Dec. 14, 2025

Lo Que Escucharon Esa Noche Nadie Debería Oírlo Vivo

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Inframundo Relatos De Terror
Lo Que Escucharon Esa Noche Nadie Debería Oírlo Vivo

Dejanos 5 Estrellitas y no Olvides SEGUIRNOS...🎙️ Relatos de Terror Reales por Inframundo Relatos

Historias mexicanas de apariciones, carreteras, brujas, traileros y sucesos paranormales basados en testimonios reales.

Este episodio es una recopilación profunda y oscura narrada con estilo cinematográfico y ambientación realista, diseñada para provocar tensión, miedo y ansiedad nocturna. Prepárate para vivir experiencias que marcaron para siempre a quienes las enfrentaron.

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🔎 Temas de este episodio

  • Historias paranormales reales

  • Relatos de terror en México

  • Relatos de carretera

  • Relatos de traileros

  • Brujas reales en México

  • Terror narrado en primera persona

  • Relatos para no dormir

  • Misterio y sucesos inexplicables

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0:00 Muy buenos días, queridos madrugadores. Los saluda su amigo Alejandro trayendo relatos para empezar el día con energía a todos los que ya andan en movimiento, amas de casa, estudiantes y trabajadores. Este espacio es para ustedes. Comenzamos. Saludos a toda la bandita que les gustan estos relatos. A mi me encantan y quiero compartirles uno que me sucedió por mi Tierra, exactamente en el desierto de Durango. Para mí era un día como cualquier otro en el que tenía que arrear a mi ganado de un sitio a otro.

0:44 Lo prefería hacer en la noche, porque aunque es más peligroso para mí, al menos para las vacas, no lo es tanto porque. Ellas no se insolan con los pinches calores horribles que hay por acá en una de mis travesías nocturnas por ahí de las 11:00 de la noche, cuando las estrellas de las zonas rurales ya estaban bien arriba y la Luna ya se encontraba gorda de lo redonda que estaba, me encontraba caminando a paso lento sobre mi caballo, mientras el juancho y Taquito me ayudaban a arrear a las vacas. Ambos son pastores alemanes bien inteligentes y fieros, además de que como están grandotes asustan a la gente. Todo iba tranquilo hasta que de pronto en la distancia vi un montón de lucecitas como verdes, que subían y bajaban en dirección de unos matorrales desérticos, bajos de esos árboles que tienen como espinas y hojas pequeñas. Nunca he sabido cómo se llaman, pero hay por montones por estos lugares.

1:57 ¿Cómo iba con los animales? No me quise distraer, pero tome nota de donde estaban esos fenómenos y me dije a mí mismo que vendría al día siguiente con uno de mis hermanos y un compa, a revisar qué estaba pasando. ¿Después de todo se dice que dónde puedes ver esas luces? Puedes encontrar tesoros o cosas así, pero tampoco me animaba a hacer eso. Solo creo que es demasiado arriesgado. En fin, llegamos a dejar los animales en el rancho. Me dormí bien esa noche y soñé que al día siguiente iba a ese lugar y me encontraba a una muchacha que me hacía señas porque no podía hablar. Desperté justo antes de acercarme a ella. Fue una cosa muy rara.

2:49 Pero eso simplemente acrecentó mis ganas de ir detrás de lo que hubiera. En ese punto. En el desayuno le conté a mis hermanos, somos 5 hombres y 2 mujeres. De todos solamente me peló el menor. José, qué emocionado porque podría tratarse de una presencia fantasmal, me dijo que él me acompañaba en la noche. Mis papás no querían que fuéramos, pero como ya éramos, hombrecitos. Pues partimos en cuanto el sol cayó por completo con 2 caballos y cuatro perros. Mi papá insistió en que lleváramos las armas de cacería, además no sólo a los 2 perros, sino también a las hembras, ya que esas perritas eran mucho más inteligentes y aguerridas que los otros, así que creo que pensaba que podría haber alguna cosa rara por ahí.

3:45 Mi mamá me dio la bendición. Y dijo que llamáramos por radio ante cualquier problema. Partimos muy emocionados por el camino. Creo que era la primera vez que hacía algo así con mi hermano menor. Yo era el mayor y no convivíamos mucho, pero me dio gusto saber que él era igual de Aventado que yo y que una supuesta leyenda no nos iba a hacer amilanarnos. Conforme nos acercamos al sitio donde había visto las luces, noté que las perritas empezaron a comportarse extraño. Los machos iban en su onda bien contentos como nosotros, pero ellas tenían un sentido adicional que les hacía tener los pelos parados de punta y comenzaron a gruñir al frente. Le dije a mi hermano que bajáramos de los caballos. Ya que ellos comenzaban también a ponerse inquietos y podrían tumbarnos los amarramos a un arbusto grande y seguimos a pie con las armas levantadas.

4:52 A unos pocos metros vimos las luces nuevamente. Estaban ahí, en medio de la oscuridad, con sus destellos verdes que parecían chispas saliendo del piso, como si una especie de flamas ardieran debajo. José abrió mucho los ojos. Y me dijo con entusiasmo que adelante, había algún fantasma o algo paranormal. La pecas tenía el lomo erizado y gruñía en un tono bajo que jamás le había escuchado. Ahora los otros 3 perros también estaban en la misma disposición. Era como si fuera una especie de peligro el que ellos podían ver en la oscuridad y que nosotros desconocíamos. Al ver el nervio de los animales me coloqué el arma en posición y le dije a José que hiciera lo mismo. Caminamos con paso lento, hasta donde estaban las luces surgiendo del suelo.

5:52 Eran pequeños destellos que subían en oleadas constantes, como si la misma Tierra lo respirara. Vistos de cerca, daban aún más la apariencia de que eran algún tipo de gas que emanaba por ahí. Al llegar a la periferia del fenómeno me di cuenta de que todo eso salía de una especie de círculo. Le dije a José que esperara y estuviera atento por lo que pudiera suceder. Los otros perros estaban llorando como locos, tratando de que no me acercara más ahí. Pero la pecas iba caminando lento detrás de mí, en silencio total una vez que llegamos al punto. Se me pusieron los pelos de punta. Era como si algo me dijera que las cosas no estaban bien en ese sitio y ahí fue cuando me pegó de frente el aroma. Creo que la perra también lo percibía. Ella sabía lo que había debajo de la Tierra. Mientras yo estaba tratando de distinguir de que se trataba todo.

7:01 La perrita fue corriendo a una de las orillas de ese círculo. Y comenzó a acabar la Regañé para que lo dejará de hacer, pero estaba tan concentrada que me ignoró por completo. Algunos minutos después de que ella siguiera, las luces dejaron de estar presentes por completo. Y entonces, de verdad pude sentir ese olor a carne podrida que inundaba el aire que pasaba por ese punto. Mi corazón dio un vuelco cuando la Pecas sacó de la Tierra lo que parecía ser una mano a la cual le faltaban un par de dedos, pero aun así se notaba que había pertenecido a una mujer por el tamaño y que tenía las uñas barnizadas de un color morado con brillos.

7:53 Abrí los ojos como loco. Al ver eso mi estómago dio un vuelco horrible y caí de espaldas con el arma inútil al lado. Enseguida los otros perros y mi hermano se acercaron a ver qué estaba pasando. La pecas fue a dejar a nuestros pies ese Macabro hallazgo y se quedó sentada observándonos. Sus ojitos cafés brillaban con una inteligencia que no le había visto antes. Ella simplemente estaba esperando a que tomáramos conciencia de lo que estaba pasando y nos fuéramos de ahí para darle de cenar. Incluso movió la mano un poco con su pata para que viéramos que ya nos teníamos que retirar de ese sitio. Si no queríamos que pasara algo más. Nos dimos la vuelta y mientras avanzábamos la perrita se quedó gruñendo atrás.

8:50 Nos dimos la vuelta para ver qué pasaba y entonces vimos a una buena cantidad de gente, pero es difícil de explicarlo. Parecían bultos con la figura de las personas, como si sus gestos estuvieran deslavados y la expresión que tenían era de que no estaban en sus 5 sentidos, como si la vida misma se les hubiera ido de la cara mientras la oscuridad les cubría las facciones apartes. Quise hablar con ellos por 1 segundo, no sé en que estaba pensando, pero antes de que pudiera abrir la boca por completo. Un alarido salió de ese grupo. Eran gritos de horror y dolor, muy contrario al Tesoro que había pensado que me iba a encontrar en ese lugar. Por puro instinto.

9:42 Disparé. Eso pareció enojarlos más y se arrojaron corriendo a nosotros. Mi hermano estaba horrorizado, a tal grado que no se podía ni mover yo del susto quise avanzar, pero me tropecé con mis propios pies. Y me caí de cara al piso cuando pensamos que nos iban a superar en velocidad y simplemente nos encontrábamos dando nuestros últimos suspiros. La multitud de fantasmas nos pasó de largo y desapareció como una corriente de aire frío más en medio de las tierras áridas de ese lugar.

10:22 En ese instante, José Me ayudó a levantarme y nos pelamos de ese sitio. Fuimos derecho a los caballos y cabalgamos para llegar a la casa lo más rápido posible. Una vez ahí hablamos de lo que pasaba, lo que habíamos visto. En ese lugar se tomó la decisión de llamar de forma anónima a la policía federal. Les dimos las señas del sitio para que dieran fácilmente con él unos días después. Leímos en el periódico que en ese sitio encontraron lo que era una fosa clandestina. Los cuerpos salían a montones de ese sitio. Jamás pensé encontrarme ese tipo de cosas en la vida y espero no repetir la experiencia, porque el solo recordarla me da un escalofrío que me recorre todo el cuerpo hasta hacerme estremecer.

11:21 Buenas noches a todos. Por razones obvias dejaré mi nombre real fuera de este relato, pero no me resistí a que se diera a conocer mi historia. Para fines de la narración me haré llamar María Fernanda. Esto me sucedió mientras me encontraba de vacaciones en un pueblo de Zacatecas y finalmente me enamoré tanto del sitio que decidí comprar una casa en una zona cercana al lugar. Los terrenos estaban muy baratos, de manera que creí que era una excelente idea para tener un buen patrimonio y como ninguno de los lugareños me había dicho nada extraño sobre lo que pasaba en ese pueblo, pues creí que todo iba a ir bien después de hacer los arreglos necesarios en mi trabajo, que gracias a la pandemia tenía la posibilidad de ser remoto. Me cambié a esa que parecía una vida idílica en las zonas aún rurales de mi país.

12:26 Había contratado incluso un servicio de Internet satelital porque no había líneas de Tierra de buena calidad. Por esos sitios me instalé en la casita del terreno, que era de esas aún hechas de Adobe. Comencé por reparar la cerca alrededor del terreno. Y cuando no estaba trabajando en mis negocios, me la pasaba en la Tierra habilitando las parcelas, quitando rocas, hierbas que no servían de nada, arando los rectángulos y cuadrados que había diseñado para plantar diferentes alimentos y finalmente capacitándome con los vecinos que tenían animales para saber cómo cuidarlos y cuáles eran las mejores opciones que tenía.

13:15 En ese momento era una mujer soltera, viviendo su mejor vida. Lo primero que me conseguí, como me recomendaron los lugareños, era un buen rifle y un buen perro. Una de ellas muy amablemente me recomendó con quién conseguir el arma y me regaló a un perrito. Era una cría de lo que parecía ser un doberman cruzado con otro perro. Era macho y le puse. Dorito porque me encantan esas botanas. Tenía los colores típicos negro y amarillo de esa raza, además de que era de un tamaño mucho más grande que el común de esos animales y sus ojitos brillaban con inteligencia. Enseguida me enamoré de él, lo lleve a casa y cuando no estaba conmigo se la pasaba en las tierras corriendo de un lado a otro en busca de ardillas o conejos. Mi corazón no podría estar más feliz, pero finalmente llegó la razón por la cual esos terrenos estaban tan baratos. Una tarde la vecina me dijo que tenía que cerrar bien la casa y que por nada del mundo saliera.

14:29 Una vez que anocheciera mencionó que probablemente iba a haber montones de vehículos en las calles, pero que no me preocupara. Si no los molestaba no me harían nada. Eso me puso la piel de gallina. Supuse que estaría hablando de algún capo o un grupo de personas con actividades ilícitas que estarían pasando por ahí. A esas horas esperé temblando, abrazada de dorito. Y efectivamente, a eso de las 9:00 de la noche se comenzaron a escuchar los vehículos de carga pesada. Pasar por las pequeñas calles del pueblo. Después de una media hora terminaron de recorrer los caminos, pero nadie salió de sus casas de nueva cuenta. Todo estaba cerrado y en el pueblo el silencio era tal que no había un alma respirando en las calles. Me dormí porque el cansancio me venció, pero a eso de las 3:00 de la mañana me desperté muy asustada. Contrario a la costumbre que habíamos establecido, dorito y yo, en la que el apenas se movía mientras estaba dormida junto a su piel, peludita no estaba a mi lado. Me levanté de la cama y fui de un lado a otro buscándolo con desesperación.

15:54 Después de unos minutos me di cuenta de lo obvio, él no estaba cerca de mí porque había salido de la casa. Olvidé ponerle seguro a la puerta del perro que tenía instalada en la entrada principal contra todos mis instintos de supervivencia. Caminé fuera de la seguridad de mi vivienda. El aire de la noche me golpeó frío en la cara. Los sonidos de los insectos se escuchaban con más claridad, sin que la gente hablara una palabra en sus casas. La verdad, pese a que la situación era muy estresante. Para mí esa tranquilidad era algo que no había experimentado antes, así que se sentía como una bendición en medio de todo el ruido común al que estaba acostumbrada. Llamé al perrito de forma discreta, pero el animal no respondía.

16:51 Entonces me di cuenta de que, como era un cachorro, cabía fácilmente por las rejas que había colocado. Vi un montón de sus pelos atorado en uno de los alambres de púas. Enseguida tomé mi rifle y salí de la propiedad. No sabía con que me iba a enfrentar, pero al menos pensaba que de esa manera tendría la oportunidad de que mi perrito regresara a casa. Conmigo. Seguía el rastro de sus patas, plasmadas en el barro fresco de la lluvia que había caído esa tarde. Conducía a una zona boscosa del cerro que estaba a un par de kilómetros de mi propiedad.

17:35 Llevaba una linterna en las manos mientras hacía el recorrido. El corazón me latía como loco. Quería encontrarlo inmediatamente, pero no lo veía por ningún sitio. Después de unos minutos caminando, vi que había unas luces frente a mí, así que apagué mi lámpara. Caminé en esa dirección y vi que había un grupo de hombres. Todos tenían armas de alto poder y se encontraban dispersos alrededor de un agujero enorme en la Tierra. No podía ver bien que estaban sacando de las camionetas, pero era claro que no se trataba de nada que debiera estar presenciando.

18:16 Normalmente me quedé quieta por la impresión, tratando de no respirar por el miedo. Fue entonces que vi como dorito. Estaba a unos metros de mí, entre unos árboles, mirando con la misma curiosidad de siempre lo que hacían esas personas. Por suerte, el perro no había corrido demasiado lejos. Cuando pasó todo lo llamé en voz baja y cuando me vio movió la cola mientras caminaba en mi dirección, suspiré aliviada. Al tenerlo en mis brazos y nos regresamos a la casa lo más rápido que pude sin la lámpara prendida, creo que era más el riesgo que tenía de que esos sujetos me hicieran alguna cosa horrible a que me cayera. Con las raíces de esos árboles medio desérticos, retorcidos y los arbustos llenos de espinas, mi cabeza estaba dando vueltas por la velocidad que llevábamos.

19:19 Y la forma en que se movía el perro en mis brazos. Pero finalmente llegamos a casa sin mayor problema. Una vez dentro de la seguridad de las 4:00 paredes quise regañar a mi cachorrito, pero sus ojos me hicieron que todos los reclamos que podría haber tenido en la punta de la lengua se quedarán ahí. Me enojé conmigo misma, pero enseguida nos volvimos a dormir. Faltaba poco para el amanecer. Pero no quería despertarme temprano. Después de eso, los gallos de los vecinos me despertaron a eso de las 10:00 de la mañana y de nuevo el perro no estaba conmigo, así que salí corriendo para ver dónde estaba.

20:04 Afortunadamente, esta vez lo encontré en el frente de la casa. Lo vi de espaldas, mordiendo algo que yo no le había dado después de acercarme y ver de qué se trataba. Con horror me di cuenta de que era una mandíbula humana a la que le estaba quitando la carne que tenía adherida al hueso, los dientes de lo que había sido una persona rechinaban contra los colmillos del cachorro. Le metí una regañada de aquellas y lo dejé llorando un poco con su mirada culpable. Me sentía un poco mal por el animalito, pero tampoco podría dejar que estuviera haciendo esas cosas. Con cuidado moví el hueso con el pie y noté que efectivamente, era parte de un humano.

20:55 Tomé una pala y cabé tan profundo como pude, para luego enterrarla. Ese mismo día instalé más alambre de púas para que el perro no pudiera salir más de mi casa y olvidarme del asunto. No había pasado mucho tiempo en que los mismos pobladores dijeron que en la zona del Cerro que habíamos visto antes, mientras enterraban lo que sea que movían, se habían localizado varios cuerpos humanos enterrados a poca profundidad. No quise pensar mal de mi perrito, pero como era un animal, pues él no tenía idea de que estuviera haciendo nada malo además.

21:37 Como mi casa era la más cercana a ese sitio, no sé si por una psicosis, después del trauma que tuve, empecé a ver figuras en la oscuridad como si fueran personas, moviéndose por los árboles, entre los cerros de un lado a otro, buscando cómo salir de esa tupida vegetación centenaria. Algunos de los otros pobladores dijeron lo mismo. Así que supongo que esa es la forma en que se crean los bosques embrujados con una fosa clandestina enorme. Les agradezco que puedan contar mi historia, me despido de ustedes.