Jan. 25, 2026

4 Aterradores Relatos de Terror de TAXISTAS - INFRAMUNDO RELATOS

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Inframundo Relatos De Terror
4 Aterradores Relatos de Terror de TAXISTAS - INFRAMUNDO RELATOS

🎙️ Relatos de Terror Reales por Inframundo Relatos

Historias mexicanas de apariciones, carreteras, brujas, traileros y sucesos paranormales basados en testimonios reales.

Este episodio es una recopilación profunda y oscura narrada con estilo cinematográfico y ambientación realista, diseñada para provocar tensión, miedo y ansiedad nocturna. Prepárate para vivir experiencias que marcaron para siempre a quienes las enfrentaron.

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🔎 Temas de este episodio

  • Historias paranormales reales

  • Relatos de terror en México

  • Relatos de carretera

  • Relatos de traileros

  • Brujas reales en México

  • Terror narrado en primera persona

  • Relatos para no dormir

  • Misterio y sucesos inexplicables

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0:13 Muy buenas noches a toda la comunidad de Inframundo. Relatos. Tengo un par de años escuchando precisamente los relatos de carreteras y traileros. A continuación les diré por qué son mis favoritos. Mi nombre es Sebastián Arcona. Y quiero hacerles llegar esta historia que me ocurrió en el año del 2016. Soy el taxista y siento que desahogarme con estas palabras. Me ayudará o al menos eso espero. Me encontraba laborando dentro del taxi como cualquier día normal, me había ido más que bien, estuvo muy movido el día, dado que consideré no manejar por la noche.

1:03 Al final terminé haciéndolo, pensé que unos cuantos pesos de más no me vendría nada mal, sin importar lo bien que me haya. Ido tenía algo de sueño, así que me mentalicé que solo recogería a 2 pasajeros y después me iría para mi casa. La primera fue una trabajadora nocturna que se dirigió hacia la casa de su cliente. Era muy amable, tanto así que me reveló su profesión minutos después de que se subiera y se sentara en el asiento de copiloto. Era raro que una mujer hiciera eso y más en la noche, pero poca atención le presté. Me dijo que se llamaba cristal.

1:53 Era rubia, sumamente hermosa. Sus ojos azules deslumbraban a cualquiera poniéndolo Asus pies. Confieso que incluso yo consideré proponerle que plantara a su cliente y se viniera conmigo, pero me detuve y solo fui respetuoso y cortés se estaba maquillando y entonces me preguntó cuánto tiempo llevaba dedicándome a taxista. Le dije que unos pocos años apenas tenía 26 de edad. Ella reveló que la suya era 25, pero en verdad parecía de 18. Con el cuerpo de una supermodelo se sentía más que increíble el hablar con ella y entonces me confesó que estaba buscando a manera de dejar de trabajar.

2:49 De eso sentía que podía hacer más y me hizo saber su deseo de estudiar veterinaria para tratar de subirle el ánimo. Le dije que estaba tiempo de hacerlo. Aún no era tarde, pero negó con la cabeza. Reiteraba que eso era imposible. Trabajaba para personas peligrosas y ellos nunca iban a permitir que se fuera. Pasamos un semáforo y entonces me miró con sus ojos brillantes, como si estuviese a punto de soltar una lágrima por cada uno. Me pregunto. Que si de tener la oportunidad de sacarla de eso lo haría. Sentí un nudo en la garganta y me puse tan nervioso que tuve que concentrarme.

3:41 Demás en el camino para evitar algún accidente. Las calles estaban solas, pero de todos modos quise prevenir. Guardé silencio por unos segundos y luego ella insistió en que le respondiera. Al final le dije que sí lo haría y sin pensarlo tanto como lo había hecho con la pregunta que me hizo, sonrió y luego se limpió los ojos con un pañuelo rojo. Cuando llegamos al edificio donde se iba a bajar me dijo que sería una buena historia para contar. Me entregó el triple de lo que le dije que le cobraría y me dio un beso en la mejilla.

4:25 Me dejó tan anonadado que casi no noté. Cuando se bajó y me guiñó el ojo. ¿Pensé, si en verdad alguien con el oficio de ella podría ser tan buena persona? Era sumamente dulce, encantadora. Lo pensé detenidamente y en verdad la sacaría de ahí de tener la oportunidad, pero esta se presentaría de una manera tan extraña. Que ni en 1000000 de años lo hubiese previsto. Reaccioné al cabo de 3 minutos estacionado a un lado de la acera y cuando iba a arrancar escuché una voz femenina desde los asientos de atrás que me preguntó si yo consideraba linda a la chica que se acababa de bajar a la tal cristal, me espanté de golpe. Y miré para ver de quién se trataba. Era una mujer, tal vez de unos 30 años. Su cabello era tan negro que se camuflajeaba con la oscuridad de la noche.

5:33 Sus ojos igual, su piel era blanca, como la nieve, y su sonrisa me confundía. No sabía si era encantadora o maquia bélica. Le pregunté cómo se había subido y me dijo que lo hizo mientras estaba distraído pensando en cristal. Mi sorpresa se debió a que ella conocía el nombre de la trabajadora nocturna. No tenía sentido, estábamos lejos, pero no le quise prestar tanta atención a eso. ¿Nuevamente la cuestioné y le pregunté, por qué se subió a mí taxi?

6:13 Sarcásticamente me dijo que quería dar un paseo por las calles de la ciudad y me arrojó un fajo de billetes que me hicieron reconsiderar todo lo que había dicho. Le pregunté si quería pasar por alguna zona en particular. Dijo que no. Lo importante no era a dónde se dirigía, sino lo que haríamos en el camino. Me hizo sospechar mucho, pero confieso que los billetes que me había dado. Me hicieron hacer caso o me hizo a eso. Me tenía donde quería, pero se veía inofensiva de todos modos, así que me sentí tranquilo y arrancamos por las calles de la ciudad.

6:56 Le pregunté su nombre y me dijo que se llamaba Samira. No era muy común ese nombre aquí en México, pero tampoco le quise preguntar si era de aquí o del. ¿Extranjero de nuevo? Preguntó por cristal. Que si estaba linda y toda esa cosa le dije que sí y le hice saber mi incomodidad por el hecho de que la conociera. Reveló entonces que ella no era una persona ordinaria, abrió su bolso y me mostró lo repleto de dinero que tenía. Este me sentí nervioso, si me estaba mostrando todo eso debía ser por algo y pronto me lo reveló. Dijo que quería que yo trabajara para ella, sería el trabajo de mi vida.

7:47 Indagué y le pregunté en qué consistía. Respondió diciéndome que era muy sencillo, sólo tenía que recoger a una mujer cada noche y llevarla donde ella me pidiera cada semana. Me daría lo equivalente a todo lo que llevaba en ese bolso. Algo andaba mal, era más que evidente. Nadie paga esa cantidad de dinero por hacer algo tan sencillo como un solo viaje por día. ¿Le pregunté cuál era el truco? Y sin vacilar, me dijo que solo tenía que ignorar a mis pasajeras y que era sumamente importante que no me sintiera atraído hacia. Ellas ni que me encariñase.

8:34 Eso afectaría todo y terminaría en que dejáramos de trabajar. Confieso que era una oferta increíble y no parecía estar mintiendo. Lo primero que pensé fue en mi hija. Su madre falleció después del parto y desde entonces sólo hemos sido los 2. Mi mamá la cuidaba mientras yo trabajaba, pero en verdad quería una mejor vida para ella, asegurarle su futuro ahorrando y apenas podía con unos cuantos pesos al mes. Ese fue el detonante que hizo que aceptara la propuesta de esa extraña mujer. Samira se le vio la felicidad en la cara cuando le dije que sí, sacó un poco más de dinero y me lo dio diciendo que ese era un bono por haber tratado bien a cristal, pero reiteró que lo mejor era que no me encariñase con ella ni con las demás. Eso me dio a entender que mis parejas serían trabajadoras nocturnas y claro que no había ningún problema con eso. De hecho, en el fondo me agradaba que fuese así, pero algo me decía que tenía que estar muy atento Asus advertencias de no encariñarme con ninguna de sus mujeres. Después de eso me hizo saber que quería ir a una dirección y hacia allá.

10:06 Nos dirigimos en todo el camino. No dejaba de repetir lo importante que era el control de mis emociones y sentimientos y poco a poco crecía la curiosidad. No sabía como eso podría afectar nuestro Convenio, pero pronto lo descubriría. Eso lo tenía muy claro. Si las siguientes pasajeras iban a ser igual que cristal, en verdad la tendría difícil. Llegamos a donde me dijo que la dejara, se despidió amablemente de mí y me dijo que me llamaría por la mañana. De regreso a casa.

10:49 Pensé en lo extraño que había sido esa noche tanto el dinero que recaudé como las últimas 2 pasajeras. Me dije a mi mismo que debía estar más que preparado para. Todo. Incluso sentí. Que fue un poco precipitado aceptar la propuesta de esa extraña mujer. Pero de ser todo cierto, sería la mejor oportunidad de mi vida. Sin duda. Además, sólo consistía en llevar mujeres de un lado para otro. Una sola vez por día parecía muy fácil. Como sacado de un libro de cosas que nunca pasan en la vida.

11:30 Pero yo estaba dispuesto a llegar al fondo de todo, tal y como Samira lo dijo. Recibí su llamada a eso de las 9:00 de la mañana. Me dio la hora y la dirección exacta de cuándo y dónde iba a recoger a la pasajera me la describió para no tener ningún inconveniente. Y me dijo que después de dejarla donde ella me solicitara, recibiría el dinero entregado por ella misma en persona no tuve quejas. Ni nada. Mi madre me preguntó entonces por qué estaba pasándome todo el día en casa y no trabajando. Tuve que decirle una excusa para ocultar lo que en verdad estaba ocurriendo.

12:18 No quería su sermón, ni mucho menos preocuparla. Fui por mi hija al Colegio y todo se sintió bien. Tener todo ese tiempo libre y por dentro guardaba la esperanza de que lo de Samira no fuese ninguna estafa, broma o algo peligroso. Finalmente la hora llego y mi madre y mi hija estaban dormidas. Era un poco tarde. Después de todo anduve en el carro hasta que llegué al lugar. Y ahí la VI pelirroja y blanca. Tenía tacones, medias de malla y un abrigo de piel de oso.

13:02 Se notaba lo costoso que era su bolso de mano. Tenía poco maquillaje, su belleza era natural. Me estacioné al lado, me dijo mi nombre y asentí con la cabeza. Se subió en el asiento de copiloto y me dijo que arrancara. Que en unos segundos me diría hacia dónde debería llevarla. A diferencia de cristal, ella parecía estar asustada. Se quitó el abrigo y dejó ver su hipnotizante escote. Disimulé lo más que pude, pero. Entonces ella me dijo que no lo hiciera en un tono de voz tan pícaro y seductor que tuve que reducir la velocidad del taxi.

13:50 El cuerpo era el de una mujer, pero su rostro tan inocente simulaba el de una pequeña, su voz angelical. En verdad me encantaba. Eran mínimos los resultados de mi esfuerzo por no sentirme atraído hacia ella, y más cuando comenzó a decir que me veía joven, atractivo y todo eso. Lo único que me hacía no decir nada comprometedor era el hecho de no querer perder esa oportunidad que Samira me estaba dando. Me reveló, al igual que cristal, sus intenciones de dejar ese trabajo que en nada le gustaba, pero que estaba obligada a ejercer.

14:38 No tuve palabras y se sintió como si me hablara igual que la anterior. Las preguntas sobre si harían lo que fuera para sacarle a de ahí y todo eso. Curiosamente mis respuestas fueron las mismas. No sabía qué estaba pasando, pero así era. Después de todo, dijo que era muy encantador de mi parte el estar dispuesto a ayudarla y aseguró que la oportunidad llegaría tarde o temprano. Advirtiéndome que estuviese alerta. No fue hasta ese entonces que me dijo a dónde quería que la llevara.

15:20 Ya habíamos pasado un rato vagando por las calles, pero el hablar con ella me tenía tan distraído que poca atención le había prestado. Guardo silencio durante la mayor parte del trayecto y entonces comenzó a llorar diciendo que ella no quería ser escogida. Pero que Samira era la única opción que ella y las demás tenían para salir de ahí. Volteó a verme y dijo que todo era gracias a mí me dio las gracias y entonces me dijo, su nombre se llamaba Roxana. No sabía qué estaba pasando. Traté de calmarla, pero no dejaba de sollozar sin darme alguna razón de por qué lo hacía. Me pidió que no dejara de conducir y le hice caso. Logró tranquilizar su llanto cuando llegamos a donde me pidió que la llevara.

16:19 Reiteró que Samira me daría el dinero, se bajó y me dijo que nunca olvidará eso que hizo por mí. Al igual que cristal, me dio un beso en la mejilla, bajó del auto y entró al hotel donde me había estacionado. Segundos después, Samira entró y se sentó en la parte de atrás. Curiosamente, estaba vestida exactamente igual que Roxana con el mismo bolso y todo me pareció raro porque no la vi llegar. Solo escuché el sonido de la puerta abriéndose y listo. Eso era raro, pero darle cabeza no iba a servir de mucho que digamos. Ahí me entregó una bolsa con todo el dinero prometido y luego me pregunto qué tal me había ido. Le dije que bien.

17:13 Y sin vacilar hizo la pregunta incómoda, la que se refería a mis emociones y sentimientos hacia la pasajera. Evidentemente oculté todo y le dije que ni siquiera le había dado importancia a su amistad ni al momento en el que lloró. Samira Asintió con la cabeza orgullosamente y me dijo que, en efecto, yo era el indicado para ese trabajo. Al igual que la noche anterior, me hizo saber que la mañana siguiente recibiría una llamada de ella, dándome todas las indicaciones necesarias para la siguiente pasajera.

17:55 En ese momento no me pude resistir a preguntarle en qué consistía ese negocio. Ya que estaba claro que no era estafa ni broma, el dinero lo tenía en mis manos, pero de todos modos quise saber me dijo que le inspiraba confianza, así que me lo reveló. Cada semana llevaría a 5 mujeres a 5 lugares, pero solo cuatro de ellas irían donde sus clientes y una no cuando le pregunté sobre esa pasajera, en especial de cada semana. Me dijo que lo mejor es que no supiera tanto, ya que al final se convertiría en un problema.

18:37 Bajó del auto sin decir una sola palabra más y se perdió entre la oscuridad de la noche. Algo no andaba bien, era evidente. No sabía hacia dónde me llevarían mis sospechas, pero mantuve presente que debía cuidar la confianza de Samira, así que. La oportunidad de saber de más se presentaría una vez al día y eran esas chicas que yo llevaba de un lado a otro. Fui a mi casa y me quedé dormido. Apenas toqué la cama, me sentía cansado por alguna extraña razón y eso era raro. Apenas había conducido por casi 1:30. No debía ser para tanto.

19:25 Por la mañana recibí la llamada de Samira. Con las indicaciones, hora, lugar y descripción física de la siguiente pasajera, pensé que esa semana no vería a las 5:00. Ya era viernes, a menos que me pidiera que continuara seguido sábado y domingo. Antes de que la noche llegara, le compré unos detalles a mi hija, la saqué a pasear y demás. Le regalé ropa y unos cuantos juguetes que me pidió que le comprara. Fue mi desestrés con todo lo que había pasado la noche anterior. En verdad estaba cuestionándome al punto en que llegué a pensar que nunca me acostumbraría a eso. Cené con mi familia y acosté a dormir a mi pequeña para después ir a recoger.

20:20 A la pasajera. Ya en el camino sentí un raro escalofrío diferente a los días anteriores y no sabía porqué. Llegué al lugar que Samira me dijo y ahí la VI. Entró al auto sin decir una sola palabra, se sentó al lado mío y dijo que se llamaba Sira su cabello era castaño u ondulado. No tenía ropa que le diera una apariencia de trabajadora nocturna. Pero lo era. Samira me confirmó que todas las pasajeras se dedicaban a eso, así que lo mejor era no preguntar lo.

21:01 Obvio. Una curiosidad entre todas ellas era que cada nueva pasajera tenía una cara más joven que la anterior, aunque en cuestión de belleza ninguna le ganaba a. Cristal. Ni siquiera Samira. Todo eso parecía una rutina ensayada. Cira me preguntó sobre el tiempo que llevaba dedicándome a ser taxista y si estaba contento con el dinero que Samira me daba por llevarla a ellas. Le dije que sí. Sin duda alguna era una cantidad que tardaría en reunir, al menos con un año de salario y lo estaba ganando por.

21:43 Día. Algo difícil de creer, pero así era. Sira era tan amable y empática que dijo que si necesitaba más, ella podría hablar con la que me pagaba y hacer que me aumentaran. Esa paga era tentador, pero de todos modos le dije que no. Ni siquiera había pasado una semana desde que comencé a trabajar para Samira. No quise abusar. Después de un rato andando por las calles, me dijo a dónde quería que la llevara. Era del otro lado de la ciudad. ¿Tardaría casi 1 hora en llegar, pero eso nos daría tiempo para hablar y lo aproveché preguntándole, cómo conocía a Samira? Sí, quise empezar por ahí.

22:35 Cira dijo que ella era la salida a. Todo. Pero necesitaba a un intermediario y ese era yo. De nuevo quedé con dudas, así que le pedí que me explicara todo con un poco más de detalle. No se le vio muy segura al escucharme. Suspiró y como si no tuviera otra opción, aceptó decirme, pero antes aclaró que no revelaría. Todo. Dijo que ella y las otras fueron obligadas a empezar a trabajar. Para una clase de gente peligrosa y que no les temblaba la mano para quitarle la vida a alguien. Samira apareció y les ofreció una salida a eso, pero al no poder llevárselas a todas juntas, dijo que sería una por semana.

23:27 Fue entonces cuando le pregunté por qué me pagaba por llevarlas cada día de la semana. Entonces, si solo podía llevar a una. Cada 7 días. No tenía ningún sentido y al parecer sí era. Tampoco sabía la respuesta a eso. Lo que me dejó pensando fue cuando dijo que era una lástima que ya no volveríamos a ver a Roxana y que la semana siguiente escogerían a otra que también desaparecería para siempre, logrando escapar de esa terrible profesión a la que fueron arrastradas. No entendí lo de Roxana, así que se lo pregunté negando con la cabeza.

24:13 Me dijo que eso era algo que ni siquiera ella sabía y que de saberlo, no me lo contaría nunca por miedo a que Samira desistiera con ella y decidiera no ayudarla, así como lo estaba haciendo con las demás tantas preguntas en mi cabeza y si era poco a poco se negaba a responder. Llegamos a donde me pidió que la llevara, se despidió del mismo modo que las demás y me quedé esperando hasta que Samira entró y se sentó. Atrás. Me entregó la paga y comenzó con su interrogatorio, que ya me tenía cansado con sira no sentí tanto como con Roxana o cristal, así que fue menos incómodo. No le mencioné la conversación que acababa de tener con mi pasajera, pero sí le dije que estaba interesado en saber qué le pasaba a esas que ella se llevaba. Insistió en que era mejor no hacer más preguntas y que si el dinero que me estaba dando no era suficiente para mantenerme callado, sin problemas me daría más. La cosa es que ya no se.

25:28 ¿Trataba de cuánto me pagaba? Yo quería saber por qué, tal y como ella lo había dicho, me estaba preocupando por las chicas. Entendí entonces a lo que se refería con el control de las emociones y sentimientos, pero me resguardé el pensamiento de que eso lo haría por cualquier otro ser humano, sin importar lo que sintiera pronto. La misma Samira me dio a entender que yo no estaba acatando sus advertencias y recomendaciones. Claro que tenía razón. No tuve palabras para defenderme y mi silencio lo dijo. Todo.

26:13 Declaró en un tono muy molesto que no quería que eso se repitiera. Añadió que lo que hablara con las chicas no iba a afectar en nada, pero que cada conversación la olvidara. Porque de ese modo las cosas iban a ser más fácil. Con el entrecejo fruncido, abrió la puerta y se bajó del auto. Ni siquiera me moleste en ver hacia dónde se fue o en qué dirección. Me sentí como un tonto. Ella tenía razón. Esas chicas no estaban obligadas a estar con Samira. Lo hacían por voluntad propia y sabrá Dios cuál era esa salida de la que todas hablaban a la mañana siguiente.

27:02 No sabía si esperar o no la llamada, pero sí llegó unas horas más tarde de lo habitual. Dijo que era un día especial, así que me quería a más tardar a las 2:00 de la madrugada y me dio la dirección. Lo curioso fue que no me dio la descripción de la chica, pero ella era tan perfeccionista que en el fondo sabía que no lo había olvidado. Si no me lo dijo fue por algo y así debía ser. A las 2:00 de la madrugada fui a la dirección que me dijo, Me di cuenta cuando llegué del por qué no me describió a la.

27:46 Chica. Pues se trataba de ella misma. A su lado estaba Roxana parecía estar borracha y samira no. Ambas se subieron en la parte de atrás. Esta última sostenía una botella de ron en sus manos, pero no bebía, sino que se la daba a la otra para que lo hiciera. Hicieron cosas indecentes allá atrás que. Pude presenciar por el retrovisor. Hice un gran esfuerzo para no perder la vista en el camino y minutos después fue que me dijeron cuál sería nuestro destino. Seguí en lo mío y ellas en lo suyo. Cuando se detuvieron, Samira me habló para preguntarme si me gustó lo que había visto.

28:36 Apenado, asentí con la cabeza y ambas me dijeron que no tuviera pena ni vergüenza. Era un día especial y todos debían disfrutarlo. Pregunté por qué era especial y Roxana dijo que era su turno de irse y que por fin dejaría esa vida que tanto quería abandonar. Insistí y le pregunté si se iba del país, la ciudad, CDMX o qué cosa. Y justo cuando estaba a punto de responder. Samira hizo un sonido ronco en su garganta y contuvo sus palabras. El auto permaneció en silencio.

29:20 Cada una se arregló el atuendo que traía puesto y así permanecimos hasta que llegamos al hotel donde me dijeron que las llevara. Roxana fue la primera en bajar. Después Samira me advirtió sobre no preguntar. Nada. Y de mala gana me entregó la paga. Con un bono extra. Antes de irse, dijo que se cuestionó mucho sobre si me lo merecía y me pidió que no la hiciera cuestionarse nunca más. Lo pensé bien y, en efecto, mis preguntas estaban poniendo en riesgo ese nuevo trabajo. No sabía cómo explicar la manera en la que no podía resistirme ante la curiosidad.

30:07 Tanto así que llegué a pensar. Que no era una cuestión de sentimientos o emociones. Sabía que algo andaba mal desde el momento en que dijeron que Samira era la única salida de esa horrible profesión. Además porque no se las llevaba a todas juntas. Mi intriga por saber qué era lo que hacía estaba dominando y en ocasiones me sacaba de quicio. Al final me fui a mi casa y dormí con un sabor amargo. Ya no vería más nunca a Roxana y las posibilidades de saber a dónde se iría eran casi nulas. Incluso llegué a pensar que con salida podría referirse a cualquier cosa que nada tuviese que ver con irse a otra parte. No recibí ninguna llamada sino hasta el martes. Era raro.

31:07 Se suponía que el lunes recogería a una pasajera, pero samira no se comunicó conmigo. Incluso llegué a pensar que ya no íbamos a seguir trabajando juntos, pero me equivoqué. Me hizo saber que todo estaba en orden y que no me había llamado porque los lunes habían sido quitados de la agenda, así que sólo serían 4 días a la semana. Ni siquiera pregunté por qué. Ya estaba casi resignado a solo llevar a esas pasajeras de un lugar a otro y listo. Samira dijo que de todos modos, la paga del lunes sería repartida en la de los siguientes días, a modo de un aumento.

31:55 Me pareció excelente, me dio los datos necesarios para la noche y luego me colgó de nuevo. Mi madre comenzó a hacer preguntas. Ya que era sospechoso que no saliera a trabajar el lunes y estuviera muy relajado. Cada vez que ya indagaba se me hacía más difícil el sacar excusas para ocultarle la verdad, pero se notaba en su mirada que no me creía. No tenía nada con que disimular. Samira dijo estrictamente que no saliera a trabajar durante el día o entonces nuestro Convenio llegaría a su fin. ¿No podía poner en riesgo una oportunidad de trabajo tan especial como esa? De ninguna manera.

32:40 Ese martes por la noche, después de despedirme de mi hija y de mi madre, fui a la dirección que Samira me había indicado e identifiqué aquella que sería mi pasajera. Me acerqué y confirmé que fuera ella cabello negro delgada, con un vestido un poco ajustado. Usaba tenis y el cabello arreglado. No parecía una trabajadora nocturna, pero estaba claro que lo era. No tenía ni bolso ni abrigo. Parecía una universitaria menor que yo. Subió y se sentó a mi lado. Cuando arrancamos me dijo que se llamaba Liz y que estaba muy emocionada por conocerme en verdad.

33:26 Parecía estar así. No dejaba de mirarme y sonreír. Me hacía sentir a alguien especial para ella, pero era algo que no podía describir con certeza, al igual que las demás. Comenzó con sus preguntas sobre mi vida, pero ella fue un poco más profunda. Incluso indagó sobre quién era la madre de mi hija y me pareció extraño porque nunca mencioné a mi pequeña, ni siquiera a Samira. Tuve la sospecha en ese momento de que me estaban vigilando o algo así. No lo sé. Saberlo sería sumamente imposible, pero decidí que al llevarla a ella y hablar con Samira se lo preguntaría.

34:15 La conversación siguió y entonces fui yo quien comenzó a hacer preguntas. Le pregunté cómo conocí a Samira. Y entonces la sonrisa se le borró de su rostro. Dijo que era algo muy complicado, pero que todas ellas estuvieron de acuerdo en la decisión de pedir cierta clase de ayuda. Y al final Samira acudió a su llamado de nuevo me estaba dejando con incógnitas en la. Cabeza no entendía con claridad lo que trataba de decirme u ocultar, así que. Insistía en que fuese un poco más clara.

34:57 Suspiró y entonces comenzó a hablar. Me contó que todas ellas se conocían, roxana, cristal, Sira y otras más. Eran 5 en total y todas hicieron algo para que alguien llegará a su ayuda. Cuando vieron a Samira supieron que ella era la que la sacaría de ahí y según sus propias palabras. ¿Ya lo había hecho con Roxana? Le pregunté a dónde la llevó y fue confuso cuando respondió que a ninguna parte el cuerpo de Roxana debería estar en algún lado, pero ya había escapado.

35:41 Cuando dijo cuerpo, mi mente la asoció con la palabra cadáver y sin duda pensé que a eso se refería, evidentemente. No podía preguntarle algo como eso. Directamente y en vista de que me quedé callado, ella me invitó. Faltaba poco para llegar al lugar donde me dijo que la dejará y por dentro sentía la necesidad de investigar más. Ella estaba dispuesta a contarme, pero solo si yo solicitaba esa información, traté de ir un poco más lento mientras. En mi cabeza maquinaba la pregunta perfecta, algo que me diera algún indicio sobre a dónde se iba o cuál era la famosa. Salida al.

36:32 Final, todo se resumió en una sospecha, Roxana ya había salido y automáticamente Samira dijo que los lunes ya no recogería a nadie. Eso quería decir que. Cuando se llevaran a la siguiente sería un día menos de la semana en que yo trabajaba y así seguiría hasta que todos se fueran y evidentemente yo dejara de trabajar con ella. El tiempo se agotaba y al final no supe cómo preguntarle sobre eso que había logrado deducir. Así que me límite a preguntarle quién iba a ser la siguiente en recibir esa salida.

37:17 Liz se encogió de hombros y me dijo que esa decisión había sido tomada el fin de semana. La afortunada fue. Cira, a la que. Recogería el viernes con eso último que dijo, me dio a entender que ella sabía sobre el itinerario o agenda de Samira. Al parecer, cada una tenía su turno y el fin de semana escogían a la afortunada. Con cada dato que recaudaba, la cosa se ponía mucho peor. Cuando llegamos le pedí a lis que no le dijera nada de eso a Samira. Amablemente me dijo que no me preocupara, que de todos modos yo le caía muy bien a mi jefa, solo que no lo demostraba. Me dio un beso igual en la mejilla y se bajó del taxi. Minutos después, Samira subió en la parte de atrás. Me entregó el dinero y me preguntó si había sido productiva la conversación que acababa de tener con lis. Le dije que sí, sin más.

38:26 Ella no se notaba molesta, sonreía como de costumbre, como si lo supiera todo. Y esa fue la impresión que me dio en ese momento. Me reveló que ya no trabajaría manejando ese. Taxi. Y que por la mañana un nuevo auto llegaría a mi casa a nombre mío y todo. Le dije que no era necesario, pero no hubo manera en hacerla cambiar de opinión. Estaba decidido, se despidió y salió del auto por la mañana. Era, tal y como había dicho, un camaro negro fantasma se parqueó en la entrada de mi casa. Y quien lo conducía era cristal, la primera de ellas que había visto sin duda hacia la diferencia. Me sentí tan nervioso mientras caminaba hacia ella. Estando ahí me dijo que me subiera al auto. Me daría un paseo sin vacilar, obedecí recorriendo las calles de la ciudad, me reveló que estaba muy asustada y todo era debido a Roxana.

39:42 Me llevó a una vieja bodega y me dijo que tenía algo que mostrarme. Era el cuerpo de su amiga Roxana. En ese momento supimos que todo era un engaño y cristal lo había descubierto. Rápidamente. Salimos de aquella bodega con expresiones de estupefacción, sin palabras. Regresamos a casa. Y cristal. Se marchó en mi viejo taxi diciendo que por órdenes de Samira debía deshacerse de él. Confesó que a pesar de haber encontrado el cuerpo de su amiga, seguía bajo el mando de esa mujer y no podía hacer nada que le hiciera sospechar sobre lo que ambos vimos. En parte tenía razón, pero ni siquiera en el camino de regreso.

40:39 Pudimos pensar en lo que haríamos a partir de ese momento. Ella se fue y yo me volví a acostar después de llevar a mi hija al Colegio. Deduje entonces que esa famosa salida de la que tanto se hablaba no era más que el fallecimiento provocado de esas buenas mujeres. En un principio tuve la idea de llamar a la policía para contarles todo. Pero también tuve en cuenta que si Samira me daba todo ese dinero cada día era porque debía tener no sólo una fortuna, sino poder, contactos e influencias. Meterme con ella así, sin más, era un acto suicida y posiblemente mi familia comenzaría a correr peligro. Debido a eso, lo que iba a ser.

41:37 Debía pensarlo más de 2 veces, pero por el momento mi única opción era hacer como si nada pasara y seguir trabajando para ella. El día pasó más lento que los demás. Confieso que en un momento llegué a considerar la posibilidad de renunciar a ese trabajo y olvidarme de cristal y las demás. Era gente peligrosa con la que estaba lidiando. Por otro lado, también era verdad que el remordimiento me invadiría por el resto de mi vida y no quise vivir con eso.

42:18 Lo siguiente a hacer era esperar a tener una oportunidad de hablar con cristal para hacer entrar en razón a las demás y escapar de las manos de Samira de algún modo. Sonaba más fácil de lo que se veía, pero si sus jefes eran peligrosos, ella también lo era. La disputa era para saber cuál de los 2 eran peores. Al mediodía fui por mi hija al Colegio y al regresar a casa me llevé una sorpresa enorme. Sentada en la sala, hablando con mi madre estaba la mismísima Samira. Era la primera vez que se presentaba en mi residencia y ni siquiera me había avisado.

43:09 Le dije a mi hija que fuese a su cuarto y a mi madre que la acompañara. De ese modo nos quedamos. Los 2 solos ahí. No tardé en preguntarle porque estaba en mi casa, eso no estaba previsto ni planeado y mucho menos anunciado. Dijo que no me preocupara y me relajara. Reveló que el motivo de su visita era para saber si estaba contento con el nuevo vehículo que la organización me había regalado. Le dije que sí y le confesé que no. Sabía que ella tenía una organización de un modo sarcástico. Dijo que todo el dinero y poder no podía provenir de una sola persona.

43:57 Y de ese modo me dejó claro que era poderosa o eran poderosos. Samira se encontraba de pie mirando por la ventana de la sala hacia la calle. Me recalcó que ese era un barrio tranquilo pero humilde y que con el dinero que ella me estaba pagando tenía la oportunidad de irme y tener una mejor vida. Y más cómoda tanto para mí como para mi familia. Tenía razón, pero por dentro tenía el presentimiento de que no había venido a mi casa solo para decirme eso y cerciorarse de que el regalo me hubiera gustado.

44:42 Se acercó hasta casi juntar su frente y nariz con la mía. Su mirada era seria y su postura erguida entorno los ojos. Y entonces me dijo que estaba haciendo un excelente trabajo. A modo de consejo me dijo que entre menos supiera iba a ser mejor para mí y para mi familia. No lo dijo, pero eso de ahí era una amenaza muy contundente. Y lo confirmó cuando dijo que no había marcha atrás con el proyecto, reiterando que renunciar. Ya no era una opción que tuviese en mis manos. En pocas palabras, iba a seguir trabajando para ella, pero en contra de mi voluntad no había nada que pudiera hacer. Si lo hacía iban arremeter contra mi madre y mi hija, y eso era algo que no podía permitir cristal. Y las otras no eran más importantes. Que mi familia.

45:47 Supe en ese momento que tenía que prepararme para lo que se venía encima y era evidente. Les quitarían la vida 1 * 1 hasta que no quedara ninguna metiéndoles en la cabeza la idea de que Samira era la única salida que ellas tenían para esa profesión horrenda. Sus palabras fueron contundentes y tuvieron sin lugar a dudas, el resultado esperado me dio los detalles para la noche. Recogería a una chica. Nueva. La última que faltaba por conocer me dijo cómo era físicamente, omitiendo su nombre, la dirección y después la hora, sin decir una sola palabra más. Se marchó de mi casa y subió a un auto mucho más lujoso que el que me acababa de regalar.

46:47 Mi hija y mi madre salieron a almorzar y esta última me reveló lo que había hablado con Samira, le dijo que era mi jefa y dejó saber lo buen trabajador que era. Yo uno muy importante para la organización con eso. Ella dejó de hacer esas preguntas incómodas sobre mi trabajo y me felicitó. La cosa es que a lo que me estaba dedicando con esa mujer no era digno de una felicitación. Era cruel e injusto lo que les estaba haciendo a esas chicas. Y no se detendría ahí.

47:31 Todavía faltaba mucho para llegar al final. Eso estaba claro. La noche llegó y traté de Mentalizarme, que sólo era cuestión de semanas para que ese terrible episodio de mi vida llegase a su fin. La cosa era que había una de esas chicas con la que me encariñé mucho más que con las demás, al punto de llegar a sentir algo por ella. Y esa era cristal. Su deseo no podría soportarlo. Pero en ese momento no le di tanta importancia, ya que faltaba mucho para eso.

48:12 Llegué al lugar y a un lado de la acera la VI. Su cabello era castaño claro, al igual que sus ojos de cerca. Parecía tener unas medidas de cuerpo perfecto y su rostro, aunque era hermoso, seguía siendo menos linda. Que cristal. Sin decir una sola palabra, abrió la puerta del camaro y se subió. Arranqué sabiendo que pronto me diría el lugar al que debería llevarla. El silencio reinó durante más o menos 10 minutos y entonces me dijo que había hablado con cristal. No supe que responder a eso, así que me mantuve con la vista al frente sin decir nada.

49:02 Ella insistió y me preguntó si yo creía que en verdad Samira se estaba encargando de quitarle la vida a 1 * 1 o si por el contrario cristal era una mentirosa que sólo quería hacerlas dudar para que quedaran mal con ellas, que les ofrecía la salida. Suspiré y luego mire a los lados. No descarté. Que ella pudo haber sido enviada por Samira solo para probarme en dado caso de que hubieran descubierto lo que cristal encontró. Quise cambiar el tema, así que le dije a la chica que ni siquiera se había molestado en decirme su nombre. Traté de sonar un poco gracioso y bromista, pero era evidente que la situación no se prestaba para ese tipo de ambiente. De mala gana, ella me reveló que se llamaba Camila y de nuevo insistió en que le respondiera si lo que cristal decía era cierto o no.

50:09 De nuevo Guardecilencio por un momento y al final le dije que si tantas dudas tenía que fuera y listo, pero que no me involucrara en algo que no me incumbía. Ella se echó para atrás y se recostó sobre el asiento. Dijo Cabizbaja que las demás habían exagerado al decir que yo era la mejor persona que ellas habían conocido. Luego agregó que ella iba a tomar esa salida, que Samira le ofreció si o si, pero que dejaría esa horrenda profesión pasara lo que pasara. Dejó en claro que iba a confiar en la que en ese entonces era mi jefa finalmente.

50:57 Camila dijo a dónde quería que la llevara y hacia allá nos fuimos. Me hizo sentir un poco mal el que hubiera dicho que las demás eran unas exageradas por decir que yo era una muy mala persona. Sí, lo era, pero podía poner en riesgo la seguridad de mi familia y ni todas esas chicas juntas podrían igualar eso, no, eso lo tuve muy presente y al final. Fue determinante a la hora de decir si decirle la verdad o no. Llegamos al lugar. Me miró de reojo y me preguntó que tenía ella de diferente.

51:39 No comprendí y se lo hice saber. Me confesó que a las otras le dijeron que con ellas fui un amor y que estaba dispuesto a sacarlas de esa profesión si tuviera la oportunidad, pero que ella no sintió que ese fuera su caso. Le dije que no era nada personal. Y que sólo. Sentía que me estaba involucrando en cosas en las que no debía. Salió del auto y cerró la puerta con fuerza. Entro al hotel y ahí la perdí de vista. Poco después subió Samira en el asiento del copiloto, me entregó el bolso con todo el dinero y entonces me preguntó qué tal me fue. Le dije que todo iba bien.

52:25 Y me reveló que Camila era una de las más testarudas y que se había dicho algo fuera de lo común. Lo olvidara inmediatamente. Su Consejo fue bien recibido, pero no por las razones que ella creía. Antes de irse me dijo que tuviera mucho cuidado con lo que decía, pero más con lo que encontraba. Se fue. Y también se perdió de vista al cruzar por una calle detrás del auto. Me dio la impresión de que ella sabía que cristal y yo encontramos el cuerpo de Roxana, pero si era así, no tenía el mínimo sentido que me mantuviera todavía trabajando para ella.

53:15 Algo estaba pasando a mis espaldas, sin duda alguna, pero intentar averiguarlo conllevaría un riesgo enorme. La mayor sorpresa de todas me la llevaría. Al día siguiente decidí ir a dar una vuelta en mi nuevo auto. Si ya era mío, lo mejor que podía hacer era disfrutarlo. Contaba con la esperanza de que eso despejara mis pensamientos de. Todo lo que estaba pasando, pero resultó ser todo lo contrario. Me di cuenta de que muchos taxistas estaban rechazando a cada pasajero que se les acercaban. No eran muchos, me topaba con uno así cada 5. O 6 cuadras, pero el patrón se repetía. Fue entonces cuando la intriga me dominó y decidí acercarme a uno de ellos para indagar.

54:12 Por fortuna, era alguien que me conocía. ¿Nos saludamos? Y me felicitó por el nuevo auto, alegando a que él tendría uno así. Muy pronto dejé esa afirmación de lado y sin vacilar. Le pregunté porque estaba rechazando a los pasajeros lo que me dijo. Me dejó sin palabras. Mi colega me confesó que tenía un nuevo trabajo que consistía en llevar a una pasajera diferente cada noche 5 veces a la semana. Después dijo que lo mejor era que todas eran trabajadoras nocturnas.

54:53 En ese momento sentí un frío e increíble. Recorrerme por todo el cuerpo y para disimular mi reacción le dije que tenía que irme urgentemente. Me Subí al Camaro y me estacioné a 5 cuadras de donde estaba. Él. Lo medité y me di cuenta de que yo no era el único privilegiado. ¿Debía haber otras mujeres como Samira o tal vez era la misma que los englobaba a todos? No podía saberlo, pero una cosa, si era segura eso de ahí era una red que se encargaba de llenar las esperanzas de las trabajadoras nocturnas con el fin de aprovecharse de ellas.

55:42 Y eventualmente, quitarles la vida. La cosa es que el modus operandi era muy cuestionable. No tenía mucho sentido el llevarse a una por semana y menos pagar tanto a un simple taxista. Me di cuenta de que lo que sucedía era algo que iba mucho más allá y debía averiguarlo. Seguía sin poder comunicarme con. Cristal, así que. Prácticamente estaba atado de manos y el saber que otros taxistas trabajaban, del mismo modo que yo, me hizo recapacitar y darme cuenta de que eso tenía que parar.

56:26 Sí consideraba el riesgo en el que estaba poniendo a mi familia, pero era un crimen muy atroz. Lo de Roxana ni siquiera salió en las noticias o en los periódicos. No entendía como algo como eso se mantuvo en secreto. Sabía que nunca lo mencionarían en ningún lado, ni siquiera en la Internet. El poder que esas personas tenían debía ser abrumador. Samira era alguien de temer y me di cuenta de eso muy tarde. ¿Estaba arrepentido de haberle aceptado la propuesta de trabajo? Prácticamente me convertí en cómplice de lo que hacían más tarde.

57:14 La noche llegó y entonces recogí a Liz, donde samira me lo ordenó. Estaba muy contenta, más que de costumbre. Le pregunté a qué se debía esa felicidad y vitoreando me dijo que Samira la había escogido a ella para sacarla de esa horrenda profesión. Sí. Ella recibiría la famosa salida esa misma noche se me hizo un nudo en la garganta. Tenía entendido que la escogida había sido sira y se lo hice saber. Me respondió que algo sumamente extraño se estaba llevando a cabo y mencionó que al parecer cristal había estado haciendo. Cosas.

58:02 Y a Samira no le parecían correctas y eso las sacaba de quicio. Deduje que tal vez ella estaba intentando ayudar a las niñas para salvarles la vida, pero evidentemente. Algo debió haber salido mal. A leguas se notaba que no tenía oportunidad de hacerla dudar de Samira, su felicidad no lo opacaría absolutamente en nada. Estaba siendo controlada por las falsas esperanzas que esa organización le daba. Lo máximo que pude hacer fue aconsejarle que si llegase a ver algo fuera de lo como uno sospechoso, no dudara en correr y pedir ayuda.

58:48 Me pregunto a qué me refería y le respondí que eso era todo lo que le iba a decir. No podía exponerme ni arriesgarme a que le contara a Samira si lo hacía. El siguiente cuerpo en ser encontrado iba a ser el mío, sin duda alguna. Además, su estado de ánimo era una clara evidencia, que era un caso perdido. No había persona sobre la Tierra que le hiciera cambiar de parecer. A pesar de eso, su sonrisa se apagó. Un poco. Y estando más seria me dijo Hacia dónde tenía que llevarla.

59:30 Moriría. De eso no me quedaba ninguna duda, pero no podía permitir que se fuera así, no tanto por ella, sino por mí. Me sentiría mucho peor. Así que le dije que si de verdad confiaba en Samira, entonces no había nada que temer. Saldría de esa profesión que aborrecía y a la que fue arrastrada en contra de su voluntad. Dijo que seguía entusiasmada, pero que si veía que alguna cosa no encajaba, como el hecho de que Roxana no se contactara más con ninguna de ellas, se cruzó de brazos y me miró fijamente, para luego preguntarme si yo sabía algo al respecto sobre ella.

1:00:19 Si tenía la información que me solicitaba, pero de ninguna manera se la iba a dar, así que me negué con la cabeza y después le dije que no y que lo mejor era preguntarle a la misma Samira sobre ese tema. Me reveló que todas ellas ya lo habían hecho, pero que ella solo les repetía que se había ido a un lugar mejor donde iba a estar lejos de esa profesión para siempre. Yo mismo confirmé que sí, decía la verdad. Pero cuando se habla de perder la vida ya la cosa cambia. Llegamos al hotel y ella siguió sin volver a sonreír. Se despidió de mí con un tono de voz cabizbajo y con un beso amargo en los labios.

1:01:10 Era la primera de todas que me besaba de esa manera. Poco después de que se marchó, Samira entró y se sentó en el auto. Me entregó el dinero y rápidamente me preguntó qué me había dicho. Le dije que nada de nuevo, la misma rutina de La Última Vez que la llevé. Fue en ese momento cuando me reveló que esa iba a ser la última semana en la que trabajaría con ella. Le pregunté porque. Y me llevé una gran sorpresa cuando me dijo que todas las chicas habían sido escogidas para esa misma semana.

1:01:51 Mencionó también que Camila se fue el día anterior. Yo supe a qué se refería con eso y algo me decía que ella también bajó del auto. Caminó hasta la ventana de mi asiento y al oído me susurró que a cristal le tocaba el viernes. Después de eso se fue y no la volví a ver si era cierto todo lo que decía. Las únicas que quedaban vivas eran sira y cristal jacquelis. Era un caso perdido, no sobreviviría. Llegué a mi casa y al acostarme no pude dejar de pensar en los 2 días que me esperaban.

1:02:40 No quería que nadie más muriera. Miré mi celular y pensé en llamar a la policía para reportarlo, todo con la esperanza de que pudieran salvar la vida de Liz, pero al final no tuve el. Valor de hacer nada, ya por la madrugada tocaron el timbre de mi casa varias veces. El reloj señalaba las 3, era muy tarde, bajé precavido y mire por el orificio de la puerta. Era cristal. Abrí y nos sentamos en la sala. Me dijo exactamente lo que Samira me contó horas antes. Se querían deshacer de todas esa misma semana sin falta. Ella no sabía qué hacer y le ofrecía buen dinero para que lo usara y se.

1:03:33 Fuera de la ciudad o del país. Fue entonces cuando me reveló que no podía hacer eso porque tenía un hermano pequeño internado en el hospital por una enfermedad degenerativa. Sacarlo a él y del país no era opción y si ella se iba y lo dejaba, le iban a quitar la vida. Inmediatamente estaba atada de manos. Peor era que sabía que el viernes iba a partir de este mundo a mejor vida. En verdad quise evitarlo y al tenerle frente a mí y tan cerca confirme mis sentimientos hacia ella, le dije que no iba a permitir que nada malo le pasara. Debía haber alguna forma.

1:04:23 Le propuse ir con la policía. Podíamos exponer a Samira. ¿Y con ella darían con el resto de esa organización? Teníamos una oportunidad, o al menos valdría la pena intentarlo, pero al final se negó. Dijo que todo iba a ser en vano y el resultado sería perder a nuestros seres queridos, y eso era lo más injusto del mundo. Ella lloró y cuando se calmó, descansó en mi regazo. En esa ocasión ella y yo tuvimos intimidad. Después de eso, en verdad sentí que la necesitaba salvar, pero ella desistía de la idea. Se fue de mi casa y sentí un gran vacío. Al verla marcharse, Samira debía pagar por lo que estaba haciendo de un modo u.

1:05:21 Otro. Al mediodía me encontraba viendo las noticias en la televisión y entonces salió de 5 taxistas que habían sido encontrado sin vida. La investigación reveló que estaban vinculados con algún tipo de negocio que conllevaba la trata de blancas y al final rescataron a una mujer que al parecer, había perdido sus recuerdos y se encontraba en manos de las autoridades. No sé porque pero relacioné una cosa con la otra e intuí que esos taxistas debían ser los que trabajaban como yo, transportando trabajadoras nocturnas una vez por día. La noche llegó y recogí a cira, donde Samira me dijo que lo hiciera.

1:06:14 Ella se subió al auto, pero su estado de ánimo era todo lo contrario al de Liz. Estaba llorando y no dejaba de sollozar mirando al frente. No dije una sola palabra y me concentré en manejar hasta que me dijera dónde quería que la llevara. Minutos después me preguntó que era lo que realmente Samir estaba haciendo con ellas. Le dije que no sabía nada y entonces sacó su celular y me mostró un audio que le envió 10. En donde estaba gritando y al parecer corriendo, pero trataba de decirle que escapara y que no se dejara engañar por Samira. Liz alcanzó a decirle que las estaban matando, pero el audio se cortó ahí de nuevo zira, me pregunto. ¿Si yo sabía?

1:07:12 Algo al respecto a lo que de nueva cuenta negué con la cabeza, me dijo a dónde tenía que llevarla. Y. No se despidió de mí. Entró al hotel y detrás de ella lo hicieron 2 hombres corpulentos casi al instante. Samira llegó poco después me entregó el doble de lo acordado y dijo que el día siguiente era el mejor de. Todos. Porque me darían mi liquidación junto con la. Paga, se fue sin. Decirme nada más.

1:07:55 Me quedé ahí un rato desesperado por querer hacer algo, pero nada podía hacer. Esa noche cristal volvió a ir a mi casa de nueva cuenta. Tuvimos intimidad e inmediatamente se marchó. Casi no dijo nada. La noche siguiente fui a donde samira me dijo. Y parada en la acera estaba cristal esperándome. Su atuendo no era el de una trabajadora nocturna, se veía sumamente hermosa. Me dijo a dónde tenía que llevarla a pena. Se subió mis manos, me temblaban, quería evitar lo que estaba a punto de pasar, así que le dije que podíamos ir por mi madre y mi hija para luego irnos de la ciudad en auto. De nuevo mencionó a su hermano y la imposibilidad de hacer eso. Nos detuvimos en el callejón donde me pidió que la dejará. Me besó apasionadamente en medio de su llanto y bajó. La vi entrar por la puerta del fondo y perderse. Me quedé ahí por más o menos media hora, pero no me resistí. Bajé del auto.

1:09:15 Caminé por el callejón hasta llegar a la puerta y ahí me planté. Giré la manija y me di cuenta de que no estaba cerrada con llave. Entré y tuve que bajar unas escaleras para llegar a una sala vacía donde sobresalía un pasillo con lámparas brillantes. Seguí el sendero y al final me encontraba en una especie de balcón donde al frente. En la sala de un piso más abajo estaban un montón de personas encapuchadas organizadas en círculo. En el medio, sobre un pentagrama.

1:09:55 Estaba cristal acostada con manchas rojas en todo su cuerpo y sin ropa. No podía creer lo que mis ojos me estaban mostrando. Era un ritual satánico. ¿Era eso lo que estaban haciendo con las chicas? No me contuve. Me aparté un poco y llamé a la policía. Les expliqué todo y les di la dirección. Dijeron que varias patrullas venían en camino. Cuando me volví a acercar al balcón me topé de frente con cuatro hombres corpulentos que me obligaron a bajar por una escalera que estaba en el costado. Me pusieron de frente ante toda esa gente. Se acercó una que se quitó la túnica para dejarse ver. Era Samira.

1:10:47 Confesó estar sorprendida al ver lo que cristal me hizo hacer. Me tumbaron a su lado en el piso y al oído. Le dije que todo estaría bien y que la ayuda venía en camino. Ella parecía no escucharme. Estaba con la mirada perdida, sin pestañear, como si de un cadáver se tratase. Sin darme cuenta perdí el conocimiento y caí desmachado. Desperté en un hospital donde un oficial de policía me interrogó, en el lugar donde yo estaba encontraron los cuerpos de Sira, Liz y Camila. Le dije que simplemente había visto algo extraño y por eso lo reporté.

1:11:34 Tardé 4 días siendo interrogado e investigado. 10 días después me encontraba caminando por un parque con mi hija y mi madre, cuando entonces me aparte de ellas. La razón era simple, vi a cristal, estaba caminando y corrí hacia ella. La sujeté del brazo y la abracé, pero ella se apartó de golpe y me dijo que no me conocía, que si seguía llamaría a la policía. Segundos después llegó una camioneta negra y se subió, en ella bajaron el vidrio y en el asiento del copiloto VI a Samira, quién me guiñó el.

1:12:20 Ojo. La camioneta arrancó y más. Nunca volví a verlas a ninguna de las 2:00 hasta el día de hoy no sé lo que pasó. Tengo más preguntas que respuestas, como por ejemplo. ¿Por qué me dejaron con vida? ¿Por qué a cristal la dejaron con vida y la memoria sin recuerdos, como a las otras chicas de las noticias? ¿O quizás siempre fue parte de esta prostisecta prostisatánicas que se dedican a reclutar chicas inocentes? No lo sé, no sé qué pensar. Quizás esa secta se maneje de esa manera. Obteniendo sus oscuros propósitos de las trabajadoras nocturnas y las sobrevivientes, quizás las siguen usando para su beneficio y placer, no solo en México, sino en muchas partes del mundo.

1:13:25 Como en esta historia, es muy fácil hacerle daño a las personas, ya sea a través del crimen organizado o sectas satánicas. Para llenar el alma del mismo innombrable. Lo que sí les puedo decir es que existen muchos tipos de miedos, terrores nocturnos, psicológicos, como el de esta historia en la actualidad. Sigo trabajando como taxista, pero solo lo hago de día para evitar inconvenientes y cualquier problema sin más. Los dejo hasta aquí con esta reflexión y esta vivencia espero les haya gustado. Gracias por escucharme y gracias a Inframundo por darle vida a estas.

1:14:17 Líneas apariciones en la merced, el taxista de las fallecidas. Muy buenas noches, comunidad e Inframundo. Mi nombre es rogelio. Trabajé como taxista en la Ciudad de México durante más de 15 años. Hoy quiero compartir con ustedes algunas de las experiencias más aterradoras que viví en las calles de la merced, un barrio conocido tanto por su. Bulliciosa actividad como por sus inquietantes historias, aunque siempre me consideré un hombre escéptico en lo que a lo paranormal se refiere, lo que presencié en esos años fue traumatizante para mí tanto.

1:15:20 Que. Cambió por mucho mi forma de pensar para siempre, esa parte de la ciudad donde tenía mi ruta era muy problemática y peligrosa. Pero con mucho movimiento. Después de las 2:00 de la mañana, las muchachas trabajadoras de la noche eran mis mejores clientes. En ese tiempo. Yo era muy joven, tendría alrededor de 20 años y toda la vitalidad para trasnochar. Antes de empezar con mi relato debo decir que siempre les he guardado un respeto a todas las mujeres. Que por alguna razón lucran con su cuerpo. No es mi intención de ningún modo cuestionarlas, ni hablar mal de ellas.

1:16:09 Algunas de esas muchachas de la vida galante, trabajadoras nocturnas, ya eran mis conocidas. Hasta sabía algo de sus vidas, de los peligros en los que se exponían a diario al acompañar a cualquier desconocido a lugares alejados de la ciudad. Si nadie que las cuidara a merced de la maldad, no solo pasaban situaciones difíciles de contar, también se enfrentaban a cosas paranormales. De vez en cuando se sabía por las mismas pláticas de estas mujeres que algunas eran víctimas de abusos, extorsión, maltrato y robo, pero esa era su vida, por alguna razón no podían salir de eso. Por este motivo, muchas de estas mujeres se protegían adorando a la santa Muerte.

1:17:06 A ella le pedían la ayuda que no encontraban en las personas. Además de dinero, juventud y buena suerte, de manera clandestina acudían a los altares para dejar sus ofrendas y así recibir sus favores. Otras iban mucho más allá de lo aceptable. Le ofrecían cosas al diablo para que las protegiera. A algunas les iba bien, pero otras pagaban las consecuencias de jugar con esas cosas. Consecuencias en realidad macabras. Eran pocas las mujeres que simplemente andaban a su suerte.

1:17:48 Por ejemplo, una muchacha de nombre Luna me contó que en una ocasión. Uno de sus clientes más recurrentes la citó en un hotel fuera del barrio de la merced por diversas situaciones. Esa noche se le hizo más de 2 horas tarde. Ese señor la llamó varias veces para presionarla porque no llegaba durante su camino en metro tuvo una extraña sensación, como si algo le avisara que iba rumbo al peligro. Por las prisas ignoró todo aquello. Casi corriendo, por fin llegó a la dirección, aunque bastante retrasada. El lugar estaba lleno de gente y de policías. No la dejaron pasar, pero por una gente supo que en el cuarto, donde la estaban esperando, acababan de agredir a una muchacha conocida suya.

1:18:44 Lo inquietante fue saber que a esa mujer la utilizaron para un ritual de brujería. Estaba tirada en medio de un gran círculo negro, rodeada de veladoras aún encendidas. Tal vez como no llegaba Luna, contrataron a otra chica para usarla como ofrenda. Una vez utilizada ahí la abandonaron. Si Luna hubiese llegado a tiempo, la muerte sería ella. Ese mismo cliente la llamó en otras ocasiones para citarla en diferentes hoteles. E incluso la llegó a seguir algunas noches, pero ella no accedió a ir con él. Nunca más como esta me había contado otras situaciones por las que le había tocado pasar y que solo le quedaba como experiencia.

1:19:38 Otra cosa inquietante que le pasó a Luna fue que tuvo una cita. El cliente la había contratado, era una persona mayor. Esto pasó a las 4:00 de la madrugada. A la mañana siguiente se dio cuenta de que su cliente estaba muerto. Cuando llegaron las autoridades la detuvieron para investigación porque esa persona llevaba ya 8 horas de haber fallecido, según el dictamen médico. Luna nunca pudo entender cómo pudo pasar eso, había estado con un difunto durante 4 horas.

1:20:18 Otra chica que se llamaba Deyanira también era muy conocida. Era una mujer de 28 años, pero representaba mucho menos, por eso tenía trabajo bastante. Todos los viernes pasaba por ella a las 4:00 de la mañana a un bar de mala muerte. En una ocasión la levantó un grupo de hombres cuando platicaba con un probable cliente. Me contó que la llevaron a un sótano de una construcción abandonada, donde frente a un altar, en medio de veladoras, símbolos extraños y una horrenda figura ofrecieron su alma al diablo, atada de pies y manos sobre su cuerpo sin ropa, llevaron a cabo una misa negra.

1:21:10 Frente a tan aberrante situación, pensó que ya era el día de su muerte. Después de algunas horas le pusieron una marca en uno de sus brazos, luego la dejaron libre, pero a partir de esa noche sufrió de delirio de persecución, alucinaciones y tormentosas pesadillas, las últimas. Veces que se subió a mí taxi ya no era la misma, se veía muy deteriorada, había perdido belleza y juventud que tenía y solo hablaba incoherencias. Siempre contaba lo que había sucedido, como si le acabará de pasar. Decía que la enorme figura del diablo se le aparecía todas las noches para atormentarla.

1:21:58 Así pasaron unas cuantas semanas hasta que un día no la vi más. Tiempo después, por otras chicas supe que ya había muerto, pero de una manera tan fea que no se atrevieron a contarme a detalle. Sólo sé que poco a poco se consumió, pero antes ya había perdido la razón, aseguraba que todas las noches visitaba el infierno y que el diablo era el dueño de su. Cuerpo, todas estas historias y cosas más macabras las escuchaba sin cuestionar nada. No tenía porque no creerles, pero la primera vez que algo extraño me sucedió.

1:22:46 No se me puede olvidar. Fue una noche particularmente fría de enero. Había terminado una jornada larga y estaba a punto de regresar a casa. Circulaba despacio por las calles solitarias de la merced. Serían tal vez como las 5:00 de la mañana, cuando una mujer salió de entre las sombras y se acercó a mi taxi. Era una dama de compañía que nunca había visto por ese sector. Se paró frente a la ventanilla para preguntarme si estaba libre. Mire que en su brazo tenía un tatuaje. Era una santa muerte dentro de un círculo rojo.

1:23:29 La jovencita era muy bella. Me llamó la atención porque a pesar del frío, vestía provocativamente y tenía una gran sonrisa. Me pidió que la llevara a un destino al otro lado del centro histórico. Sin poderle quitar la vista de su cuerpo, accedía a llevarla. Al principio la mujer parecía normal, aunque su mirada tenía algo perturbador que no supe identificar. En ese momento, apenas indicando el viaje, entabló una conversación conmigo. No se me hizo extraño platicar con ellas, que así era parte de mi trabajo.

1:24:13 Me dijo que se llamaba Estrella. Y que ya estaba harta de esa vida oscura que llevaba, se quejó un poco de los hombres y cosas así a medida que avanzábamos. La plática se. Hacía más personal, sentí que se había interesado en mí. Me preguntó por mi nombre y por mi edad. Noté por el retrovisor que no dejaba de verme con unos ojos grandes, hermosos que me cautivaban. Cada vez que cruzábamos miradas me interesaba mas por ella se me vino a la mente la idea de poder tener un romance con ella, como ya lo había tenido con otras mujeres. Por eso me porté amable y en algunas ocasiones hasta algo gracioso.

1:25:04 Pensaba que para mi buena suerte las cosas ya se estaban dando. Sin quitar las manos del volante, volteaba constantemente para verla. Nunca había subido a una mujer tan llamativa como esa. De pronto, de un momento para otro, su voz cambió. Se escuchaba con un eco extraño, pero noté que su rostro también lo hacía. Cada vez la veía más rara. Sus facciones finas poco a poco se volvieron más toscas. Sus ojos adquirieron un brillo extraño y su piel se volvió de un tono grisáceo. Mientras ella me seguía hablando como si no pasara nada, a mí se me había borrado la sonrisa. Mi corazón latía con fuerza mientras intentaba mantener la calma pensando que estaba viendo mal. Quizás por el cansancio o el sueño, que ya era mucho. En un momento dado miré por el retrovisor y ya no era una joven mujer.

1:26:10 Lo que veía transportando en el asiento trasero, sino una anciana horrible. Una entidad que parecía salida de una de mis peores pesadillas. Giré la cabeza para verla de frente y estar seguro de lo que estaba viendo. Y ahí estaba teniendo su mirada fija en mis ojos. Me sonrió como reacción. Aceleré asustado. Sí, entiendo un escalofrío por lo que llevaba detrás de mí. Manejé lo más rápido que pude intentando llegar a su destino para que se bajara. Solo que cada. Vez que miraba el retrovisor, esa mujer estaba más espantosa.

1:26:55 Tenía el aspecto de una muerta. Aún así, no dejaba de mirarme. La escuché reírse de una manera bastante macabra. Cuando ya no pude, con el miedo frené y me bajé del taxi, la mujer simplemente ya no estaba, dejándome una sensación de profundo terror, además de un horrible olor animal muerto. Para no quedarme con la duda, la busqué hasta debajo del carro, pero no encontré rastro de ella. Esa fue una de las noches más fuertes y espantosas que he vivido hasta el día de hoy. A la noche siguiente no me lo esperaba.

1:27:38 Me volvió a hacer la parada en el mismo lugar. Al principio no la conocí porque estaba oscuro cuando iba a subirse al taxi. Mire sus tatuajes, la muerte dentro de un círculo. Rojo. Pisé el acelerador y me aleje de prisa rumbo a mi casa. Cada momento que pasaba volteaba a ver el retrovisor. Porque sentía la presencia de alguien en el asiento trasero del taxi y aquel olor penetrante no se quitaba. Pareciera que había dejado una parte de su cuerpo por algunas noches. Esa muchacha se me apareció, pero en mis sueños traía el mismo vestido, solo que manchado de sangre. De repente aparecía dentro de mi taxi. Me hablaba por mi nombre y me pedía que la llevara deprisa a la Alameda Central, como eso ya me estaba afectando. Pregunté entre mis compañeros.

1:28:41 Sí, alguno le había pasado lo mismo con esa muchacha, pero todos me contestaron que no tuve que ir con una persona que me recomendaron para que me curara del susto. Así, viviendo esas situaciones, pasó el tiempo. Para ese entonces ya tendría unos 26 años. Me habían ocurrido muchas cosas. Algunas veces me habían asaltado, de hecho, las mismas chicas que a veces no les cobraba por llevarlas. Me robaban lo que podían, pero además las cosas paranormales seguían. Una noche particular, oscura, realmente oscura.

1:29:24 Recogí a una mujer joven en el mismo barrio. Le pregunté a dónde la llevaría. No tenía un destino claro en mente. Sólo quería dar vueltas por esa zona de la merced. Parecía angustiada, pero su presencia no me resultó amenazante. Por eso accedí a llevarla. Al parecer estaba algo tomada porque comenzó a decir muchas cosas fuera de la realidad que desde un principio me pusieron en alerta. De la nada reía de una manera escandalosa. Luego se ponía a llorar como si fuera una niña.

1:30:06 En ocasiones discutía con alguien que no existía y golpeaba con fuerza mi asiento, ordenándome que manejara más rápido, asegurando que alguien nos perseguía. Minutos después me empezó a culpar de su muerte y amenazarme con llevarme al infierno. Si no le pedía perdón, le pedí que se tranquilizara o me vería obligado a bajarla del taxi. Como no paraba, detuve el auto descendí del taxi para bajarla. Sin embargo, no fue necesario. Después de unos instantes, la mujer comenzó a desaparecer lentamente.

1:30:51 No se desvaneció de golpe. Sino que se fue desintegrando ante mis ojos suscritos. Se fueron alejando como si cayera en un pozo profundo, dejando sólo un leve rastro de perfume en el aire. Cuando miré que la mujer ya no estaba, me sentí como si todo hubiera sido un sueño. Nunca más volví a verla. Nunca supe quién era o qué quería. Pero su recuerdo si se quedó conmigo para siempre. Otra situación que quiero compartirles es esta, había una mujer también de la vida nocturna, que una o 2 veces por semana se subía a mi taxi.

1:31:36 Su destino era enfrente del Panteón francés, se subía y no hablaba. En todo el camino se sentaba. Recargaba su cabeza hacia atrás y cerraba los ojos. Estaba tan demacrada que parecía estar muerta. ¿En serio que daba miedo, verdad? Yo conducía hacia el panteón. Cuando llegábamos hasta el destino se bajaba sin decir nada. El dinero del viaje lo dejaba en el asiento de atrás. Después de unos segundos ya no estaba por ningún lado. No la veía por la calle y no había un lugar donde podría meterse. Las primeras veces no le di importancia, pero después me pareció muy extraño y me empezó a Intrigar su paradero. Platicando con otras clientas salió el tema de esa muchacha. La conocían porque habían escuchado a otros taxistas referirse a lo mismo cuando dijeron que esa mujer. Era una muerta que se salía del Panteón. No lo pude creer, a pesar de sentir un fuerte escalofrío que me advertía que pudiera ser verdad. De todos modos, escuché el relato. Esa mujer se dedicaba al oficio más antiguo del mundo para poder mantener Asus 2 pequeños hijos.

1:33:07 Todas las noches salí a trabajar sin medir los riesgos. Que una ciudad tan grande como la Ciudad de México tiene, se iba con cualquiera, sin prejuicios, sin miedo ni protección. En una ocasión unos muchachos querían llevarse a una de sus amigas por la fuerza. Con tal de liberarla, ella se subió al auto que arrancó al instante con tan mala suerte que cuadras adelante fue embestido por un camión. Falleciendo la chica al instante. Solamente a partir de esa noche contaban que la habían visto ofreciendo sus servicios.

1:33:53 Trabajaba todas las noches preocupada por sus hijos. A los clientes que acompañaba no les dirigía la palabra. Minutos después de estar con ellos en la intimidad, se transformaba como realmente era. Tenía un aspecto cadavérico, tan marcado que les daba tremendo susto Asus clientes. Cuando se hacía de madrugada se regresaba al panteón y la siguiente noche se volvía a salir. Aunque me pareció sólo un cuento, sí me dejó inquieto porque muchas veces se había subido a mi taxi.

1:34:36 En otra ocasión en que la llevé frente al panteón, no la perdí de vista. Cuando se bajó tomé el dinero, pero no arranqué por el retrovisor. La. Seguí con la mirada, caminó unos 20 M. Luego se paró frente a la barda y desapareció. Así, frente a mis ojos había cruzado la cerca del cementerio. Fue lo peor que pude ver. Me di cuenta que era la aparición de una fantasma. Una muerta, no sé cómo llamarlo, y yo la trasladaba en mi taxi. Sin saber estas experiencias comenzaron a ser más frecuentes.

1:35:17 Otras figuras extrañas apariciones y sensaciones de estar siendo observado se convirtieron en parte de mi rutina nocturna cada vez que tomaba la ruta de la merced. Algo fuera de lo normal ocurría. Mis compañeros de trabajo empezaron a notar mi nerviosismo, pero nunca supe cómo explicarles lo que me estaba sucediendo sin sonar como un loco. Una noche, un cliente habitual, un hombre mayor con quien había compartido varias conversaciones sobre la vida, le platiqué de las cosas por las que había estado pasando. Me comentó que la merced era un lugar de historias antiguas y espíritus inquietos.

1:36:07 Según él, quien tenía muchos años ya de vivir en ese barrio. Muchas personas habían reportado bastantes sucesos de aparecidas en aquella zona. Esto sólo aumentó mi miedo, pero también me hizo sentir que no estaba completamente sólo en mis experiencias. Me dio una dirección para que consultará con un espiritista, porque tal vez yo tenía algo que le llamaba la atención a las fallecidas, pero no creía en esas cosas. Me parecían que eran del demonio. Por lo mismo, nunca fui pensando que sería pura pérdida de tiempo.

1:36:49 Las cosas paranormales siguieron una noche que me tocó descanso. Me fui temprano a esos bares donde trabajaban mis clientas para pasar un buen momento agradable con ellas. Bailé y tomé con las muchachas brinqué de un lugar a otro hasta que dieron las 3:00 de la mañana. Salí un poco mareado por lo que había ingerido. Antes de subirme al taxi vi la figura de una mujer como a unos 10 M, aunque solamente podía ver su silueta. Me llamó mucho la atención. Se veía alta, Delgada y con una larga cabellera un poco más abajo de la cintura.

1:37:35 Como no podía distinguir su rostro, caminé para verla un poco más de cerca. Al verme también ella caminó por un callejón oscuro, como invitando a que la siquiera apuré el paso para alcanzarla cuando lo hice. La tomé del hombro y le pregunté por su nombre, pero al hacerlo la sentí muy fría de su piel. La mujer se detuvo y volteó a verme, pero me llevé una gran sorpresa. Su cara era. Sólo una calavera la vi a escasos centímetros, no me pude equivocar.

1:38:16 Sentí que toda la sangre se me bajó y así, literalmente, se me cortó la borrachera que traía. Ni siquiera pude gritar de la impresión que me dio teniendo su vista fija sobre mí. Retrocedí como pude. Llegué al taxi a partir de esa noche. Fui presa de los nervios. Por eso miré la posibilidad de ya no regresar por ese barrio nunca más. Pensando que ese lugar estaba maldito, lo pensé mucho. Finalmente decidí cambiar mi ruta. No fue una decisión fácil, ya que la merced era una parte significativa de mi trabajo y mis ingresos. Además, tenía muchas amigas con las cuales de vez en cuando tenía noches de diversión, pero el miedo y la ansiedad ya eran insostenibles.

1:39:13 Incluso después de cambiar de ruta, las manifestaciones parecían seguirme, como si las entidades que encontré en la merced se hubieran aferrado a mí e incluso dentro de mis pesadillas. Fue entonces cuando comprendí que no se trataba sólo del lugar, sino de algo que había despertado en mí durante esos encuentros con las muertas. Porque las experiencias paranormales. Ya eran casi de todos los días en el trabajo y en mi casa. Cuando dormía, sufría de horribles pesadillas con mujeres muertas que me atacaban dentro del taxi.

1:39:56 Al abrir los ojos, en más de una ocasión llegué a mirar algunas de las muchachas de la noche que yo sabía que habían fallecido. Ya desesperado, decidí ir a visitar al espiritista que me había recomendado aquel cliente. Cuando estuve frente a ella me miró por un largo rato muy detenidamente, sin decir nada. Desconcertado, la interrumpí para preguntarle qué era lo que pasaba. Me preguntó cómo me sentía porque no solo cargaba la energía de un muerto, sino de muchos. Le conté lo que me pasaba y que quería que me liberara. De todo eso.

1:40:41 Puso cuatro veladoras en cada esquina de una mesa, tomó mis manos e invocó a los espíritus de las muertas que me perseguían en esa primera sesión todo se torno difícil porque según la mujer que me estaba atendiendo, los espíritus no querían hablar con ella. Tuve que ir hasta en 3 ocasiones más para tener buenos resultados. En cada sesión la espiritista habló con algunas de las mujeres sin vida. La verdad, yo no escuchaba nada ni veía tampoco nada, pero todo aquello negativo que sentía sí desapareció. Descansé tanto que me sentí más aliviado. Liviano, seguí trabajando como taxista, pero ahora de día tarde en acostumbrarme, extrañaba la noche. Y hablar con aquellas bellas mujeres. Pero poco a poco me fui acostumbrando. Desde aquel tiempo hasta el día de hoy evito trabajar por la noche, por miedo a volver a agarrar entidades oscuras. Las sombras y las figuras que me aterraron siguen apareciendo ocasionalmente sólo en mis pesadillas. No es algo lo que.

1:42:03 ¿Me pueda acostumbrar? Pero si tolerar, quizás algún día encuentre una explicación lógica para todo eso, pero por ahora, muchos años después, prefiero mantenerme lejos de aquellas calles que una vez fueron mi lugar de trabajo la mayoría de aquellas mujeres trabajadoras de la noche y que yo subí a mi taxi. Han fallecido. Muchas gracias por escucharme y saludos a todos aquellos taxistas que trabajan de noche. Esta experiencia es una de las que me hace creer todas las anécdotas que me puedan contar relacionadas con taxistas, sin importar lo locas o paranoicas que puedan llegar a sonar. Si otra persona me lo hubiese contado, me hubiera echado a reír.

1:43:05 Pero después de que me pasó, ni siquiera sabía cómo decirlo. Esa noche estábamos en un concierto. Mi mejor amigo me había insistido por semanas al punto en que fue él quien compró los boletos. Ya no pude negarme. Pedimos de más. Quería relajarme por la semana tan pesada que había tenido en el trabajo. Soy diseñador gráfico y esa vez tuve que generar propuestas. Para una nueva campaña publicitaria de la compañía. Eso impulsó a que aceptará la invitación de mi mejor amigo. Como era de costumbre, mi mejor amigo se fue con una chica que apenas había conocido en el concierto. Ambos estaban muy borrachos, así que quedaron en irse del lugar para pasar la noche en un motel.

1:43:59 No protesté. De todas formas, también quería irme. Estaba muy mareado y no quería continuar bebiendo. Para empeorar el cómo me sentía. Tomé mi celular y pedí un Uber. Tuve que salir del concierto para que las luces y el ruido de la música me dejaran manipular correctamente mi móvil. Ahí estaba esperando a que mi chofer llegara. Recuerdo que varios taxistas pasaron a mi lado ofreciéndome su servicio. Y a todos los rechacé. Era bueno que a esta hora de la noche hubiera mucho movimiento de gente.

1:44:42 No me preocupaba que me robaran ni mucho menos. Alguien vendría ayudarme o al menos contaba con. Eso. En mi espera revisé mis mensajes, mi novia clara se había ofrecido a irme a. Buscar. Pero le dije que ya estaba esperando un Uber. Que no se preocupara y que le dejaría un mensaje en cuanto llegase a casa. Ella insistió ya que ha habido secuestros recientemente por esta zona de la ciudad, aunque bueno, los hay en todas partes. De nuevo Volteé y miré a las personas que estaban por ahí cerca. Había una gasolinera frente a mí y varios autos y motos. Decidí cruzar la calle y esperar el Uber ahí. Era más seguro ahí que en la esquina de una acera. Recuerdo que habían pasado unos 30 minutos y mi chofer todavía no llegaba.

1:45:44 Estaba tan mareado que me costaba ver su ubicación en tiempo real, incluso parpadeando varias veces. Era confuso, pero tanto el icono del auto como el de mi ubicación estaban cerca, por lo que deduje que no demoraba en llegar. Comenzaba a sentirme incómodo. Era difícil disimular lo ebrio que estaba. Hacía lo posible por quedarme quieto, pero me tambaleaba de un lado a otro. Era incontrolable. Mis pies no podían mantener el equilibrio y antes de hacer una escena y caerme, mi Uber había llegado. No verifiqué la placa.

1:46:28 Confié en que se acercó y bromeó diciéndome. Perdón por la demora. Tuve que lidiar con mi novio cuando acepté el servicio. Sí, mi chofer era una chica, aparentaba unos 25, 2 años menor que yo. Consideré subirme en los asientos de atrás y recostarme, pero era muy linda, sin intención de resistirme a su encanto. Me senté de copiloto y andamos. Tenía gran carisma. No le gustaba el silencio y siempre buscaba un tema de qué hablar, así que decidí preguntarle que era lo que había sucedido con su novio.

1:47:10 Al momento en que aceptó el servicio de Uber, comenzó a contarme que era un poco celoso y que varias veces le exigía el celular para confirmar que ella no le era infiel con nadie. El problema se intensificó cuando ella se negó y tuvieron una fuerte discusión. No lo pregunté. Pero deduje que su novio estaba con ella al momento en que aceptó mi tarifa, ya que dudo mucho que una llamada La Haya retrasado tanto. Llegó casi 1 hora después de que lo pedí. Estaba muy borracho, era evidente incluso para ella, pero no pude evitar notar que iba muy despacio. Le tomaba mucho tiempo pasar de una calle a otra. No comprendía por qué.

1:48:00 La. Carretera estaba sola, casi no había autos. También noté que cuando el semáforo estaba en verde, ella reducía drásticamente la velocidad hasta que este cambiaba a rojo y se detenía. Estaba claro que no quería llegar con rapidez a mi destino, pero era absurdo lo que hacía, así que se lo dije de manera amable. Le pregunté por qué iba tan lento. El auto a veces señalaba que la velocidad no superaba los 10 km/h. Ella sonrió y dijo que estaba pensando en cómo reconciliarse con su pareja y que por la distracción, bajaba la velocidad para evitar un accidente. La manera en que me lo dijo fue tan convincente que no dudé. Sonaba muy segura de sí misma y al mismo tiempo apenada por mi queja.

1:48:56 Pero eso no hizo que fuese más rápido. Siguió avanzando con la misma lentitud que al principio no iba a comenzar una discusión. Así que tomé mi celular y le escribí a mi novia contándole lo que ocurría con la chica del Uber. Inmediatamente ella me pidió que le enviase el link con mi ubicación en tiempo real, ese que la APP ofrece justo cuando iba a hacerlo. ¿La chica me interrumpió preguntándome, hablas con tu pareja? Cuando le respondí que sí, pidió insistentemente que le mostrase una foto.

1:49:37 Apenas podía escribir, así que le mostré la foto que mi novia tenía en WhatsApp y comenzó a halagarla diciendo que era muy linda, que le gustaba su cabello y esas cosas. Luego me pregunto cómo nos habíamos conocido y fue cuando guardé mi celular, ignorando a la petición que mi novia me había hecho. Comencé a contarle cómo nos habíamos conocido, lo mucho que me costó conquistarla y esas cosas. Después de unos segundos llegó una notificación a mi celular, lo saqué para mirar de qué se trataba, ya que no sonó como un mensaje ordinario.

1:50:21 Se trataba de la APP de Uber que me notificaba que mi chofer había llegado, pero que yo me encontraba muy lejos del lugar donde debía recogerme. Recuerdo recuperar gran parte de mis sentidos al leer eso, pero antes de asustarme o pensar cualquier otra cosa, decidí preguntarle a la chica si su Internet funcionaba correctamente y le mostré la notificación que la APP. De Uber. Me había enviado. Ella bromeó nuevamente y me dijo que debía tratarse de un error, pero yo no recordaba haberla visto usar su celular al momento en que me Subí al auto, por lo que no pudo confirmar nada para salir de dudas, le pedí que confirmara el servicio, así me llegaría la notificación y podía tranquilizarme. Ella amablemente dijo que lo haría. Así que sacó su celular y comenzó a teclear. Yo estaba esperando alguna notificación de la APP que me diera tranquilidad, pero los segundos pasaban y nada llegaba y cuando creí que no podía estar más nervioso, ella comenzó a subir la velocidad.

1:51:42 Insistí unas 2 veces más, pero ella seguía diciendo que no tenía cobertura en su red y que por eso tardaba. No le pregunté más nada, pero algo pasaba de nuevo. Tomé mi celular para comentarle a mi novia y enviarle la ubicación en tiempo real, pero como si de un golpe de mala suerte se tratase, mi celular quedó muerto. Ya no tenía carga y se me hizo imposible comunicarle lo sucedido a mi pareja. Respiré profundo y comencé a mirar a los lados. Casi no iba a esa parte de la ciudad, por lo que no podía estar seguro si íbamos camino a casa. O a otra.

1:52:27 Dirección y eso empeoraba el cómo me sentía. Ella se había dado cuenta de que mi celular se había quedado sin batería por los intentos que hice para encenderlo, así que sacó un cable USBY lo conectó al auto Ofreciéndomelo para volver a tener carga. Me pareció amable y no miento. Eso me trajo un poco de tranquilidad. Ojalá hubiera sabido que dicha relajación se iría al momento en que mi móvil encendiera. Al hacerlo había otra notificación de la APP de Uber. Esta vez no era un mensaje genérico, sino alguien que decía que era el chofer del auto que yo había pedido. Preguntándome dónde estaba y que él me estaba esperando en la gasolinera frente al lugar donde se celebró el concierto al que asistí.

1:53:24 Fue entonces cuando me di cuenta de que me había subido al auto equivocado y era así. Nunca me llegó confirmación del servicio por parte de la chica y nunca llegaría. Este no era el auto que yo había pedido y se hizo obvio que sea donde sea, que nos estábamos dirigiendo. No era hacia mi casa. Comencé a quitarle importancia a lo linda que era ella y le exigí que detuviera el auto, que éste no era el Uber que yo había pedido y que me había estado mintiendo todo este tiempo. Incluso le ofrecí pagarle la tarifa sin ningún problema, pero que detuviera el auto.

1:54:09 Es increíble como una persona puede recuperar sus sentidos perdidos por el alcohol. Cuando de miedo se trata y si estaba asustado, no sabía dónde me encontraba y si desconectaba mi celular iba a ser cuestión de tiempo para que muriese nuevamente la chica no me hizo caso, no se detuvo y mi cuerpo quedó helado cuando una voz gruesa y masculina habló desde los asientos de atrás. ¿Cuál es la prisa? Estamos por llegar. Volteé rápidamente y encendí la linterna de mi celular. Mi cuerpo comenzó a temblar ante la impactante escena que mis ojos me estaban mostrando en los asientos traseros. No había nadie estaba seguro de lo que había escuchado. No era un truco, no se sintió como una bocina o un parlante. Alguien me había hablado a mis.

1:55:07 Espaldas sabía que era tonto. Pero le pregunté a la chica si había escuchado lo que acababan de decirme y ella sonriendo me dijo que lo mejor era que me pusiera el cinturón de seguridad. Para ese momento había perdido la noción de cuánto tiempo había dejado de ver el camino. ¿Por dónde íbamos? Cuando volví a mirar al frente, ya no pasábamos edificios o casas, sino árboles en una carretera de sólo 2 carriles. Estábamos fuera de la ciudad, pero como me preguntaba cómo era posible haber salido de las calles tan rápido, mi celular estaba encendido, así que decidí que era momento de entregarme a los brazos del miedo y la desesperación. Traté de abrir la puerta y como era de esperarse, estaba atrancada.

1:56:05 Pensé que que aunque hubiera logrado abrirla. Saltar no era una opción, el auto iba muy rápido. Si lo intentase podría morir. Y por unos segundos pensé si eso era mejor, a lo que más adelante podría pasar debía ser algo inmediatamente, así que tomé el volante a la fuerza y ella retiró sus manos. Pero para sorpresa mía, este no se movía, parecía una piedra. De un grito ahogado le exigí que retirase los pies de los pedales del auto, pero al hacerlo nada ocurrió. La velocidad no se redujo, ni siquiera cuando bruscamente pasé mi pie al lado del piloto y pisé el freno. Ya no tenía caso el gritarle a la. Chica, algo estaba.

1:56:55 Ocurriendo con el auto, comencé a sudar frío y mi cuerpo no dejaba de temblar. Ella seguía sonriendo, como si intentase darme algún tipo de seguridad, pero ya había quedado claro que sus intenciones no eran buenas. ¿En mi desesperación y a punto de soltar una o 2 lágrimas le pregunte qué es lo que quieren? A lo que ella me respondió, porque asumes que no estoy sola. Le había dado más importancia a eso que a la cuestión de cuáles eran sus intenciones. Nunca le había puesto una mano encima a una chica, pero esa vez estaba a punto de hacerlo. Mi vida corría peligro y lo peor es que ella me miraba a mí y no al frente.

1:57:46 Parecía que el auto se manejase solo y creí que ya me había vuelto loco, pero pude ver las luces de algunos autos que venían de regreso. Eso estaba pasando, era real y eso era todo lo que mi mente podía pensar. No te abrocharas el cinturón de nuevo escuché la misma voz en los asientos traseros como la primera vez. Encendí mi linterna e iluminé todo el auto, pero no había nadie. La chica se burlaba al ver mi mirada horrorizada. Cerrando sus ojos y llevándose las manos a la boca, como si de un acto de ternura se tratase.

1:58:31 ¿Me preguntaba como una persona que expresa tanta seguridad podría hacerme eso? Y ni siquiera yo estaba seguro de lo que ocurría. En cualquier momento. Podríamos estrellarnos y morir, pero a ella ni le importaba. No sé si era el alcohol o el miedo, pero algo estaba impidiendo que cayera desmayado. No podía con tanto. Agarré mi celular para llamar a emergencias, pero no había señal. Estábamos muy lejos, no había nada que pudiera hacer y la desesperación fue tanta que comencé a llorar. En ese momento escuché el sonido del seguro de la puerta quitándose no lo confirmé, pero estaba casi seguro de que la puerta podría abrirse si lo intentase. Recuerdo que miré por el vidrio por varios segundos, hasta que la chica, en tono de burla, me preguntó si iba o no a saltar. Más que una duda, sonó como si me estuviese retando. Volteé a mirarla y observó mis lágrimas. Fue entonces cuando múltiples Risas comenzaron a escucharse en los asientos traseros.

1:59:47 No solo eran Risas masculinas, sino también femeninas. Hice por tercera vez la inspección con mi celular, pero aunque no logré ver nada, las risas no paraban. Era imposible saber de dónde venían, pero las escuchaba como si esas personas estuviesen frente a mí. Cuando volví a mirar por el vidria de la puerta, los insultos de esas Risas comenzaron a escucharse cobarde, miedoso y otros. Mi cuerpo ya ni siquiera me respondía y deje caer mi celular. Hasta que entre todas esas burlas alcancé a escuchar, no te pondrás el cinturón. Era la voz masculina que había escuchado Por Primera Vez. Casi involuntariamente tomé el cinturón y lo abroché rodeando mi cuerpo.

2:00:42 Instantes después de hacerlo sentí un fuerte impacto, como si el auto hubiese chocado con algo. Fue entonces cuando perdí el conocimiento sin saber que había ocurrido. Pero recuerdo algo cuando abroché mi cinturón, la chica que conducía ya no estaba ahí, había desaparecido. Desperté tirado en el piso, justo en el mismo lugar donde estaba esperando mi Uber. Me puse de pie y en mi mano estaba el celular. Mi novia me había dejado muchos mensajes. Preguntándome por qué no le respondía, y si todo estaba bien, minutos después un chevrolet negro se estacionó frente a mí con los vidrios arriba.

2:01:30 Al bajarlos observé a la misma chica que confundí con quién en realidad era mi Uber. Pero esta vez no estaba sola de copiloto. Había un chico moreno, robusto y con barba en los asientos de atrás. Había 3 chicos ebrios. Ella amablemente me preguntó si el concierto ya se había acabado, pero quedé helado. No tenía fuerzas para responderle y mucho menos voluntad. Fue un momento vergonzoso y la chica no tuvo más remedio que decir o K gracias. Fui la burla de ellos, pero lo que me dejó peor fue que antes de que subieran los vidrios. El chico que estaba de copiloto me dijo, No te olvides de abrochar tu cinturón.

2:02:22 Después de decirme eso, se marcharon entre Risas. Minutos después llegó un auto con las mismas descripciones que decía la APP de Uber Corroboré el número de la placa y si era ese el chofer era un señor de edad, Aparentaba unos 50. Se disculpó diciendo que había demorado porque casi no conocía esta parte de la ciudad. Subí al auto e inmediatamente me llegó la notificación de Uber confirmando el servicio y preguntándome si ya me encontraba en camino a mi destino. Guardé silencio durante todo el viaje hasta que llegué a casa y ni siquiera yo pude saber cómo logré dormir a la mañana siguiente.

2:03:14 Estaba listo para contarle lo sucedido a mi mejor amigo y a mi novia, pero indagando en Facebook encontré la noticia de que un chico había muerto en la vía saliendo de la ciudad. Al parecer estaba ebrio y el auto chocó con un árbol al salirse de la carretera. Lo curioso es que no había conductor y el chico quien estaba en el asiento de copiloto. No tenía el cinturón de seguridad abrochado. Apenas pude contar algo sobre lo que me había pasado. Varias semanas después. Mi mejor amigo pareció haber escuchado el mejor chiste del mundo al escucharme y mi novia dijo que eso sólo lo decía como excusa para no contar lo que realmente había sucedido.

2:04:04 Después de que salí del concierto, el no responderle los mensajes le dio fuerzas a su versión. Pero yo estaba seguro de que le había respondido. Nunca volví a ver a esos chicos, pero tampoco regresé a esa zona de la ciudad. No lo haría por nada del mundo. A veces recuerdo lo sucedido y me erizo sintiendo frío cada que la brisa rebota en mi piel. Esa historia nunca más la volvería a contar y hasta el sol de hoy la recuerdo como si hubiese sucedido hace horas. Un placer, querida comunidad.

2:04:49 Traigo ante ustedes un relato que marcó mi vida tanto para bien como para mal, y la experiencia tan desafortunada que tuve que vivir para darme cuenta de mis errores. El mal habita en todos lados y a veces es el mismo el que se encarga de hacer pagar a las malas personas. Me mantengo en el anonimato por razones que pronto descubrirán. Espero les guste y sirva de enseñanza. Era un día como cualquier otro, un martes, si mal no estoy. Me había estacionado con unos amigos en las afueras de un centro comercial de la Ciudad de México, esperando tener pasajeros. En vista de que la situación no parecía muy prometedora, decidí circular por las calles.

2:05:39 No tenía tanta fe en que fuese un día tan productivo. Pero debía dar mi mayor esfuerzo. El primer pasajero fue un estudiante, iba para una universidad que estaba a poco más de media hora en el camino. Me dijo que iba tarde, era su primer día y había decidido ir en taxi, ya que no sabía moverse muy bien con el transporte público. E intentarlo esa vez provocaría que llegara todavía más tarde. Ya tenía experiencia con pasajeros así, así que escogí bien mis palabras hasta que le revelé el precio del viaje, el cual era el doble de lo que justamente le debía cobrar. Vi la expresión de asombro en su mirada, pero al llegar a la universidad me los pagó sin falta. Tenía la mala costumbre de hacer eso con las personas, que se notaba que eran muy inexpertas.

2:06:40 O fáciles de engañar con algunas me había comportado como la peor persona del mundo. Tal vez arruinándoles el día con mi actitud irritable, pero me importaba más el dinero. Sacaba mucho más provecho cuando llevaban de 3 o cuatro personas, en especial a adolescentes que venían de una fiesta o discoteca. ¿Era una mala acción a la que me había acostumbrado? Sí. Pero me segó tanto que no me di las consecuencias que ni en 1000000 de años me imaginaría que pasarían después del almuerzo, recogía un hombre con traje y un maletín en sus.

2:07:24 Manos. Parecía abogado o empresario de esas personas que pagan lo que sea en un taxi porque el dinero le sobra en cantidad. Bueno, de esas. En el camino traté de meterle conversación, pero me daba respuestas tan secas que me daban la impresión de que no quería hablar con nadie. Así que guardé silencio sentado detrás de mí. En la ventana opuesta me hizo una pregunta que me dejó pensando muy bien mis palabras antes de responder, era una suerte que estuviésemos detenidos en un semáforo en rojo en ese momento.

2:08:06 ¿O hubiera perdido la concentración? Ese hombre me preguntó. ¿También me vas a cobrar el doble, como al estudiante y de todos de los que te aprovechas? Lo miré por el espejo retrovisor, me miraba fijamente con el entrecejo fruncido y una mirada que parecía que tuviera ganas de darme varios golpes en la. Cara me hice el tonto y le dije que no sabía a que se refería. Se sintió muy extraño cuando me dijo que lo había visto todo, como si de un policía encubierto se tratase y eso me asustó mucho. De nuevo me negué y dije que tal vez estaba confundido. Apresuré el paso para dejarlo en la dirección que me había dicho. Cuando detuve el auto sacó 2 billetes, me los arrojó y me dijo, Es una lástima que Gloria tenga que pagar por tu culpa. Luego se bajó y se me perdió de vista, recogí los billetes con mi pulso tembloroso.

2:09:11 Ya que Gloria. Era el nombre de mi madre. ¿Cómo sabía eso? Ella se encontraba internada en una clínica. El cáncer había empeorado y los tratamientos eran poco efectivos. Tuve miedo, no sólo por mí, sino por mi madre. En verdad ese hombre sabía mucho. Esperaba no tener que volverlo a ver más nunca en mi vida, pero eso último que me dijo me dejó pensando la siguiente pasajera era una maestra, la VI frente al Colegio, Estirándome la mano. Esperaba que tener una conversación con ella me despejara la mente. Ella siempre eran sociables y muy agradables. Se sentó en el asiento de copiloto. Era inusual que lo hicieran.

2:10:02 En especial las mujeres. Pero no le dije nada. Me dio la dirección de su destino y me puse en marcha. Me preguntó si no le molestaba que usará el espejo de tocador para hacerse un ligero retoque en su maquillaje. Le dije que no había problema y se puso en lo suyo. Mientras estaba en eso me dijo que buen chico es Andrés. Lástima que te hayas aprovechado de él. En su primer día de clases abrí mis ojos como campanas y el corazón se me acelero. Era la segunda persona en el día que me hablaba sobre el acto deshonesto e injusto que le había hecho a ese muchacho, como lo sabían de nuevo me hice el tonto y lo negué con una sonrisa fingida, como si no entendiera sus palabras, pero la verdad. Era que comprendía cada sílaba, guardo el espejo del tocador, metió su lápiz labial en el bolso de mano y luego concentró su mirada en mí.

2:11:09 Me dijo que ellos lo veían todo y que aunque no se metían en todos los actos injustos, era de muy mala suerte ser escogido por ellos y recibir su castigo. Le pregunté, qué clase de castigo entonces me sonrío. Con preguntarle eso me delaté por completo y el miedo me invadió. No parecía una simple maestra. Su mirada angelical cambió completamente cuando le hice la pregunta. No me hubiese librado de nada si no la hubiera hecho, pero sí lo empeoró todo. Llegamos a su destino, me pagó sin siquiera yo haberle dicho cuánto era y antes de salir del auto dijo, pobre Gloria. Y cerró la puerta con fuerza.

2:12:00 El estruendo me hizo pestañar. No entró a ninguna casa, solo caminó por la acera y se perdió de vista al cruzar en una esquina. Pasaban tantas cosas por mi cabeza que no supe que pensar. Quería irme a casa, pero no había hecho suficiente dinero por el día. Ni siquiera lo mínimo que me estipulaba debía seguir laborando. Aunque mi mente fuera un caos con lo que había pasado, ya había decidido no abusar de la inocencia o inexperiencia de las personas. Pero el día estaba lejos de terminar.

2:12:40 Mi siguiente y última pasajera fue una anciana. Se sostenía con ayuda de un bastón y a duras penas pudo alzar la mano para hacerme la seña de que me detuviera. Parecía la persona más amable del mundo. Yo mismo la ayude a subirse en los asientos de atrás y no dejaba de darme las gracias y decir que era un buen hombre. Emprendimos el viaje. Me estaba diciendo que disfrutaba ver a la gente en los centros comerciales, salir a caminar, pasear por las escuelas, etcétera. Me sorprendí de que le gustara caminar tanto en las condiciones en las que estaba, pero sin duda era admirable.

2:13:26 Me preguntó por mis hobbies y le dije que me gustaba leer y a veces jugar fútbol con mis amigos. ¿Al escuchar eso me preguntó, y estafar a los vulnerables? ¿No lo vas a mencionar, Dios? Recuerdo las ganas de llorar tan intensas que sentí. Era otra, como los otros 2 pasajeros, lo sabía todo ya el cómo no era importante, nunca iba a descubrirlo. Esa vez no pude hacerme el tonto, así que le dije que reconocía mi error y que no lo volvería a hacer. La anciana me dijo que eso no era suficiente, que si no fuera por el miedo que yo sentía no me hubiera atrevido a cambiar, así que ellos.

2:14:14 Se asegurarían de que fuese permanente. Esa fue la peor amenaza que alguien me haya hecho jamás. Y lo peor era que no sabía lo que me iban a hacer hasta que recibí una llamada. Era de la clínica en la que estaba mi madre. Me informaron que había perdido la vida. Su corazón se detuvo repentinamente y no hubo nada que pudieran hacer para salvarla. Colgué. Me estacioné a un lado y partí en llanto estrellando mi frente contra el volante. La anciana ni siquiera se compadeció. Era evidente que ella y los otros 2 sabían lo que pasaría o tal vez lo habían provocado.

2:15:00 En un tono despreciable me dijo que ni me molestara en llevarla. Ella iría sola. Bajó de la auto sin aparentar dificultad para moverse o caminar. Y observé cómo se alejaba sin ayuda del bastón. Ese día perdí a mi madre. Mis actos provocaron tal castigo, pero sigo pensando que fue injusto. ¿Es decir, cuántas personas hacen cosas mucho peores a esa y ni siquiera reciben su castigo? Les entrego esta historia escribiendo las últimas partes del relato con el corazón desgarrado. Y espero sirva de advertencia para aquellos que se aprovechan de los demás.

2:15:53 Querido espectador, hágame saber en la caja de comentarios qué opina al respecto de estas historias de taxis. Me ayudaría mucho a seguir creciendo si comparte el contenido con su amigo o su. Amiga. Sin más me despido, no sin antes desearle dulces pesadillas, buenas noches y hasta la próxima.