Dec. 15, 2025

Lo Que Se Mueve en los Hospitales de Noche No Debería Existir

Lo Que Se Mueve en los Hospitales de Noche No Debería Existir
Lo Que Se Mueve en los Hospitales de Noche No Debería Existir
Inframundo Relatos De Terror
Lo Que Se Mueve en los Hospitales de Noche No Debería Existir

Dejanos 5 Estrellitas y no Olvides SEGUIRNOS...🎙️ Relatos de Terror Reales por Inframundo Relatos

Historias mexicanas de apariciones, carreteras, brujas, traileros y sucesos paranormales basados en testimonios reales.

Este episodio es una recopilación profunda y oscura narrada con estilo cinematográfico y ambientación realista, diseñada para provocar tensión, miedo y ansiedad nocturna. Prepárate para vivir experiencias que marcaron para siempre a quienes las enfrentaron.

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🔎 Temas de este episodio

  • Historias paranormales reales

  • Relatos de terror en México

  • Relatos de carretera

  • Relatos de traileros

  • Brujas reales en México

  • Terror narrado en primera persona

  • Relatos para no dormir

  • Misterio y sucesos inexplicables

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0:00 Excelente día madrugadores. Alejandro, aquí saludándolos al micrófono, a ustedes que van con su café en la mano, rumbo al trabajo, al estudio o a cualquier compromiso. Disfruten el momento. Aquí iniciamos saludos a todos. Me llamo DANA, esta historia es una de las tantas que he vivido. Trabajando en hospitales, cuando eres enfermera y estás en tus primeros años, casi siempre te tocan las peores guardias. Y una de ellas fue en la que me encontré con algo único que a la fecha no puedo explicar. Trabajé en el Hospital Juárez del centro, hacía poco tiempo que me había graduado de enfermería y terminé con un buen puesto de trabajo, de forma que estaba muy agradecida. Ya había escuchado las historias de terror que se viven con los pacientes y en términos de seres que merodean la oscuridad de los pasillos, como la famosa planchada, pero la verdad es que a mí no me había tocado nada más que el susto ocasional de un paciente que llega con alguna enfermedad contagiosa y que ni siquiera el sabe que tiene.

1:25 Afortunadamente existen las vacunas y nos las aplican a pedir de boca, así que no tenía mucho de qué preocuparme. En este hospital, desde hace mucho se realizan solamente cirugías ambulatorias, de forma que no es común encontrarse en las camas a las personas, a menos que se tenga algún permiso especial para que los doctores realicen algún procedimiento específico. Lo más común es que la gente entre y salga y que la consulta sea solamente en el día. Sin embargo, en la sala de urgencias siempre hay personal listo para poder llevar a cabo los procedimientos que se necesiten, además de camilleros y otras personas.

2:13 Por lo general no vemos mucho movimiento en la oscuridad, pero siempre llega algún herido por arma blanca. Gente con impactos de balas en el cuerpo o cosas así. Resultado de la delincuencia de la zona en la que se ubica, que es el centro de la Ciudad de México, no es nada particularmente grave, pero quizá a las personas primerizas les daría algo de miedo. En una de mis guardias tuve que quedarme a trabajar doble turno. ¿Esto por qué una de las compañeras? Enfermó de COVID y me preguntaron si podría ayudarles. Les contesté que sí porque me hacía falta el dinero, de manera que podría ahorrar un poquito para terminar de pagar unos materiales que necesitaba para mi especialidad. Revisamos todos los insumos para asegurarnos de que el turno se cambiará de forma adecuada, que los medicamentos estuvieran completos.

3:18 Todo ese tipo de cosas. Además, me pasaron la lista de pacientes que en ese momento sólo se trataba de una persona en la sala de recuperación de cirugía. Era una mujer joven a la que le habían hecho un procedimiento complicado. La tenían descansando a solas porque era una paciente muy tranquila y estaba en la lista para pronto darla de alta. Así que. Además de los medicamentos indicados por el doctor y revisar sus signos vitales. ¿No habría que hacer mucho? Pasaron las primeras horas de mi turno y todo estaba bastante tranquilo para hacer una guardia de fin de semana fui a revisar a la paciente que me dijo que por favor le dijera a su vecino de cama que bajara el volumen de su voz, ya que no la dejaba dormir.

4:13 Me quedé extrañada con lo que me estaba diciendo, así que le pedí que identificara qué era exactamente lo que escuchaba. Sabía que no podía ser un paciente, pero pensé que quizá alguno de los doctores o camilleros había aprovechado para echarse un sueño en ese sitio, en lo que llegaba algún caso de atención. Ella me comentó que una persona se la había pasado cantando canciones viejas. Como esas de las películas de blanco y negro. Y aunque no era desagradable, ya se quería dormir, aunque fuera unas horas y no la dejaba. Le medí los signos vitales que estaban perfectos y le comenté que iría a revisar las camas para ver qué estaba pasando. No me atreví a mencionarle que no había nadie alrededor. Ya que era una sala donde solamente se encontraba ella por las condiciones en que operaba el hospital. Los primeros sitios que me puse a revisar fueron las camas de alrededor.

5:20 Lo hice en la penumbra para no molestarla aún más de lo que ya estaba en los laterales de ese sitio. No vi absolutamente nada que indicara que alguien se había dormido, pese a que muchas veces los compañeros lo hacían. Y luego trataban de arreglar la cama. Siempre dejaban uno que otro detalle fuera de su lugar. Luego me moví a las secciones más alejadas y seguí sin ver evidencia de que algo hubiera pasado. Le dije a la mujer que me llamara si volvía a pasar, pero que pensaba que no sucedería nada más extraño y me fui a dar la ronda al resto del hospital. En poco tiempo me di cuenta de que la oscuridad de esa noche era aún más oscura, como si el mundo entero me quisiera hacer temblar de miedo.

6:16 Sentía que algo me observaba desde esos pasillos permanentemente iluminados. Me encontré con los pocos médicos de guardia que estaban trabajando con nosotros y al preguntarles sobre lo que había pasado me dijeron que no tenía ni idea de que se trataba. Luego a los camilleros y ellos me respondieron lo mismo. Estaban fumando en el patio del hospital en espera de que algo pasara, aunque uno de ellos me advirtió que quizá era el paciente de la madrugada. Cuando le pregunté a que se refería con eso, me comentó que antes, cuando ese hospital era para pacientes de estancia prolongada. Cuando aún no se había caído la instalación completa como resultado de un temblor, había un señor que debía estar en el hospital por mucho tiempo.

7:12 Según le habían contado, tenía una infección en la sangre o algo similar, así que se la pasó una semana internado. Al principio, cuando recobró la conciencia, como no podía moverse, se la pasaba cantando. De esas melodías viejas de Pedro infante y otros. Luego, cuando ya se podía mover, se la pasaba deambulando por el hospital para hacer ejercicio. Lamentablemente le tocó dicho movimiento telúrico y no alcanzó a huir. Le cayeron los escombros encima y estuvo silvando para que lo sacaran por cosas del destino justo cuando lo iban a recuperar de ahí.

7:57 Las vigas que sostenían la pequeña Cámara donde estaba colapsaron y murió aplastado. Como muchos cuerpos que quedaron en las construcciones, no hubo manera de sacar todos los pedazos, así que simplemente limpiaron lo mejor que pudieron y construyeron otra instalación de nueva cuenta. Ahí, conforme el hospital tuvo pacientes y personal de nueva cuenta. Se dieron diferentes sucesos paranormales, bastante inofensivos pero escalofriantes. Le agradecí sobre lo que me informó y me regresé a mi turno ahora que llevaba en la cabeza la posibilidad de que fuera un fantasma el que estaba rondando detrás de mí, porque sentí sus pasos a mi espalda. Junto a ese sonido chillante que hacen los portasueros, cuando los debes arrastrar por el piso, me di la vuelta para asegurarme de que nadie me estuviera siguiendo. Solamente pude observar una sombra con el rabillo del ojo y seguir con esa sensación funesta de que algo me estaba cazando. Parecía estar buscando la forma de acercarse a mí mientras caminaba por ese corredor.

9:18 Los pocos pasos que me separaban de un ala a otra del hospital hicieron que mi piel entera se pusiera como cuero de gallina. Tuve que cerrar los ojos y concentrarme en caminar rápido para no salir gritando de ese punto. Sentía como mi cabeza estaba dando vueltas con esa sensación, pero al momento de darme la vuelta no había nada. Ahí cerré los ojos. Traté de respirar con más calma, pero uno de los garrafones del pasillo se cayó al piso, como si alguien lo hubiera lanzado con bastante furia y después comenzó a escucharse como una persona estaba cantando en puntos fuera de mi vista. Me fui corriendo de ahí ni reporté el incidente. A intendencia por el miedo que tenía. Una vez que estuve en la central de enfermeras logré calmarme. Pasaron un par de horas y me tocó de nuevo ir a la ronda. Estaba temblando de miedo, así que la jefa mandó a rocío, otra de las chicas jóvenes conmigo.

10:30 Dijo que así nos acompañábamos y no tendríamos miedo. Ninguna de las 2:00 asentía agradecida y nos encaminamos al cuarto de la paciente, que no me había llamado en ningún momento de la noche. Al entrar ella estaba dormida. La tuve que despertar un poco para tomarle sus signos. Al darse cuenta de que era yo en compañía de otra enfermera, me dijo que estaba muy agradecida de que hablé con el paciente de al lado, ya que después de un rato vino a disculparse por el ruido que estaba haciendo. Preguntó que qué tenía en voz baja. Dijo que lo había visto muy malito. Arrastrando su suero, que tenía la apariencia de ser un hombre ya anciano, añadió que al pobre se le veían unas ojeras enormes, el rostro todo carcomido por la enfermedad y la piel gris. Ella dijo que se sentía mal por él por decir que se callara de forma tan grosera.

11:35 Le sonreí y le comenté que no se preocupara, que sólo pensara en recuperarse. Me di la vuelta para irme luego de ponerle sus medicamentos y fue cuando noté que mi compañera no estaba a mi lado con algo de pánico. Salí de ahí para ver dónde se encontraba. Ella estaba en la cama de al lado. Efectivamente, había un hombre sentado en la cama con un suero atado a la muñeca. Estaba hablando con rocío de la forma más normal del mundo, ella. Revisó sus signos vitales y le dijo que tenía la temperatura muy baja, así que iría por unas mantas para mejorar ese síntoma y le comunicaría al jefe de guardia lo que pasaba.

12:25 Cuando me vio me sonrió muy contenta, pero yo sólo podía ver el rostro oscuro de ese ser que sabía que no estaba vivo. Vi sus ojos brillar en la oscuridad como 2 monedas de cobre. El gesto que fingía ser amable. Se me figuro a una especie de amenaza. Le dije a rocío que nos fuéramos por las cosas. Ella asintió y me acompañó. Ella era 3 años menor que yo y tenía aún esa personalidad jovial como de niña. Cuando tuvimos distancia suficiente de los pacientes en el cuarto de medicamentos, le dije todo lo que me habían contado los camilleros. Además de que no había pacientes registrados en el ala adicionales a la mujer que habíamos revisado, rocío palideció me comentó que no podía ser posible, le había tocado el brazo a esa persona e incluso platicaron de cosas. Le contesté que era perfectamente posible, ya que no se trataba de un ser vivo y yo misma había experimentado sus espantos paranormales.

13:38 Entonces salieron volando las botellitas de los medicamentos, como si alguien las arrojara. Los sueros cayeron al piso con un sonido de cristales y plástico que en ese sitio tan pequeño hizo que no pudiéramos evitar gritar con terror. Salimos de ahí corriendo. Pasamos por el ala de pacientes donde vimos a la mujer asustada. Que nos preguntó qué pasaba y al paciente parado en el interrumpiendo el paso. Tenía tanto pánico que simplemente seguimos corriendo a su lado y lo empujé. O al menos eso quise hacer, ya que al momento de tocar la piel del ser no hice contacto con nada y casi me caigo de lado. Una vez que llegamos con la jefa, ella nos exigió saber qué pasaba.

14:32 Apenas le pudimos decir entre balbuceos, así que nos acompañó a ver qué rayos era lo que nos había asustado. ¿Tanto prendió todas las luces de la instalación? Ella misma se encargó de calmar a la paciente. Le comentó que tuvimos un mal funcionamiento de una repisa mientras buscábamos los medicamentos y que por eso escuchó la conmoción. A continuación, la paciente le preguntó. Si el señor de al lado estaba bien, a lo que la jefa, con una expresión que aunque se notaba que tenía miedo, le aseguraba que no estaba pasando nada con toda la tranquilidad del mundo, después fuimos al armario donde afortunadamente sólo se habían caído botellitas vacías de medicamento. De otra manera habría sido una verdadera desgracia. Ya que de por sí no tenemos suficientes medicinas. Una vez que acomodamos todo, la jefa nos dijo que fuéramos con ella al jardín.

15:39 Caminamos por los pasillos con algo de miedo. Escuchando ese silbido funesto en la distancia, nos comentó que no le hiciéramos caso. Mientras más lo alimentáramos con nuestra atención, sería más difícil quitarlo de encima. La sentimos con el terror atenazado en nuestros corazones, pero por algo ella era jefa de enfermeras, tenía una sangre fría que creo que pocas personas pueden generar esa actitud de que hará lo que tenga que hacer para cumplir con su deber. Una vez en el fresco de la madrugada, deberían ser alrededor de las 4:00 de la mañana.

16:23 Sacó un cigarro de su bata. Nos invitó uno que ambas aceptamos. Luego nos pusimos a fumar en la tranquilidad del exterior. Nos contó que ese espectro rondaba el hospital desde que ella era una pasante de enfermería. De hecho, en parte por eso el hospital no estaba diseñado para estancias largas, solamente para las ambulatorias. Pero bueno. Siempre había uno que otro caso que necesitaba algo más de avance para lograrse hecho el humo fuera de sus pulmones. Añadió que normalmente estaba muy tranquilo, pero cada que una persona se tenía que quedar en una guardia mayor a uno o 2 días tendía a parecerse alrededor de la cama donde dejaban al paciente. Por lo demás era inofensivo, pero sí empezaban a hacer preguntas sobre él.

17:22 Entonces comenzaba a alborotarse y podía hacer cosas como la de esa noche. Mandó a rocío a comprar una vela, le dio un poco de dinero también para unas cocas para las 3 y luego pidió al personal de limpieza que se encargara de todo y a la paciente la movieron a la Guardia de Emergencias. Finalmente estaba muy tranquilo como para que se ocupara todo el hospital, siendo que quizá no había suficiente personal para atenderlo todo una vez que estuvimos todas juntas fue a prender la vela en la guardia de post cirugía y nos quedamos del otro lado. Hasta que amaneció el resto de la noche no hubo más sucesos extraños que lamentar.

18:11 Solamente escuchábamos en la distancia. El silvido de canciones viejas. Pero la jefa inmediatamente encendió una radio portátil que tenía y pasamos la noche. La paciente fue dada de alta al día siguiente y el resto de la semana las cosas fueron normales. Incluso me parece que por meses no sucedió nada en particular, solamente hasta que llegó el aniversario del terremoto. Tuvimos una noche de terror nuevamente. Saludos. Tengo 30 años de edad y quiero contarles algo que me pasó mientras me encontraba recuperándome del parto de mi tercer hijo.

19:00 Era una noche como cualquier otra, cuando empecé a sentir los dolores que anunciaban el nacimiento de mi hijo. Así que mi esposo y yo nos trasladamos al hospital con todo lo necesario, la institución era el hospital de la Universidad Autónoma de Guadalajara, en Guadalajara, pese a que era un nosocomio lleno de estudiantes, ahí había tenido a mis otros 2 hijos y la atención había sido de lo mejor, el parto fue muy sencillo y en menos de 3 horas ya me encontraba en una camilla. A punto de comenzar mi recuperación tendría que pasar entre unas horas y un día en observación, de forma que me relajé, dejando que mi esposo se durmiera en una silla que estaba dentro del lugar. Habíamos pagado por 1/4 Semiprivado y afortunadamente nos tocó suerte de que no hubiese nadie más. La cama de al lado tenía la cortina corrida. Mientras que a mí me la dejaron abierta para mayor comodidad. Estaba muy cansada, así que cerré los ojos en cuanto supe que mi bebé estaba bien y que probablemente me darían el alta en la mañana.

20:19 En medio de la noche algo me despertó. No era nada en particular. Es de esas veces que como que tienes un presentimiento y tu cuerpo se mueve solo estaba buscando la razón de mi insomnio. Cuando me di cuenta de que en la cama de al lado había una sombra que se movía a contraluz, estaba segura de que nadie había entrado, ni las enfermeras aún habían ido a tomarme los signos vitales. El ser se mesía parecía ser una mujer, ya que la sombra que proyectaba tenía el cabello largo. Mi marido estaba bien dormido, así que aunque le hablaba para despertarlo.

21:04 No podía. Lo único que hice fue llamar la atención de lente en mi dirección. Volteó la cabeza pese a que la cortina nos separaba. Podía sentir esa mirada llena de un odio que no entendía. Ni siquiera tenía idea de cómo podría haber llegado una persona ahí sin que lo hubiera notado. La sombra se levantó de la cama con movimientos convulsos. Estiró los brazos en dirección de la cortina. Parecía una marioneta con los hilos enredados, como si no pudiera controlar correctamente la forma en que extendía los brazos.

21:45 Se tardó un poco en llegar a la orilla de la cortina y la jaló con fuerza, de forma que los rieles de metal sonaron fuertes contra los anillos del mismo material. El movimiento fue tan violento. Que mi esposo se despertó en el acto buscando que estaba pasando detrás de esa tela. No había nada, ni la cama estaba destendida ni se notaba la presencia de ningún ser humano. Pero tanto mi esposo como yo estábamos seguros de que lo que sea que estaba detrás de eso no podría haber sido de este mundo. Comencé a entrar en pánico.

22:25 Así que mi corazón estaba latiendo como loco y sentía que me faltaba el aire. Mi esposo llamó a la enfermera a gritos. Al llegar pidieron ayuda a un doctor. Parecía que me estaba dando un infarto. Una vez que notaron que no había nada malo conmigo, me colocaron un calmante y dormite. Hasta el día siguiente a la mañana le reportaron lo que me pasó al otro médico. Él me quería dejar un día más en observación, pero preferí irme a casa. No quería pasar 1 minuto más en ese sitio. Me dieron de alta y nos llevamos a nuestro hijo hasta el día de hoy. Me he preguntado qué era lo que se encontraba en aquella cama, si era un alma en pena de alguna mujer que falleció en el parto o algo más oscuro.