April 26, 2026

Cuidando a un MUERTO │ Historias de Terror GUARDIAS DE SEGURIDAD - INFRAMUNDO

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Inframundo Relatos De Terror
Cuidando a un MUERTO │ Historias de Terror GUARDIAS DE SEGURIDAD - INFRAMUNDO

Historias de Terror, Relatos Paranormales y Cuentos Oscuros que podrían dejarte sin dormir esta noche.En este episodio escucharás 4 historias de terror de guardias de seguridad, relatos marcados por bodegas vacías, noches interminables, presencias extrañas y sucesos imposibles de explicar. Lo que parecía una guardia normal terminó convirtiéndose en encuentros perturbadores, miedo constante y experiencias que dejaron huella en quienes las vivieron.Si te gustan las historias oscuras de vigilantes, veladores y turnos nocturnos, este video es para ti.El video de esta noche incluye:00:00 Historias de guardias de seguridad00:37 La bodega13:18 Cuidando a un muerto22:10 La niña30:18 Primaria nocturna#InframundoRelatos #RelatosDeTerror #HistoriasDeTerror #GuardiasDeSeguridad #TerrorNocturno #RelatosParanormalesLos relatos de esta ocasión están relacionados con:cuentos de terror, historias paranormales, relatos de terror, historias de miedo, guardias de seguridad, veladores, bodegas, turnos nocturnos, escuelas abandonadas, presencias extrañas, sucesos inexplicables, terror nocturno, relatos oscuros, historias reales de terror.

0:00 El cuerpo de aquel muchacho no dejaba de temblar. Además, cada vez estaba más frío. Todo el mundo gritaba, por eso no podía entenderles. Lo que sí alcancé a ver por entre las sillas fue que llevaban arrastrando 2 cadáveres. Luego pasaron estirando el otro. Muy buenas noches, querida Comunidad. Mi nombre es José María.

0:53 Entonces la mayoría de mis amigos y conocidos me dicen Chema. Fue en el año de enero de 1980. Cuando entré a trabajar como guardia de seguridad de una empresa que se encontraba muy cerca de la Colonia donde vivía esto en San Luis Potosí, en ese entonces no pasaba de los 20 años, un guardia de seguridad, además del valor, necesita saber dominar sus nervios, porque las cosas oscuras generalmente se manifiestan durante la noche. Y si yo tenía algo era que nada me daba miedo. Por eso elegí un trabajo así.

1:38 Las instalaciones de esa empresa eran muy grandes, quizá la más grande de San Luis Potosí. Supuse que durante el día era un lugar ruidoso, lleno de trabajadores, seguramente por la noche, aparte del tronido de las paredes y de las máquinas cuando se están enfriando. También era común escuchar algunos murmullos que si no se está acostumbrado a eso, jurarías que ahí espantan. Lo creía así porque ya 3 meses atrás había trabajado como guardia de seguridad en otro lugar bastante grande. También entonces tenía algo de experiencia. De hecho, por eso me dieron ese empleo sin ningún problema. Mi primera noche en esa empresa es cuando me sucedió esto, que a continuación voy a compartir.

2:36 Es algo que no suelo contar. Me decidí a enviar mi relato al canal para que escuchen mi experiencia real. No lo hago con la intención de entretener a las personas. Nunca me habían gustado los turnos nocturnos, pero ahí es eso o nada. Además, pagaban un poco más. Que trabajar de día, por si fuera poco, como lo dije, era mi primer turno y no iba a ponerme exigente pidiendo horarios. Necesitaba el trabajo como todos. Me presenté muy temprano para una breve entrevista con el jefe de guardias. Fue él el que me dio lo necesario, un uniforme, color oscuro, linterna, un radio de comunicación. Un tolete y una extraña recomendación lo que sucede aquí.

3:33 Aquí se queda mi área de trabajo, sería una bodega de autopartes que se encontraba al lado de la fábrica, según me dijeron los compañeros a todos los nuevos. Los mandaban una semana YY se aguantaban. Los pasaban a la fábrica al turno de día. Éramos cuatro guardias esa noche, pero cada uno destinado a cierto lugar, 2 en la fábrica porque era la más grande, uno en los estacionamientos y yo en la bodega, nos miramos a la hora de entrar y hablaríamos a la hora de salida para presentar el reporte laboral. Solo nos podíamos comunicar con los viejos radios en caso de ser necesario.

4:26 Antes de que me fuera a mi área, uno de los compañeros me dijo a manera de secreto que si quería pasar bien esa primera noche me encerrara en la caseta interna y que no saliera para nada, porque ahí en la bodega todos los lunes sucedían cosas extrañas que habían hecho correr a otros guardias. Aunque eso sonó extraño, le dije que sí, pero no comprendía a que se refería con cosas extrañas, quizá no tú en mi cara. La incredulidad me advirtió que durante el turno tratara de no hacer ruido. Lo último que me dijo fue que por mi bien no me hiciera el valiente.

5:10 Le dije que nos veríamos amaneciendo y me fui pensando que tal vez sólo quería asustarme. La bodega era un lugar bastante grande, con techos altísimos de láminas. Había muchos estantes llenos de cajas de todos tamaños. Los pasillos entre ellos parecían mucho más largos de lo que en realidad eran y ahí adentro hacía mucho frío. Seré un turno de 12 horas, de 7 de la tarde a 7 de la mañana. A las 7:50 me encerré en la bodega y me puse a recorrer todo el lugar.

5:50 Luego que ubique puntos importantes, apagué la mayoría de las luces y me Subí a la caseta interna, donde había cuatro monitores. Las cámaras grababan hacia puntos clave las puertas y la mercancía. Se fueron transcurriendo las horas sin ningún contratiempo. Como a eso de las 11:00 de la noche, todavía se escuchaba algo de ruido de las calles, algunos autos y muy a lo lejos, niños jugando, algunos ladridos que nunca faltan. Pero ya pasado de la medianoche todo se volvió silencio.

6:31 Si acaso se escuchaba el zumbido lejano de los transformadores y alguno que otro grillo. Esa noche empezó como en cualquier trabajo, hice mi primer rondín a las 12:30, revise de nuevo los candados, las puertas de emergencia, un pequeño almacén que se encontraba ahí adentro, los baños, 2 pequeñas oficinas, todo estaba en orden. A la 1:00 de la mañana me fui de nuevo a la caseta a tomar un café. Me acuerdo que me detuve a media escalera porque tuve esa sensación de cuando alguien te está mirando por no dejar. Desde ahí le di una pasada lugar, pero solo con la mirada. No vi a nadie.

7:22 Ya en la CASETA me preparé un café y encendí un viejo radio que encontré. Todo transcurrió tranquilo, como a la media hora escuché que algo pesado cayó al suelo. Volteé a mirar los monitores uno y 2, por lo menos por ahí no se veía nada raro. De pronto se escuchó un grito bastante fuerte y cercano. Le bajé a la radio y me puse a mirar el monitor 3 porque me pareció ver una sombra o algo que rápido se ocultó entre un pilar de cajas. Así me quedé unos segundos. Volví a mirar el uno y el 2.

8:06 No había movimiento. Dirigí la mirada al monitor cuatro. Entonces me levanté de me asiento porque ahí claramente podía ver a una persona parada mirando directo hacia la Cámara. Lo primero que pensé fue que era un trabajador que quizá se había quedado dormido, oculto por ahí y se le había pasado el tiempo. Ya me había ocurrido una situación parecida. En otro trabajo agarré mi linterna y me dispuse a investigar. Tenía que hacerlo, para eso estaba yo ahí, con Mccann en mano. Salí de la CASETA, dirigí la mirada donde creí que se encontraba la Cámara cuatro.

8:55 Cuando la ubiqué, caminé despacio hacia allá. Me acuerdo que con vos firme grite. Buenas noches, pero nadie me contestó. Aunque había una luz encendida, yo iba con la linterna. Me faltarían unos 10 M para llegar. Cuando se empezó a escuchar una risa, me detuve y pregunté quién estaba ahí. Todo se quedó en silencio. Llegué frente a la Cámara cuatro y aunque ahí no había nadie se podía sentir una presencia. Supuse que la persona se había escondido. Entonces caminé entre los estantes, revisé entre las cajas más grandes por todas partes.

9:42 Dije a quien estuviera ahí que era el Guardia de Seguridad, que no tuviera miedo. Pero nadie respondió. Busqué minuciosamente porque yo lo había visto por el monitor. Además, la risa fue bastante clara. Revisé las puertas, busque alguna ventana oculta. Todo estaba cerrado. En ese momento recordé lo que me había dicho el compañero, que no hiciera ruido ni saliera de la CASETA. Entonces me regresé. Iba subiendo las escaleras cuando me aventaron una pieza de hierro. Me asusté cuando pegó en la puerta. ¿Si me hubiera pegado, sin duda me hubiera descalabrado Volteé para ver quién había sido?

10:33 Al no ver a nadie entré en la caseta y le hablé a los compañeros. En pocas palabras les dije que al parecer alguien se había metido a la bodega. Quien me contestó fue el mismo que me había advertido que no saliera. Me dijo de manera apurada que me encerrara con seguro y que no fuera abrir si tocaban la puerta o me hablaban e incluso por mi nombre corrí, cerré y apagué la luz. Mire, los monitores, las cámaras uno, 2 y 3 estaban fijas y no se veía nada raro, pero la número cuatro estaba movida, apuntando hacia donde yo me encontraba.

11:20 Por eso podía ver a ese hombre que poco a poco se iba acercando a la puerta. Comenzó a tocar despacio, dio 3 golpes, luego otros 3. De pronto empezó a empujar la puerta con la clara intención de abrirla a como diera lugar. Me arrinconé y pedí ayuda por radio. Mis compañeros me pidieron aguantar. Me dijeron que no irían a ayudarme porque quién empujaba la puerta no era ningún hombre, era el demonio. Lo único que podía hacer era rezar. Entonces me puse a orar el Padrenuestro y el Ave María.

12:04 Con eso lo pude contener porque por más fuerte que empujó la puerta, esta nunca se dio. Cuando ese demonio o lo que fuera dejó de empujar la puerta, me di cuenta que ya pasaban de las 6:00 de la mañana a las 7:00 que llegó el guardia del turno matutino, abrió la bodega. Entonces salí, pero sin decir nada. Afuera los compañeros me recordaron lo que me había dicho el jefe de Guardias, lo que sucede aquí aquí se queda con miedo. Regresé la noche siguiente. Estuve hasta el viernes y ya no sucedió nada al amanecer. El sábado me dijeron que el lunes me presentara en el turno matutino.

12:52 La verdad, eso fue una gran alegría para mí. Por 5 años trabajé en esa empresa. Supe de muchos guardias de seguridad que no aguantaron pasar un lunes en la bodega. No puedo asegurar que lo que miré esa noche era en realidad un demonio. Pero si puedo decir que esa ha sido la peor noche de mi vida. Como guardia de Seguridad me ha tocado trabajar en varias partes, oficinas, farmacias, hospitales.

13:39 En fin, donde se aglomera mucha gente y ahí me ha tocado vivir infinidad de situaciones, algunas raras e incluso peligrosas, pero ninguna como la que me pasó aquella noche cuando estando trabajando en una funeraria me tocó cuidar a un muerto, así como lo digo. Me sucedió una noche en una funeraria ubicada prácticamente en el centro de Nuevo Laredo, Tamaulipas. ¿Por el contenido de mi historia entenderán por qué no puedo dar tantos detalles? En ese año la guerra contra el crimen organizado estaba todo lo que daba, las balaceras entre grupos delictivos eran constantes y los enfrentamientos con el ejército.

14:29 Habían vuelto a la ciudad en una de las más violentas y peligrosas de toda la República mexicana. En ese tiempo las funerarias no se daban abasto. Los muertos, sobre todo hombres, llegaban abatidos por las balas enemigas o del Gobierno, otros habían sido colgados de algún puente o, en el peor de los casos, desmembrados. Esto claro. Sin contar con las víctimas inocentes ni los de muerte natural, entonces todo estaba colapsado. Una noche se supo que un grupo de sicas andaban rondando los cuerpos de las funerarias.

15:15 Ahí donde me había tocado trabajar, estaban velando al sobrino de un jefe de plaza, un jovencito de 13 años muerto en un topón. Como les llegó el pitazo, que iba un convoy contrario con todo para la funeraria, todos se fueron e incluso la familia y ordenaron cerrar el lugar. Uno de los comandantes se acercó a mí. Así, literal, me ordenó que yo me quedara a cuidar el cuerpo de aquel muchacho y que me las cobraría si me iba y algo le pasaba al cadáver por haberlo dejado solo.

15:55 Ocultando el temor que tenía, le contesté con voz firme que me quedaría. ¿Qué más podía hacer? En unos cuantos minutos todo el personal se retiró y la funeraria se quedó en penumbras. Cerré por dentro y no me da pena decirlo. Tenía tanto miedo que me puse a rezar lo poco que me sabía porque hacerlo me producía un poco de calma. No había solamente ese cuerpo. Otros 3 también se quedaron prácticamente abandonados en sus respectivas capillas alusándome solamente con el celular caminaba por la funeraria como si fuera un centinela, el local tenía puerta de vidrio, entonces podía ver la calle.

16:46 Desde el primer momento estuve temeroso de que llegaran las camionetas llenas de hombres armados. Era lógico estar consciente de que yo solo no podría hacer nada contra un grupo de hombres armados. Entonces tenía que pensar en algo. Me aterraba la idea de morir. De pronto se me vino una idea loca a la cabeza. Comencé a buscar un lugar para esconder el cuerpo del muchacho y así, si se presentaban esos hombres, se llevarían a los otros 3 muertos. Entonces salvaría mi pellejo. Desde un principio me pareció una buena idea. Había un mueble en la sala y en la parte de abajo podríamos caber los 2, porque yo también me iba a esconder para no perder la vida.

17:40 Entonces puse manos a la obra. Ha sido la situación más difícil de mi vida porque tuve que tirar el ataúd. Luego acomodarlo de nuevo, Arrastré como pude el cadáver frío de aquel joven. Tenía tantos nervios de que llegaran los chicas que no me dio miedo agarrar a un muerto. Quizás gracias a la Adrenalina es que pude meter el cuerpo debajo del mueble, agarré unas mantas y lo tapé. Luego coloqué sillas y otras cosas enfrente. Tratando de disimular un poco lo que estaba escondiendo como pude, me coloqué encima de él. Así se fueron pasando los minutos. La mente es muy poderosa.

18:30 ¿Entonces yo no podía dejar de imaginarme la manera tan violenta en que me quitarían la vida si me encontraban custodiando a ese cuerpo, pero si se lo llevaban y yo no estaba, qué me harían aquellos hombres? A mi familia o a mí. Tal vez eso resultaría peor. La parte más difícil de mi historia es cuando el cadáver del muchacho comenzó a Temblar, como si tuviera miedo. Me sorprendí tanto que me iba a salir de ahí, pero en ese momento quebraron la puerta y entraron muchos hombres. Algunos daban órdenes, otros aventaban las cosas.

19:13 Todo se volvió un caos. El sonido de los radios escuchaba perturbador. Mi corazón latía tan fuerte que me daba miedo que esos hombres lo fueran a escuchar. El cuerpo de aquel muchacho no dejaba de temblar. Además, cada vez estaba más frío. Todo el mundo gritaba, por eso no podía entenderles. Lo que sí alcancé a ver por entre las sillas fue que llevaban arrastrando 2 cadáveres, luego pasaron estirando el otro, a ese lo iban golpeando para mi buena suerte.

19:56 Así como llegaron, se fueron de manera tempestiva por miedo a que volvieran esos hombres al darse cuenta que ninguno de los cuerpos era el sobrino del jefe de plaza. Me quedé dentro del mueble encima del muerto, con los ojos fuertemente cerrados. Fueron horas interminables hasta que por fin amaneció la verdad. Tuve toda la intención de salir corriendo. Gracias a Dios no lo hice porque a eso de las 8:00 de la mañana llegaron los familiares, entre ellos el comandante que me había amenazado.

20:38 Hubo gritos y llantos por la pérdida de los cuerpos. Antes de que me dijeran algo. Los llevé hasta donde tenía escondido el cuerpo del muchacho. Varios hombres se encargaron de llevarlo de nuevo a su ataúd. El comandante no mostró ningún gesto de agradecimiento. Cuando me dijo que me podría ir, no lo pensé ni 1 segundo. Salí corriendo y no paré hasta llegar a mi casa. No exagero al decir que prácticamente ese día volví a nacer. No supe cuántos cuerpos se robaron esa noche, porque aquí en Nuevo Laredo estaba prohibido hablar de eso. No es necesario decirlo y se que entenderán. Fue La Última Vez que trabajé como guardia de seguridad. Después de eso entré a una fábrica donde aún trabajo por mucho tiempo calle esta historia. Aun ahora me da miedo contarla.

21:40 Por eso preferí emitir mi nombre. Sólo es una de las atrocidades que pasaron desapercibidas por la mayoría de la población. Muchas gracias por escucharme y quizás esta historia al contarla es alguna forma de lograr liberarme. De sacar aquel miedo que me dio en aquella noche en la funeraria como guardia de seguridad, muy buenas noches, comunidad de Inframundo, los saludo a su amigo jeremías cortés en algunas ocasiones que me visitan mis hijos y mis nietos. Ya que estamos cenando, ponemos algunos de sus relatos que son muy interesantes.

22:43 Sin más comienzo tengo 75 años. Allá en 1972 fui guardia de seguridad en la morgue de mi ciudad, aunque en ese tiempo aún éramos considerados veladores. El trabajo era lo mismo, cuidar el lugar y conservar el orden de cualquier establecimiento. Mi trabajo. Era el turno vespertino. Entonces salía a las 11:00 de la noche y comenzaba el turno nocturno. El velador de ese horario, un señor ya grande de edad llamado Jacinto, siempre me contaba cosas relacionadas con lo paranormal que según él sucedían por las noches. Ahí en la Morgue.

23:29 Sus relatos eran desde muertos que se movían sonidos de pasos, risas y voces. Hasta las travesuras del espíritu de una niña, como de 7 años que se manifestaba después de las 3:00 de la mañana, me platicaba que esa niña no era mala, sólo traviesa en ocasiones, le escondía las cosas o tiraba papeles. Muchas veces la había escuchado reír, pero sobre todo correr sin parar. Por supuesto que yo no le creía del todo. Pensaba que bromeaba conmigo o que tenía mucha imaginación, aunque por supuesto no se lo hacía saber.

24:14 A todo le decía que sí. Entonces por eso llevaba una buena relación con él. Una noche me informaron que ese compañero no se iba a presentar a trabajar en su turno porque estaba enfermo. Entonces me preguntaron si yo lo podía cubrir. Sin pensarlo mucho dije que sí porque sería un dinero extra. Además, el día siguiente era mi descanso. Entonces no tenía ningún problema con quedarme esa noche, así que se dieron las 11:00 de la noche y seguí en mi puesto. Los trabajadores me comenzaron a preguntar por qué motivo no me había ido. A todos les tuve que explicar que supliría a don Jacinto, el otro velador. Solamente uno de ellos hizo un comentario, le va a tocar lidiar con las travesuras de la niña, a lo que encogiendo los hombros y sonriendo le dije que sí.

25:11 La verdad, ni me acordaba de eso. Esa noche en especial los médicos tenían mucho trabajo, no que había un cuerpo más en la morgue y en ese tiempo ahí se realizaban todas las autopsias. Por eso, como a las 3:00 de la mañana, decidieron tomarse un descanso y se fueron a la cafetería del hospital. Yo me quedé al pendiente de todo, di el rondín que me tocaba, me asomé a dónde estaban los cadáveres. Había 7 en total, todos cubiertos de pies a cabeza con sábanas blancas. No entré porque esa no era mi área.

25:52 Además no lo podía negar. Mirar cuerpos me daba un poco de miedo. No habían pasado más de 5 minutos que me había quedado solo cuando mire como alguien pequeño pasaba corriendo a la sala de autopsias. Fué entonces porque a esas horas no había nadie, mucho menos 1 niño tan pequeño. Aún así grité quién era, pero nadie contestó. Caminé extrañado y cuando estuve en la puerta me quedé mirando porque todos los cuerpos estaban destapados. No podía ser, no había pasado más que unos cuantos minutos que los acababa de ver cubiertos con las sábanas. Iba a entrar para ver quién se había metido porque era obvio que los muertos no se podían destapar. Pero sentí una mala vibra.

26:49 Podía preguntar quién era. En ese momento recordé todas las historias que me contaba don Jacinto. Di unos pasos, pero me detuve porque yo sentí algo. Apenas me iba a retirar cuando uno de esos muertos movió una mano. Ahora sí me asuste porque nunca había visto una cosa así. Entonces salí de ahí. Estuve unos 3 minutos afuera de la Morgue tratando de procesar lo que había visto. Luego me hice El Fuerte, yo era el guardia de seguridad, no debía de tener miedo de nuevo entré, se escuchaba que corrían por todas partes, me fui al cuarto de las autopsias. Antes de llegar me di cuenta de que la luz estaba apagada. Me preguntaba cómo podía hacer eso. Sí, me encontraba yo solo.

27:46 Temeroso, me paré en la entrada, metí la mano y estuve buscando el interruptor. Cuando lo encontré lo Subí. Ahora todas las camillas se encontraban movidas. Me pregunté qué estaba pasando. No sabía qué hacer. Me daban ganas de acomodar todo y tapar los cuerpos, porque los médicos seguramente no se iban a tragar el cuento de que una niña era la culpable de mover y destapar los cadáveres. Aunque no quería, entré y caminé entre los cuerpos buscando a la supuesta niña. Más que buscarla, no le quitaba la vista a los cuerpos. Me daba miedo que se fueran a mover o que alguno de ellos me fuera a agarrar.

28:36 Miré que había muchas cosas tiradas. En ese momento escuché que ya regresaban los médicos. Entonces fui a su encuentro tratando de que no se me notaran los nervios que tenía. Les dije de la niña que había visto y de lo que había hecho. Ellos solo me miraron extrañados. ¿Me preguntaron, cuál niña? Sin detenerse, se fueron al cuarto de las autopsias y yo detrás de ellos. Para mi sorpresa, todos los cadáveres estaban tapados y en la posición que los médicos los habían dejado no había cosas tiradas ni nada fuera de su lugar. Se me quedaron mirando y yo no tuve palabras para defenderme con vergüenza.

29:23 Mire que trataban de esconder sus Risas. Más cuando uno de ellos me mandó a dormir un rato para que descansará el resto del turno. Lo pasé pendiente de ver a aquella niña solo. Una vez más la vi pasar corriendo, pero de reojo me hice El Fuerte y la busqué por todas partes, pero nunca apareció. 2 noches después, cuando miré a don Jacinto, le pedí una disculpa y le confesé que nunca había creído lo que me contaba, pero que ahora yo mismo había visto a esa niña. Me volvió a repetir que ella no era mala, sólo traviesa. Entonces no había por qué tenerle miedo. De nueva cuenta me platicó todas las travesuras que hacía durante la noche.

30:16 Escucharlo sabiendo que todo era verdad era para dar escalofríos. Por suerte, nunca más me tocó trabajar en el turno nocturno, aunque los médicos no aceptaban que pasaban manifestaciones y cosas paranormales a todos los trabajadores, por lo menos una vez nos había tocado ver a esa niña aún hoy, ya que me encuentro retirado. Me cuesta un poco creer que puedan existir cosas tan extrañas como esas. Ese hospital todavía está en funcionamiento, pero desconozco si esa niña sigue haciendo travesuras en la morgue, sobre todo cuando el reloj marca las 3:00 de la madrugada.

31:05 De antemano agradezco el espacio y me gustaría enviar saludos a mis nietos Raúl y Fernando. Muy buenas noches a todos. Mi nombre es Jaime Salazar. Empiezo mi relato diciendo que siendo un ex policía me fue fácil conseguir empleo como guardia de seguridad. Me asignaron como primer empleo cuidar una escuela primaria, porque en otras instituciones escolares se habían cometido algunos robos, sobre todo de computadoras y aires acondicionados, obviamente durante las noches. Entonces la sociedad de padres de familia le exigieron al director del plantel que consiguiera un guardia para que no les fuera a ocurrir algo igual. Hablaron a la Agencia donde me acababan de contratar, aunque no me estaba permitido entrar a la escuela armado. Yo me llevé una pistola a calibre 22 que siempre portaba oculta entre mis ropas.

32:23 Traerla no representaba peligro. Además, en el turno nocturno no había maestros ni alumnos. Se utilizaba el arma era porque había algún maleante. Mi entrada sería a las 6:00 de la tarde y saldría a las 6:00 de la mañana del día siguiente. La directora, una persona muy amable, me permitiría estar dentro de 1/4 destinado para el Conserje. Ahí podría sentarme. Había una cafetera y hasta una pequeña y vieja televisión. Me deseó suerte y me dijo que todo era cuestión de encontrarle el modo y que la puerta del cuarto siempre la mantuviera abierta porque no tenían llave a las 8:30 encendidos, únicos focos que había en el exterior, uno a la entrada principal y el otro a mitad del patio.

33:19 Aunque se alumbraban, la mayoría de los salones se encontraban en medio de la oscuridad. Era difícil distinguir si alguien se metía a la escuela a las 9:00 de la noche di el primer rondín, por eso pude darme cuenta del mal estado en que se encontraba todo, los candados se encontraban viejos, las aulas tenían vidrios quebrados y en algunas partes la hierba estaba muy crecida, al parecer ya tenían tiempo sin un conserje. Aunque era mi primera vez como guardia de Seguridad, eso no era ningún problema para realizar el trabajo. Todo se resumía en dar algunos rondines por el patio y alrededor de los salones y estar al pendiente de cualquier cosa sospechosa que viera o se escuchara. Además, yo, como ex policía, estaba acostumbrado al peligro constante.

34:20 Por eso creí que sería la noche más aburrida de mi vida. Todavía ni siquiera era media noche cuando comenzaron a suceder cosas extrañas. Primero no le di importancia porque parecían situaciones comunes. Por ejemplo, los perros de las casas cercanas comenzaron a Aullar. Lo hacían tan extraño como yo nunca había escuchado. No entendí porque, pero sentí una opresión en el pecho ni cuando me había tocado enfrentar a un delincuente peligroso. Me sentí tan nervioso como ahí. Algo raro estaba pasando. Luego los focos empezaron a parpadear sin motivo aparente. Voltea a verlos porque los focos de los vecinos estaban normales. Así lo hicieron hasta que se apagaron y no volvieron a encender.

35:17 Por suerte era noche de Luna llena. Entonces eso ayudó para no quedarme. Ahora sí que en penumbras. Luego pasó algo que me llamó la atención. Se comenzaron a escuchar risas de niños, muchas de ellas. Salí del cuarto donde estaba y emparejé la puerta. Siguiendo aquel sonido. Fui corriendo al patio con la mirada, aunque no se miraba nadie. Estas Risas las podía escuchar claramente, como si un montón de chiquillos estuvieran a unos cuantos metros de allí. Pero también se escuchaban otras cosas, gritos que parecían quejidos o llantos ahogados.

36:02 Lo peor era que se podía sentir en el ambiente. Sacudí la cabeza para reaccionar porque yo nunca había sido una persona nerviosa. Adelanté el segundo rondín para averiguar de dónde exactamente salían esas risas y llantos y así no estar especulando. Caminé despacio por las canchas, todo era soledad, luego me fui al patio trasero. Cuando estuve atrás de los salones, las Risas se terminaron. Nunca había escuchado un silencio como ese. Revisé todo y no encontré a ningún alumno. Entonces supuse que el sonido venía de afuera. No había otra explicación, pero cuando regresaba las volví a escuchar.

36:55 Sólo que esta vez supe que venían de arriba de los árboles. Volteé, pero los árboles se encontraban tantopidos, que no pude distinguir nada con la luz de la linterna lucé hacia arriba. Lo que vi hasta el día de hoy me produce escalofríos. Entre las ramas más altas trataban de esconderse algunos niños o lo que parecían ser niños, porque lo terrible era que estaban deformes. Algunos no tenían ojos, a otros les faltaban los brazos y a 2 de ellos les habían cortado la garganta tan profundo que sus cabezas estaban a punto de desprenderse.

37:40 Eso era solo en un árbol y en toda la escuela, por lo menos había otros cuatro o 5. Nunca me había pasado esto, pero quise correr. Sin embargo, las piernas no me respondieron. Escuché murmullos y risas en un árbol que se encontraba enseguida. Entonces también alusé hacia allá. La situación era la misma, había niños que no podían cerrar la boca de lo grande que tenía los dientes. Otros, con los ojos totalmente en blanco, me sonreían divertidos. Los árboles se empezaron a mecer como si hubiera mucho viento. Se escuchó un grito.

38:23 Luego todos comenzaron a llorar y a gritar sin Control. Escuchaba como un montón de changos. El sonido se volvió tan perturbador e insoportable que eso me hizo reaccionar. Entonces corrí cuando pude, como nunca lo había hecho, y me encerré en el cuarto del Conserje. Aún con la puerta cerrada, podía sentir que se aproximaban. Por suerte, reaccioné, le atravesé cuanto pude a la puerta y por instinto, saquél a 22 dispuesto a disparar. Si alguno de esos horribles seres lograba meterse, de pronto comenzaron a golpear la puerta.

39:08 Lo hacían tan fuerte que parecía que le pegaban con piedras, palos o tubos. Les grité que si no se iban les iba a disparar. Decirles eso para nada. Los detuvo, siguieron golpeando con toda su furia. Estaba a punto de disparar cuando de pronto se abrió la puerta y para mi sorpresa, no había nadie del otro lado. Con la pistola en la mano y apuntando para todos lados, no podía creer que lo que había visto hubiera sido solo mi imaginación. Con el corazón acelerado me acerqué a la puerta. Entonces los vi como iban subiéndose a los árboles, parecían arañas.

39:54 Agarré la puerta para cerrarla. Entonces los vi venir de nuevo hacia mí. Algunos daban brincos. Otros arrastrando uno o los 2 ft, pero todos se acercaban amenazantes. Cerré la puerta y de nuevo la volvieron a golpear con toda su furia. Minutos después la volvieron a abrir, pero de nueva cuenta, aunque suene increíble, no había nadie. Entendí que no debía de cerrar la puerta. No me da miedo decir que me encontraba temeroso como un niño pequeño. Recordé que la directora me había dicho que siempre la mantuviera abierta.

40:40 Ahora estaba entendiendo por qué toda la noche me quedé en ese cuarto escuchando como los niños o lo que fueran esos seres jugaban entre la oscuridad, ni aún sosteniendo la pistola en mis manos. Me sentía seguro. Era evidente que eso sucedía todas las noches. Tal vez por eso no había un conserje. Amaneció y pronto comenzaron a llegar los maestros, luego los alumnos. Cuando entró la directora me buscó con la mirada, ni siquiera me despedí de ella, prácticamente salí huyendo de ahí.

41:21 Llegué a la oficina y pedí mi cambio. Por suerte me lo otorgaron sin hacer tantas preguntas. Nunca quise averiguar por qué sucede algo tan espantoso en esa escuela, pero la verdad, ahí me lleve el peor susto de mi vida, comunidad. Hemos llegado al final de estas cuatro historias tan extrañas y aterradoras ocurridas a guardias de seguridad. Si el video te gusto, házmelo saber en la caja de comentarios. Y si quieres escuchar historias tan perturbadoras en la pantalla, te dejo un vídeo sugerido, el cual te está llevando a uno de nuestros nuevos videos de nocturno. Relatos de noche sin más.

42:15 Por el momento me despido y nos vemos en otra emisión más de Inframundo. Relatos.