March 20, 2026

4 ATERRADORES RELATOS DE MILITARES | Historias Reales de Terror en el Ejército

4 ATERRADORES RELATOS DE MILITARES | Historias Reales de Terror en el Ejército
4 ATERRADORES RELATOS DE MILITARES | Historias Reales de Terror en el Ejército
Inframundo Relatos De Terror
4 ATERRADORES RELATOS DE MILITARES | Historias Reales de Terror en el Ejército

Esta noche no escucharás simples historias.Escucharás relatos de militares que vivieron experiencias imposibles durante operativos, entrenamientos y misiones en lugares donde algo más habita entre la oscuridad.Historias contadas por quienes aprendieron que no todo enemigo es humano…y que hay zonas donde ni el ejército debería entrar. DESENTERRANDO SOLDADOS – Rodolfo PérezDurante una misión en la sierra, un grupo de soldados es enviado a remover un terreno aparentemente abandonado. Lo que encuentran bajo la tierra no solo rompe el silencio del lugar, sino que deja claro que algo nunca debió ser despertado.SERES EXTRAÑOS – Fabián RuelasEn un patrullaje nocturno, una escuadra detecta movimientos entre la maleza. No hay animales, no hay personas… solo presencias que observan desde la oscuridad y se mueven de formas imposibles.ENTRENAMIENTO DE MUERTE – Esteban OrtizLo que parecía un ejercicio rutinario se convierte en una experiencia aterradora cuando los soldados comienzan a desaparecer uno por uno. Nadie da la orden de detener el entrenamiento.ATACADOS POR UNA BRUJAEn una comunidad aislada, los militares son enviados a contener disturbios. La población habla de una mujer que no es humana. Esa noche, varios soldados regresan… pero no todos vuelven iguales.DISFRUTA DE:00:00 HISTORIAS DE MILITARES00:51 DECENTERRANDO SOLDADOS – RODOLFO PEREZ11:57 SERES EXTRAÑOS – FABIAN RUELAS20:12 ENTRENMIENTO DE MUERTE – ESTEBAN ORTIZ31:10 ATACADOS POR UNA BRUJA#RelatosDeMilitares #HistoriasDeTerror #inframundorelatos Las historias de terror de esta noche están relacionadas con:relatos de militares, historias de militares reales, experiencias paranormales en el ejército, terror en la sierra, soldados y brujería, encuentros paranormales militares, misiones malditas, seres extraños en la sierra, historias de terror reales, relatos del inframundo, miedo nocturno, terror militar.

0:08 Muy buenas noches, querida familia del Inframundo, los saluda su amigo Alejandro. ¿Quizás eres guardia de Seguridad, Policía dando su rondín en la madrugada militar en servicio o simplemente ya estás acostado? Escuchándonos una vez más. Los relatos que estás por escuchar vienen de hombres entrenados para no sentir miedo, pero esa noche no pudieron ignorarlo. Espero que disfrutes de estos cuatro relatos paranormales ocurridos a militares sin más comenzamos al contar esta historia, prefiero no dar mi nombre real.

1:00 Además, no aporta nada en el desarrollo. Trataré también de no ser tan específico con algunos detalles. Por respeto a los involucrados, solo me queda decir que lo que a continuación cuento realmente sucedió muy buenas noches, comunidad del Inframundo. Esto pasó en 1990, era miembro del ejército mexicano de cierto batallón de infantería. Entonces me tocaba hacer recorridos en los pueblos y comunidades más apartadas de las grandes ciudades, algunas, e incluso perdidas entre la sierra.

1:40 En esos lugares olvidados, donde se rigen por usos y costumbres, se escriben otras historias, se cree en otras cosas y se llevan a cabo otras prácticas, pero sobre todo. Sus creencias sobre lo paranormal son muy arraigadas. En una ocasión nos tocó ir a uno de estos lugares. Era una misión de búsqueda y rescate de militares que no habían regresado. Se sabía que estaban vivos, pero prisioneros por los propios civiles. A pesar de esa información, la orden era regresar con ellos.

2:21 Estuvieran vivos o muertos y se tenía que cumplir a cómo diera lugar. Junto con 19 soldados más, formamos un pelotón, llegamos a la capital de ese Estado y todavía ahí se nos incorporaron 5 militares más, quienes conocían muy bien toda esa región e incluso hablaban varios dialectos. Entonces ya íbamos a lo seguro. Por horas nos internamos en la sierra, hasta que por fin dimos con el lugar. Era un caserío donde la mayoría de las viviendas estaban construidas con cartones y maderas ya roídas por el tiempo, prácticamente se encontraban sumido en el miedo de la oscuridad, como serían cerca de las 4:00 de la mañana. Decidimos esperar a que amaneciera y así hablar con los pobladores para ver qué sabían sobre el paradero de los 10 soldados.

3:23 Nos quedamos arriba de las camionetas en escuchando el insistente ladrar de los pocos perros del lugar antes del amanecer. Los ladridos dejaron de escucharse entonces muy a lo lejos, confundiéndose entre las sombras. Miramos pasar siluetas. Muchas de ellas, como si fuera una peregrinación silenciosa por el modo de caminar y por sus figuras, no parecían personas normales. Solamente las observamos, cruzaron todo el caserío hasta desaparecer entre el monte. Minutos después, los perros siguieron ladrando.

4:05 Nos preguntamos qué podría ser eso, pero nadie tuvo una respuesta. Apenas dieron las 6:00 de la mañana. Aparecieron las primeras personas, seguramente campesinos. Empezaron a sacarnos la vuelta y nos miraban con recelo. El comandante fue a la pequeña y única tienda que había ahí. Le dieron algo de información. Tenía que ir a la casa de un tal ruperto. ¿Quién era el encargado? Él era el único que podía dar santo y seña de las cosas que pasaban en esa comunidad. 2 compañeros y yo lo acompañamos.

4:48 Don Ruperto era un hombre bastante alto y fornido, se encontraba fuera de su casa junto con otros 2 hombres. Los 3 armados voltearon a vernos y ya no nos quitaron la vista de encima hasta que llegamos con ellos. Sin tantos rodeos, el comandante, después de saludarlos, les dijo que andábamos buscando 10 militares perdidos y que teníamos la confirmación que se encontraban en esa Comunidad. Les pregunto si sabían algo al respecto. Los 3 hombres se miraron, algo se dijeron en dialecto. Luego el señor Ruperto movió la cabeza de manera positiva. Sin quitarle la mirada al comandante, le dijo que los soldados ya no tenían vida, que mejor no regresáramos por donde habíamos llegado, porque ahí había fuerzas que no podíamos combatir con balas.

5:49 Después de darle a entender que retirarnos no era una opción y que no regresaríamos sin nuestros compañeros, ese señor Levantó su brazo y apuntando hacia la sierra. Nos dijo que los soldados se encontraban enterrados en un lugar llamado las sombras. Éramos libres de ir a investigar, pero que teníamos que saberlo. Lo que habitaba ahí no nos permitiría desenterrar ningún cuerpo. Escuchar eso fue extraño para que esos hombres supieran que todos estaban dispuestos a enfrentar a lo que fuera. Le pregunté cuál era el camino.

6:32 Me contestaron que no había uno como tal, pero que había una vereda marcada con las pisadas de los muertos. Siguiéndolas llegaríamos bajo la mirada de esos hombres. Regresamos a las unidades y ya todos los 25 militares nos metimos a la sierra rumbo a ese lugar que nos habían indicado. Lo hicimos a pie porque la sierra estaba tan tupida por ahí que era impenetrable para los vehículos. Por unos 15 minutos avanzamos siguiendo lo que nos habían dicho aquellos hombres. Sobre la angosta vereda había infinidad de huellas, pisadas, principalmente de adultos, todas de Pies Descalzos, aunque eso no nos aseguraba que eran de muertos. Llegamos a un punto que todo el lugar se encontraba en silencio. Caminamos unos minutos más.

7:35 Como no llegábamos a ninguna parte, pensamos que nos habían engañado. No se veía ningún claro. Todo era monte seco y tupido. Había muchas ratas y algunas telarañas. Pareciera que nadie se paraba por ahí. Alguien apuntó con su dedo para decir que por allá había unas cruces. El panteón, si se la pudiera decir así, no tenía una. Cerca se encontraba e incluso entre los matorrales. Las tumbas eran solo montones de Tierra, algunas quizá las más recientes. Tenía una cruz hecha con pequeños troncos, pero en su gran mayoría.

8:21 Estaban cubiertas con hierbas. Caminamos en medio de muchas sepulturas, demasiadas para una comunidad tan pequeña. Tuvimos que dispersarnos para abarcar más terreno y encontrar rápido a los soldados porque se estaba pasando el tiempo. Muy al final estaban las tumbas recientes. No tenían una marca o una cruz, pero el simple hecho de que fueran exactamente 10 nos decía que ahí estaban nuestros objetivos. Era verdad lo que nos habían dicho. Ya estaban sin vida. Sacamos nuestras herramientas y nos pusimos a cavar.

9:03 Después de un poco más de 1 M estaban los cuerpos, pero extrañamente habían sido enterrados parados. Con sus cascos puestos y sus armas en las manos intentamos sacarlos, sólo que estaban rodeados de gruesas raíces. Todos los cuerpos estaban igual, algunos de ellos hasta con los ojos abiertos, todo así indicar que no los habían sepultado después de muertos. Al parecer la Tierra se los había tragado, por eso se encontraban en esa posición. Después de intentar sacarlos por todos los medios y darnos cuenta que sería muy difícil, nos tomamos un respiro.

9:49 Luego de unos minutos regresamos a intentarlo de nuevo. Nos sorprendimos al darnos cuenta que los cuerpos estaban enterrados de nuevo casi hasta la mitad. Lo que los estaban jalando eran esas raíces que, por cierto, algunos tenían forma de brazos. Poco a poco se iban sumiendo por más esfuerzos que hicimos. Los soldados volvieron a quedar totalmente enterrados. El comandante, sin salir de su asombro, les preguntó a los 5 militares si sabían que era todo eso. Según sus creencias, eran los muertos del lugar quienes los reclamaban.

10:31 Porque muchos de ellos habían sido víctimas de militares asesinados y esa era una forma de hacerlos pagar. Nos dijeron que mejor dejáramos las cosas como estaban, porque si se nos hacía de noche en ese lugar nos tocaría verlos. Tal vez hasta seríamos atacados, porque después de las 12:00 se salían los espíritus inmundos y si nos encontraban intentando sacar algo que les pertenecía. Todos terminaríamos igual, jalados hasta el fondo de la Tierra. Por suerte, el comandante no se aferró a cumplir la orden recibida. Regresamos siguiendo la misma vereda, pasamos todo el caserío sin decir una sola palabra.

11:18 Don Ruperto, junto con otros hombres armados, estuvieron vigilantes, no se movieron hasta que nos retiramos en el cuartel donde nos reportamos. El comandante cambió la versión. Dijo que buscamos por todas partes, pero que por lo menos en ese lugar nadie los había visto y nosotros no encontramos nada. Como militares. Se nos pidió que guardáramos silencio por respeto a los soldados muertos y Asus familias, y así lo hicimos. Bueno, hasta el día de hoy.

12:03 Muy buenas noches para todos los que escuchan este canal. Tengo alrededor de 2 años siguiéndolos. Mis experiencias favoritas son las de los traileros, aunque debo mencionar que me he animado a compartir la propia, ya que soy un militar siempre que escuchaba una historia de terror sobre soldados. Resultaba que sucedían muchos años atrás por lo mismo. Yo no creía que fueran ciertas. Además, yo pertenezco al ejército y nunca me había tocado pasar por algo sobrenatural o que tuviera que ver con fantasmas, criaturas o demonios. Pero una noche de verano, hace apenas unos cuantos meses, mire algo que hasta el día de hoy no le he encontrado una explicación lógica.

12:55 Y es lo que quiero compartir. En esa ocasión nos encontrábamos a mitad del monte, hacía mucho calor, ya era de noche, pero la Tierra seguía caliente, me había tocado la primera guardia por lo mismo, apenas serían cerca de las 12:00. Todo transcurría normal, si acaso se escuchaban los grillos y el aullar de los coyotes, pero muy a lo lejos no se miraba la Luna por ninguna parte. Entonces estaba bastante oscuro. Me quedé mirando al cielo porque una luz apareció como a unos 50 m de nosotros, así como un meteorito.

13:38 De pronto cayó al monte y todo se iluminó. Solo fueron unos instantes. Luego se desapareció. Fue extraño, pero ya nada se vio. De pronto. Algunas ramas crujieron detrás de mí. Volte sin levantar mi arma porque pudiera ser un compañero que regresaba de hacer alguna necesidad. Espere unos minutos y no apareció nadie de nueva cuenta. ¿Se escuchó ese sonido entonces? Ahora sí, apuré rumbo a esa parte del monte. Pregunté quién era, pero nadie me respondió con mi arma a la altura de mi hombro. Me fui acercando.

14:19 Me acuerdo que. Entrecerraba los ojos para ver si así lograba distinguir algo entre toda aquella oscuridad. Además, había matorrales y nopaleras muy altas que podrían esconder cualquier animal. Por un momento abandoné mi puesto y me puse a observar el monte tramo por tramo. Después de comprobar que no había nada, regresé, pero apenas tome posición. Nuevamente se escuchó ese trujir, sólo que ahora al voltear miré las ramas moverse. Algo iba avanzando de nuevo apunte y lo fui siguiendo con mi arma, hasta que se perdió entre las ramas.

15:05 Los sonidos de alguien caminando no dejaban de escucharse a unos 5 m de mí. Estaba dormido el comandante y lo iba a despertar para que. No se sorprendiera con lo que estábamos escuchando, tal vez pudiera ser coyotes hambrientos o cualquier otro tipo de depredador, cuando de pronto, en medio de aquellos matorrales aparecieron unos ojos eran grandes y brillantes. No podrían ser un felino porque estaban a la altura de una persona de por lo menos 190 cm. Por unos instantes me pareció que me observaba.

15:49 Miré que venía avanzando despacio hacia mí. Entonces le grité que se detuviera. Al no hacerlo, disparé. En ese momento desapareció. Todos los compañeros se levantaron alarmados, preguntando qué había ocurrido, sin dejar de apuntar hacia el monte, les dije lo que había visto, si era un animal. No encajaba en ningún perfil conocido. Por unos minutos todos estuvimos apuntando por todas partes, pero nadie logró ver nada. Además, tampoco se escuchaba algo extraño, aunque todavía me faltaba 1 hora para terminar guardia, otros 2 soldados se quedaron despiertos al abarcar más espacio, había más seguridad, así que fueron pasando los minutos. Parecía que todo había vuelto a la calma. Me iba a retirar a descansar cuando de nueva cuenta mire aquellos ojos ahora mucho más altos, tal vez 2 M y medio les hice una señal a los guardias, quienes al verlos también apuntaron presintiendo el peligro. El animal se metió entre todos los matorrales, mostrando así una inteligencia.

17:07 Entonces, segundos después, comenzó a correr a nuestro alrededor. De nueva cuenta se levantaron todos los soldados porque ahora sí se escuchaba cuando corría por entre el monte. Los hombres se dispersaron por todo el campamento. El sargento dio la orden de no disparar a menos que el objetivo estuviera 100% visible. Entramos en tensión porque los movimientos ahora eran en 2 partes al mismo tiempo y aparecieron otro par de ojos. Sólo que esa criatura no se dejaba ver, nos observaba desde la oscuridad. Me acuerdo que apunté hacia otro sitio, porque de entre las ramas se levantó otra criatura.

17:53 De esas, como si fueran lucecitas, fueron apareciendo ojos. Muchos de ellos solamente las veíamos. Una cosa era evidente, esos no eran animales. Con lo poco que podíamos ver hoy puedo asegurar que eran seres alargados, algunos alcanzando hasta 3 m de altura. Además, eran muy delgados y de color oscuro. Se escuchaban zumbidos de un lado al otro, hasta parecía que así se comunicaban entre ellos. No sé por qué motivo, pero el ambiente se tornó frío, tanto así que salía un poco de humo al respirar.

18:38 Todo resultaba tan extraño, pero pudimos guardar la calma. Lo primero que se me vino a la mente era que esos seres eran extraterrestres. Quizás el comandante también lo pensó porque dio la orden de no dispararles. Y agregó, nada podemos hacer contra ellos. Hoy sé que tenía razón. De un momento a otro. Todos esos ojos desaparecieron. Fue como si hubieran cerrado los párpados o simplemente desaparecido, solo que todos al mismo tiempo el monte quedó totalmente oscuro y en el más completo silencio. Por mucho tiempo estuvimos apuntando hacia la oscuridad del monte.

19:24 Ya no dormimos esa noche ahí vigilantes. Nos quedamos hasta el amanecer en silencio cuando hablamos entre nosotros. Algunos tenían versiones diferentes de lo que ocurrió, otros no recordaban nada. Entonces todo fue confusión. Todavía por 2 noches más estuvimos patrullando toda esa parte, pero por suerte, ya sin ninguna novedad, aunque algunos de aquellos soldados no lo recuerdan y hasta dudan y nos cuestionan que haya sucedido una cosa así, la realidad es otra. Esa noche de verano tuvimos un encuentro con extraterrestres y eso es algo que nunca voy a poder olvidar. Muy buenas noches a todos.

20:21 Digamos que mi nombre es Esteban Ortiz. Allá por 1972 fui recluta en el ejército. No era un novato cualquiera. Por mis habilidades fui de los pocos que sobresalimos de todos los demás, entonces nos llamaron aparte, mientras el resto se quedaron en el cuartel a marchar a nosotros, 12 en total, nos mandaron a un lugar de adiestramiento allá por el estado de Chihuahua, en ese tiempo apenas pasaba de los 19 años. Durante el traslado nos avisaron que a donde llegaríamos eran, por decirlo de algún modo, instalaciones secretas que prácticamente nadie conocía. De hecho, ese campo de entrenamiento se encontraba en un rancho particular.

21:13 Como nadie sabía de él, le llamaban el campo fantasma. Al llegar nos dimos cuenta que era un lugar bastante grande, con áreas de tiro y algunas lagunas. El entrenamiento lo llevaríamos a cabo sólo nosotros 12. Aparte de quienes nos iban a preparar, no había nadie más. Platicamos un rato porque apenas nos conocíamos entre nosotros. Como a las 6:00 de la tarde. Nos avisaron que esa misma noche empezarían a prepararnos para un grupo de Élite. Yo no lo podía creer, para eso había entrado al ejército.

21:53 Ese era mi sueño y estaba a punto de lograrlo en corto tiempo me juré que pondría todo mi empeño para lograrlo. Cuando se llegó la hora, subimos a una camioneta de retilas y nos llevaron a un lugar del rancho bastante alejado de donde estábamos instalados. No llevamos mochilas, solo nuestros uniformes. Quizás eran unos 5 km de puro monte. Nos dijo el comandante que antes de prepararnos tendríamos una dura prueba. Era precisamente llegar a nuestros dormitorios caminando. Tendríamos que lograrlo antes del amanecer porque sino nos regresaría al cuartel. Él que lo hiciera a tiempo sería parte del grupo. Sonreí, porque se escuchaba fácil. Ni siquiera había que correr.

22:47 Nos dijeron que teníamos que ser fuertes. Con un tono bastante serio, nos desearon buena suerte y se marcharon. Nos miramos unos a otros porque eso sonó extraño y comenzamos a caminar en medio de toda aquella oscuridad. Serían alrededor de la medianoche, haciendo cálculo, los 5 km los podríamos recorrer en tan sólo 2 horas, y eso caminando tranquilamente. Entonces no había ninguna prisa. No alcanzaba a comprender en dónde estaba el reto. Llevaríamos apenas algunos 400 km. Cuando algo se nos echó encima ni siquiera pude identificar lo que era porque no llevábamos una linterna, pudiera ser un animal, pudiera ser un hombre o incluso un demonio. No hizo ningún ruido, pero nos atacó de manera despiadada. Hubo confusión, gritos y malas palabras. Nuestra única defensa era tirar golpes porque nos habían dejado en ese lugar sin ningún arma por varios minutos. Fue terrible.

23:58 Yo me defendí con todo contra esa cosa, aunque en varias ocasiones me di cuenta que peleaba con otros soldados. Mire que algunos comenzaron a avanzar deprisa. Entonces también lo hice. Como a 30 m adelante todo estaba tranquilo, así caminando de prisa, como íbamos, a alguien se le ocurrió contarnos, ya solamente éramos 10 volteamos para ver qué había sucedido con nosotros 2, pero era imposible mirar algo más allá de 3 M. Les gritamos varias veces pero no hubo respuesta. ¿Nos preguntamos qué íbamos a hacer además de los desaparecidos?

24:42 Todos estábamos golpeados. No sabíamos qué podría haber sido eso. Tal vez el ataque de un animal grande o parte de la prueba que teníamos que pasar. Aunque eso sonaba fantasioso, lo cierto era que no nos podíamos quedar ahí. En medio del monte de la oscuridad. Caminamos volteando para todos lados. Me acuerdo que se me erizó la piel porque muy a lo lejos. Se escucharon los gritos de nuestros compañeros, no, por eso nos detuvimos y lo aclaró. No fue por miedo, la verdad es que no se veía nada.

25:22 Después de caminar como 1 km, de nuevo sucedió y esa cosa se nos volvió a echar encima. Ahora agarré palos, piedras y lo que encontré para defenderme por unos minutos nos atacó con furia. Con la intención de acabar con nosotros, los gritos fueron tan aterradores que por un momento tuve miedo de morir. Así como llego ese animal. Así desapareció, dejando a unos cuantos compañeros heridos, no solo golpeados. Esta vez resultaron mordidos y con fuertes rascuños, quedando más confundidos que nunca.

26:03 Una cosa sí entendimos. La prueba que estábamos haciendo se trataba de sobrevivir. Me limpié la cara porque la tenía salpicada seguramente de sangre, tal vez mía y tal vez de los compañeros. Algunos hombres apenas podían caminar. Eso nos se estaba retrasando. Cuando llevábamos otro kilómetro recorrido vimos algo que pasó frente a nosotros. No lo podría describir de otra manera. Era una criatura extraña. Corría sobre sus patas traseras como si fuera un humano, pero parecía que tenía cabeza de perro.

26:47 Me dio un escalofrío porque era evidente que no era un disfraz o una figura de plástico para asustarnos. Era real. Lo supimos porque se escuchaban unos gruñidos gruesos. Secos como los de un animal hambriento. Lo peor era que nos estaba cazando de manera fría. Tuvimos que hacer un plan para poder avanzar. Nos dispersamos un poco, dejando a la suerte a quienes serían atacados la próxima vez. La idea era que mientras esa criatura estuviera agrediendo a alguien, los demás correríamos hasta ponernos a salvo. Quizás suene cruel, pero éramos militares.

27:30 Teníamos que aprender a dominar los sentimientos, así como los miedos y activar el sentido de la supervivencia. Todos lo entendimos así y estuvimos de acuerdo en hacerlo de esa manera. Nos faltarían como 2 km para llegar al rancho cuando esa criatura salió de entre unos matorrales y nos tapó el paso. Ahora sí, la mire bien y humano no era. En ese momento ya no importaba terminar la prueba, había que escapar de ahí o luchar por la vida. Algunos optaron por pelear, entonces, de nueva cuenta se hizo el caos, otros corrimos para todos lados. ¿Detrás de mí se escucharon gritos de dolor y de auxilio, pero qué podía hacer contra esa criatura? Corrí cuanto pude a todo lo que daba en las piernas. Trate de no perder el rumbo, porque perderme sería fatal. Los gritos se escucharon, aun cuando llegué al rancho ya nos estaban esperando los instructores con armas en mano, nos fueron atendiendo las heridas, conforme fuimos llegando al final fuimos 8 en total, algunos con heridas graves, pero todos con un tremendo susto. Esperamos más de 1 hora, pero nadie más apareció cuando salieron los primeros rayos del sol nos felicitaron. Dijeron que nosotros formaríamos

29:00 el Grupo Élite y de lo ocurrido ya no se comentaría nada, ni siquiera entre nosotros. Sin nombrar a la criatura. Nos aseguraron que no se podía acercar al rancho. Descansamos algunos días después empezó el entrenamiento por 2 meses. Fuimos preparados para misiones difíciles, ayudar en rescates. Ser letales contra el enemigo, pero sobre todo para sobrevivir a cualquier situación de peligro. Nos dieron un nombre y regresamos a la ciudad listos para cumplir cualquier misión. No fue una cosa de olvidar y ya por semana se escuchaba dentro de mi cabeza cómo resonaban esos gruñidos, pero sobre todo los gritos de mis compañeros. Cuando se hacía de noche me llenaba de ansiedad. Y dormía con mi arma entre las manos de nuestros compañeros, aquellos que desaparecieron esa noche. Por lo menos yo nunca supe a ciencia cierta qué fue lo que les pasó.

30:07 Tal vez fueron rescatados con vida y mandados a otra parte, o tal vez murieron bajo las garras de aquella criatura que no supimos que era por 15 años. Fui parte de ese grupo, aunque me tocó pasar por situaciones de riesgo. Nunca me tocó enfrentar un ser tan horrible como aquel. Esta historia, aunque me la han cuestionado hasta mi propia familia. La seguiré contando hasta el día en que muera. Hasta este punto del video. ¿Qué le han parecido estos relatos de militares? Lo leo en la caja de comentarios y también me gustaría saber su opinión. Al respecto de este nuevo formato de video un poco más oscuro, donde a lo largo del tiempo he recopilado algunos videos sin más, continuamos con los relatos. Hace años pertenecía a un grupo especial dentro del ejército en mi país.

31:20 Era un equipo cerrado, no cualquiera podría entrar en el. Aunque nos veíamos todos los días, ninguno sabía el nombre del otro, esto por nuestra propia seguridad. Entonces nos hablábamos por nuestros apodos. Éramos 8 integrantes, el perro, el toro, la pantera, el gato, el pollo, el zorro, la tarántula y yo el camaleón. Por lo mismo nos apodaban los animales. Nuestro Grupo era letal, temido hasta por nuestros propios compañeros. Y digo compañeros porque aparte de nosotros no teníamos amigos en el ejército, no era prudente.

32:06 Algunos del equipo se caracterizaban por ser hasta cierto punto despiadados a la hora de enfrentar al enemigo. La verdad, ninguno se tentaba el corazón. Esto generalmente no se escucha decir de un militar, pero donde habíamos matado infinidad de veces, en la mayoría de los casos cumpliendo una misión, pero en otras por discusiones con civiles tercos que nunca faltan. Nadie había tocado la cárcel porque el Gobierno nos necesitaba. Teníamos 3 años cumpliendo órdenes, siendo como fantasmas para la sociedad.

32:48 Patrullando la sierra o la selva, día y noche, nunca habíamos perdido ningún elemento. Les cuento todo esto para decir que no le teníamos miedo a nada bueno ni al mismo diablo. Accionar nuestras armas a la más leve sospecha de peligro. Para nosotros era lo más natural del mundo. Lo hacíamos por instinto, porque además. Por lo menos en mi caso me habían entrenado para eso en los Estados Unidos, por lo menos durante 2 años. Un día nuestro equipo táctico fue asignado a una misión peligrosa en un territorio dominado por grupos delictivos. Por lo menos estaríamos 5 días muy cerca de una selva. Como siempre, aparte del alto mando, nadie más sabía de esa operación.

33:44 Ni siquiera nuestras propias familias. Era la primera vez que no teníamos claro quién era el objetivo. Se nos había dado la instrucción de no preguntar nada. Se nos informaría cuando estuviéramos ahí, aunque todos seguíamos las órdenes al pie de la letra. La verdad, yo sí tenía curiosidad por saber a que nos enfrentaríamos en esa ocasión. 4 km antes de llegar a la zona determinada nos metimos a la selva hasta donde pudieron avanzar las unidades. Ahí levantamos un campamento. Esperaríamos a que anocheciera para dirigirnos al lugar y caerles de sorpresa.

34:29 Por lo general esa era la base de que siempre tuvimos éxito en cada misión. Cuando lo creyó conveniente, el sargento nos llamó para informarnos cuál era el motivo de la misión, pero sobre todo decirnos el objetivo sin dar tantos rodeos, nos habló muy serio. Nos dijo que estábamos ahí para cazar o de ser posible, abatir a una bruja. Era ella quien protegía a los delincuentes. Otros batallones ya se habían enfrentado a ella. Pero por lo regular, solo regresaba uno o 2 para contar que la bruja había acabado con todo, dejando incluso algunos afectados de sus facultades mentales. Nos miramos unos a otros, pero nadie se atrevió a cuestionar o preguntar si eso era una broma.

35:26 Se nos pidió actuar con más cautela que nunca, pero sobre todo no ser presa del miedo ni la desesperación. Se nos preguntó si había alguna duda, todo quedó en luego nos empezamos a preparar apenas anocheció, nos reunimos en 2 grupos, por un lado nos fuimos el toro, el zorro, pantera y yo, los demás siguieron otras coordenadas. ¿En menos de 1 hora estaríamos en uno de esos campamentos, entonces si empezaría la acción? Nadie hizo preguntas de ninguna índole, pero por lo menos yo no sabía cómo se enfrentaba a una bruja. ¿Qué tipo de armas se necesitaban entonces? Actuaríamos como siempre, llevados por el instinto, las garras y nuestras habilidades.

36:23 Eso siempre nos había sacado adelante. Avanzamos despacio. En medio de toda aquella vegetación que volvía el lugar todavía más oscuro de lo normal, los sonidos de las aves y otros animales nocturnos nos hacían voltear con frecuencia hacia arriba. El sargento toro, quién iba al frente de nuestro Grupo, nos dijo algo todavía más preocupante, la bruja podría volar envuelta en lumbre. También tenía la capacidad de aparecer y desaparecer. Además, se sabía que las balas poco o nada le hacían. Eso la convertía en el objetivo más difícil que habíamos tenido hasta ese momento.

37:11 Siempre cargaba un crucifijo en mi cuello. Me acuerdo que mostrándoselo al comandante. Le dije que tal vez eso me ayudaría. Me miró muy serio y me dijo que la bruja no le tenía miedo a la cruz porque no era un demonio. Después de caminar un poco más de 20 minutos, se veía a lo lejos el pequeño resplandor de una fogata. Nos detuvimos y por medio de silbidos, El comandante intentó comunicarse con el otro grupo, pero se pasaron los minutos y no respondían pensando que quizás se habían pasado a otro campamento.

37:53 Tomó la decisión de seguir entonces, ahora caminamos con más cautela. Porque cualquier ruido fuerte nos pondría en evidencia. La verdad. En ese momento no pensaba en la bruja, sino en las muchas siluetas que se miraban alrededor de esa fogata. Eran por lo menos 15 hombres fuertemente armados. Nos faltarían algunos 40 M para tener contacto con los delincuentes cuando se sintió una ráfaga de aire pasar sobre nuestras cabezas. A unos cuantos metros todos levantamos las armas, pero no lo queramos ver nada.

38:35 Lo que sí era seguro que no había sido un ave, por lo menos no de un tamaño normal. Nadie dijo nada, fue de suponerse. Todos sabíamos que se pudiera tratar de aquella bruja, eso no nos iba a detener. Rodeamos el campamento. Nos acercamos en lo más que se pudo y cuando pensamos que los tomaríamos por sorpresa, nos dimos cuenta que todo el lugar estaba abandonado. Nos quedamos apuntando para todas partes, preguntándonos dónde se habían ocultado los hombres que habíamos visto apenas segundos antes. No había dónde meterse.

39:20 Era un espacio donde ni siquiera había árboles grandes. Parecía que se habían desaparecido. Solamente se escuchaba el crujir de las ramas. Al quemarse el humo de la fogata. Se volvió más denso y empezó a inundar todo el campamento, al grado que casi nos perdimos entre ella. Entonces entró por la nariz. También hizo que nos ardieran los ojos. Todos comenzamos a toser y algunos a querer vomitar. Fue tarde para darnos cuenta que había sido una trampa porque algo tenía el humo que nos hizo comenzar a alucinar. Me acuerdo que vi como mis compañeros se transformaban en horribles animales.

40:08 Uno se convirtió en un perro con cuatro cabezas, otro en un cerdo mutilado y el último se hizo tan negro como una pantera, pero de más de 2 m de altura. Todos comenzaron a hacer sonidos horribles. Gritaban, echaban cosas por la boca, por instinto. Levanté mi arma y les apunté. Me llené de terror. Cuando miré mis manos me di cuenta que yo mismo me estaba transformando en un horrible animal que ni siquiera sabía lo que era, pero tenía enormes garras. Me acuerdo que me palpe el cuerpo. Mis piernas se habían convertido en patas por momentos. Reaccionaba.

40:53 Entonces veía a mis compañeros de Grupo como realmente eran, pero lo peligroso era que nos estábamos apuntando unos a otros. Se podía sentir el peligro porque estábamos a punto de dispararnos de nueva cuenta. Mire a todos aquellos animales dispuestos a atacarme, quizá. Todos sentimos lo mismo, no sé quién lo hizo primero, pero se escuchó un disparo después, muchos más. De pronto todo se volvió negro. Cuando desperté ya era de día, mis 3 compañeros estaban tirados, llenos de Tierra, como si se hubieran revolcado. No era necesario revisarlos, estaban muertos. Me di cuenta de que tenía 2 disparos en el cuerpo. Como pude salir de ahí, caminé entre la vegetación sin estar seguro que seguía el camino correcto. Al llegar al campamento estaba un compañero del otro grupo, a quien apodábamos el perro.

41:58 También él se encontraba herido después de contarme que el resto de su Grupo habían muerto. Montamos en uno de los vehículos y salimos de ahí lo que nos había sucedido a los 2 Grupos. Era exactamente lo mismo, sólo que ellos sí habían visto a la bruja. De hecho, le habían disparado, pero sin ningún resultado. Después de eso también se vieron convertidos en animales. Aunque sabíamos los 2 que había sucedido, nunca dijimos que fuimos nosotros mismos. ¿Quién acabábamos con el Grupo tan temido de los animales? Nuestra versión fue que fuimos atacados por grupos de civiles armados. Y usted qué haría si fuera militar y te entrenaran para todo, para combatir maleantes el crimen organizado, ir entre los cerros, la sierra, entre la maleza, estar preparado para casi todo excepto.

43:07 Para lo paranormal, si alguna de estas historias se quedó contigo, si sentiste ese silencio incómodo después de escucharnos, puedes compartir este video con alguien que también escuche cuando la noche está más oscura. Suscríbete para seguir escuchando historias reales contadas por quienes estuvieron ahí. Buenas noches y que lo que escuchaste hoy no te siga cuando apagues la luz.