4 HISTORIAS de TERROR REALES de TRAILEROS I INFRAMUNDO RELATOS
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🎙️ Relatos de Terror Reales por Inframundo Relatos
Historias mexicanas de apariciones, carreteras, brujas, traileros y sucesos paranormales basados en testimonios reales.
Este episodio es una recopilación profunda y oscura narrada con estilo cinematográfico y ambientación realista, diseñada para provocar tensión, miedo y ansiedad nocturna. Prepárate para vivir experiencias que marcaron para siempre a quienes las enfrentaron.
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🔎 Temas de este episodio
Historias paranormales reales
Relatos de terror en México
Relatos de carretera
Relatos de traileros
Brujas reales en México
Terror narrado en primera persona
Relatos para no dormir
Misterio y sucesos inexplicables
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0:14 Muy buenas noches, querida comunidad del Inframundo, esperando se encuentren órridamente bien del otro lado de la pantalla. Usted que es amante de las historias de traileros. De carreteras. En esta noche le presento cuatro anécdotas de camioneros esperando sean de su órrido placer y agrado sin más. Lo invito a que se olvide un poco del estrés y que continúe con nosotros para escuchar estos relatos de terror atropellada.
0:57 Basado en una anécdota de traileros, muy buenas noches, Inframundo, espero tengan una horrida noche y les guste mi relato a toda la Comunidad. Soy trailero. Llevo años dedicándome a eso y en esta ocasión quiero contarles una experiencia que me dejó una marca imposible de borrar. No fue sencillo seguir con mi vida después de eso, pero hice un esfuerzo enorme confiando en Dios. Es que lo que pasó no fue mi culpa y que no tuve elección.
1:39 Creo que de cierto modo tuve que recurrir al egoísmo para sentirme bien conmigo mismo, porque no encontré otra manera. Cualquiera que haya estado en una situación similar me comprenderá. Ocurrió hace 5 años y para ese entonces ya vivía con la que es mi esposa y la madre de mis 2 hijos. Ella acostumbraba a darme un beso en la frente antes de irme a trabajar y darme la bendición, haciéndome una cruz en el rostro. Siempre me sentí protegido gracias a ella, a las oraciones que recitaba antes de dormir y lo mucho que me motivaba.
2:24 Podía ver que en el trabajo muchos de mis compañeros llegaban amargados, casi siempre por problemas con sus esposas antes de salir de casa. Eso me hacía reflexionar y agradecer por la mujer que tenía a mi lado. Quise ser mejor para ella, mejorar cada día. Entonces llegó aquella noche en que todo lo cambió. En que no sabía si era buena o mala persona y me cuestionaría por mucho tiempo. Me hallaba transitando por la carretera de noche, escuchando la radio, con los vidrios arriba. Se nos había advertido que tuviéramos cuidado por esas zonas, porque estaban robando y asaltando traileros. No quise ser víctima de nada de eso. El reloj señaló las 2:00 de la madrugada. Y de repente comencé a sentir que la vista me pesaba y a escuchar un zumbido tan molesto que en 2 ocasiones consideré la idea de detenerme y acostarme en los asientos hasta que se me pasara.
3:34 Pero eso representaba un enorme peligro. Creí que podría continuar, al menos hasta que el sol saliera, ya que le atribuía todo eso a la oscura noche. De repente la vista se me comenzó a nublar por segundos y tuve miedo de que por eso me pudiera accidentar impactando contra otro carro en medio de la traquedad seguí y terminé abriendo una de las ventanas para que la brisa natural me ayudará. El alivio solo duró unos segundos porque en ese Estado no pude ver que en medio de la carretera. Yacía una señora de pie estática, quién sabe qué pretendía, pero sintiéndome aturdido, no fui capaz de maniobrar para evitarla, ni mucho menos frenar. Terminé arrollándola por completo. Cuando me quise detener, ya me había alejado más de 20 o quizás 40 m de ella.
4:41 Con el tráiler estacionado me quedé mirando el volante por unos segundos. Empecé a sudar y temblar, pero la sensación de aturdimiento se espumaba junto con el zumbido. Poco a poco mi vista regreso a la normalidad y mi cuerpo dejó de pesarme. Decidí entonces bajarme del vehículo y caminar hacia el cuerpo que reposaba en el asfalto. La vi ahí tirada, sin vida por culpa mía. No sabía si me podía considerar un asesino y quise hacerme creer que fue un accidente del cual yo no tenía la culpa, pero las autoridades no iban a entender eso. Si me quedaba a esperar a un policía o a otro testigo, entonces.
5:34 Me habrían condenado y de ninguna manera iba a permitir que algo como eso sucediera en el tráiler llevaba unos guantes de plástico que nunca usaba y me los puse para cargar el cuerpo de aquella señora y arrojarlo en lo más profundo del monte, donde la oscuridad no permitía que la encontrarán, al menos hasta que el sol saliera después de eso. Decidí marcharme con el corazón acelerado por mi mente pasaban un montón de pensamientos como que si era un asesino, porque al final cubrí todo para quedar libre de alguna pena, pero al mismo tiempo me decía que no quería ir a la cárcel. No dejé ningún rastro ni pista que me pudiera vincular con lo que sucedió y me hice a la idea de que con el tiempo se me pasaría y volvería a la normalidad. Al día siguiente, al regresar, me dijeron que lo tenía libre y que aprovechara para descansar.
6:49 Llegué a mi casa exhausto y con la cabeza hecha un caos. No fui capaz de contarle nada a mi esposa. Decidí que moriría con ese secreto sin importar nada. Llevándomelo a la Tumba las comidas las sentía diferentes como si no las mereciera. No era capaz de sentirme amado por mi pareja sin importar lo mucho que me lo expresara. Tuve miedo de que mi vida se sintiera como un infierno después de eso, pero no me había dado cuenta de que ese episodio estaba lejos de terminar. 2 noches después me encontraba de nuevo transitando por la oscura carretera y aquel zumbido molesto, regresó, pero sin que la vista se me nublara.
7:46 Decidí entonces reducir la velocidad en caso de que ocurriera un evento similar al de aquella noche o por si se atravesaba a alguien sin previo aviso. Al final si paso. Pero no era una señora, sino una niña que alcancé a ver desde lejos, por lo que tuve tiempo de sobra para frenar delante de ella. Bajé del Tráiler para indagar que quería, pero. He de admitir que su aspecto me daba algo de miedo. Llevaba un vestido blanco que lo arrastraba por los largo, que era el cabello negro y suelto echado hacia atrás, con una piel pálida. Sin vacilar.
8:33 Me preguntó si me acordaba de la señora que había matado hace unos días. Quede impactado. No me esperaba que una pequeña de la nada me dijera algo como eso. Todo lo que pude hacer fue asentir con la cabeza mientras consideraba la idea de darme la vuelta, subir de nuevo al tráiler y largarme de ahí. La niña prosiguió contándome que la fallecida no descansaba en paz y que exigía un precio por lo que hice. O de lo contrario, arremetería contra lo que más amaba. Noté que sostenía un cuadro en sus manos y después de decirme eso, se acercó para Entregármelo.
9:21 Era un marco con una foto mía y de mi esposa del día en que nos casamos. Del asombro la dejé caer y se partió. No pude correr, estábamos en peligro de alguna manera y no sabía qué hacer. Fue entonces cuando esa niña me entregó una pulsera de oro y dijo que mi castigo podía ser transferido. Para ello debía hacer que cualquier otra persona portará esa joya y listo. La agarré creyendo que la tarea parecía sencilla, pero no estábamos hablando de hacerle pagar a otro por lo que yo cometí.
10:01 Pero en vista de que amenazaba mi esposa con quien sabe que no tuve otra opción, ahora que pasaron los años, pienso que tal vez esa niña no estaba viva. Pero en aquel entonces lo que pensaba era que había gente escondida en el monte observándonos y que si hacía algo que no le gustaba, entonces si van a salir a quitarme la vida. Nunca pude confirmar ninguna de mis teorías, pero por lo que sucedió después, me atrevo a inclinarme por la primera. Seguí con mi camino después de eso y al regresar al trabajo, me puse a pensar en aquella persona a la que le daría la pulsera.
10:50 No me llegaba nadie la mente hasta que 2 días después me tocó un turno de mañana. Ahí es donde veía casi todos los traileros a punto de salir, y entonces escuché a uno de mis compañeros, el que más se quejaba de su vida, diciendo que él trabajaba únicamente para no morirse de hambre, pero que no sentía que tuviera un lugar en el mundo. Cuando quedó solo me acerqué y le dije que en casa no queríamos esa joya, así que pensé en él para regalársela. No dudo por lo brillante que era y me agradeció con un abrazo.
11:33 Esa mañana lo vi partir, pero nunca más regresó. Le tocó una ruta muy larga y la noche lo agarró cuando regresaba de la ciudad a la que fue. Desafortunadamente tuvo un accidente fatal donde su vehículo se salió de la carretera y perdió la vida. Al instante le atribuyeron todo. A un microsueño que tuvo un evento fatal y desafortunado. Sin lugar a dudas yo me quedé callado, no dije nada cuando me tocó transitar de noche. Nuevamente pasé por aquella zona donde me encontré con la niña y en esa ocasión la vi a ella a un lado de la carretera, acompañada de la señora que atropellé y de mi compañero los 3. Qué hacían ahí, mirándome pasar sin interrumpirme al saber que ni él ni la señora estaban vivos, deduje que la niña tampoco podía estarlo, pero no supe cómo murió. Esa fue La Última Vez que los VI, quedándome con muchas preguntas sobre qué fue y por qué me sucedió. A mí le dejé todo a Dios mientras me esforzaba por seguir mi vida.
12:54 Al final lo logré, pero nunca olvidaré eso. Transporte ilegal basado en una anécdota real, muy buenas noches Alejandro y a toda la Comunidad quiero contar una experiencia que sucedió en un momento muy vulnerable de mi vida. Uno donde por desesperación estaba dispuesto a todo y siento que los poderosos se terminaron aprovechando de eso.
13:35 Actualmente me he encomendado a Dios para superar ese terrible episodio en mi vida, pero siento que algunas secuelas serán para siempre. Me llamo René y esta es mi historia, tal y como lo dije. Me hallaba en una situación muy crítica en mi vida. Mi madre estaba enferma y a mí recién me habían despedido de mi trabajo como conductor de autobús para una buena empresa. Tuve problemas con mi jefe, de los cuales no quiero hablar y eso fue objeto para que decidieran que ya no me necesitaban.
14:16 Fue un golpe duro. No supe cómo decírselo a mi vieja. Pero le garanticé que de alguna manera íbamos a salir de esa. Le pedía mucho dinero a Dios, de rodillas y a veces con lágrimas en los ojos por una buena oportunidad. El dinero que logré ahorrar nos sirvió para pagar el alquiler de la casa y sus medicinas, pero era cuestión de tiempo para que me quedara en cero. Pensaba en pedirle prestado a mis amigos, pero sin producir. ¿Les iba a quedar mal? Me sentía en un hueco del cual parecía imposible salir. Mandaba mi currículum a todos lados esperando una llamada que cuando llegó brincó de alegría.
15:05 Era una empresa donde mi cargo sería el de Trailero, pero las entregas eran algo especial, por lo que la experiencia no era el punto fuerte que ellos necesitaban, sino la discreción. Les dije que sí a todo y fue cuando me asignaron una entrevista para el día siguiente, estando ahí con 3 hombres que tomarían la decisión final, me hicieron firmar un acuerdo de confidencialidad donde yo me comprometía a no decir nada, ni siquiera si ellos no me contrataban, la cosa era seria. Me preocupé un poco, pero estaba decidido a irme de ahí con un nuevo trabajo.
15:50 Sea como fuera, después de firmar me dijeron que las entregas solo podían hacerlas de noche y no las llevaría a otra ciudad, sino que las entregaría en unas fincas. Aseguraron que a Menudo iban a cambiar la ruta, pero que siempre debía ser en lugares así. Sin embargo, de todos modos debía llegar a la ciudad que salía en los papeles y allá me darían otros, asegurando que ahí fue donde hice la entrega, sin importar que no les diera nada. No parecía un negocio legítimo. Estaba claro que los papeles y todo eso eran la fachada. Para hacerlo parecer legal, apenas me dijeron cuánto me pagarían.
16:40 Quedé anonadado. Era mucho dinero y sin vacilar les dije que sí. Admito que me convencieron cuando me dijeron que por cuestiones legales y de riesgo no me tenía que preocupar. Quise creer que ellos no dejarían que nada malo me pasara y así me terminé convirtiendo en trailero para ellos. Las entregas las subían al tráiler a las 10:00 de la noche. Cuando ya no quedaba nadie en el estacionamiento, además estas iban en ataúdes, me advirtieron que por nada del mundo los podía abrir o me descontarían una gran suma de dinero. Les dije que no se preocuparan, que eso no sucedería. Así me encaminé por la oscura carretera e hice mi primera entrega.
17:34 Tal y como lo dijeron, me estacioné en la entrada de la finca. Llegaron unos hombres en pequeños camiones a descargar los ataúdes y se los llevaron sin que cruzáramos palabras. Admito que tuve curiosidad por saber qué había ahí adentro, pero no lo arruinaría. En mi primer día de trabajo fui a la ciudad, recibí los papeles y como quien dice, hice mi trabajo a la perfección. Al cabo de un mes me dieron la paga. Y con eso compré un montón de cosas que mi madre necesitaba.
18:15 Sin embargo, la curiosidad de intriga por saber que escondían esos ataúdes crecía sin parar. Hasta que quise saber si esos cajones tenían seguros o sensores que detectaban o enviaban señal. Cada que los abrían y los cerraban descubrí que no. Y que dentro de la caja del tráiler no había cámaras, por lo que no me descubriría nunca. Finalmente llegó el día en que me armé de valor y me estacione a un lado de la carretera para indagar sobre qué había en los ataúdes. Tuve nervios y sentía una extraña sensación de frío en las piernas, pero de todos modos lo hice. Alcé la tapa de uno de ellos y me llevé una gran sorpresa. Eran personas vivas, aún respiraban y todo no podía creerlo.
19:15 Yo formaba parte de la trata de personas y esa empresa lo hacía de forma masiva. Cada noche subían entre 5 a 6 cajones, lo cual era demasiado. Me pregunté de dónde los sacaban y que les hacían. Cerré la tapa de inmediato y regresé a la cabina del conductor con un nudo en el pecho. Al rato encendí nuevamente el tráiler y seguí con mi camino hasta culminar la entrega. Por mi mente pasaba la idea de que Dios nunca me perdonaría por eso. Pero aquellos que veía cada noche debían ser personas muy peligrosas.
20:00 Si yo cometía un solo error, entonces me hubiesen quitado la vida sin pensarlo 2 veces. Y tal vez a mi madre también pasé muchos días trastornado, pensando sinceramente en lo que consideraba mi labor. No podía renunciar así de la nada porque entonces habrían notado algo. La paga era demasiado buena como para que no me sintiera conforme con ella. La única razón por la cual renunciaría era por haber visto el contenido de los ataúdes y ellos lo sabían. Habrían quedado al descubierto de inmediato. Tuve que aguantarme todo eso de la mala gana. Y aceptar que no tenía más opciones, por lo que tampoco era tan culpable que digamos, recuerdo que un día estaban descargando los cajones y un hombre se acercó a mí a darme una paga extra en efectivo por parte de su patrón, y luego me recordó que si por alguna razón alguno de esos cajones llegaba vacío, entonces yo pagaría los platos rotos. No quise creer que se dieron cuenta de que sabían lo que contenían, sino que se estaban asegurando de que les diera prioridad al cuidado de esa mercancía, como lo llamaban ellos.
21:30 Con una sonrisa fingida, le dije que no se preocupara y seguí con mi camino para recibir los papeles que hacían que todo quedara como algo legal. Así terminó llegando aquella noche en que sacrifiqué mi humanidad para salvar mi vida. Estaba en la carretera manejando cuando comencé a sentir un fuerte dolor de cabeza. Siempre me hacía ideas sobre qué les hacían a esas personas para mantenerlas dormidas. Y en una de esas, las náuseas me dieron ganas de vomitar, que no pude contenerme. Detuve el tráiler y salí para expulsarlo todo. Al voltear VI como la puerta de la caja se abría y por ella saltó una chica de unos 17 años o quizás menos. Al verme, gritó sin parar y salió corriendo en dirección hacia el monte.
22:31 No comprendía cómo fue capaz de despertar y sobre cómo abrió la puerta, pues esto tenía una placa de la parte de adentro. No tuve más remedio que salir a perseguirla y como apenas despertaba, todavía estaba aturdida, así que la alcancé sin tantos problemas. Cuando comenzó a golpearme me di cuenta de que iba a hacer de todo para no regresar allí, por lo que tanto su vida como la mía estaban en peligro. Sacrifiqué todos mis valores y educación para darle 2 golpes.
23:12 El primero la dejó aturdida, pero el segundo la noqueó definitivamente. La cargué y la volví a meter en el ataúd para luego continuar mi camino hasta efectuar la entrega. Aquellos hombres descargaron el trailer sin problemas y después me dieron 3 días libres. Pensé que se darían cuenta del altercado que tuve, tal vez notando algún golpe en la chica, pero no me dijeron nada. Quise creer que tal vez ellos. Las maltrataban sin darles tiempo de recuperarse antes de transportarlas y que por eso fue que pasé desapercibido. Seguí trabajando para ellos por 6 largos meses, donde el único inconveniente fue ese, hasta que un día me dijeron que ya no me iban a necesitar, me agradecieron por mí servicio y discreción y me dieron mucho dinero por ello. Lo suficiente como para estar tranquilo por muchos años. Pero de todos modos conseguí otro empleo y dejé aquello guardado.
24:23 Solo lo uso en caso de emergencia porque a pesar de todo, sé que es dinero sucio, que conseguí siendo cómplice del daño que le hacían a otros, aunque me costara aceptarlo y admitirlo. Gracias por escucharme y de verdad, discúlpenme. Atacado por nahuales historia de tráileros muy buenas noches. Soy trailero y quiero contar una historia que admito que para aquel que no la vivió puede sonar polémica y escandalosa, pero si mis ojos no hubieran visto lo que sucedió, no estaría describiendo estas palabras.
25:18 No sé cuál fue el trasfondo de todo lo ocurrido, pero no hay duda de que existen males de que no discriminan ni siquiera la edad cuando se trata de atacar. En ese entonces trabajaba para una empresa diferente a la que trabajo. Ahora lo sucedido fue objeto para que me despidieran porque nadie me creyó. Y es por eso que prefiero contar este relato de manera anónima, sin revelar mi nombre. Vivía con mi hermana mayor, quien a Menudo me decía que me consiguiera otro empleo porque ese era muy peligroso. Casi siempre me daban los turnos de noche y a ella le inquietaba.
26:03 Se la pasaba mandándome mensajes para confirmar si estaba bien y por ello no descansaba del todo. No me importaba cuántos regaños hubiera. Al final ella tenía razón. Los peligros a los que nos exponemos los traileros cada noche no tienen límites, y esto que me pasó a mí es la prueba de ello. Aquella noche iba un poco tranquilo y sereno. Me consideraba muy bendecido, ya que no me había pasado nada en todo el tiempo que trabajé como trailero. Fue entonces cuando me llegó uno de los mensajes de mi hermana preguntándome si todo estaba bien. Quise responderlo, pero a lo lejos vi que algo estaba tirado en la mitad de la carretera.
26:54 Pensé que podía tratarse de una estrategia de los vándalos para robarme y asaltarme, así que no desacelere de golpe, sino lentamente, de tal manera que fuese capaz de arrancar toda la velocidad sin darles oportunidad de nada. Resultó ser un niño que se arrastraba agonizando por heridas que dejaban un camino rojo desde el monte hasta el asfalto. Sin dudarlo me bajé para socorrerlo, pero noté que antes de que llegara a el el tráiler se apagó dejándome a oscuras. No era normal que algo como eso sucediera. Así que me di prisa y cargué al infante para encaminarlo hacia mi vehículo nuevamente y hacer todo lo posible para irnos de ahí.
27:49 Estando dentro cerré todo, pero el motor no respondía. Me desesperé porque era un momento muy inoportuno para que me sucediera algo como eso. El tráiler siempre estaba en mantenimiento como para que fallará. Así de repente no quise desesperarme. Así que dejé las luces intermitentes encendidas por si alguien nos ayudara, y los faros también por si acaso. Fue entonces cuando del monte apareció una criatura peluda, alta y fornida que caminaba en cuatro patas. Era como un lobo, pero el cuerpo parecía más humano, con garras, colmillos y un pelaje tan negro como la oscura noche.
28:40 Seguía el rastro del líquido rojo de aquel infante y ahí me di cuenta de lo que buscaba. Al verme me arrojó una mirada fulminante que me dio a entender que no nos dejaría en paz. Así que saqué mi arma que nos dan en la empresa a todos los traileros en caso de emergencia y la apuntee hacia la criatura. Decidido a estropear el parabrisas si hacía falta con tal de defender a ese niño al rato este despertó y con una voz muy débil me suplicó que no lo dejará morir, que lo salvara y que no permitiera que esa cosa se lo llevara nuevamente a ese lugar. Debió haber sufrido mucho, de ninguna manera le daría la espalda.
29:34 Segundos después, las luces del Tráiler se volvieron a apagar y la criatura aprovechó eso para atacarnos. Casi no podía verlo, pero escuché como perforo el parapisas, tal vez con sus garras, así que disparé 2 veces en donde creí que estaba. Se apartó y luego sentí el impacto del lado de la puerta. Intentaba abrirla, pero con el seguro se le hacía imposible. Con las llaves pude lograr que las luces se encendieran nuevamente y noté que ya no había una criatura sino 2 y que una de ellas tenía una herida de bala en el hombro. Me di cuenta de que podía acabarlos si me lo proponía, porque estaba claro que no nos iban a dejar en paz desde la cabina, muy poco podía ser.
30:33 Así que decidí poner en el arma las balas extras que disparé y abrí la puerta para encarar a esas 2 bestias. Teniéndolas más cerca. Pude recordar que ya las había visto antes en un libro. Los llamaba Nahuales, brujos o Brujas que adoptaban esa forma para hacer de las suyas con ayuda de la maldad. Apunté hacia ellos, pero antes de disparar, escuche el sonido de una puerta. Viéndose era del tráiler del lado donde estaba El Niño. Recordé que ese seguro no servía y como siempre viajaba solo.
31:16 Nunca tuve intenciones de arreglarlo. Sin más. Les disparé a los donahuales e inmediatamente se adentraron nuevamente en el bosque cuando regresé al tráiler. Ya era demasiado tarde. El Niño no estaba de seguro. Alguien o algo lo sacó. Mientras me distraje, seguí el rastro, adentrandome en el monte sin poder ver nada. No quería abandonar al pequeño, pero de tanto correr me di cuenta de que era en vano. Lo había perdido. Mi única opción era regresar, porque si los nahuales me atacaban en la oscuridad, me arrancarían la vida. Cabe mencionar que en el camino vi 2 cadáveres en el piso, pero no pude detallarlos bien parecía un cementerio o una zona de muerte, algo realmente aberrante y atroz. Subí al tráiler cerrando las 2 puertas y entonces encendió como si nada, algo impidió intencionalmente que nos fuéramos y como El Niño ya no estaba bajo mi cuidado. Me permitió irme con un nudo en el estómago. Tuve que arrancar y marcharme de ahí, sabiendo que le fallé al pequeño que me rogó para que no lo dejara solo pedirle a Dios por él.
32:44 Me pareció tonto porque me quedo. Claro que no logró sobrevivir. Las heridas eran la prueba de que le iban a hacer quién sabe qué cosa. Por los daños en el parabrisas no supe qué decirles en la empresa. E inconscientemente conté mi versión porque había 2 agujeros en el cristal producto de los 2 disparos que hice junto con otro hueco enorme a un lado, el cual fue hecho por el mismísimo Nagual, no me creyeron en lo más mínimo y me echaron sin pagarme liquidación. Sólo los días que trabajé y ya Dios me bendijo con un empleo mejor. Pero no puedo decir lo mismo de ese pequeño. Al menos espero que su alma esté descansando en paz, testigo de satanismo, historia basada en hechos reales, buenas noches, comunidad.
33:53 Esta historia no es como las otras de terror a las que están acostumbrados a escuchar. Lo que me pasó fue tan turbio, extraño y misterioso. Y al principio creí que no era más que una actuación o una broma de muy mal gusto hasta que presencié el horror con mis propios ojos, no sé. ¿Qué pudieron haber hecho esos chicos para estar tan seguros de que ese era el castigo que merecían? Pero hasta el sol de hoy tengo pesadillas con todo lo que pasó. Soy Miguel Mungía y esto me ocurrió cuando era trailero.
34:35 Era feliz con mi trabajo, con mi paga y con mi familia. Vivía con mi madre y mi hermana menor, a quien le pagaba la universidad. Mi madre también trabajaba, pero no dejaba que le diera tanto dinero para los gastos del mes. Mi sueldo era superior al suyo y por eso prefería que ahorrará un poco más cada día y cada noche. Le daba gracias al superior por permitirme regresar a salvo con mis seres queridos por una buena jornada y por cada una de sus bendiciones.
35:15 Así llegó aquella ocasión en la que no tenía idea de que viviría una experiencia que se quedaría conmigo. Hasta el final de mis días me encontraba transitando por la carretera. El reloj señalaba las 12:00 de la noche. Aún me faltaba mucho para llegar a la otra ciudad y hacer la entrega. Por mi mente sólo pasaban ideas sobre qué regalarle a mi hermana, quién cumplía años el siguiente fin de semana. Era mi tesoro más preciado. La amaba con todo mi corazón y quería darle una buena sorpresa. Fue entonces cuando, a lo lejos, pude ver a una persona parada a la mitad de la carretera, haciéndome señas con la mano para que me detuviera.
36:04 La hubiera arrollado o rodeado, pero me di cuenta de que detrás de ella yacía otra tirada en el piso. Deduje que tal vez necesitaban ayuda y corrí el riesgo de detenerme para indagar. Bajé del tráiler con una llave de hierro en caso de que necesitara defenderme. No era tan amante de las armas y por eso no agarré la que estaba escondida en la cabina del tráiler. Me acerqué. La chica me miró aterrada, temblando y sudando. Al rato, el que estaba detrás se puso de pie y como si nada, ahí entendí que me habían engañado.
36:49 Segundos después recibí un golpe por la espalda que me dejó aturdido y fui a parar al piso. Entre 2 me cargaron y me adentraron en el monte, pero apenas podía ver la cabeza. Me daba vueltas. Fue una suerte que no me desmayara. Escuché voces que hablaban sobre lo que iban a hacer, pero poco les entendía. En ningún momento me mencionaron, no sabía qué querían conmigo. Minutos después me sentaron recostándome sobre un muro y ahí me amarraron.
37:30 Luego me echaron agua en el rostro y fue cuando pude recobrar un poco los sentidos. Estábamos en la sala de una casa. Donde las paredes estaban pintadas con símbolos raros de aspectos satánicos. Enfrente de mí yacían cuatro adolescentes, incluyendo los 2 que vi en la carretera. Una chica se me acercó a decirme que los perdonara, pero que necesitaban un testigo que viera todo y que contará lo que ahí estaba a punto de pasar. Sus palabras no tenían sentido para mi y me perturbaba. Que todos estuvieran llorando unos a otros.
38:13 Se decían que eso era lo correcto, que eran las consecuencias por lo que habían hecho. Y quedar marcha atrás era en vano. Al rato llegó una mujer mayor vistiendo una túnica negra y les ordenó que se metieran en el pentagrama pintado en el piso. Se agarraron las manos y fue cuando el horror comenzó. La temperatura aumentó de golpe. El calor era insoportable, los adolescentes terminaron arrodillándose y frente a ellos emergió una sombra que poco podía distinguir, pero tenía forma humana. No sé qué les hizo ni como, pero se acercaba a ellos 1:1 y después estos caían al piso sin respirar. Les quitaba la vida de alguna manera. Aquella mujer estaba arrodillada, pero a ella ni siquiera la miró.
39:18 Al parecer era una espectadora, al igual que yo, pero estoy seguro de que su papel debía ser más influyente. Cuando los cuatro quedaron tendidos, aquella sombra desapareció junto con el calor y la fuerte tensión que se sentía en el ambiente. Las luces alumbraron más no noté que se debilitaron. Mientras aquello sucedía. Esa mujer me comentó que debía contar la historia de lo que vieron mis ojos, ni más ni menos. O entonces la sombra de los cuatro me perseguiría para siempre estaba obligado a cumplir la última voluntad de ellos. Al liberarme, me entregó un papel con los nombres de los cuatro, Mauricio, Dayana, Rosa y victoriano. Sus apellidos fueron un misterio junto con aquello que hicieron para merecer eso.
40:20 Fue impresionante la manera en la que aceptaron su destino. Antes de irme le pregunté a dónde fue a parar el alma de esos cuatro. Y sin vacilar, afirmó que vacarían en el infierno por toda la eternidad. No quise indagar más, así que me fui corriendo. Ella misma me indicó dónde quedaba la carretera y fue un lío encontrar el tráiler, pero al final lo hice. Estaba atrasado con mi entrega, el sol estaba a punto de salir, así que me apresuré. Mi mente fue un completo caos.
41:02 Desde entonces. Duré mucho en tomar la decisión de contar esta historia y por si se lo preguntan, sí, sí, fui atormentado por las sombras de esos cuatro, pero esa es historia para otro día. Muchas gracias y espero puedan creer en esta anécdota tan extraña. Querida Comunidad, espero que esta entrega les haya gustado. Es un honor para mí pasar un buen rato con ustedes. Muchas gracias por abrirme la puerta de su hogar. Por favor, no olviden dejarme sus comentarios.
41:45 Esto nos ayuda a seguir trayendo mejor contenido. Me encanta leer sus experiencias y conocernos un poco más. Si el video les gustó, por favor, no duden en compartirlo con sus amigos. Esto nos ayuda a llegar a más personas y que la Comunidad siga creciendo. Un abrazo muy fuerte. Nos vemos en una próxima entrega. Esto fue inframundos relatos.
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