ESPECIAL DE HALLOWEEN 🎃 | 3 RELATOS OSCUROS DE TERROR REAL | INFRAMUNDO RELATOS
📍Prepárate para una noche de oscuridad absoluta...En este especial de Halloween, escucharás tres relatos malditos que te harán dudar de lo que ves y de lo que escuchas.Historias reales, contadas desde la profundidad del Inframundo, donde las sombras cobran vida y los pecados regresan para cobrar venganza.
0:00 Muy buenos días, tardes, noches esperando, se encuentren horridamente bien del otro lado de la pantalla. Si bien la noche de Halloween es para muchos la noche más esperada, pero para otros una noche que les trae horrible recuerdos con lo paranormal, ya sea con encuentros con un ser que para muchos es sólo una leyenda. Pero que no deja de ser sólo eso, una leyenda como lo es el Charro Negro. Otros tienen encuentros con Brujas, algunos hacen rituales en plena noche de Halloween porque es bien conocido que estos son más efectivos sin importar si es para el amor o, lo que es peor, para la venganza. Y otros acuden a cementerios.
0:54 Un lugar donde las almas de los difuntos se comienzan a ser presentes por el Día de Muertos. Un sitio ideal para hacer rituales en la noche de Brujas esperando sean de tu agrado estas anécdotas, te invito a tomar una rica taza de café, a ponerte cómodo y escuchar estos relatos de terror sin más por el momento. Aquí comenzamos.
1:35 La siguiente anécdota es compartida por María Ruiz. Tenía 7 años cuando estaba frente a doña Edna. La señora siempre vestía de negro desde la cabeza hasta los pies y olía bastante extraño a hierbas. A un perfume que no cualquiera se atrevía a usar. Olores que hoy en día se pueden encontrar en las hierberas de los mercados, en las tiendas esotéricas. Saludos a toda la comunidad de Inframundo. Las historias de Brujas son mis favoritas, sobre todo si son contadas en el mes de octubre, el mes del terror, la noche de las Brujas. Mi nombre es María del Pilar Ruiz, vivo en la ciudad de Mexicali, México.
2:30 Quizás mi experiencia no sea como las que están acostumbrados a narrar en este canal, pero les prometo que algunas personas han pasado por lo mismo que yo. Esa noche que me atreví a llegar a casa de doña Edna fue en plena celebración de Halloween. Nadie de mis hermanos me quiso acompañar a pedir dulces, así que me puse mi disfraz y salí a la calle como cualquier otro niño. Mis papás estaban trabajando y llegaban muy tarde, ya había recorrido casi todo el fraccionamiento, traía la cubeta en forma de calabaza con bastantes dulces, así que regresé a la casa y pasé frente a la vivienda de doña Edna. Seré honesta al decirles que no tenía idea de que la señora se dedicaba a la brujería.
3:25 Nadie decía que era bruja porque doña Edna no lo parecía. Era de tez blanca, ojos azules y era muy bonita. Nada que ver con las Brujas que he ido conociendo con los años en la vida. La señora me regaló una bolsa con varios dulces. Me sentí contenta porque al parecer nadie se acercó a esa casa a pedir su Halloween. A partir de esa noche, cada noche de Halloween iba por mis dulces y poco a poco comencé a entablar amistad con la señora. Fue hasta la edad de 14 años que me enteré de que se dedicaba a esto de la brujería y aún así no le tuve miedo.
4:12 Solo respeto y agradecimiento. Su casa quedaba a 2 calles más adelante de la mía. Una madrugada el olor a humo nos despertó a todos. Desde la casa se veían las llamas. Los bomberos pasaron por la avenida principal y se detuvieron en donde estaba el siniestro. Nadie sabía qué vecino había tenido la mala suerte de perder todo en un incendio. Fue hasta que por la mañana, cuando iba caminando a la secundaria, que me enteré que fue la casa de Doña Edna la que se había incendiado. Por desgracia ella se encontraba en el interior de la vivienda y nada se pudo hacer.
4:59 Algunos expresaron su alegría porque se había muerto la bruja. Otros desearon que se estuviera revolcando en las llamas del mismo Inframundo. Otros más como yo se quedaron en, pero hubo más malos comentarios que buenos. La juventud a veces tiene la lengua muy suelta y no saben lo que dicen o si lo saben les vale maíz. Nunca supe qué pasó con su cuerpo, si terminó en una fosa común o la sepultaron como debía hacer. Aunque algunos vecinos dijeron que poco se encontró dentro de la casa cuando apagaron el incendio, no era para que la señora se calcinara como para quedar en cenizas, pero a mi edad no podía ser mucho. No hubo funeral, ni una vela fuera de su casa para recordarla, ni una flor, ni una oración. Si se preguntan qué hice yo, simplemente lloré, pues para la edad de una adolescente era para mí la mejor compañía. No me sentía sola por mucho tiempo la recordaba y más cuando llegaba el mes de octubre.
6:18 En varias ocasiones ingresé a la que fuera su casa, estaba en completo abandono las paredes con manchas negras de hollín. Todo apestaba, pues se sabe que el olor nunca desaparece. Después de un incendio la casa se volvió parte del paisaje de la colonia. Nadie se atrevía a entrar, pues decían que la bruja se aparecía. Y quienes intentaban apoderarse de la casa pasaban más de un momento de terror porque sentían que la presencia de doña Edna estaba ahí. En ese lugar algunos fueron testigos de que a empujones los sacaba, otros tantos que eran arrastrados por una mano invisible y salían huyendo después de que lo soltaban.
7:11 Lo que fuera que estuviera manifestándose en la Casa de la bruja. Mi madre, que en esos años estaba muy metida en la Iglesia, le conté lo que decía doña Edna. Mi mamá ya lo sabía, pues no se inmutó. Me dijo que iríamos a su casa. Pediríamos por su descanso eterno. Quizás con eso esa pobre alma encontraría la luz que necesitaba. Era la noche del 2013 en Pleno Halloween. Mi madre me dijo que no me fuera, que la acompañara a esa casa ya estaban 2 de las vecinas puestas a hacer oraciones, así que las acompañé y extrañamente no se veía una sola persona por esa calle ni un niño disfrazado pidiendo Halloween.
8:04 El sacerdote ya nos esperaba también y les dijo que era necesario un novenario en memoria de esta señora para poder liberar su alma. En este punto, él nos aconsejó buscar otro lugar para hacer la novena, pues esa casa no era la adecuada y ese sacerdote miró y escuchó algo. Se le veía nervioso. No quiso hacer los rezos ahí, así que se subió a su auto y se marchó definitivamente. No había mucho que pudiéramos hacer, según mi madre, pues esa casa de alguna forma ya le pertenecía a esa alma.
8:44 Pero doña Alicia dijo que mínimo deberíamos dejar una veladora encendida para que tuviera luz y rezar un padre nuestro. Lo hicimos, encendimos la veladora. Pero ni siquiera íbamos a la mitad de la oración cuando escuchamos un grito horrible que se nos heló hasta la sangre. La veladora se apagó y se escuchó como si la hubiesen estrellado. No supe ni cómo le hicimos, pero salimos de esa casa tropezando y cayendo al suelo, todo sucio. Mi mamá se cortó con un vidrio que se le encajó en sus manos.
9:27 La peor parte se la llevo doña Alicia porque tenía varias marcas de rasguños en su piel, sobre todo en la espalda, para ayudar a que el alma de la bruja descansara y no siguiera penando en su casa. Con lo que hicimos empeoraron las cosas. A una bruja no se le reza, no en la manera tradicional en la que un católico lo hace. El olor a humo se hace sentir por las noches de Halloween, cuando se camina por la banqueta de aquella casa, como un recordatorio quizás de que ahí fue habitada en su momento por una bruja. Se sabe por aquellos que han ingresado a la casa que hasta el día de hoy la Mancha sigue ahí, mostrando dónde falleció doña Edna, la bruja de la Colonia.
10:22 Ya han pasado muchos años y cada vez que paso por enfrente de esa casa, ahora de la mano de mis hijos, que los llevo disfrazados para pedir dulces en la noche de Halloween, siento un escalofrío que me recorre desde la nuca hasta mis piernas, el solo pensar que ella sigue ahí. Saludos a toda la Comunidad. Inframundo, mi nombre es Leonor cuevas, vivo en una colonia en mi ciudad Natal, en el estado de Colima, México, mi casa es algo peculiar, pues la barda que divide mi patio con la parte trasera de esta colinda con un cementerio, no hay casas alrededor ya que la casa la construyó mi abuelo materno, pues él era el velador de este sitio.
11:18 Mi abuelo, que se llamaba Alonso, llegó a contar en varias ocasiones que siempre en el mes de octubre sucedían cosas muy extrañas, sobre todo a finales de ese mes. Pero la verdad, lo que contaba el viejo era otra. Era como un secreto a voces de los sepultureros. Nadie, ni siquiera las autoridades, nunca pudieron demostrarlo para detenerlo. Y. Que pasaran varios años encerrado en la cárcel. Esto porque el señor estaba pactado con una bruja. Eso es lo que contaba la abuela cuando llegaba ese mes.
12:01 Don Alonso se frotaba sus manos, pues era seguro que recibiría una buena cantidad de dinero al ayudarle a su amiga la bruja antes de contarles el motivo. Era bien sabido que el abuelo ayudaba a la bruja para hacer sus entierros de brujería. Él sabía que tumba exactamente la señora podía ocupar, además que desenterraba cuerpos para colocar sus trabajos dentro de los ataúdes. Pero no sólo eso, sino que la muy maldita les abría el vientre y también los ponía dentro de los fallecidos. Les quitaba los ojos, la lengua, las uñas, los pies y manos, así como cabellos, además de que en las tumbas olvidades y que nadie visitaba, se enterraba los huesos para que la bruja se llevara estos.
12:58 Era el año de 1996 cuando en plena noche de Halloween, la noche de las Brujas, el abuelo se encontraba en el cementerio. A pesar de que había familias que venían de otros lugares, de otras ciudades y comunidades a velar Asus muertos, extrañamente en ese día solo había visitas durante el día, pero por las noches se retiraban. Siempre se hace presente una niebla espesa, la cual es como una cortina para que nadie sea testigo de lo que hace la bruja durante esa noche. Pero la abuela. Después de que todos nos fuimos a su casa porque nuestros padres nos llevaron a pedir nuestras calaveritas, ella nos contó que alrededor de las 11:00 de la noche escuchó cuando su marido salió de la casa.
13:55 Ella rápidamente se asomó por la ventana y miró como abrió la reja e ingresó en el camposanto. Al lado del abuelo se veía una sombra de una mujer. En la calle, a esas horas, no había nadie para ella. Era normal que el abuelo se levantara y se fuera a hacer su rondín, pero recordó la fecha y de seguro acompañaría a la bruja hacer uno de sus rituales. Cuando salió de la Casa, la neblina era espesa y apenas si podía ver por dónde andaba. A la abuela se le despertó cierta ansia. Y curiosidad por enterarse de lo que hacía su marido y la bruja cada noche de Halloween.
14:40 Así que a paso lento comenzó a adentrarse al panteón a los lejos, en uno de los mausoleos de la familia prominente de esta comunidad, miró a su esposo, que cargaba un costal y entró en aquel mausoleo. Lo que presenció esa noche y hizo que le tuviera miedo a su marido, pues supo lo que sería capaz de hacer no solo a un desconocido, sino a ella también si contara lo que vio. Aunque sintió el impulso por regresar a la seguridad de su casa, se quedó quieta pensando en cómo hacerle para ver lo que hacían allí adentro.
15:26 A pesar de que la tumba tenía ventanas, sabía que la verían por andar de fiscona, pero aún así se acercó a una de ellas para su buena o mala fortuna. Quedó en el sitio exacto donde podía ver todo lo que estaban haciendo. La mujer tenía puesta una túnica de color violeta. Cabe aclarar que mi abuela hasta esa noche no había visto a la bruja. La reconoció al instante, era la esposa del Administrador del cementerio, por eso no había manera de que las autoridades les hicieran algo.
16:08 Su marido sacó lo que traía en el saco, eran los artículos que utilizó aquella bruja. La escuchó llamar al señor de toda oscuridad pidiendo que le otorgara quién sabe qué tantas cosas. Y reafirmando su devoción a él, su fe, si es que se le puede llamar de alguna manera con movimientos extraños. La bruja comenzó a moverse por ese mausoleo. Mientras el abuelo sostenía en sus manos lo que parecía ser una daga, tomó la decisión de mejor irse cuando algo llamó su atención.
16:51 No lo había visto, pues se encontraba justo debajo de la ventana recargado en la pared, un movimiento que no se alcanzaba a apreciar. Pero cuando esto volvió a moverse se dio cuenta de qué se trataba. Era una pierna pequeña. Ahí había un niño. Su abuela le contó cuando era una niña lo que hacían las Brujas con los niños, pero ella creyó que sólo eran historias inventadas por los ancianos, por los abuelos, pero esa noche fue testigo de que no eran historias. Las Brujas existen y hacen aberraciones por seguir recibiendo favores de quién es su amo y señor.
17:38 Miró cómo don Alonso se acercó a la ventana y creyó que la había visto, así que se escondió para que no le dijera algo, pero él solo se acercó para levantar al niño. Como no salió de la tumba, volvió a asomarse hacia dentro. En el momento justo para ver que El Niño era el hijo de la señora que tiene el puesto de flores a la entrada del cementerio, tenía como 3 años y estaba en los brazos de su marido. Cuando la bruja dejó de hacer aquellos movimientos, le chasqueó los dedos al hombre y éste le quitó la cobija que cubría la desnudez del pequeño y se lo colocó frente al altar improvisado dentro de la tumba. Aquí la abuela omitió lo sucedido, pero se pueden dar cuenta de lo que le hicieron.
18:36 Pero mi madre fue la que me dijo que la abuela le contó que cada noche es como si reviviera aquello. La mujer se inclinó al lado del niño y le enterró aquella daga. El líquido rojo salía del pequeño cuerpo mientras. El infante daba alaridos horribles y la mujer se quitó la túnica que traía. Comenzó a cubrir su cuerpo de este mientras su marido se mantenía detrás de la bruja, con los brazos extendidos a los lados. Como en ruegos implorando a la deidad, la abuela no soportó seguir mirando y se echó a correr hacia la casa.
19:23 Se tropezó en repetidas ocasiones. Haciéndose heridas en sus brazos, manos y piernas, pero ni la tranquilidad de su hogar pudo hacer que se calmara. Se preparó un té y no supo cuánto tiempo estuvo sentada en la silla del comedor hasta que escuchó que un auto se retiraba del panteón y el abuelo entraba como si no hubiese sucedido nada, como si fuera el hombre más honesto del mundo. Ella se quedó helada cuando el abuelo le dijo que esa era La Última Vez que lo andaba siguiendo durante su trabajo. Ya por la mañana se hizo tremendo escándalo por la desaparición de aquel pequeño. Por más que lo buscaron las autoridades lo dieron por desaparecido que se lo habían robado para quitarle los órganos.
20:16 Ese año la madre del niño no se puso con sus cubetas de flores, sino tiempo después. Mi abuelo Alonso falleció durante la pandemia. Ahora la casa puede que la vendan. Nadie quiere vivir a un lado del cementerio, pero por alguna extraña razón, la abuela y sus hijos se aferran a no hacerlo. La bruja ya no se ha vuelto a ver por ese sitio. Quizás falleció. Quizás terminó sus días como aquel niño, pues nadie es eterno. Ni haciendo pactos y rituales durante las noches de Halloween. La siguiente anécdota está titulada Como no invoques al charro negro, compartido por nuestra seguidora Magdalena Duarte.
21:12 Ella dice así, muy buenas noches, comunidad. Mi nombre es Magdalena, soy oriunda del estado de Chihuahua, en México. Esta experiencia me sucedió justamente en una de las fechas más esperadas por aquellos que nos gustan las historias de terror. Lo paranormal tenía tan solo la edad de 16 años cuando mis compañeros de la preparatoria y yo tuvimos la idea. La tonta idea de pasarnos de listos creyendo que invocar al Charro Negro eran puras mentiras, historias inventadas para asustar a las personas, para que no entrara al rancho abandonado que está fuera de la pequeña comunidad donde vivo.
22:03 Crecí, obviamente escuchando que en el rancho de los mendívil se aparecía el Charro Negro. Esto era contado por el borrachito del Pueblo, aunque algunos decían que era por empinar el codo y que no era cierto. Pero don Marcelo lo contaba ebrio o no, sin modificar ni un solo detalle. Fue por eso que mi mamá señalaba que el viejo decía la verdad, Lucía, Diego y yo nos pusimos de acuerdo para ir al rancho. A Lucía se le habían metido en la cabeza de ir a invocar a este ser.
22:45 Quería confirmar que el Charro negro en verdad te daba monedas de oro. Mi amiga, en ese entonces era maltratada por su madre, una mujer que se desquitaba a la amargura de no ser feliz. Ya que en su juventud la obligaron a casarse con un hombre que le llevaba varios años y no con el joven que ella amaba. Lucía se quería ir de la Comunidad, así que para una chica de tan solo dieciseis años sin dinero para ella era su boleto de escape. La verdad es que yo sí creo en lo que me cuentan. Sobre este ser espectral.
23:28 Pero para mi amiga aquello parecía más que una promesa de conseguir lo que este te da a cambio de tu alma. Quizás Diego nos acompañó sólo para saber si en verdad aquel jinete iba a ser acto de presencia. Al llamado de nuestra amiga, la abuela de Diego le dijo que la noche adecuada era en la celebración oscura. Lo que muchos lo conocen como Halloween para nosotros cuando las Brujas pactan, así como personas que buscan beneficiarse con seres oscuros, compactos, así como Lucía, ella consiguió lo necesario para esa noche, así que alrededor de las 10:30 me salí de la casa para encontrarme con mis amigos.
24:19 Caminamos hasta el rancho que se ve más tétrico de noche que de día. Lucía sacó de su mochila unas velas. Me dijo que las colocara en el suelo, pero Diego me dijo que lo hiciera ella, pues era la interesada, no yo. Se le notó con la poca luz que irradiaba la lámpara que llevábamos, que se molestó. Así que ella preparó lo que traía para su supuesto ritual de invocación. Yo la veía como le temblaban sus manos, quise ayudarla, pero Diego me dejó en claro con voz muy baja que la dejara a ella, que si en verdad acudía el Charro Negro, también trataría de llevarse mi alma, pues al tocarlas veladoras dejaba mi esencia en ella.
25:14 Ahí fue cuando entendí que él tenía razón, aunque para serle sincera, estaba casi segura que eran puros cuentos chinos, que aquel espectro no se iba a aparecer esa noche en el rancho, pero estaba muy equivocada. Era ya muy entrada la noche cuando Lucía encendió las veladoras. Mientras lo hacía, ella repetía las mismas palabras. Nada como una noche de Halloween para hacer rituales, para obtener lo que uno desea. Comenzó a llamar a aquel ser primero con vos, tranquila, pero a medida que pasaban los minutos su voz era más elevada, casi como un grito ya no invocaba, ahora le ordenaba al charro negro que se le manifestara.
26:08 Lo intentó por varios minutos hasta que se dio por vencida de que no hizo efecto el llamado. Nosotros comenzamos a burlarnos, pues no le había funcionado, así que Lucía se inclinó para tomar una de las veladoras y apagarla, burlándose de ella misma, diciendo que ni el charro la quería, pero apenas pronunció esas palabras cuando se sintió un viento helado. Tanto que me hizo estremecer. Las veladoras se apagaron y nos quedamos completamente oscuras. Solo las luces, a lo lejos de las casas de la Comunidad se veían el camino de terracería, se extendía ante nosotros, era como una invitación de que saliéramos corriendo de allí. Pues lo que se aproximaba, ni en mis peores pesadillas había contemplado.
27:07 Del lado opuesto de donde nos encontrábamos. Se comenzaron a escuchar los cascos de un caballo, pero detrás del rancho solo había colinas, terrenos vacíos, ni una sola casa, nada que viniera de aquel rumbo. A esa hora de la noche, acercándose se veían 2 luces rojas. Pero era todo lo que se podía apreciar en ese momento. El ambiente se cargó de un miedo indescriptible. Sentía bastante terror. Quería correr, pero sentía que mis piernas pesaban mucho. De pronto, el relinchido del caballo me hizo dar un salto.
27:51 Diego alumbró hacia donde se veían las luces rojas. Que en realidad no eran luces, sino los ojos del caballo negro. Como la misma noche que parecía engullirlo sobre el animal, estaba montado un hombre, pero a medida que se acercaba, este mostraba lo que en verdad era el jinete del animal. Estaba vestido completamente de negro. La luz de la lámpara mostraba la botonadura del traje, que brillaban con la luz. El gran sombrero no dejaba ver el rostro, pero cuando estuvo a unos 2 m de nosotros se mostró tal cual era lo más inquietante. No reaccionaba a la luz cuando Diego se la puso en el rostro. Era una calavera casi descarnada. Le colgaban unos pedazos de carne y piel podrida. Mostraba los dientes a falta de los labios. Y sus manos huesudas, agarradas en las riendas del caballo. En ese momento di un grito de horror y comencé a gritar. Ni esperé a Lucía o a Diego.
29:08 Iba ahogándome con el miedo que tenía. Escuchaba a Diego gritando que los esperara, pero por nada del mundo me detuve repentinamente. El caballo pasó por mi lado tumbándome. Caí a un lado del camino y escuché los gritos desesperados de Lucía pidiendo ayuda. No los vi, estaban muy oscuro. No supe hacia dónde se fueron. Diego llegó de pronto a mi lado y me levantó diciéndome que corriera hacia mi casa. Me dolían las manos, las rodillas, pero no me detuve cuando llegamos.
29:49 Nos detuvimos en una de las casas y fue ahí donde me di cuenta que se me había pelado la palma de la mano, al igual que las rodillas. Comencé a llorar y le pregunté a Diego por Lucía. Solo me dijo con voz temblorosa que él se la había llevado. Está de más contarles lo que sucedió cuando nos cuestionaron sobre Lucía y me gané una buena cachetada de parte de mi progenitora por haberme salido de casa sin su permiso. Esa noche buscaron a Lucía, la encontraron cerca de una colina. Estaba toda sucia, como si la hubiesen arrastrado por varios metros, su cuerpo maltrecho y uno que otro hueso roto. He de confesarles algo mejor no la hubiese dejado viva, pues Lucía no volvió a ser la misma.
30:45 Además de que hasta la fecha sigue teniendo problemas para caminar una de sus piernas. No quedó bien su pie al caminar pareciera que se le fuera a salir. Una cosa es que se los esté contando y otra cosa es que la vieran ustedes mismos. Su brazo caído hacia el costado y la mitad de su rostro le cuelga como si tuviera una enfermedad. Eso se sacó por andar invocando a seres en plena noche de Brujas en pleno Halloween. ¿Infre escuchas? Qué opinan al respecto de estas anécdotas invocarían a seres del más allá en noche de Brujas.
31:35 Déjenme su opinión en la caja de comentarios. Me encanta interactuar con ustedes y conocernos un poco más. Si tienes alguna historia que contar, puedes enviarla al correo que está apareciendo en pantalla. No olvides suscribirte si eres nuevo y compartir con algún amigo o alguna amiga. Nos ayudas bastante a seguir creciendo. ¿Cuéntame también, qué te parece este nuevo formato? Me despido sin antes desearles dulces pesadillas, buenas noches y nos vemos en un próximo video. Si el video te gustó, no olvides suscribirte. Darle like y compartir con un amigo me ayudaría bastante a seguir creciendo.
32:30 Muchas gracias. Me despido no sin antes desearles dulces pesadillas, buenas noches y hasta la próxima.
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