Jan. 13, 2026

9 ATERRADORES RELATOS MACABROS DE MILITARES MEXICANOS EN LA SIERRA | INFRAMUNDO RELATOS

9 ATERRADORES RELATOS MACABROS DE MILITARES MEXICANOS EN LA SIERRA | INFRAMUNDO RELATOS
9 ATERRADORES RELATOS MACABROS DE MILITARES MEXICANOS EN LA SIERRA | INFRAMUNDO RELATOS
Inframundo Relatos De Terror
9 ATERRADORES RELATOS MACABROS DE MILITARES MEXICANOS EN LA SIERRA | INFRAMUNDO RELATOS

Nueve relatos oscuros narrados por militares mexicanos que estuvieron destinados en sierras, retenes y caminos donde la ley dejó de existir.
Estas historias no vienen de leyendas, sino de testimonios de hombres que vieron cosas que ningún informe oficial se atrevería a registrar.

Sombras que se movían entre los árboles, figuras que observaban desde la oscuridad, presencias que no parecían humanas y encuentros que marcaron para siempre a quienes portaban un uniforme.

En este episodio de Inframundo Relatos recorrerás zonas prohibidas de México, acompañando a soldados que se enfrentaron no solo al peligro, sino a algo mucho más antiguo y desconocido.

Escucha con audífonos y decide por ti mismo qué tan lejos llega la realidad cuando cae la noche en la sierra.

00:00 INTRO00:40 MILITARES EN LA SIERRA25:09 MI HIJO MILITAR31:32 LA SOMBRA37:44 LAS VAMPIRAS49:21 PREMONICIÓN55:11 SOLDADOS CAIDOS1:01:06 LAS ARMAS DEL DIABLO1:06:32 ME QUISIERON AHOGAR1:12:37 TRAGOS CON LA MUERTE

0:00 ¿Qué tal familia? Espero que se encuentren hórridamente bien del otro lado de la pantalla. Es un nórrido placer tenerlos aquí de nueva, cuenta. En esta ocasión les contaré algunas anécdotas ocurridas en la selva en la sierra, relatos de militares que, por increíble que parezca, les ocurren fenómenos paranormales sin más. Apaga la pequeña luz de tu habitación, comencemos.

0:47 Muy buenas noches a toda la audiencia. Mi nombre es G Ramón L No diré mi nombre completo porque aún estoy en activo y tengo un buen cargo que no me gustaría perder. Pero esta historia que no le he contado a nadie de mis conocidos es tan única que tengo que sacarla de mi garganta. Me pasó mientras aún era un soldado raso en mi Natal Veracruz. Por allá, el sol estaba quemando más de lo normal y nos dejaba con un color de madera a todos los muchachos que hacíamos el rol.

1:29 Recuerdo que las vueltas a la pista eran las peores. La mayoría nos levantábamos especialmente temprano para evitar que los rayos del sol nos dejarán agotados. Pero los sargentos luego nos dejaban como castigo dar las vueltas en ese calor horrendo. Después de pasar un periodo con varios de esos castigos, finalmente me tocó la primera asignación que debía cumplir. Teníamos que ir a buscar a un supuesto grupo que habían visto en las inmediaciones de la selva veracruzana. Se suponía que solamente eran civiles que estaban llevando a cabo actividades ilegales.

2:15 Como éramos puro novato, no debía ser nada peligroso porque no se tenía información de que hubiese alguna cuestión de narcoestupepacientes en ese sitio en específico. De cualquier manera nos dieron el equipo de acuerdo al Protocolo y nos mandaron para verificar que no estuvieran cazando animales de forma ilegal o alguna actividad similar. El primer día pasamos por todos los puntos donde se nos había informado que los vieron, pero no encontramos nada.

2:56 Nos regresaron a una ubicación cercana y por la noche tocó otro rondín para identificar los posibles caminos donde podrían haber estado pasando, en ese momento no sabíamos a qué nos íbamos a enfrentar, de forma que aún estábamos bromeando en nuestro vehículo, éramos solamente 10 novatos y 5 elementos de más experiencia en esa ocasión. Las armas estaban en nuestros hombros, pero apenas si las teníamos en cuenta. Creo que realmente nadie pensaba que fuéramos a encontrar nada. Incluso los veteranos mencionaron que no había forma en que los perpetradores de las actividades anormales no se hubieran enterado de nuestra presencia. Que a veces simplemente se trataba de un efecto disuasorio para evitar que las actividades criminales siguieran creciendo. Ellos nos contaron que en su carrera eran pocas las ocasiones en que habían tenido que enfrentarse a balazos. Casi siempre era más una cuestión de atender desastres naturales.

4:15 O hacer patrullas para que la criminalidad no aumentará. En medio del recorrido, uno de los elementos elevó la mano y nos indicó, silenció inmediatamente, la atmósfera cambió a una tensión horrible, sentí como los pelos de mi nuca se estaban parando solamente de imaginarme lo que podría pasarnos. Y el conductor mismo que había pedido silencio, apagó las luces del vehículo y comenzó a andar. Lo más quedo que pudo. Afortunadamente los transportes del ejército eran buenos, así que podríamos llegar hasta cierto punto de improvisto sobre nuestros enemigos.

5:04 El sargento que nos acompañaba tenía a su disposición unos binoculares con visión nocturna. Le indicó con señas a otro de los militares lo que había al frente y el lo reprodujo a nosotros, pese a que era de noche, había una buena luz de Luna que nos ayudaba a mantener la vista en los demás. Al parecer había un grupo de unas 5 personas muy al frente, iban a pie y se habían metido a la jungla. El vehículo tan sólo suficiente como para que viéramos el punto donde se habían internado en la selva y efectivamente había unas hojas rotas por donde esas personas habían pasado.

5:54 Mi corazón se acelero, ya sentía las manos sudando. Con la anticipación de un posible encuentro, nos indicaron que bajáramos del vehículo, nos colocamos los lentes que teníamos para esa misión. Y de pronto podía ver con mayor claridad lo que pasaba al frente. Todo era de una tonalidad verde que molestaba un poco, pero sería mejor que andar a ciegas en la selva. 2 de los veteranos iban al frente uno. Al final, los otros se quedaron en el vehículo para esperar el retorno.

6:36 La comunicación estaba establecida. Nos indicaron caminar en línea detrás de ellos para evitar que supieran el número exacto de personas que iba en el pelotón. Nos movíamos con el mayor silencio posible, esquivando plantas y hojas al por mayor. Unos minutos, luego de que el mundo se volviera una maraña de hojas y humedad, comencé a sentirme observado. Sabíamos que en esos puntos. Había algunos grandes felinos depredadores, cocodrilos y serpientes, además de las personas que íbamos siguiendo, de forma que decir que tenía la piel de gallina era poco.

7:22 El soldado de enfrente levantó la mano y nos detuvimos. Luego indicó que al frente estaban los objetivos. Nos indicaron colocarnos en una especie de media Luna alrededor de los mismos. Desde mi ángulo podía ver a las personas reunidas en torno a una especie de base de piedra. Estaba medio cubierta por las plantas y la Tierra, pero al parecer esos individuos habían quitado todas las cosas con tal de que se vieran las rocas. Ellos nos estaban dando la espalda, se veían como personas normales.

8:04 Con sus ropas de manta y de telas ligeras para poder soportar el calor asfixiante que a nosotros ya nos estaba causando sudar por completo los uniformes. Uno de ellos, que era una anciana bastante mayor al menos de 80 años, caminó al centro del Círculo de Piedra. Su cabello cano y largo estaba atado en una trenza. Tenía puesto un vestido completamente blanco. Los pies se los descalzo antes de llegar al centro. Una vez ahí sacó de entre sus ropas una daga que brilló a la luz de la Luna el metal estaba bien pulido, el mango se veía que era de algún metal precioso por la forma en que emitía destellos enseguida. Se metió la aguja en el cuerpo.

9:04 No alcancé a ver el punto exacto donde se había herido, pero así como el metal entró en su cuerpo, lo sacó sin emitir un sonido. Vi un chorro de sangre que caía sobre la roca y su cuerpo se derrumbó, dejando la daga tirada cerca de ella. Nos quedamos petrificados, luego otro de los asistentes. Que se veía que era una persona joven, tomó la daga y regresó a su sitio. Después de eso, la roca comenzó a calentarse. Sentimos la onda de calor profunda que lanzaba el cuerpo de la anciana. Parecía estar achicharrándose, pero a las demás personas parecía no hacerles daño.

9:55 Mi mente se nubló al ver ese acontecimiento. Sentía que no tenía ninguna lógica que pasara eso después de que cada parte de la señora quedó carbonizada, luego de que su piel se achicharró y los tendones se retorcieron, haciendo parecer que ella estaba siendo torturada de formas horribles. En esos instantes, una puerta de piedra también apareció en el fondo de la selva, más que haber salido de la nada. Era como si de pronto las plantas que la cubrieran se hubieran hecho a un lado, convocadas a otro punto. Por alguna razón más allá de nuestro entendimiento. Enseguida las personas comenzaron a caminar en esa dirección con la resolución de entrar en la puerta abierta. Con un movimiento de la mano, el sargento avanzó pidiendo al resto que hiciéramos lo mismo.

10:56 No calculamos que esa fuera una trampa, ya que al momento que el hombre llegó al centro del círculo junto a otros 3 de mis compañeros, yo era el siguiente, en la fila, sus pies parecieron pegarse a la piedra y el ciclo de calor empezó de nueva cuenta. En ese momento los vimos gritar sin poder hacer nada. Y los individuos que antes parecían seres humanos. Regresaron a vernos, pero al notar sus rostros vimos que la piel la tenían levantada debajo de ella. Se notaba una especie de escamas o alguna cosa similar, y sus ojos eran oscuros completamente. Sin dudarlo, mis compañeros comenzaron a dispararles sin parar.

11:48 Era como si los quisiéramos llenar de balas. De plano me quité los lentes porque los destellos constantes de las armas hacían que fueran inútiles. Vi con horror a las personas saltar de un lado a otro de los árboles para tratar de lanzarse sobre nosotros, mientras los atrapados en las rocas seguían lanzando alaridos de dolor. Realmente esa cosa los estaba hirviendo vivos. Las botas se habían consumido, olían a plástico quemado e incluso el metal de sus armas se habían consumido. En ese fuego extraño por completo, les escurría de las manos como si se hubieran lanzado a una fundidora.

12:38 Mi mente comenzaba a dar vueltas sin poder hilar un pensamiento. Solamente dejé que mis manos hicieran lo suyo y en medio de una vista estroboscópica de la situación, a cada parpadeo que daban mis ojos, veía una imagen terrible de cómo uno de esos seres ya estaba encima de un compañero sacándole los ojos. Luego otro de esos seres destripado por una lluvia de plomo que fácilmente hubiese terminado con un tanque. Después los ojos de uno más saliendo hecho pedazos, al igual que su cráneo, la masa encefálica de la criatura cayendo como una lluvia infernal sobre todos después de varios minutos, era como si nuestros uniformes fueran de un rojo o negruzco, más que el verde tradicional de los píxeles usados para la selva. Pese al daño recibido, algunos de ellos, los que parecían ser hombres, se retorcían en su propia inmundicia y, aunque estuvieran seccionados a la mitad, seguían tratando de atacarnos.

13:57 Noté que tenían unas garras especialmente largas en lugar de uñas. El tono oscuro de las mismas me recordó a las patas de un cocodrilo. Al igual que la piel que se había quedado visible luego de que las balas las atravesaran sin piedad, no podía dejar de preguntarme a qué demonios le estaba disparando, que estábamos presenciando en esa zona porque aquella mujer se había sacrificado y que era lo que todas esas personas o lo que fueran, querían hacer en ese sitio. De no haber sido por toda adrenalina que me recorría en el cuerpo, creo que me hubiera desmayado en ese momento o gritado y vuelto loco ante las cosas que estaba viendo.

14:50 Mi cabeza simplemente no podía acabar de entender el horror verdadero de encontrarse frente a seres inteligentes que se escondían entre nosotros. Tenía el pulso tan acelerado que simplemente. Seguía apretando el gatillo, aunque el parque ya se me había acabado por completo. Finalmente me di cuenta de que habíamos acabado con los 6 entes que estaban por entrar en esa puerta, mientras que los demás compas, atrapados en la roca, se habían consumido hasta los huesos y al menos otros 2 efectivos estaban tirados en el piso. Destripados apenas reconocibles.

15:36 En medio de ese baño de sangre, llamaron al vehículo para poder ver mejor la escena. Los conductores se apresuraron y no pudieron reprimir un grito de horror al ver todo lo ocurrido. Enseguida, los superiores que quedaban ordenaron que un voluntario acudiera al interior de la puerta para averiguar qué demonios había pasado. ¿Qué era lo que valía tanto la pena? Me ofrecí porque la curiosidad me estaba ganando más. Que el deseo. De ver lo que podría ocurrir. Pasé con cuidado alrededor del círculo y con una bocanada de aire en los pulmones.

16:20 Me metí apuntando con un arma nueva y bastante parque en los bolsillos. El interior del pasillo de piedra al que estaba entrando olía a humedad profundamente. Me tuve que poner los lentes de nueva cuenta para ver en la oscuridad profunda. A los lados del pasillo había pintadas varias imágenes de diferentes seres, entre ellos algunos que parecían serpientes y que se notaba que eran los demonios de esa narrativa. El corredor se abrió en una galería enorme que tenía un techo alto. En las paredes de ese lugar se repetía el patrón de seres.

17:05 Y alrededor del sitio había varios asientos que al observar más de cerca noté que realmente eran una especie de nidos. Tenían colocadas montones de plantas para lo que fuera a pasar se hiciera. Ahí. Ninguno tenía nada de huevos, o mucho menos, así que una vez que vi todo eso salí para reportarlo. Ya que enese.no había comunicación por radio, al enterarse del lo ocurrido, nos ordenaron ver los cuerpos y efectivamente los de las mujeres, que eran unas 5 en el interior, donde una dama normal tendría su útero y demás órganos reproductivos. Ellas tenían una especie de saco lleno de huevos del tamaño de lo que podría ser una gallina.

18:02 Un escalofrío horrible me recorrió el cuerpo. Esos entes estaban a punto de reproducirse y para eso necesitaban estar en un sitio ancestral. El sargento nos vio con una cara pálida y expresión neutra, como nunca le habíamos visto antes. Enseguida nos ordenó custodiar la zona y llamó al cuartel. Se nos dijo que teníamos que quedarnos ahí por un tiempo hasta que llegar a una unidad especial. Los hombres tardaron apenas 1 hora en llegar, bajaron en un helicóptero pintado de negro en una zona no tan lejana de la ubicación y luego se presentaron con nosotros. Comenzaron a recoger nuestras declaraciones y todos los restos de los compañeros.

18:54 En esos momentos mi corazón latía como loco y su daba mares. Nos interrogaron de todo. Después tomaron fotos de la masacre, muestras de todo tipo, se metieron en la estructura descubierta y finalmente comenzaron a recoger todos los cuerpos del piso. Una vez terminado eso, nos pidieron regresar al camino. Tendrían que limpiar el área por completo. Al principio no entendía que quería decir eso, pero cuando sacaron los lanzallamas me di cuenta perfectamente que querían decir quemar todas las evidencias. Tardaron un par de horas lanzando combustible a una buena zona de la selva, mientras que otros realizaban una excavación contra fuegos.

19:46 Encendieron todo. Esperaron a que se consumiera ese calor infernal. Y después apagaron las llamas. Una vez conseguido eso, destruyeron las rocas y todo rastro de la estructura que hasta ese momento habíamos tratado de conservar. Me sorprendió que realizaran todas esas acciones. Cuando le pregunte al sargento qué estaba pasando, me dijo que era simplemente la manera en el que el Gobierno se deshacía de todas esas cosas. Lo vi con ojos que pedían mayor explicación. Asintió y me comentó que necesitarían un trago para decirlo. Esperamos las órdenes y una vez que nos liberaron, nos fuimos directo a la estación a dormir.

20:37 Antes de hacerlo, el sargento me jalo aparte, sacó un pequeño contenedor con un líquido que olía a alcohol fuerte y me dio un trago. Lo tomé con gusto después de eso. Luego, sentados en las afueras de la instalación, mientras veíamos el amanecer, me comentó que ese tipo de seres estaban en todas partes del país, no sabía si del mundo, pero al parecer cuando los humanos por instinto decían no vivir en ciertas zonas salvajes de México, era por una razón a él. Le habían tocado presenciar al menos 6 de estos encuentros en su carrera.

21:19 Con todo tipo de seres me confesó que en las selvas del sur podrías encontrar duendes o caníbales que te tratarían de superar para comerte mujeres misteriosas que se llevan a los menos precavidos, a una muerte segura, entes como esos que vimos. Que se notaba que eran alguna especie de reptil con forma de humanos y quizás los más escalofriantes de todos, gentes que tenían la apariencia exacta de un ser humano, pero que parecían tener una cosa ligeramente diferente, algo que tu mente registraba de inmediato y que te hacía sentir raro con ellos.

22:06 Estos últimos usualmente reemplazaban a tus compañeros o amigos sin que te dieras cuenta, hasta que un día en algún operativo recibirán un tiro y al llevarlos con el médico, todos se dieran cuenta con horror que no eran ni remotamente humanos, sino una especie de entes con el interior conformado por un líquido negro espantoso. Además de que ninguno de los órganos se distinguía de los normales, quizás eran extraterrestres. En México también había mucha información sobre avistamientos de este tipo de seres, pero todo era monitoreado y estudiado por una división especial del Gobierno no sabía nada más sobre ello, excepto que.

22:59 Esas personas siempre se presentaban cuando había que hacer algo, en especial su confesión me dejó en blanco. Le pregunté cómo era posible que nada. De eso lo. Supiera la gente común a lo que me vio de forma burlona y se rió con ganas, como si le hubiera contado un chiste excelente, me dijo que todos sabían. Que eran parte de esos relatos que se escuchan en Internet y dudaba seriamente de ellos, que incluso se habían colado vídeos en redes sociales. Pero a veces la verdad era tan espeluznante que la mayoría de las personas prefería simplemente evitarla para que nadie perdiera la cabeza.

23:46 ¿Después de todo, que preferiría el público? Vivir bien su vida sabiendo que ese tipo de entes ronda nuestras ciudades, que por dentro pensamos que eran fortalezas, pero la verdad es que se convertían en dianas o campos de casa para todas esas cosas o simplemente trabajar sus días en paz, tener hijos y seguir con lo que la vida marcaba como deseable y propio de personas comunes. Me quedé pensando en toda la razón que tenía al decirme eso. Guardamos silencio después de todo.

24:28 Al día siguiente disolvieron a nuestra compañía y nos mandaron a distintas zonas del país. Después de 30 años de eso aún me atormentan las palabras del sargento y creo que seguiré pensando en ellas ya que les cuento mi historia. Sé que creerán que no es real y los entiendo. Nadie quisiera abrir los ojos al horror real de la existencia. Es algo de lo cual no se puede regresar. Muchas gracias por escucharme, se despide su coronel. Buenas noches. Para una madre es muy difícil expresar la muerte de un hijo. Mi nombre es Carla Soto.

25:25 Soy originaria de los Mochis, Sinaloa. A pesar de que ya han pasado varias décadas, aún es para mí imposible olvidar lo que sucedió. Quizás al momento de que escuchen mi relato, piensen que hastacierto.no me lo mataron de horrible manera. Mi hijo Iván desde muy pequeño expresaba sus deseos por entrar a las fuerzas militares en sus cumpleaños y Navidades. Siempre pedía sus bolsitas de soldaditos de juguete. Al paso de los años. Mi hijo logró lo que tanto anhelaba y quizás mucho de lo que uno se espera.

26:10 Llegó a tener alto rango, lo que a la familia nos llenaba de satisfacción y emoción. Pero un día todo eso se volvió. Tristeza y sueños que quedaron truncados tanto para el como a mí por ser su madre. Iván estuvo en una larga temporada en el sur del país. Fueron varios meses los que no miré a mi hijo. Para la temporada decembrina Iván nos llegó de sorpresa y ese año fue una de las mejores Navidades que tuvimos en la familia. Él tenía una novia llamada azalea, pero de antemano sabíamos que andaba con otro muchacho noviando.

26:55 Pero cuando llegó Iván, aquella relación la dejó a un lado para andar de fiesta en fiesta con mi hijo, en ese tiempo, mi hija Rosa María. Trabajaba y una de las vecinas cuidaba Asus 2 hijos pequeños. Ella se llama Aurelia. Te comento esto porque Aurelia fue la última que habló con mi hijo durante las 2 semanas que estuvo mi hijo en casa. Desde que llegó me comentó que los perros de la vecina al verlo llegar estos comenzaron a aullarle. Yo solo le contesté que era porque no lo conocía.

27:36 Y al ver a una persona desconocida, esa era su reacción. Así estuvo por unos días que los perros le hulaban al verlo pasar. Pero no sólo los perros de la vecina, sino que hasta los que había alrededor de la colonia llegó el punto que para Iván ya era insoportable el escuchar que los perros le aullaban en una ocasión llegó temprano y lo miré entrar en su habitación. Y salió con un arma personal. Me dijo que ya lo traían harto aquellos animales y que les iba a meter unos plomazos para que ya no le siguieran aullando. Les juro que no pude detenerlo y les dio un plumazo a los pobres animales, como se lo imaginan.

28:28 Tuvimos problemas con la vecina, pero esto no terminó ahí. Porque, como les comenté, aquellos no eran los únicos que le aullaban cuando él caminaba por la calle, ya para los días primeros del año de 1998, mi hijo se miraba extraño, se notaba distraído y en ocasiones de mal. Humor. Fue cuando platicó con Aurelia su sentir, ella lo notaba nervioso. Y en sus ojos no le brillaba esa chispa de vida que tenemos. Ella llegó como siempre, a cuidar a los niños y nosotros ya nos encontrábamos en nuestros trabajos laborando desde muy temprano. Serían alrededor de las 4:00 de la tarde, cuando llegó Iván a. Casa y en la sala donde se encontraba Aurelia mirando la televisión, mi hijo, en su presencia, sacó su arma. Y se voló la sien, la pobre chica lanzó un grito al ver lo que había.

29:36 Hecho. Una de las vecinas de al lado entró con su marido y encontraron a Iván en el suelo, ya sin vida. Aurelia, con el tiempo me contó que la vecina, al verlo, tomo un pañuelo y le limpió los sesos que le salían de la herida. Y con una toalla que se encontraba en una de las sillas cubrió su rostro para que los morbosos no lo vieran. Hasta el día de hoy nunca he sabido cuál fue el motivo por el cual mi hijo se quitó la vida, pues como te dije desde un inicio, tenía un futuro prometedor y estaba haciendo lo que más le gustaba.

30:22 No sé si tuvo algún problema con aquella que era su novia. Algunos comentan que quizá sus nervios venían ya deshechos por todo lo que ellos miran en esos lugares por los que anduvo. Uno de los vecinos me comentó que los perros ya le avisaban de su muerte, pero ni él ni yo sabíamos de eso hasta ese día que ellos miran a la muerte y mi hijo ya la traía con él desde que llegó. Él, hasta el día de hoy, sigue aquí en la casa, porque lo veo entrar y salir de la que fuera a su habitación. Una sombra oscura se ve pasar en su aniversario luctuoso y un olor a pólvora se percibe en el ambiente. Muchas gracias por darme la oportunidad de contar mi historia.

31:17 Ojalá y aquellos que no creen en los aullidos de los perros lo piensen 2 veces. Y sepan que ellos avisan cuando la muerte nos está rondando cerca. Fui militar hace ya más de 15 años. Me di de baja en el ejército por un suceso que me marcó de por. Vida me llamo Ricardo López. Soy originario del Estado de Oaxaca, actualmente radico en Ciudad Juárez, Chihuahua, muy lejos de mi estado Natal, al que tengo años que no he vuelto mientras estuve en servicio, conocí a Pedro, él era uno de esos que jamás se echaba para atrás a la hora de enfrentar a alguien que se nos pusiera adelante.

32:19 Nos mandaron a una parte alta de la Sierra de Oaxaca, todo estaba entre monte y cerros. Ningún poblado se miraba cerca, ni siquiera a varios kilómetros, a pesar de la vegetación de aquellos paisajes, se miraban bastante extraños. Uno de mis. Compañeros comentó que sólo aquí habitaba el diablo, cosa que a varios de nosotros nos produjo gracia. Pero a los que ya conocen esa región era una falta de respeto, pues aseguran que estos lugares están poblados por espíritus que cuidan los tesoros que están ocultos entre la sierra. En estos lugares siempre tienes que estar en alerta por si hacemos contacto con el enemigo.

33:09 Durante el ascenso, Pedro me confió. Que ya tenía algún tiempo mirando una sombra negra. Que lo seguía a cada momento. En repetidas ocasiones. Al verla, éste le lanzaba lo que tuviera la mano y le gritaba que lo dejara tranquilo. Que se fuera. En ocasiones desaparecería ante su mirada incrédula. En otras, pareciera buscar los rincones oscuros para observarlo desde ahí por unos momentos, eso que escuchaba. Pensé que estaba paranoico o tenía miedo de enfrentar a lo que encontraríamos arriba entre la sierra.

33:51 Desde aquella tarde, Pedro se veía inseguro a cada paso que daba. En muchas ocasiones se le llamó la atención por su comportamiento y su distracción. Algo que ponía en. Riesgo la vida de los que nos encontrábamos a su alrededor, así estuvimos cerca de un mes cuando. Nos tocó la guardia esa noche. Para ser honesto, antes sí me sentía confiado de tener como compañero a Pedro, pero ahora que no estaba en. Todos sus. Sentidos, tenía que cuidarme de lo que sucediera esa noche y de Pedro, por si me confundía con lo que juraba ver. Sería alrededor de la 1:30 de la madrugada cuando vimos a lo lejos a una persona que se acercaba o eso parecía. Era extraño el andar de esa persona. Uno de los cabos le gritó que se detuviera. Eso nos puso en alerta.

34:57 Aquella sombra oscura pasó por un lado de nosotros. Fue cuando Pedro comenzó a gritar desesperado y empezó a seguirla. No pudimos darle alcance a pesar de que íbamos detrás de él. Nos alumbrábamos con las lámparas, pero parecía que la negrura de la noche se la hubiese tragado. Lo estuvimos buscando por un buen rato, pero no lo encontramos. Uno de los cabos comentó que lo más probable era que se hubiera desbarrancado el solo pensarlo me lleno de temor, pues como sea era mi amigo y eso de la sombra en verdad y había quebrado su estado emocional. Tuvimos que regresar a dar parte de lo que había sucedido. El sargento no nos creyó.

35:51 Dijo que muy temprano saldríamos a buscarlo. Por mi mente pasó que nos diría si en caso de que no apareciera, que ayudamos a un desertor. Lo que restaba de la madrugada nos mantuvimos callados. No fue sino hasta que, ya amaneciendo, el sargento se me acercó y me preguntó qué fue lo que vimos. Le explicamos que miramos la sombra de alguien acercarse. Y esta pasó. Por nuestro lado. Y fue cuando Pedro comenzó a seguirlo. El otro compañero también la vio y haciendo un juramento, el aseguraba que era la sombra de la muerte la que se nos pasó por un lado llevándose con ella Pedro. Fue entonces que recordé que Pedro me comentaba de la sombra y su altura era de más de 2 M, pero en ningún momento la describió como si fuera la muerte. El cuerpo de Pedro jamás se encontró, a pesar de que recorrimos grandes distancias por la sierra, nunca me enteré que pusieron en el.

37:03 Informe sobre su desaparición, me siento responsable por lo que le sucedió a Pedro, debí haberle dicho a uno de mis. Superiores, pero me guardé silencio. También pensaba que era lo mejor, que así hubiera acabado, porque el miedo se contagia y yo empezaba a sentirlo. Creía ver sombras oscuras por todos lados. Pero eso ya pasó y solo recuerdo en ocasiones que el cuerpo de mi amigo yace en alguna de las barrancas de la Sierra de. Oaxaca. Muy buenas noches a todos.

37:57 Soy militar de profesión. Me falta poco para jubilarme. Quiero contarles una historia que me sucedió mientras estábamos apostados en un poblado de la Sierra de Guerrero. Nos tocaban labores de ayuda humanitaria. Un huracán acaba de pasar no mucho tiempo antes. Y aunque esa no eran las zonas más afectadas, lo poquito que tenía el pueblo había sido eliminado por la naturaleza. Recuerdo que las casitas de Adobe habían sido arrastradas por el crecimiento de un río cercano. La gente se habían quedado apenas con algunas prendas con que cubrirse.

38:40 ¿Y los pocos alimentos enlatados que había alcanzado a recuperar? Sin embargo, había un temor en el aire que les hacía temblar más los huesos que la propia perspectiva de morirse de hambre en un sitio perdido del. Mundo. El pelotón asignado era de puro canijo. Duro de esos soldados que ya estamos curtidos. En la atención en las personas. Que tenemos ya bien establecida los equipos para darle refugio a los pobladores estaban establecidos y nos estábamos apurando a desazolvar todas las casas de forma que se pudieran habitar lo más rápido posible, avanzaron los días y una noche el más anciano de los pobladores, que usualmente es el jefe de la Comunidad.

39:35 Nos contactó por medio de un traductor que parecía ser uno de sus nietos. Él no hablaba español, de manera que El Niño, que tendría unos 12 o 10 años hacía toda la traducción. Nos saludó y luego nos dijo con vocería que esa noche teníamos que acompañarlos al interior de unas cuevas que estaban más arriba de la montaña. Cuando el teniente le contestó que no podríamos hacer eso, aunque quisiéramos por nuestro deber con la nación, el insistió en que era importante. Aunque fuera por una noche, el resto de los pobladores estaban haciendo cosas un poco extrañas, tomaban todos los elementos de hierro que podían encontrar y los colocaban en forma de cruces alrededor de sus casas y el pueblo. Además de llevarse una buena cantidad en los bolsillos. Entonces fue que el anciano dijo que esa era la noche de las tepehuas.

40:41 El hombre que era originario de ese Estado le comentó que no le tenían miedo ni a una hormiga. El hombre de alto rango que era originario de ese Estado le contestó al anciano que no tenían miedo ni de una hormiga. A lo que el jefe de la Comunidad le comentó también que no se refería a eso. Era el vocablo original por el cual esos pequeños seres destructores habían sido nombrados de esa manera. El jovencito le indicó, sin que el abuelo le dijera que lo más cercano a lo que podía traducir eran vampiras.

41:22 Nos platicaron con miedo real que esas veladas en particular. Bajaban de otras cuevas ocultas de la Sierra, montones de mujeres, unas eran más bellas que otras de cuerpos perfectos que proporcionaban una atención indecible a los hombres de ojos tan oscuros como los de un depredador. Los de los jaguares, que rondaban los árboles, o las serpientes, que se escondían entre las plantas y con colmillos tan afilados como los de estos animales, buscaban su alimento. El muchacho añadió que lo que las nutría no era la sangre, como en los seres que podemos ver en las ciudades. Sino que ellas buscaban comer carne humana y utilizar la simiente de los hombres para conjurar a más de sus especies. Eran seres temibles, puesto que les gustaba más el alimento. Cuando mayor terror le causara a las víctimas para enviarlas, ellos iban a unas cuevas que sus ancestros ya habían usado muchas veces.

42:39 Se decía que ese punto estaba lleno de hierro y plata, ambos metales que no le gustaban a las vampiras en lo más mínimo. El teniente le contestó al anciano que no podían irse de su puesto. Bajo esa premisa, ellos tenían la tarea de acabar con la rehabilitación del pueblo lo más rápido posible, así que realizarían las labores como siempre. Y lo invitó a quedarse para la cena junto con el resto del. Pueblo. Les iban a dar algunas raciones que se tenían de atún y otros alimentos enlatados. El anciano y su nieto parecieron entristecerse un poco. El jefe les deseó suerte y se fue junto a su gente. Ninguno se detuvo siquiera tomar una botella de. Agua.

43:34 Llevar mantas o comida. Simplemente desaparecieron entre la maleza con pasos rápidos que incluso el anciano alcanzó por la adrenalina que le causaba el miedo de aquellas supuestas vampiras. Algunos de los que escuchamos el relato nos quedamos helados. Al ver la reacción de los pobladores supimos que no estaban bromeando. El teniente se encabronó por vernos así. De manera que nos mandó a todos hacer doble turno. Dijo que le probaría a ese hombre supersticioso que no había nada de que temer. Nosotros sujetamos el equipo reglamentario con recelo. Al menos los cuchillos y las balas les harían daño si eran de hierro.

44:23 O eso quería creer. Agradecí de forma enorme a mi madre por el crucifijo de plata que llevaba en el cuello. Ella me lo había regalado. Cuando me uní a la milicia, nunca pensé que me fuera a alegrar de tenerlo. De esa forma pasaron las horas tensas y a eso de la medianoche, en el silencio anormal de la selva que usualmente se nutría de los ruidos de los animales nocturnos, todos sentimos que algo se estaba moviendo en la oscuridad. Eran pasos tranquilos, suaves. Se notaba que eran Pies Descalzos los que los daban. Le advertí a mis compañeros, todos nos pusimos en guardia. Le dijimos al teniente que se acercaba algún enemigo. Él autorizó que tomáramos las armas. Nos colocamos en posición y como el sonido venía de todas direcciones, creímos que la mejor forma era espalda con espalda.

45:31 Pasaron algunos minutos y como había previsto el anciano de la sombra, salieron varias mujeres, todas muy hermosas. Llevaban el cuerpo apenas cubierto por un taparrabos de cuero de color pálido. Sus ojos desprendían lujuria profunda. Sus voces hablaban en la misma lengua del anciano. No entendíamos qué querían decir exactamente. Pero se notaba que lo que tenían era lujuria por nosotros. Uno de los soldados, el más joven, se alejó de la formación como hipnotizado por los seres.

46:13 El teniente le gritó con una voz de trueno que tenía que regresar. Pero el mosalbet ni siquiera se dio la vuelta. Y eso que por lo regular le tenía terror al momento de salir de la protección de los demás. 3 de las mujeres estiraron sus manos con garras negras como uñas y le partieron la carne de un zarpazo. A continuación comenzaron a beber la sangre comerle por dentro mientras 1/4 hacía cosas indecibles con las zonas íntimas del joven. Ellas parecían celebrar el éxito de obtener algo de alimento. De pronto, no solamente ese grupo estaba a nuestro alrededor.

47:00 Teníamos al menos 30 mujeres dispuestas a quitarnos la vida. El teniente no tuvo que dar la orden. Estaba pasmado por lo que pasaba. Fui el primero en disparar a los seres. Las vampiras refunfuñaron al contacto con el metal, GRITARON por el dolor. Pero las balas que usualmente habrían detenido a un hombre corpulento en seco, apenas les habían hecho daño. El pueblo se volvió una fiesta de detonaciones. Las luces de nuestras armas partían la noche para lograr un efecto estroboscópico demencial en todo nuestro alrededor. A cada expansión podíamos ver que las vampiras trataban de acercarse.

47:49 Muchas cayeron y se convirtieron en polvo en el aire. Perdimos a otros 2 compañeros, el teniente recibió heridas importantes. Nos libramos de puro milagro cuando la líder de las criaturas nos dejó en paz y decidieron seguir su marcha a montaña bajo. Cuando nos sentimos seguros, alguien se lanzó a atender a los heridos mientras los otros nos quedamos en posición. El teniente sobrevivió. Pero de los 3 elementos que ellas devoraron, no quedaron más que las armas y las botas. Nadie durmió el resto de la velada con la primera luz del alba, los pobladores regresaron al ver la carnicería, simplemente nos ayudaron a enterrar a los muertos o lo que quedaba de ellos y acelerar las labores para que nos pudiéramos ir con el teniente.

48:47 A que recibiera una mejor atención en un hospital ese mismo día nos retiramos, les dejamos las provisiones y ellos nos agradecieron. No puedo evitar notar la mirada del anciano mientras nos despedía. Era una combinación de se los dije y todo esto se hubiese evitado. Muchas gracias por escucharme. Buenas noches. Lo que les contaré sucedió hace poco. Yo estuve en el heroico colegio militar. Ahí conocí a varios compañeros que hasta el día de hoy tengo buena amistad con ellos.

49:43 Mi nombre es Alexis Sandoval. En la mayoría de los casos les llaman sueños premonitorios. Desde muy pequeño he tenido este tipo de don o no sé cómo llamarle. En ocasiones estos sueños para mí pasan inadvertidos. En otras ocasiones se hacen realidad. Mis sueños nunca habían ido más allá de la vida cotidiana y no los tomaba en cuenta. Pero desde que ingresé al Colegio, estos se hicieron más frecuentes y en ocasiones parecían. Como si de un deja vu se tratara, a los pocos meses conocí a Marco Aurelio, era todo un personaje, pues jamás demostraba miedo.

50:32 O a la. Hora de hacer los ejercicios siempre demostró que agallas tenía a medida que iba transcurriendo el tiempo, las cosas fueron cambiando. El Grupo fue disperso para hacer el servicio en diferentes partes de los Estados o municipios. A mí me tocó quedarme con marco Aurelio, fuimos requeridos en el estado de michoacán, ahí la situación estaba caliente, pero órdenes son órdenes. Días antes de llegar al Estado de michoacán comencé a tener más sueños premonitorios que de costumbre.

51:15 Pero estos eran más de eso, miré cada recorrido que hacíamos quienes iban adelante y a un lado de mí la plazuela y el lugar donde íbamos a hacer emboscados la muerte de varios. Y lo que más me alertó era ver cómo acribillaban a marco Aurelio. No sé cómo le hice, pero conforme iba pasando los días le conté el sueño premonitorio, pero como les dije en un inicio, él siempre demostraba. Agallas a la. Hora de hacerle frente a lo que fuera, pero en su rostro, en unos momentos se reflejaba su intranquilidad, sólo me comentó que como diera lugar, eso no sucedería, llegamos a aquel lugar.

52:09 No fuimos bien recibidos, pues las personas al vernos en un santiamen dejaron solo el sitio. Fue cuando bajamos de los vehículos y comenzamos a caminar y listos para lo que nos entrenaron. Todo era igual y no perdía detalle alguno, pues si lo hacía sabía que iba a cargarme el payaso. En un descuido miraba todo mi alrededor como en aquel sueño. Las mismas cosas, los hombres en las posiciones. Y de repente miré entrar a marco Aurelio con el grupo de hombres, pasar a nuestro lado y adelantarse al lugar donde les había indicado.

52:55 No pasaron ni 10 minutos cuando salieron corriendo despavoridos. Aún quedaba un grupo de hombres allí adentro y fue cuando comenzaron a disparar. Ya tenía una idea de qué lado harían la huida aquellos del crimen organizado. Así que empecé a moverme en aquella dirección y comenzaron a seguirme algunos. Mi intención era terminar con cualquier intruso que viera, así que se armó el baile y rápidamente comenzaron las bajas por ambos bandos después de que todo finalizara. Grupos de soldados, comenzamos a revisar el perímetro para que no nos cayeran de sorpresa, pues alguien podría dar aviso y estos mandaran más gente, cosa que afortunadamente no. Sucedió.

53:52 Cuando comenzamos a revisar el lugar, recordé a marco Aurelio y me dirigí hacia la parte donde lo mire, entrar por última vez, gran sorpresa me lleve al ver el cuerpo de marco. Se encontraba en el lugar exacto, tirado en el piso, en un charco de sangre. Tenía toda la espalda destrozada por las balas y el disparo en que lo miré en el sueño, en la sien. No sólo marco Aurelio murió ahí adentro, también habían caído 6 más. No era el. Momento, ni el lugar para llorarle a un amigo y compañero caído.

54:34 Lo que más me dolió es que eso se pudo evitar si me hubiera hecho caso, pero mi madre me dijo que cada quien trae su rayita pintada y él hizo lo que el deber le pedía. Aún tengo esos. Sueños de premonición ya no los comento con nadie, pues me tacharían de loco. Muchas gracias por contar mi experiencia. En otra ocasión más les contaré. Todo lo que he. Acontecido en esta vida de militar, muy buenas noches, muy buenas noches a todos, me llamo Gualberto Mendoza.

55:24 He sido testigo cómo varios de mis compañeros han caído en acción, otros que han renunciado, y eso es algo que para muchos no es bien visto, pero cada persona sabe hasta dónde está el límite. En su resistencia fuimos enviados al estado de Sinaloa. Por obvias razones, no diré exactamente la ubicación, por respeto a los que ahí encontraron hace mucho su morada final. Ya teníamos casi 2 semanas cuando nos fuimos a una zona alta de la Sierra de Choix, serían alrededor de las 2:00 de la madrugada cuando el sargento nos dijo que ahí pasaríamos el resto de la noche. Por alguna razón esa parte no me daba confianza. Alguien mencionó que hacía un par de años por esos lugares habían sorprendido a unos soldados. Pues estos estaban en servicio, fueron y se metieron a la boca del lobo, pues la tala ilegal de árboles se hace cuando la oscuridad les da ese chance.

56:37 Lo que restaba me tocó hacer la guardia. Uno de los compañeros llegó con un termo de café para aguantar lo que restaba. Parecía que nadie podía dormir, pues cuando menos lo esperaba. Ya era un. Grupo de 6 personas a mi lado, algunos duraron más de 2 horas y ya estaban por retirarse. Cuando a nuestro alrededor se comenzaron a escuchar sonidos extraños de entre la maleza, se escuchaba que se arrastraban, se escuchaban susurros todos al mismo tiempo por unos minutos y después se detenían.

57:20 Eso en verdad. Es para ponerle los pelos de punta a cualquiera porque no sabes de dónde va a llegar el fregadazo. Todos tomamos posición de defensa. Mientras que otro iba a avisar que algo se acercaba en fracción de segundos, la temperatura comenzó a bajar. Tanto que sentía que mis dedos. Se ponían tiesos y no los podía ni mover. Mire cómo algunos se ponían en alerta. Por. ¿Alguna razón? Vi hacia el cielo, las estrellas y la Luna se veían desde mi posición. ¿Eso nos ayudaría o nos perjudicaría? En caso de que hiciéramos contacto, sabía que en cualquier momento haríamos contacto.

58:13 Aso que me mantuve en guardia en todo momento. Fue entonces que frente a nosotros aparecieron la piel de ellos. Era tan pálida que en verdad se miraban traslúcidos. Estaba por gritar que se detuvieran cuando uno de los cabos me dijo casi en un susurro, no lo hagas. ¿Para ellos aún están en servicio, que no ves de qué manera se desplazan? Volteé nuevamente a mirarlos cuando me percaté que iban desapareciendo entre los matorrales.

58:54 Aquella escena me causó un temor que jamás había sentido. Puedo hasta jurar que esos seres ya estaban descarnados. Quise desviar la mirada, pero el impacto era tal que no pude una voz a mi lado, me dijo. Tenle más miedo a los vivos que a los muertos, todos los que estaban ahí presenciamos aquella escena macabra, después alguien comentó que aquellos eran los caídos, detrás de ellos se formó una estela de neblina, era como si ésta borrara todo rastro de ellos para que no lo siguieran.

59:39 Por varios minutos la temperatura se hizo cada vez más fría. Quizás era porque los caídos aún estaban por nuestro alrededor y no se dejaban ver ni sentir. Después de algunos años me enteré de que estos eran un grupo que desapareció hace ya más de 30 años en ese mismo sitio donde nosotros acampamos. Los emboscaron y según las malas lenguas, sus superiores sabían que los mandaban y que ninguno de ellos regresaría. Fue cuando me di cuenta que también a nosotros podría pasarnos.

1:00:20 Era como mandar a los puercos al matadero. Uno tiene que guardar silencio y no decir nada, porque así es cómo se maneja. Todo está bien, no pasa nada. Cuando regresamos todos acordamos en quedarnos callados. Nadie dice nada porque si lo hacemos nos tacharían de locos. Aunque los oficiales de alto rango también lo han vivido como nosotros, estos se quedan callados para no ser el centro de las burlas como otros muy buenas noches y espero les haya gustado mi relato. Muy buenas noches.

1:01:16 Me encantan los relatos de aparecidos y así, pero nunca pensé que me tocaría vivir uno. Soy efectivo, que trabaja en la región del norte, aunque vengo del centro del México. Lo que me sucedió fue durante mis años de cadete, cuando. Todavía. Estaba en las instalaciones militares de la Ciudad de México. No les diré exactamente cuál es, porque pues no creo que sea bueno para mi trabajo. Actual. Pero no me parece que compartir esta historia tenga nada de malo. Estaba acuartelado junto con mis compañeros una noche. Habíamos entrenado todo el día, así que nadie tenía ganas de hablar.

1:02:03 Pero uno de ellos le diremos, Carlos estaba obsesionado con el servicio. Así que se la pasaba. Limpiando sus armas, boleando sus zapatos, dejando listo todo para el día siguiente. Era tan ñoño como se podía una noche. Él estaba limpiando de forma obsesiva su rifle. Como tenía la luz prendida, nos estaba molestando a todos, así que le pedimos una y otra vez que la apagara. Hasta que por fin nos hartó y le dijimos que si quería seguir con eso, tendría que hacerlo fuera.

1:02:43 Como era testarudo, salió a seguir con sus tareas. A mí me tocaba estar al lado de la puerta, así que tampoco es que pudiera relajarme por completo, ya que lo escuchaba pasar un trapo una y otra vez por la superficie lisa de su arma. Pero pues ya iba a ser demasiado mamón si le decía que se callara, así que me esforcé en dormir a los pocos minutos del asunto. Pude. Escuchar que hablaba con alguien me ganó la curiosidad y me asomé. Pude ver a otro efectivo bastante joven, pero con barba y bigote. Cosa rara porque no nos dejan tenerla, pero pues no había manera de que un civil estuviera por acá. El hombre le decía que debía dejar de estar tentando a la suerte porque ya iban a dar las 12:00 de la noche y a esa hora el diablo le gusta hacer travesuras. No pude verle la cara completa al personaje. Pero incluso casi de espalda, se notaba que emanaba una urea de extraña autoridad.

1:03:59 Creo que Carlos se molestó un poco. La persona no tenía el uniforme de ley y enseguida mi compañero le contestó de forma grosera que una persona que no tenía respeto ni por el uniforme oficial no podía decirle qué hacer o no. Que si le molestaba llamara a un superior que pudiera reprenderlo. El personaje entonces hizo una reverencia burlona y le dijo que recordara que las armas las carga el diablo. Enseguida desapareció en la oscuridad de los pasillos que iban al resto del complejo.

1:04:39 Silvando una canción alegre. Me quedé estupefacto. Tanto que Carlos notó que estaba de metiche y a mentadas de madre me dijo que me metiera como ya no había forma de hacerlo entender, pues lo dejé en paz. Medio me dormí, pero a los 30 minutos después del encuentro escuchamos un ruido de disparo fuera de la habitación. Enseguida brincamos todos y salimos de las barracas. Algunos se iban poniendo los pantalones. Pero yo ya tenía armas en mano. Obviamente, los guardias también llegaron en un suspiro a las inmediaciones de la procedencia del sonido.

1:05:26 Todos pudimos presenciar la lamentable escena de los sesos de Carlos, votados contra la pared de la barraca. Incluso pisé accidentalmente parte de su más encefálica con las botas. Al parecer, una bala de su propio rifle le había atravesado de forma limpia el ojo. De alguna manera se le había ocurrido que era buena idea revisar el cañón del arma ya ensamblada, cosa que jamás debes hacer la nota tenebrosa además del espectáculo de sangre.

1:06:07 Y sesos, que. ¿Dejó, es que sí desarmó el rifle para limpiarlo? No era físicamente posible que una bala se hubiese quedado en la recámara. De hecho, nunca encontraron la bala que le desparramó la vida en el hormigón de las barracas. Mi nombre es Karina y me desempeño como oficial de marina en un puerto de nuestro lindo país. Me toca hacer una de las más de 9000 efectivos femeninas que tiene esta rama de las fuerzas armadas. En mi caso soy operativa.

1:06:58 El relato que les voy a contar le pasó a una compañera que ya se dio de baja del servicio, de forma que creo que puedo contarlo sin mayor cosa. Rosa entrenaba conmigo para ser parte de las fuerzas operativas de la marina de México. Institución que nos exige excelencia física. Estábamos apostadas en una costa de Guerrero, de manera que podíamos ejercitarnos en la playa, pues nosotras hacíamos rutina, incluso en nuestros días libres. Estábamos jovencitas unos 20 años y queríamos sobresalir tanto como pudiéramos. Así que los domingos por ahí de las 5:00 de la mañana. Nos íbamos a nadar al mar.

1:07:48 Es cierto que a esa hora estaba todavía oscuro, pero como faltaba poco para amanecer, pues se nos hacía fácil tomar el agua. Uno de esos días había advertencia de tormenta, así que le insistía a rosa que no saliéramos. Pero ella era necia como mula, así que no hubo manera de convencerla de no meterse al. Agua. Como era su amiga, me preocupaba su seguridad, así que le dije que yo me quedaría corriendo en la arena para que si necesitaba algo pudiera acudir a mí. Ambos fuimos a la costa y ella se metió de un salto al mar.

1:08:32 Rosa cuenta que una vez adentro las cosas estaban tranquilas. Era un día más de ejercicio, quizá solo con las olas un poco más picadas. Le gustaba nadar en la oscuridad porque la hacía sentir como si no hubiera nada más en el mundo que el mar y ella estaba realizando sus brazadas cuando de la nada escuchó un chapoteo cerca de ella. Al buscar la fuente, distinguió que un hombre nadaba a unos metros de ella. Se le hizo algo extraño, pero era una playa pública, así que tampoco era imposible.

1:09:13 En fin, ella se concentró en sus ejercicios, tanto que no percibió cuando el tipo ya estaba casi al lado de ella. Molesta, le gritó que se retirara, que la dejara entrenar en paz. Pero el hombre parecía acercarse. Más aún para advertirlo, encendió la linterna que siempre cargaba, atada a un pequeño cinto de su traje de baño. Y como no había mucha luz. Iluminó al molesto compañero de nado. Hubiera preferido no hacerlo. Dice que lo que vio fue una criatura que parecía un hombre, pero como si lo hubiera arrastrado las profundidades y ahogado.

1:09:56 Ahí la piel del ser estaba tumefacta por el contacto constante con el agua. Los músculos apenas estaban pegados al hueso de los podridos que se veían. La cabeza aún tenía pelo a jirones, pero se encontraba cubierta de percebes y granos que parecían ser criaturas. No tenía ojos, sólo las cuencas vacías que la miraban desde lo negro profundo de la nada acuática. Mi amiga gritó por ayuda, pero no la escuché porque estaba a contra viento. Dice que el hombre trató de Jalarla al fondo del mar. La tomó de un brazo y luego la sujetó de un brazo que olía a muerte.

1:10:47 Ella no pudo mantenerse a flote mucho tiempo antes de que el ser se dejará caer. Como con peso muerto. Rosa sentía el pánico, poseerla. Sabía que pronto se le acabaría el aire y los brazos del hombre la estrujaban demasiado. Trataba de luchar, pero a cada movimiento el ser apretaba su presa haciendo que el aire comenzara a agotarse más rápido. Ella no sabía qué hacer y casi se la llevan. Si no es que unos compañeros marinos que iban pasando por ahí de regreso de una patrulla y vieron la luz de su linterna en el agua. Al principio pensaron que era algún buzo ilegal haciendo fechorías.

1:11:34 Así que uno de. Ellos que tenía el equipo medio puesto, se lo terminó de colocar y se lanzó al agua con agilidad para cachar al Maleante con las manos en la masa. En el momento en que rescatar una rosa ya estaba inconsciente, así que no me supo decir qué pasó, pero el hombre que la salvó me dijo que al entrar al agua vio que algo se alejaba de ella. Pero no supo si era un animal o que porque nadaba de forma extraña y con el agua oscura no alcanzó a distinguir qué cosa era. Afortunadamente, mi amiga sobrevivió y después de una buena regañada por parte de sus salvadores, la llevaron al hospital de la marina y pudo recuperar la salud rápidamente.

1:12:27 Eso sí, desde entonces jamás se fue a nadar. Si no hay luz del día, la historia que les voy a compartir le pasó a mi papá se llama igual que yo, que siguió la tradición familiar de ser militar. Yo me brinqué un poco eso porque soy diseñador gráfico, pero mis otros hermanos son militares también. Luego les contaré más historias de ellos, pues mi papá me cuenta que en una ocasión que estaba de operativo por la sierra, al cruzar cerca de un camino donde una pequeña escultura de piedra de un cráneo se encontraba, él y su pelotón se perdieron en el corazón de la vegetación y los cerros.

1:13:25 Pese a que llevaba gente de comunicaciones, por alguna razón, las radios y brújulas no servían de forma que tuvieron que recurrir a orientarse con el sol. Pero aunque dieron vueltas por el sitio un par de días no parecían encontrar la salida. Les extrañó que sus compañeros no hubieran mandado para buscarlos ya. Incluso unas pocas horas de extravío eran suficientes para que los helicópteros volarán por la zona de búsqueda, con tal de encontrar tanto al equipo como a los efectivos, que desgraciadamente es común que los comandos armados de la delincuencia capturen a diestra y siniestra.

1:14:12 Sin embargo, no se veía ningún vehículo aéreo en la zona. De manera que, muy confundidos, decidieron montar un pequeño campamento y quedarse quietos para ver si de esa manera las cosas mejoraban. Pasó un día el Grupo ahí, sin mayor novedad que el calor y la soledad de la vegetación, era como si el mundo se hubiera desvanecido. La noche en que montaron el campamento, ya entrada la oscuridad, pudieron distinguir una luz a la distancia, de forma que mi papá y un amigo suyo se ofrecieron a ir en misión de reconocimiento. Tardaron al menos 1 hora en llegar a la fuente de la luz, que al principio se veía engañosamente cercana. En el punto pudieron ver una pequeña choza de madera y ramitas.

1:15:10 En la que un anciano descansaba con las piernas cruzadas. Era una persona vestida con un traje de manta cruda, un sombrerito tejido y a su lado tenía una hoz y una guadaña. Estaba en el piso. Parecía ser un campesino que, muy quitado de la pena, le daba tragos a una botella frente a un fuego cálido. Como no vieron peligro, mi papá y su compa se presentaron. El anciano lo recibió con gusto. Les pidió que se sentarán al fuego porque hacía frío, le hicieron caso y preguntaron sobre la ubicación en la que estaban. Y ahí fue donde se empezó a torcer todo. El hombre que al principio se les antojo, amable, los miró con ojos burlones que brillaban como flamas. No sabían si era por el fuego frente a ellos o porque emitían luz por sí mismos.

1:16:13 Les dijo que estaban en la sierra, que eso no era secreto y papá le contestó que eso ya lo sabían, pero que habían tratado de salir de ahí por un par de días y nada funcionaba. El señor les pregunto si habían encontrado de nuevo la calavera. Mi papá recordaba la escultura, así que le dijo que no, que de hecho desde que se habían internado en la Sierra. Después de ese. Punto habían comenzado sus desgracias, el hombre asintió y dijo con una voz cavernosa que quizá se habían perdido por no respetar las viejas tradiciones.

1:16:56 En ese momento dice mi papá que su amigo empezó a sudar frío y él también, porque ahora ya no era un anciano cualquiera el que estaba frente a ellos, la cara se le había agrandado y quien les hablaba era más parecido a una persona descarnada, pero sin la mandíbula inferior de un ser humano. Al transformarse. Un perro negro salió de la nada y se sentó a su lado. El esqueleto con ropa de manta lo acarició y mi papá pudo comprobar que sus ojos brillaban como 2 tizones encendidos. Mi padre era duro de roer en sus tiempos. Tragó saliva y habló con la aparición. En tono calmado, le preguntó qué necesitaban para salir. El esqueleto, muy feliz, les contestó que podían arreglarlo con unos tragos.

1:17:54 El que se terminara mayor cantidad de la botella ganaría y los dejaría salir. En caso contrario se quedarían y él se los comería completos. El compañero de mi papá estaba el punto del desmayo, así que el tomó la responsabilidad le dijo que sí. Pero que tenía que liberarlos a todos. La entidad chasqueó sus dientes contra sus clavículas haciendo un ruido horrible que mi papá quiso pensar. Era de contento ante un juego que hacía mucho no se le presentaba el ser se alargó con manos llenas de carne putrefacta, la botella de la que había estado bebiendo mi papá, que sólo de olerla supo que era alcohol muy fuerte. No supo de qué, pero el primer trago le quemó la garganta y casi tose.

1:18:51 Enseguida el esqueleto le dio el trago correspondiente para ofrecerle de vuelta la botella. Mi papá sabía que en cuestión de tiempo se caería como plomo, por tanto alcohol. Así que se. Apresuró a tomar tantos tragos como pudo, ya faltaba sólo 1/4 para que la botella se terminara. Y el esqueleto no mostraba señales más que de burla, mi papá ya veía lucecitas y doble sin más remedio. Se le ocurrió que si se acababa la botella, el ser no tendría más que cumplir sus palabras porque ya no podría tomar más, así que hizo acopio de todo su valor. Y se tomó lo que quedaba del alcohol de un trago. Mi papá no pudo más.

1:19:42 Después de eso dijo que se marió tanto, que no entendió lo que le dijo el esqueleto y luego todo se fue a negro. Su amigo contó que cuando se acabó la botella, esa criatura comenzó a palmear las rodillas y destenillarse de. Risa. Dejando caer pedacitos de carne pútrida y sangre negra por todos lados. Cuando se calmó, le dijo entre lágrimas de risa al militar que eran libres de marcharse, que no se había reído tanto en siglos. El otro, efectivo, no tardó ni 1 segundo en largarse de regreso al campamento, donde contó todo lo que pasó al capitán.

1:20:30 Ya despuntaba el alba, así que recogieron rápido el magro campamento y se dirigieron lo más rápido posible por mi papá. Al menos querían recuperar el cuerpo de un efectivo que consideraban ya muerto. Después del relato del cavo lo encontraron un tirado de borracho. Usualmente nunca tomaba y balbuceando sobre lo mismo que el. Cabo les había. Contado mentando la madre a su interlocutor invisible. Ese día, curiosamente, encontraron camino de nuevo y una vez en casa, pasada la peor cruda de la vida de mi papá, prefirieron no recordar mucho del tema.

1:21:16 Espero les haya gustado la historia que mi papá nos cuenta seguido muy buenas noches.