Oct. 30, 2022

7 Relatos ATERRADORES del PUBLICO

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Inframundo Relatos De Terror
7 Relatos ATERRADORES del PUBLICO

SI QUIERES ESCUCHAR MAS RELATOS POR FAVOR SIGUEME EN EL CANAL DE YOUTUBE (INFRAMUNDO RELATOS): https://goo.gl/MjkWjbO Ó EN MI CANAL ALTERNO HISTORIAS DE HORROR: https://www.youtube.com/c/INFRAMUNDORELATOS

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0:02 Muy buenas noches, días o tardes sean bienvenidos o bienvenidas a su canal de terror preferido. En esta ocasión quiero agradecer a todos aquellos que nos envían sus relatos, pues este espacio es de ustedes y gracias a ello vamos creciendo si tienes algo sombrío que contarnos. Solo manda tu experiencia tanto en redes como a nuestro correo. Por otro lado, estas son algunas de las experiencias que día con día nos envían. Solo les pido algo de paciencia, ya que se siguen adaptando y corrigiendo para que a ustedes les agraden sin más.

0:47 Por el momento, apaga la pequeña luz de tu habitación. Me llamo Leonel González. Quiero contarles una anécdota, una experiencia real que me pasó cuando trabajaba en el campo de mi pueblo, una noche mientras trabajaba en el turno nocturno en una huerta de duraznos. Esa noche estábamos Sebastián, Lucas y yo. Eran alrededor de la 1:00 de la mañana cuando llegó nuestro jefe. Nos ordenó que empezáramos a hacer las fogatas para calentar los árboles de duraznos que estaban en unas huertas.

1:34 A esto se le llama la quema, esto es para darles calor a los frutos, para que no se congelen. En ese entonces estábamos en pleno invierno, cuando terminé la primera fila de árboles que eran alrededor de unos 600 m de largo, empecé a escuchar un leve sollozo. Este se escuchaba apenas audible al ver el rostro de Lucas, supe que no era el único que los escuchaba, pero entendí que ese solloso no era algo bueno. Estaba por decírselo cuando de repente llegó corriendo Sebastián a nuestro lado, también con el rostro lleno de miedo, diciéndonos, vámonos al demonio de aquí.

2:22 Al decirlo quedó en absoluto silencio. Ni el viento se escuchaba soplar, ni los ruidos nocturnos a los que estábamos acostumbrados. Pasaron algunas horas y cuando nos dieron las 3:00 de la mañana ya nos habíamos levantado de una leve siesta en el suelo, junto al fogón que habíamos hecho. Sebastián aún seguía dormido. Nuevamente de la nada se empezó a escuchar ese ruido. Lucas y yo tomamos nuestras linternas para averiguar qué era lo que ocurría. Déjame decirte que al final de los huertos de durazno se encuentran muchos pinos.

3:06 Puedo asegurarte que esa parte es muy oscura. Allí estaba una mujer vestida de blanco. Ella era la que estaba llorando. Lo cual se me hizo muy extraño al verla y más por ser de madrugada. Me acerque para saber el motivo por el cual lloraba cuando le pregunté si necesitaba ayuda. Créanme que de haber sabido lo que era aquella mujer, jamás me hubiera acercado hasta el final del huerto. La mujer se giró al escucharme. Me quedé impactado al ver su rostro demoníaco. Tenía toda su cara deforme. Sus ojos eran más negros que la misma noche. Lo que más me aterrorizó fue cómo al abrir su boca mostraba unos horribles dientes.

4:01 Aquella aberración emitió un chillido. Lucas salió corriendo y gritando, lleno de pavor. Quizás sus gritos me hicieron reaccionar y salir corriendo detrás de él. Cuando llegamos al fogón, despertamos a Sebastián. Pasamos todo lo que restaba de la noche despiertos. Se nos hizo eterno por todo nuestro alrededor. Se escuchaban sus pasos, sus lamentos y algunos susurros de aquella mujer, pero no se miraba nada ni nadie. Ya había amanecido cuando llegó nuestro jefe. Le contamos lo que nos pasó durante la madrugada. ¿Él nos miró y con voz burlona nos preguntó, se encontraron con la dama del fogón?

4:50 Ya desde hacía mucho tiempo, sobre todo en las noches de invierno, se hace presente esa aparición rondando por los alrededores de las huertas y Los Pinos. A partir de esa noche dejé de trabajar en el campo en los turnos nocturnos. Te juro que hasta la fecha no he podido olvidarla. Pareciera que aún la veo en la oscuridad de aquella noche. Espero que mi relato haya sido de su agrado. Les mando un gran saludo desde Argentina a todos los infra escuchas me llamo Evelyn, soy originaria de Tijuana, Baja California.

5:42 Actualmente tengo 21 años, siempre en el mes de diciembre iba al panteón para llevarle rosas a la tumba de mi mejor amigo, quien falleció en el año 2017 y esto que me pasó fue hace 2 años, pero la verdad no sé si esto que me sucedió tenga que ver con lo que les contaré. ¿Para llegar a su tumba tenía que pasar por dónde se encuentran las tumbas de los niños? Ese día llegué alrededor de las 6:00 de la tarde, pues me quedaba más tiempo porque limpiaba la Tumba para colocarle las flores que les llevaba.

6:22 De igual manera, cuando me retiraba del lugar tenía que pasar por las tumbas de los niños. Llegue a mi casa como a eso de las 9:00 de la noche te comento para que sepas el porque de la descripción de mi casa. Mi Cámara se encuentra en el. Mi recámara se encuentra en el segundo piso y tiene una pequeña terraza. Hay un pasillo en la parte de abajo de la casa. Éste, por alguna razón, siempre permaneció oscuro a cualquier hora del día, igual que por las noches. Esa noche, al terminar de cenar, nos pusimos a ver películas.

7:04 Eran como las 12:00 de la madrugada cuando me fui a acostar. Cuando menos pensé, ya me había quedado dormida. Entre dormida y despierta sentí una presencia por más que quería abrir los ojos. No podía. Cuando pude, al lado mío estaba un niño. ¿Él me preguntaba, Te puedo abrazar? No lograba verlo, solamente su silueta. El Niño tenía los ojos muy oscuros. Comencé a llorar porque no podía moverme ni gritar, no podía ni hablar, no supe ni cómo pude y volteé hacia la ventana. En el balcón había una sombra negra de un hombre muy alto. Sentía su mirada a pesar de que en la recámara no había luz encendida.

7:58 Sentí cuando El Niño se bajó de la cama. Este abrió la puerta y la azotó cuando la cerró. Fue en ese momento cuando me solté a llorar. El cuarto se sentía muy frío. Miré hacia la ventana y ya no estaba aquel hombre me temblaban las manos al momento que tomé mi celular para llamarle a algún miembro de mi familia para que fueran por mi. Al contarles a mis familiares lo ocurrido, ellos me dijeron que era porque pasaba por las tumbas de los niños. Mi abuela me dijo que le pusiera una veladora blanca, que quizás si era un niño que andaba vagando, ese espíritu no podía descansar.

8:48 Lo hice, pero lo que no les dije era que también miré a un hombre. En la siguiente noche fui por mis cosas. Yo pensé que lo que había visto quizás había sido por la película que miramos la noche anterior, trate de hacer oraciones en la noche antes de irme a acostar. Eran como las 3:00 de la madrugada. Nuevamente sentí la presencia, pero no en mi cama, sino en la ventana se miraba la misma silueta de aquel hombre. Volví a llorar del miedo que esa me provocaba. No supe a qué hora me quedé nuevamente dormida en la mañana le dije todo a mi abuela lo que había pasado. Esta vez me dijo que pusiera santos en el cuarto para alejar a aquella sombra.

9:40 Me quedé sola porque todos se fueron a trabajar. Solo mis sobrinos se quedaron un rato conmigo. Pero por la tarde ellos se fueron a jugar con otros niños, dejándome sola. No sé si eran mis nervios, pero comencé a escuchar que subían por las escaleras. Esto se escuchaba como si arrastraran unas cadenas. Yo no quería salir a averiguar, pues era mucho el miedo que tenía al salir de aquella casa para no volver. Dejé de ver la silueta del hombre y no sentía la presencia de aquel niño. Lo único que puedo decir es que en las noches escucho como los perros aullan y alguien llora.

10:28 No sé si esto está ligado con aquel suceso. ¿Ustedes qué opinan? Les agradecería mucho que compartieran su opinión. Mi nombre es sheila navarro. Les contaré la mala experiencia que tuve con una muñeca. Aquellos que han escuchado o pasado por algo parecido me entenderán cuando yo era pequeña y me quedaba con mi abuela en su casa. Una de las cosas que más tengo presente es que me daba miedo dormir con ella en su habitación porque ella tenía una muñeca de porcelana.

11:12 Que su madre le compró en una especie de mercado. Cuando llegaba la hora de irme a la cama, mi abuela sacaba la muñeca fuera de la habitación. Una de esas ocasiones, mientras mi abuela dormía, yo sentí un frío que me calaba hasta los huesos. De repente vi una sombra parada a los pies de la cama. No se movía, simplemente nos observaba. Como pude encender la luz para ver de quién se trataba esa sombra. Allí estaba la muñeca a los pies de la cama. A medida que fui creciendo, no podía olvidarme de ella.

11:54 Mi curiosidad acerca de la muñeca hizo que decidiera llevarla a mi casa. La coloqué encima del armario y ahí se quedo por un tiempo. Mi madre solía limpiar mi cuarto cuando yo me iba al colegio. Una de esas mañanas, mientras limpiaba uno de los muñecos, el cual necesitaba batería, habló. Podría ser algo normal, pero el muñeco no podía porque la caja de pilas estaba oxidada. Mi madre me comentó que la muñeca miraba fijamente al muñeco cuando este habló. Mi madre, al darse cuenta, salió corriendo mucho asustada.

12:37 Durante todo el tiempo que estuvo en mi casa. Sentíamos por las noches como una mirada fijamente. Entonces agarrábamos a la muñeca y la colocábamos mirando hacia la pared. Antes de acostarme. No sabía decir, pero ella volvía a estar mirando a donde me encontraba en cualquier parte de la habitación. Una noche, mi amiga de la infancia se quedó a dormir en casa. Colocamos los colchones en el suelo, apenas nos estábamos quedando dormidas. Cuando alguien dijo voy para allá, miré a mi amiga preguntándole si había dicho algo, a lo que ella me contestó que no. Ambas nos quedamos mirando de pronto. Escuchamos en medio de nosotros una voz que dijo. Ya estoy aquí.

13:33 Nos asustamos tanto que intentamos salir del cuarto, pero algo la arañó en el brazo, provocándole 2 cardenales y arañazos brutalmente profundos. Después de lo que pasó esa noche, decidí alejarme por un tiempo a vivir a casa de una tía. Mi padre vivía solo en mi casa. Y me llamaba por las tardes diciéndome que en mi cuarto, durante la noche, se escuchaban voces, pasos y alguien bajaba corriendo las escaleras. Pero el ruido siempre era en mi habitación. Con el tiempo decidí deshacerme de aquella muñeca. Hasta el día de hoy aún se siguen escuchando voces y pasos, a pesar de que la muñeca ya no la tengo conmigo. Cuando miras hacia el pasillo notas una oscuridad. Sientes que el miedo te invade y deja un ambiente muy frío. Espero que les haya gustado mi experiencia. Saludos a todos desde España.

14:48 Hola, Inframundo, saludos a todos. Mi nombre es Alo Ochoa. Nuevamente les comparto una experiencia que nos pasó a mis hermanas y a mí. Yo en ese tiempo tenía 15 años y rentábamos una casa. Notamos que al principio se encendían las luces solas, se miraban pequeñas sombras de niños que corrían por las orillas de las paredes. Curiosamente, la televisión de la cocina todos los días se encendía sola. Mi mamá decía que eran duendes por las pequeñas sombras que pasaban, pero en realidad no sabíamos con certeza que era lo que estaba pasando. Después de estos sucesos, mi hermana y yo dormíamos juntas, pero una noche ella se quedó despierta hasta tarde mirando la televisión.

15:42 ¿Cuando de repente me dijo, Escuchaste a los gatos? Pensé que eran los gatos que se encontraban afuera en el patio. Pero mi hermana se refería a los peluches de gatos que ella tenía en su repisa. Sólo uno de ellos tenía interruptor de encendido. Ninguno de sus peluches tenía baterías. Este maullaba como si en verdad tuviera vida propia. Cuando encendimos la luz para ver qué pasaba, se dejaron de escuchar. Mi hermana, con temor, se levantó de la cama para pasarme los peluches para quitarles las baterías y lanzarlas por la ventana fuera del cuarto. Lo más escalofriante es que a mitad de la noche se seguían escuchando a pesar de que no tenían baterías puestas. Al día siguiente mi hermana dijo que los regalaría porque ya no quería tenerlos con ella, pero pensó que si lo regalaba y si tenían algún mal, les pasaría lo mismo que a nosotras, así que mejor optó por tirarlos a la basura, así que fuimos en busca de un costal.

16:56 Ahí los colocamos a todos para tirarlos. Recuerdo bien que los dejamos a un lado de la puerta del patio, pero cuando pasó el camión de la basura el costal ya no estaba. Le preguntamos a mi mamá si ella lo había tirado a la basura, a lo cual ella dijo que no sabía nada. Jamás supimos el porqué de aquella situación ni de las sombras que se miraban pasar. Si fue algún duende, como decía mi madre, o había algo más en la casa. Hay situaciones paranormales que sin saber cuál es el motivo, que estos se hagan presentes hasta la fecha.

17:38 Nunca supimos qué fue de esos aterradores peluches. Hola, Inframundo, mi nombre es Irving López. Lo que contaré le pasó a mi abuelo hace muchos años. Cuando él tenía 17 años de edad, en ese entonces trabajaba como albañil en la ciudad de Oaxaca. Eran alrededor de las 10:00 de la noche cuando él regresaba junto con unos compañeros. Siempre hacían el mismo recorrido, sólo que esta noche regresó más tarde de lo acostumbrado, estaban aún lejos de su casa. Y ya era tarde.

18:24 Por eso decidió tomar un pequeño atajo por un callejón muy oscuro. Dentro de este se miraba una silueta de una mujer. Pensaron que era alguna enfermera que salía del hospital, ya que cerca del sitio se encontraba uno. Poco a poco se iban acercando al tenerla de frente. Mi abuelo logró ver bien su rostro y se le erizó la piel. Al ver su cara está, no tenía ojos. Sus cuencas tenían un profundo agujero en su mandíbula, no tenía carne, mostraba un hueso que sobresalía de él. Todos se quedaron quietos sin poder moverse. Se les erizó nuevamente la piel cuando les empezó a hablar en un idioma que no entendían y no tenían ni idea de lo que decía. Después hubo un silencio profundo. De repente, esa cosa dio un grito, todo se llevaron las manos Asus oídos para cubrirlos.

19:30 Así como apareció, desapareció repentinamente. Mi abuelo y sus amigos corrieron en cuanto sus piernas le respondieron. Hasta ahora. Mi abuelo sigue contando su experiencia con aquella aparición y tiene otras historias muy aterradoras que. En otra ocasión les contaré, espero les haya gustado hola. Saludos a todos. Mi nombre es Leonardo venegas. Quiero contarles lo que me pasó. Mi papá recibió de herencia una casona por parte de su abuela. Mi padre decidió que teníamos que irnos a vivir allí para ahorrar algo de dinero en la renta. Mi hermano y yo estábamos muy tristes porque perderíamos a nuestros amigos, pero estábamos conscientes de que la situación no era muy favorable para mis padres, así que sólo tendríamos que adaptarnos a nuestra nueva vida. Cuando llegamos al lugar nuevo, realmente era una casona, la cual fue un tiempo, una vecindad cuando vivía mi bisabuela, pero mi papá decidió terminar con eso y formar una sola casa. Mi madre nos dijo que eligiéramos 1/4 mi hermano y yo escogimos uno pequeño que estaba

21:01 cerca de unos lavaderos. Esta parte de la casa se miraba muy tétrica. Algo había allí que causaba cierta incomodidad. Aquel sitio, en verdad, daba un aspecto de miedo. Quizás era por ser muy antiguo, pero tratamos de hacerlo lo más acogedor posible. Cometimos el error de no poner cortina en la ventana en esa primera noche. Mi madre se asomó al cuarto y nos dijo que colocáramos una cortina para no ver algo feo. Mi hermano y yo contestamos que no nos importaba. Llegada la madrugada, ya acostados, miraba las estrellas, pues ya saben que cuando llegas a una casa nueva estás todo incómodo. Algo llamó mi atención en esos momentos era una ánima de color negro.

21:57 Pasó flotando desde el techo donde me encontraba al techo de la parte de enfrente. Se movía de manera muy lenta. El ambiente se sentía helado, esa ánima se miraba enorme. Eso te lo puedo asegurar porque a pesar de que se encorbaba, su altura era descomunal. Comencé a temblar del miedo al verla. Traté de hablar, pero me quedé mudo por el miedo. Por más que trate de alguna manera de despertar a mi hermano, no lo conseguí. Lo único que pude hacer fue cubrirme la cara para no seguir mirando aquello que estaba en el techo.

22:40 Así me quedé dormido hasta que por la mañana le dije a mi madre lo que había pasado muy seria. Me dijo que era mi bisabuela que andaba penando en ese lugar. Ya que en vida ella fue una persona con malos sentimientos, muy maldita con todos. Es por eso que no encontraba el descanso. Hola, buenas tardes o noches para todos. Mi nombre es Alejandro Medina. Quiero contarles una anécdota que me sucedió cuando vivía en el municipio de pabellón de Arteaga, en Aguascalientes. Tenía 14 años.

23:27 Cuando nos mudamos a una casa muy extraña era por su extraña forma de construcción, una apariencia que a simple vista te causaba escalofríos. Quiero aclarar que a mí se me hacía muy rara porque. En la entrada había un pequeño, el cual tenía una puerta de metal. Había 2 recámaras. En una dormían mis padres y en la otra mi hermano y yo. Déjame decirte que la puerta era como una reja de cárcel, era de barrotes muy gruesos y tenía cerradura. Mis papás eran los únicos que tenían la llave de aquella puerta.

24:09 Siempre por las noches que nos íbamos a dormir, la cerraban para hacer nuestras necesidades. Por las noches mi mamá metía un bote a cada uno de los cuartos. Nadie salíamos al baño del patio, ni siquiera mis padres. A medida que pasaba el tiempo, se comenzaron a escuchar ruidos provenientes del baño. Dejaban caer la tapa. En otras ocasiones aventaban lo que en él estuviera a altas horas de la madrugada. Se escuchaba cómo bajaba la palanca para que el depósito se vaciara. Mi hermano y yo escuchábamos todo y nos daba miedo al contarle a nuestra madre.

24:55 Sólo nos decía que nos durmiéramos, pero ella se miraba nerviosa y en su rostro se notaba el miedo. Un día estábamos en el cuarto y mi mamá estaba lavando el lavadero. Se encontraba a un lado del baño. ¿De pronto entró preguntando quién de nosotros 2 había estado llorando en el baño? Por un momento no entendía la pregunta de mi madre, pues ninguno de los 2 salió de la habitación. Ella era la única que lo había escuchado llorar, pero. A partir de esa noche mi hermano y yo también lo escuchamos. Él lloraba muy fuerte y eso nos daba mucho miedo, puesto que hasta mi hermano y yo llorábamos del miedo solo al pensar que entrar al dormitorio donde nos encontrábamos, no solo a nosotros, nos daba miedo escuchar aquellos llantos, porque hasta mi madre sentía bastante horror.

25:58 En ese tiempo mi mamá vendía pozole y buñuelos afuera de la casa, ella estaba haciendo una venta cuando vino una vecina y le dijo a mi madre que un niño de unos 5 años, con sólo ropa interior puesta, entró corriendo a la casa, que El Niño estaba completamente empapado de agua, que revisara a su hijo, que a lo mejor le había pasado algo. Mi mamá sorprendida le dijo que ella no tenía un niño de esa edad, a lo que la vecina le contestó que no había visto nunca a ese niño y como nosotros éramos los nuevos vecinos, pensó que era alguno de sus hijos.

26:41 Una señora ya mayor de edad que estaba escuchando la conversación, le comentó a ese niño, mucha gente aquí lo ha visto, se mete a todas las casas. Anda en puros calzones, todo mojado, llora o ríe. Ya muchos lo hemos visto. Yo también lo vi una vez, entró corriendo a mi casa y lloraba. Busqué en todos lados y no lo volví a ver. Ya varios vecinos lo habían visto. Algunos dijeron que la mamá del menor lo había dejado jugando en un canal que estaba cerca de la casa. Cuando el canal se llenaba de agua limpia y hacía calor, en esos tiempos había muchos niños jugando. La mamá del pequeño lo dejó ir, pero después de un rato fue a buscarlo, lamentablemente lo encontró ahogado. Es por eso que el pequeño se aparece porque anda buscando a su mamá y llora por ella.

27:42 Es así como murió y se aparece todo mojado sólo en calzones. A nosotros mi mamá nunca nos dejó meternos al canal, ya que no era tan seguro, aparte que podíamos adquirir una infección en la piel, pero realmente le aterraba la idea de que alguno de nosotros nos ahogáramos como ese niño, como ya sabíamos más o menos de lo que se trataba con el tiempo, viviendo así a diario con los ruidos y el llanto del niño. Podríamos decir que nos acostumbramos hasta cierto punto, ya que nos aterraba la idea de que se nos apareciera después de que nos cambiamos de casa.

28:26 Todo terminó. No sabíamos decir si aún aquel pequeño anda en busca de su madre por aquel lugar. Espero que les haya gustado mi historia. Muy buenas noches.