NO TODAS LAS MADRES DESCANSAN EN PAZ | 4 HISTORIAS DE TERROR - FELIZ 10 DE MAYO
Historias de Terror, Relatos Paranormales y Cuentos Oscuros que podrían dejarte sin dormir esta noche.Hoy escucharás 4 historias de terror inspiradas en el Día de la Madre, marcadas por secretos familiares, presencias extrañas, recuerdos dolorosos y sucesos que dejaron una huella imposible de borrar. Si te gustan los relatos oscuros sobre madres, casas viejas, apariciones nocturnas y experiencias inquietantes dentro de la familia, este video es para ti.🔴 ¡Suscríbete para más pesadillas! ➔https://goo.gl/MjkWjb🎙️ Escucha los relatos en Spotify: ➔https://cutt.ly/exl42uQ📩 ¿Tienes una historia que contar? Envíala a: ➔ inframundorelatos@gmail.com🎧 Usa audífonos para una experiencia inmersiva.💀ELIJE TU EPISODIO FAVORITO:01:42 EL SECRETO DE MI MADRE 08:40 LA PRESENCIA DE UNA MADRE 16:00 LA CASA DE LA BUELA 22:55 LA DESPEDIDA DE MI MADRE 📌 ¿Has vivido algo similar? Escríbelo en los comentarios y podrías salir en el próximo relato.#InframundoRelatos #HistoriasDeTerror #RelatosParanormales #DiaDeLaMadre #RelatosDeTerror #TerrorNocturno #CuentosOscuros
0:05 Muy buenas noches, querida familia del terror. El día de hoy les traigo un programa muy especial. Se avecina el día de las madres. ¿Cuántos de nosotros el 10 de mayo festejamos a nuestra madre? Por otro lado, también están aquellos que. Lamentablemente sus madres ya partieron, pero nuestra madre son esas mujeres que siempre están con nosotros, que hacen lo impensable para que estemos bien, que no nos falte de comer. Pero en esta ocasión te voy a contar algunas historias paranormales, mujeres que en algunos casos han sido muy malas.
0:54 Que se llevaron un secreto a la tumba o que antes de morir lo revelaron. O mujeres, madres inalcanzables que volvieron después de la muerte, que cuando fallecen uno les llora. Obviamente es una tristeza muy profunda y no las dejamos descansar. Te invito. ¿A que te pongas cómodo o cómoda? Para escuchar. Estas historias del 10 de mayo, mi nombre es Alejandro, esto es. Inframundo, comenzamos. Esta historia lleva como título el secreto de mi madre, relato compartido por Jacaranda Ruiz, enviado desde el hermoso estado de Zacatecas.
1:58 No hay peor cosa que escuchar una confesión antes de que una persona fallezca. Es como si te pasara una maldición que tienes que arrastrar como grilletes colocados en los tobillos, arrastrarlos por el resto de la vida. Me llamo Cacaranda Ruiz, toda mi vida la he vivido en el estado de Zacatecas, México. Lo que les contaré fue una confesión de mi madre antes de fallecer. Ya tengo la edad de que en cualquier momento se me presente la calavera y no deseo morir sin antes contar lo que ella me dijo.
2:40 Mi madre, que se llamaba Leonor, nunca fue del todo feliz con mi padre, porque el señor era un picaflor mujeres por aquí y por allá. La doña Aguantó por sus hijos y porque en esos años el divorcio era muy mal visto, pero. Aquellas aventuras terminaron por romperle algo por dentro. A mi madre, mi tía Natalia le llegó con el chisme de que una mujer estaba muy embarazada de su marido. Le faltaban semanas para parir. Era una conocida, una amiga de la familia, la mujer, una viuda. Esa señora siempre tuvo interés en mi padre y se le hizo tenerlo en su cama.
3:28 Mi madre esperó a que naciera la criatura porque si se parecía a alguien en la familia, le armaría tremendo Pancho a esos 2, pero después cambió de idea y los haría pagar caro la burla. Nació un niño, un varoncito, y nosotras éramos puras mujeres. Obviamente el chamaco lo traía vuelto loco y de eso se aprovechó aquella mujer. Porque mi papá poco a poco se fue quedando en aquella casa. Paseaba con la señora y con el chamaquito por toda la ciudad, mientras nosotras éramos la burla de todos. Fue por eso que mi madre hizo lo impensable, sustrajo al pequeño de aquella casa.
4:16 Lo hizo sólo para asustarlos, pero sus planes no salieron como ella esperaba. Tuvo que acudir a su hermana para que le ayudara. El Niño estaba envuelto en varias cobijas, escondido donde nadie lo viera. Mi tía le preguntó qué había hecho. Ella le contestó que se le había caído mientras regresaba a su casa. El Niño nunca lloró, mi tía lo revisó y tenía un golpe en su cabeza. Esa criatura no podía quedarse así. Esa casa sería la primera que revisarían. No sé si el diablo estuvo de su parte o el destino, porque muy temprano les avisaron que su madre había fallecido.
5:03 Eso es algo que recuerdo muy bien. Mis 2 hermanas y yo fuimos despertadas muy temprano para irnos al velorio en la casa de mi abuela, allá en su pueblo. Mi madre llevaba 2 maletas, una que. Mientras viajamos en tren no la soltó y mi tía también la cuidaba celosamente, pero cuando regresamos a Zacatecas ya no la traía. A los pocos meses mi papá regresó a casa, no era el mismo de antes. Se dijo que había dejado a aquella señora por haber perdido a su hijo, que por cierto buscaron por mucho tiempo.
5:45 Recuerdo que mi padre siempre decía que escuchaba llorar a un niño en la casa. Mi madre siempre le contestaba que era su conciencia por haber vivido en el pecado con aquella mujer. Después decía que veía al niño en el día o por las noches. Mi padre no aguantó mucho vivir de esa manera. Veía al niño en la casa, lo escuchaba reír y llorar. Eso lo volvió loco. Al grado que decidió tomar su vida en sus manos. A partir de la muerte de mi padre, todo cambió porque mi madre me dijo que ella comenzaba escuchar todas las noches el chanto del niño. Mi madre siempre vivió con miedo, pues ella traía ese cargo de conciencia.
6:35 Mi madre, al igual que mi tía, se presentaban cada año en el festival del día de las madres. ¿Qué hacían en la escuela donde estudiábamos? Ahí se presentaba la que fue la amante de mi padre y ni ella ni su hermana sentían remordimiento de ver a esa pobre mujer. La primera en fallecer fue mi tía con dolores horribles por el cáncer que la invadió. La segunda fue aquella señora quien aseguró, mi madre la mandó llamar en su lecho de muerte. No quería ir. Pero ella pensó que se la debía, así que fue al hospital en el que estaba internada. La señora le preguntó si sabía dónde había enterrado a su hijo, su esposo, pero mi madre no le dijo donde estaba, como tampoco le quitó la duda de que su amante no había tenido nada que ver.
7:32 Así que la señora falleció sin saber que le había sucedido a su hijo con esa confesión. Mi madre pensó que le tendría cierta lástima ponerme al lado de ella, por lo que hizo perdonarla. Pero no lo hice porque la criatura no tenía la culpa de las aventuras de sus padres. Para mí, el secreto de mi madre fue y seguirá siendo horroroso. No visito su tumba, ni siquiera el que fue su día favorito, el día de las madres. Ese día me voy al pueblo a visitar la Tumba de la abuela. Ahí coloco el ramo de flores y una sonaja para la criatura que yace a su lado desde hace más de 50 años. Las presencias no solamente se manifiestan con sombras oscuras o blancas, sino también con olores. Esta ha sido mi historia.
8:36 Muchas gracias. La siguiente anécdota para escuchar este 10 de mayo es enviada por Aníbal Montalvo, de 23 años, proveniente de Mazatlán, Sinaloa. La presencia de mi madre. Si alguien me preguntara si creo en los fantasmas, les contestaría que sí sin pensarlo 2 veces, aunque fuera el de mi madre. Pero eso no quiere decir que no sintieran miedo ante esa presencia. Muy buenas noches, comunidad. Mi nombre es Anibal Montalvo, tengo 23 años y lo saludo desde Mazatlán, Sinaloa. No conocí a mi madre, fui criado por mi abuela y mi tía Laura en casa no había fotografías de ella, mucho menos de mi padre. No la culpo de que me haya dejado al cuidado de su madre. Antes sí llegué hasta odiarla y maldecirla por haberme dejado, pero ahora que soy padre sé que tuvo sus motivos para hacerlo y lo que les contaré hizo que todo ese sentimiento hacia ella se disipará.
9:54 Yo era un vago, un maldito ratero. No me importaba a quién dejaba llorando cuando le quitaba lo poco o mucho que traían. No niego que hasta a mi abuela y a Laura las dejaba sin dinero. Fue hasta que mi abuela me quemó una mano en la estufa. Sí, así de harta la tenía sólo a ellas. Las dejé tranquilas porque seguía haciendo atracos. Ya tenía cansados a los vecinos también. No sé si fue porque mi abuela tenía amistad con doña Sofía, la bruja de la Colonia. Cabe aclarar que a esa señora era la única que yo le tenía miedo, pues fui testigo de ciertas cosas que la doña hacía.
10:41 Era el mes de abril del 2018. No tenía dinero para darles un obsequio a mi abuela y a mi tía, ya que prácticamente ellas han sido mis madres. Comencé a desesperarme porque tuve una racha de mala suerte. Los robos salían mal. Nos cachaban y apenas si podía huir del lugar. Fue en esos momentos que sentía una presencia a mi lado. El ambiente cambiaba, se ponía muy frío. Un olor a nardos también se hacía presente. Ya era de noche cuando el chato me dijo que sería buena idea asaltar un Oxxo, que un compa tenía un carro en el que ni las luces nos iban a ver. Además que también le habían dado noticias de otro lugar para otro atraco esta semana haríamos 3. El chato quería irse a Tijuana y su compa estaba de paso por la ciudad, así que al único que podía fregar era a mí. Fue cuando esa presencia se hizo más presente. Parecía que la traía pegada a mí porque cuando llegaba a la casa mi abuela me decía enojada.
11:57 Que no quería que anduviera metiendo viejas a la casa. Yo le dije que estaba solo, pero cuando ella señaló hacia el pasillo que daba para los cuartos fue que la VI el rostro de una mujer y su cabello estaba junto al marco de la puerta de mi habitación, pero solo la vi por unos momentos, pues ella se escondió. Me levanté enojado, pero cuando llegué al cuarto no estaba. La busqué por todos lados y sólo el olor a nardos era lo que se podía percibir. No le dije nada a mi abuela, pero aquella presencia se comenzó a hacer presente. Parecía insistente en estar conmigo cuando salía de la casa. No me sentía gusto, me sentía vigilado y comencé a cometer errores.
12:51 Ya habíamos quedado de acuerdo el chato y su amigo en la fecha para el asalto del Oxxo. Sería el 9 de mayo. Tendríamos buen motín porque las personas le llevan serenatas Asus madres y llegaban a la tienda de conveniencia por las chelas. Ese día me había levantado temprano. El olor a nardos. Era más fuerte, más desagradable. Y no sólo eso, pues me sentía siempre acompañado. De reojo veía como si alguien pasara y a pesar de que volteaba rápido, no alcanzaba a ver de quién se trataba o quién estaba vigilando. El olor ya me tenía mareado y aunque me pusiera un paño en la nariz, el olor no se disipaba.
13:40 Eso me puso de malas y mi abuela se dio cuenta de eso. Me preguntó que me sucedía y le contesté de mala forma diciendo que el maldito olor a flores lo tenía metido hasta el cerebro. No escuché lo que me dijo porque me salí de la casa. Ya había caminado unas 2 cuadras. Cuando sentía alguien a mi lado, me tocó el brazo y aquella mano estaba fría, como un muerto. Eso me sacó de mis pensamientos y me distraje para ver quién demonios me había tocado. Pero no había nadie. Y ese segundo fue suficiente para caer dentro de una alcantarilla que estaba abierta en una banqueta. Me quebré un hueso y el tobillo.
14:30 Se me puso negro la pierna hinchada y el dolor me llegaba hasta la ingle. Del dolor me desmayé y desperté al día siguiente en la cama de un hospital estaba mi abuela y la tía Laura. Ahí me dieron buenas y malas noticias. La buena fue que lo que pensé que me había quebrado el hueso en las radiografías era una fractura y me enyesaron la pierna. Tardaría un tiempo en volver a caminar, pero todo estaría bien. Mi abuela y Laura estaban serias a pesar de eso. Mi tía Laura me dijo que al menos estábamos en el hospital y no en un velorio. El atraco al Oxxo salió mal.
15:15 El chato y su amigo terminaron abatidos cuando estaban huyendo. En ese momento el olor a nardos se hizo presente. Les dije lo que me había sucedido el día anterior. Ambas se voltearon, a ver. Y fue cuando mi abuela me dijo que mi madre siempre había usado una fragancia con olor a nardos. No cabe duda que aquella presencia había sido mi madre. Y estoy seguro que la bruja de doña Sofía tuvo algo que ver. Fue a petición de mi abuela de que se me manifestara mi madre de una u otra manera. En ocasiones hay apariciones de presencias, ya sea de fantasmas, espectros o de almas que andan penando, pues dejaron pendientes en este mundo como la historia que estás por escuchar de la casa.
16:16 De la abuela. Enviada por Dalila Hierro desde Irapuato. Guanajuato, en toda familia hay una malla oscura. Ya sea de vergüenza o de un secreto que no quieren que nadie más conozca, mi familia es una de esas con el hecho de regalar a un hijo. ¿Creen que con eso la mancha de la familia desaparecerá? Mi nombre es Dalila hierro, nací y crecí en Irapuato, Guanajuato. Mi abuela falleció cuando su corazón se detuvo, dijeron que fue por un susto. Su nombre fue Ana.
16:59 Para dar inicio a mi historia les diré que cuando uno es pequeño se le quiere a la abuela, pero cuando uno crece y se entera de esa fachada de buena personita, eso era la abuela, una fachada. Lourdes es la mayor de cuatro hijos, nunca se casó y fue ella la que se hizo cargo de los últimos 3 años de la vida de la abuela Ana. Estos fueron los más difíciles para mi tía Lourdes y mi madre. Pues mi tía le llamaba a mi madre porque a veces le era difícil controlar a la señora. Recuerdo que el día de las madres todos nos reunimos en la Casa de la abuela.
17:40 Esa fue la última reunión en vida de ella. La abuela Ana no era coherente en lo que decía. Hablaba de una niña, la edad que tenía 5 años. Que su marido se la había llevado y aquellas personas a las que se las había regalado se fueron y nunca volvió a ver a su hija. Sus hijos intentaban tranquilizarla, pero al hacerlo ella se ponía peor. Todos la veíamos sin comprender por qué se puso así. Mi madre, al igual que mis tíos, la veían con compasión. Mi tía Lourdes era la única que la tranquilizaba.
18:21 Y aseguraba que todo estaba bien, que se recostara y descansara. Ahí terminó la reunión porque todos se retiraron excepto nosotros. Mi madre se quedaba con ella en la habitación hasta que se quedaba dormida. Ese mismo año, 2012, la abuela Ana falleció y el secreto que todos sus hijos guardaban salió a relucir. El siguiente año nos reunimos en casa de la abuela. Y fue cuando la vimos. Los niños jugaban en el patio cuando uno de ellos entró gritando que la abuela estaba detrás de unas sábanas y que estaba llorando. En esos momentos en que uno se le olvida por completo que doña Ana estaba muerta.
19:11 Yo lo vi, no fue necesario que me lo contaran. Detrás de la sabana estaba la figura de la abuela. Se le escuchaba llorar. Su llanto era extraño, contagiaba su dolor, repetía un hombre una y otra vez. Los niños entraron a la casa y mi madre y sus hermanos no alcanzaron a verla ni escucharla. Yo estaba clavada en el suelo, tenía el cuerpo frío y uno de mis tíos me tuvo que llevar en brazos a la sala. Me cubrieron con unas cobijas porque el cuerpo no se me calentaba. Mis primos tenían un alboroto contando que la abuela se les había aparecido.
19:56 Uno de ellos les dijo que la abuela no tenía piernas y aún así caminaba. Lo que sí concordaba en lo que decía era que se veía traslúcida y que no dejaba de llorar. Todos nos retiramos. Temprano se acabó la celebración de ese año, pero el siguiente fue igual. La abuela se apareció de nueva cuenta, esta vez a mi tío Beto, que le dijo que se fuera a descansar, que ahí no estaba Amalia. El fantasma de la abuela se desvaneció entre sollozos y súplicaste perdón. Fue en ese día de las madres cuando mi madre me contó que su mamá no encontraría nunca La Paz que necesitaba, pues tenía una culpa que no la dejaría descansar.
20:47 Resulta que la abuela tuvo una hija que nació enferma. Era diferente, especial, pues la niña había nacido con retraso errónea. Clasificación médica para niños que nacen así. La niña, a medida que iba creciendo, se le notaba en sus facciones y la gente comenzó a hablar. El abuelo no quería hacer la burla de nadie, así que tomó la decisión de regalar a la niña. A una familia que no podía tener hijos aunque la pequeña estuviera enferma o no, ellos la recibieron. Mi madre contó que fue un 10/05/1970, fecha en que a su madre era como si le hubieran arrancado la vida, pues desde ese día era como si la hubieran sepultado si la niña hubiese nacido en estos tiempos. La abuela no hubiera permitido que su marido le quitara a su hija.
21:47 La abuela habría vivido diferente, sin miedo, y hasta el marido hubiera mandado a la fregada, pero a ella le tocaron tiempos difíciles y nada lo puede cambiar. La abuela Ana aún se sigue apareciendo en la que fue su casa. A veces se le ve, en otras simplemente se siente, pero el día de las madres. Hacemos reuniones en otra casa. Nadie quiere estar ahí. Nadie quiere verla como un fantasma, penando llorando por algo que ya no tiene remedio en toda la familia. Amalia fue la única que nació. Así les comento que mi madre omitió algo que no quiso decirme.
22:35 Yo me enteré porque mi tía Lourdes me lo contó. Su padre regaló a la niña porque no era suya, la abuela le fue infiel y ese fue el motivo por el cual la castigó no solo en vida, sino también. Después de muerta Comunidad. Quiero hacer una pequeña. ¿Pausa para preguntarle usted que nos ve del otro lado de la pantalla que le han parecido hasta este momento las historias? Me ayudaría bastante a compartir con algún amigo y que se suscriban para así llegar a más personas a más. Hogares y le hago. Una simple pregunta, hipotéticamente. ¿O quizás ya?
23:21 Perdió a su madre. ¿Si en un punto dado después de fallecida se le aparece, usted quería, le daría un abrazo, le tendría miedo? Como la siguiente historia que estás por escuchar enviada por el señor Arnulfo ibáñez, la despedida de mi madre. Buenas noches comunidad. Mi experiencia solamente se la he contado a mi esposa y esto en el funeral de mi suegra de la conversación se dio porque Lucía, mi esposa, me aseguró que sentía a su mamá junto a ella.
24:01 Mi nombre es Arnulfo Ibáñez, soy originario de Quintana Roo, México y esto que les contaré sucedió cuando yo tenía la edad de 30 años. Uno se va preparando para el fallecimiento de un ser querido cuando este se encuentra enfermo y su enfermedad no tiene remedio, pero perder a una madre cómoda perdí yo. ¿Te marca, te duele ese dolor? Parecía que nunca va a terminar. Mi madre se llama Andrea y ella falleció repentinamente sin aviso, sin siquiera expresar que se sentía mal o algo le dolía. Era el 2008 por la noche estábamos festejando los 15 años de su primera nieta.
24:50 Mi mamá estaba sentada en compañía de una amiga de mi hermana cuando repentinamente se desplomó sobre la mesa. Estaba charlando y la amiga de mi hermana comenzó a gritar por ayuda, sosteniendo a mi madre de un brazo. Ella estaba muerta para cuando llegamos a su lado nada se pudo hacer. El dolor es indescriptible y solo aquellos que han perdido a este ser tan amado entenderán lo que les estoy diciendo. Está de más contar el vacío que dejó en nuestras vidas, en la de mi padre al perder a su compañera de vida. Todo empezó al mes de haberla sepultado. Mi padre siempre decía que sentía a su esposa en la. Casa mis.
25:43 Hermanas no dejaban de llorar y se venían a la casa de mis padres y lloraban hasta quedarse dormidas en la cama de nuestra madre. Yo me enfocaba en mi trabajo, esa era la manera de sacar mi dolor y me quedaba fuera de la casa por horas. No quería entrar y no ver a mi madre en casa. Ese tiempo nos la pasamos prácticamente llorando, pues ella nunca dijo que le doliera algo que se sintiera mal. No tenía una enfermedad grave ni nada que diera indicios a la gran pregunta que teníamos.
26:23 Porque falleció los cumpleaños y día de las madres. Nos íbamos al panteón porque nadie quería estar en casa en esos días que eran celebrados por nosotros. Porque aunque ella no estuviera físicamente, seguía ocupando cada rincón de la casa con su presencia, sus cosas, su olor en algunas prendas y un silencio que se volvió insoportable. A veces, al pasar por su habitación tenía la sensación de que alguien estaba dentro. No veía nada, pero el ambiente cambiaba. Otras veces encontraba objetos ligeramente movidos, como si alguien los estuviera tocando.
27:09 El olor de su perfume aparecía de la nada en lugares donde no debía estar. Lo más difícil era en las noches durante 5 años. Viví con la sensación de no haberme despedido realmente de mi madre. Fue hasta que una amiga de mi madre me habló con claridad. No había nadie en la casa porque mi padre se había ido con su hermano al rancho. Mi vecina, quien fue amiga de mi madre por muchos años, se dio cuenta de que alguien había en la casa aunque no estuviera yo. Ella me dijo que veía a mi madre asomarse por las ventanas. Que a veces la veía en el patio.
27:54 Nos aferramos a su recuerdo, que para nosotros era natural, llorábamos con frecuencia. Hablábamos de ella como si aún pudiera escucharnos. Evitamos cambiar ciertas cosas en la casa porque sentíamos que al hacerlo la estaríamos borrando y eso hacía que ella no se fuera a descansar y siquiera en el plano de los vivos. Que nuestro dolor, nuestro apego, nuestras lágrimas constantes podían estar reteniéndola de alguna manera y que insistir en mantenerla aquí sólo prolongaba algo que debía terminar la verdad.
28:36 No fue fácil aceptar eso. Hablé con mis hermanas y elegimos el día de las madres no como una fecha de tristeza, sino como una oportunidad para cerrar ese ciclo. Organizamos un convivio en casa, algo sencillo, íntimo. No fue una reunión llena de gente, sino un momento entre nosotros, recordándola de una forma distinta. Hablamos de ella, pero sin ese peso constante de dolor que veníamos arrastrando después de su muerte. Esa noche, después de que todo terminó, me fui a mi cuarto con una sensación extraña. No era de tristeza, pero tampoco de alivio. Me estaba quedando dormida cuando sentí como el colchón se hundía a mi lado.
29:25 Cuando alguien se sienta, pensé que era mi padre, que tenía algo que decirme y pregunté si estaba bien, pero sin abrir los ojos. Nadie me contestó con palabras, sino con un acto que me hizo estremecer y ponerme a llorar. Sentí como me acariciaban mi cabello. Justo como mi madre lo hacía y me decía con su voz dulce y tranquila, que todo estaría bien. Entonces percibí su olor, ese aroma que reconocería en cualquier lugar, el que fue desapareciendo con el tiempo y que ahora estaba ahí, tan real como antes. Supe entonces que mi madre había ido a despedirse y diciéndome con aquella caricia.
30:14 Que todo iba a estar bien. Yo sentí la presencia de mi mamá por muchos años, pero ella ya se fue, ya no está con nosotros, se despidió y lo hizo de la manera en que en vida no pudo hacerlo. Está ha sido mi experiencia con mi madre en un 10 de mayo. Muchas gracias por escucharme. Comunidad, hemos llegado al final de este especial de día de las madres del 10 de mayo. Usted que nos escucha ama de casa mientras hace sus quehaceres y que el día de hoy la estén festejando, le mando un gran abrazo y mis felicitaciones.
31:00 Para todas. Las madres de México o todas las madres del mundo. Muchas gracias por estar aquí. ¿Y por acompañarnos esta noche? Me despido no sin antes desearles dulces pesadillas, buenas noches y hasta la próxima.
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