puesto como velador.
7:04 En la morgue había un médico forense de nombre Ricardo. Ya era una persona mayor de 50 años, un solterón. Ricardo era del personal con más antigüedad en la morgue en sus inicios. Solo laboraba durante el día, pero a medida que llegaban más muertos al depósito de cadáveres se le pidió que apoyara en el turno nocturno. Eso sería eventualmente, pero cuando le comunicaron a Ricardo que se presentara la siguiente semana en el turno del día, éste pidió quedarse a trabajar por las noches.
7:45 Por un buen tiempo. El hombre se mantuvo en ese turno en ese transcurso. Él cambió mucho desde su aspecto personal, pues llegaba bien arreglado. Usando colonia para caballero. Algunos comentaban que hasta parecía que había rejuvenecido, pero ese cambio en él se debía a algo muy perturbador que estaba por ser revelado. Se comenzó a propagar el rumor de que Ricardo hacía algo más que autopsias a los cuerpos. Se decía que el médico tenía relaciones íntimas con los cuerpos de las damas jóvenes que llegaban por las madrugadas. Era un necrófilo.
8:31 Uno de los estudiantes se dio cuenta que se excitaba ante la desnudez en los cadáveres de las mujeres. Les pasaba sus manos por el cuerpo como una caricia que solo un amante puede hacer en la intimidad. Ricardo se dio cuenta que el joven médico lo veía fijamente, así que desde ese momento decidió no tener más a alguien con él al hacer las autopsias y los embalsamamientos. En el mes de diciembre ya casi terminaba el turno de Rufo cuando llegó a la morgue una mujer no mayor a 30 años.
9:12 En su cuerpo tenía unos tatuajes muy extraños. La joven que los asistía en esa ocasión le comentó que estos eran tatuajes de protección contra demonios o algo así. Al verla, Rufo sintió que algo extraño venía con esa mujer, pero no se quedó para averiguarlo, ya que su turno estaba por terminar. Observó pasar a Ricardo y cerrar la puerta tras él. Rufo salió de su trabajo, pero no había caminado ni media cuadra cuando recordó que había olvidado entregar los documentos de la chica que acababa de llegar. Apenas había recorrido la mitad de los pasillos hacia la morgue. Cuando se comenzaron a escuchar gritos provenientes de la morgue, los gritos desgarradores resonaban por todo el sitio. Era como un eco de angustia proveniente del depósito de cadáveres.
10:15 Se escuchaba a Ricardo llorando y suplicando desesperadamente. El terror se notaba en sus alaridos. Sin duda alguna era el lamento de alguien que se sentía atrapado, indefenso, ante lo que estaba con él dentro. En ese cuarto, rufo, al igual que los que se encontraban todavía laborando. Acudieron al sitio donde provenían los gritos de Ricardo por más intentos que hacían para abrir la puerta, ésta no cedía. Cuando lograron encontrar, se toparon con una escena macabra. Ricardo se encontraba tendido en el piso del lado de la morgue. Sus manos estaban en posición de defensa, sus ojos muy abiertos, indicando el horror que habían visto antes de morir. Había sangre por todos lados.
11:11 A Ricardo le habían arrancado sus labios y su lengua, tenía mordidas en su rostro, cuello y dorso, le habían arrancado una de sus orejas de una mordida aparte, le hacían falta 2 de sus dedos de su mano derecha y le habían arrancado también el miembro. No había duda de lo que el hombre intentó hacer con el cuerpo de aquella joven. Todos se dieron cuenta esa noche de que no les quedaba duda de que Ricardo era un necrófilo, pues solo tenía puesto sus calcetines. No tenía ni sus pantalones ni su ropa interior. Rufo miró el cuerpo del cadáver que se encontraba sobre la plancha.
12:00 Era la mujer de los tatuajes extraños. Él creía que fue la que le hizo eso a Ricardo, pues tenía sangre cubriéndole la boca, así como restos de piel y la carne que le había arrancado a Ricardo a Mordidas, además de entre la pierna de la mujer que tenía el líquido perteneciente a las partes íntimas de Ricardo. Creo que no estaba dispuesta a servir de placer a un pervertido. Sin lugar a dudas son esas cosas inexplicables de la ciencia si no se cree en lo sobrenatural. Aún tengo contacto con ruffo, el cual me sigue contando las cosas extrañas que suceden en la morgue, pero hasta el día de hoy no se ha enterado de que se encuentre otro necrófilo trabajando ahí.
12:57 Por mi parte es todo y espero les guste este relato que aunque no es tan terrorífico, siempre busco el lado más extraño de las cosas, otra manera de mirar lo paranormal, que hay casos que no deberían de existir ni siquiera en la morgue. El monstruo del amor que historia de terror basada en hechos reales. Los rumores se hacían cada vez más fuertes. Este hecho acaeció en el año de 1983 que un reconocido patólogo forense, Manuel Pereira, era un necrófilo. Mi nombre es Fernando.
13:52 Lo que les voy a contar sucedió hace ya más de cuatro décadas. Aún esta historia es contada aquí en la morgue. De vez en cuando yo tengo 12 años trabajando como médico forense. En mis inicios trabajé en el turno nocturno, un turno que es de los más activos, pero durante el día son más lentos. Yo alternaba ambos turnos. Pues los practicantes no duraban mucho ahí. En realidad no era por el oscuro pasado que envuelve a la morgue, sino es algo que sigue sucediendo. No es agradable contar este tipo de sucesos, pero para uno son historias paranormales de los cuales esta morgue ha servido para tomar buenas decisiones para la instalación, pero para los que estamos trabajando en ellas.
14:48 Son historias que en muchas ocasiones nos contamos entre colegas. Uno está acostumbrado a ver los cuerpos sin vida de las personas que fallecen en diferentes circunstancias y abre sus cuerpos para determinar el motivo de su muerte. Cuerpos destrozados en accidentes, jóvenes acribillados por diferentes armas de fuego o punzocortantes, pero aún así. Uno no está preparado para ver deambular las almas en pena de aquellos muertos. Era el mes de septiembre del 2023 y esa tarde me encontraba en la recepción con doña Marta. Ella tiene ya como 20 años trabajando en la morgue y conoce más historias del lugar que a nosotros. Como les decía ambos, nos encontrábamos charlando cuando yo ya estaba por iniciar mi turno de trabajo, cuando llegó rodolfo.
15:46 Uno de los practicantes estaba pálido y parecía que en cualquier momento perdería los sentidos. Se dejó caer en una de las sillas del recibidor, estaba tembloroso y transpiraba frío, se frotaba sus manos en su pantalón y tenía la mirada perdida. Creo que doña Marta sabía exactamente lo que le había sucedido a Rodolfo. Ella le entregó un vaso de agua. Yo miraba cómo le temblaban sus manos al llevarlo a su boca y el líquido se derramaba hasta que terminó el contenido del vaso. Recuerdo que Marta le preguntó que era lo que había visto.
16:31 Él le describió tartamudeando que era un hombre mayor, tenía su rostro purulento y unas cuencas vacías a falta de ojos del cual les escurría un líquido negro. Teniendo la apariencia de baba, su cuerpo mostraba ya su estado avanzado con podredumbre y olor a muerto. En su zona íntima se miraba la falta de su miembro viril, del cual parecieran brotar gusanos. Rodolfo se frotaba su nariz con desesperación, intentando que aquel aroma desapareciera.
17:11 Marta comenzó a contarnos de quién se trataba ese espectro que deambulaba por la morgue. Hubo un médico con mucho prestigio y respetado en ese tanatorio, el cual fue un ejemplo para varios de los que trabajaban en esos años. Pero las apariencias engañan, pues detrás de esa fachada de sabiduría y amabilidad había un monstruo. El el tipo era necrófilo. Le gustaban no sólo los cuerpos fríos sin vida, que estaban sobre la plancha del depósito de cadáveres. Su deleite era ver los desnudos pálidos y sin vida. A este le gustaban los infantes, ya sean hombres o mujeres. Alrededor de la 1:00 de la madrugada arribó el cuerpo de una niña de tan sólo 10 años.
18:06 Parecía una muñequita. Con su cabello rubio y largo aún tenía puesto su camisón de dormir. La pequeña había estado enferma y durante la noche había fallecido. Los familiares la trasladaron para su preparación para su funeral por la mañana. La mirada del médico fue lasciva y este no se percató que su asistente se dio cuenta de ello. Manuel no dejó que nadie le ayudara con la preparación del pequeño cuerpo, pues no se le haría autopsia alguna y con ello no dejó que su asistente entrara con él al depósito. Ya tenía como 1 hora en que Manuel se había encerrado en aquel depósito de cadáveres.
18:57 Nadie se había percatado de que el padre de la pequeña se encontraba fuera. Por decir así, estaba acompañándola y esperando a que quedará lista para verla, pero no contaba con que el velador se percató de su presencia y apiadándose del padre le contó al asistente de médico y este condujo al señor Para que viera por última vez a su hija. No esperaban en encontrarse con tan traumática escena en aquel cuarto frío. Ninguno daba crédito al ver que el médico hacía con aquel pequeño cuerpo. Cosas indecibles. Marta no entró en detalles, pero no hizo falta para describirlo. Todo aquello fue una noticia que le dio mala fama a la funeraria. Cuando llegaban infantes siempre había 2 personas o 3 para que no se volviera a dar otro caso similar de necrofilia. Fueron días oscuros para todos, no por las manifestaciones que se dan, sino por la situación en la que Manuel había puesto a los trabajadores de allí.
20:09 Los que como doña Marta ya tienen años laborando en ese sitio, aseguran que esa amen pena es el necrófilo Manuel Pereira. Entre ellos se contaba que en la cárcel el doctor ya el padre de la difunta pagó para que le hicieran lo mismo que él le había hecho a la pequeña. Otros contaban que no lo dejaron en prisión, pues alguien pagó para que le dejaran libre. En ese tiempo ya estaba enfermo y por su edad aparte el trauma de lo que le habían hecho estando en prisión. Muchos aseguran que el padre de la pequeña fué el que le hizo todo aquello para darle una lección, pero para otros fueron familiares de los muertos que la morgue recibió, quizás creyendo que esos cadáveres les habían hecho lo mismo. Quizás lo hizo.
21:05 Quizás no todo aquello terminó mal para Manuel, pues lo encontraron una mañana en las puertas de la morgue. Este se encontraba aún con vida. Pero por su estado poco le faltaba para morir golpeado. Le habían sacado los ojos cortado la lengua para no decir quienes le habían hecho eso. Pero quizás lo más horrible fue que le cortaron el miembro. Después de que falleció al poco tiempo se comenzó a hacer presente. Aún se le ve deambular por todas las instalaciones. En ocasiones se le escucha llorar caminar por los fríos, pero donde más se aparece es en la gaveta 15, donde estuvo su cuerpo hasta que fue incinerado en los inicios de los 2 primeros años de su muerte.
22:00 Los que allí laboraron lo apodaron como el monstruo de la morgue y no es por su aspecto órrido. Sino por lo que hizo a los cuerpos de los muertos. Rodolfo y yo nos encontrábamos atónitos ante lo que Marta reveló. Debo confesar que en un inicio antes de conocer esa historia, sentí pena por aquella aparición que había visto el colega, pero sentí repulsión por aquel ser. Rodolfo no quiso estar en lo que restaba de la noche solo. Así que cuando Marta se retiró a su hogar, ni rodolfo ni yo hablamos de lo que nos habían contado.
22:43 Yo hasta este tiempo que tengo trabajando en la morgue, he tenido la buena suerte de no ver a ninguna aparición decapitado. Historia de terror basada en hechos reales. Trabajé en el área de limpieza durante años en un hospital. Mi trabajo era en el turno nocturno. En un inicio era pulir los pasillos de los pisos que no tenían anexo por las noches. Mi nombre es Kevin Salinas.
23:24 Lo que les voy a contar sucedió en una de las morgues de este hospital. Siempre he sido de los que hacen su trabajo sin quejarse, incluso cuando toca cubrir turnos o áreas que nadie más quiere. Una de ellas es la morgue, la que se encuentra hasta el final del sótano del hospital. Esa noche me avisaron que uno de los muchachos se había reportado enfermo y que debía bajar a encargarme del área. Les dije que sí sin problema. No lo pensé mucho. Aunque nunca antes me habían mandado allí. Sólo a las que se encuentran en cuanto sales del ascensor y caminas por un pasillo de unos 3 m de largo y listo.
24:12 Pero ahora era la del Fondo. Sé que el tanatólogo en ese tiempo solía ser muy meticuloso y no dejaba que cualquiera pusiera un pie ahí. Así que pensé que sería como cualquier otra parte del hospital. Pisos sucios, sacar los papeles y tal vez unas camillas olvidadas. Nada que no pudiera hacer con los años trabajando ahí. Cuando abrí la puerta de acero que daba la morgue, una corriente fría me golpeó el rostro. Ese sitio estaba más frío que cualquiera de la otra morgue. No le quise dar mucha importancia y encendí las luces de tubos fluorescentes.
24:58 El lugar era pequeño, con 3 planchas de acero y unos compartimentos frigoríficos empotrados en la pared. Decían que esta había sido la primera en el hospital, por eso se encontraba hasta el fondo. Una de las planchas estaba ocupada, un cuerpo cubierto con una sábana blanca. Me acerqué por rutina, más que por morbo, sin intención de mirar abajo. No me interesaba saber quién era o ver su rostro para que me causara pesadillas. Tomé mi cubeta, los trapos y comencé a trapear desde la entrada. El piso estaba manchado con marcas que parecían sangre coagulada y seca, que no se limpia del todo. No era la primera vez que veía algo así, pero algo me hizo mirar más de una vez por encima del hombro. No tenía ni siquiera media hora limpiando cuando comencé a escuchar sollozos provenientes del cuerpo que estaba tendido en la plancha.
26:05 Algo temeroso me acerque, pero al hacerlo los sollozos cesaron. No pasaron 5 minutos. Cuando lo escuché nuevamente un quejido leve, pero esta vez se me erizó la piel. Volví a mirar hacia la camilla. Me acerqué un poco, pero el cuerpo seguía cubierto. Caminé de regreso al carrito de limpieza, ya intentando ignorar lo que estaba escuchando. La morgue se comenzó a sentir más fría. Lo que quería era terminar de limpiar para salir de ahí. Trabajaba en un hospital y hacía la limpieza.
26:48 Pero eso no quería decir que no estuviera cerca de la muerte, pues los enfermos fallecen. Y los he visto cuando lo sacan de sus cuartos en las camillas, cuerpos sin vida en los pasillos esperando que los trasladen a las morgues. Así que veo muertos todos los días. En fin, ya estaba por terminar cuando el llanto volvió. Sollozos que se escuchaban por toda la morgue. Esta vez sí sentí miedo y tomé mis cosas para salir de ahí. Los nervios me volvieron torpe y no podía abrir la puerta.
27:28 Me desespere porque el llanto se hacía cada vez más desesperado y comenzó a decir que lo sentía. Eso me puso más nervioso. Traté desesperadamente de abrir la puerta. Está se abrió y entró. El médico forense me miró y me preguntó si todo estaba bien. Le conté que ese difunto estaba llorando y gritando. Él me vio con incredulidad y me dijo que eso era imposible. Me hizo salir y me contó que esa mañana uno de los enfermeros del cuarto piso se lanzó desde la azotea. Es el cadáver que estaba ahí.
28:10 Pero que realmente no podía estar haciendo lo que yo le dije. Casi me orino en mis pantalones porque de una bolsa negra que traía en sus manos sacó la cabeza del cuerpo que yacía sobre la plancha. El hombre se decapitó antes de checar al suelo. Tuve que volver a entrar a la morgue, pues colocó la cabeza al lado del cuerpo. No había manera que ese cuerpo decapitado haya estado llorando y gritando. Estaba en shock, no había tenido una experiencia como esa. Aún seguí trabajando por unos 5 años más en ese hospital hasta que me llegó mi pensión. Espero contarles otras más experiencias que viví en el hospital.
29:00 Saludos a todos y buenas tardes. Y la hija de la bruja, historia de terror basada en hechos reales. Trabajé en una funeraria por un tiempo. Yo me encargaba de la limpieza de esa instalación. En mi opinión, en este tipo de lugares en ocasiones se respira un aire de tranquilidad, pero en otras algo mucho más aterrador. Mi nombre es Leticia Saavedra. Esto que les cuento se debe a que ha habido muertes muy horrendas dentro de la funeraria, y no es por las personas a las cuales se les están haciendo sus funerales, sino porque han llegado hombres del crimen organizado a darle un remate al muerto que yace en el ataúd. ¿Con esta breve explicación, saben a qué me refiero? Pero no sólo eso, ese lugar está maldito. Tienen mucha rotación de personal, pues los empleados no duran mucho, sólo unos 6 meses.
30:19 Y honestamente se me hacen muchos lo que les contaré. Ahora debo aclarar que nadie me lo contó. Yo lo presencié en el tiempo en que sucedieron los hechos. Resulta que esa tarde trajeron el cuerpo de una mujer. Yo me encontraba en esos momentos depositando las bolsas de basura en el contenedor. En ese lado del amor, que que es donde se reciben los cuerpos para su preparación, recuerdo ver a Rubén, uno de los médicos forenses, para recibir el cuerpo y la documentación. Una de las cosas que hacía el hombre era levantar la sábana o abrir la bolsa que cubría el rostro del fallecido. Pero uno de los que estaban a cargo del traslado le detuvo su mano por el otro hombre que con voz muy seria le advertía, ni se le fuera a ocurrir.
31:18 Yo creía que era para que no viera el Estado en el que se encontraba el cuerpo, pero la verdad era otra. Y pronto ese necrófilo quedaría al descubierto. Se me hizo extraño ver que llevaban al cadáver a la Morgue, que no se utiliza eso porque estaba en remodelación. El médico se veía nervioso, pero a la vez se notaba también con ansiedad. Puedo asegurarte que ese hombre se encontraba excitado. Me encontraba preparando las cafeteras, pues esa noche habría un servicio.
31:58 Mire, salir al tipo que llegó con el muerto. Nadie me lo contó, yo lo vi. Ese rufián se acomodaba la camisa dentro de su pantalón y se pasó los dedos por su cabello en señal de que trataba de peinarlos. En un inicio pensé que el médico y ese joven tenían un noviazgo. Ojalá y hubiese sido eso. Escuché voces que se acercaban rápido a donde yo me encontraba. Era la administradora y Raimundo mi jefe. Ellos venían a prisa intentando detener a una mujer. Cuando la miré, rápidamente la reconocí. Era doña Macaria, la bruja de la Colonia. Esa señora es muy conocida por sus prácticas en magia negra. La mujer causa miedo el solo escuchar su nombre. Los 3 pasaron a toda prisa hacia la morgue. Me fui detrás de ellos para saber de que se trataba. La bruja abrió la puerta y dio tremendo grito. Yo me asomé y alcancé a ver al degenerado del médico encima de la difunta.
33:12 El maldito hombre estaba ultrajando el cuerpo de la joven fallecida era la hija de la bruja. Pobre muchacha, pensé. No merecía que le estuvieran haciendo eso. El chalán de la bruja de un solo golpe tumbó al necrófilo de la plancha. Ni la administradora ni Raimundo ayudaron al Patólogo, pues veían el cuerpo de la joven. Era muy repulsivo ver la posición en que el necrófilo la había colocado para hacer de las suyas. Fue tanto el alboroto que rápidamente la morgue se encontraba con el personal que ahí laboraba. Nadie ayudó al necrófilo de quitarle a esas 2 personas que casi lo mataban.
34:02 No entraré en detalles de lo que ella le decía. Los compañeros sacaron arrastrando al médico. Ya no lo volví a ver. La bruja se acercó al cuerpo de su hija mientras lloraba con ella. Venía su chalán. Era un hombre muy alto y fornido. La bruja le hizo una señal y este cubrió a la muchacha con la sábana y la tomó en sus brazos para sacarla de ahí. La administradora intentaba en vano que la bruja macaria no hiciera denuncia alguna, pero en su dolor de madre de haber perdido a una hija al ver que la ultrajaban. No era para menos que esa señora estuviera que se la llevaba el diablo de lo enojada que estaba.
34:52 Me espanté cuando comenzó a maldecir el lugar y quedó en claro que eso no se iba a quedar así. A las pocas semanas de lo sucedido comenzaron a pasar cosas muy extrañas en la morgue. Gastón. El Guardia de Seguridad una tarde tomó sus cosas y salió de la morgue como alma que lleva el diablo. Antes de cruzar la puerta y ya no regresar, me aconsejó que yo hiciera lo mismo. Me dijo el motivo y se fue. Tampoco volví a saber de él, del médico y aquel hombre que hicieron de las suyas con la hija de la bruja. Le sucedieron las peores calamidades.
35:36 Al igual que a la funeraria y a la morgue. Yo, al igual que gastón, me fui. Ya no volví a poner un pie en ese lugar ni por mí pago de esa quincena. Regresé una mañana. Llegó la administradora a mi casa, esto para que regresara a trabajar, pero le di las gracias y le dije que ya no iba a volver. La administradora me miró con el ceño fruncido. Dio un suspiro al darse cuenta que ya no volvería. Me dio las gracias y se retiró, dejándome el sobre con dinero por el tiempo que laboré ella. Al igual que los otros saben lo que sucedió con la hija de la bruja, se lo guardan, no lo dicen. Desde entonces nadie se atrevió a entrar en ese depósito. La historia de los 2 hombres que hicieron daño a una mujer. A una madre, a una bruja y pagaron el precio con sus vidas. Actualmente, el amor que está abandonada al final de aquella funeraria se vio envuelta en sombras y en misterio. Se convirtió en un recordatorio sombrío de que se le debe de tener respeto a los cuerpos de los muertos y no ser ultrajeados por los necrófilos que se encuentran en ellas. Mi hija me llevó con un brujo para que me ayudara a quitarme lo que se me haya pegado de ese lugar. Agradecida por ello, pues nada
37:08 maligno, me traje de la morgue. La bruja sabía quiénes eran los necrófilos en la morgue y se fue sobre ellos y aquellos que ocultaron que allí trabajaban. Necrófilos hasta el día de hoy vivo en mi humilde casa. Con los problemas cotidianos y las enfermedades de la vejez que va dejando los años, se va a escuchar extraño, pero les he pedido a mis hijos que el día que me muera no me lleven a esa funeraria. No quiero quedar atrapada eternamente en un lugar maldito comunidad. Hasta aquí llegamos con los relatos de la morgue y como ya es costumbre, le hago la siguiente pregunta con total respeto, poniéndose en el lugar de nuestros protagonistas, qué haría si fuera la madre y encontrara a su hijo o a su hija sin vida, mientras alguien que debería respetar ese cuerpo lo está profanando, especialmente un profesional de la salud. Quizás suena crudo.
38:22 Suena fuerte, pero por eso mismo quiero leer su opinión, la cual leo en la caja de comentarios. Lo invito a que comparta con algún amigo, con alguna amiga o con alguien que es escéptico y que no cree en lo paranormal. Seguro le encantarán estos relatos. Mientras tanto me despido, no sin antes desearles dulces pesadillas, mi nombre es Alejandro y nos vemos en otra emisión más de Inframundo.
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