Feb. 4, 2026

5 HISTORIAS de TERROR de BRUJAS (Recopilación) Inframundo Relatos de terror

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Inframundo Relatos De Terror
5 HISTORIAS de TERROR de BRUJAS (Recopilación) Inframundo Relatos de terror

🧙‍♀️Otras Historias de BRUJAS: https://yt.openinapp.co/ynnm1Buenas noches, oscura familia del Inframundo.
Si estás escuchando esto a solas, con las luces apagadas o mientras el mundo duerme, prepárate…

Esta es una recopilación de 5 historias de terror sobre brujas, relatos oscuros, perturbadores y basados en experiencias que muchos prefieren no contar.
Historias donde la brujería no es un mito, donde los rituales, las maldiciones y las presencias se manifiestan en la vida real.

Escucha con atención…
porque algunas de estas historias ocurrieron en lugares muy cercanos a donde tú estás ahora.

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0:19 Muy buenas noches Alejandro, me presento, mi nombre es Bernabé Rosales, soy oriundo de un pueblo del Estado de Zacatecas. Lo que les quiero. Compartir me sucedió a la edad de 17 años, todo por meterme de valiente con la bruja del pueblo. Doña Georgina era una mujer muy conocida por practicar las artes oscuras en el pueblo. Más que respeto, le tenían miedo y no era para menos, pues la señora era una bruja pactada. Era sabido que la señora No se quedaba con ninguna mala mirada, así como tampoco con una mentada de madres por quienes se atrevían a decirle algo.

1:11 Aquellos que lo hacían se enfermaban por varios días o semanas, dependiendo la gravedad del asunto con la doña. A mi hermana en varias ocasiones le puso una buena enjabonada por andar de lengua. Suelta. Mi padre en varias ocasiones tuvo que ir a casa de la Bruja Georgina para que le levantara el castigo, pero la bruja le dio un ultimátum a mi padre. ¿Que ya eran? Muchas las ocasiones en que mi hermana se andaba metiendo con ella, que era mejor que le parara los saltos porque se la iba a mandar a saludar a su creador.

1:55 Así que a mis padres no les quedó otro remedio que mandar a mi hermana al otro pueblo para evitarse los problemas con la mujer. Pero conforme pasaban los meses yo sentía un odio hacia la mujer, pues a todos los tenía doblegados temerosos. Los niños, al verla, lloraban y se escondían detrás de las piernas de sus madres, no solo por ser bruja. La verdad es que la señora sí tenía la cara de bruja, aparte que tenía su cuerpo algo deforme. Mi madre decía que eso era por la maldad que hacía, lo que más me aterraba de ella.

2:38 Pero lo que más me causaba morbo eran sus brazos y manos. Sus brazos eran largos, más de lo común en una mujer de uno 70. Y sus uñas largas, negras por la suciedad, eran más bien garras que. Te. Hacen su presa fácilmente y no te soltaban. Ya estaba cerca de las festividades del santo patrono del pueblo, la Kermés, el baile para la coronación de la Reina. En este tiempo todos nos ponemos nuestros mejores trapos. Mi hermana había venido de visita acompañada de la abuela.

3:19 Pues mi prima rocío era la Reina del Pueblo de ese año. Antes de irnos a la plazuela del pueblo, mi padre le dijo a mi hermana que se anduviera con cuidado y no se metiera con doña Georgina de mala gana. Mi hermana asintió y se fué con sus amigas a la fiesta y yo me fui con mis padres 1 hora después. Esa noche me la pasé como nunca antes. Quizás por la felicidad de que una mujer en la familia era coronada esa noche. La alegría de rocío nos contagió tanto que uno ni tiene en sus pensamientos que a mitad de la noche pasaría una de las peores experiencias de mi vida. Mis padres se regresaron a casa temprano con la abuela, así que yo andando con mis amigos, ya con unas copas encima. Fuimos a buscarnos problemas con la bruja de uñas largas, creyendo que la mujer andaba aún en la fiesta. Nos fuimos a meter a su casa.

4:28 Creí que iba a encontrar su casa como una pocilga, pero no fue así. La bruja Georgina tenía su casa limpia, todo en orden, su altar con unos santos que con los años supe de quienes se trataban. Yo al verlos, pensé que se trataban de cosas del diablo, así que sin ponerme a pensar en las consecuencias de mis actos, comencé a romper todo. Mis amigos, al verme, comenzaron a hacer lo mismo. Sentía una gran emoción por lo que hacía. No fue hasta que Gilberto me detuvo, pues estaba por estrechar unos frascos que contenían animales, fetos en hierbas y no sé qué líquido era. Me dijo que me detuviera, que ya estaba bueno. En eso escuchamos unas voces acercándose a la casa. Entramos en pánico.

5:25 Era doña Georgina con unas personas que la acompañaban a su casa. Aterrados. Se nos bajó la cerveza y salimos como viles. Cobardes por la puerta trasera de la Casa de la Bruja, corrimos como alma que lleva el diablo. Riéndonos, burlándonos por todo lo que habíamos hecho y de que la maldita bruja de las uñas largas no se enteraría. ¿Quién le había destruido sus brujerías? Pero qué lejos estábamos de la verdad. En el pueblo, por varios días no había conversación alguna de lo que había pasado en casa de la bruja Georgina a la semana de las fiestas patronales.

6:14 Uno de los. Vecinos llegó con la noticia que la vieja Georgina había muerto. La encontraron ahogada en un arroyo. Alguien se había hecho justicia por su propia mano, pues el arroyo no llevaba tanta agua para que ella se hubiese ahogado. Para muchos fue una bendición, para otros una desgracia, para mí, la tranquilidad de mi alma. Y el regreso de mi hermana por fin al pueblo. Apenas habían pasado 2 meses cuando comencé a tener pesadillas muy recurrentes en el que la bruja me perseguía y me arrastraba a su tumba, me agarraba con esas uñas asquerosamente sucias y apestosas a muerte. Aquellos sueños se volvieron más vividos porque. Sentía como sus uñas.

7:10 Me desgarraban la piel. Fue hasta que una madrugada me desperté gritando de dolor y el ardor en mi espalda. Mi madre entró asustada a mi habitación y al momento en que encendió la luz la vimos. La. Aparición de la bruja georgina desvaneciéndose en la esquina del cuarto si yo se lo hubiese contado a mi madre. No me hubiese creído, pero ella fue testigo de aquella aparición en mi espalda. Tenía heridas, arañazos, hechos por esta maldita mi madre. Me pregunto qué le había hecho a doña Georgina para que viniera a estarme atacando desde su tumba.

7:55 Fue cuando le conte lo que habíamos hecho en la noche de la fiesta. Pero no sólo era yo el que estaba siendo atacado por la bruja, mis amigos también. Muy temprano nos dirigimos a la iglesia y mi madre habló con el párroco. Este, después de haberme dado un sermón, me echó agua bendita, como si me estuviese bautizando nuevamente las heridas en mi espalda me ardieron tanto que estuve a punto del desmayo, pero ahí no paro todo. El sacerdote me mandó a la tumba de Doña Georgina para que le pidiera perdón por lo que había hecho.

8:39 Yo me rehusaba, pero me aclaró que si no lo hacía la señora me seguiría atormentando. No me quedó de otra que hacerlo por un buen tiempo, pero en una de esas ocasiones que estaba en el cementerio llegaron mis amigos, quienes también fueron a pedirle perdón a la señora. Pues se les aparecía para torturarlos con sus uñas largas sin que nadie dijera nada. Rezamos un Rosario cada atardecer. Así estuvimos por alrededor de 3 meses hasta que la bruja de uñas largas dejó de manifestarse y atormentarnos por lo que habíamos hecho hasta el día de hoy.

9:25 Tengo algunas cicatrices de aquellos arañazos. Les aconsejo que es mejor no meterse con Brujas, pues no vaya a ser que se les aparezcan y los torturen por un buen tiempo, de la misma manera que nos torturaron a mis amigos y a mí. En fin, este acontecimiento ocurrió por allá de 1993. Gracias por el espacio que nos das en tu canal para contar nuestras historias. Por este medio quiero contarles una anécdota de mi abuela Esmeralda, espero y sea de su completo agrado, pero antes de iniciar, permítanme presentarme, mi nombre es África Rocha. Mi familia es originaria del estado de Campeche y es justo en este Estado donde sucedió esta historia. Mi abuela Esmeralda fue una mujer que desde muy temprana edad hacía los quehaceres en su casa, era la mayor de sus hermanos, así que ayudaba a mi bisabuela en todo y una de esas tareas era ir a sacar agua del pozo. A veces se.

10:55 Llevaba uno de sus hermanitos para que le hiciera compañía, sobre todo cuando ya comenzaba a caer la noche para dar paso a la oscuridad. Ella me contaba que no le gustaba ir cuando habían noches sin Luna. Esto porque los espíritus de los caminos salen en busca de personas para torturarlas especialmente. A los que son malos de corazón se contaba que se los llevaban. Algunos aparecían en los caminos ya sin vida, otros ya no se les volvía a ver. Todo dependía de qué tan grande era su maldad. Se contaba que del pozo emergía la figura de una mujer, una que fue una bruja en vida.

11:45 Que la Comunidad del Pueblo vecino había terminado con ella cuando intentó llevarse a un niño. Al percatarse, los padres la agarraron y se la llevaron al Comisario. Pero este no quería aceptar los cargos que aquellos padres le decían. Para el Comisario, no era relevante de que la mujer fuera una bruja, que solo eran palabras infundadas por el miedo colectivo. Sabían que la iban a soltar, pero como ya los tenía cansados de andarse cuidando de esa bruja, los pobladores no permitieron el tiempo y ellos mismos se hicieron justicia por su propia mano.

12:30 Se la llevaron al monte y ahí terminaron con ella. Pero para que no hubiese prueba que los incriminara, unos hombres la echaron sobre el lomo de un caballo. Y se la trajeron hasta el pueblo donde vivió la abuela Esmeralda. La tumba de la bruja era ese pozo. La abuela decía que desde entonces se comenzaron a aparecer esas ánimas que ella estaba segura, que eran aquellos hombres que la terminaron y la arrojaron al pozo. La abuela, cuando estaba soltera, nunca llegó a verla, nunca se le apareció. Sino hasta cuando el día en que se casó y estaba embarazada de su primer hijo, los abuelos recién casados construyeron unos cuartos en el terreno de los bisabuelos. Ella seguía ayudando a su madre en lo que su embarazo le permitía, excepto ir por el agua hasta el pozo, ya que el abuelo Jaime iba por ella.

13:33 Pero una tarde el abuelo no llegaba y se encaminó hacia el pozo. Ella sabía que al no encontrarla, él sabría que ella había ido por el agua e iría para ayudarla, pero ya estaba oscureciendo y su esposo no llegaba. Y eso la. Puso nerviosa algo extraño, pues como les comenté, ella iba ya de noche, pero algo había en el ambiente que la hizo ponerse nerviosa hasta el punto de sentir mucho miedo. No quiso seguir esperando a su marido, así que echó el balde para sacar el agua. Sólo llevaría un poco del líquido, pues no lo podría cargar hasta su casa.

14:22 Cuando lo estaba sacando lo sintió un poco pesado. Ya cuando sacaba el balde del pozo sintió un gran tirón que casi la hizo irse de bruces hacia el interior de este. Estaba en la orilla cuando sintió una mano fría y mojada sobre su brazo. Esta intentaba halarla para que cayera dentro. El pozo estaba tan oscuro que no se podía ver nada. No se veía qué era lo que estaba hablando. Fue en esos momentos que sintió un fuerte dolor en su cintura y espalda. Su hijo recordó a la bruja que estaba dentro del pozo.

15:06 Comenzó a rezar, no quería caer dentro del agua, pero lo que la tenía bien sujetada no la quería soltar. Se la quería llevar con ella hacia el fondo del Agua. Ya estaba a punto de desfallecer, pues sintió como sus ojos se le hundieron y un dolor en su vientre se hizo presente. Sintió como el líquido vital se le escurría. Entre sus piernas. Fue en ese mismo instante que aquella mano la soltó y ella cayó de espaldas contra la Tierra. Lo último que vio la abuela Esmeralda fue a la bruja salir del pozo cuando recobró la conciencia.

15:49 Ya habían pasado 2 días, había tenido fiebres muy altas. El abuelo la había encontrado y como pudo la trajo de regreso a su casa lo primero que hizo la abuela Esmeralda. Fue tocarse el vientre. Ya no había criatura alguna. La bruja que sale del pozo se lo había llevado. Después de lo sucedido, ya no quiso volver por ese sitio. Después de esa amarga experiencia, la abuela Esmeralda tardó más de 5 años en volver a quedar embarazada. Los embarazos previos en el que nació mi padre eran embarazos de agua. Si lo que se le abultaba en el vientre era pura agua, solamente mi padre se le logró y esto fue gracias a la abuela del abuelo Jaime, quien con hierbas y cuidados pudo lograrse ese embarazo.

16:48 Con los años el pozo se secó y lo cubrieron, pero según contaba la abuela, aún se seguían apareciendo almas por ese camino. Aunque el pozo estaba clausurado hacía años, un impulso la llevó a visitarlo nuevamente. Era alrededor de las 9:00 de la noche cuando de pronto una figura delgade retorcía, emergió del pozo. Su piel era pálida, sus cabellos largos y con lodo, sus ojos vacíos, sin la luz de vida en ellos. Ante tal ente, se quedó paralizada al recordar cómo le habían robado aquel hijo que traía en su vientre.

17:32 La bruja se dirigió a un lado del pozo, no la miró más. No sabes si ésta regresó a las profundidades de este pozo o porque la abuela ya no tenía algo que la bruja quisiera llevarse con ella. Los abuelos tienen muchos años que fallecieron. Del pozo. Solo quedan algunas piedras en señal que una vez sacaban el líquido vital de allí y que de él emergía una bruja.

18:20 Muy buenas noches, infra escuchas lo que les voy a contar aún sucede en el sótano de esta iglesia en la ciudad de Tijuana, México. Mi nombre es Candelaria Ocampo, era aún muy joven cuando se comenzó a construir esta iglesia, con los años fué que en el sótano de esta comenzaron a vender los nichos para cenizas de los familiares que ahí lo sepultaban. Por alrededor de algunos 11 años fui catequista en esa iglesia y puedo asegurarles que yo también fui testigo de las apariciones de una mujer, no sólo en el sótano de la iglesia, sino también dentro de esta misma.

19:05 Cerca de la iglesia vivía un matrimonio. ¿Se sabía que la señora era una bruja de magia blanca, decían las personas, pero el sacerdote aclaró que bruja o no? Eso iba en contra de las leyes del creador, ya sea brujería blanca o negra. Y era sabido también que el sacerdote de esos tiempos tenía declarada la guerra con doña Faustina, así que en el sermón de los domingos condenaba la actitud de la señora. Pasaron alrededor de 2 años cuando se supo que la bruja faustina había fallecido.

19:45 El sacerdote no quiso hacerle la misa de cuerpo presente que le corresponde a las personas cuando fallecen. Eso no fue del agrado de la congregación, pues como fuera bruja o no estimábamos a don Fernando, el ahora viudo de la bruja, sin ser revelado el nombre de la persona se mandó a quemar a doña Faustina y la colocaron dentro de un nicho. Yo fui testigo del berrinche que hizo el sacerdote, pues aseguraba que ya habían infectado de maldad por haber sepultado a esa mujer. Ahí nadie podía creer que se comportara de esa manera. Créanme que el párroco comenzó a golpear el granito de la lápida intentando destruirla y sacar las cenizas de la bruja, pero sólo dio unos cuantos golpes porque repentinamente. El sacerdote cayó de espaldas muerto mientras lo auxiliaban. Yo comencé a dirigirme para llamar a una ambulancia y fue cuando la VI era doña Faustina, o más bien su espíritu se escabullía por los rincones oscuros del sótano. Un grito de horror salió de mi garganta, pero cuando me preguntaron qué era lo que sucedió, las palabras no salían de mi boca.

21:12 Pensaron que era por los nervios del momento de ver al sacerdote fallecer bajo el techo sagrado de la iglesia. Todo debería ser paz y silencio, pero quienes bajaban al sótano para visitar Asus muertos compartían sus historias de terror, las que parecían esconder en cada esquina oscura del sótano yo misma. Un día tuve que bajar a ese lugar frío. Desde la muerte del padre. No lo había hecho, pero ese día me pidieron un inventario para poder vender los nichos en una de las paredes laterales del fondo del sótano. Al cruzar la puerta hacia el sótano, el aire cambió. Se tornó denso, cargado del miedo que dejaban las personas que visitaban Asus muertos.

22:08 Algo podrido se podía oler entre los anillos. Caminé entre las hileras de bancas para dirigirme hasta el final del sótano, apenas iluminado por la luz amarillenta de las lámparas que colgaban del techo. Mi piel se erizaba al escuchar cualquier leve ruido. Mis ojos se adaptaron a la penumbra y entonces fue cuando nuevamente la VI. Su silueta, esta vez negra, parecía una mancha en vez de una sombra que pareciera arrastrarse por el suelo, moviéndose lentamente como si estuvieras echando la figura. Se arrastraba sin forma definida una mancha espesa que subía por las paredes con movimientos inhumanos. No se le veía bien su rostro ni cuerpo visible. Pero era imposible no percibir su presencia. El silencio se rompió con el crujir de la puerta de la entrada.

23:15 Sentí un escalofrío que recorrió mi espina dorsal. La figura desapareció en el nicho de doña Faustina, la bruja de la Colonia. En los días. Siguientes, no pude evitar pensar en lo que estaba sucediendo. Pues otros visitantes también habían relatado experiencias similares, como la silueta negra se arrastraba Asus pies o subía por las paredes, como un ser espantoso que buscaba refugio entre los muertos. Escuche historias de personas que abandonaban el sótano con el rostro descompuesto, marcados por el terror y desesperación.

24:02 Doña Rubí me contó que ella se encontraba limpiando el altar a la Virgen del Carmen cuando sintió que alguien pasó detrás de ella, pero cuando volteó a su lado izquierdo no vio a nadie. Se giró completamente buscando a la persona, pero la iglesia estaba sola. Cuando regresó a seguir con su labor, sintió que alguien la observaba. Fue entonces que. Al final del pasillo que llevaba hacia las oficinas, vio a una mujer completamente vestida de negro caminar o mas bien parecía levitar, pues sus pies no tocaban el suelo. Lo único que hizo fue santiguarse y rezar a la Virgen del Carmen, que ya no hubiera más a esa aparición. Era el primer aniversario de la muerte de la bruja cuando su esposo le llevó un ramo de flores. Ya tenía tiempo de no verlo.

25:02 Se le veía demacrado, cansado y hasta enfermo. Él iba saliendo del sótano, lo saludé con cordialidad y él solo me sonrió. Me dijo que venía a despedirse, que regresaría a su pueblo, Nayarit. Le contesté que doña Agustina estaría muy triste porque ya no la visitaría. A lo que él, en tono muy serio, me dijo que se iba porque su difunta esposa no lo dejaba tranquilo. Desde que falleció, ella le reprochaba que La haya sepultado en ese lugar sagrado. Esas apariciones lo estaban consumiendo, como si su esposa le estuviera absorbiendo la vida.

25:45 Al pobre hombre quería descansar y morir en su Tierra, que lo sepultarán al lado de sus padres. Yo le dije que se llevará las cenizas de su mujer, pero él se negó. Me dijo que esa era la única manera de castigar a una mujer que había hecho pacto con el diablo y que había hecho mucho daño a inocentes con la brujería, y eso no me lo esperaba. Vi al señor Alejarse y ya nunca más lo volví a ver. Me di cuenta de cuál grave era el error al juzgar al sacerdote por no querer que las cenizas de la bruja estuvieran en el sótano de la Iglesia. Hasta el día de hoy se sigue manifestando la bruja que está sepultada en la Iglesia, pero ya no con la misma frecuencia que antes de cuando recién falleció.

26:39 A veces pasa desapercibida, en otras ocasiones no. Les agradezco mucho por compartir mi historia. Los saludo afectuosamente desde la ciudad fronteriza de Tijuana, México. Buenas noches. Alejandro. Me presento, mi nombre es Patricia Sosa, esta historia me pasó en el estado de hidalgo hace ya muchos años. Ahí, en medio de unos pueblos, había una pequeña ranchería sumida totalmente en la obscuridad, muy pegados unos de otros, había 3 ranchos, en uno de ellos vivía una tía de mi mamá, la cual íbamos a visitarla muy de vez en cuando. Esa señora era el único familiar que le quedaba porque había sido una familia muy pequeña por tradición, si acaso las mujeres tenían uno o 2 hijos.

27:52 Que para ese tiempo eran muy pocos. En una ocasión nos quedaríamos un poco más de 2 semanas con esa tía llamada Gertrudis. Durante el día todo era tranquilidad, si acaso se escuchaba el cacareo de las gallinas o el gruñido de los puercos. Esa clase de ruidos propios del lugar. Pero antes de que se oscureciera pasaban cosas que para los 8 años que tenía en ese momento me resultaban extrañas. Para empezar, los sonidos de los animales eran otros que convertían el rancho en algo siniestro. Se escuchaba el aullar de los coyotes demasiado cerca y el canto de las lechuzas además silvaba el viento al colarse por las rendijas. Doña Gertrudis, como le decía mi mamá a su tía, a esa hora se vestía de negro.

28:45 Después de hacer algunas señas sobre su cuerpo, agarraba una tina de agua y se iba atrás de su casa. Ahí muy al. Fondo y casi pegado al monte había 3 árboles que aunque yo nunca me había acercado, se podía ver que ya estaban totalmente secos. Siempre daba 3 vueltas porque le echaba una tina de agua a cada árbol. Aún siendo yo una niña no entendía para que estaba haciendo eso, era evidente que esos árboles no iban a revivir por más agua que les pusiera. Mi mamá solamente la miraba con atención como si estuviera aprendiendo una rutina cuando terminaba de hacer eso.

29:30 Ya estaba prácticamente todo obscuro, entonces hacía otras cosas todavía más extrañas. Agarraba un puño de sal. Se frotaba las manos con ella y con su dedo dibujaba una seña en la puerta. Luego la atrancaba, agarraba la escoba, la ponía Volteada al revés, Apagaba todas las velas y se ponía a rezar. Pero esas oraciones eran muy extrañas, no eran padres nuestros ni aves, marías, la miré hacer eso por 3 días seguidos, como durante el día me salí a jugar. Conocí a una niña del rancho vecino, nos sonreímos y comenzamos a platicar.

30:13 Cuando llego la tarde y el sol estaba por ocultarse, me preguntó si ya había visto a las Brujas, a lo que sorprendida le contesté que no volteando para todas partes. ¿Le pregunté a qué bruja se refería? Bajando la voz me dijo que todas las noches unas mujeres vestidas de negro. Se posaban sobre el techo de nuestro rancho, refiriéndose a la Casa de la Tía Gertrudis. Me aseguró que todos las habían visto por lo menos una vez y que eran horrendas. Un poco asustada, le pregunté qué era lo que buscaban sobre nuestro techo de comer. Me contestó. Antes de irse me pidió que no le dijera a nadie sobre eso, porque si sabían que ella andaba contando algo sobre las Brujas, la regañarían.

31:04 ¿Y tal vez ya no la dejarían volver a salir a jugar conmigo? La verdad, me quedé con la duda. Antes del anochecer, la tía Gertrudis hizo lo mismo de todas las tardes, de manera misteriosa, llevó sus 3 cubetas de agua al final del patio, luego ya que cerró la casa, me mandó acostar en silencio. Esa noche no me dormí, enseguida me quedé en vela para ver qué cosa sucedía. No había pasado 1 hora cuando claramente escuché que algo pesado cayó sobre el techo al recordar lo que me había dicho la niña, que eso eran Brujas.

31:44 Me enderecé algo sobresaltada. Así estuve tratando de entender que había sido ese ruido luego de unos minutos. Se escuchó algo igual, pero todavía un poco más pesado, hasta donde estaba podía escuchar a mi mamá y a su tía. Como rezaban en medio de la obscuridad, lo hacían tan bajo que parecía que sólo cuchicheaban entre ellas. Mientras tanto, alguien caminaba sobre el techo de lámina de un lado para el otro, como si arrastraran algo. En ese tiempo. No tenía idea cómo era una bruja, pero yo me las imaginaba de verdad horribles.

32:27 Era un ir y venir así. Lo hizo por mucho tiempo. Me acuerdo que me cubría hasta la cabeza y yo también me puse a rezar lo poco que me sabía. Cuando no se escucharon más aquellas pisadas sobre la lámina también dejaron de rezar. Entonces todo se quedó en un completo silencio. Ya faltaba muy poco para amanecer. A la mañana siguiente nadie comentó nada. Cuando volví a ver a la niña platicamos sobre eso. Me llevó a un lugar apartado para decirme que en el patio de la tía gertrudis, muchos años atrás, había un pequeño panteón.

33:08 Ahí estaban enterradas 3 Brujas. Eran ellas las que despertaban cuando se ponía la noche y salían para hacer cosas inimaginables. Le dije que yo no había visto nada de cruces en el patio entonces, apuntó con su dedo rumbo a los 3 árboles secos. Y me dijo que ellos eran las Brujas, que cuando la señora del rancho les echaba agua, ellas revivían. La verdad que no lo creí. Al darse cuenta de eso me dijo que eso sucedía porque la tía gertrudis también era una bruja que hacía hechizos. Le pedí que me acompañara a ir a ver ese panteón, porque a mí me daba miedo hacerlo sola. ¿Entonces le creería?

33:54 Respondió con su cabeza. Que sí. Pero sería hasta el día siguiente porque tenía algo que hacer en su casa. Así se pasó el día. Muchas veces volteé a ver aquellos árboles, pero no tenía nada raro. También cada que miraba a la tía de mi mamá trataba de encontrarle algo que la descubriera que era una bruja. Tal vez fui muy obvia porque al darse cuenta ella también me comenzó a ver con insistencia. Esa tarde puse un poco más de atención en lo que hacía. Me di cuenta que lo que le echaba a los árboles no era simple agua. En ella le vertía otros líquidos que ya tenía en algunos frascos. Además les hacía una especie de oraciones y le imponía las manos.

34:44 Mientras caminaba parecía que hablaba con alguien con un poco más de intriga. Le pregunté a mi mamá porque su tía hacía eso. Pero no me dejó terminar. Me dijo que no anduviera preguntando. Era sólo una costumbre que ella tenía desde que vivía su abuela y teníamos que respetarla. Seguí con mis muchas dudas, ocultándome un poco pude ver que la señora Gertrudis caminaba alrededor de esos árboles. A veces levantaba las manos como haciendo unas plegarias. Luego retrocedía sin darles la espalda. Esa noche en especial noté otras cosas que sucedían aullaban los coyotes, pero de una manera bastante rara parecía que se estaban comunicando entre ellos.

35:33 Además, todo el rancho se sentía muy quieto, como si algo extraño estuviera por suceder. Algunas aves volaron muy cerca de la casa, supuse que eran las lechuzas. Como en las otras noches, comenzaron los ruidos extraños esta vez. No solo eran pasos afuera, en el patio andaban arrastrando unas pesadas ramas, lo hacían de un lado para el otro. Como ya tenía mucho que se escuchaba, me ganó la curiosidad y me animé a Asomarme. Me acuerdo que la ventana no era común, se encontraba un poco más arriba, por eso arrimé una silla de madera, me paré de puntitas y comencé a buscar con la mirada. Quien hacía ese sonido, para mi asombro, alcancé a ver una mujer que caminaba muy despacio.

36:27 Parecía que su vestido era de ramas o que ella misma era un tronco de árbol. Me sorprendí tanto que estuve a punto de caer de la silla. Esa mujer caminaba sin sentido, sólo iba y venía con su cara mirando al suelo. En otra parte del patio también se podía escuchar algo similar. Pero mi visión no me alcanzaba. Además, todo era tan obscuro y ellas vestidas de negro que se confundían con la misma noche. De pronto, todo lo que me había platicado la niña parecía ser verdad. Esas mujeres eran los árboles. Pero entonces había mucho de que preocuparme porque también me había asegurado que la tía gertrudis era una bruja.

37:14 Y nosotras nos encontrábamos metidas en su casa. Ya no sabía ni que hacer ni que pensar. Sentí que estábamos rodeadas de brujas y tal vez mi mamá ni se imaginaba afuera. La mujer seguía caminando despacio, actuaba como si nunca dejaría de hacerlo. ¿También recordé que las Brujas seguramente andaban buscando comida, entonces ya nerviosa? Sin hacer ruido me bajé de la silla y me acosté de nuevo porque ya no quería ver más. Toda la noche se escuchó que caminaban alrededor de la casa y que se arrastraban. Yo me la pasé imaginando muchas cosas. Pensé que había otra cosa rara.

38:00 La tía gertrudis no dormía durante las noches y no mostraba sueño en el día. Eso también me daba mucho que pensar. A la mañana siguiente ya se cumplía una semana que estábamos ahí. Todavía faltaban muchos días para marcharnos. Era muy difícil para mí poder disimular el miedo que toda esa situación ya me estaba dando. No solo con la tía, también con mi mamá, que a veces se comportaba como su cómplice. Cuando mire de nuevo aquella niña, le pedí que me contara más sobre las Brujas. Porque ahora sí las había visto y se las describí. Me dijo que sí, pero todo lo que me iba a decir era lo que ella había escuchado de boca de los adultos sobre. Todo de su mamá ya sabría yo si creía o no estuve de acuerdo. Entonces me platicó que en esa parte del rancho había un panteón donde estaban enterradas la bisabuela, la abuela y la mamá de la señora.

39:06 Gertrudis. Al morir las habían enterrado ahí porque al ser brujas no podían estar en un camposanto, pero como tenían pacto con el diablo, por las noches se salían de sus fosas removiendo la Tierra. Así había sido por mucho tiempo. Las Brujas hacían de todo para ya no morir, pero al caer el sol se volvían cadáveres hasta que una de ellas la más joven. Queriendo ser inmortal, una noche le enseñó un hechizo a doña Gertrudis para que les ayudará y ella por error a las 3:00 las convirtió en esos árboles. Por eso en ese panteón no había tumbas. Esas 3 Brujas estaban convertidas en esos troncos secos, tratando de remendar su equivocación con un nuevo hechizo utilizando agua preparada, se podían transformar por las noches.

40:03 En lo que realmente eran, pero en el día volvían a ser árboles. Según me contó la niña, la tía Gertrudis tuvo que aprender brujería y magia para seguir despertando Asus familiares, porque había hecho esa promesa de ayudarlas y de no cumplir. Sería atormentada por ellas. De hecho, la podían convertir en árbol también como castigo esas brujas en realidad. No se metían con la gente de los ranchos vecinos, pero si en los pueblos cercanos, donde las tenían aborrecidas por todas las maldades que hacían, querían cazarlas, pero nunca las podían encontrar y nadie de la ranchería se atrevía a contar que estaban en ese rancho, aunque las acusaban de muchas cosas, a lo más que llegaban era a robarse algunos animales.

41:01 Cuando regresaban, ya muy de madrugada, se volvían a convertir en árboles secos. De hecho, todo ese pedazo del rancho parecía estar maldito porque no crecía la hierba. Era un lugar muerto donde no se veía ni siquiera las hormigas. Le pedí que me acompañara a ver el Panteón como habíamos quedado entonces, escondiéndonos entre las cosas, fuimos a esa parte del rancho. Pude notar que no sólo yo iba nerviosa, la niña también lo estaba, pero ambas tratábamos de disimularlo. Cuando nos faltaban unos 5 m para llegar, ya se sentía algo negativo.

41:44 Parecía que alguien nos miraba desde algún lado. Yo no le quitaba la vista a esos árboles que más que otra cosa, parecían sólo troncos a punto de caer por lo seco y podridos que estaban. Sus ramas crujían cuando se mecían, pero ni siquiera hacía tanto viento. La niña me dijo que no me fuera a asustar, pero que los árboles se movían porque estaban vivos. Las Brujas sabían que nos estábamos acercando y eso les incomodaba. Eran solo unos cuantos metros a su alrededor, pero parecía un desierto. La Tierra estaba agrietada y se podía sentir la soledad. Así como cuando uno entra a un panteón solitario, el poco aire que corría se sentía muy frío y en ocasiones se escuchaba como si estuviera alguien llorando.

42:41 Efectivamente, ahí no había tumbas ni cruces, sólo esos árboles, pero sí se sentía que había cuerpos enterrados. De vez en cuando nos mirábamos a los ojos como esperando que una de las 2:00 dijera que ya nos regresáramos. Me dijo la niña que el árbol más grande y que estaba en medio era la bisabuela. Ese era el más viejo de los 3 y era ella la que había hecho más maldades. A ese sí le teníamos que mostrar respeto. No sabía si me lo decía por asustarme. Pero me pedía que no me acercara mucho porque me podrían atrapar sus ramas. La verdad.

43:24 Yo me reí divertida para mis adentros, pero al voltear a la Copa en sus ramas había pájaros muertos. Eran tantos que no podría contarlos de manera extraña. Se encontraban ensartados entre las ramas. Algunos de ellos ya estaban secos. Ni mirando eso creí que fueran brujas. Si me sentía nerviosa, pero era más por lo que me decía la niña que por lo que ahí había. Me acuerdo que a uno de los troncos le arranque un pedazo de cáscara y la aventé a la Tierra haciendo un ademán de asco. Iba a tocar la seca corteza de otro de ellos, pero me gritó mi amiga que no porque podía agarrar un mal. Fue ella la que me pidió que ya nos regresáramos. Les di el último vistazo porque después de todo no dejaban de ser unos simples árboles secos.

44:21 La verdad, no me convenció de que fueran mujeres dormidas. Al darnos la media vuelta sentí que alguien me iba a agarrar. Entonces voltee de prisa, mire para todas partes, porque se sentía una. Presencia. Así nos quedamos unos segundos frente a esos árboles que movían sus ramas. Al parecer, ella había sentido lo mismo. Entonces le dije que retrocediéramos sin darle la espalda a los árboles, así como lo hacía la tía Gertrudis, aunque se podía sentir una fuerte mirada, pudimos retirarnos sin dificultad. Aún así nos sentimos acosadas. Nos pusimos de acuerdo para no decir que habíamos estado ahí. Cuando llegué a la casa me estaba esperando mi mamá para decirme que nos había visto junto a los árboles secos, sin poder ocultarlo.

45:18 Le dije lo que había averiguado al terminar de contarle sobre las Brujas y todo lo que me había dicho la niña no la miré sorprendida. Me dijo que en todo eso había algo de verdad. Ahí había 3 generaciones de Brujas, pero que su tía no lo era. Sabía hacer algunos rituales, pero nada más porque su mamá la había obligado a aprender y ya no se podía zafar. Negó que las Brujas fueran esos árboles y que se levantaran por las noches. Me aseguró que sí, había brujas por las noches, pero venían de otros lugares. A visitar la Tumba de la mujer más anciana porque ella había sido madre de un aquelarre. Me aseguró que por eso su tía se encerraba en la casa porque les tenía miedo.

46:10 Por más de 1 hora escuché a mi mamá, entonces ya no sabía quién me decía la verdad, la niña o ella. Lo cierto era que todos aquellos ruidos se seguían escuchando tanto afuera de la casa como sobre el techo. Así se pasaron 3 noches más. Era extraño, pero las Brujas nunca habían hecho el intento de meterse a la casa, pero a partir de que habíamos estado en el supuesto panteón las escuchaba que rasguñaban las paredes por los ruidos que hacían. Podría suponer que por lo menos serían entre 8 o 10 de esas perversas mujeres. La Última Vez que hablé con aquella niña me asustó. Cuando supo que ya me regresaría para mi casa, me dijo que las Brujas no me dejarían en paz si no les pedía perdón por burlarme de ellas y por haber arrancado un trozo de corteza, porque eso había sido una ofensa, seguramente me seguirían a donde fuera y.

47:14 Hasta mi mamá se miraría afectada la última noche que estaríamos ahí, decidí hacer lo que me había dicho la niña. Por eso, antes de que se empezaran a escuchar cómo se arrastraban esas mujeres y todos los ruidos cuando rodeaban la casa, en un descuido de mi mamá, a quien ya se encontraba rezando junto a la tía gertrudis, de manera imprudente y sin medir los riesgos, abrí la puerta con cuidado. Luego, sin hacer ruido, salí despacio para el patio. Solo quería comprobar si estaban los árboles o no de una vez. De LEJECITO les pediría perdón por si acaso y me metería de nuevo. No perdía nada con hacerlo.

47:59 Además, me sentiría más tranquilo cuando nos fuéramos, pero obviamente todo estaba tan obscuro que desde ahí no podía distinguir nada. Entonces, dominando mi miedo, caminé de prisa. Me di cuenta que mientras más me acercaba al final del rancho, más fuerte corría el viento. Pero no se escuchaban crujir las ramas. Cuando me encontraba a medio camino, pude ver la Luna a lo lejos. Supe así que los árboles no estaban. Lo que sentí en ese momento ni siquiera lo puedo describir. Entonces caí en cuenta que las Brujas si eran esos troncos viejos y ya andaban sueltas, seguramente muy cerca de mí. No sólo ellas, también las que llegaban de otras partes. Iba a correr a la casa cuando miré que sobre el techo estaba una mujer parada.

48:55 Así, de pronto me quedé paralizada, pero no podía quedarme ahí. ¿Estaba seguro que era una de esas Brujas, quién más podría ser? Comencé a caminar despacio para que no me viera. De pronto escuché que venían arrastrando unas ramas detrás de mí. Ni siquiera quise. Voltear. Sentí un escalofrío porque me acordé de la mujer que había visto noches anteriores, aquella envuelta en ramas. Entonces comencé a pedir. Perdón por lo que había dicho y hecho a cada paso que daba. Se incrementaba mi miedo, pero sabía que entrando a la casa estaría a salvo. Me faltaban como 30 m para llegar. Cuando del otro lado de la casa mire que una silueta dio vuelta y camino hacia mí, no me dio tiempo de pensar que hacer por instinto.

49:51 Corrí todo lo que pude a la casa y a unos metros de chocar con ella logré meterme. No estaba seguro de lo que vi, pero esa mujer estaba tan arrugada que parecía un tronco. Cuando di el portazo se dieron cuenta que me había salido. Mi mamá corrió atrancar la puerta. Y asustada me preguntó que andaba haciendo afuera, en ese momento no me dijeron nada, doña Gertrudis me puso sal en todo el cuerpo y me envolvió entre las cobijas y por mucho rato no dejaron de. Rezar cuando me preguntaron que había visto, ya no quise decir nada.

50:32 A media mañana salimos para nuestro pueblo. Por lo menos yo no deseaba volver ya en casa. Y seguramente sugestionada por lo que había vivido. Me la pasaba escuchando ruidos semejantes a los que escuché en el patio de la tía gertrudis. Algo se arrastraba, pero las veces que me animé a asomarme no había nada. Mi mamá fue todavía en varias ocasiones, pero sólo de entrada por salida, porque ya no quise acompañarla. Nunca tocábamos ese tema porque yo no quería saber nada. Me acuerdo que años después le pregunté si todavía existían esos árboles viejos. Me contó que no, que una mañana llegaron personas a la casa de su tía Gertrudis.

51:22 Eran de otras rancherías, sin preguntar nada, con hachas los habían cortado y prendido fuego. A partir de ahí las Brujas no se volvieron a ver más, pero su tía meses después había fallecido y nadie supo de qué. Ya no supe que fue de aquel rancho. Yo jamás me volví a parar por ahí. Esta es mi historia de encuentros con Brujas. Quiero mencionar que esto ocurrió hace ya muchos años, cuando se tenía temor de Dios.

52:09 Muy buenas noches, querida comunidad de Inframundo, tengo algunos 2 meses escuchándolos. Y creo que son muy buenas sus historias, por eso es que he decidido contar la mía. Mi nombre es Ángela Vallejo, lo que les voy a contar relativamente no tiene mucho tiempo, no es una historia en la que ya han pasado décadas. Esto sucedió en el año 2021, soy del estado de Chihuahua y en una de las ciudades del Estado sucedió lo que les voy a narrar. A la muerte. De Guadalupe, la casa se quedó abandonada, pues los hijos de la anciana radican en el vecino país.

52:56 Nadie entraba a esa casa. Se contaba que esa casa tenía mucha carga negativa. La casa estaba aún amueblada, pero aún así nadie se atrevía a entrar y tomar lo que allí había. Decían que Guadalupe había sido una bruja. Pero después de una larga enfermedad solo hacía lecturas de cartas de Tarot. Fue en esa casa donde una mañana llegó una mujer. Por su apariencia se le calculaba la edad de no más de 40 años. Algunos comentaron que se le veía enferma y demacrada. Arrastraba uno de sus pies y le costaba caminar bien. Una comentó que era muy flaca.

53:43 Pues su piel parecía pegada a los huesos. Esa mujer estaba enferma, nadie intentó echarla fuera, pues traía llave del candado del portón. Pensaron que era alguna nieta o pariente del pueblo de donde era originaria doña Guadalupe. Por casi 2 semanas se le vio a esa extraña mujer. Los perros y los gatos se comenzaron a desaparecer repentinamente. No sólo los callejeros, sino también las mascotas. Ya había pasado un mes cuando se vio salir de aquella casa a una mujer vestida de rojo alta, con un cuerpo de ensueño y deseable para cualquiera, su cabello rojo, ojos verdes y una piel muy blanca. Nada que ver con lo que el vecino había descrito de la recién llegada.

54:40 La mujer se contorsionaba caminando por la calle, moviendo las caderas con gracia e invitación para que apreciaran aquel bello cuerpo. Pronto se comenzó a hablar de la mujer y hasta la llamaban lachugar mami tenía a todos los hombres comiendo de sus manos. No había uno solo de los vecinos que no estuviera dispuesto a ayudar a la mujer. Ella se llamaba Rosenda. Pronto la chugar mommy comenzó a tener visitas a domicilio. Llegaban unos autos muy elegantes de los que descendían puros hombres jóvenes, los cuales al tiempo ya no se les veía aparecer por esa casa.

55:28 Ahí se hacían tremendas fiestas hasta altas horas de la madrugada en una ocasión. Tuvieron que llamar a las autoridades por el escándalo que había, pero de nada sirvió. Llegaron los elementos en sus patrullas, entraron y después de un rato se fueron y la fiesta continuó. Sí, descaradamente, durante el día, una o 2 veces por semana, llegaba la patrulla a casa de Rosenda. Ya se imaginarán lo que allí ocurría. Pues el otro oficial se quedaba en la patrulla esperando a que su compañero saliera. Pero no pasaron ni 2 meses cuando ya no se les volvió a ver por esa zona ni por la casa.

56:16 Hombres muy atractivos la visitaban, así como mujeres también en la vida. En aquella casa se volvió de muchas fiestas constantes, sobre todos los viernes y sábados. Con cervezas en mano, desde que comenzaba a caer la noche, ya se veían llegar hombres y mujeres. Ya por las madrugadas, los escándalos de los borrachos eran insoportables. Rosenda salía de su casa como si no pasara nada. Se hacía la inocente, como si nada sucediera, pero si tuvo enfrentamiento con algunos vecinos. Por alguna extraña razón dejaron de quejarse de lo que hacía en su casa los fines de semana. Pero había días que rosenda no salía de esta, no se le veía y no se le abría la puerta a nadie que la visitara. Y cuando reaparecía la mujer se veía cada vez más espectacular. Era como si rejuveneciera y se le viera más radiante y deseable.

57:23 Tanto que los jóvenes de la Colonia comenzaron a visitarla y ella gustosa abría el portón para que estos entraran. Ellos contaban lo que la mujer hacía, escribían cada encuentro íntimo con rosenda y desde luego eso hacía que más de ellos quisieran estar en la cama con aquella mujer. Pero ellos no asistían a las fiestas que la yugar mami hacía. Ellos la visitaban por las noches y se iban Asus casas por las madrugadas. La mujer no tenía prudencia alguna, así como tampoco pudor. En varias ocasiones sacaba la basura de su casa con atuendos que dejaban ver su cuerpo.

58:09 La tela que cubría su ropa dejaba ver sus senos y algo más fue cuando. Las mujeres comenzaron a llamarla la bruja chuk Armame. Yo pensaba que era porque le tenían envidia por sus atributos, aunque algo había de eso. Lo otro es que alguien en el mercado les contó que rosenda iba a comprar desde inciensos, veladoras y objetos relacionados con rituales de brujería íntima. En ocasiones de la casa emanaban olores extraños a podredumbre y en una ocasión más que yo pasaba por el frente de esta había una bolsa negra de la cual salía un líquido que parecía sangre.

58:57 También se apreciaba la pata de un animal. Don Toño, el señor dueño del abarrote, contaba que rosenda hacía cosas extrañas en el patio de su casa. Siempre estaba acompañada de puros muchachos jóvenes, todo sin ropa. Ella se colocaba algo en su cabeza que parecían los cuernos de algún animal. Por un tiempo pensaba que se trataba de alguna de esas fiestas exóticas, pero no era así. A los muchachos de la colonia ya no se les veía por esa casa. Comenzaron a enfermar drásticamente, sin razón aparente. Al principio solo se sentían cansados, pero pronto sus cuerpos se deterioraron de manera alarmante, adelgazaron hasta quedar en los huesos, la piel pegada al rostro y las sombras bajo sus ojos profundizándose. Nadie sabía que les ocurría.

1:00:02 Dejaron de comer, de hablar. La casa de aquella mujer comenzó a verse descuidada. Ahora apestaba un hedor insoportable como a podrido y manaba de sus paredes. Las moscas zumbaban por las ventanas, salían de las grietas del suelo y las paredes como si la casa estuviera viva pudriéndose desde dentro. Los vecinos comenzaron a notar que. Gusanos negros y retorcido se arrastraban por la banqueta invadiendo las calles. Algunos se atrevieron a vigilar a la mujer.

1:00:43 Por las noches sacaba bolsas negras llenas de un líquido espeso y maloliente que goteaba hasta formar charcos oscuros en la puerta de su casa. Nadie sabía qué contenían porque nadie se atrevía a abrirlas una mañana. Mi hermana nos contó que iram estaba muy enfermo, pues se lo habían llevado en una ambulancia. Iram, el hijo de Don Felipe, repentinamente comenzó a adelgazar. Se veía mucho mayor de la edad que tenía. Su piel se apreciaba seca, áspera, ya no se veía como el chico guapo de la cuadra.

1:01:24 Se volvió tímido y retraído. Ya no se le veía como antes caminar por la calle. Se la pasaba encerrado en su recámara. Esa noche que estábamos sentados en el porche de la casa, vimos pasar a Don Felipe. Mis padres le preguntaron cómo seguía su muchacho. La voz de Don Felipe sonaba con desesperación. Su hijo yacía en la cama pálido y con los ojos hundidos en su rostro esquelético. Los médicos no sabían que le pasaba. Todos los análisis salían normales, pero Irán se consumía como si algo le robará la vida poco a poco. En eso pasó doña Marce, quien se detuvo a escuchar la conversación, se le acercó a Don Felipe a la doña esta se le veía cansada.

1:02:21 Pues no era para menos, ya que la tragedia le había dejado una profunda herida. Doña Marce, con voz tranquila, le dijo que lo que tenía su hijo no era una enfermedad. A su hijo se lo estaba chupando la bruja, aunque en otro momento se hubiese tomado como un chiste lo que la señora Comentó, nadie se burló, al contrario, todos los que lo habíamos pensado lo dijimos en ese momento. Hasta don Felipe sentía que era verdad. Desde que habían visto entrar a su hijo a la Casa de la Bruja Sugar Mami, este había cambiado.

1:03:07 Se obsesionó con ir a ver a esta mujer. Él dijo que como hombre y sobre todo joven, a esa edad comienzan a sentir la atracción hacia la mujer y más se ingren si ésta les dan al hombre lo que buscan. Irán se salía de la casa por las noches. Y él lo veía que se dirigía a casa de Rosenda. No podía impedirle lo que su hijo estaba haciendo, pero no pasó mucho tiempo cuando comenzó a adelgazar y verse enfermo. Pero al parecer no era el único. Doña Marcia comentó que el nieto de Doña María estaba igual, convirtiéndose en un esqueleto ambulante.

1:03:51 Esa mujer se alimentaba de la juventud de los muchachos. Era por eso que rosenda siempre se veía jovial, los marca como si de ganado se tratase, y cuando menos se lo esperan, ya no son más que piel sobre huesos. Don Felipe no sabía si creerlo, pero después de semanas sin respuestas por parte de los doctores, cualquier explicación, por absurda que fuera, parecía tener más sentido que los análisis médicos. Una mañana decidió hablar con doña María, la abuela del otro muchacho enfermo.

1:04:32 La encontró llorando frente a una vela encendida con una foto del nieto frente a ella. El chico, apenas un esqueleto, apenas podía caminar. Estaba en la peor condición que su hijo. La anciana le contó. Que había ido con un curandero de su pueblo. Pero este le dijo que le había llevado ya tarde al muchacho. Además, con lo que se enfrentaría, era una bruja muy poderosa con la cual él no intentaría enfrentarla. Triste y con resignación regresó con su muchacho, pues en cualquier momento se iba a morir.

1:05:15 Las palabras de doña Marce Resonaban en la cabeza de don Felipe si no hacía algo pronto. Iram terminaría igual o peor que el otro muchacho. Decidió buscar respuestas en los lugares que antes hubiera evitado. Habló con cuanto brujo bruja le recomendaban, visitó curanderos y rezanderos, pero todos coincidían en lo mismo. Una bruja estaba pactada. Fue entonces que acudió con un pastor para que le ayudara con su hijo. El hombre aceptó ir a hacer oración por las tardes, pero Irán ya cada vez estaba más con un pie alado del mundo de los muertos. La bruja yugar mommy pasaba por la calle baboneándose cual mujer muy deseada.

1:06:09 Rosenda cada vez se veía más hermosa su piel parecía el brillo de la de un bebé. Su cabello rojo hacía resaltar el verde de sus ojos, pero las cosas se le comenzaron a ir de las manos a la bruja. Quizás porque ya se le estaba llegando su hora, porque todo tiene un límite y parecía que el ser con el que estaba pactado ya se había cansado de la rosenda. Su declive empezó en el mes de octubre y eso fue porque la chogar Mami. Comenzó a meter chicos muy jóvenes. Paola tiene un hijo que en ese tiempo era un adolescente. Se le vio en compañía de Rosenda y cuando lo vieron entrar a esa casa, el chisme le llegó.

1:07:01 Paola salió como bala a la Casa de la Chucar Mame. La madre sacó a su hijo Encuerado de la casa. No le importó que vieran y escucharan. Rosenda, muy cínica, con un atuendo transparente, se reía a carcajadas desde la entrada de la puerta de su casa. Ya no era gracioso lo que estaba haciendo. Además, ya no llegaban aquellos hombres en sus camionetas buscando la sugar mame. Parecía que ni una mosca se paraba ya por esa casa. Los días o quizá las horas ya estaban contadas para esa mujer. Sería alrededor de las 5:00 de la tarde cuando se comenzaron a escuchar gritos provenientes de la calle. Era la chugar mami.

1:07:50 La bruja era arrastrada por Don Felipe. A pesar de que la mujer gritaba por ayuda, nadie hizo el intento por ayudarla. Al contrario, todos se cruzaron de brazos y veían tan impresionante escena. Nadie se había armado de valor para hacer lo que Don Felipe estaba haciendo. Mi madre me murmuró que solo era cuestión de tiempo y era verdad la. Bruja chugar, Mami maldecía a Don Felipe, pero este ni se inmutaba ante las palabras de la mujer, Don Felipe se veía muy tranquilo, pero en sus ojos se notaba el odio y las ganas de acabar con la vida de la maldita.

1:08:33 Bruja. No había duda que la llevaba al despeñadero. Todos nos mantuvimos unos metros detrás de lo que estaba sucediendo. Creo que era por si la bruja se le soltaba a Don Felipe y esta intentaba huir. Para cuando llegaron al despeñadero, la bruja se veía ya agotada, su cuerpo mostraba los golpes que Don Felipe le había dado, el cabello todo enmarañado y no se veía tan jovial como los días anteriores. Quizás fue porque ya no tenía algún amante joven para ella y robarle su juventud. Por más que imploró la bruja, Don Felipe hizo caso omiso. Él le contestaba que le había pedido por las buenas alejarse de su hijo, pero ella, aferrada, no lo hizo. Ahora su hijo estaba postrado en una cama. Ya no volvería a caminar ni tener una vida como la que había.

1:09:33 Deseado todo por su culpa. La mujer le juraba que se iba de la ciudad, pero el dolor del padre lo seco o quizás porque sabía que le estaba mintiendo, se negó a dejarla ir amarrada de pies y manos. Le dio una patada y todos vimos como la bruja yugar mami caía entre la basura que había en el despeñadero. Aquí debo aclarar que no le quitó la vida a la vieja, aunque muchos deseamos que lo hiciera. Él no miró hacia el despeñadero, se fue a su casa, dejando que todos los mirones nos acercáramos para ver dónde había caído. En el fondo se encontraba la bruja, no se movía, su cuerpo apenas era visible entre la basura. Alguien dijo que se lo merecía, otros hastacierto.se apiadaron de ella, pero nadie se atrevía a bajar para sacarla realmente. A nadie le importaba la suerte de aquella mujer. Había hecho mucho daño.

1:10:40 Desde que llegó a vivir a esa colonia. Hubo muchas desapariciones, las cuales se las achacaron a ella. Como ya estaba por caer la noche, todos regresaron Asus casas. Esa noche hizo un frío como nunca. No había cobertor que nos calentara el cuerpo. El viento soplaba de una forma que daba miedo. Los perros aullaban avisando que la muerte estaba pasando por las calles de la colonia. Esa noche nadie pudo dormir, pues se escuchaban lamentos, gritos de la mujer, la verdad, no se sabe si era su alma en pena o era ella misma que había logrado salir del despeñadero.

1:11:29 Muy temprano la gente se asomaba por donde habían lanzado a la bruja. Pero no se veía el cuerpo, sólo basura. Algunos fueron a esa casa y lo que encontraron les puso la piel de gallina. Hasta algunos les causó pesadillas. En una de las habitaciones que tenía puesto un gran candado, había una imagen de un demonio. Era de color negro y de él escurría un. Líquido, sus ojos rojos resaltaban. Era intimidante verlo. Debajo de sus patas yacía un crucifijo.

1:12:09 Detrás de él había una estrella de 5 picos. Se encontraban varias copas con unas manchas negras y secas. Eso era sangre. El lugar estaba lleno de moscas y apestaba horrible. Les puedo asegurar que esa imagen me acompañara por el resto de mi vida en el suelo. Se apreciaban velas negras y rojas, un Libro Negro. Ese era un grimorio que entre los que habían entrado no se supo quién se lo llevó. Llamaron a las autoridades por varios días. Se excavaron.

1:12:50 Dentro de la propiedad encontraron los esqueletos de varios animales. Esos eran de los perros y gatos que habían desaparecido cuando ella recién había llegado. Aunque también se dijo que habían encontrado osamentas de personas, pero eso lo ocultaron, pero a uno de los vecinos si le constó que de ahí sacaron cuerpos de personas, les avisaron a los hijos de doña Guadalupe lo que había estado sucediendo en casa de su mamá, pero a estos no les importó. Las autoridades preguntaron por el propietario de la casa, pero todos le dijeron que una mañana la vieron salir con equipaje y ya no regresó, pero nadie dijo que el cuerpo de la bruja yacía en el fondo del despeñadero. Todos dijeron que fueron alertados por los fétidos olores que manaban de la casa y otros sólo comentaron que se habían escuchado gritos y lamentos la noche anterior. La noticia corrió como polvorín.

1:13:59 Las noticias publicadas hablaban de una secta que había salido mal el ritual y que por eso habían desaparecido otros, que la mujer tenía problemas con algún grupo delictivo y que la había levantado. Bueno, se dijeron muchas cosas en esos días. Al cabo de unos meses, la tranquilidad volvió a la colonia. No se hablaba del tema como si la bruja sugar Mami nunca hubiese estado ahí. El hijo de Don Felipe jamás se recuperó. Hace ya un año que el pobre muchacho falleció la Casa de la Bruja.

1:14:39 Esta vez sí la vandalizaron, pero nadie se atrevía a vivir ahí. Ahora solo es una casa en ruinas. Porque ni los indigentes se atreven a pasar una noche resguardados por el frío. Hace poco limpiaron el despeñadero, sólo se encontró basura. En él no hubo cuerpo alguno, aunque todos estaban a la expectativa de que sacarán a la bruja yugar, mami, la Colonia está tranquila. Cuando alguien nuevo llega, los vecinos no se andan con rodeos y le sacan información. Creo que el miedo a que llegue otra bruja a la colonia es palpable.

1:15:22 Les agradezco que hayan contado mi historia muy buenas noches a toda la audiencia. Antes de retirarme, quiero invitarlos a que dejen su comentario su like y nos diga que le pareció este video. Y también para enviar algunos saludos como para Esther García, saludos para Rebeca Molina. Rosana comar, saludos para Karina Rojo, Jacqueline, saludos para Guadalupe Ferreira y muy especial. Un saludo para Raúl Mora y Elena islas. Si quieres un saludo en el próximo video házmelo saber en la caca de comentarios, yo soy Alejandro y esto fue.

1:16:10 Inframundo.