Feb. 13, 2026

EL CALZÓN ROJO | 4 Historias de San Valentin - Relatos Paranormales - Inframundo Relatos

EL CALZÓN ROJO | 4 Historias de San Valentin - Relatos Paranormales - Inframundo Relatos
EL CALZÓN ROJO | 4 Historias de San Valentin - Relatos Paranormales - Inframundo Relatos
Inframundo Relatos De Terror
EL CALZÓN ROJO | 4 Historias de San Valentin - Relatos Paranormales - Inframundo Relatos

Esta noche no escucharás historias románticas.Escucharás relatos donde el amor se convirtió en envidia, obsesión y trabajos de brujería realizados en la fecha más “romántica” del año.San Valentín… pero desde el lado oscuro.EL CALZÓN ROJO – Teresa de Jesús

Un regalo aparentemente inocente enviado por una “amiga” envidiosa esconde un trabajo de brujería que busca destruir un embarazo, un matrimonio y la estabilidad de una familia. Una prenda roja cargada de intención que casi termina en tragedia.

Un ramo de rosas entregado el 14 de febrero comienza a pudrirse de forma antinatural mientras una relación se rompe sin explicación. Lo que parecía un simple regalo, era un trabajo hecho con odio y paciencia para separar a una pareja.

Cheesecakes, burlas y un 14 de febrero que termina en hospital. La brujería por ingesta convierte la gula en un arma peligrosa. Lo que se come con confianza, puede cargar algo más que azúcar.

Un acostón sin importancia se transforma en obsesión enfermiza. Un amarre de amor realizado en la propia habitación del afectado deja secuelas físicas y consecuencias que duran años. No todos los amarres atan el corazón… algunos destruyen algo más.


#RelatosDeBrujería #SanValentínOscuro #InframundoRelatos

Esta noche no escucharás historias románticas.Escucharás relatos donde el amor se convirtió en envidia, obsesión y trabajos de brujería realizados en la fecha más “romántica” del año.San Valentín… pero desde el lado oscuro.

EL CALZÓN ROJO – Teresa de JesúsUn regalo aparentemente inocente enviado por una “amiga” envidiosa esconde un trabajo de brujería que busca destruir un embarazo, un matrimonio y la estabilidad de una familia. Una prenda roja cargada de intención que casi termina en tragedia.

FLORES MARCHITAS – Luisa Fernanda

RuízUn ramo de rosas entregado el 14 de febrero comienza a pudrirse de forma antinatural mientras una relación se rompe sin explicación. Lo que parecía un simple regalo, era un trabajo hecho con odio y paciencia para separar a una pareja.

GOLOSOS – Jacobo Ríos

Cheesecakes, burlas y un 14 de febrero que termina en hospital. La brujería por ingesta convierte la gula en un arma peligrosa. Lo que se come con confianza, puede cargar algo más que azúcar.

LA NOCHE PERFECTA – Ángel Villarreal

Un acostón sin importancia se transforma en obsesión enfermiza. Un amarre de amor realizado en la propia habitación del afectado deja secuelas físicas y consecuencias que duran años. No todos los amarres atan el corazón… algunos destruyen algo más.

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0:14 Muy buenas noches, queridos trasnochadores y madrugadores. En esta ocasión les contaré algunas anécdotas ocurridas el 14 de febrero. El cual representa amor, detalles y promesas. Pero esta noche decidimos alejarnos de ese lado luminoso. En este video reunimos cuatro relatos de brujería ocurridos en una fecha marcada por los sentimientos más intensos. Historias reales donde el amor y la amistad se deforman dando paso a la lujuria, la guda, la IRA y la envidia. Emociones que terminaron siendo el detonante para trabajos oscuros realizados por falsas amistades e incluso por familiares cercanos.

1:04 Relatos donde el cariño se corrompe, donde la familia se paga caro y donde el 14 de febrero. Deja de ser una celebración para convertirse en el inicio de algo que nunca debió hacerse acomódese. Apague la luz y prepárese porque estas historias demuestran que no todo lo que nace del amor trae buenas intenciones. Esto es Inframundo. Muy buenas noches a toda la Comunidad. Mi nombre es Teresa de Jesús.

1:47 Radico en el Estado de San Luis Potosí esta experiencia que les contaré, me sucedió hace 12 años, estoy casada desde hace 15 con Ernesto, un hombre exitoso y el pilar de nuestro hogar. Desde que nos casamos, una mujer me hizo un comentario, yo tenía mucha envidia a mi alrededor que tuviera cuidado, decía. A esas palabras no le di la importancia que deberían. Quizás si lo hubiese hecho, me hubiera evitado la situación que les compartiré. El 14 de febrero. Había amanecido luminoso y yo me sentí aplena.

2:29 Tenía el vientre apenas redondeado por mi primer embarazo. Mi marido me cuidaba con una devoción que a veces me daba pudor. Y yo caminaba por la casa con eso, felicidad de que tenía todo lo que quería y necesitaba. No imaginaba que ese mismo día alguien iba a intentar romperlo todo. Recibí varios detalles por San Valentín, Flores, dulces y globos, pero hubo un regalo que me llamó la atención. Venía de Jessica, una amiga cercana de ese tiempo me insistió a que lo abriera. Yo lo hice para darle gusto. Era un calzón rojo envuelto con cuidado, acompañado de una nota amable. Deseándome las mejores de las suertes. Sonreí al verlo pensando que era una broma cariñosa, una prenda para celebrar mi matrimonio y la etapa que estaba viviendo. Lo guardé sin darle demasiada importancia. Yo estaba feliz y cuando una es feliz tiende a creer que el mundo lo es también.

3:36 Esa noche, cuando Ernesto y yo salimos a cenar, me puse el calzón rojo. Cabe aclarar que yo siempre lavaba la ropa antes de usarla, pero con ese calzón no lo hice. Días después empecé a sentirme mal. Al principio fue un cansancio excesivo, luego molestias físicas que pensaba que era por el embarazo. Pero repentinamente mi cuerpo olía mal, un olor que no desaparecía por más que me bañara. Eso me llenó de vergüenza. Empecé a evitar a mi marido, que se me acercará demasiado, temiendo que lo notará, aunque él nunca me dijo nada. Aún así, yo era la única que notaba ese mal olor. Me asusté mucho porque el olor salía desde mi parte íntima. Pensé que tenía alguna infección e hice cita con mi ginecólogo, pero él me aseguró que todo estaba bien, que no tenía alguna infección.

4:37 Además, no me dio alguna pomada o algo para que desapareciera esa pestilencia que sólo yo percibía. Mi embarazo seguía su curso, pero yo me sentía apagada, como si mi energía se escurriera lentamente. Lo más doloroso era notar como mi deseo de ser madre se apagaba. El contacto con mi esposo empezaba a resultarme tedioso. No lo quería cerca de mí y me aseguraron que era normal sin que nadie se diera cuenta. Lloraba a escondidas, sintiéndome culpable de todo lo bueno y lo malo que estaba ocurriéndome.

5:18 Mi suegra fue quien notó que algo no estaba bien. Siempre fue una mujer observadora. Me notó más delgada, más callada, con una tristeza que no lograba ocultar. Un día, mientras me ayudaba a ordenar mi ropa, encontró el calzón rojo guardado entre mis cosas. Lo tomó con cuidado y su expresión cambió de inmediato. No me dijo nada en ese momento. Pero su silencio me inquieto y al cabo de unos minutos comenzó a hacerme preguntas. Le respondí con mucha naturalidad, sin ocultarle nada. Así pasaron los días y esa misma semana me llevó con ella a un viaje corto diciendo que necesitábamos aire fresco. Fuimos a catemaco.

6:10 Yo no entendía del todo porque íbamos ahí, pero confiaba en ella. El hombre que nos recibió me observó con atención, le confirmó a mi suegra lo que ella había sospechado. Yo tenía un trabajo de brujería. Mi suegra sacó de su bolso el calzón rojo. En esa prenda en particular, alguien había puesto toda la intención de hacerme daño aprovechándose de la amistad que teníamos. No comprendía lo que me estaba diciendo. Pero fue el curandero el que me dijo que me habían hecho un trabajo de brujería, que en él se había depositado el deseo enfocado en mi salud, en mi maternidad, en mi relación con Ernesto.

6:58 La intención era que yo me enfermara, que mi cuerpo rechazara la vida, que crecía dentro de mí, que mi esposo se alejara. Escuchar eso me hizo temblar y comencé a llorar. Mi suegra me tomó de la mano y me aseguró que afortunadamente todo se detectó a tiempo que yo estaría bien, al igual que mi hijo, que ella y el curandero se encargarían de que mi hijo naciera y que mi matrimonio no terminara. Se trabajó para limpiar lo que se había colocado en mí sin mi consentimiento. Por varios días sentí un cansancio como si hubiera corrido durante horas. Poco a poco mi cuerpo empezó a reaccionar distinto. El malestar disminuyó, el dolor desaprecio y mi ánimo volvió a levantarse con el deseo de tener ya pronto en mis brazos a mi hijo.

7:53 Mi suegra se quedó conmigo mientras llegaba el día de ir al hospital. Yo no supe qué hicieron ella y el curandero. Jamás volví a ver el Calzón rojo nuevamente. Así como tampoco a la que se decía ser mi amiga, la cual ya no regreso a casa. No supe que pasó realmente con ella y fue lo mejor porque quizás yo hubiese cometido una imprudencia y decirle que sabía lo que me había hecho. Y todo por envidia. Yo no tengo la culpa que a ella no le fuera bien en la vida, que todo lo quería conseguir por medio de la brujería.

8:34 Eso fue algo que me impactó, pues nunca la creí, capaz de que anduviera metida en ese tipo de prácticas. Después de que naciera mi hijo, le contamos todo a Ernesto y él nos confesó que Jessica jamás fue de su agrado, que en varias ocasiones notó que ella me veía con envidia, con desagrado. Uno muchas veces no se da cuenta, pues no espera que a la que uno considera amiga tenga ese tipo de sentimientos hacia la demás gente. Jessica jamás me volvió a buscar, ni siquiera para cerciorarse de que su brujería hubiese hecho efecto. Lamentablemente, a ella le va a suceder todo lo que me hizo y me deseó, porque cuando uno se quita la brujería. Siempre recae en lo que más se ama y les puedo asegurar que lo que a mí me hizo ella lo pagó y con creces. Nunca fui alguien metido en cosas de brujería, ni mucho menos, pero uno no tiene que creer en eso para que le suceda. Y a nosotros nos pasó.

9:57 Saludos. Comunidad del Inframundo. Mi nombre es Jacobo ríos. Tuve una novia en el año 2016, una mujer que siempre le había gustado la repostería. Su nombre es melissa. Era una de esas chicas que engordaban al novio para que tuviera poca estima por ser gordito. Yo fui uno de esos o más bien estuve a casi nada de ser un chico así. Melissa era grandiosa haciendo todo tipo de golosinas. A veces preparaba comida, pero mi debilidad eran sus cheesecake. Ella cariñosamente me decía Goloso. Su sonrisa era de satisfacción, pero de manera sádica, porque ella veía su obra de arte en un chico de 19 años con sobrepeso. Y no era por lo que me comía hasta la última migaja de lo que ella me daba, sino que era la brujería que me daba en cada platillo.

11:02 Y eso lo descubrí tiempo después. Comencé a sentirme mal y acudí con el médico. Me dijo que había subido más de 30 kg. Debería de perderlos porque tendría problemas de salud. Obvio que melissa no lo tomo para nada bien, no me ayudaba en ese aspecto. Ella me juraba que me quería así, no flaco, el amor puede más hasta cierto punto, pero en la noche me puse muy mal, realmente tan mal que terminé internado en un hospital. El doctor fue directo, mi sobrepeso me estaba haciendo daño.

11:46 Mi madre me aseguró que ella me ayudaría adelgazar, pero melissa se negó a acatar lo que el médico había dicho y fue en ese punto que di por terminada mi relación con ella. Pero no bajé ni un solo kilo, al contrario, mi estómago se me inflamó tanto que me veía deforme, comía poco, llevaba una dieta y de nada servía. Estuve así por un tiempo y caí en depresión. Me sentía tan horrible y solo que hasta pensé en volver con melissa, pero cuando la busqué, ella ya andaba con otro igual o peor de obeso que yo.

12:27 Ella me vio y sonrió con burla. Esa misma noche me envió un mensaje al celular burlándose de mi aspecto y lo horrible que me veía. Lloré mucho esa noche. Me sentía triste y desesperado por cambiar mi aspecto. Pero en las buenas y en las malas tenía mis 2 amigos y quería. Y Jaime. Ellos me daban ánimos y me decían que esa vieja estaba loca, que no le hiciera caso. Así que poco a poco regrese a mi rutina y comencé a ir al gimnasio, pero no sabía que pronto iba a pasar por una situación que hasta hoy recuerdo. Comencé a adelgazar, pero la panza seguía ahí. Por más que me esmeraba, no conseguía tener el abdomen de lavadero, como decimos por aquí.

13:19 Esa era la única parte de mi cuerpo que no podía perder ni con dietas, con nada de lo que hacía y me recomendaban en el gimnasio. Conocí a Anaís y creo que ella fue la que me salvó de no regresar al lado de aquella mujer. Obvio, se enteró y fué un 14/02/2018. Cuando supe lo que era la brujería por ingesta, melissa me envió un cheesecake con una nota que decía que me perdonaba por haberla dejado, que no importaba lo que hiciera y con o sin novia yo siempre iba a regresar a su lado. El cheesecake estaba en la mesa cuando llegaron mis amigos. Nos lo devoramos a salud de melissa. Sé que está mal decirlo, pero los 3 nos reíamos de esta mujer, de lo mal que se veía andar, de Rogona. Me preguntaban si regresaría con ella. Yo les juré que ni de loco se nos fue la boca, además con los comentarios que hacíamos a su persona, pero pronto nos arrepentiríamos de lo boca suelta que fuimos, nos tragamos toda la tarta esa noche de San Valentín. Y yo había quedado en llevar a cenar a mi novia, pero no pude. Me dieron uno retorcijones que me hicieron doblar del dolor. No les miento al decirles que sentía cada vez que iba al baño y hasta las tripas se me iban a

14:55 salir. Cada vez que me sentaba en la taza del baño duraba desde 20 minutos ahí sentado, sin poder moverme. No fui el único. Mis amigos se enfermaron del estómago, pero yo era el peor porque terminé en el hospital. La diarrea se volvió incontrolable. Pasé ese San Valentín en una cama de hospital con suero intravenoso. Anaís estaba ahí, se le notaba que estaba preocupada, al igual que mi mamá. No sé qué hora serían cuando me llegó un mensaje de melissa. Me enviaba emojis con Caritas de risa y de flatulencias, un texto en el que decía que eso nos pasaba por golosos. Mi mamá lo leyó y se quedó muy seria. No dijo nada en ese momento, pero ella sabía lo que me habían hecho con aquella tarta.

15:51 Los días siguientes. Fueron una tortura. Me sentía muy mal hinchado de mi estómago. A mis amigos se les pasó el malestar, pero yo seguía igual y para colmo anaís terminó conmigo un día. Mi madre llegó temprano de su trabajo y me dijo que la acompañara. Manejó hasta una colonia que está a las orillas de un canal de aguas negras, se estacionó frente a una casa y un señor ya mayor nos estaba esperando. Su nombre es Julio. Es un brujo y resultó que mi madre ya había visitado esa casa buscando ayuda para mí.

16:32 Ahí me enteré que melissa ponía brujería en cada cheesecake y yo me lo hartaba todo en mi estómago. Tenía brujería, ingesta, me dijo don Julio. Por eso no adelgazaba y mi abdomen siempre está abultado. Y no sólo eso, mi aliento apestaba y yo ni cuenta, me había dado de eso. Además, que melisa hizo algo para que mi novia me dejara. Me dijo que necesitaba sacar la brujería, pero que tenía que poner de mi lado para que hiciera efecto. Estuve yendo con el brujo por alrededor de 2 meses hasta que arroje todo lo que me había dado de comer. No salí a la calle por el temor de que tuviera que utilizar el baño.

17:22 Mis amigos también fueron a la casa de don Julio. Cabe aclarar que aunque la brujería no estaba destinada para ellos, en algo tuvo razón melisa, todo por golosos, dicen que la brujería se regresa. ¿A quién la envía? A mí me consta que sí. En una ocasión vi a melissa de lejos, toda flaca, toda seca la piel pegada Asus huesos y su abdomen abultado. Pero no era por el embarazo, así lo tuve yo cuando tenía la brujería. No sentí pena ni me dio lástima. Esa fue La Última Vez que la VI. Ya no volví a festejar ni un San Valentín y tampoco recibo regalos de ninguna ex novia. Tampoco como lo que me dan a regalar, sea lo que sea. Buenas noches, comunidad.

18:25 Me hicieron un amarre de amor, justamente una noche de San Valentín y todo por lujuria. Mi nombre es Ángel Villarreal. Tengo 35 años. Lo que les voy a contar es reciente. No han pasado muchos años y aún vivo con las consecuencias de lo que hicieron. Tuve una novia. Su nombre es abril. Durante alrededor de 3 años teníamos planes de Casarnos. Yo le prometí que pasaríamos toda la vida juntos. Ella había sido lo mejor que me había sucedido hasta ese momento, pero yo tenía un gran defecto.

19:07 Era un mujeriego empedernido, no le era fiel a mi novia ni lo fui a ninguna mujer antes de conocerla a ella. Cuando tenía oportunidad siempre tenía un acostón con alguna chica que conocía en el trabajo, en una fiesta. Para mí eran una mujer cualquiera, eso sí. Como buen mujeriego, lo negaba todo cuando a abril le llegaban con el chisme, pero nunca me imaginé que me iba a encontrar con una mujer que no aceptaba un no como respuesta y que la dejaran cuando ya no quisieran nada de ella.

19:48 Su nombre era Daniela. La conocí en una fiesta navideña organizada por uno de mis amigos. Abril estaba de viaje visitando a su abuelo en Puebla. Así que tenía chance de andar de Soltero y dar rienda suelta a las aventuras. Esa noche me advirtieron que tuviera cuidado, que era mejor no meterse con una mujer así. No tomé en serio todo lo que me dijeron. Para mí era una noche cualquiera y adiós que te vaya bien. Pero Daniela no era de esas mujeres que cualquier idiota como yo le hagan a un lado. La mujer, en verdad, era muy atractiva y con un cuerpazo de ensueño y obvio en mi mente.

20:36 Pensaba en que sería una gran noche y así lo fue. Esa noche nos fuimos a un motel a la salida de la ciudad. No fue amor ni nada de eso. Nada más para pasar el rato, quitarse las ganas y listo. Pero nunca pensé que para Daniela fuera otra cosa. No esa noche, sino con el tiempo, Daniela comenzó a hacerme llamadas mandando mensajes al celular. Les puedo asegurar que también me acechaba en mi trabajo y casa, yo no me daba por enterado, dejo de mandarme mensajes y fue hasta que 2 meses después de la nada comencé acordarme de ella, de pensar constantemente en dónde estaría, qué estaría haciendo.

21:27 Poco a poco esa mujer se volvió mi obsesión, deseaba verla y estar nuevamente entre sus brazos y para colmo, en una ocasión por poco le llamaba Daniela a mi novia. Había momentos en que reaccionaba y me sacaba de onda el estar pensando en ella. Poco a poco Daniela se volvió más que una obsesión. Yo fui el que la buscó. Rogándole que fuéramos a un motel que quería estar con ella y con nadie más. Así estuve por alrededor de 3 meses. Pasé las mejores festividades lejos de abril sin darme cuenta. Había perdido lo único bueno que me ha pasado hasta hoy, pero dicen que todo tiene un principio y un final. Después de un año de estar con Daniela, la relación se comenzó a enfriar.

22:23 Quería irme de ahí, ya no la deseaba, pero cada vez que intentaba alejarme algo me hacía volver con ella. Esa noche fue el 14 de febrero del año 2008, la noche de San Valentín, según es la fecha de los enamorados y yo estaba por pedirle a Daniela que se casara conmigo. Aunque sentí como esa llamada de alerta, ese sexto sentido que te dice que algo malo está por suceder. Pero Daniela siempre me repetía que esa sería la noche perfecta para ella, porque después de haber tenido una noche de pasión y lujuria, me quedé dormido y ella aprovechó ese momento para hacer un amarre de brujería. No sé si llamarle error o estupidez lo que hizo, pero esto se los diré al final de la historia. A los 2 días empecé a enfermar, me dolían los brazos y las piernas y el dolor intenso de cabeza. No recuerdo muy bien esos días, pero sí una conversación que se llevó a cabo en la recámara.

23:36 Me hice el dormido para que siguiera la plática. El olor a hierbas e incienso se sentían en el ambiente. Daniela llamaba la señora por su nombre. Veda le preguntaba si la madre lo había hecho bien. La mujer le contestó que sí, que el vídeo que le había enviado lo vio con detalle y que había puesto mis fluidos en los muñecos. Como ella se lo había indicado, esa desgraciada me había hecho brujería en mi propia cara y no me había dado cuenta. Y tuve el impulso de levantarme y golpear a ambas, pero me contuve. Quería saber más y la vieja le dijo que dejara el amar justamente donde lo había colocado.

24:23 Las 2 soltaron una risita y Daniela dijo Contenta que yo era de ella y que jamás me iría. De su lado. Salieron de la habitación y lo único que me quedaba era esperar. Buscar la brujería y salir de ahí, pero eso no fué sencillo. Hasta que Daniela Cometió un error, dejó su celular sobre la mesa de la cocina, nunca se separaba de él, siempre traía el celular, consigo hasta en el baño lo desbloqueé y di con el video. Daniela se grabó al momento que hizo el amarre, esto para enviárselo a la maldita bruja que le hizo el trabajo.

25:07 Fue por eso que me di cuenta de lo que había hecho un supuesto amarre de amor por parte de ella, no por mí. Yo, como les dije en un inicio, para mí sólo era un acostón, una aventura y nada más. Lo que parecía una noche perfecta fue la peor noche de mi vida. En el vídeo supe dónde había colocado la brujería y pude sacarla de ahí ese mismo día que me fui de esa casa. Pero ese amarre que me hicieron, esa horrible noche perfecta, no sólo me hizo plantearme el volver a tener una que otra aventura con otra mujer, sino que por mucho tiempo no pude tener relaciones íntimas por el amarre que hizo a mi miembro para que no me funcionará con ninguna mujer.

25:58 Solo con ella busqué ayuda con un curandero que me recomendaron. Lo bueno es que tenía lo que me habían hecho en físico y por eso me pudieron quitar el amarre. Les comento que Daniela hizo todo lo que pudo para que regresara con ella, pero ni de loco lo hice. Si por mi fuera le hubiese hecho mucho daño, pero por el Karma me detuve. Daniela nunca valió la pena, ni siquiera para joderle la vida con un trabajo de brujería.

26:54 Siempre me consideré una mujer que no se sugestionaba fácilmente, pero cuando me enteré que me habían hecho brujería, lo primero que pasó por mi mente fue porque mi nombre es Luisa Fernanda Ruiz, tengo 27 años y radico en el estado de Aguascalientes, esto que me sucedió fue en el año 2015. Mi novio de ese tiempo era Iván. Teníamos 3 años de noviazgo y la relación parecía ir bien, pero algo que nunca me pareció es que su madre, doña Magaly, era muy controladora a mi, la verdad, nunca me quiso, me toleraba, pero nunca fui de su agrado y me lo demostró de una manera que no me lo esperaba. Su odio me llegó en un ramo de rosas. ¿Y el ramo?

27:50 Me llegó un 14 de febrero colocado en un florero azul muy bonito y con un lazo que parecía demasiado apretado para flores tan delicadas. Lo recibí con una alegría, como si ese gesto pudiera arreglar lo que ya venía quebrándose desde hacía meses. Las rosas eran de un rojo intenso, casi artificiales, y al tocarlas en la mesa de mi habitación. Me sentía algo extraña, con miedo, como si algo fuera a suceder. Sentí mis ojos llenándose de lágrimas. Esa voz interna de uno me dijo que ya no volviera a ver a Iván y no porque fuera a fallecer. Iván me llamó al poco rato y quedamos de ir a cenar esa noche para festejar San Valentín.

28:41 Pero eso no sucedió porque me quedé como novia de rancho, vestida y alborotada. Esa noche todo se rompió. No hubo gritos ni escenas exageradas, solo una discusión larga que terminó por confirmar lo que ambos temíamos. El noviazgo se acabó en la fecha que prometía celebrar el amor. Sentí que algo se cerraba frente a mí. Como una puerta que no volvería a abrirse. Me quedé sola con el ramo de rosas, último gesto por parte del que esa noche comenzó a hacer mi ex.

29:22 Las flores se marchitaron y no tuve fuerzas para tirarlo. Era lo único que me quedaba de Iván. Al segundo día los pétalos se doblaron hacia dentro, como si las hubiesen quemado. Al tercero, el color se volvió opaco y las hojas comenzaron a mancharse de un color marrón. El agua detrás del vidrio colorido parecía más espesa, casi aceitosa, pero yo le seguía echando agua para que no se marchitaran del todo y aguantaran unos días más. Dormía mal. Mi ánimo se volvió errático.

30:02 Pasaba del llanto al enojo. Pensé que era el duelo, que todo tenía una explicación. No relacioné mi estado con el ramo que seguía ahí deteriorándose. Los pétalos estaban en la mesita y los botones que se abrieron se doblaron en su tallo. Fue Samantha, mi hermana, quien notó el fétido olor. Me preguntó si había alguna rata muerta en el Florero. Se detuvo en seco, arrugando la nariz. Yo ya me había acostumbrado a esa pestilencia que flotaba en el aire, una mezcla de agua estancada y metal oxidado. Para mí era parte del paisaje, como el polvo o el ruido de la calle.

30:50 Ella, en cambio, lo sintió de inmediato. Señaló el florero con una expresión de alarma que me obligó a mirar. En la superficie del agua se acumulaban pequeñas formas negras, moscas, además que el líquido tenía un tono turbio que el vidrio ya no lograba ocultar. Sentí náuseas, algo dentro de mí se encogió. Saqué el ramo del florero y el olor se intensificó. Mi hermana y yo comenzamos a tener arcadas de asco. ¿No mames, me dijo, esta madre es brujería?

31:30 Comenzó a hacerme preguntas que si Iván me las trajo y yo le confirmé que doña Magali las había enviado porque Iván no tenía tiempo libre esa mañana. En ese momento decidimos acudir con una prima lejana. Corina se dedicaba a la brujería y ella, sin lugar a dudas, era la que nos diría si eso era brujería o no. Samanta trajo una cubeta y con bolsas en sus manos como si fueran guantes, colocó el florero con las flores marchitas dentro de este. Al llegar a su casa fuimos recibidas por mi tía, quien nos dijo que Corina estaba en el patio trasero.

32:13 Cuando llegamos a donde ella se encontraba, Samanta colocó el balde justamente frente a ella examinó el ramo. El agua, el estado de las flores. Su rostro se endureció y en sus ojos vi confirmada la sospecha de mi hermana, me explicó que aquello no había sido un simple regalo, que alguien con intención clara y sostenida había trabajado durante meses para quebrarme, para debilitar el vínculo que tenía con su hijo, que el 14 de febrero no había sido una casualidad. Sino el momento elegido para cerrar un proceso largo y paciente.

32:56 El líquido en el agua no era agua, era otra cosa. Era un preparado para penetrar a través de lo vivo y contaminarlo todo. Sentí una rabia que me recorrió todo el cuerpo. Lo primero que pensé fue en su madre, en su sonrisa amable, las veces que me miró con desdén disfrazado de cortesía. Todo cobró sentido en ese momento. No era sólo una suegra entrometida, era alguien más dispuesto a todo para sacarme del camino. Y lo logró. La prima se encargó de deshacer lo que se había hecho.

33:36 No me dio detalles, solo instrucciones que seguí con una obediencia para destruir aquel trabajo de brujería. El ramo fue echado al fuego, el agua desechada lejos de mi casa. Mi hermana y yo tiramos el florero y el agua en un canal de aguas negras. Limpié mi habitación de manera obsesiva, como si quisiera borrar las huellas de lo ocurrido con trapos y jabón. Durante días me sentí agotada, vacía, pero poco a poco las cosas empezaron a ir bien. Mi ánimo mejoró y volví a dormir sin sobresaltos, a comer sin sentir rechazo. La tristeza por la ruptura seguía ahí, pero era una tristeza que había sido inducida. Pero poco a poco comencé a tener alegría en mi vida de nueva cuenta.

34:30 Al siguiente año, justamente el día de San Valentín, volví a encontrarme con Iván. Seguía soltero como yo, pero en sus ojos ya no había alegría. No era el mismo hombre del cual yo me había Estado enamorando. Intentó hablarme, pero yo solo agité mi mano diciéndole adiós. Volver a hablar con él era como darle nuevamente oportunidad a la desgraciada de su madre para que me volviera a dañar con brujería. Me siguen gustando las flores, pero esta vez me las arreglo yo y si acaso me obsequio en alguna voy y se la dejo a la virgencita en alguna iglesia. Magali se salió con la suya, pero a la larga me di cuenta que no me hizo un daño.

35:20 Al contrario, me hizo un gran favor porque la señora tenía mucha ira. No supe porque y tampoco le pregunté a la prima Corina. Ella solo me confirmó que esa señora le iba a correr a todas las novias a su hijo. Usted que acaba de escuchar estas aterradoras historias de brujería en un 14 de febrero, déjeme su opinión en la caja de comentarios. ¿Usted sería capaz de hacerle brujería a otra persona, ya sea por envidia, por un amor de amarre o por cualquier otra cosa?

36:06 Si el video hizo que sintiera. Asco, repulsión u otra cosa y quiere compartirlo con alguien a quien usted cree que le vaya a agradar. Hágalo, no sin antes advertirle que puede tener pesadillas sin más. Por el momento me despido, no sin antes desearle dulces pesadillas, buenas noches y hasta la próxima.