Los Baños (Y Mas Historias en la GASOLINERA)
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0:01 Los baños de la gasolinera. Mi nombre es Luis Enrique, soy de Guanajuato, México. Lo que les estoy a punto de contar me sucedió allá por el año 2003, cuando transitaba por la carretera a largas horas de la noche. Tenía 23 años de edad en ese tiempo. Viajaba hacia Celaya, donde vive mi hermana. Era la fecha de su cumpleaños y quería pasar el mayor tiempo posible junto a ella y su familia. Eso se debió a que decidí viajar de noche para llegar ya en el amanecer por esas irónicas cosas de la vida.
0:50 Desde hacía varios minutos venía aguantando las ganas de usar un baño. Por eso sentí un alivio gigante cuando me acerqué a una gasolinera que hasta el día de hoy sigue funcionando. Unos jóvenes me atendieron como excusa. Les pedí que alguno le agregara combustible a mi carro mientras yo usaba el baño. Cuando ingresé no había nadie. De eso estoy seguro, porque tengo la costumbre de cerciorarme de que así sea. Ya que odio usar un baño público cuando hay gente en este. No obstante, mi tranquilidad fue interrumpida cuando, mientras hacía mis necesidades, escuché claramente.
1:37 Cuando alguien comenzó a llorar en la letrina de al lado, primero, comenzando lentamente hasta que gradualmente sus lamentos subieron de tono, quedé perplejo. No podía creer lo que estaba ocurriendo. No era posible de que alguien estuviera ahí, pues como les dije, Revisé bien el lugar cuando ingresé. Pero mi desconcierto se convirtió en estupor cuando quien se lamentaba aumentó desolación a tal punto de lanzar llantos desconsolados. Tuve que desocuparme inmediatamente de lo mío para intentar saber que carajos estaba pasando. Pero una vez que salí, cuando estuve parado frente a esa letrina, un tremendo estruendo retumbó desde el interior. Casi en simultáneo a eso, la puerta se abrió bruscamente, dejándome a la vista aquella lúgubre imagen. Se trataba de un joven estaba con su cuerpo tendido sobre el suelo, apoyando su cabeza sobre el retrete. Tenía su cara destrozada debido a lo que parecía un disparo que el mismo se dio ya que el arma aún permanecía en su mano izquierda.
3:03 Cada vibra de mi cuerpo se estremeció al ver como la sangre que manaba desde la herida le chorreaba hasta el pecho podía apreciar que colgaba su mandíbula desprendida de su boca. Todo indicaba que fue allí donde colocó el cañón del arma y se disparó, puesto que también tenía un enorme agujero en la parte superior trasera de la cabeza, por donde salieron expulsados sucesos, los cuales quedaron pegados sobre la superficie del baño. Me acuerdo que mis piernas perdieron la fuerza y me caí, pero las náuseas pudieron más que el mismo terror.
3:47 Por lo que comencé a vomitar mientras me arrastraba para alejarme de aquella escena, mantenía mis ojos puestos en su rostro. Por culpa de eso es que pude ver lo que sucedió posteriormente, hundido en ese miedo, contemplé absordo como el occiso abrió sus ojos, les juro que los dirigió hacia mí. Me miró como si aún estuviera con vida y sin siquiera parpadear, comenzó a desprender unas lágrimas que fueron marcando su recorrido. Entre el espeso líquido rojo que le cubría. Quedé paralizado. Enmudecido mi mente se puso en blanco, inutilizándome el uso de la razón, al igual que todos mis sentidos. Permanecí frente a él hasta que tal vez por el mismo miedo. Segundos después pude recuperar mis movimientos. Me puse de pie y salí del baño Tambaleándome. Los jóvenes me esperaban junto al carro. Al verme en ese Estado corrieron para sostenerme y ayudarme. Uno de ellos corrió hacia el interior de la oficina y trajo un botiquín de primeros auxilios. No sé que me dieron, pero al paso de unos minutos comencé a estabilizarme.
5:15 Aquella noche me quedé más de 1 hora en compañía de los jóvenes. Por más que quería abandonar esa gasolinera, no podía hacerlo. Mis manos me temblaban desmesuradamente, no estaba en condiciones de volver a conducir cuando por fin pude sentirme mejor como para continuar. Ellos me contaron porque no quisieron avisar a la policía sobre lo ocurrido. Es más, me explicaron el porque ni siquiera quisieron ingresar al baño para comprobar lo que yo les conté. Resulta que hacía unos años atrás hubo un joven que trabajaba en la gasolinera, a quien le apodaban el zurdo.
6:02 Este era muy reservado con todos. Por lo que nunca se dieron cuenta de lo que estaba pasando, se percataron de que estaba atravesando por fuertes problemas emocionales cuando una noche y sin mostrar indicios de nada, ingreso al baño con un arma donde se quitó la vida. Lo que yo contemplé aquella noche fue el tormento que vive su alma en pena al pagar su pecado. El cual seguramente se repite constantemente y aunque fuimos pocos los desafortunados de haberlo visto, los muchachos me contaron que de vez en cuando, en las madrugadas se escuchan llantos provenientes del baño cuando no hay nadie cerca el hombre de la gasolinera. Esto me pasó en el año 2004, cuando trabajaba de Trailero para una empresa en el estado de México, de donde soy oriundo, fue la primera y única vez que tuve una experiencia paranormal y pido a Dios que así se mantenga, pues les juro que lo vivido no se lo deseo a nadie.
7:26 Mi nombre es Ariel Villanueva González. Actualmente me dedico a otro oficio, pero si se presenta la oportunidad de volver a manejar un tráiler, no lo dudaría, ya que este evento le puede suceder a cualquier persona sin importar su trabajo. ¿Alguna vez imaginaron vivir un fenómeno paranormal en una gasolinera? Los invito a que conozcan mi relato. En aquellos tiempos escuché un mito entre mis compañeros traileros, el cual decía que en una gasolinera ubicada al costado de una carretera no muy transitada en esta, detrás hay rastros de lo que una vez fue un cementerio.
8:16 Cuentan que a raíz de eso suceden fenómenos paranormales en torno a esta gasolinera. Yo personalmente usé muchas veces el lugar de descanso que hay al costado de esta, pero jamás había presenciado nada extraño. Sin embargo, muchos de mis colegas sí aseguraban haber visto algo. Incluso los mismos empleados del lugar contaban que se les aparecían fantasmas y otro tipo de cosas, mayormente por las noches. El más conocido era el fantasma de una mujer, el cual camina por el costado de la carretera cruzando a lo largo de la gasolinera. Según dicen, se trata de una muchacha que falleció en las inmediaciones al ser arrollada por un auto y desde entonces su alma no descansa.
9:14 Esto mantenía en vilo a mis colegas. Eso se debía que. Justamente aquella gasolinera era prácticamente un lugar de paso obligatorio. Más aún porque era el único sitio en ese tramo de carretera donde teníamos un lugar para descansar. En fin, como les decía por mi parte, me sentía tranquilo, ya que nunca me había tocado ver algo extraño. Eso hasta que una noche. En la que una voraz tormenta me dejó sin opciones para continuar con el viaje y, por consiguiente, me tuve que detener en esa gasolinera para resguardarme, al menos hasta que el mal clima se calmara un poco.
10:03 Eran como las 4:00 de la madrugada, sentado en el asiento, contemplaba como el agua se desplazaba por el parabrisas. Cuando de pronto percibí la de una persona caminando en medio del lugar, era un hombre, parecía haber salido desde el lado de atrás de la gasolinera rumbo hacia la carretera, pasando a unos metros de mí desde donde yo estaba estacionado. Me resultó una locura que alguien anduviera bajo la tormenta, no solo por la magnitud de esta. Sino también porque los rayos y truenos asustaban a cualquiera.
10:47 Activé el parabrisas para verlo mejor y me percaté de que se trataba de un hombre mayor. Iba básicamente desprotegido. Usaba una camisa y un pantalón de mezclilla oscuros. Una vez que llegó hasta el frente de la gasolinera, tomó otro rumbo donde se perdió de mi vista. Lo increíble sucedió después, inexplicablemente, lo volví a ver, pero ahora se encontraba parado frente a mi camión, viéndome fijamente e inmóvil. A decir verdad, no supe cómo reaccionar. Podría tratarse simplemente de un hombre perdido o algo así. Pero mis dudas se disolvieron cuando encendí las luces del tráiler para iluminarlo y este desapareció al instante. Rápidamente encendí el motor para salir de ahí, pero apenas subí a la carretera.
11:49 Comencé a transitarla, sentí el alma que se me salió del cuerpo. Ese hombre ahora estaba sentado a mi lado. La aparición me acompañó durante varios kilómetros. No pronunció palabra alguna, simplemente iba sentado con su mirada hacia el frente. Cuando desapareció, recién pude recuperar mi ritmo cardíaco. Pues les juro que jamás había sentido tanto miedo en mi vida. Aún así, no me detuve hasta llegar a la primera ciudad que encontré en el trayecto.
12:31 Cuando les conté mi experiencia a los colegas quedaron horrorizados, más aún cuando les dije que una vez que llegué a la ciudad, el asiento donde viajó sentado el fantasma quedó empapado, dejándome una prueba irrefutable de que en verdad él estuvo ahí. Desde aquella experiencia nunca más volví a quedarme en esa gasolinera de noche, pero los rumores de las apariciones continúan hasta el día de hoy y lamentablemente ahora yo también formo parte de esa lista de asustados en aquella gasolinera. Las ancianas de la gasolinera, en nuestro viaje soñado desde hacía tiempo que veníamos organizando, mi esposa y yo estábamos ansiosos para que llegara el gran día. Todo iba saliendo perfecto.
13:41 El viaje de IDA fue espectacular y ni hablar de lo bien que la pasamos en la ciudad elegida. El evento perturbador se dio cuando regresábamos cuando pasamos por aquella gasolinera. Para ser más exacto, nos detuvimos con intenciones de relajarnos un momento y de paso poder disfrutar del hermoso cielo estrellado que había esa noche. Los 2 estábamos contemplando ese majestuoso firmamento. Sentado sobre el capo de mi carro estacionado a un costado de la carretera, justo frente a la gasolinera, cuando de un momento a otro el ánimo que teníamos se vino abajo al dar comienzo el espeluznante suceso que les compartiré.
14:34 Me llamo Alberto Rojas y mi esposa Elizabeth, ambos somos de Veracruz. Que es donde se llevó a aquel extraño evento sucedió en el año de 1998, época en la que las carreteras aún no eran tan transitadas en horarios nocturnos, motivo por el cual la gasolinera se encontraba sin aparente actividad. En esa oportunidad. Alberto, creo que hay algo en los arbustos, me dijo Elizabeth. Mientras observaba los árboles del copioso bosque que teníamos al frente, ni siquiera me había percatado cuando ella desvió su mirada, pues yo continuaba hipnotizado viendo el cielo.
15:28 Cuando dirigí mis ojos hacia donde ella me indicó, noté que tenía razón. Había algo allí podía notar aquellos movimientos. Contrariamente a mi esposa, quien se asustaba fácilmente, yo soy una persona muy racional, por lo que comencé a buscarle alguna explicación lógica a aquel bulto, el cual se trasladaba ligeramente entre la oscuridad de los arbustos. Desde esa distancia no podía percibirlo muy bien, dado a que mi mujer comenzaba a inquietarse aún más con el paso del tiempo. Le dije que no se preocupara, que seguramente sería algún animal vacuno, ya que había ranchos cerca de la zona, pero instantes después me di cuenta que aquello en realidad parecía ser una persona, puesto que divisé claramente cuando en un momento se detuvo y quedó frente a nosotros. Elizabeth también lo vio y ya aterrada, empezó a pedirme que por favor nos fuéramos de allí.
16:37 Quizás piensen que soy tonto por lo que les diré. Les doy la razón, pero no saben cómo me arrepiento de haber tomado aquella actitud tan inverosímil. Mientras me bajaba del capo, le ordené que entrara al carro y le diera arranque. Posteriormente me hice el valiente y comencé a gritar A quién estaba observándonos. Vi perfectamente cuando ese ser se deslizó hacia atrás. Sin mover sus piernas, como si lo hubiera hecho flotando. Cuando eso se mezcló con las penumbras de la noche, estando a punto de voltear para mirar a mi esposa, le escuché dar un grito despavorido al verla que de estupefacto había lo que parecía ser un ser humanoide de características similares al que segundos antes vi perderse en las sombras.
17:33 La criatura tenía sujetando el brazo de Elizabeth y la Jalaba, como queriendo llevársela con él. Apenas logré dar unos pasos con intenciones de socorrerla. Sentí que alguien colocó una fría y huesuda mano sobre mi nuca para a continuación empujarme con violencia hacia atrás. Caí de espalda sobre el duro pavimento y tumbado todo mi cuerpo se estremeció de horror al ver que se trataba de otro ser, tal vez el que vimos primero. Pero lo más aterrador fue cuando aquellos docentes comenzaron a tomar forma humana y hasta quedar frente a nuestras vistas, lo que parecían ser 2 repugnantes ancianas. Nunca dejaré de agradecer a los 3 hombres que detonaron sus armas, los cuales se trataban de los que trabajaban en la gasolinera, quienes al escuchar los gritos de mi esposa y presumiendo lo que ocurría, salieron rápidamente con sus fusiles, cabalmente nos salvaron la vida, pues las 2 ancianas se esfumaron al escuchar los disparos. Los señores dijeron que fue un milagro que ellos salieran a tiempo, ya que aquellas mujeres de la zona acostumbraban a asaltar a los visitantes, pero sus palabras no se refirieron a los bienes que llevábamos con
19:05 nosotros y que podríamos perder, sino que era otro el valioso tesoro, el que las atrajo. Las Brujas estaban enfocadas en mi esposa. O mejor dicho, en nuestro bebé de 3 meses de gestación que ella tenía en su vientre la anciana sin párpados, muy buenas noches me llamo Eduardo acuña, soy de una provincia llamada San Juan, en Argentina.
19:46 Esto que les voy a contar sucedió hace unos 6 años cuando junto a otra familia amiga, realizamos un viaje ocasional hacia una provincia de nombre Córdoba para aprovechar el fin de semana largo debido a un feriado que tenemos aquí. En el mes de Julio fuimos en 2 autos. En uno viajamos nosotros, es decir, mis padres, junto a mis hermanos y yo. En el otro viajaba una familia vecina, quienes fueron los que eligieron el destino, los que por cierto, sufrieron la parte trágica de esta historia.
20:27 Partimos un día viernes y lo hicimos juntos, pero luego de haber compartido todo el fin de semana nos separamos al regreso. Esto debido a que. El padre de la otra familia tenía que presentarse a trabajar al día siguiente. Caso distinto era el de mi padre, quien tenía unos días más. Ellos se despidieron de nosotros esa tarde desde el hotel, acordando que nos veríamos en el barrio. A nuestro regreso todo marchaba en orden. Sin embargo, aquí comienza lo curioso. Ya que los hechos se fueron dando como si el destino para ambas familias ya estuviera marcado de antemano. Mi hermana menor, Maribel, comenzó a tener ataques de pánico desde que los vecinos se marcharon. No comprendíamos nada, puesto que ella jamás había tenido ese tipo de comportamiento.
21:29 Lo cierto es que le solicitaba insistentemente a mis padres que. Ya no regresáramos a casa porque ya no quería estar más allí y que tenía miedo por su amiga. Ella tenía 6 años de edad en ese entonces y al mencionar a su amiga se refería a la hija del otro matrimonio, también de su misma edad. Yo tendría más o menos 16 años, por lo que coincidí con mis padres al pensar que se trataba de un simple capricho por parte de ella o que simplemente quería estar con su amiga de juegos sin nada más.
22:10 Pero finalmente mi padre decidió hacerle caso, ya que ella se puso cada vez peor a tal punto que hasta fiebre le dio y no paraba de llorar. Por lo que tuvimos que comenzar el viaje de regreso apenas unas horas después de la partida de nuestros vecinos. Mi madre llamó a la mujer del otro matrimonio y le explicó que ya estábamos a punto de partir. También fue cuando tuvieron esa peculiar charla donde se descubrió que la conducta de mi hermana se trataba de algo más que un simple berrinche. La mujer contó que su hija también se puso de la misma manera desde el instante en que se separaron, pero esta sí logró explicar lo que le pasaba, todo se debía a la señora De Negro que se les acercó en la gasolinera, ya que la extraña les dijo a ambas pequeñas algo sumamente escalofriante. Efectivamente, recordamos a una mujer que se aproximó a ellas en tanto nosotros guardábamos el servicio en una gasolinera en la cual nos detuvimos para cargar combustible kilómetros antes de llegar al destino, pero no notamos nada malo, solo nos llamó la atención la hora en la que pasó por ahí. Pues era cerca de la 1:00 de la madrugada y la gasolinera estaba bastante alejada de la zona
23:43 urbana. La vimos dialogar por unos minutos con las niñas mientras estás jugaban un poco apartadas de nosotros. Luego la mujer se marchó sin causar ningún inconveniente. Quizás debimos prestarle más atención, ya que. A partir de ese momento, ambas pequeñas quedaron algo calladas. Según estas, lo que la anciana les dijo las asustó y no quisieron decir nada antes, precisamente por el impacto que las palabras les genero. Literalmente les dijo que cuando regresaran para sus casas, una de ellas iba a fallecer. Y que no contaran nada porque sería en vano, pues ella misma se encargaría de que así fuera.
24:35 Sólo fueron 5 horas de diferencia las que nos separaron en el viaje. Estando ya cerca de llegar a nuestra provincia, vimos a un costado de la carretera el auto de nuestros vecinos estaba accidentado, parcialmente destrozado. Horas después logramos averiguar en qué hospital estaban. Allí supimos que el matrimonio logro sobrevivir al accidente, pero la pequeña no doy gracias a Dios de que mi hermana se fue olvidando del suceso con el paso de los años. Pero no fue así con nosotros.
25:16 Todavía está en nuestras mentes lo vivido aquella fría madrugada. Jamás supimos quién fue la anciana que se acercó a mi hermana y a su amiguita y porque acertó tan Macabro desenlace hablando con nuestros vecinos. Luego de unos meses nos dimos cuenta de que en realidad ninguno de nosotros logró ver su rostro, ya que la anciana caminaba encorvada y usaba un velo. Sólo percibimos el lento caminar de su cuerpo cubierto con el Vestido negro. Lo único que mi hermana pudo agregar a la descripción días después es que la mujer tenía el rostro muy arrugado y sus ojos grises parecía carecer de párpados. Nunca se debe confiar en lo que puedas hallar en las gasolineras, en especial por las noches. Uno nunca sabe con que se puede encontrar, sobre todo si tiene apariencia inocente.
26:22 A mi pensar, creo que esa anciana se trataba de la muerte.
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