Jan. 8, 2026

EL TERROR DE LOS SICARIOS - Encuentros Paranormales Reales – Inframundo Relatos

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EL TERROR DE LOS SICARIOS - Encuentros Paranormales Reales – Inframundo Relatos
Inframundo Relatos De Terror
EL TERROR DE LOS SICARIOS - Encuentros Paranormales Reales – Inframundo Relatos

🎙️ Relatos de Terror Reales por Inframundo Relatos

Historias mexicanas de apariciones, carreteras, brujas, traileros y sucesos paranormales basados en testimonios reales.

Este episodio es una recopilación profunda y oscura narrada con estilo cinematográfico y ambientación realista, diseñada para provocar tensión, miedo y ansiedad nocturna. Prepárate para vivir experiencias que marcaron para siempre a quienes las enfrentaron.

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🔎 Temas de este episodio

  • Historias paranormales reales

  • Relatos de terror en México

  • Relatos de carretera

  • Relatos de traileros

  • Brujas reales en México

  • Terror narrado en primera persona

  • Relatos para no dormir

  • Misterio y sucesos inexplicables

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0:00 Buenos días madrugadores. Alejandro al micrófono, a ustedes que no pudieron dormir, que amanecieron inquietos, desvelados o con resaca. Aquí tienen su compañía. Vamos arrancando con las mejores historias. Comenzamos. Saludos a todos los que me escuchen. Espero que puedan narrar mi relato. Incluso si les parece algo imposible de que pase. Me dedico a ser zika parte de las fuerzas armadas de un grupo. En el momento que me sucedió esta historia estábamos vigilando una serie de brechas que llevaban a unas cuevas ocultas en la base de la sierra madre, en un barranco que era muy difícil de acceder.

0:54 Y por lo tanto, perfecto para almacenar las sustancias que vendía nuestra asociación. A parte de las dificultades que podría provocar el terreno, era una tarea cualquiera, un recorrido que podría ser parte de nuestras tareas cotidianas. De hecho, no íbamos armados fuertemente, apenas éramos 2 trocas con 5 cabrones cada una. Podría decirse que contaba apenas como un recorrido de reconocimiento entre los hombres. Iba puro, carnal, curtido. Todos teníamos cicatrices y músculos, a diferencia de los que hacían otro tipo de trabajos.

1:36 Necesitaban gente que supiera andar en lo salvaje, sobrevivir con lo que encontrara y enfrentar los problemas sin que fuera demasiada bronca pasar entre los retenes de los soldados. El primer día manejamos una buena distancia, hasta que la noche y lo cerrado del camino no nos permitieron avanzar ni nos molestamos en hacer campamento, Nomás nos echamos unas cobijas encima. Unos se durmieron dentro del vehículo y los otros en la parte trasera. Un vigía se aseguraba de Pelarnos el grito en cuanto fuera necesario esa velada.

2:18 No tuvo inconvenientes más que la falsa alarma acostumbrada por los ruidos de los animales, que a veces parecen imitar voces humanas. Durante mi turno de Guardia Distinguí el sonido de unas patas enormes que raspaban las piedras alrededor de nosotros. Apunté con mis lentes de visión nocturna, pero no encontré rastro alguno de la cosa que nos estaba acechando. Pero como no, atacó. Fue sencillo pensar en que seguramente no sería más que un depredador, asegurándose que no fuéramos comida, y estoy seguro que el aroma de la pólvora, el aceite de las armas y el combustible que llevábamos para acondicionar el terreno le hizo pensar las cosas 2 veces. La mañana reinicio la marcha, arrancamos los vehículos que sonaron con eco en el vacío de la naturaleza. Estábamos seguros que no había seres humanos por kilómetros en esa zona ingrata de la Sierra, bajo el calor del sol. Sentía que la frente se me iba a derretir, pero no nos podíamos quitar ni gorras ni pasamontañas. El polvo que se levantaba tapaba fácilmente las vías respiratorias, sin que hubiera forma de hacer que se saliera de las mucosas al mediodía.

3:43 Nos topamos con algo extraño, era una especie de tótem primitivo. Contaba con una estaca larga de madera clavada en la Tierra. De él colgaban piedras brillosas atadas con yute, plumas de diversas aves y un cráneo humano que se veía por demás viejo. No tenía ningún tipo de identificación, así que eso solamente nos puso sobre alerta. Nuestros sentidos se agudizaron a la búsqueda de cualquier indicio de que una aldea indígena se encontraba cerca de serlo. Tendríamos que acabar con los pobladores para asegurar el secreto de esa ruta de forma poco usual. No había nada de hecho, nos tuvimos que bajar para abrir brecha con los machetes, de forma que las trocas pudieran pasar a través.

4:39 De esos caminos que ninguna persona había pisado en mucho tiempo a la caída de la tarde donde descansamos, notamos que había una especie de claro que podía servir de descanso, como ahora. Si estábamos cubiertos de polvo y otras cosas, decidimos montar el campamento para descansar. Aunque fuese algunas horas. Me tocó el primer turno. Esta vez sí. Prendimos una fogata porque el frío nos comía la carne tanto como el sol por el día. Encendí un cigarro para pasar el tiempo mientras los demás dormían. Estaba disfrutando de lo poco que podía. Las estrellas brillaban con fuerza inusitada, lejos de cualquier otra fuente de luz.

5:29 La Luna estaba a medias, el fuego crepitaba tibio como un pequeño recordatorio. De que lo que nos había hecho evolucionar hasta ese punto había sido el hecho monstruoso de domesticarlo. ¿En caso contrario, quién sabe que seres seríamos? Pasaron las horas hasta las 2:00 de la mañana, momento en que debía levantar a otro compa para que le siguiera con la guardia. Estiré las piernas un poco y justo cuando me dirigía a tocarle el hombro a mi relevo. Vi en la oscuridad unos ojos que reflejaban las flamas con interés. Enseguida apunte y pateé al tipo que estaba más cerca. Cuando se levantó encabronado le dije que se callara y se fijará al frente.

6:18 Al ver a dónde apuntaba mi arma, ajustó la vista y se puso pálido. Me comentó que era un pinche lagartote. No alcanzaba a ver bien de qué se trataba. Pero no podía dudar de su palabra. Lancé una bala que despertó a todos y el ser se fue a esconder. Entre las sombras. Escuché los mismos pasos pesados que el día anterior, sumados a un siseo constante, pero no pude ver más que eso. El jefe fue encabronado a preguntarme de qué se trataba cuando ambos sujetos le contamos una historia similar. Se nos quedó viendo como si estuviéramos locos, pero pensó que quizá el cansancio estaba jugando malas pasadas, así que nos relevó por completo y en cuanto clareó el día ya habíamos comenzado a machetear el camino que seguirían los vehículos. Como esa jornada la iniciamos antes de lo previsto, alcanzamos la barranca al mediodía.

7:26 No había forma en que bajarán los vehículos, así que. Cuatro de los compas, entre los que estaba yo, nos amarramos las cuerdas de escalada y bajamos al objetivo. Fue un camino tortuoso, pero era prometedor. Desde el punto de vista que mientras menos personas supieran de la ubicación sería más sencillo proteger todo. Identificamos un sitio donde podría bajar con facilidad un helicóptero y unos caminos que llevaban. A unas cuevas al fondo por radio, pedimos permiso para ver qué había dentro. Nos fue concedido, dejamos las cuerdas colocadas para subir y nos apresuramos a entrar a las cuevas. Era una entrada enorme donde por desgracia había otro tótem igual al que encontramos por el camino. Supongo que podría ser el identificativo que adelante. Se encontraba alguna desgracia para nosotros, pero en nuestra línea de trabajo no hay opción de echarse para atrás. O tiras derecho adelante o te aguantas a que las balas que recibas sean las de tu grupo.

8:43 Respiré hondo y me adelanté para dirigir la marcha. Si me iba a morir, prefería ser el primero, la galería a la que entramos. Era una cueva enorme, de belleza inusitada. Había animalitos bioluminiscentes dando un tono azul al interior, como si una luz eléctrica estuviera encendida y nos permitiera ver el interior sin mayor problema. Era un espacio grande y limpio que tenía montones de pinturas en las paredes. Me acerqué a una, parecía hacer un trazo con pintura blanca. De algunos seres humanos bailando alrededor de algo parecido a una víbora enorme. Luego otras figuras que eran mitad serpiente y mitad humano, se les unían para una danza demencial. Quise ignorar eso.

9:38 Podría haber pertenecido a personas que llevaban cientos de años muertas. Seguimos con el camino. La cueva, a diferencia de otras, olía a flores. Una ocurrencia extraña en medio de ese sitio árido no tenía el mínimo indicio de murciélago zoguano, simplemente era como una estructura enorme y bien cuidada. En el siguiente descanso, después de un pasillo largo adornado con motivos de reptiles y serpientes, dimos con otra galería de buen tamaño. Esta estaba iluminada en un tono morado y rosa. El liquen de las rocas parecía palpitar. Nadie estaba mareado, así que nos pareció que la atmósfera era respirable.

10:28 Seguimos con la caminata hasta dar con una especie de mesas y sillas talladas de la roca sobre las cuales había una buena cantidad de huesos humanos. Eso hizo que uno de los muchachos gritara sonido que rebotó en todas las habitaciones. Como el eco más desgraciado que puedan imaginar lo que sea que viviera ahí ya nos había notado con seguridad. Otro de los compas. Le dio un zape en la cabeza y nos pusimos en guardia. Pasamos unos minutos en silencio, absoluto en tensión con los órganos a punto, la vista fija en todo lo que se pudiera mover, los músculos listos para dar pelea o huir, los oídos prestos al menor sonido.

11:17 El dedo en el gatillo del rifle de alto poder, estábamos espalda con espalda para prevenir que nos sorprendieran. Lamentablemente nunca vimos a la parte superior de la cueva, fue cosa de 1 segundo, una cosa, mitad lagarto, mitad hombre se llevó a uno de los nuestros al techo. Tenía los brazos largos como un ser humano, las piernas fuertes para propulsarse. El rostro provisto con un hocico donde brillaban dientes de maldad superior. La cola era prensil, estaba atorada de forma mañosa entre las rocas de la cueva, con lo que pudo lanzarse y retroceder sin tanto problema. Le arrancó la cabeza de un movimiento de manos a ese desgraciado.

12:09 La sangre roja de nuestro compa se veía sin color en esa combinación infernal de tonos púrpuras. La piel de ese monstruo parecía negra, le dio un mordisco como para no perder la oportunidad y nos tiró el cuerpo encima. Los otros 2 se sacaron de onda, pero aproveché para dispararle un par de veces. Las balas rebotaron sobre esas escamas, el lente simplemente gruñó, de forma que reverberó en la cueva y se preparó para otro ataque. No me quedaba otra más que seguir disparando, de forma que insistía en mis ataques al ver que era el único que reaccionaba. Fué por los otros 2 que estaban juntos para darles una muerte rápida.

13:00 Terminé lleno de la sangre de mis compañeros temblando, sin saber qué podía hacer en medio de esa horrible situación cuando el ser terminó con su actividad. Bajó del techo por completo y caminó en mi dirección. Le seguí disparando, pero las balas simplemente terminaban en otro lado. Le lance el arma que esquivó con facilidad. Saqué un cuchillo de mi cintura. Le alargué un par de cortes que quedaron marcados sobre las escamas. Eso sí, parecieron dolerle de alguna manera extraña. Parecía divertido. Sé que es difícil imaginar a un reptil sonriendo, pero usen su imaginación y piensen en esa falta de labios abriendo la vista.

13:50 Colmillos tan blancos que reflejaban la luz de la cueva. Me tomó la mano del cuchillo y la estrujó hasta que lo solté. Pensé que me la iba a romper. Inmediatamente me levantó del piso sin esfuerzo y luego con una voz cavernosa y seseante. Pregunto si sabía hacer fuego. Apenas le entendí porque hablaba como lo haría alguien que sabe muy poco español, además de que sonaba como un libro de historia de la conquista con trabajo le dije que sí. Entonces me soltó, dejándome caer de forma pesada al piso. Mencionó que tenía suerte, dejó los cadáveres de los compañeros sobre la mesa.

14:39 Me ordenó que hiciera fuego. Le respondí que para eso necesitaba madera. El ser me vio con desconfianza, me lanzó una piedra a la cabeza y caí desmayado. Cuando desperté el ser me había traído varios troncos y los tenía puestos a un lado. Entonces repitió su orden, haz fuego. Enseguida supe que si no podía corresponder su petición. Estaría tan muerto como los otros, así que tomé mi yesca y pedernal del cinturón. Hice lo mejor que pude, dada la oscuridad para encender la llama de una fogata tímida. Al principio se prendió la madera y pronto se iluminó en un tono amarillo toda la galería en la que estábamos. Se trataba de enormes paredes pintadas con sangre que por el tono morado no se veían antes.

15:35 Eran montones de figuras de lagartos mitad hombre, masacrando seres humanos por todos lados. El ser palmeó de alegría. Luego añadió que le enseñaran a hacer fuego. Le dije que era complejo, pero sí sabía que mi supervivencia dependía de eso. Así que mientras el ser se zampaba los miembros de los compañeros con voracidad inusitada. Le comente como si fuera una clase magistral, los tipos de madera que debía usar para poder prender fuego. El me veía con ojillos animales expectantes, como si se tratara de un cachorro que está aprendiendo de los mayores.

16:19 Hacía preguntas de cuando en cuando con su idioma básico y luego pegaba otra mordida de forma distraída. Ya había terminado con uno de los cuerpos. Y ahora, chupaba los sesos de una cabeza como si fueran su plato favorito, casi vómito. Estaba temblando con un miedo atroz, sudando de mis manos, resbalaban los troncos y las ramas. Luego le dije que tenía que conseguir 2 piedras. Le mostré las mías, con las cuales tenía que hacer una chispa. Entonces pareció algo decepcionado. No había visto nada así por donde vivía.

17:02 Vi que una idea le cruzó la mente, así que le respondí que tenía que buscar las suyas porque eran rocas mágicas que sólo funcionaban con quien era su dueño. Puso mala cara con la explicación. Supongo que esperaba quitármelas inmediatamente para que no hubiera duda de que podría hacerme si ya no le era útil. Le propuse un trato. ¿Le ayudaría a encontrar las piedras si me dejaba ir? Pareció pensárselo un momento. Podía adivinar, por la forma en que movía los ojos, que estaba pensando en el hambre que tenía mientras se sacaba la carne de la boca con una costilla. A regañadientes me dijo que si le comenté que debíamos ir por ellas esa misma noche, pero que necesitaría las cosas de uno de mis compañeros.

17:57 Puesto que él tenía una forma de encontrarlas, no estaba muy de buenas, pero me dejó buscar entre las ropas. Apenas pude disimular la yesca y pedernal de uno de ellos. La escondí entre mi ropa. Le dije que debíamos salir de la cueva y me acompañó al darme cuenta que era de noche y sería imposible subir sin ver las rocas. Me di la vuelta para indicarle que las rocas solamente podían ser encontradas de día. Inmediatamente el ser me lanzó un golpe a la sien y de nuevo todo se me fue a negros. Cuando desperté, el lente me estaba mirando ojo a ojo.

18:39 Con curiosidad me preguntó cómo un ser tan pequeño podía tener tanto poder en las manos. Me levanté asustado. El lagarto me dijo que ya era de día. Salimos, apenas estaba clareando la madrugada. Fue hasta entonces que lo vi en todo su esplendor. La piel estaba cubierta de escamas negras que hacían las veces de una armadura fuerte. Los ojos eran de reptil, pero la musculatura era humana, como la del mejor fisicoculturista que hayas visto en la vida. Sabía que si corría no iban a alcanzar a salir de su trayectoria.

19:21 De forma que tenía que idear una estrategia para lograrlo. Arrojé con fuerza la yesca y pedernal de mi compa al fondo del Barranco el ser me vio furioso. Le dije que esa era su piedra mágica y si la quería, debía alcanzarla. Como quería prender fuego a la fuerza. Se lanzó en pos de su objeto, mientras yo corría desenfrenado al otro lado estaba dando todo de mí. Sin importar cuánto me torcía los tobillos al andar sobre ese terreno traicionero, Subí la cuerda como alma que lleva el diablo y le grité a todos, vámonos cabrones. Enseguida se armaron y les menté. La madre les contesté que nos fuéramos a la chingada. Y como por arte de magia, el lagarto estaba frente a nosotros de nuevo, tenía el objeto en la mano, le dispararon. Se dieron cuenta de que no funcionaba, pero muy tarde ni modo los dejé con el ser, me arranqué con el chofer que estaba prevenido en el vehículo y fuimos los únicos 2 que salvamos la vida, dimos parte de todo lo que pasó cuando llegamos al grupo, ellos al principio nos tildaron de locos o que nos habíamos puesto en 2 pases antes de bajar a la cueva. Así que nos retuvieron como traidores y mandaron a otro convoy con drones.

20:52 Los aparatos bajaron a la Cueva y al ver todas las cosas que les describíamos por transmisión satelital y que el Lagarto acabó con la vida de todos los miembros de ese equipo, también no quedó nada más que dejarnos volver a las actividades del Grupo. Dentro de los materiales que recuperaron, pudieron notar la presencia de un ser enorme que con 2 simples movimientos de los brazos acabó con esos aparatos de alta tecnología. Debido a lo súbito del movimiento y la iluminación de la Cueva. No pudieron saber de que se trataba, pero yo estaba perfectamente seguro de lo que era.

21:36 Pasaron los meses sin ningún tipo de noticias. Pero cuando otro montón de compás fue a probar otra ruta, se encontraron con rastros de fuego en sitios donde se suponía que todo debía estar vacío. Esos equipos tampoco regresaron, solamente se recuperaron las grabaciones que pudieron sacar como registro de la misión. Dejamos por completo esa zona de la Sierra para otros. Al menos nosotros nos habíamos dado cuenta de los horrores que se guardan en los sitios donde los seres humanos jamás han puesto un pie. Durante mis ratos de ocio leí una leyenda indígena que hablaba sobre el tema. Se supone que esos seres son llamados cipactli y deberían haberse extinguido muchos años antes. Luego de que les dieran casa por la forma en que acostumbraban comer personas a la primera provocación, el dibujo que tenía la leyenda y la descripción me hicieron recordar esas horas oscuras con presteza.

22:46 Podía ver de nuevo frente a mí a esa mole primitiva. No pude evitar sentirme algo culpable por haberle dado el conocimiento del fuego a un monstruo como ese. Pero traté de no pensar en las consecuencias. Después de todo, fue la única manera que tuve de salvar la vida. Buenas noches a todos, como comprenderán, no les daré mi nombre verdadero o datos.

23:32 Simplemente me gustan las historias de fantasmas. Y quisiera compartirles una experiencia que me pasó mientras me encontraba recorriendo la Sierra junto a mis compás en una troca del grupo. En ese momento estábamos buscando ubicaciones buenas para colocar puntos de resguardo. En medio de la nada de caminos que parecía no ir en ninguna dirección, encontramos una casa enorme. Se notaba que estaba abandonada desde hacía mucho tiempo, ya que algunos de los vidrios de los ventanales que tenían de piso a techo estaban rotos. La vegetación se había colado al interior y todo estaba en pésimas condiciones.

24:18 Por el polvo, la lluvia, al menos los muebles y otras estructuras no se podrían utilizar, pero las estructuras eran fuertes, así que. ¿Con algo de limpieza podría funcionar? Rompimos unos candados que se encontraban en la puerta principal con las culatas de los rifles de alto calibre que llevábamos. Entré por la parte de adelante con el arma preparada. Era poco probable encontrar vida humana en ese sitio, pero los animales salvajes que viven en esas zonas inhabitables son muchos. Tenía la vista adaptada a la oscuridad del interior. Caminé haciendo crujir las hojas bajo mis pies. El polvo formaba una capa gruesa sobre muebles, elegantes platos, todo tipo de alimentos que se habían dejado a mitad de la comida.

25:15 Como si de pronto las personas que vivían en el sitio hubiesen decidido huir a toda prisa, tan sólo con tiempo de sellar la puerta de lo que había dentro. La primer planta estaba limpia, las alfombras ya se encontraban viejas y desgastadas por el paso de la intemperie. Las plantas invadían todo haciendo la escena algo escalofriante. Continúe el camino escaleras arriba, mientras el resto de los hombres se posicionaban al interior para prevenir alguna sorpresa. Las escaleras chirriaban con mi peso. Me daba algo de miedo que se cayeran por el peso. En la parte superior me encontré con un movimiento extraño en la oscuridad.

26:03 Había algo que se estaba moviendo de habitación en habitación, al parecer despierto por la súbita presencia de nosotros. Identifique un pasillo con 2 laterales en los cuales había un total de 5 habitaciones y un baño al final del lado derecho. Tenía gotas de sudor bajando por mi nariz. La tensión se me estaba acumulando, como si mi cuerpo pudiera prevenir que lo que sea que se encontraba merodeando era peligroso. Agudicé el oído y la puntería. Me moví con el mayor silencio que pude hasta alcanzar la primera habitación.

26:44 Abrí la puerta con cuidado, tratando de no hacer demasiado ruido. En el interior se notaba una habitación infantil que tenía las mismas condiciones que el resto de la casa. Luego fui a la que se encontraba más alejada de las otras. Ese cuarto era la recámara principal por el tamaño. En el medio de la cama se encontraba algo que casi me hacía vomitar. Eran varios cuerpos apilados, uno sobre el otro. Se notaban señales de tortura aún en esas carnes secas. Las manos y pies atados, las prendas rotas y quemadas, habían dejado a esas pobres personas a descomponerse todas juntas sobre el colchón que hacía mucho tiempo ya se había llenado de los jugos de putrefacción de los cadáveres y secado una y otra vez se notaban 2 adultos y 3 cuerpos más pequeños, que supuse eran de niños. Exploré la habitación.

27:47 Pero no vi señales de otras cuestiones extrañas. Quizá eso era precisamente lo inquietante, que no había nada que mostrara lucha o que esos 5 seres humanos hubiesen tratado de hacer cualquier cosa antes de morir. Salí de ahí con asco, causándome náuseas, tuve que contenerme y luego de recuperarme, caminé a las 2:00 habitaciones que faltaban. Estaba por entrar en una cuando por el rabillo del ojo noté un movimiento de algo que pasaba rápido detrás de mí. Enseguida me di la vuelta para notar que no había nada delante. Tenía los nervios de punta.

28:31 Me estaba costando trabajo mantener el pulso estático para que la puntería fuera buena. Después escuché un sonido a mi espalda, justo de la habitación a la que iba a entrar. Le di una patada fuerte a la puerta que hizo que la madera podrida saliera volando. Enseguida vi lo que estaba pasando. En el interior de esa habitación se encontraba un ser que se retorcía en ondas de oscuridad y tonos rojizos de sangre. No tenía un rostro exactamente, pero lo que parecían ser sus ojos se encontraban en el medio de esa maraña. Mi corazón estaba a punto del infarto. No pude pensar de forma coherente y comencé a rociar a la criatura con una lluvia de balas que alertó a todos en la casa.

29:25 El ser comenzó a retorcerse y lanzar alaridos horrendos. Los compas de abajo se apuraron a venir en mi ayuda y, al igual que yo, se quedaron estupefactos al ver lo que estaba pasando. Nuestros proyectiles no le estaban haciendo nada en particular. Solamente parecía que se enfurecía cada vez más ese ente que se componía por montones de coágulos sanguinolentos moviéndose con una cadencia que causaba náusea, corría escaleras abajo mientras gritaba que se retiraran todos. No había sentido en luchar antes de poder bajar las escaleras. El ser lanzó un par de brazos sangrientos, tan letales que. Dejaron clavado a uno de los compas, que no pudo evitar por completo la fuerza del impacto.

30:20 El hombre gritó de terror cuando el ser lo levantó y lo lanzó al interior de la habitación. Escuchamos el ruido desagradable de un crujido de huesos muy similar a algo masticándolo, y los alaridos del compa cesaron cuando supusimos que uno de los sonidos correspondió a su cráneo, siendo triturado. Ya iba por los últimos escalones, así que preferí lanzarme y caí del lado al tiempo que por instinto le daba otra ráfaga de balas al ser para poder huir, los otros salieron en friega. Sin pensarlo 2 veces. La cosa se arrastraba corriendo con firmeza por las escaleras, parecía tener una contextura gelatinosa y ahora el rostro del compa estaba en el punto donde antes estarían sus ojos terribles. El ente trataba de decirnos algo con la boca del carnal. Salía de esa cosa.

31:18 Un sonido gutural que pretendía parecerse a algunas palabras. Mi miedo era tanto que me quedé congelado. El tiempo suficiente para que el ser me dijera con una voz que parecía la combinación de varias de hombres y mujeres y niños, que lo liberara, que acabará con él. Como pude, me levanté, aunque las piernas las sentí a punto del desmayo. Era el último en salir de la casa. Los vidrios se estaban llenando de lente que pese a que no podía salir a la luz porque sus partes se carbonizaban y comenzaba a amenazar con intentarlo.

32:00 Dentro de poco el sol dejaría de ser un peligro para la criatura. Aquel ser gritaba sin parar, que lo liberaran. Uno de los hombres comenzó a dispararle hasta que vació el cartucho. Solamente alcanzó a hacerlo retroceder unos centímetros antes de que un tentáculo de sangre y oscuridad por poco le perforará la cabeza de un piquete. No contábamos con armas de realmente alto calibre para esa ocasión, de manera que pensé en una solución rápida para que esa estructura cayera por completo. Los otros tenían una o 2 granadas cada uno al igual que yo, pero usarlas era demasiado inestable e inseguro para el resto de los compás, de forma que mejor tomé una decisión rápida. Saqué 2 granadas de mi carrillera y mientras les ordenaba a todos ponerse a cubierto, los segundos pasaron lentos.

33:04 Mientras me tiraba al piso, al tiempo que las detonaciones del explosivo volaban lo que quedaba de la estructura a pedazos, un chirrido de animal herido salió de la casa cuando los rayos que quedaban del sol tocaron al ser que se disolvió entre las cenizas que quedaban del sitio y el humo que comenzaba a invadir a esta parte como resultado de las detonaciones pronto. Solamente quedaron pedazos de vidrios rotos y cemento retorcido junto con el metal de la casa. Enseguida nos subimos a la troca para irnos pelados.

33:44 De ahí tanto ruido seguramente habría atraído la atención de los pixelados que pronto se encontrarían en las inmediaciones. Nadie habló de eso en el camino de regreso. Simplemente nos dedicamos a olvidar el horror de lo que vimos. Aún no sé qué demonio será eso. Quizá se trataba del resultado de una invocación que fallo. Probablemente esa familia de gente adinerada había sido víctima de algún grupo buscando los poderes del más allá o, aún peor, esas personas fueron víctimas de las que eran dueñas del inmueble. Todo estaba tan pristino que era imposible que todo se hubiese dado ahí, pero ahora sería imposible saberlo.

34:31 Como resultaba también un ejercicio ocioso reconocer las causas del fenómeno que nos había tocado presenciar.