4 Relatos de TRABAJADORES NOCTURNOS - Entre Sombras
🔴SIGUEME EN YOUTUBE, INFRAMUNDO RELATOS: https://goo.gl/MjkWjb
👀 VIDEOS DE HORROR: https://www.facebook.com/inframundorelatos/
👉🏻MAS HISTORIAS AQUI: https://www.youtube.com/c/INFRAMUNDORELATOS
👥 COMPARTE mi contenido, así me ayudas a llegar a más...
🔴SIGUEME EN YOUTUBE, INFRAMUNDO RELATOS: https://goo.gl/MjkWjb
👀 VIDEOS DE HORROR: https://www.facebook.com/inframundorelatos/
👉🏻MAS HISTORIAS AQUI: https://www.youtube.com/c/INFRAMUNDORELATOS
👥 COMPARTE mi contenido, así me ayudas a llegar a más personas.
Conviértete en un seguidor de este podcast: https://www.spreaker.com/podcast/relatos-de-terror--5605088/support.
0:10 Entre las sombras, confesión por Ronaldo Fernández, relatos de trabajadores nocturnos, muy buenas noches a todos, trabajo en una fábrica de refrescos. Aquí en la capital mexicana he estado chambeando en lo mismo desde que tengo 18 años como empacador y ahora como supervisor de calidad. Los turnos los tenemos que cubrir a diferentes horas. A veces toca por la mañana, la tarde o la noche.
0:52 Lo que les voy a contar pasa sobre todo en los turnos de la tarde o por la madrugada. Dicen que hace mucho el terreno de la fábrica era un panteón conforme avanzó la ciudad, pues eso mismo le pasó a muchos terrenos que fueron cambiando. Total que se supone que al panteón lo consagraron de nueva cuenta una vez que sacaron todos los cuerpos y no sé qué, pero supongo que muchas veces no puedes evitar. Que se queden algunas cosas dentro de la Tierra como huesos o simplemente que los cuerpos ya se integran por completo en el suelo y ya no haya forma de distinguirlo de los restos mortuorios que hay que retirar o la más fácil.
1:47 A los trabajadores les dio flojera los últimos cuerpos y pues nadie se iba a dar cuenta si se dejaban ahí. Desde que me encuentro trabajando aquí, los trabajadores de otros turnos y años cuentan que a eso de las 9:00 de la noche o por ahí de las 3:00 o cuatro de la mañana, puedes ver numerosas sombras caminando por los pasillos como perdidas en sus pensamientos. Eso es raro porque todos los sitios de la fábrica están iluminados a todas horas.
2:29 Eso ayuda a que las alimañas no anden caminando por entre los ingredientes que, como huelen a frutas, azúcar o alimentos en general, siempre les atraen. Nunca nos salvamos de la rata o la cucaracha valiente. Que sale de entre las sombras, pero la verdad es que sí funciona para evitarlas. Pese a que hay muchas historias, primero les voy a hablar de lo que me pasó a mí en persona en tercera dimensión, con todos los detalles, estaba laborando por la madrugada.
3:14 Ese turno había sido pesado porque estábamos cerca de las fiestas y, como siempre, la empresa trata de que salga el mayor número de lotes posibles, porque seguramente se pedirán muchos más que de costumbre en esa situación. Los empleados estamos trabajando 24 horas al día en turnos de 2 para optimizar las cosas. Mientras estaba operando la máquina para empacar correctamente, me di cuenta de que había algunas personas platicando detrás de mí. Eran como murmullos. ¿Lo que escuchaba era como una especie de plática que tenía que ver con cosas, como un de qué tal tu día? ¿Qué viste hoy?
4:05 ¿Cómo te ha ido? Como me estaban interrumpiendo mucho. Aunque no quería ser maleducado, fui a ver de qué se trataba el asunto. Me quité de mi lugar por unos segundos para irlos a callar. Cuando di la vuelta al pasillo solo pude alcanzar a ver una especie de oscuridad que se escondía como si de pronto alguien hubiera prendido la luz en el punto. Mi corazón dio un salto. No podía creer lo que estaba pasando. Regresé a mis actividades para encontrarme de nueva cuenta con unas personas que estaban hablando a mi lado, pero esta vez quise hacer el acto más discreto para cacharlos. En el momento mi corazón estaba acelerado a cada paso. Pensé que solamente ese sonido iba a delatarme por completo. Mis pasos fueron lo suficientemente silenciosos como para llegar al sitio.
5:09 Sin levantar demasiadas sospechas, lo que vi me lo la sangre era una especie de presencia. No encuentro otra forma de cómo llamarlas, colocadas en fila, unas al lado de otras, hablando frente a frente, pero en una forma inquietante, como si trataran de imitar las conversaciones que habían escuchado más que producirlas. Era un escenario de pesadilla que me dejó perplejo. Eran seres de sombra de los cuales no podría haber salido sonido alguno, articulando palabras que poco a poco reconocí como pronunciadas por mis compañeros en diferentes momentos del día, en el comedor, en los salones de carga, en las líneas de empacado, esos entes. Nos habían estado monitoreando todo el día. Lo peor vino cuando comenzaron a imitar las voces de todos. No tenía idea de qué planeaban estos seres, pero parecía una cosa muy similar a reemplazarnos. Ya había escuchado de la gente su hombre en Internet. Esos seres que tratan de parecerse a nosotros para dejar su mundo de tinieblas y tomar nuestra identidad a toda costa. Estaba sudando frío.
6:43 Las gotas me quemaban los ojos de tanto que escurrían podía probar mi propia sensación salada en la lengua. Con toda la lentitud del mundo me fui corriendo de regreso a mi puesto de trabajo. Cuando ya estaba por llegar a mi sitio, accidentalmente se me cayó una pluma que tenía en uno de los bolsillos del uniforme. Sonó como una campana en esa magnitud indecible. Las sombras callaron. Sentí inmediatamente que venían en mi dirección. No sé bien como explicarlo. Es como si supieras que viene algo a TI, aunque no lo puedas ver.
7:31 Es una cosa bastante extraña. Me coloqué en mi posición y fingí que estaba operando la maquinaria, revisando los índices de trabajo, moviendo las palancas para regularlo lo que sea que pudiera realizar para que se notara que estaba realizando mis tareas bien. Después de unos minutos, cuando me sentí seguro, avancé de nueva cuenta en la dirección del pasillo para toparme de frente con una de estas figuras esperando a que me presentara a espiar. Hay que concederles que son inteligentes.
8:14 Corrí como pude al otro lado de la fábrica, gritando que me seguían esos fantasmas. O ser este lo que sea. Casi al salir uno de los compañeros me abrazó para calmarme. Me dijo que eran inofensivos, todos los habían visto. Ya le comenté todo lo que me encontré, a lo que él añadió que no pasaba nada, que ya habían hecho ese tipo de cosas antes, pero nunca habían podido reemplazar a nadie o hacerles daño. Solamente asustaban con esa explicación.
8:55 Como consuelo, regresé a mi puesto a terminar la jornada. Después de eso, al menos 2 o 3 veces a la semana durante los turnos nocturnos. Viví esa experiencia hasta pensar que me estaba volviendo loco, pero como dijo el compañero. Hablé con varios y todos los habían visto de una forma u otra, así que no habría forma de que todos viéramos lo mismo y hubiéramos perdido la cabeza de la misma manera. Los entes de la oscuridad.
9:43 Confesión por Guadalupe Rojas. Relatos de trabajadores nocturnos. Buenas noches. Me dedico a trabajar como personal de limpieza en edificios de gobierno. Aunque hay compañeros que realizan esta labor de día, la verdad es que todas las instalaciones quedan tan sucias a lo largo del tiempo que. Debemos hacer las labores de Sanitizado profundo por las noches, de forma que no molestamos a los oficinistas que usualmente andan por acá. Dicen que en muchos de los edificios en los que trabaja nuestra cuadrilla están embrujados. A mí no me había tocado nada hasta que llegamos a un hospital del imss que ya no funge como nosocomio. Sino que ahora solamente es administrativo. De entrada, la vibra de este sitio es pesada como ella sola, como 1 t de ladrillos que te como 1 t de ladrillos que te chocan en cuanto entras al edificio. Luego está muy oscuro, como que las luces tienen montones de zonas.
11:11 En las que no funcionan bien y con las que si te encuentras, te sientes como si estuvieras encerrado en un mundo de pura noche y nada más. En ese punto me tocó limpiar. Las zonas de archivos estaban llenas de tanto polvo como puedan imaginar porque nadie se animaba a darles una pasada ni con la escoba. Decían que ese punto era el más embrujado de todos porque había una especie de seres que vengaban de un lado a otro e incluso te arañaban a la menor provocación. Pero como yo no creía tanto en esas cosas, les dije que me iba a encargar de todo lo que fuera a pasar. Pasé con mi equipo de limpieza y empecé a ordenar esa maraña de carpetas colocadas de forma aleatoria. Algunas con los papeles, todos tirados en el piso, quitaba los folders ya muy maltratados y los colocaba en la basura tratando de reemplazarlos para que los expedientes no quedaran pelones. Era un trabajo titánico, pero al menos de esa manera, no tendría que andar con cubetas de agua de arriba abajo para alcanzar a asear lo demás.
12:39 Estaba bien metida en mi labor cuando de pronto escuché unos ruidos sobre mi cabeza. He tenido gatos toda la vida. Tengo la broma con mi abuela de que ellos me criaron más que ella misma, así que podría reconocer esos pasitos donde fuera. Comencé a llamar al animalito con la esperanza de ver al supuesto fantasma. Pero los pasos se detuvieron y no hubo nada más. Pensé que quizás el gato era tímido, así que seguí con mis cosas con la esperanza de que saliera de su madriguera para poder verlo. Aunque sea, después de un rato escuché como corría, además de otros 2 o 3 animales.
13:31 Eso me animó mucho, así que comencé a llamarlos de forma afectuosa. Para convencerlos de salir. Parecía que uno de ellos lo iba a hacer, pero cuando el movimiento de papeles se detuvo no pude ver nada. Lamenté no poder admirar a los michis, así que les grite que por favor salieran, que quería jugar con ellos. Incluso les ofrecí una salchichas de la torta que llevaba, pero de nuevo no había nada. Total, que seguí con la chamba, no se iba a hacer sola hasta que después de un rato, como por ahí de las 4:00 de la mañana, pude ver que un peludito se asomaba de las sombras.
14:20 Parecía un gato negro, pero no tenía bien a bien forma felina. Era más como una bola de polvo negra gigantesca que se acercaba a la salchicha, le extendí la mano con cuidado. Cuando lo toqué, se me llenaron las manos de cenizas y el lente se retrajo un poco. Se notaba que tenía unas garras protuberantes debajo de sus dedos de color oscuro. Lo dejé comer, maravillada con esa apariencia surreal. A él le siguieron otros 2 seres que también comieron carne.
15:02 Les hablé con voz suave para preguntarles cómo se llamaban o que hacían ahí, pero ninguno respondió hasta que terminaron sus alimentos. Entonces, el primero que salió dijo que tenía derecho a una petición. No movía la boca. Hablaba perfectamente con la voz profunda de un hombre adulto bastante grande. Muy contrario a lo que me podría imaginar de ese ser tan pequeñito, le contesté, más asustada que otra cosa, que no quería nada. El ente me dijo con algo de frustración, que era un demonio menor y que estaba obligado a darme algo por las cosas que le había provisto para comer, sino no podría cerrar su trato y seguir creciendo como ente demoníaco. Tomé aire ante la revelación.
16:01 Le contesté que solamente quería terminar de limpiar ese sitio sin que me pasara nada malo. Los pequeños seres se rieron divertidos y se esfumaron en un chasquido con la voz de concedido. En ese instante parpadé y de pronto ya eran las 6:00 de la mañana y todo estaba en orden. Salí del cuarto. Incluso me calificaron como excelente en el trabajo porque había terminado con esa labor titánica en tan poco tiempo. Estaba desconcertada, pero por el cansancio de mi cuerpo me di cuenta que todo lo había hecho yo misma y no esos pequeños demonios desgraciados.
16:46 Mejor les hubiera pedido cualquier otra cosa. Pero si así me concedían eso, creo que otras peticiones más importantes hubieran sido un problema mayor. Eso se saca uno por ser amable con entes de la oscuridad. La panadería confesión, por Liliana Quintero. Relatos de trabajadores nocturnos. Buenas noches a todos. Mi nombre es Liliana.
17:30 Quiero contarles una cosa horrenda que me sucedió una noche mientras hacía pan, me dedico a tener una panadería y pues acá los turnos inician a las 2:00 de la madrugada para tener listas las masas. Y todo lo necesario para que a primeras horas de la mañana ya estén calientitas las hogazas y el resto de la gente pueda consumir pan fresco con el desayuno, comida y cena. Estaba amasando con ganas. Hasta había sudado mi delantal bastante mientras preparaba una masa de hojaldre cuando sentí una mirada a mi espalda.
18:12 Como el establecimiento es cerrado. Y para ese punto mis socios aún no habían llegado con las frutas y otros materiales para hornear los panes. Me di la vuelta inmediatamente, pero me encontré con la oscuridad de la madrugada y nada más seguí con mi tarea con tanta prisa como me fue posible para acabar ese lote y dejarlo refrigerado. Era necesario empezar con la masa de los bolillos, que era algo más delicada. Continué con la mezcla de harinas, azúcares, sal y polvos.
18:52 En ese momento me di cuenta de que tenía esa sensación incómoda de nueva cuenta, pero a diferencia de la vez anterior, fingí que no pasaba nada hasta que pensé que el ser que fuera estaba cerca de mí. En ese momento me di la media vuelta. En ese momento me di la vuelta, pero esta vez rocié un puño de harina a las sombras. Pensé que de esa manera, si había un ladrón viendo, podía darle una buena sorpresa para luego echarle la mano encima. Efectivamente, descubrí al ser que me estaba observando.
19:34 Pero era una especie de ciruela humana, que había montones de ojos que de distintos colores y tamaños parecían. Tenía las pupilas fijas en mí. Con horror grité tan fuerte que mi perrita Lola corrió en dirección para auxiliarme ladrando. Furios, aunque aún no veía la cosa que estaba presenciando el ser, se quedó callado, quieto. Pero para mí fue tanta la emoción que me fui de bruces al piso. Inmediatamente Lola se lanzó a atacarlo. Todo se volvió caos con el ser esquivando sin dificultad las mordidas de la perrita y ella lanzando dentelladas sin importarle si se caían todos los utensilios o no. Pasaron unos minutos que se me hicieron eternos. Y de pronto el inte se rindió de lo que sea que quería ejecutar y desapareció en una boluta de humo combinada con harina. Mi corazón estaba a punto del desmacho, pero me levanté y busqué por todos lados a la criatura armada con un rodillo de madera.
20:51 No lo encontramos por ningún lado y no se me ha vuelto a aparecer. No tengo idea de lo que era. Pero sí que el terror que sentí fue muy real. Tanto que a la fecha no puedo ver ilustraciones llenas de ojos o de pequeños agujeros sin comenzar a temblar y sudar como loca, cosa que antes no me sucedía ni de chiste. Gracias por escuchar a mi historia muy buenas noches.
21:33 El hotel confesión por Bernando Varela, relatos de trabajadores nocturnos mi nombre es Bernardo vivo en la ciudad de Zacatecas. Por acá dicen que cuando hay demonios en algún sitio, las frutas y todo se pudre más rápido. Y les creo, porque mientras estuve trabajando como mozo en un hotel, pude ver numerosos eventos sin explicación. Les contaré el que me llamó más la atención por lo simple que podría parecer en las cocinas, siempre como si se tratara de un reloj, desaparecía una tercia de manzanas a las 3:00 de la mañana. Si no había manzanas, la cocina se ponía patas arriba. Las cacerolas chocaban todas unas con otras. Los cuchillos eran lanzados por los aires. ¿Qué pasaba con esas manzanas?
22:38 Pues conforme avanzaba la noche yo las podría ir encontrando en distintas habitaciones sucias o recién limpias, incluso algunas que tenían meses sin utilizarse. Todas las frutas con una pequeña mordida del tamaño que podía hacer él a un niño en uno de los laterales. La manzana nunca estaba consumida por completo. Eso sí, pese a que los alimentos se dejaban frescos todos los días, las frutas se encontraban a medio podrir en los distintos puntos.
23:19 Si creen que quizás era una equivocación de mi parte de no haber notado las manzanas colocadas en algún sitio hasta que ya era muy tarde y el fruto estaba echado a perder, lamento decirles que no era posible. Como los dueños del hotel ya conocían de esta particularidad, nos exigían que cada noche revisáramos todo. Eso sí. Tampoco era muy complicado porque como era un establecimiento tipo boutique, era pequeño y limitado a 20 habitaciones. En una ocasión le pregunté a una de las cocineras de guardia que era una señora ya de edad avanzada, qué pasaba en ese lugar.
24:09 Ella me contó que nadie sabía a ciencia cierta. Pero que se creía que todo eso era resultado de un niñito que se aparecía en los pasillos. Se rumoreaba que cuando ese sitio aún era una hacienda, hubo un accidente terrible con uno de los niños de la servidumbre, tanto así que El Niño murió debido Asus heridas, pero como no querían contarle a los padres que se encontraban trabajando en la siembra. Simplemente lo enterraron en uno de los patios. Cuando regresaron, los padres ya tenían previsto decirles que se había fugado el pequeño, pero como ellos no preguntaron nada, pues no les dijeron nada, conforme pasó el tiempo se les hizo extraño a todos que no hubieran reclamado, pero pronto se enteraron del por qué, ya que el mismo pequeño rondaba los pasillos cada velada. Sin poder descansar 1 segundo.
25:13 Durante esas horas de oscuridad en que la fuerza nocturna le permitía manifestarse, trataron de hacer todo para quitar esa presencia, pero simplemente la enojaron más, al grado que los dueños decidieron vender todo y los padres finalmente se enteraron que el pequeño era ahora un fantasma. Se trató de hacer justicia, pero en esos años no había mucho que se pudiera lograr. Si los culpables ya habían escapado, exhumaron el cuerpo y lo enterraron en otro sitio.
25:54 Pero por algún motivo desconocido se sigue apareciendo en el hotel. Parece que le gustan las manzanas y con esto se calma. Así que por eso es regla general en esa cocina que siempre haya 3 manzanas especialmente puestas para el ente. Espero mi historia haya sido de su agrado. Amigos que les ha parecido el relato del día de hoy. Por favor, déjenme su opinión en la caja de comentarios. Me despido no sin antes dejarles un video sugerido en pantalla. Nos vemos en otra emisión más de historias de horror con Inframundo, relatos, buenas noches.
Apple Podcasts
Spotify
Castro
RSS Feed