4 EXPERIENCIAS DE TERROR EN WALMART DE NOCHE
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🎙️ Relatos de Terror Reales porInframundo Relatos
Historias mexicanas de apariciones, carreteras, brujas, traileros ysucesos paranormales basados en testimonios reales.
Este episodio es una recopilación profunda y oscura narrada con estilocinematográfico y ambientación realista, diseñada para provocar tensión, miedoy ansiedad nocturna. Prepárate para vivir experiencias que marcaron parasiempre a quienes las enfrentaron.
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🔎 Temas de este episodio
• Historias paranormalesreales
• Relatos de terror enMéxico
• Relatos de carretera
• Relatos de traileros
• Brujas reales en México
• Terror narrado enprimera persona
• Relatos para no dormir
• Misterio y sucesosinexplicables
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0:00 Buenos días madrugadores. Lo saluda su amigo Alejandro a las cocineras, Meseros y auxiliares que ya están preparando todo antes de abrir. Gracias por escucharnos una vez más en punto de las 6:00 de la mañana y por estar presentes para escuchar estas historias de terror. El Niño del Walmart, historia de terror basada en hechos reales.
0:40 Soy de los que siempre creyeron en espíritus malignos, pero nunca había visto uno, por lo que no tenía ni idea de lo que se sentía. El cuerpo se paraliza, la razón se te vuelve nula. Las piernas tiemblan, el corazón parece querer salir de tu pecho, al menos es lo que yo sentí la vez que supe lo que era ese niño. Me llamo Leonel, tengo 24 años, soy del estado de Puebla. Esto que les voy a contar ocurrió en Walmart, donde actualmente trabajo como empleado.
1:22 Era ya de noche. Teníamos que reponer mercancía en los estantes y para eso nos quedamos un tiempo más de lo normal. Éramos 5 los que estábamos haciendo esa labor. Al principio sólo yo lo vi, según los otros. Todo se trataba de una broma mía. Me refiero al ver a un niño. Este usaba pantalón de mezclilla y playera amarilla, sus tenis eran blancos, como el color de su piel. Lo vi caminando tranquilamente por uno de los pasillos que conducían a los estantes. Me llamó la atención porque iba solo, era muy pequeño, de unos 4 años.
2:05 Tal vez pensé en alcanzarlo para preguntarle por sus padres, pero prefería hablar antes con mis compañeros. Ellos me dijeron que no vieron a nadie que dejara de bromear y que me pusiera a hacer mi trabajo, pero 5 minutos después logré verlo de nuevo. Pasó por el mismo lugar, no más que en sentido contrario. Esta vez dejé lo que estaba haciendo y sin que los otros se dieran cuenta, fui detrás de él. Grande fue mi sorpresa al doblar por un estante y verlo parado. Me estaba observando como si me estuviera esperando, caminé hasta quedar frente a él. Inclinándome.
2:51 Le pregunté con quién estaba su semblante e inocencia acompañó su muda respuesta, traté de que no me tuviera miedo tomándolo de la mano. ¿Tenía la intención de llevarlo con el gerente para que decidiera qué hacer con él? Pues si estaba perdido necesitaríamos hacer algo urgente. Antes de que fuera tarde. Sentí escalofríos al tomar su mano helada, sobre todo cuando me miró con enojo e ira. Sin embargo, no pude hacer nada cuando soltó mi mano y salió corriendo hacia la puerta de la salida. Cuando les conté a mis compañeros lo que me pasó con él, recién ellos me creyeron.
3:37 No obstante, sus caras palidecieron, pues ya habían escuchado hablar del fantasma de un niño que se aparecía en el lugar, pero hasta ahora solo uno lo había visto. Yo era el último y había ingresado a la labor allí. No conocía esa historia. Me quedé con esa espeluznante sensación de haber tocado la mano de un espíritu. Cuando terminé de hacer el trabajo, comenzamos a retirarnos. Yo estaba dentro de mi carro, aún en el estacionamiento, cuando tomé mi celular para mandar un mensaje. De pronto el pequeño se me apareció de nuevo frente al carro con una expresión que me petrifico por el miedo que sentí.
4:24 Era distinto a como lo había visto adentro ahora. Tenía su cuerpo calavérico como si tuviera mucho tiempo de haber fallecido. La ropa estaba sucia y tanto en sus pies como en sus partes del cabello podía ver un color rojo y negro. Parecía una baba espesa la que salía de él. Sus manos eran esqueléticas. Solo su rostro todavía mantenía pedazos de piel. Me veía iracundo, otra vez malevo la mirada, como de quien guarda rencor, permanecí sin palabras, como sumiso a su terrible presencia, en tanto él se acercaba hacia la ventanilla.
5:10 Yo sentía que moría de espanto. Se paró a un lado, sentí un olor fuerte a muerte. Después de enseñarme una mueca burlona, se alejó de mí. No sé qué fue lo que pasó esa noche. El Niño no volvió a aparecerse nunca más, al menos frente a mí. Tuve que visitar a un psicólogo para que me ayudara con el susto porque la verdad que me costaba muchísimo trabajar con ese temor de volver a verlo. También hablé con un sacerdote y me dijo que ese niño no era un alma. Era un sirviente del innombrable que adoptó esa forma para llamarme la atención.
5:55 ¿El motivo? No lo sé, pero a los pocos días uno de los compañeros tuvo un accidente donde perdió la vida. Él fue el primero que habló sobre ese niño, pues según él, se le aparecía tiempo atrás como si fuera un presagio. Desde entonces rezo cada día para que a mí no me toque la misma suerte. El fantasma de Walmart, historia de terror escrita por Jesús Guzmán. Creo que todos saben que es un Walmart, un enorme mercado donde encontrarán de todo. Desde juguetes, comida, ropa, muchas cosas, etcétera. Yo trabajé en uno de mi ciudad hasta hace poco. Tuve que renunciar porque no fui capaz de soportar los fenómenos paranormales que sucedían allí, aunque, según cuentan los que aún trabajan, que las cosas continúan. Me llamo Antonio Bernal, soy del norte de México y tengo 30 años. Trabajaba en el sector del depósito. Éramos 7 en total quienes cubríamos el turno nocturno. Nada pasó en los primeros meses.
7:21 Sin embargo, todo dio un cambio brusco cuando hallamos a uno de los empleados convulsionarse en el baño. Sufría esa enfermedad que finalmente le ocasionó el fallecimiento, ya que se golpeó la cabeza al caer, provocando que perdiera mucha sangre y no logramos llevarlo al hospital a tiempo. A los días de su partida comenzaron las anomalías. Era la peculiar sensación de sentirnos observados todos. Nadie quería ir solo al baño, pues era donde más actividad había. Abrían los grifos o empujaban las puertas de los retretes.
8:02 Algunos curaban ver la mancha de sangre que habíamos limpiado, la cual desaparecía por si sola. Después se hicieron más fuertes, se movían las cosas, se escuchaban voces, una tenue sombra se dibujaba por las paredes como si hubiera alguien caminando cerca, pero no era ninguno de nosotros. Cuando se cumplió el mes del fallecimiento estábamos como de costumbre en la labor. De repente escuchamos el estallido de unos vidrios. Todos corrimos a cerciorarnos de que nada grave haya pasado. Pero la escena fue macabramente increíble. Uno de los compañeros estaba tirado en el piso y sobre este había decenas de trozos de vidrios que habían reventado de una ventana.
8:56 Tenía cortes en todos lados. El encargado lo llevó rápidamente al hospital junto a otros compañeros. De esa manera solo quedamos cuatro. Allí nadie quería hacer nada. El temor corría por nuestras venas. No asimilábamos la idea de que el alma de nuestro compañero fallecido estuviera haciendo eso. No obstante, él quiso quitarnos todas las dudas. Las cosas comenzaron a moverse de nuevo. Una de las máquinas de transporte se encendió sola. 2 de los muchachos empezaron a rezar, en tanto otro maldecía directamente al fallecido, retándolo a que se apareciera, algo que nunca debió hacer.
9:47 Había una montaña de cajas apiladas que contenían latas y alimentos. Una a una fueron arrojadas con violencia. Una chocó de lleno sobre el muchacho que lo maldijo, dejándolo inconsciente. Cuando las cajas cayeron en su totalidad, quedó a la vista. El culpable de todo el horror que veníamos viviendo era él. El alma del difunto, con espectral imagen, parecía suspenderse en el aire. No contemplábamos sus extremidades, era una cosa amorfa en la cual sólo su rostro era claro, tenía el odio en sus ojos, pero de esa mirada que te congela hasta los huesos pasmados y turbados, nadie podía ni siquiera escapar mientras ese ser se abalanzaba sobre nosotros. Uno de los muchachos le habló.
10:48 No recuerdo sus palabras exactamente porque yo estaba en shock. Solo recuerdo que le pidió perdón por su fallecimiento, que no fue nuestra culpa, que lo encontramos tarde y por eso no llegamos a tiempo. Ese espíritu fijó su mirada en él y como respondiendo a su petición, su semblante maligno, torno a serenidad. Luego de eso se disipó entre las sombras, pero antes vimos como su cara empezó a deshacerse, como si la carne se le cayera en pedazos, dejando en nuestras memorias el mayor de los terrores, cuando el encargado regreso nos encontró aún aturdidos, casi mudos. Por suerte nos recuperamos en el transcurso de la noche, pero todos alejados del depósito.
11:42 Yo dejé el trabajo porque no lo pude superar, pues pese a que el espíritu de ese compañero indicó que nos dejaría en paz, los fenómenos paranormales siguieron y como les dije en un principio, según los trabajadores que aún están allí, ocurren esos fenómenos, siendo ese depósito para ellos una tortura más que un oficio. Las almas de los fallecidos no siempre se manifiestan para pedirnos ayuda. A veces vienen a mostrarnos lo que para ellos fue una fatídica experiencia que merece ser castigada.
12:29 Los monstruos de Walmart, historia de terror escrita por Jesús Guzmán. Mi nombre es Luis Linares, tengo 33 años de edad, trabajo como guardia de seguridad, hace ya algunos años, pero lo que quiero compartirles pasó recientemente. Cabe remarcar que actualmente sigo trabajando en el lugar donde sucedieron los hechos, por lo tanto me limitaré a decirles que es un Walmart en la ciudad donde yo vivo. Me contrataron para ayudar a enclarecer un misterio que estaba ocurriendo en el lugar. El guardia anterior renunció luego de darse por vencido, pues lo que pasaba afectaba directamente su trabajo. En resumen, sería lo siguiente, estaba perdiéndose mercancía en el sector del mercado para ser más específico. La carnicería estaba siendo aparentemente saqueada por alguien y ni con ayuda de las cámaras podían obtener algo, ya que sucedía en momentos particulares donde el ladrón podía pasar desapercibido.
13:46 Los que conocen estos establecimientos saben que los lugares son enormes, no se puede estar en todos lados al mismo tiempo y eso en cierto modo es una desventaja para cualquiera. Sobre todo cuando los guardias de seguridad son solo uno por turno. Yo ocupaba el de la madrugada, precisamente en el horario nocturno, cuando ocurría un extraño evento. Con precaución y paciencia recorría cada rincón del lugar, en especial el sector de la carnicería, ya que era la afectada. Al igual que yo, muchos sospechamos que podría tratarse de algún empleado por conocer bien el lugar.
14:29 Pero como les dije anteriormente, ni las cámaras daban alguna imagen del intruso. Creo que eran como las 2:00 de la mañana cuando el ambiente empezó a cambiar de la nada. Se puso más frío, las luces parpadeaban por momentos, como si hubiera bajón de tensión. Fue en una de esas circunstancias cuando logré divisar una silueta, moverse a gran velocidad entre unos estantes. Sentí temor. Presentía que eso tenía algo que ver con los sucesos que pasaban, pero sentía que era algo fuera de este mundo. Caminé hasta allí y, como era de esperarse, no encontré a nadie. No obstante, la silueta continuaba apareciendo. Cada vez más la podía distinguir mejor. Parecía que se movía agallado.
15:26 Me sentí burlado al darme cuenta de que por seguir a esa cosa me estaba alejando del sector de las carnes. Sólo fueron unos pocos minutos. Regrese casi corriendo al lugar e increíblemente ya la encontré saqueada. El regaño que recibí esa mañana por parte del gerente fue entendible a la vez. Me sentía un estúpido al haber caído fácilmente. Otra vez las cámaras no lograron captar nada, pero al menos descubrí que no se trataba de uno, sino de 2, los que trabajaban en conjunto. Esa noche me dispuse a poner todo de mí parte para detenerlos, aunque ya no pasó nada, fue a la tercera noche que esa sombra volvió a aparecer. Las luces empezaron a fallar también. La sombra cruzó frente a mí entre unas filas de estantes, pero no me dejé llevar por ella.
16:27 En cambio, me di la media vuelta y me enfoqué en la carnicería. Pero antes de llegar, la luz eléctrica se fue en plena oscuridad. Escuché un gruñido. Tenía la linterna en mi mano, pero un terror dentro de mí me impedía utilizarla. Aún así, me acerqué más. Y cuando estuve ya a pocos metros, vi esa figura trepada en una de las mesas. No tuve tiempo de analizar la situación, pues simultáneamente escuché otro gruñido proveniente de atrás. Quedé paralizado. No solo vi la pasar junto a mi lado, sino que su olor asqueroso impregnó mi olfato. Cuando lo hizo, las 2 sombras se reunieron. Tomé valor.
17:17 Encendí la linterna y los miré. Dudo que me crean lo que les contaré, pero les prometo que es verdad. Esas no eran personas, eran 2 bestias nahuales. Para ser más concreto, uno era alargado con forma de felino, el otro era de similares características pero sin pelos y más pequeño. No obstante, ambos tenían el rostro de 2 hombres dándole esa horrorífica fisonomía. Quise reaccionar, pero no pude sus miradas siniestras nublaban mi razón, creo que nadie está preparado para enfrentar algo así. Esos 2 seres deformes cargaron unos costales, donde previamente el primer animal los ocupó con carne. Y se fueron del lugar corriendo en cuatro patas. Me quedé realmente impactado, atónito y fuera de mí. Esa mañana, después de escuchar mi relato, el gerente buscó un curandero para hacer algún trabajo de protección en el lugar.
18:32 De esa forma, el brujo llegó en la noche y lo vi colocando varios elementos dispersos por todo el comercio. De esa manera, los nahuales no volvieron a entrar. La manera en que ingresaban y quiénes eran esas personas aún sigue siendo un misterio. Mientras tanto, yo comienzo a temblar cada vez que un frío repentino se manifiesta aquí o las luces comienzan a parpadear por cualquier razón, en especial cerca del sector de carnicería. Espero que mi relato haya sido de su agrado. La pareja del Walmart, historia de terror escrita y adaptada por Jesús Guzmán.
19:30 Mi nombre es María de Los Ángeles reynoso. Tengo 21 años de edad. Soy del estado de México, trabajo en un Walmart, lugar donde sucedieron los acontecimientos que deseo compartirles, las personas principales de mi relato es una pareja, un matrimonio, amigos cercanos del jefe y era muy notable que hacían abuso de eso, ya que prácticamente hacían lo que ellos deseaban. En una ocasión hizo despedir a un compañero porque éste le contradijo en algo a la mujer. Mintieron descaradamente frente al jefe y terminó por echar al inocente empleado.
20:16 Desde entonces algunos le tenían miedo, otros, en cambio, los odiaban cada vez más. Yo era uno de estos últimos. En verdad, me caían demasiado mal. Entre los empleados había una señora mayor. Doña Berta llevaba años trabajando en el comercio y era apreciada por todos. Eso la convertía en blanco perfecto para el matrimonio, la humillaban e intentaban que cometiera errores para así poder lograr que la despidieran. Una tarde vimos al ex empleado merotear el sector donde trabajábamos. Temiendo que buscará vengarse del matrimonio, hablamos con él para tratar de apaciguar su molestia. Nos aseguró que todo estaba bien, que él no buscaba eso. Sin embargo, nos dijo algo preocupante, que ellos sufrían mucho a causa del mal que estaban haciendo. Después de esas palabras se marchó y no volvimos a verlo, pues la mujer de la pareja enfermó repentinamente. Unas manchas, imposible de ocultar con el maquillaje, se veían en gran parte de su piel.
21:34 Por otro lado, el hombre tuvo un accidente en el cual se le quebró el brazo. Aún así, ambos continuaban trabajando y, por ende, estaban más insoportables aún. Una tarde encontré a la señora Llorando en el cuarto de limpieza. Conmovida le pregunté si necesitaba algo, a lo que me respondió de manera grosera que no, que la dejara en paz. Esa noche supimos rumores de que estaban teniendo problemas en su matrimonio. Lo terrorífico de esto sucedió una noche en que nos quedamos a checar el inventario de la mercancía que acababa de llegar.
22:17 Estábamos todos los empleados de ese sector y nadie más que yo. Fui testigo de ese acontecimiento. Necesitábamos algunos datos para terminar con el control, por lo que fui hasta la oficina a buscarlos. En el camino pasé por un donde escuché sollozos de la mujer pensando que otra vez estaba mal. Me dirigí para ofrecerle mi ayuda pese al rechazo anterior. Sin embargo, con lo que me encontré fue impactante. Ella estaba tendida en el suelo, amarrada con unas sogas de manos y pies a un costado. Estaba el esposo inconsciente, con una herida abierta en su cabeza, pero fue la otra persona presente lo que me estremeció de estupor.
23:09 Era una bruja. No lo puedo catalogar como otra cosa. No tenía facciones en su rostro que me permitieran reconocerla, pues su piel era de una sola masa de repulsiva carne arrugada con grandes ojos característicos de un animal. Sus manos eran flacas de uñas negras. Un olor a hierbas quemadas abundaban en el lugar. Era un recipiente humeante que esa mujer tenía en sus manos. El terror que me invadió fue suficiente. Temiendo por mi vida, comencé a balbucear en tanto caminaba en dirección a la salida.
23:50 Ella me vio de eso. No tengo dudas, pues clavo su mirada molesta sobre mí con un simple gesto de silencio me hizo saber que no me haría daño. Eso me bastó para salir corriendo a gritos del lugar. Aquella noche todos los empleados regresamos a donde estaba la pareja. Estaban allí tirados, pero no había rastros de aquella mujer extraña. Cuando ellos se recuperaron del trauma, nos contaron lo que les había pasado en todo ese tiempo. Cuando yo encontré a la mujer llorando en el cuarto de los elementos de limpieza fue porque había perdido un embarazo.
24:32 ¿Eso trajo crisis en la pareja? Esa noche no recuerdan cómo fueron a parar allí donde los torturaron. Lo último que recuerda es ver a doña Berta cruzando la oficina. Ustedes saquen sus propias conclusiones. Semanas después, la pareja finalmente renunció y al menos yo jamás volví a mirar a doña Berta de la misma manera. Espero que mi experiencia les haya aterrado muy buenas noches.
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