April 23, 2026

8 HISTORIAS de TERROR de ABUELOS (Recopilación) - RELATOS DE TERROR

8 HISTORIAS de TERROR de ABUELOS (Recopilación) - RELATOS DE TERROR
8 HISTORIAS de TERROR de ABUELOS (Recopilación) - RELATOS DE TERROR
Inframundo Relatos De Terror
8 HISTORIAS de TERROR de ABUELOS (Recopilación) - RELATOS DE TERROR

Historias de Terror, Relatos Paranormales y Cuentos Oscuros que podrían dejarte sin dormir esta noche.

En este episodio escucharás 8 historias de terror de abuelos, una recopilación de relatos marcados por recuerdos perturbadores, secretos familiares y sucesos que permanecieron ocultos por años. Lo que parecía una simple anécdota terminó revelando encuentros inquietantes, presencias extrañas y hechos imposibles de olvidar.

Esta recopilación reúne relatos oscuros, miedo heredado y experiencias paranormales contadas desde la memoria de quienes vivieron tiempos donde el horror se quedaba guardado en silencio.

Los relatos de esta ocasión están relacionados con:
abuelos, historias de terror, relatos familiares, recuerdos oscuros, secretos, historias paranormales, presencias extrañas, sucesos inexplicables, horror nocturno, relatos oscuros, historias reales de terror, cuentos de miedo.


0:06 Muy buenas noches comunidad. Nos encontramos de nuevo dentro de sus dispositivos del otro lado de la pantalla, con la oportunidad que episodio a episodio nos regalan con las historias que nos hacen llegar día con día. Recomendamos discreción. Y no escuchar estos relatos. Si eres susceptible a Sugestionarte, puede que escuches algún ruido bajo tu cama o que rechine la puerta de tu habitación sin ninguna razón. Recuerda que todo tiene una explicación lógica o no es momento de adentrarnos con las tétricas historias de ancianos que estás por escuchar aquí comenzamos. Don Melquiades, basado en la anécdota de Jairo Martínez, mi padre siempre me contaba historias de su pueblo. Él era originario de los altos de Jalisco. Siempre decía que por esas tierras había muchas apariciones, muchas almas en pena, porque en vida ocultaban su oro.

1:24 Y cuando alguien lo encontraba, comenzaban a penar porque para ellos se los habían robado. Mi nombre es Jairo Martínez, actualmente vivo en Celaya, Guanajuato. En ocasiones voy a visitar las tumbas de mis padres y demás familiares. Mi padre me pidió que cuando él falleciera me encargara de la tumba de un hombre que no tenía familia y él siempre le llevaba flores. Y le prendía su veladora el Día de Muertos. Mi padre tenía la edad de 17 años cuando conoció a don Melquiades. Era de esos señores que siempre le gustaba andar alzando el codo.

2:10 Cuando había carrera de caballos era el primero que llegaba, fiestas, kermés. Nunca faltaba a esas celebraciones. Al único lugar donde no asistía era la Iglesia del Pueblo. No tenía familia, pues se decía que todos murieron. Don Melquiades era un anciano de 70 años. Vivía en una casa de Adobe donde se decía, se escuchaban que arrastraban cadenas por las noches. A pesar de eso, el anciano seguía metiéndose en esa casa a dormir. Pues no tenía lugar a dónde ir. Los chamacos del pueblo se acercaban a tratar de hacerle bromas, otros de tan ebrios le daban dinero para verlo bailar. Realmente el anciano era el hazme reír de todos, pero él lo hacía porque del dinero que le daban iba y se lo daba a una de las viudas del pueblo que tenía varios hijos. Esto era para que se ayudara un poco. Repentinamente a don Melquiades se le miraba gastando una que otra moneda de oro en la cantina del pueblo. Mucho se habló de eso, pero nada tonto el viejo, porque a pesar de estar ebrio, nunca les dijo dónde había conseguido aquellas monedas.

3:43 Una noche se escucharon alaridos de dolor. Nadie quiso ir a averiguar qué estaba sucediendo. Muchos dijeron que a don Melquiades se le habían pasado las copas, que por eso gritaba de manera aterradora porque se acordaba de su familia y en la soledad en la que estaba, a la mañana siguiente encontraron muerto al anciano. Tenía sus prendas desgarradas, así como rasguños en su rostro y. Cuerpo. A nadie le importó saber quién lo hizo. Todos los presentes parecían aves de rapiña buscando las monedas del viejo. Contaba mi padre que el Comisario tuvo que sacar a toda la gente por lo que estaban haciendo. Todos querían las monedas.

4:37 La avaricia de las personas era tan fuerte que le decían al Comisario que él quería robarles lo que el anciano les había dejado. Todo aquello terminó en una gran trifulca. Tuvieron que resguardar el lugar hasta que sepultaron el cuerpo de don Melquíades. Después de sepultarlo, muchos intentaron encontrar las monedas y lograrlo. Hombres y mujeres con picos y palas destrozaron el que fuera el hogar del anciano melquíades. Tumbaron algunas paredes de Adobe, creyendo que ahí las había ocultado. También en el suelo hicieron hoyos dentro y fuera de la. Casa.

5:22 Pero nadie logró encontrar nada. Las autoridades ya no pudieron hacer nada. Los observaban del otro lado de la calle. Como destrozaban todo, los más osados fueron a la tumba y sacaron los restos del cuerpo, que estaba envuelto en un petate, pero tampoco encontraron nada en el sepulcro. Mi padre me decía que cuando sacaron el cuerpo de don Melquiades fue cuando se comenzó a aparecer por los caminos y en las casas de aquellos que perturbaron su descanso eterno en el pueblo durante 3 meses hubo un muertito, los relacionaron con lo sucedido al anciano y te voy a contar el porque.

6:14 La primera aparición del anciano fue en uno de los bailes más concurridos en ese tiempo. Personas de los alrededores siempre llegaban para esa festividad. Pasada la medianoche, don Rosario y su familia se dirigían para su casa. Ellos vivían a unos metros a las afueras del pueblo, así que, alumbrados con la poca luz de las farolas, se fueron por el camino empedrado. Repentinamente se comenzaron a escuchar pasos detrás de ellos, pensando que quizá algún vecino también se dirigía hacia el mismo lado donde ellos iban. Se detuvieron a esperarlo, pero cuando ellos se detenían, los otros pasos también.

7:03 Aquello puso un poco nerviosas a las mujeres, así que apresuraron el paso para llegar a su casa. Más adelante del camino le salió un hombre, pero por más que intentaron alcanzarlo, no pudieron. En una de las farolas se alumbró al hombre y se dieron cuenta que era la misma ropa de don Melquiades. A unos metros más adelante, en otra de las mismas farolas, este se desvanecía ante sus ojos. Donabor APRESURÓ nuevamente el paso, dejando a las 3:00 mujeres. Atrás.

7:44 El miedo lo hizo cometer la tontería de correr hacia el monte. Las mujeres, por más que le gritaron este, se les perdió en la oscuridad del Cerro. Ellas no entendían la actitud de donabor. Así regresaron solas hasta su casa. A la mañana siguiente se dieron cuenta de que no había llegado, pidieron ayuda para buscarlo. Lo encontraron ya sin vida cerca de unos agaves en posición como se sepulta a un difunto y en sus ojos 2 monedas como las que tenía melquiades, las tenía sobre sus ojos, era el pago al barquero para que lo pasara al otro lado. Al mes siguiente y en el mismo día, el cantinero estaba por cerrar el establecimiento, pero aún se encontraban 2 clientes adentro y uno se hallaba sobre la mesa recostado. Cuando el cantinero les dijo que ya era hora de cerrar, solo el gusto se dirigió a la salida.

8:57 Cuando el cantinero se dio cuenta que el otro tipo no se movía, trató de sacarlo. Pero según augusto, el cantinero comenzó a gritar desesperado, al ver que era el espíritu de Melquiades quien se le manifestó a Augusto. Al ver aquel espectro se desmayó. Contaba mi padre que por la mañana muchos se congregaron a la entrada de la cantina, porque al Cantinero lo habían encontrado sin vida. De igual manera se hallaba como habían encontrado a don Nabor. Con lo dicho por augusto, se comenzó a decir que el alma de don Melquiades no tenía descanso porque le habían robado su oro y perturbado su descanso eterno aquellos que habían destruido la casa de Adobe de don Melquiades.

9:54 Comenzaron a sentir miedo de que el alma atormentada del anciano les hiciera lo mismo que a don Nabor y al cantinero del pueblo. Durante un tiempo se volvieron a escuchar los alaridos de dolor dentro de lo que quedaba de la Casa de Adobe. El abuelo de mi padre les comentó que pronto sabrían quién, aparte de aquellos 2 hombres, habían matado al pobre melquiades. Tratando de quitarle sus monedas cuando este vivía, qué hace acercándose la fecha, don Baudelio se veía nervioso cuando los perros lo veían Aullaban presagiando la muerte de aquel señor, pero según mi padre, aquel hombre no esperó a que don Melquiades le hiciera pagar por lo que hizo. Los familiares de don Baudelio lo encontraron ahorcado en uno de los árboles.

10:53 Al final del patio y en una de sus manos encontraron 2 monedas de oro. Contaba mi padre que nadie más siguió buscando las monedas de don Melquiades, pero según él, una adolescente las encontró y le mandó construir una tumba decente al anciano. Cada vez que mi padre me contaba esa historia, siempre jugaba con una moneda de oro aventándola al aire. Canción de cuna, Relato Compartido por Clarisa Cárdenas. Desde que me casé hace ya más de veintiseis años siempre hemos vivido en la misma casa.

11:45 Esta ha pertenecido a la familia de mi esposo desde el siglo pasado, por lo que él me dijo desde el año 1900. 40. Me llamo Clarisa Cárdenas. Lo que les voy a contar me sucedió en cada uno de mis embarazos y todo iniciaba en el octavo mes de embarazo hasta que nacían y cumplían su primer año de vida. Cuando recién llegamos a habitarla me sentía extraña, nunca me sentía sola. Era como estar acompañada de algo o alguien que no se puede ver. La casa cuenta con varias habitaciones, algunos que no ocupábamos.

12:29 Las manteníamos cerradas. De vez en cuando se hacía la limpieza en ellas, pero había una en particular que me causaba cierta intranquilidad. Esta se encuentra al final del corredor. Han pasado ya muchos años y aún me sigue causando esa misma sensación. Cuando nos enteramos que íbamos a ser padres, la felicidad era mucha y comenzamos a comprar muebles para cuando nuestro primer hijo naciera. Pero mi marido mandó arreglar la cuna familiar. Esta es en verdad muy bonita y aún la conservamos. Como te conté en un inicio, todo empezaba de octavo mes de embarazo.

13:16 Eliseo, mi esposo, en ese tiempo viajaba constantemente por cuestiones de su trabajo en casa. Siempre me acompañaron mi cuñada Laura y mi suegra Eva. Ambas se turnaban para hacerme compañía, ya que por ser primeriza no querían que me quedara sola. Ya estando en el octavo mes yo comencé a permanecer más tiempo en cama. Esto porque a cada paso que daba sentía mucho dolor en mi espalda. El médico recomendó reposo absoluto. Hubo una ocasión en que me sentía muy agotada y con mucho sueño. Me encontraba en mi habitación tratando de dormir. La puerta se encontraba abierta, bien claro. Miré pasar a una anciana encorvada por el corredor. Pensé que la abuela de mi esposo estaba en casa, pero sentí un poco de miedo, pues no se escuchaban los pasos de la persona que había pasado.

14:19 Hacía unos segundos le pregunté a mi esposo y él me contestó que no había nadie más en casa, así que fue a la puerta principal y busco a la anciana sin encontrarla. Él me dijo que sólo había sido imaginación mía y ya no le dimos importancia. Recuerdo que ya faltaban 2 semanas para el noveno mes antes de que naciera mi hijo. Cuando estaba queriendo dormirme, sentí unas manos que acariciaban mi vientre abultado. Aunque suene extraño, en ese momento no sentí el dolor que había tenido durante ese mes.

15:03 Aquellas manos parecían que me lo hubieran quitado y poco a poco me fui quedando dormida o sin antes escuchar como tarareaban una canción de cuna. Desperté ya muy de madrugada y todo para encontrarme con una anciana que se encontraba en la silla mecedora que eliseo había traído a casa para cuando naciera nuestro hijo. La anciana tenía en su regazo un pequeño bulto. Ella lo mecía y tarareaba la canción de cuna que escuché. Antes de quedarme dormida. La anciana se percató que yo la observaba y ella volteó a verme, pero había algo extraño en ella. Repentinamente sentí un fuerte dolor en mi vientre, así como un líquido que estaba saliendo de mi cuerpo. Retiré la cobija para encontrar que era sangre. Comencé a gritar y en esos momentos entró doña Eva. Ya no supe qué más sucedió porque cuando desperté me encontraba en una habitación de hospital. Mi niña había nacido faltando un mes. Por la alegría del momento.

16:22 Olvidé por completo lo sucedido con aquella anciana. No lo tomé como una aparición porque no parecía que lo fuera. Quizás porque me asustó más ver la sangre en la cama que otra cosa. No creía en apariciones ni en nada de lo paranormal y no le di ya más importancia. Y traté de olvidar lo sucedido, pero cuando volví a casa con mi hija en brazos. Acompañada de mi esposo y mi suegra fue cuando me di cuenta de la situación. Mi esposo estuvo 2 semanas en casa y no se hizo presente la anciana, pero apenas había pasado un mes cuando la volví a escuchar con aquella canción. Esta vez sentí miedo porque en una noche miré la silueta de la anciana junto a la cuna de mi hija rocío. Fue cuando me percaté que eso era un fantasma y no una persona con vida como yo creía.

17:27 Cuando desapareció saqué a la niña de la cuna y desde esa noche la costaba a mi lado. Pero eso no sirvió de nada porque la canción de cuna se seguía escuchando por las noches y las madrugadas. Esto cuando la niña despertaba. Una mañana le conté a mi suegra lo que estaba sucediendo desde que estaba embarazada y aparte lo sucedido cuando ya me encontraba desangrando. Creo que ella ya sabía de quién estaba hablando porque me pidió que le describiera a la anciana mientras le contaba su rostro estaba muy serio.

18:09 No reflejaba emoción alguna. Pero cuando terminé en su rostro se le comenzó a notar una tristeza y melancolía. Ella me contó que a quien yo había visto había sido su Nana, al igual que la de sus hermanas, cuando ellos eran unos niños. El cuarto, al final del corredor, era de la anciana. Ahí falleció, según me contó doña Eva. También había cuidado a eliseo y a Laura cuando ellos eran pequeños. La señora ya tenía varios años de haber fallecido. Me aseguró que no le haría daño a mi bebé, que ella la estaba cuidando.

18:53 Sus palabras no me tranquilizaron, como tampoco hizo que mi miedo desapareciera. El solo pensar que un fantasma estuviera vigilando a mi hija me causó mucho temor. No hubo una sola noche que la anciana se apareciera junto a la cuna y tarareara la misma canción. También noté que conforme iban pasando los meses, rocío mantenía su mirada en un punto fijo en el techo. En ocasiones él la escuchaba reír en otras, balbuceando como lo hacen los bebés cuando uno platica con ellos o se les hace gestos para que estos sonrían. Cuando se enfermaba, la anciana se hacía presente y era como si ella los cuidara hasta que se recuperaban. Ese no fue el único tiempo que se estuvo haciendo presente en los otros 3 embarazos que tuve.

19:52 También se apareció siempre a partir del octavo mes y desaparecía cuando mis hijos cumplían su primer año de vida. A pesar de que en varias conversaciones salía el tema de la Nana de lo buena que había sido en vida, para mí un fantasma que se encontraba siempre conmigo en cada embarazo me causaba terror. Eliseo me decía que cuando los seres queridos fallecen, estos siempre están cuidándonos, lo hicieron en vida y también después de muertos. Sus palabras nunca me tranquilizaron porque para ellos era algo bueno, pero para mí era el alma en pena de una anciana que no encontraba descanso. Pedí por su descanso eterno en oraciones, pero pareciera que ella se aferró a este lado y no se quiso ir. De vez en cuando se hacía presente. Después de que mis hijos crecieron, ella aún tarareaba la canción de cuna.

20:59 Ahora mis nervios se hacen presentes, así como el miedo, esto porque mi hija rocío hace 3 meses que se acaba de casar y para ser honesta, quizás la anciana. Vuelva a Aparecerse cantando la misma canción de cuna cuando comiencen a nacer mis nietos, los ancianos del CERRO, basado en la anécdota de Alberto Jaime. Buenas noches Alejandro y a toda la audiencia de Inframundo quisiera compartir un relato que mi papá me contó hace poco. Él ahora tiene 70 años de edad y la demencia senil ha hecho de las suyas.

21:52 Así que en una ocasión que él estaba ayudando a bañarse, supongo que se relajó. Me platicó de lo que pasaba con su. Abuelo. Se llamaba Julián y su degeneración mental me confunde con su padre, que se llamaba Alberto. También en los momentos que me contaba esta historia, Julián me contaba las cosas como en confidencia, como para que yo no lo mandara de vuelta al pueblo donde vivían sus abuelos. Esto lo tengo que contar para sacármelo del pecho. Porque es una historia horrenda que no quisiera que nadie tuviera que pasar de nuevo y no me animo a contarle a nadie más de mi familia. Hace unos 60 años, en Juchitán, un pequeño pueblo, vivían 2 ancianos llamados Carlos y Julia, que eran abuelos de mi padre.

22:54 En esa comunidad eran conocidos por el mal genio que los 2 profesaban, como si fuera una especie de orgullo. Tenían animales a los cuales los maltrataban, los perros les tenían terror, así como los otros habitantes del pueblo, de forma que poco se atrevían. Así quiera mencionarles alguna cosa que ellos estuvieran haciendo mal. La señora tenía un carácter horrible, ya que parecía que no quería ni tener hijos ni estar en casa. Según indicaban las malas lenguas, el hombre se la había robado de un rancho vecino y desde el primer día ella había tratado de escapar. Pero pues como eran otros tiempos, cuando lo consiguió, sus propios familiares la regresaron. Y no le quedó de otra que resignarse a estar con él el resto de sus días.

23:52 Pero eso no quería decir que iba a hacerlo de buena manera. En tanto el hombre era un canijo conocido por Bebedor y Apostador. Decían que se había robado todo lo que tenía, incluso a la mujer, así que nadie quería hacer tratos con él a las buenas. Pero como siempre, los amenazaba con las pistolas que traía encima. Muchas veces las personas le compraban la leche, los quesos, los huevos o los panes que se producían en la casa. En ese ambiente creció el padre del mío, así que lo menos que quería era tener que regresar a ese pueblo del demonio después de haberse ido a la Ciudad de México para trabajar como traductor de un dignatario extranjero. Pero lamentablemente, su esposa murió al dar a luz a su tercer hijo, dejando a su cuidado a mi padre Julián y a su hermana Lorena.

24:55 Mi papá en ese entonces tenía unos 10 años y su hermana 8. Su padre tenía que salir de viaje con el hombre y como todo pasó, de pronto no tuvo otra opción que dejar a los niños al cuidado de sus. Padres. Únicos parientes que estaban en el país en ese momento, se mudaron ambos con una pequeña maleta, un beso en la frente y la promesa nerviosa de su padre de regresar lo más pronto posible por ellos. Les dijo que aguantaran. Serían sólo 3 semanas. Alberto no pensó que sus propios padres fueran tan crueles con sus nietos.

25:40 Se le había olvidado lo que le hicieron pasar, así que le dejó un buen fajo de billetes a la pareja, lo suficiente para que tratarán bien Asus hijos y se fué con el alma pesada de juchitán. Desde el primer día a ambos los mandaron a dormir a los establos con los chivos y las vacas dijeron que no había espacio en la casa, además de que estaban muy consentidos. Y tenían que acostumbrarse a una vida lejos de los mimos de su papá. Mi padre me dijo con lágrimas en sus ojos seniles que los hicieron trabajar en el campo hasta que le salieron ampollas en todas sus manos y a su hermana la metieron a hornear pan. Después, mientras él se quedaba con los animales, la pobre se quemó los brazos con las bandejas. Que recién salidas del horno estaban hirvientes y no la dejaron curarse para la comida.

26:44 Un día entero les daban los panes que habían salido quemados con un cuenco de la leche agria que no se había vendido. Julián estaba muy preocupado por su hermanita, más cuando una noche, 3 días después de toda esa tortura, su abuelo abrió la puerta del establo. Estaba totalmente perdido en el alcohol y la estaba buscando. Mi padre le escondió detrás de montones de vaca junto a las vacas y se enfrentó a la furia de Carlos, como se llamaba a su abuelo, porque no le quiso decir dónde estaba la niña en ese momento. Julia no sabía exactamente para que la quería ver, pero conforme pasaron los años y creció. Se dio cuenta del horror indecible del que salvó a Lorena.

27:34 Esa noche. El Niño acabó lleno de cicatrices sangrantes por los cuerazos que le metió su propio abuelo. La carne le sangraba a borbotones y sentía que se iba a desmayar. Pero pudo ver la mirada de Lorena asustada a lado de los becerros, escondida entre la paja. Y supo que no podría quedarse ahí. Una furia queda. Lo poseyó por completo y cuando el castigo terminó, cuando su abuelo se fue de regreso a casa, pese a encontrarse en muy mal estado, llamó a su hermana para irse. En ese momento los abuelos se habían quedado con todas sus cosas, pero Julián pensó que no necesitaba nada de. Ahí.

28:26 Así que con la ayuda de la niña, salieron de ahí al pueblo. Durante la noche se escaparon de la casa moviéndose en la oscuridad tan rápido como pudieron, acompañados de una pastora alemán que en esos momentos les había tomado cariño y los guiaba a la plaza del sitio una vez ahí. La enfermera del sitio, esposa del doctor del Pueblo, los vio y decidió ocultarlos y ayudarlos. Vio la brutalidad de las heridas de mi padre y no dudó en que ellos no podían estar 1 segundo más con esas personas a la mañana siguiente, cuando el matrimonio cruel se dio cuenta de lo que había pasado, de que los niños no se encontraban por ningún lado.

29:18 Ardieron en cólera, furia que poco a poco se transformó en miedo. Sabían que su hijo era servidor público y temían que al enterarse de que algo le había pasado Asus niños, tomara venganza contra. Ellos. Incluso si eran sus padres, así que comenzaron a buscarlos por todos lados. De forma discreta, pasaron por todos los rincones que se les ocurrió. Incluso revisaron un río que pasaba cerca de ahí y en el que casi se caen por andar viendo qué había pasado con los pequeños. Las otras personas se dieron cuenta del predicamento, pero era tal el desprecio que sentían por ambos, que nadie quiso revelar que los niños se encontraban con el doctor.

30:10 No había sido difícil notar para ninguna de las personas que vio a mi papá, que tenía el ojo izquierdo tan amoratado que se le había cerrado casi por completo. El doctor del pueblo le dijo a su mujer que repartió el chisme como si fuera fuego sobre pasto seco, que el hueso orbital del pequeño había quedado fracturado y tenía la piel de la espalda tan abierta en tantos puntos. Que le quedarían cicatrices de por vida y que las heridas serían muy dolorosas de sanar, si es que lo hacían del todo. En algún momento los abuelos Carlos y Julia se pusieron tan nerviosos que decidieron buscar en los cerros, incluso de noche, y ahí fue donde se equivocaron, ya que se perdieron en la espesura.

31:06 Hubo muchas versiones de lo que pasó, ya que nunca se encontraron los cuerpos. Algunos dicen que ellos también escucharon que voces infantiles les hablaban a la pareja desde la vegetación, otros que fue un nahual vengativo el que acabó con su existencia, otros más que el señor del Cerro decidió hacer justicia por su propia mano después de ver lo que habían hecho con la carne de su carne. De esa entidad se decía que era uno de los dioses viejos de la gente originaria, de ahí que adoraban, pero que ahora nadie recordaba sus nombres de bien a bien. Después de unos días, finalmente pudieron localizar al padre de los niños para explicar todo lo que pasó. Él quedó de ir 2 días después a recogerlos y a arreglar. Todo.

32:02 Mientras tanto, una de las hermanas de Alberto fue al pueblo que había jurado no pisar nunca más para cuidar en esa casa maldita de ellos, que ahora estaba vacía y al menos por eso había accedido a. Ella. Mas cuando su hermano le mencionó que su pequeña sobrina estaba en casa de su padre. Un hombre con intenciones tan oscuras y poco filiales que la misma Ana conocía a la perfección por haberla sufrido por años sin que nadie le creyera que en verdad era cierto, ya que fue la única de las hijas a la que le tocó ese tormento.

32:47 Cuando llegó Ana, los niños corrieron a abrazarla. Ella era su tía favorita. Se quedarían en el rancho hasta que llegara Alberto. Mientras tanto, cuidaron a los animales y comieron tanto como quisieron. De hecho, Julián incluso decía que esos fueron los días más bonitos que tuvo en la vida. Claro, no todo podía ser color de rosa, ya que una de las cosas que más le asustó fue que una noche antes de que llegara su padre, Ana se levantó de la cama. Todos en ese momento estaban en la misma habitación para protegerse de cualquier cosa, porque había escuchado los gritos de su padre.

33:37 Dice Julián que su tía se embaron como si alguien le hubiera puesto un hierro ardiente en los pies. Cuando reconoció el sonido de la voz de su progenitor. Se notaba. Que. Una furia inalcanzable le brillaba en los ojos e inmediatamente agarró un machete que había puesto junto a la cama. Ella era una mujer alta y fuerte. El Camisón que tenía puesto le ondeaba en el aire de la noche. Llevaba una lámpara de gasolina para alumbrarse en la oscuridad profunda del pueblo. Mi papá le pidió acompañarla. Ella le dijo que sí.

34:18 ¿Pero que tenía que quedarse detrás de esta? Encerraron a Lorena en el cuarto y salieron junto a la perrita al patio principal donde estaban los corrales de los animales. Mi padre mencionó que la pastor alemán iba con las orejas bien paradas, avanzaron buscando la presencia que estaba gritando los nombres de los niños. Hasta que la perrita comenzó a ladrar como loca en dirección del Cerro. Incluso los animales que estaban en los corrales comenzaron a ponerse, todos inquietos. Parecía que estaban por salir de su entierro a fuerza de patadas. Ah, no estaba tan nerviosa que gritó que cualquiera que se encontrara allí se presentará o iba a balearlo. No tenía arma de fuego.

35:12 Pero al menos podrían tener un poco de ventaja al saber a qué se estaban enfrentando. Entonces, los recuerdos de mi padre se vuelven complejos, ya que dice que él mismo vio que salían corriendo de entre las plantas sus 2 abuelos con una mirada desencajada, llena de un terror que ni ellos mismos podrían haber causado en ningún ser humano. Sus rostros tenían sendos rasguños en los laterales de las mejillas, como si algo se hubiera alimentado de ellas. En algunas zonas se exponían incluso huesos.

35:55 Los brazos no estaban en mejor Estado. Parecía que un ente salvaje se hubiera ensañado con. Ellos. Las ropas estaban totalmente destrozadas y gritaban como locos los nombres de los nietos. Fue entonces que Ana se preparó con un machete para recibirlos. Le dijo a Julián que se regresara a la casa para proteger a su hermanita, pero mi padre no quiso dar un paso, al igual que la perrita que estaba ladrando. Como loca. Necesitaba enfrentar a esos seres que le habían hecho tantas cosas horribles.

36:37 Su tía le escrito que no avanzaran un paso más o empezaría a soltar de machetazos, pero ambos personajes no pararon de avanzar. Cuando finalmente estuvieron lo suficiente cerca como para ver los detalles de sus cuerpos. Ambos se dieron cuenta de que los abuelos no tenían pies. Eran solamente los muñones de sus pantorrillas avanzando contra la nada, ya que flotaban a la altura que debían estar los pies. Fue en ese momento que la tía comenzó a gritar como loca, la perra estaba ladrando y a Julián no se le ocurrió cosa mejor que tomar el machete de las manos de Ana y darles 2 cortes a la pareja. Con esa acción, los entes se esfumaron en un montón de niebla por encima de ellos, como si nunca hubieran estado ahí antes. Después de ese episodio de horror, Ana se derrumbó sobre sus piernas y abrazó a mi padre con todas sus fuerzas. Estos entonces entraron a la casa. No sabría nada más de ese par de ancianos. Al menos nada que les pudiera hacer daño. A las pocas horas después de haber amanecido, llegó Alberto y al enterarse de todo, inmediatamente le buscó comprador a la propiedad.

38:09 Decía que no podía estar 1 segundo más ahí, de forma que el primer hombre que ofreció una cantidad por el rancho se quedó con todo, incluso los animales, a excepción de la perrita. Que mi papá se quiso llevar de regreso a casa y la cual le vivió unos 20 años, le pusieron brava. Ninguno de los integrantes de la familia nuclear de la pareja regresó a Juchitán, pero según cuentan algunos primos que vivían en los sitios de los alrededores, pronto se esparció la leyenda de que en los cerros alrededor del pueblo.

38:51 Se aparecían un par de ancianos gritando como despavoridos por los alrededores y que si te los encontrabas, te dabas cuenta de que eran los cuerpos putrefactos de esas gentes vagando para siempre en el mundo de los espíritus por todos los pecados cometidos en vida. El rancho se quedó deshabitado luego de un tiempo. Se decía que estaba embrujado y que los espíritus que lo asolaban eran bastante molestos, de manera que nadie lo quiso usar para nada y poco a poco fue decayendo. No tengo la intención de ir a ese lugar, mucho menos después de lo que mi padre me ha contado. Solamente espero que esta historia sirva de algo para la gente que lo piense un poco antes de hacerle daño a los niños que no se pueden defender.

39:48 O que le dé el valor a alguien que se encuentre en problemas de salir de la situación y buscar alguna mano que lo pueda ayudar. Gracias por escucharme el testamento del abuelo basado en una anécdota. Real, como seguramente pasa en muchas familias. Mis tíos se pelearon por los terrenos del abuelo casi en cuanto este se enfrió en su tumba. Sé que es común, pero prefiero no decir nombres para evitar herir sensibilidades.

40:30 Como les estaba contando, apenas habían pasado 7 días del funeral cuando uno de mis tíos, el mayor, tuvo la mala idea de tomar las escrituras del terreno donde mi abuelo construyó su casa. E ir rápido con un notario corrupto que dejó todo a su nombre, era una movida por demás egoísta, ya que ni siquiera mi madre o sus hermanos se habían recuperado del golpe de perder a un familiar cuando ya los habían despojado de todo, si bien había testamento con el movimiento que hizo ese tío, era probable que tuvieran que hacer.

41:11 Acabo montones de investigaciones antes de siquiera poder comprobar que esa casa era parte de una herencia que supuestamente les iba a tocar por partes iguales. Mi abuela había fallecido al menos 10 años antes, con lo que afortunadamente no vio todo el desastre que estaba haciendo su hijo. No vi personalmente todo lo que sucedió, pero una de las hijas de ese señor, la que resultó más noble de esa camada y a la que todavía le habló, nos contó que el mismo día que hizo la movida, el tío se mudó a la casa con todo y familia. Le exigió a todos tomar 1/4 y buscar todas las cosas de valor que pudieran encontrar para ver si se las quedaban o vendían con la mayor celeridad posible.

42:13 Mi prima no estaba de acuerdo, pero no tenía voz o voto en la familia. Así que eligió el cuarto, que pensó que tendría menos cosas valiosas y comenzó con la tarea. Cayó la noche. Ellos seguían hurgando entre todos, sin descanso, cuando de pronto, de entre los matorrales del terreno, puesto que se encontraba en una zona rural de la Sierra Oaxaqueña, escucharon el sonido de pasos muy pesados, como si los realizara alguien con zapatos de metal puro. El tío salió de la casa cargando un revólver, que era de mi abuelo. Pensó que quizá sería uno de sus hermanos que, enterado de las amañas, buscaría que le dieran parte del Tesoro que estaba reuniendo.

43:10 Mi prima, su hermana y su madre se asomaron por la ventana para ver qué pasaba. Después de algunos minutos agonizantes de entre la maleza salió un ser de sombras enorme. Medía al menos 1 m 80. Tenía un sombrero de ranchero y se le notaba una escopeta en la espalda. Ella fue la primera en reconocerlo, pese a que tenía el rostro ennegrecido por la muerte, los ojos iluminados por una luz rojiza proveniente del infierno mismo y un semblante que estaba más cercano al de un demonio.

43:53 Mi prima gritó que era mi abuelo. Enseguida el tío le habló por su nombre a la terrible aparición que le contesto con una voz de ultratumba, que él no era carne de su carne y tendría que pagar todas las fregaderas que estaba haciéndole a la familia. Lo insultó de la forma más variada posible, diciendo que se comportaba como un cerdo avaro. Y que parara en ese momento de todas las tonterías o se las iba a ver con el el rostro del Tío Palideció quiso dispararle al ser, pero la pistola se encasquilló y el ente soltó una carcajada que hizo que a mi prima se le enchinara el cuero.

44:45 A continuación, el fantasma corto cartucho del arma que llevaba al hombro. Sus manos estaban tan carcomidas por la fatalidad como el resto de su cuerpo. Inmediatamente el tío se cayó de rodillas y comenzó a decir con cierto tartamudeo que lo dejaría en paz, que daría todo de vuelta Asus hermanos si los dejaba vivir. En ese momento mi prima no está segura, pero cree que incluso se orinó en el lugar. El espíritu del abuelo siguió con su risa demencial, para luego disparar al aire cartuchos que retumbaban en todo lugar, que incluso los vecinos fueron a ver qué pasaba algunos minutos luego de que todo terminara.

45:38 La voz del abuelo, o al menos la presencia que parecía ser la de él, le dijo al tío con un tono final que si volvía a ser una chingadera como esa. ¿Regresaría del infierno mismo donde estaba para darle un escarmiento? Me da sabe qué cosa pensar que mi abuelo está achicharrándose en el averno mismo, pero tampoco es que fuera un santo. Las malas lenguas decían que tenía una buena lista de muertos en su juventud. El tío le dijo que sí. Asintiendo, sin que le saliera la voz del miedo que tenía, su mujer abrazaba Asus hijas tratando de taparles los ojos.

46:26 Pero mi primita se quitó las manos de su madre de la cara y vió que, efectivamente, el abuelo se tocaba el sombrero para saludarla. Pese a la forma brutal de la aparición, ella se alegró de verlo una vez más. El espíritu se desvaneció en un remolino de fuego que dejó una mancha negra en la propiedad, la cual hasta la fecha no podemos quitar con nada. Finalmente se decidió que la propiedad no se vendería y la usaríamos para vivir los que quisieran cuidarte. El rancho a la fecha en este punto solamente vive mi prima. Que es la única que soporta las apariciones aleatorias de entes que por la oscuridad vagan en ese sitio. Ella dice que les tiene miedo porque sabe que el abuelo la protege, aunque sea desde el infierno mismo. La Nana basado en la anécdota.

47:32 De Ricardo Benavides. Muy buenas noches, Inframundo. Quisiera platicarles de un relato que nos pasó a todos en la familia o al menos a tantos como somos los primos de mi generación. Esto comenzó hace unos 30 años, cuando mi abuela falleció. Ella murió de causas naturales. De hecho, no podríamos haber imaginado todo lo que. Se suscitaría después por la forma tranquila en la que la encontramos una mañana con los ojos cerrados, como si estuviera durmiendo como cualquier otro día, con la diferencia de que su piel tenía un frío sepulcral que era propio de los que ya no se encuentran en este mundo. En poco tiempo realizamos los funerales sin ninguna novedad. Recuerdo que para ese entonces.

48:34 Apenas tenía entre 5 o 6 años y aunque la mayor parte de lo que sucedió no lo tengo presente al 100%, al menos esa parte se me quedó grabada en la memoria. Me parece que al día siguiente del funeral seguro que ya habían enterrado a la Nana porque me llevaron a la misa, aunque. No me quedé toda la noche junto al féretro. Comprendía perfectamente que ella ya no debía encontrarse entre nosotros, que por la mañana, mientras esperaba que mi madre me levantara para hacernos el desayuno y yo prendía la televisión para ver las caricaturas matutinas, mi Nana estaba parada junto a la estufa, sonriendo. Sin embargo, contrario a lo que me hacía sentir cuando la veía en vida, un escalofrío terrible me recorrió el cuerpo como si algo fuera a pasar alguna cosa que sería terrible y devastadora.

49:48 Incluso a esa tierna edad me sorprendí y le pregunté si de verdad era mi abuela, a lo que ella simplemente volteó la cara a la estufa. Y desapareció en un chasquido. Inmediatamente fui a la recámara de mis padres y me valió 3 Cacahuates el castigo. Simplemente les grité que había visto a alguien en la cocina de tal manera que mi papá se levantó de un salto y en calzones se fue corriendo a revisar qué ocurría mientras mi madre, embarazada de uno de mis hermanos, me abrazaba. Estaba temblando y no paraba de llorar cuando mi papá regresó y dijo que no vio a nadie.

50:37 Así que ambos me interrogaron cuando les contesté que era algo parecido a la abuela, pero que no era ella, que me daba miedo. Se vieron confundidos a los ojos. Mi madre atinó a decir que no estaba mintiendo. Por el estado emocional tan lamentable en el que me encontraba, pero era algo sin sentido, así que me llevó a la cocina con ella en lo que mi padre se vestía y comenzó a preparar los alimentos de la mañana. Cuando estaba al lado de mi mamá. No tenía temor alguno. Comencé a jugar con mis muñecos cuando. El repiqueo urgente del teléfono de la casa interrumpió todo, era normal que nos llamarán tan temprano. Mi mamá se apresuró a tomar el auricular y del otro lado escuchó a mi tía llorando a Moco tendido porque la Nana se le había aparecido.

51:39 Hacía no mucho. Cuando la tranquilizó, la invitó a ir a nuestra casa para platicar más del asunto. Colgó. Y el resto de la mañana se la paso contestando Asus otros hermanos y hermanas que reportaban lo mismo. Mi padre tuvo que terminar de cocinar el desayuno porque verdaderamente no dejaban de marcar por teléfono una y otra vez. Los tíos, que eran cuatro, 2 hombres y 2 mujeres, además de mi mamá, decía la misma historia que sus hijos que. Les encontraron que vieron a la Nana en la cocina, pero que a diferencia del amor que inspiraba su presencia en vida, ninguno de nosotros quiso acercarse al ser por miedo a lo que nos podría hacer. Era una advertencia que nos había dicho que aunque ella tuviera la forma de mi abuela, no lo era, ni por asomo lo sería mientras todos estaban sentados en la mesa. Discutiendo con café y galletas sobre las posibles causas del por qué ella debía estarse presentándose ante nosotros. Sentimos un temblor horrible en el piso y escuchamos una explosión que se notó a la distancia. En ese momento éramos 5 primos en total, estábamos todos niños. Los.

53:11 Tíos y sus. Parejas nos abrazaron para protegernos. Y cuando notamos que nadie se había lastimado, los hombres de la casa salieron para ver que ocurría. Observamos la destrucción de las calles debido a la explosión del 22 de abril en la ciudad de Guadalajara. Resulta que las casas de mis tíos y tías que vivían a unas cuadras de nosotros, eran de las propiedades que habían sucumbido ante la catástrofe. Mi madre, al ver eso, se descompuso por completo y empezó a llorar desconsolada. No tenía explicación de cómo o qué era lo que finalmente les había hecho el aviso final antes de que todo volara en pedazos por un accidente.

54:01 De no haberse reunido esa mañana, solamente mi madre habría sobrevivido a la catástrofe. Fue tal el impacto de lo que sucedía. Que mi hermanito, que tenía previsto nacer 15 días más tarde fue tal el impacto de lo que ocurrió, que mi hermanito, que tenía previsto nacer 15 días más tarde, comenzó a querer hacerse presente en el mundo y mi mamá empezó con la labor de parto. Como se imaginarán, todos los servicios de salud estaban colapsados. Así que las mujeres de la casa le ayudaron a parir ahí mismo. Esta parte no la recuerdo bien, pero me parece que incluso en ese momento pudimos sentir la presencia de la Nana ayudando cómo podía.

54:53 Ellos se quedaron mucho tiempo en nuestra casa hasta que pudieron recomponerse, que de una u otra forma los terrenos volvieron a ser de ellos y tuvieron el recurso para construir las. Casas. Después de esa ocasión nunca he vuelto a sentir la presencia de mi abuela, pero uno de mis primos dijo que se le presentó justo antes de que su papá se subiera a un avión. Su familia ya estaba en los Estados Unidos. Resulta que su padre tenía que hacer un viaje en la misma nave que acabó destruyendo las torres y gracias a que mi primo se puso a hacer el peor berrinche que pudo.

55:37 Evitaron la desgracia gracias a la Nana, esta ha sido mi experiencia con nuestros abuelos o mejor dicho, con la abuela Nana. Muchas gracias por escucharme. La tumba de la abuela, basado en la anécdota de Fabiola Candela, buenas Inframundo. Espero que puedan contar mi historia. Esto me pasó cuando mi abuelita murió en esos días. Recuerdo que era noviembre, la llevamos al panteón. El funeral fue tan normal como podría pensarse. La cosa era que al momento de querer meter su féretro en la cripta familiar, no más, no se podía, obviamente los encargados de ese rito.

56:33 Ya habían medido todo para que cupiera bien, pero cuando trataban de bajar el ataúd apenas tocaba los lados de la piedra dura que sería su refugio. Parecía rebotar. Lo intentaron en varias posiciones, pero por más que lo hacían no entraba entre lágrimas y el horror de los parientes los enterradores. Estaban por darse por vencidos y pedir permiso de agrandar la boca de la cripta, aunque eso implicaría darle en la torre al diseño y las pesadas losas de mármol que las cubrían.

57:16 Mi papá estaba por aceptar el trato cuando una de las hermanas de la abuela les dijo que no, que la esperarán unos minutos. Parecía que acababa de recordar algo muy importante porque se puso de color. Será y salió hecha la raya, pese a que tenía sus buenos 70 años. En ese momento, como no podíamos hacer otra cosa, nos quedamos ahí, en plena frustración, porque no había forma de que el féretro entrara a la tumba. La tía regresó unos 15 minutos. Después. Ella vivía cerca del cementerio junto con mi abuela, que en los últimos años de su vida había vendido su casa y se mudó con ella para no estar sola. Traía en las manos una urna con el que pronto reconocí. Era el nombre de mi abuelo, el esposo de la fallecida. Todos la vimos como una loca cuando pidió que abrieran el ataúd.

58:23 Para colocar la urna dentro. Mi papá estuvo a punto de detenerla junto Asus hermanas, pero ella les golpeó las manos a manera de regaño y les dijo que dejaran de fregar o no podrían enterrarla de mala gana. Retrocedieron para evitar hacer el ridículo en el entierro, cuando abrieron el féretro, mi abuela estaba tan tranquila como la habían dejado antes. Enseguida su hermana colocó la urna entre sus manos. Le comentó algo apenas que la perdonara por haberse olvidado de la promesa que le había hecho, pero que ahora podía descansar en paz. Cerraron de nuevo el ataúd y, para sorpresa de todos, en esa ocasión el féretro bajó con tanta naturalidad que. Era increíble que minutos antes no hubiera forma humana de haberlo hecho descender, terminaron de colocar los elementos de la tumba para que el cuerpo quedará seguro hasta que fuera el turno de la abuela de ser colocada en uno de los laterales una vez que se convirtiera en huesos desprovistos de carne y el siguiente fallecido entrar en la cripta familiar.

59:43 Para hacer compañía a los ancestros, retratos basado en la anécdota de Nadine Vargas, buenas noches a todos. Quiero contarles de un suceso extraño que pasaba en casa de mi familia, como muchos latinos, pese a que cada uno de los hijos pudo conseguir hogar. La estructura donde crecieron mi mamá y sus hermanos sigue en posesión de los herederos, en una construcción enorme de acabados en piedra que da idea de la fortuna que la familia tuvo alguna vez.

1:00:26 No es que no hayan intentado venderla, pero cada que siquiera piensan en eso. Pasa algo extraño con las imágenes que cuelgan de ese hogar centenario. En la sala y los pasillos cuelgan varias pinturas, todas de mis ancestros, que te miran con pupilas hechas de trazos. En las últimas en ser añadidas han sido la de mis abuelos. Ambos ya fallecieron. Esas han sido colocadas en la entrada, como es tradición, cuando mis tíos han mencionado siquiera el tema de vender ese hogar familiar.

1:01:07 Porque no estaría mal el dinero y ya no vive en el interior tanta gente como para justificar la manutención de todas las habitaciones. El retrato de mi abuela Salta del lugar con furia en una ocasión. Casi le cae. En la cabeza a uno de mis tíos, dando un buen golpe al brazo de mi madre, que aunque de entrada solamente le causó un moretón. No deja de ser. Extraño que haya salido disparado más cuando es una pieza bastante grande que para instalar requirió de 2 trabajadores bien fuertes para dejarla en su lugar.

1:01:48 Además de eso que podría ser visto como casualidad por las noches que siguieron, justo abajo de esa pintura se aparecía una sombra que gritaba enojada. No se le alcanzaba a entender aquellas palabras, pero sí el tono de IRA que resonaba por todos los cuartos, donde dormíamos el resto de los ocupantes. Una vez que mi madre se animó a ir a ese sitio por la mañana, por supuesto, y le aseguró a mi abuela que no iban a vender la propiedad, se calmó el asunto. Después de eso, mi padre quiso mandar llamar a un padre para que bendijera la pintura. Pero eso, en lugar de hacer que todo terminara, acabó por irritar mucho a mi abuela, que no era fanática de la religión católica.

1:02:41 Y las siguientes veladas escuchaban sus pasos y voces por toda la casa, además de que en el día podías tener la impresión de que alguien susurraba cosas detrás de las puertas vacías de aquel hogar. De nueva cuenta, mi mamá fue hablar con el retrato. De forma posterior pudimos descansar, pero las experiencias paranormales que hemos vivido en este domicilio no pararon, ya que incluso mi mamá tenía que ir a hablar primero con el retrato cuando se iba a hacer alguna remodelación en casa, de forma que los espíritus que habitan esas paredes quedarán tranquilos mientras se realizaban las obras. No sé qué pase una vez que la siguiente generación sea la encargada de ese hogar, pero me parece que tampoco nosotros podemos sacarle algún beneficio económico. ¿Amigos, qué opinan al respecto de estos relatos de nuestros abuelos que muchas veces, después de muertos o fallecidos, quieren volver hacia nosotros y nos dejan con una advertencia? Muy buenas noches a toda la comunidad de Inframundo. Espero se encuentren muy bien de donde yo soy. Hay muchas historias de

1:04:14 apariciones, fantasmas, ánimas. ¿Y cuánta cosa de este tipo se puedan imaginar? La mayoría, como es obvio, son solo historias para entretener, algunas de plano son falsas. Otras son exageraciones y algunas otras solo son versiones amañadas de historias reales. Sin embargo, como dije, la mayoría son eso, pero hay un puñado de historias que son reales, tal vez más reales que uno mismo, y por lo mismo están más llenas de detalles. También hay sucesos que hacen que uno se dé cuenta muy en el fondo, que lo que acaban de oír es más allá que un cuento de terror o una anécdota macabra.

1:05:10 Y es justo una de esas historias la que quiero compartirles. Y cómo sé que es real, porque no la saque de ningún lado más que de mi propia experiencia. Esto me sucedió, a mí nadie me lo contó. Nací en una ranchería en el estado de Jalisco, cerca de Ocotlán. Ser más específico sería hasta peligroso. El protagonista de este relato es mi propio padre, melesio se llamaba y creo que no hay nadie en mi familia que no lo odiara, o al menos mientras vivió. Era un hombre de esos de semblante duro, siempre vestido con estilo, vaquero, tomador y violento, pero adinerado, bastante adinerado.

1:06:09 Probablemente esa era la razón de que mucha gente, a pesar de su pésimo carácter, buscaron su aprobación y su simpatía, porque si algo era además de golpeador, era dadivoso. Sospechosamente dadivoso, mi infancia y la de mis hermanos siempre estuvo llena de gritos y de constantes miedos. Sin embargo, mi madre nos insistió siempre en respetar y venerar a mi padre. Todo con tal de seguir en su simpatía y, en el mejor de los casos, heredar todo lo que poseía. Así pasaron los años.

1:06:55 Yo y mis hermanos nos volvimos adultos dentro de lo que cabe de bien. Pese a los traumas que mi padre pudo habernos causado por una crianza dudable, eventualmente conocía la que sería mi esposa y luego de un par de años de salir con ella, nos terminamos casando. Creo que no hace falta decir que mi padre no fue a la boda. Pero, al menos dentro de lo dadivoso que era, no escatimó en el tamaño al regalarnos un terreno dentro de la propiedad en la que habíamos crecido fuera de la mala relación que tuve con él. La verdad es que a mí me encantaba vivir ahí y fue una sorpresa agradable saber que, al menos por mucho tiempo, más iba a poder seguir disfrutando de los paisajes y la gente del lugar.

1:07:53 Tras un par de años, finalmente mi esposa y yo tuvimos un par de hijos. Intenté hasta cierto punto llevarlos a visitar a su abuelo con el fin de que al menos tuviera el cariño de sus nietos. Porque a pesar de lo que yo y mis hermanos hiciéramos, la verdad que no le guardábamos a mi padre más que una especie de respeto muy distinto al amor que un hijo le tiene a un padre. Pero mi padre nunca abandonó su actitud agria y poco amigable. Las cosas marcharon tal cual se las he descrito hasta ahora por décadas, hasta que un junio, un día del padre, decidió romper su propio récord.

1:08:41 En cuanto a excesos, se sentía indestructible o quién sabe qué le pasaba por la cabeza. Pero ese día mientras conducía una camioneta del año que había comprado en un arranque queriéndose sentir joven de nuevo, o al menos eso es lo que me imagino, porque ya no pudimos preguntarle. Le dio por jugar carreras contra la muerte, pero perdió cuando se estampó de frente contra un tráiler a unos 160 km, la camioneta se partió por la mitad. Y el cuerpo de mi padre. Bueno, dicen que de suerte encontraron sus botas y eso fue lo único reconocible que enterramos luego de un par de meses, cuando creímos haber superado su muerte y cada quién seguía con su vida de manera relativamente normal, empezaron a ocurrir cosas.

1:09:46 Raras. Por decirlo mínimo en la habitación en la que mi papá dormía. Porque obviamente, como se imaginaran, mi madre ya no dormía con él desde hacía años. Lo primero que nos llamó la atención fue que sobre su cama se comenzaba a notar una especie de hundimiento. Por ahí de las 9:00 o 10 de la noche, la hora en la que mi padre se iba acostar habitualmente al principio. Sólo fue una curiosidad a la que nos fuimos acostumbrando, pero empezamos a preocuparnos cuando, justo a esa hora, además del hundimiento de la cama, comenzó a oler fuertemente a azufre y a madera quemada.

1:10:35 Como era lógico, primero creímos que algo se quemaba en su habitación. Luego creímos que se filtraba humo de algún lugar, pero. Nada. Y es que el olor era harto intenso, por lo que descartamos por completo que viniera de otro lugar. Una vez recuerdo haber llegado muy tarde a casa, luego de andar tomando y comiendo con unos amigos y para no despertar a mi esposa e hijos, que se armaba todo un teatro, decidí irme a dormir a la casa de mi madre. Que estaba a unos 50 m de retirado. Yo siempre traía llave de esa casa por cualquier cosa fuera, para una emergencia o lo que se ofreciera. Y en esa ocasión se me ofrecía dormir sin pelearme con mi mujer.

1:11:33 Pero tampoco quería despertar a mi madre, así que decidí meterme a dormir en esa habitación de antaño que ocupaba mi progenitor. Fue a partir de esa noche que ya nada fue como antes. Pues por ahí de las 3:00 de la madrugada me desperté aterrado. Me faltaba el aire, el sudor me empapaba la cara y el ambiente se sentía abochornado un pánico como nunca antes había sentido, me invadía de pies a cabeza. Paseaba la mirada entre la oscuridad buscando la lámpara de la mesita. Que siempre usaba mi padre para sus lecturas antes de dormir. Pero por más que mis manos tentaron y tentaron, no la encontré.

1:12:26 De pronto, en medio de la desesperación, vi una figura cuya negrura se podía notar perfectamente definida. A pesar de estar a oscuras, se encorbaba como sentada al borde de la cama. Yo solo traté de alejarme usando los pies para echarme hacia atrás, pero cuando hice esa acción, la cabeza de la figura volteó su rostro hacia mí y solo pude ver un par de ojos brillantes como brasas en medio de esa oscuridad tan terrible, lo próximo de lo que tuve conciencia. Es de mi madre, agitándome mientras yo gritaba sin poderme controlar.

1:13:13 Empezamos a experimentar eventos cada vez más y más extraños, y de manera más constante se movían cosas. Los olores extraños se volvieron más frecuentes, sonidos raros y tétricos cada vez más presentes y apariciones tenebrosas de mi padre más y más recurrentes. De pronto, el olor a azufre y humo dejaron de ser una incógnita, pues empezaba a volver constante la aparición de marcas en el suelo de forma de las mismas botas que usaba mi papá marcadas en el suelo, como si anduviera caminando por ahí. También en las paredes parecían marcas negras, como si alguien hubiera colocado Las Palmas.

1:14:07 Llenas de carbón o de hollín, los ruidos tenebrosos tampoco se hicieron esperar. Los sonidos de lamentos y susurros provenientes de los muros resultaban aterradores, sin mencionar también que todas las imágenes religiosas que se encontraban en la habitación o entraban en ella. Terminaban con rasguños en su superficie o con el rostro borrado o cambiado por uno grotesco. Cuando estos fenómenos empezaron a ocurrir en otros lugares de la casa, de inmediato nos alarmamos, pues pensamos que esa presencia diabólica empezaría a expandirse cada vez más, hasta ya no dejar un solo lugar fuera de su alcance.

1:15:02 Primero nos planteamos la idea de hacer una limpia, así que contacté con un santero conocido de la Comunidad, el cual, luego de hacer el intento de liberar aquel lugar del alma en pena de mi padre, de inmediato nos advirtió que no podía hacer nada porque se trataba de algo que él no comprendía. Lo que se le figuraba, según dijo, es que estaba tratando con una especie de entidad. Espíritu o demonio de mucho poder o con una especie de condición que le impedía por completo intervenir con los conocimientos que él poseía, por lo que nos recomendó buscar ayuda en la iglesia.

1:15:50 Finalmente procedimos a llamar a un sacerdote de un pueblo cercano. Del que habíamos obtenido información que lo ponía como altamente experimentado en estos temas para ver si podía hacer algo al respecto, como exorcizar el lugar o como se diga, no sé. En cuanto el padre llegó de inmediato, la actividad en la casa comenzó a volverse más hostil y violenta. El aire dentro de todo lugar empezó a volverse frío. A pesar de que en el interior hacían arriba de unos 30°, pero no era un frío común, era un frío que te lava hasta el alma. También los perros que estaban cerca de la casa o en la calle empezaban a ladrar desesperados y luego salían corriendo mientras chillaban.

1:16:45 Otra cosa que me dejó impactado y que nunca he oído que nadie mencione cuando ocurren este tipo de cosas, fue que la luz dentro y fuera de la casa parecía que escapaba. Todo el espacio empezaba a verse pálido, Lucía como si estuviéramos a media luz y había un viento que cuando te tocaba se sentía como si unas manos de ultratumba te acariciarán. Yo me encontraba impactado con la serenidad con la que aquel sacerdote hacía sus rituales. Antes de comenzar con el exorcismo, se persignaba, besaba su sotana, se armaba con agua bendita y tomaba las santas escrituras con una tranquilidad que solo me hacía pensar en lo resignado que estaba de salir victorioso o morir. Tras lo que tuviera que pasar ahí dentro, se notaba su experiencia lidiando con este tipo de fenómenos. Luego de transcurridos como 20 minutos de ruidos aterradores, gritos de cólera y una tensión que nos hacía casi sudar sangre, el sacerdote logró algo de calma y salió empapado en sudor con las piernas débiles.

1:18:13 Las manos tan temblorosas que apenas podía sostener aquella Biblia usada en quién sabe cuántos eventos iguales se sentó en una silla y con una voz carraspienta nos dijo algo bien raro, palabras más, palabras menos. Intenté todo dentro de lo posible. No hay duda de que el alma de tu padre está atormentada en estos espacios. Casi pude escuchar rogarme ayudeme padre, pero lamentablemente hay algo que impide liberarlo de lo que sea, que lo amarra a este mundo.

1:18:58 No puedo, hijo no se quiere o no lo quieren dejar ir. Es como si algo le obligara a quedarse, como si estuviera pagando algo, como si mi madre, que estaba ahí en ese preciso momento, se desplomó al suelo en un llanto profundo al escuchar aquellas palabras y comenzó a decir cosas como ya no puedo, me pesa mucho callarme la boca. Ninguno de los presentes comprendíamos el motivo de aquellas palabras, pero luego de que mi madre se compusiera un poco, nos llevó sollozando al cuarto donde ella dormía. Empezó a expulgar entre unas cosas que tenía guardadas en una cómoda vieja.

1:19:50 ¿De dónde sacó un baulito negro con un candadito dorado? Lo abrió dudosa. Como temiendo mostrar al mundo lo que había ahí dentro y sacó del interior una bolsita de tela alargada, tela que extrajo un rollo maltratado de papel, se lo extendió al padre mientras sus manos temblaban y se notaban sudorosas. Entonces el padre lo agarró con temor, aunque yo creo que más con curiosidad que otra cosa. Cuando el sacerdote desenrolló aquel papel y le dio una lectura rápida, se llevó la mano a la boca como para ahogar un grito y sus ojos se pusieron vidriosos mientras veía con profunda lástima mi madre y luego a nosotros, exigí de inmediato que nos dijeran que pasaba y tras insistir cada vez con más desesperación. Mi mamá me calmó y luego de pedirme que me sentara, me dijo que mi padre había tomado muchas malas decisiones en su vida, pero que la más importante y horrible la había tenido que tomar.

1:21:05 Cuando mi mamá estaba embarazada de mí, nos contó que habían recibido la noticia de que probablemente yo no iba a lograr nacer ningún médico. Daba esperanzas. Y todo empeoraba a pesar de sus oraciones, sin mencionar la terrible situación económica en la que estaban. Así que decidió, en el momento de más desesperación en que sus oraciones parecían ser cruelmente ignoradas, que si Dios no quería ayudarle a lo mejor el diablo, sí, entonces hizo un pacto con él. Su alma para la eternidad a cambio de que yo naciera sin inconvenientes y de igual manera mis hermanos, si se daba el caso de que mi madre se embarazara de nuevo y también a cambio de riquezas inmensas, logrando hacerse así de todas las pertenencias y recursos que tenía al momento de morir y que ahora nosotros habíamos heredado, yo no me la creía. No podía procesar que mi padre hubiera hecho una cosa tan oscura y siniestra en su desesperación por protegernos. Entonces el sacerdote me dijo que probablemente por eso el alma de mi padre estaba atrapada en la habitación. Procedió a explicarme luego de

1:22:40 que él había leído el dichoso contrato que a cambio de aquel favor. No solo entregaría su alma al maligno, sino que se quedaría por siempre atrapado en esa habitación, sufriendo y penando para a gusto del mismo diablo. Y no sólo eso, nunca debía mostrar cariño a ninguno de sus hijos, nietos, esposa u otro ser querido, y como consecuencia, nunca sería amado por ellos un destino terrible. A cambio de poder salvarnos la vida y tener los recursos para mantenernos, yo no leí completo aquel documento del infierno.

1:23:26 No pude pasar del primer renglón sin romper en llanto. Fue el padre quien lo leyó en voz alta. Recuerdo que era breve, pero muy claro. Yo, melesio apolinar Méndez García, acepto sin condición alguna y sin protesta ni exclusividad, que mi alma pase a ser posesión de Satanás para que se haga con ella lo que se elija para su disfrute, a cambio de que en esta vida el nacimiento de mis hijos bajo ninguna circunstancia tenga inconvenientes de ninguna clase. Y que haya abundantes riquezas para mí y mis allegados, más a cambio del disfrute de los bienes materiales en esta Tierra.

1:24:18 Durante mi estancia en ella, me comprometo a no ejercer hacia ellos ningún acto de cariño o compasión física o palabra, ni mencionar a ninguna persona acerca de este contrato mientras yo exista en este mundo. Con tal de mantener los beneficios de este trato durante esta vida. Es lo que. Alcanzo a recordar más claramente porque esto ocurrió hace ya bastante tiempo y yo no me atreví a leerlo por mí mismo, por miedo a toparme con más detalles que terminaran por perturbarme más de lo que ya estaba. Sabrá Dios si diría más cosas, porque. Mientras el sacerdote le daba lectura a aquel documento maldito, había momentos en los que no podía evitar hacer expresiones.

1:25:16 No sé si de asco o de terror. El develamiento de aquel documento me hizo entender muchas cosas cuando mi padre se topó con la muerte. Al poco tiempo mi mamá empezó a referirse a mi finado progenitor de manera inesperadamente respetuosa, siendo quien vida siempre mostró rencor hacia él por como nos trataba, aún después de haber sufrido tanto en el proceso de mi nacimiento, pues resulta que durante los preparativos para dejar la habitación de mi padre. Tal como la había dejado. Ella decidió ponerse a ver los recuerdos, curiosidades y objetos que él solía guardar y en ese momento en que sacaba cajas y limpiaba recovecos, se encontró el pequeño cofre donde se encontraba la bolsita que contenía aquel papel cuando ella se topó aquel papel firmado con sangre y lo leyó. Supo que quien realmente había hecho el más grande sacrificio había sido él, que en todos esos momentos en que llegó a maltratarnos o a hablarnos de manera dura, fue siempre con el fin de no tener nuestro amor ni respeto para poder cumplir con aquel repugnante contrato.

1:26:45 Entonces fue cuando comenzó a referirse de manera respetuosa a su memoria. Después de ese día en que todos nos enteramos de la extraña verdad, las manifestaciones del alma de mi papá comenzaron a tornarse de agresivas y. Violentas a solo inquietantes y hasta tristes, ya sólo percibíamos su presencia y veíamos de vez en cuando alguna sombra, inclusive en ocasiones esporádicas podíamos escuchar lamentos vagos. Como un llanto ahogado. Y sabíamos, sin duda, que mi padre estaba cada vez más triste y cansado, sabiendo que su eterno destino era ahora vagar en pena y atormentado para el disfrute de aquel ser maligno.

1:27:42 Quisiera poder contarles de alguna manera. Que encontramos la forma de romper aquel contrato o de alivianar la pena de aquella alma encerrada para siempre en esa habitación. Pero no es así y tal vez llegue nuestra propia muerte y no podamos hacer nada. Pero así es la realidad. Uno desearía que las historias tristes, trágicas o terroríficas se resuelvan de alguna manera. De algún modo o tengan un final al menos esperanzador. Pero no lamento decirlo. Pero esa situación sigue hasta el día de hoy y lo único que pudimos hacer para lidiar con aquello fue ir alejándonos cada vez más de la habitación para poder ignorar aquello. Y con el tiempo, seguro que ese lugar va a volverse material de leyenda o pesadillas.

1:28:44 Para generaciones futuras que se den cuenta de quien pena en este espacio. Pero mientras viva haré lo posible, porque al menos la memoria de mi papá sea limpiada y él se ha recordado como un buen hombre que, aunque pareciera no haberlo demostrado, lo fue. Muchas gracias por escuchar mi relato. Buenas noches.