Oct. 9, 2024

4 Historias de Terror de CONSULTORIOS - La Mujer del Baño

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Inframundo Relatos De Terror
4 Historias de Terror de CONSULTORIOS - La Mujer del Baño

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0:00 Los consultorios médicos y todo este tipo de lugares higiénicos bien iluminados, llenos de un aura que invita a ir a ellos y sanar. Pero cuando se apagan las luces, el mundo no es el mismo. A continuación te contaremos algunas anécdotas que viven quienes trabajan en estos lugares. Sin más, por el momento comencemos consultorios. Basado en la anécdota real de Sofía Lara, buenas noches, me llamo Sofía solía trabajar en un pequeño consultorio médico, en un tranquilo vecindario como recepcionista. Sin embargo, lo que comenzó como un lugar de sanación y cuidado se convirtió rápidamente en un escenario de horror y misterio. Un día llegué al Consultorio como de costumbre, pero algo parecía estar mal.

1:15 La puerta principal estaba cerrada con llave, lo cual era extraño, ya que siempre estaba abierta para recibir a los pacientes. Decidí usar mi propia llave para abrir y entrar. Al empujar la puerta. Una sensación horrible recorrió mi espalda como si fuera una premonición de que las cosas estaban demasiado mal como para proceder. La sala de espera estaba en completo desorden, concillas y mesas revueltas y objetos esparcidos por el suelo. Me adentré más en el consultorio. Cada paso lleno de inquietud.

2:00 Cuando llegué a la sala de consulta, mi corazón se hundió en mi pecho. Todos los muebles y equipos estaban apilados y empotrados contra la puerta, como si alguien hubiera hecho un gran esfuerzo para bloquear la salida. No había señales de entrada forzada, ni tampoco había entrado alguien al consultorio. Un sentimiento de miedo y desesperación se apoderaron de mí. ¿Cómo era posible que todos los objetos se hubieran movido sin explicación alguna? El ambiente se volvió opresivo y pesado, como si una presencia siniestra estuvieras echando en cada esquina.

2:49 Decidí salir del consultorio y buscar ayuda. Hablé con mis compañeros y les conté lo sucedido. Para mi sorpresa, todos tenían sus propias historias de sucesos inexplicables. Precisamente en ese consultorio. Algunos habían escuchado susurros en las habitaciones vacías. Otros habían sentido toques fríos. Y presencias invisibles. Era evidente que el lugar estaba embrujado. La situación se volvió insostenible. Los pacientes comenzaron a sentirse incómodos y asustados durante sus visitas. El ambiente de terror en el consultorio se filtraba a través de las paredes, afectando a todos los que entraban. Finalmente nos vimos obligados a tomar una decisión difícil, mudarnos a otro lugar.

3:50 El doctor se resistió todo lo que pudo a ese cambio, ya que la renta era muy económica en el sitio como para dejarlo así como así trato de poner velas y hacer limpias, pero parecía que cada vez que realizaba una cuestión, el mundo se ponía en su contra. Como si los entes fantasmas o lo que fuera estuvieran cada vez más enfurecidos con lo que estaba haciendo en el lugar de calmarse. El colmo llegó cuando una paciente se quedó encerrada en uno de los baños y tuvimos que tirar la puerta para sacarla. Evidentemente ya no regresó.

4:36 Y el médico, finalmente dejó de lado la pretensión de quedarse ahí. Inmediatamente nos puso a buscar otra clínica y en poco tiempo nos fuimos de ahí, aunque hemos dejado atrás aquel consultorio maldito. La experiencia nos ha recordado que hay más cosas entre el cielo y la Tierra de las que podemos imaginar. Nos ha enseñado a respetar lo desconocido y mantenernos alerta ante cualquier señal de lo sobrenatural. La mujer del baño basado en la anécdota real de Marta Camperos trabajar en ese consultorio se había convertido en una pesadilla. Me tocaban las labores de limpieza al final de la consulta y cuidar el sitio por las noches. Así que en una ocasión que me di cuenta de la presencia de una mujer ensangrentada que se aparecía en los baños, la noción de llegar a verla me atormentaba día y noche. Cada vez que entraba al baño temblaba de miedo ante la posibilidad de encontrármela de nuevo. La primera vez que la vi fue una noche de lluvia. Me dirigí al baño para lavarme

6:06 las manos antes de irme a casa, una vez que ya había dejado todo en orden. Para los doctores que llegaran unas horas después, cuando la vi reflejada en el espejo, su aspecto era espeluznante, su piel pálida y ojerosa, su ropa empapada de sangre. Su mirada perdida me heló por completo y mi corazón latía con fuerza desbocada. Me di la vuelta para verificar que estuviera ahí y su presencia me invadió por completo. A pesar del miedo, me acerqué a ella tratando de mantener la calma.

6:50 Pensé que tal vez estaba herida y necesitaba ayuda, pero cuando estiré la mano para tocarla. Mi mano traspasó a través de su figura como si fuera un fantasma. La mujer no pronunciaba palabra alguna, solo me miraba con una expresión de dolor. Sentí un nudo en la garganta al darme cuenta de que la mujer había pasado por un aborto fallido, porque se estaba agarrando el vientre con dolor y de ahí salían borbotones del líquido vital. Junto con coágulos del tamaño de limones que parecían caer al suelo con un ruido pegajoso y terrible, una tragedia tan íntima y dolorosa debía haber atado a un espíritu a este punto. Desde ese momento, cada vez que entraba a los consultorios, especialmente hacer la limpieza del baño, temía encontrármela de nueva cuenta.

7:56 Su presencia se había vuelto una constante en mi vida, persiguiéndome incluso en mis sueños, pero no podía dejar ese empleo. En esta crisis económica. Es Claro que uno tiene que cuidar lo que tiene a como dé lugar. Intenté hablar con mis compañeros sobre la aparición, pero nadie más la había visto lo que me llevo a dudar de mi propia cordura. Me sentía atrapada en un ciclo de terror y desesperación. No sabía cómo deshacerme de la presencia de la mujer desangrada y su trágico pasado. Me sentía impotente ante su sufrimiento y el hecho de que no podía ayudarla.

8:46 Decidí buscar respuestas en archivos y registros médicos del Consultorio. Fue entonces cuando descubrí la verdad. Había habido una paciente hace algunos años que había sufrido un aborto espontáneo en ese mismo baño por un descuido del personal. Nadie se dio cuenta de que había pasado demasiado tiempo. Ahí había llegado al consultorio solamente por un dolor de estómago. Hasta que vieron la sangre saliendo de la puerta, forzaron esta y se encontraron con la horrible escena. Su fallecimiento había sido traumático y había dejado una huella imborrable en el lugar armada. Con esta información me dirigí al baño. Una vez más me enfrenté a la mujer decidida a ayudarla a encontrar La Paz.

9:48 Le hablé con calma y compasión, ofreciéndole palabras de consuelo y aliento para que pudiera dejar de atormentar este lugar. Para mi sorpresa, su expresión cambió lentamente. Sus ojos, antes llenos de dolor, se llenaron de gratitud y alivio. Su figura comenzó a desvanecerse gradualmente hasta que finalmente desapareció por completo. Desde ese día, la mujer no volvió a aparecerse, al menos en mi presencia en el baño del Consultorio.

10:28 La energía del lugar cambió y el ambiente opresivo que la había acompañado durante tanto tiempo finalmente se disipó. Dejé de trabajar ahí después de un tiempo, porque encontré otro sitio donde me pagaban más. Así que no tengo idea de si la dama realmente encontró La Paz, pero al menos me sentía bien de haber logrado que ella descansara un poco de su pena. La sombra de los consultorios basado en la experiencia real de Laura. Patricia, mi nombre es Laura.

11:15 Y fui contratada como limpiadora para un conjunto de consultorios médicos. Durante el día todo parecía normal y tranquilo, pero al caer la noche mi rutina de limpieza se convertía en una pesadilla. Cuando me quedaba solas en los consultorios comenzaban a ocurrir cosas extrañas. Puertas que se abrían y cerraban por sí solas, luces que parpadeaban y sombras inquietantes que se movían por las habitaciones. Al principio pensé que eran simplemente una broma de los otros compañeros que también limpiaban, pero pronto me di cuenta que ellos también estaban asustados y que seguramente esto no era asunto de juego.

12:12 Una noche, mientras estaba en el pasillo, vi algo que me heló la sangre. Una criatura hecha de humo como tipo sombra que se materializó frente a mí. Era una masa oscura, con ojos brillantes y garras largas y afiladas. Sentí un escalofrío recorrer todo mi cuerpo mientras sus ojos sin vida. Me miraban fijamente. La criatura emitía una obra de maldad y desesperación. Cada vez que se movía dejaba un rastro de humo en su estela. El miedo se apoderó de mí, pero no podía apartar la mirada de aquel ser aterrador.

13:01 Mis instintos me decían que corriera y huyera de aquel lugar. Pero algo me mantenía paralizada. Quería entender que era esa criatura y porque estaba acechando los consultorios médicos temblorosa, me acerqué un poco más tratando de ver los detalles de su forma etérea. La criatura abrió su boca y emitió un sonido gutural y discordante. Un escalofrío se apoderó de mi ser mientras sus palabras se materializaban en mi mente. Decía que me fuera de allí, que ese sitio era su territorio. Fue entonces que entendí que no estaba tratando con un ser que hubiera sido humano antes, sino con un ente que seguramente era más viejo que esa torre de consultorios. En Internet había leído hace mucho que se trataba de entes que normalmente vivían en el bajo astral, pero que algo los había traído a nuestro mundo.

14:18 Fuera una desgracia, una muerte dramática, un accidente horrible. Solo podía pensar que quizá ese ente estaría ahí desde 1985. Cuando la torre se dañó tanto que se derrumbó y luego construyeron otra. Una vez que quitaron las ruinas de ahí de la boca, le empezó a salir un río de sangre que manchó el piso. Por unos instantes, un olor ferroso me llegó a la nariz y casi me hace vomitar. Mis piernas temblaban y mi corazón atía desbocado. Sabía que estaba frente a una fuerza maligna y que mi vida corría peligro.

15:07 La criatura comenzó a moverse lentamente hacia mí sus ojos fijos en los míos, como si buscara devorar mi alma. En ese momento tomé una decisión. Reuní toda la valentía que pude encontrar. Y empecé a recitar una antigua oración de protección que había aprendido de mi abuela. Ella me decía de un rápido rezo de San Benito que este podía placar hasta a los entes más perversos. Calculé que al menos me daría tiempo suficiente para correr de ese lugar.

15:51 O hacer algo más con tal de no recibir daño por parte de esa criatura. El poder de la oración pareció desestabilizarlo. Sus movimientos se volvieron erráticos y su forma comenzó a desvanecerse lentamente en el aire. Continué rezando con todas mis fuerzas hasta que la criatura se desvaneció por completo. Dejando sólo un eco de sus palabras macabras en el aire, después de ese encuentro, nunca más vi a la criatura en los consultorios médicos. Sin embargo, las noches de limpieza se volvieron aún más tensas y mis sentidos estaban siempre alerta, consciente de que aquel lugar tenía una oscuridad que se escondía en cada esquina.

16:48 Instrumentos quirúrgicos basado en la experiencia real de Andrés Mera, mi nombre es Andrés y trabajo como enfermero en un hospital. Uno de los momentos más delicados de mi trabajo fue cuando preparo el material para una cirugía en el quirófano. Luego de que los pacientes están en los consultorios esperando que las cosas sigan en su curso natural, nunca pensé que sería testigo de algo tan aterrador y mortal. Mientras realizaba esa tarea aparentemente rutinaria. Había estado lloviendo todo el día. Las luces del quirófano brillaban intensamente mientras me ocupaba de organizar los instrumentos quirúrgicos. ¿Y el equipo necesario para la operación? Pero de repente, sin previo aviso, una fuerza sobrenatural me arrojo sobre una de las paredes del quirófano con tal violencia inhumana.

18:00 Nunca antes me había pasado algo similar, así que no estaba preparado, vamos, ni siquiera sabía que en ese sitio espantaban o algo así. El impacto fue tan fuerte que perdí el conocimiento por unos momentos. Cuando recuperé el aliento me encontré en el suelo, aturdido y confundido. Miré a mi alrededor tratando de entender que había sucedido, pero no había nadie más en la sala. Aparte de mí, la sensación de terror y peligro se apoderó de mí mientras me ponía de pie.

18:44 Me di cuenta de que algo oscuro y maligno estaba presente en el quirófano. La atmósfera se volvía pesada y opresiva y sentí una presencia siniestra observando me desde las sombras, con cada fibra de mi ser. Sabía que mi vida estaba en peligro. Mis manos temblaban mientras intentaba encontrar una salida, pero. Parecía que las puertas se habían cerrado. Inexplicablemente estaba atrapado en un espacio claustrofóbico con una fuerza desconocida que deseaba hacerme daño.

19:27 Como pude. Traté de derribar la puerta, pero aventarme contra ella no funcionaba, así que comencé a gritar por auxilio. La tensión en la sala aumentó a medida que la entidad se hacía más poderosa. Los instrumentos quirúrgicos comenzaron a vibrar y a moverse por sí solos. Un escalofrío recorrió mi columna vertebral cuando me di cuenta de que estaba lidiando con algo más que una simple energía sobrenatural. Era una fuerza malévola. Decidida a acabar con mi vida desesperado, busqué en mi memoria cualquier cosa que pudiera ayudarme a enfrentar esa entidad.

20:18 Quería irme de ahí por todos los medios y no pensé en nada más hasta que vi una estampita de la virgen de Guadalupe en una de las paredes. La cual uno de los médicos había dejado para que le diera buena suerte en las cirugías. Como no tenía otra opción, comencé a rezarle a la dama para que me socorriera. En ese momento, un brillo de luz comenzó a llenar la sala del quirófano. La fuerza sobrenatural pareció retroceder ante el poder de la oración. Me aferré a esa chispa de esperanza y seguir recitando la oración con fervor, invocando todas las energías positivas que podía encontrar.

21:12 Poco a poco, la entidad maligna se desvaneció, dejando una sensación de alivio en el aire. El ambiente en el quirófano volvió a la normalidad, como si nada hubiera ocurrido. Me encontré temblando. Exhausto pero agradecido de estar vivo, en ese instante entró una enfermera de mayor rango que yo y al verme en ese Estado buscó la forma de ayudarme. ¿Cuando le comenté lo que había pasado su cara, palideció dijo que tendrían que avisarle al doctor que ese día no podrían operar ahí y que había que cerrar la sala de consultorios cuando le pregunté por qué?

21:59 Ella contestó que aunque sucedía pocas veces, en ocasiones un ente que se encontraba en ese lugar, si es que el paciente iba a morir en cirugía, hacía ese tipo de cosas con la intención de que se cambiara el día y la naturaleza de los tratamientos. Le pregunté por qué nadie me había dicho nada antes. A lo que respondió que era cosa que al doctor no le gustaba que se enterarán las personas a menos que fuera totalmente necesario. Si el video te gustó, no olvides suscribirte, darle like y compartir para que así el algoritmo nos ayude a seguir creciendo y nos recomiende muchas gracias por tu apoyo. Nos vemos en otros relatos en la próxima emisión de Inframundo, buenas noches, te deseo dulces pesadilla.