ATERRADORES Relatos de Traileros y Camioneros | Experiencias en la Carretera │ INFRAMUNDO
Historias de terror de traileros ocurridas en carreteras de México, relatos reales narrados para quienes viajan de madrugada entre autopistas, curvas y caminos solitarios.En este episodio escucharás encuentros paranormales en la carretera, presencias extrañas y sucesos que dejaron a varios conductores sin explicación.Hoy escucharás 4 historias de terror de traileros, relatos ocurridos en carreteras oscuras donde muchas veces la soledad y el silencio esconden algo más que simples viajeros.Desde encuentros con extrañas figuras en medio de la carretera, hasta experiencias inexplicables en rutas peligrosas que muchos conductores prefieren no volver a recorrer.El episodio de esta noche incluye: ATERRADORES Relatos de Traileros y Camioneros | Experiencias en la Carretera00:00 RELATOS DE TRAILEROS01:00 FANTASMAS EN LA RUMOROSA11:21 DON TIMOTEO21:45 EL TRAILER 932:24 LEVANTANDO A UNA EXTRAÑATemas relacionados con este video:relatos de terror, historias de gasolineras, la mujer de la gasolinera, estación de servicio embrujada, terror paranormal, historias de miedo, leyendas urbanas, apariciones en carretera, relatos nocturnos, cuentos de terror, miedo real, historias paranormales, gasolineras malditas, relatos para dormir, terror en carretera, encuentros sobrenaturales, traileros, voces extrañas, presencias malignas.#InframundoRelatos#RelatosDeTerror#HistoriasDeTrailero#TerrorEnCarretera#RelatosParanormales#HistoriasDeMiedo#LeyendasDeCarretera#TerrorNocturno#EncuentrosParanormales
0:11 Buenas noches a todos los trasnochadores que escuchan Inframundo, mi nombre es Alejandro. Esta noche les traigo cuatro relatos de traileros donde la carretera, la oscuridad y el cansancio se mezclan con algo que nunca debió aparecer frente al volante. Te invito a que apagues la luz, que te pongas cómodo y que te prepares porque. Estas historias no son para cualquiera, quizás para ti que eres chofer, que eres trailero, que eres conductor de taxi o de Uber, espero sean de tu agrado sin más comenzamos. Muy buenas noches, comunidad.
1:13 Mi nombre es Fernando Samuel, toda mi vida he sido chofer de tráiler, no puedo negarlo, me gusta, me encanta la carretera. En ella he pasado buenos momentos, pero también los más extraños, peligrosos y aterradores como éste que les comparto en esta ocasión. Por un tiempo tuve como base la Ciudad de México trabajaba para una compañía que no tengo permiso de mencionar. La verdad, el trabajo era bueno y los tráiler estaban en perfectas condiciones.
1:54 Eso siempre ayuda mucho. Aún así me sucedieron algunos accidentes, la mayoría menores, donde los daños materiales no afectaban a la empresa. Pero sobretodo porque no había pérdidas humanas. Gracias a Dios, al menos en ese tiempo, la mayoría de las carreteras eran seguras y tranquilas. La primera vez que me tocó manejar por la rumorosa las cosas fueron diferentes. En esa ocasión llevaba una carga pesada. Entonces tenía que manejar con más cuidado.
2:37 De hecho, me lo recomendaron mucho en la oficina porque el 60% de los accidentes de los compañeros habían sucedido precisamente en ese lugar. La versión de los choferes accidentados era extraña. Algunos aseguraban haber visto fantasmas, atravesar la carretera e incluso golpear sus parabrisas. Otros platicaban que algo siniestro se subía Asus tráiler. Para la empresa solo eran excusas para cubrir errores para los compañeros. Una extraña experiencia que les daba de qué hablar como a mí.
3:22 En todos los años que tenía de chofer nunca me había pasado nada, por decirlo de algún modo, nada paranormal. Tampoco creía al 100 lo que contaban por lo mismo. Prefería guardar mis comentarios, pero, eso sí, sus historias se escuchaban entretenidas y un poco siniestras. Yo prefería no pasar por algo así. Fue una tarde de viernes. Serían como las 5. Cuando tomé las primeras curvas de ese tramo de la carretera en la rumorosa, en una de las pendientes, sentí que el tráiler hizo un movimiento extraño.
4:06 Empecé a bajar la velocidad y así pude controlar el camión porque empezó a colearse. Escuché el rugido del motor y apreté el volante. Sabía que tenía que ser cauteloso porque en ese tiempo no había rampas de frenado. No sé por qué me sucedió esto, pero yo sentía que alguien iba en el asiento del copiloto. Esa sensación de ser observado me hacía voltear a mi lado derecho. Entonces, como consecuencia, perdí de vista la carretera. Sabía que era peligroso, pero. No podía dejar de hacerlo.
4:51 Como el tráiler comenzó a tomar más velocidad, pisé el freno. De pronto sentí que algo caló mi pie hacia atrás, lo pisé de nuevo y me lo volvieron a Jalar. Volteé hacia abajo sólo para comprobar que no había nada. Intenté frenar de nuevo, pero no pude. Me asusté porque el tráiler cada vez iba más rápido. Y de bajada. La presencia que sentía a mi lado se hizo más fuerte. Entonces supe que algo invisible intentaba por todos los medios que tuviera un accidente. Lo primero que se me vino a la cabeza fue lo que contaban mis compañeros choferes y que yo no creía eso de los fantasmas. Me puse más nervioso cuando el volante se hizo más duro de lo normal.
5:46 Entonces supe que me iba a salir de la carretera. La verdad no tengo palabras para explicar lo que estaba sintiendo. Por suerte no circulaban vehículos frente a mí la volcadura era inevitable. Lo último que alcancé a ver fueron unas manos transparentes agarrando el volante. Apreté los dientes cuando tembló todo el camión al contacto con la Tierra. Entonces escuché infinidad de gritos como si llevara más personas dentro de la cabina. Algunos me dijeron cosas al oído, pero no logré entender, pero parecían súplicas.
6:31 El tráiler brincó de manera horrible, tan fuerte que me golpeé en el techo. Luego se acostó a mi lado derecho. Entonces estallaron los vidrios de las ventanas. Así se fue arrastrando por metros, Tierra y ramas que entraron a la cabina cuando por fin se detuvo. Ya estaba llantas arriba. Aún se escuchaban aquellos gritos perturbadores, pero no eran de nadie. Quizá no estaba atrapado, pero se ha aturdido por tanto golpe. Por eso me tardé unos segundos en reaccionar e intentar en salir.
7:13 Lo primero que vi fueron piernas de personas que caminaban Descalzas por todas partes. Pensé que había provocado un accidente de graves consecuencias porque todas o la gran mayoría tenían sangre. Se empezaron a escuchar murmullos y llantos. Luego esas personas golpearon la cabina tan fuerte que se podía sentir como se movía. Me parecía que era una muchedumbre enardecida, intentando sacarme a como diera lugar. Llegué a sentir que me jalaban los pies, incluso de los cabellos, pero no lograba ver a nadie.
7:56 Afuera. Se juntaban cada vez más personas. Lo sabía porque ya eran muchas las voces que se escuchaban. Además, lloraban mujeres y niños. De pronto retumbó una voz que me preguntó si me encontraba bien. Contesté lo más rápido que pude y dije que sí. Luego esa persona se metió a la cabina para ayudarme. Era un hombre bastante joven. Mientras tanto, afuera los gritos que ya se habían vuelto ensordecedores no dejaban de escucharse. Yo pensaba que al salir me iban a linchar una turba de personas, pero cuando estuve afuera no había nadie, solo matorrales a mi alrededor. De hecho ya nada se escuchaba.
8:44 Desconcertado, le pregunté a la persona que me ayudó a salir cuántos autos más se habían visto afectados. Me dijo que ninguno sólo era yo. Volteé para todas partes porque no lo podía creer. Volteando para todos lados, buscaba las personas que había visto. El hombre me volvió a decir que no había nadie más. De hecho, él era el primero que se había detenido. Y eso porque venía detrás de mí. Además, sólo habían pasado unos cuantos minutos de la volcadura. Lo que si resultaba extraño era que yo miraba sangre por todas partes, pero al revisar no me encontraba herido. Después de unos días salí del hospital porque me tuvieron en observación.
9:36 Cuando me presenté en la oficina supe que en toda la cabina había huellas de manos. De adultos y de niños. Además, había pisadas por todas partes, todas de Pies Descalzos, así como yo las había visto. Yo platique lo que había sucedido, lo que sentí dentro del tráiler y lo que escuché. También lo que vi en el monte, pero para los encargados mi versión solo. Pasó a formar parte de las muchas excusas que daban los choferes para intentar tapar algún error. Por el lado contrario, los compañeros si creyeron mi versión, otros que habían callado por temor a que no les creyeran, contaron también sus experiencias, llegando a la conclusión que tal vez los fantasmas que ahí moraban son de las muchas personas accidentadas. Pero no supimos por qué provocarían los accidentes. Muchas veces he vuelto a pasar por ese tramo de la rumorosa porque sigo siendo trailero.
10:44 Lo he hecho de día y de noche, pero ya jamás me ha vuelto a pasar nada. Como eso, cuando algún chofer reportaba haber visto algo en ese lugar, yo era el primero en creerle. No me importaba lo que dijeran los demás. ¿Hasta el día de hoy sigo pensando por qué motivo me agredieron de esa manera, pero sobre todo, cuántos compañeros más corren el riesgo cada vez que pasan por ahí? ¿Y hasta cuándo será eso?
11:34 Por 10 años fui chofer de tráiler en una compañía. Como había lugares a donde iba a dejar mercancía, por lo menos una vez al mes, ya me sabía perfectamente el camino. De hecho, conocí a algunas personas de pequeños pueblos, ranchos o gasolineras donde me había detenido varias veces esto me sucedió una ocasión que paré en un merendero muy cerca de un pequeño pueblo. Ahí había conocido a don Timoteo, un señor de 70 años con quien había hecho amistad. Cuando lo encontraba por el camino, lo levantaba y lo dejaba a las afueras de su rancho. No tenía problema con eso porque me quedaba de pasada. Además, don Timoteo era un señor muy amable y con una plática muy amena.
12:32 Era de esas personas que a todos les hablaba de usted. En esa ocasión lo miré en un rincón. Algo extraño le sucedía porque estaba volteando contra la pared, como si estuviera leyendo algo. Entré directo al baño y cuando regresé ya no estaba. Me senté y a los pocos minutos el señor estaba parado en el mismo lugar y de la misma forma, solo que ahora, con los brazos levantados. Como formando una cruz, estaba así volteando frente a la pared en un momento que lo perdí de vista, ya no lo vi por ninguna parte.
13:14 De verdad que eso era extraño. Le pregunté por él a la persona que atendía las mesas, me dijo que no lo había visto, es más, ya tenía 2 días que no iba por ahí. Pensé que quizás por estar concentrado en su trabajo. Simplemente no le había puesto atención porque yo lo acababa de ver ahí en el establecimiento. Ahí estuve como 40 minutos porque me quedé a comer. Cuando salí miré a don Timoteo a lo lejos, caminando a un lado de la carretera. Iba tan despacio como si no tuviera prisa por llegar a alguna parte. Hasta parecía arrastrar los pies como si algo le pesara demasiado.
14:01 Me Subí al Tráiler y pronto lo alcancé. No toque el claxon para no asustarlo, sólo me emparejé, le grité, pero él seguía caminando como si no me escuchara. Sonreí un poco porque así me lo había hecho un par de ocasiones a manera de broma. Me detuve algunos metros adelante. Entonces abrió la puerta y se subió. Lo saludé con un buenas tardes y le di al camión. Don Timoteo iba tan serio como nunca lo había visto. Traté de hacerle conversación, pero él ni siquiera volteaba a verme. Hasta parecía mirar hacia un punto fijo, sin parpadear, fijándome bien. Se miraba muy pálido, no se movía ni para respirar. Eso ya no me parecía hacer una broma. Llegamos.
14:55 A una parte de la carretera que podría decir era la mitad del camino. Entonces don Timoteo Volteó a verme y con una seña me pidió que me detuviera sin decir nada. Me detuve. Entonces se bajó del tráiler y se internó en el monte. Le pregunté a dónde iba, pero no me respondió. Lo miré perderse entre los matorrales. Ahí estuve por espacio de 10 minutos. Esperándolo, pero ya no regresó. Me fui a entregar la carga porque ya se me hacía tarde. Me dije que en unas 3 horas podría pasar a su rancho y saber que le sucedía. Serían como las 4:00 de la tarde, cuando ya venía de regreso.
15:44 Al llegar frente al rancho de don Timoteo me orillé, aunque no se veía ningún movimiento. Me bajé del Tráiler. Caminé hasta llegar al portón y comencé a llamarlo por su nombre. Lo hice varias veces hasta que un señor que pasaba por una vereda muy cerca de ahí me preguntó A quién buscaba. Le dije que a don Timoteo. Entonces se puso muy serio. Me dijo que tenía 2 días de muerto o por lo menos que lo habían enterrado, sin que yo le preguntara qué había pasado, me comenzó a contar. Según me dijo a don Timoteo, lo habían encontrado tirado en medio del monte, muy lejos de la carretera y, lo que era peor, en una posición bastante extraña. Nadie sabía a ciencia cierta que le había pasado. Pensaba que eso no podía ser porque yo lo acababa de ver así apenas unas cuantas horas.
16:49 Le pregunté si hablábamos de la misma persona, entonces me lo describió, no había duda, era mi amigo. Le pregunté cómo lo habían encontrado. Me respondió que no me gustaría escucharlo. Todo eso se estaba tornando muy extraño. Entonces le insistí que me dijera qué había pasado con él. Me dijo que estaba tirado, formando una cruz dentro de un círculo y rodeado de veladoras. Tenía cortes por todas partes y según habían dicho las autoridades, no tenía nada de sangre como se lo habían llevado al pueblo.
17:35 Casi nadie sabía de su muerte, mucho menos cómo lo encontraron. Le dije que no podía ser porque yo lo acababa de ver. Cuando le dije el lugar donde se había bajado del tráiler. Era ahí exactamente donde estaba tirado. Le aseguré de nuevo que yo lo había visto. Entonces abrió los ojos porque ya una persona había fallecido, al parecer de miedo. Lo último que dijo fue que había visto a don Timoteo. Me pidió que no me asustara, pero que él sabía que todo había sido un sacrificio en honor al diablo. Por eso se aparecía para que no me fuera a pasar. Igual me recomendó que fuera a ver a la curandera del pueblo para que me hiciera una limpia, porque si no, don Timoteo se me seguiría apareciendo, quizá hasta matarme de miedo. Un poco nervioso seguí mi camino. Ya en otro viaje, de ser necesario, visitaría a esa mujer la curandera, porque en ese momento ya se me estaba haciendo tarde y no quería llegar tan noche a la ciudad. Manejé pensando cómo pudo ser posible que hubiera visto a mi amigo muerto.
18:57 Iba sumido en mis pensamientos. ¿Cuando a la orilla de la carretera, miré a un hombre, me le quedé viendo porque quién estaba ahí siguiéndome con la mirada? Era don Timoteo. Me seguí de largo sin voltear. En unos cuantos segundos. Me dije 1000 veces que lo había imaginado. Ya estaba por convencerme de eso. Cuando de nueva cuenta lo miré parado ahora a mi lado derecho, quizás esperando a que me detuviera para subirse al tráiler, como muchas veces lo había hecho, los nervios se apoderaron de mí. Porque yo sabía que eso ya era cosa de otro mundo.
19:41 Aceleré para alejarme lo más pronto de ahí, pero más adelante lo volví a ver. Entonces no sé cómo, pero tomé una decisión dominando mi miedo. Frené el camión de manera brusca, escuché el rechinido de las llantas. Me acuerdo que estaba temblando. Tenía 2 opciones. Regresarme a ver a la Curandera para que me ayudara o seguir hasta la ciudad, pero sabiendo que quizá don Timoteo se iría conmigo, decidí que me regresaría. Manejé hasta el merendero para poder dar la vuelta. Aunque ya no miré a don Timoteo, todo el camino maneje tenso con esa sensación de que en cualquier momento algo iba a suceder. Por suerte no fue así.
20:31 Como pude TI con la casa de la CURANDERA, serían como las 6 o 7. Todavía no oscurecía la señora, me miró con desconfianza porque yo no era de por ahí, pero al decirle a lo que iba me hizo pasar. Me confirmó que a don Timoteo lo habían ofrecido al diablo, por eso se le aparecía a las personas cercanas, porque necesitaba una oración para poder salvar su alma. Yo no necesitaba una limpia ni nada de eso, solo ayudar a mi amigo con una oración, con la ayuda de la curandera. Ahí mismo oré por él, por la salvación de su alma y su eterno descanso. Cuando salí de ese pueblo ya estaba oscureciendo por más que acelere.
21:19 Me agarro la noche, aunque nada sucedió, el camino se me hizo eterno. Al siguiente día pedí cambio de ruta y jamás hasta el día de hoy he pasado por esa carretera. Seguramente mis oraciones le sirvieron a don Timoteo, porque nunca más se me ha vuelto a aparecer. Allá en mis tiempos esto alrededor de 1980, ser trailero no era algo fácil, se necesitaba tener conocimiento de algunas cosas como mecánica, poder cambiar una llanta o saber leer un mapa para no perderse, pero sobre todo tener nervios de acero cuando se necesitaba, porque aunque muchos hasta el día de hoy no lo aceptan. La carretera es traicionera.
22:25 Generalmente todos teníamos un apodo. A mí me decían La sombra, de hecho así se llamaba mi tráiler. Siempre me distinguí por agarrar los viajes que los demás rechazaban, ya fuera por la distancia o por la peligrosidad de la carretera. En una ocasión que tenía descompuesto mi camión, entré como chofer a una nueva empresa. Y como es de suponerse, empecé sin conocer a los demás choferes ni el historial de las cosas que habían sucedido ahí. La verdad, yo no entré preguntando nada. Mi intención era trabajar un mes, ganar lo suficiente para arreglar mi tráiler y salirme. Cuando hice el primer amigo me preguntó, sí, ya sabía lo del Tráiler 9, le contesté que no.
23:18 Entonces me dijo que no me podía decir mucho, pero que ese camión estaba embrujado. Quizás me noto que no le creía. Por eso comentó que el día que me tocara manejarlo lo iba a comprobar yo solo dibujé una sonrisa. Las primeras 2 semanas transcurrieron normales, la mayoría de los viajes que hice fueron cortos. Entonces no tuve ningún problema. Como ya me hablaba con otros choferes, le pregunté si era cierto lo que decían sobre el tráiler 9 porque me había quedado con esa intriga. Todos me dijeron lo mismo, que no podían hablar mucho de eso, pero que además no me querían asustar porque un día quisiera o no lo tenía que manejar, aunque esa unidad estaba embrujada. A los dueños no les importaba y no los sacaban de circulación a pesar de las cosas que se decían sobre él. Una mañana sucedió.
24:28 Me asignaron ese tráiler para realizar un viaje bastante urgente y largo, además con una carga pesada. Acepté sin peros. Ya lo quería comprobar si era cierto todo lo que decían. Pensaba que solamente me querían asustar. Como si fuera un novato y eso no iba a suceder. Cuando supieron los demás chóferes que me subiría a ese camión, me empezaron a contar sus experiencias, cosas extrañas que les habían sucedido cuando habían manejado el Tráiler 9. No lo voy a negar. Todas sus historias escuchaban muy reales.
25:09 Uno de ellos contó que en plena carretera, siendo de noche, había escuchado voces. Y que lloraban algunas mujeres, pero no llevaban a nadie en su camión. Nos platicó que por alguna razón le dieron muchas ganas de llorar. Otro, un señor ya ha entrado en años. Me aseguró que una madrugada se le había aparecido un niño sin ojos dentro de la cabina. Dejó huellas de sus manos e incluso encontró algunas manchas de sangre. Lo más terrible que escuché fue cuando un chofer lo habían agredido. Mientras manejaba le estiraron los cabellos y le tapaban los ojos con unas manos pequeñas. Por eso se había salido de la carretera. Por suerte no se volteó.
26:02 También supe que la mayoría de ellos se les habían atravesado niños que luego desaparecían entre los arbustos. Aseguraban que era ese camión el que tenía algo malo porque ninguna otra unidad. Les había pasado una cosa así. A ninguno de los choferes los habían asustado. Solo en el 9 les pregunté si sabían porque sucedía eso. Un motivo había de haber. Entonces bajando la voz me contaron que el hijo de uno de los socios mayoritarios de esa empresa traficaba con seres humanos. En su mayoría niños y en una ocasión más de 20 se les habían muerto durante un viaje. Ese muchacho se había fugado del país. Desde entonces los espíritus agredían a los choferes. Me contaron muchas cosas más que involucraban personas fallecidas en ese camión, accidentes carreteros, incluso 2 infartos fulminantes.
27:05 Como ya me estaba sugestionando, preferí ya no preguntar más, pero a partir de ese momento fue inevitable sentirme nervioso y empecé a imaginarme muchas cosas, no solo que podría ver o escuchar, también que podrían suceder. Ya por la tarde, el tráiler estaba cargado con doble remolque y esperándome. Lo miré a lo lejos con recelo. No me detuve ni me intimidé. Eso sí, me Subí al camión sintiéndome algo nervioso, lo encendí y salí de la compañía. Me acuerdo que alcancé a ver que algunos de mis compañeros me veían los primeros kilómetros. Fueron de tención, manejé por 2 horas sin que escuchara ni sintiera nada.
27:56 Ya me estaba sintiendo cómodo cuando de pronto escuché que un niño dijo, Papá. Fue tan claro que volteé varias veces al medio del camarote. Sentí un escalofrío al comprobar que no había nadie. Poco a poco me sentí como si fuera acompañado por alguien. Volteé para ambos lados. Al mirar el monte me sentí solo a mitad de la nada en una carretera desconocida y avanzando despacio por lo pesado del camión. Me repetí muchas veces que no pasaba nada, sólo era mi imaginación.
28:36 Aunque intentaba hacerme El Fuerte, seguía sintiéndome vulnerable al entrar a una zona de curvas. Volví a escuchar algo, era un llanto exactamente atrás de mí. Me acuerdo que comencé a rezar el padre nuestro para ver si así dejaba de escucharse. Pero por el contrario, más incremento. Nunca había sentido un escalofrío tan fuerte. Sabía que ahí estaba alguien, tal vez el espíritu de uno de esos niños muertos. Por eso no quise voltear como pude salir de ese tramo y la tensión bajó, aunque ya no escuché nada.
29:22 Los escalofríos fueron constantes, además por gran parte del recorrido. Me sentí observado por alguien o algo que no podía ver. Por suerte solo fue un tramo de carretera. Ya de regreso venía nervioso. Al pasar por el mismo lugar comencé a sentirme sofocado. Entonces supe que volvería a suceder y así fue. De nueva cuenta se escuchó ese llanto, sólo que ahora más fuerte y aterrador. No sé cómo explicarlo, pero yo sentía que me llegaba hasta los huesos. La voz de un niño me preguntó Por qué les había hecho tanto daño. Lo único que se me ocurrió decirle que yo no había hecho nada y que le prometía ofrecerle una misa para que descansara en paz.
30:15 Además, no volvería a manejar ese tráiler. Se escuchaban otras voces y más llantos. El motor del Tráiler se aceleró tanto que casi pierdo el control o El Niño que llevaba atrás empezó a empujar el asiento y a golpear todo el medio camarote. Lo único que pude hacer fue gritarle basta, aunque de repente todo se calmó e incluso el motor del camión se normalizó cuando regresé a la oficina. Algunos de mis compañeros me estaban esperando para que les contara mi experiencia, para que no fueran a burlarse de mí.
30:57 Les aseguré que nada extraño me había pasado. Me di cuenta que no me creyeron, sin embargo, no me preguntaron más. Ese fue el último día que trabajé ahí de que me sucedió. Eso ya hace muchos años, todavía apenas unos meses atrás, era trailero. Nunca más me sucedió algo así, tan terrorífico. Ahora que lo cuento, me dicen cómo fue posible que pude soportar una cosa así, porque fue terrible. Mi respuesta hasta el día de hoy es, no lo sé, querida comunidad.
31:38 Hasta este punto que te han parecido los relatos de traileros. ¿Usted que haría? Si fuera uno de ellos, uno de nuestros protagonistas conduciendo una de estas carreteras de México, estas carreteras tan solitarias que durante las madrugadas no aparece ni un carro más, ni un vehículo, solo fantasmas sobre estas y te piden un aventón, te leo en los comentarios. Y si eres nuevo, no olvides suscribirte. Continuamos muy buenas noches a toda la comunidad de Inframundo. Mi nombre es Ana.
32:42 Tengo algún tiempo escuchándolos más o menos como año y medio. Y me parecen increíbles los relatos de otros compañeros. Así es, aunque para muchos no les pareciera común. En un tiempo fui chofer de tráiler, tal vez en las ciudades era una mujer trailera era hasta cierto punto normal, pero como yo vivía en un pueblo pequeño de Veracruz, entonces eso era mal visto hasta por mi propia familia. La verdad, poco me importaba. Yo tenía que salir adelante y ahí en el pueblo había muy pocas oportunidades para lograrlo.
33:22 Si de por si ya era una mujer bastante dura a causa de que tenía 5 hermanos, ahí me hice todavía más. Me tenía que hacer respetar a la fuerza porque nadie lo puede negar y el acoso existe en todas partes. Y eso que era una mujer de uno 75 cm era alta. Comparada con todas las muchachas de mi pueblo, mi tráiler no lo traía con mariposas o flores rosas, al contrario una enorme calavera resaltaba desde lo lejos, por lo mismo los choferes me decían la muerte y quizás también por eso me respetaban. También es cierto que otros ponían en duda mis preferencias, aunque si platicaba con mis compañeros. No tenía muchos amigos ni me comunicaba por el radio durante los viajes.
34:19 Por lo mismo, cada vez que entraba a la carretera estaba yo sola, como nunca me había pasado nada que pusiera en riesgo mi seguridad. Así me sentía tranquila. En una ocasión viajé a Monterrey para regresar. Me traje una carga urgente a la ciudad de Veracruz. Por lo mismo me permitiría entregar ya después de las 8:00 de la noche. Otras veces lo había hecho así sin ningún problema. Me faltaría 1 hora para llegar al puerto. Cuando miré que a lo lejos una mujer me hacía señas para que me detuviera. Nunca había levantado a nadie en la carretera, mucho menos en la noche, no solo por precaución, también porque estaba prohibido por la empresa. Desde que entré a manejar me juré que nunca lo haría. No sé, porque me detuve, tal vez porque era una mujer. Además, hacía frío y estaba a punto de llover. Ya había aparecido los primeros relámpagos, se subió de prisa y me saludó.
35:28 Se notaba muy preocupada. Le pregunté que le había sucedido. Entonces me dijo con voz temblorosa que un animal extraño la venía persiguiendo. ¿Le pregunté, qué clase de animal? Me respondió uno. Como nunca has visto, me le quedé mirando extrañada. Ella volteó al monte y me miró nerviosa. Dale al camión porque ahí viene. Sin saber realmente qué era lo que sucedía, me Subí a la cinta asfáltica. Me gritó acelera más porque ya lo tenemos aquí para que se calmara un poco.
36:09 Pisé el pedal y metí el cambio. Apenas tomábamos vuelo cuando algo fuerte golpeó la puerta del lado del copiloto, me asuste y voltee a ver que había pasado. Sólo fueron unos segundos, pero esos bastaron para que perdiera de vista la carretera. Entonces me salí. Por suerte no íbamos recio. Entonces todo quedó en una fuerte sacudida, pero se me apagó el motor. Afuera lo relámpago se incrementaron. Con eso se iluminaba el extenso monte. La mujer cada vez se ponía más nerviosa y miraba por la ventana tratando de encontrar a ese animal que nos había impactado. Se preguntó muchas veces en dónde podría estar escondido. La mujer gritó porque de nueva cuenta algo nos golpeó, solo que esta vez con mucha más fuerza.
37:08 Fue tanto así que la cabina se movió. Ya asustada, le volví a preguntar qué clase de animal era ese. ¿Y por qué la perseguía? Me dijo que ella lo había invocado. Me estaba dando a entender que eso a lo que ella llamaba un extraño animal, en realidad era un demonio o algo fuera de este mundo. En ese momento me arrepentí de haberla levantado y hasta pensé impedirle que se bajara. Le pregunté que hacía en el monte. A esas horas me dijo que intentaba hacer una petición al diablo. Para obtener dinero, pero que las cosas se habían salido de control.
37:49 Ahora pretendía llegar a Veracruz, entrevistarse con un brujo poderoso para que le ayudara porque no quería morir. No había tiempo para discutir, algo que no entendía. Encendí de nuevo el motor y aunque con alguna dificultad me volví a subir a la carretera, la mujer no dejaba de gritar. Me pedía que fuera más rápido porque esa bestia cada vez se volvía más fuerte. Por tercera vez nos golpeó en la cabina del Tráiler por la velocidad en la que iba. No era un animal de monte, ya llevaba 2 o 3 km y a esa cosa lo que fuera no podía dejarla atrás.
38:35 Por suerte el tráiler iba cargado. Entonces soportaba los embates. Por espacio de una media hora fuimos perseguidas por ese animal que cabe mencionar ya hasta ese momento no lo había visto, pero en una ocasión que golpeó el vidrio del lado del copiloto. Voltee, aunque solo fueron unos pocos segundos, me bastaron para describirlo como un enorme perro de ojos rojos y enorme hocico. Me acuerdo que también yo me llené de terror. Entonces hice lo que nunca tomé, el radiofrecuencia y pedí la ayuda de cualquiera de mis compañeros.
39:18 No pasó mucho tiempo en que 2 de ellos me respondieran sin pedir explicaciones ni perder el tiempo. Me dieron su ubicación, nos toparíamos hasta después de unos 20 minutos. Por lo tanto me pidieron resistir. Cuando llegamos a las orillas de Veracruz me detuve en un lugar bastante oscuro. La mujer me dijo que a unos 200 M que daba la caza del brujo, me pidió que le alusara con el tráiler. Me dio las gracias y se bajó corriendo hasta perderse de mi vista antes de llegar a la fábrica donde iba a dejar la mercancía. Me alcanzaron los 2 compañeros después de Platicarles lo que había ocurrido.
40:06 Me aseguraron que al bajarse la mujer yo ya no corría peligro porque ese animal o demonio la perseguía a ella, no a mí eso me ayudó para calmarme un poco. Por suerte así fue, aunque uno de mis compañeros me acompañó hasta mi pueblo, ese animal no apareció por ninguna parte y nunca lo he vuelto a ver, no por lo vivido, dejé de ser chofer de tráiler. Se necesitaba mucho más que eso para hacerme renunciar. Sé que no tengo que decirlo. Nunca más volví a levantar a alguien en la carretera, aunque fueran mujeres, y desde ese día me mantengo en contacto con los compañeros choferes.
40:55 Nunca más volví a levantar a alguien en la carretera, aunque fueran mujeres. Y desde ese día mantuve en contacto con los compañeros choferes, sobre todo cuando estaba de viaje. Para los que preguntan si el diablo existe por esa experiencia que tuve, les puedo asegurar que sí, pero no así como nos lo han hecho creer, de color rojo y de cuernos. ¿Cómo sale en las cartas de la lotería? Les aseguro que es mucho más aterrador. Espero no volverlo a ver nunca más en mi vida. Saludos a todos los choferes que conducen por las carreteras de México.
41:39 Hasta aquí llegamos, queridos infra escuchas, querida comunidad con los relatos de esta noche, si alguna de estas historias te dejo pensando déjamelo en la caja de comentarios y dime cuál fue la que más te perturbo, suscríbete a Inframundo, relatos. Para no perderte los próximos videos, porque aquí la noche apenas comienza, descansa, si es que puedes, te deseo dulces pesadillas.
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