Jan. 9, 2023

EL UTILERO FANTASMA (CREEPYPASTA)

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Inframundo Relatos De Terror
EL UTILERO FANTASMA (CREEPYPASTA)

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0:05 A mis 16 años llegue al fútbol profesional. Sabía que era difícil debutar tan pronto, pero ya pertenecía a una plantilla titular y eso ya era un gran logro. ¿Viajaba con el equipo? Mi sueldo era bastante bueno. Se podría decir que había logrado mi objetivo, pero. En esta profesión lo importante es jugar, así que día a día me despertaba con la convicción que ese día si jugaría así, fuera unos pocos minutos. Un domingo jugábamos de local. El partido era bastante importante ya que jugábamos contra el otro equipo de la ciudad.

0:50 Todo estaba lleno de colores y banderas de los correspondientes equipos. Tenía muchos deseos de poder jugar, pero sabía que en este partido sería muy difícil. Como siempre, llegué temprano a los vestidores, fui el primero, me encontré un utilero que nunca antes había visto y digo utilero porque estaba allí. Antes que los jugadores. Era un hombre mayor, tenía toda la indumentaria del equipo, pero al parecer de otra temporada. No la del año en curso. Me felicitó por mi talento y me aseguró que faltando 15 minutos para acabar el Partido Debutaría como profesional.

1:37 No debía decirle nada de esto ni al técnico ni a los jugadores. Era la oportunidad que estaba esperando, ya que era un secreto. Abrí mi casillero para sacar mis botines cuando vi que el hombre ya se había ido. El partido fué lo que se esperaba, intenso, con mucha prisión, pero no llegaba el gol para ningún equipo. Las tribunas gritaban más que gritar, era un rugir constante a la espera que el equipo de sus amores ganará el partido. Faltando 15 minutos un rival le entró con una fuerza desmedida y lesionó a uno de mis compañeros. El técnico miró al banco y para alegría mía supe que sería elegido, ya que yo era el único que jugaba en el mismo puesto que mi compañero.

2:33 El técnico me llamó y me dijo, Debes darlo todo en estos 15 minutos. ¿Ahí mismo recordé las palabras del utilero, pero cómo podía saber él que mi amigo se iba a lesionar? Debute y logré hacer el gol de la victoria. Tengo que confesar que todo fue producto de la suerte, aunque me fue bien en el trámite del juego, estaba en el centro del área esperando un tiro de esquina, un rival o un compañero. No podría decir quién porque no logré verlo. Me empujó con tan buena fortuna que el balón dio en mi cabeza y entró por todo el ángulo de la portería.

3:20 Se podría decir que fue un golazo. La prensa me elogió. Mis compañeros me felicitaron por mi gran debut en la noche, viendo la repetición con calma en casa. Se puede ver claramente que nadie me empuja, simplemente me levanto del piso y cabeceó espectacularmente. No volví a ver al utilero hasta el domingo próximo para el siguiente partido. Como siempre llegué temprano, él estaba allí en el mismo lugar. Me felicitó por el fin de semana anterior. Me aseguró que esta vez jugaría media hora.

4:02 Pero como la vez anterior, me advirtió no decir nada. Efectivamente, así fue. Jugué media hora, aunque no marqué gol. Fui elegido la figura del partido. Cada domingo era igual. Él me decía cuánto tiempo jugaría. Ya se hablaba de mi salida al extranjero. Me venderían por una gran suma de dinero. De lo cual a mí me tocaría un buen porcentaje. Ese partido fué miércoles, estaba feliz, se estaban cumpliendo mis sueños, ya era titular en el equipo antes de salir a la cancha. El utildero que nunca veía en los entrenamientos ni en la charla técnica, me llamó a un rincón, me advirtió que no me preocupara por nada.

4:55 Así viera todo incierto y oscuro. Fuera al camerino que él me ayudaría. No entendía qué me quería decir. Empezaba el segundo tiempo cuando un contrincante me entró con mucha fuerza. El dolor fue tan intenso que allí supe que algo se había roto en mi pierna. El agresor fue expulsado y yo salí en camilla. El médico del equipo me revisó y aunque él creyó que no lo escuchaba. Le dijo al Preparador físico. Este se rompió. Puede que aquí termine su carrera deportiva. Un utilero se ofreció ir por mis cosas para trasladarme a una clínica como pude. Fui cojeando al camerino.

5:43 Allí estaba el viejo utilero. Me pidió que me sentara, lo confieso, yo estaba llorando. Puso sus 2 manos en mi pierna afectada, sentí un calor y un estremecimiento que me recorrió todo el cuerpo. Cuando quitó sus manos el dolor había desaparecido, me entregó mis cosas, me advirtió que no dijera nada y sin decir más se fué cuando llegué al banco de suplentes donde estaba el médico. El partido aún no terminaba, pero desde que el médico me vio llegar se mostró muy sorprendido.

6:26 Yo caminaba normalmente, me pidió sentarme, me revisó cuidadosamente. Me dijo que estaba perfecto, que no había necesidad de ir a ninguna clínica ya durante la semana. El viernes Entrené normalmente para el partido del domingo. 6 meses después fui vendido a Europa. Allí triunfé, jugué en varios equipos. En algunas ocasiones fui llamado a la selección de mi país. No tuve mayor relevancia en la misma, pero competí por mi país en una convocatoria de la selección. Debíamos jugar en Uruguay.

7:08 Allí me encontré a un antiguo preparador físico. Le pregunté por el viejo utilero que me había ayudado en ese entonces. Se lo describí. Me dijo que había muerto. Me sentí triste y le pregunté cuándo. Me respondió que hacía muchos años que ni siquiera yo había nacido. Me sorprendí. Me contó que no era un utilero, era un preparador físico y médico. Por diferencias con el cuerpo técnico había salido del equipo y en aquel entonces el fútbol apenas estaba empezando, así que no tuvo una indemnización. Ni una pensión, a los pocos días murió, dicen que lo mató la pena moral.

7:56 Mi tristeza fue mucha. Sabía que aquel hombre desde el más allá había salvado mi carrera. Cuando cumplí 35 años volví a jugar en el equipo que me habían dado la oportunidad. Lo primero que hice fué preguntar por aquel anciano que me ayudó en mis inicios. Casi nadie lo recordaba. Así que busqué a su familia en la ciudad. Aún vivía un nieto de este. Me le presenté y le conté esta historia, me abrazó, me confesó que yo era su ídolo. Esto me alegró mucho. Le di una cantidad de dinero y varias camisetas de algunos equipos donde jugué. Las directivas del equipo donde salí estaban encantados de que volviera a jugar con ellos.

8:46 Yo era una figura de renombre, pero les preocupaba el alto costo de mi salario. Les aseguré que no sería tanto, pero que tenía una condición. Me miraron sorprendidos y me preguntaron cuál era. Les dije que debían poner una placa en honor a un preparador físico de antaño del equipo, debía decir por su maravillosa y dedicada labor al equipo. ¿Se sorprendieron más al saber el nombre del personaje? Aunque no entendieron nada, aceptaron juke ese último año sin mayor suceso en mi aporte futbolístico, aunque quedamos campeones, cada partido local le enviaba boletos al nieto de aquel viejo. Nunca tendré manera de agradecerle lo que hizo por mí.