3 CUENTOS DE BRUJAS PARA ESCUCHAR EN HALLOWEEN - INFRAMUNDO RELATOS DE TERROR
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🎙️ Relatos de Terror Reales por Inframundo Relatos
Historias mexicanas de apariciones, carreteras, brujas, traileros y sucesos paranormales basados en testimonios reales.
Este episodio es una recopilación profunda y oscura narrada con estilo cinematográfico y ambientación realista, diseñada para provocar tensión, miedo y ansiedad nocturna. Prepárate para vivir experiencias que marcaron para siempre a quienes las enfrentaron.
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🔎 Temas de este episodio
Historias paranormales reales
Relatos de terror en México
Relatos de carretera
Relatos de traileros
Brujas reales en México
Terror narrado en primera persona
Relatos para no dormir
Misterio y sucesos inexplicables
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0:18 Mi abuelo Teodoro me contaba que en su pueblo, en épocas pasadas, a las Brujas se les enterraba boca abajo, esto cuando se llegaba a descubrir que tenía tratos con el mismo innombrable. Pero también aquellas que eran burbujas blancas, pues las personas argumentaban que blancas son negras. No dejaban de ser brujas aquellas que tenían el infortunio de que anduvieran SOLAS por los montes y éstas se encontraban con algunos hombres, éstos les arrebataban la vida sin piedad o las apedreaban, algunas morían por las heridas que recibían. No tanto por las rocas que les lanzaban, sino que el odio y el miedo hace que las personas no razonen ni se detengan a pensar que eran acusaciones falsas, mujeres inocentes y que eran acusadas por un solo hombre.
1:21 El pueblo tenía ya más de 100 años para aquellos años de finales de la década de 1950. El cura que anteriormente había oficiado las misas tenía poco de haber fallecido. Ya era un señor de edad avanzada y tuvo un accidente unos días antes de su fallecimiento. El pueblo se había quedado sin misas los domingos y varios niños que faltaban por ser bautizados, aparte los que se habían preparado para hacer su primera comunión y los que querían contraer matrimonio. Los sepultureros contaban que el alma del padre Juan pastor andaba penando, pues no había recibido los santos hoyos, pero mi abuelo aseguraba que no era esa la causa por la que el alma de que el sacerdote no descansara.
2:20 El padre Juan pastor No fue un buen sacerdote y fue por eso que se mandó al pueblo. Y en su checada, varias mujeres fueron acusadas por el de brujería. Hasta los curanderos de los alrededores fueron desterrados del pueblo, sin importar que estos ayudaron en las enfermedades de las personas cuando no tenían dinero suficiente para pagarle al Boticario. Cuando fallecía, una bruja de los alrededores las mandaba sepultar hasta el final del cementerio. Y de la manera como les conté en un inicio, el aseguraba que eso era como una medida preventiva para evitar que su espíritu maligno se saliera de la tumba y que si trataba de hacerlo, este se fuera directo al infierno. El sacerdote inculcaba más miedo que una buena doctrina, ya que les decía que el infierno se encontraba en el centro de la Tierra.
3:25 A los niños en el catecismo se les hacía creer que cuando llovía era porque Dios lloraba, porque se habían portado mal y habían cometido pecados. Ya como mínimo casi les decía que el diablo habitaba en San Lázaro, pero con el nuevo sacerdote que había llegado, muchas de las cosas que había dicho o hecho el anterior cura se pusieron en duda. Y también cambiaron mucho las cosas, tanto en el pueblo como en la misma iglesia. Ya no se acusó a aquellas que practicaban la brujería, no fue por el miedo, sino porque el padre esmerardo ponía penitencias a aquellos que señalaban al prójimo sin tener prueba alguna o en caso de que se les comprobará, el sacerdote las enfrentaba.
4:23 En varias ocasiones, cuando esto sucedía, el cura terminaba muy lastimado porque no sólo enfrentaba aquellas mujeres, sino que enfrentaba al mal y quizás hasta con el mismo diablo. El abuelo fue monaguillo. Cuando el padre merardo se lo pidió. Su madre, que fue una mujer muy católica, se sentía orgullosa de que su hijo practicará en las actividades de la iglesia. En una ocasión, don Valentino, uno de los sepultureros del Camposanto, llegó a pedirle ayuda al sacerdote, pues ya no solo se veía al otro sacerdote penar por el Panteón, sino que dónde había mandado enterrar a las que él dijo que eran Brujas por las noches se veían sombras, se escuchaban gritos de mujeres rogando que la sacaran de ahí. Ya no había tranquilidad para sus moradores en el cementerio, pues parecía que en cualquier momento la misma Tierra escupiría los cuerpos de los difuntos. Tanto don Valentino como mi madre, así como algunas de las señoras del pueblo, le contaron todas las cosas que había hecho su sucesor.
5:44 El abuelo se escondió detrás del confesionario y ahí fue cuando se enteró. Lo que había hecho aquel sacerdote, don Marcelo y Taviana tenían un hijo de 3 años y el pequeño tuvo un accidente. Este se había resbalado en el cerro que se encuentra cerca del pueblo. El pequeño cuerpo del niño quedó muy lastimado. En ese tiempo el boticario había ido a la estación de trenes del que quedaba a un día del pueblo y la desesperación de los padres. Los hizo ir en busca del curandero Ramón. Al saberlo, el sacerdote rápidamente fue a la casa de aquella familia, acusándolos terejes, pero cuando don Marcelo le dijo que su hijo necesitaba ayuda, ya que su cuerpo tenía varias heridas y que el boticario tardaría en regresar, eso no le importó al sacerdote Juan pastor, ya que su odio hacia los curanderos y brujas era evidente. Pero aun así, el curandero no se dejó intimidar por el párroco y este le dijo que su labor, así como el suyo, era muy diferente y que quisiera o no, él trataría de salvar a ese niño. El curandero pasó todo lo que restaba del día y toda la noche en esa casa, curando las heridas del niño. Pero el cura no se quedó quieto.
7:13 Él y varias personas se quedaron cerca de la casa. A la espera de que el curandero saliera para Colgarlo, pero cuando amaneció, aquel pequeño se había salvado y aquellos que estaban del lado del cura, al ver al curandero Ramón salir de aquella casa, estos se apartaron dejándolo pasar y que se fuera al cerro donde tenía su casa como El Niño se había salvado y no por la ayuda de la medicina del boticario. Ni por las oraciones del sacerdote, que lo único que quería era que el mismo pueblo lo colgara y no él para no ensuciar sus hábitos. Las cosas cambiaron mucho y fue cuando el padre Juan pastor comenzó a remover el sepulcro de las Brujas que se encontraban al final del cementerio este.
8:09 Con la pala les golpeaba aquellos cuerpos sin vida. Todos decían que el cura había perdido la razón por varios días. Los sepulcros de las Brujas se mantuvieron abiertos y el sacerdote rezando para que sus almas se condenarán en el infierno. Camino a la Iglesia, el sacerdote fue arrastrado por algo que nadie vio. Su cuerpo fue encontrado a la entrada del panteón. Este se encontraba igual de maltrecho. Algunos aseguraron que peor que el del cuerpo del hijo de Don Marcelo, algunos decían que en venganza el curandero lo había hecho, pero aquel hombre ya también era un anciano como el cura, y no tenía la fuerza para arrastrar un cuerpo hasta el cementerio.
9:03 Fue entonces que se comenzó a decir que el mismo diablo lo había arrastrado por venganza de que torturaba el cuerpo de las Brujas. El sacerdote Juan pastor, a los 3 días falleció por las heridas que tenía en todo su cuerpo. Ni el boticario pudo aliviar aquellas heridas. Una de las mujeres le confesó al padre eemerardo que cada herida del cuerpo del párroco emanaba un olor a pestilente. Este olía a carne en descomposición, pero eso era algo extraño a pesar de las heridas. Estas no eran para que el cuerpo del cura apestara de esa manera.
9:47 El padre Juan pastor estuvo en una lenta y dolorosa agonía antes de perecer. La gente del pueblo lo sepultó rápido porque como te conté, apestaba mucho y ninguno de los hombres quería cargar el ataúd. No hubo procesión hasta el camposanto, en verdad. Nada de aquello se pudo comprobar, ni con la muerte del sacerdote. Aquellas almas encontraban descanso, así como tampoco la del sacerdote cuando falleció. Era por eso que Don Valentino le pedía al nuevo párroco que por favor hiciera algo para que aquellas pobres almas descansaran.
10:30 Al padre Juan pastor se le oficiaron 9 misas por su eterno descanso y se veía al padre esmerardo rezar un Rosario. Tanto en la tumba del sacerdote, hasta donde se encontraba el sepulcro de cada una de las Brujas, mi abuelo Teodoro asegura que muchas de las que se encontraban sepultadas quizás no eran Brujas, pero para que el sacerdote, el que le diera la contraria, se volvía en su enemigo. Y sin importar las consecuencias de sus actos, el actuaba conforme su razón se lo exigía a los 10 años que el padre Everardo llegó al pueblo de San Lázaro, este falleció.
11:17 Nunca se supieron las causas, pero le encargo a Don Valentino que si él llegaba a fallecer, quería ser sepultado junto al sepulcro de las Brujas. Quizás eso. Hizo que ya no se escucharan aquellos gritos y lamentos que en esa parte del cementerio se oían, pero el que nunca encontró el descanso eterno fue el alma del sacerdote, que a pesar de que ya han pasado más de 60 años que falleció, aún se mira deambular por los pasillos del cementerio del pueblo de San Lázaro. Mi abuela Marcela fue una mujer maldita desde su nacimiento. Nadie en la familia la quería muy buenas noches. Mi nombre es kitzia.
12:24 Para mí no es agradable contarles esto, pero sé que quizás ayude a las personas que vivan en lugares como rancherías. Aquellos que visitan bosques para acampar, a los que les gusta disfrutar de la naturaleza, pues en esos sitios son acechados por Brujas, nosotros somos de algún sitio de la Sierra de Juárez en Oaxaca, México, pero hace ya más de 3 décadas, prácticamente salimos huyendo de ahí, nos asentamos en un Estado lo más lejos de Oaxaca. La vergüenza de lo que hizo un miembro de nuestra familia hizo que tomáramos tal acción por la década de los años 70. En esa región se miraban brujas acechando a las personas de los poblados en las sierras, no sólo simples bolas de fuego, sino también por las aberrantes Brujas tlahuelpuchis cuando estuvimos ya lejos de Oaxaca.
13:33 Le pregunté a mi madre el motivo por el cual salimos de allá. Mi madre me contestó que ya no era un lugar seguro para nadie de la familia en ese tiempo. Yo tenía 17 años y lo que me contó me dejó perpleja. No esperaba que de la familia de mi padre tuviera un linaje de brujas y menos que fuera tlahuel buche cuando llegó la familia de mi padre a esa región. La bisabuela Teodora era una adolescente. Entre ellos venía una joven de la misma edad que ella y se hicieron amigas. Su nombre era Teresa, pero eso no quiere decir que fueran las mejores.
14:18 Y se contaban sus secretos, ya que Teresa ocultaba uno muy grande. Creo que si se lo hubiera contado, ambas familias jamás se hubieran emparentado. Teodora se casó con el hermano de Teresa, el bisabuelo diógenes. Cuando comenzaron a tener Asus hijos, las mujeres de la familia por parte del abuelo prestaban más entusiasmo y atención cuando nacían las niñas. Entre las pequeñas que nacieron de ese matrimonio nació la que fue mi abuela pilar a medida que pasaba el tiempo. La abuela pilar se la pasaba más tiempo con la familia de su padre. Ella hacía viajes a la capital, pero la verdad es que la estaban preparando para ser una gran bruja tlahuelpuche. Hubo un tiempo en que la hambruna azotó la región, pero solo aquellas mujeres se miraban rebosantes de vida, mientras que por los alrededores morían recién nacidos y niños no mayores de 7 años.
15:28 Sus pequeños cuerpos mostraban una palidez extraña, se les veía secos sus ojos hundidos, pero al poco tiempo no solo aparecían así, sino que se fueron desapareciendo para tiempo después sólo encontrar sus despojos en otras ocasiones, sólo algo de su ropa o un zapatito poco a poco. La presencia de quienes quedaban de aquella familia que se estableció en esa Comunidad comenzó a inspirar temor entre los lugareños. Ninguno se veía desnutrido como el resto de los pobladores. La familia del la abuela repentinamente se fue de aquella Comunidad, sólo mi abuela pilar, quien ya estaba casada, y su prima tina, quien estaba muy embarazada. Se quedó en el pueblo, aunque tina también tenía la intención de irse cuando naciera su hijo.
16:31 Tina no heredó el linaje de las Brujas, pues a los 2 meses nació su pequeño hijo, quien sin ser bautizado alimentó a la maldita tlahuelpuche. No había duda alguna, los ancianos aseguraron que no sólo la hambruna azotaba todo a su alrededor. Sino que las Brujas también. Cada noche, cuando el sol se ocultaba tras las montañas, los lugareños se reunían en sus hogares tratando de encontrar la manera de hacer caer a la bruja que estaba azotando a los alrededores por mucho tiempo. Por las noches se alertaban a los hombres para cuidar el pueblo por si volvía la bruja por algún niño. Pero lo que no sabían es que tenían a la bruja dentro de este.
17:27 Y era la única, porque todas se habían ido desde hacía ya varios meses. Por muchos años. Todo se tranquilizó ahí. Sólo por los alrededores se tenía noticias de algún pequeño que al nacer desaparecía. Alguien en el pueblo trajo a un sacerdote para que bautizara a todos los niños. Pero la abuela no quería que bautizaran Asus hijos, ya varios de ellos estaban casados y se rehusaba a que recibieran ese sacramento. Sin importarle al abuelo. Bautizó Asus hijos, fueran adultos o niños. Creo que él sabía lo que su mujer era. Aún así se mantuvo a su lado por sus hijos, pero cuando este falleció.
18:20 Quizás se desataron los demonios dentro de la vieja bruja tlahuelpuche porque comenzaron a nacer sus nietos y si éstos eran hombres, fallecían repentinamente y desaparecían sin dejar rastro. Yo tenía la edad de 10 años cuando toda aquella desolación llegó a su fin, ya que todo tiene un límite. Y descubrieron a la abuela pilar de la manera más horrible que un padre se pueda imaginar. Coquito, uno de los niños del pueblo se le vio huir hacia el arroyo, lo buscaron por todos lados. Uno de los pobladores encontró en su más horrible forma a la abuela pilar devorando sobre una roca los restos de aquel a quien buscaban. Ella huyó antes de que la atraparan y le quitasen la vida, en cambio se fueron sobre la familia de doña pilar. Cuenta mi madre que fueron momentos amargos, pues ninguno tenía el conocimiento de tal aberración, ni lo que era la abuela.
19:29 Fueron tiempos oscuros tanto para mi familia como para la gente del pueblo. Por un tiempo trataron de cazar a la bruja, se unieron a la familia, pues ella se alimentaba de los infantes, fueran o no de su familia, en el pueblo. Aunque la tristeza los envolvía, la Comunidad se unió para apoyarlos, a pesar de que el legado de las Brujas Tlahuel Puchi podría estar en alguna de las niñas que iban haciendo. Pero desde luego hay quienes fomentan el rechazo o la violencia y es por eso que se tomó la decisión de salirnos de nuestros hogares. Ya no había nada más ahí.
20:13 Los animales los envenenaban, al igual que los abrevaderos, incendiaban las cosechas. Todo se complicó de una manera que ya nadie quería estar ahí. El miedo de que comenzarán a asesinar a uno de los miembros e hizo empacar sus cosas y salir en una caravana sin retorno. Ya nunca supimos de la abuela pilar. No sabemos si falleció o se fue de ahí. Al igual que nosotros le pregunté a mi madre si alguna de nosotras había heredado ese legado de una bruja. Tlahuel puchi, ella me dijo que ni mi hermana ni yo lo habíamos hecho, pero que temía que alguna de sus nietas sí, yo tengo 3 hijas y para serles honesta.
21:05 Tengo miedo de que hayan heredado el legado de su abuela, la bruja tlahuel Buche. Muy buenas tardes, son noches, comunidad del terror. Mi nombre es Judith. Disculpen si no les doy el lugar exacto donde sucedieron los hechos que voy a contar esto porque aún vivimos en esa comunidad y en esa misma casa. Cuando llegaron mis abuelos a vivir a este lugar, mi abuelo averiguó sobre unos terrenos abandonados y quería saber si estos se encontraban en venta o quiénes eran los dueños, para así hacer el trato con ellos directamente. En el poderío de ese tiempo le informaron que esos terrenos se encontraban en venta, pero la parte que le interesaba más al abuelo, que se llamaba Arturo, ya tenía dueño. Fue entonces también que buscó aquellos propietarios y afortunadamente compró los terrenos y comenzó a construir la casa que hasta el día de hoy es la casa familiar. Aquí es donde cada Navidad, cumpleaños. Todas las celebraciones las
22:36 hacemos aquí. La abuela ya tenía todos sus hijos y estos tenían desde 14 hasta 6 años. Mi madre en ese tiempo tenía 10 años y recuerda como aquella parte de la casa iba tomando forma y el abuelo mandó traer el material necesario para cercar el terreno que había comprado. Mi abuelo era arquitecto y pasaba más tiempo fuera trabajando que en esa casa con su familia. Los viajes constantes lo hicieron no estar presente en cada cumpleaños de sus hijos y en ocasiones también en Navidad.
23:19 Pero esas ausencias tuvieron su recompensa con el tiempo. A mi abuela Georgina siempre le habían gustado las plantas, así que sin importar lo que su marido hiciera. Ella comenzó a crear un enorme jardín en la parte trasera de la Casa desde Rosales, uno que otro árbol brutal. Todo era muy bonito. En esa parte trasera de la casa todos sus hijos recibieron una buena educación y como buenas familias estos crecieron y se casaron. Sólo quedaba mi madre y su hermana menor, que por desgracia. Nació con una enfermedad que la paralizó por el resto de su vida.
24:05 Ella se llamaba Adriana. Parecía una muñeca de alambre, pues su cuerpo tenía que ser sujetado a la silla para que este no resbalara y cayera en el suelo. Su cuerpo temblaba en ocasiones y no tenía voluntad propia. Parecía estar perdida en su mundo. Mi madre la sacaba al jardín este al parecer. Era la única forma en que ella se quedara quieta por horas y se le escuchaba balbucear palabras que nadie entendía. Sonreía. Se le miraba feliz. Mi madre la veía desde una de las ventanas y no entendía que era lo que la ponía así. Pero conforme pasaban los meses y la misma rutina de sacarla al jardín.
24:56 Ya estaba volviéndose cada vez más extraño su comportamiento cuando el cielo se ponía oscuro porque iba a llover. Adriana Lloraba porque quería estar en el jardín. Ella señalaba hacia una parte de este y quería que la llevaran a este sitio. En esos tiempos de lluvia ella se la pasaba mirando por los ventanales hacia el exterior de la casa. Algo había ahí, pero nadie sabía de qué se trataba, pues ella solo emitía ruidos. Al tratar de hablar, la abuela le preparaba dulces y se los ponía en la silla de ruedas. Ella parecía que le ofrecía a alguien. Eso comenzó a llamar la atención de todos y comenzaron a prestarle atención, pues su comportamiento era cada vez más raro, mi tía.
25:56 Siempre golpeaba con su pie izquierdo, un lugar en específico, quizás señalando algo. Mi padre era novio de mi madre en ese tiempo y él notaba el comportamiento de Adriana, lo que para muchos era extraño para él era una manera de que ella trataba de comunicarse con los demás. El tío Raymundo comentó que quizás Adriana tenía una mejor amiga imaginaria. Y que él estaba haciendo algún bien, pues se le veía feliz. Eso fue algo que a la abuela no le gustó, pero no comentó nada.
26:37 Mi padre le hizo el comentario a mi madre, que él conocía, a una persona que se dedicaba a hacer limpias y esas cosas. Obviamente ella se molestó porque le dijo que su hermana no estaba embrujada, aparte que su familia no era practicante de brujería. Fue cuando él le contestó que primero le prestara atención y luego decidiera. Este sólo le comentó eso para que si traía al curandero a la casa, él podría decirles que es o quién es lo que se encuentra junto a su hermana para saber si era algo bueno o malo.
27:18 Fue cuando el abuelo salió al patio, pues había escuchado lo que el novio de su hija había dicho. Le pidió que por favor lo trajera a casa, pues él si estaba interesado en saber que era lo que estaba en el jardín. A los 2 días mi padre llegó acompañado de un señor, su nombre era Octavio. Mi madre creyó que lo vería con esos atuendos característicos de brujos, pero este era todo lo contrario, pantalón de mezclilla, calzado con zapatos. Su camisa y un sombrero, lo único que lo hacía diferente era que traía consigo un morral. Le explicaron lo que les tenía preocupados. El señor se dirigió al jardín donde se encontraba la tía Adriana.
28:10 Todos veían cómo el señor Recorría en búsqueda de lo que ahí hubiera. Al cabo de unos minutos regresó para hablar con los abuelos. Don Octavio les dijo que. Hay muchos de estos lugares que están embrujados por algo, algunos porque se aparecen los antiguos dueños. Estos, con el tiempo, incomodan a todos los que viven en ese hogar y en otras ocasiones no, como era el caso del que estaba sucediendo con la tía Adriana. Sólo a ella se le hacía presente aquella alma en pena. Él le preguntó al abuelo.
28:51 Se había encontrado restos humanos cuando se preparó el terreno para construir la casa, a lo que le contestó que no, pero la abuela Georgina le dijo al Curandero que cuando mi tío Ángel hizo los hoyos para plantar alguno de los árboles, encontraron varias botellas, las cuales sacaron y las depositaron en la basura. En los frascos se apreciaban varias cosas. En algunos parecían contener cenizas otros cabellos de mujer líquidos, los cuales apestaban horriblemente muchas botellas que ya estaban quebradas, pero ellos no le prestaron atención y sólo las depositaron en cubetas para que se las llevara el recolector de basura.
29:43 Fue cuando don Octavio les dijo que la antigua propietaria del terreno. Había sido una bruja. Ella falleció aquí donde era su casa, pero que había sido una bruja que trabajaba con magia blanca y no tenía ninguna intención de atormentarlos o sacarlos de ahí, pues ella había tenido una hija, la cual también tuvo una enfermedad que la mantuvo postrada a su cama hasta que falleció la casa donde había vivido aquella bruja. Se encontraba donde la tía Adriana se la pasaba la mayor parte del día. Mi abuelo le preguntó si era necesario hacer algo para que aquella bruja se fuera a descansar.
30:29 Don Octavio le dijo que no era necesario, pues su momento de andar por este lugar llegaría pronto a su fin y ella pasaría a su eterno descanso. Además, era buena esa compañía para su hija. Aclaró también que a nadie le hacía daño y que ella no entraba a la casa, pues sólo deambulaba en el jardín. Les dijo que lo más sano también era poner un altar al santo Virgen en el que creyeran y que siempre tuviera una veladora encendida, pues esto les daba luz a aquellas almas que andan penando.
31:12 Nada cambió las cosas en esta casa. Todo siguió al igual. A pesar de la visita del Curandero. Mi abuelo construyó una capilla a la virgen del Rosario, donde le había señalado don Octavio. Mi tía seguía mirando aquella aparición. Con los años, todos los hijos de los abuelos se casaron. Llegaron los nietos. La bruja del jardín dejó de manifestársele a la tía Adriana, pero aún así. Ella seguía su rutina de pasear la mayor parte del día en el mismo lugar que durante más de 20 años era su sitio favorito, pero ahora se hacía acompañar de todos sus sobrinos.
31:59 Mis abuelos ya hace algún tiempo que fallecieron, al igual que la tía Adriana, pero ella partió recientemente. Esto a causa de la pandemia. Mientras tanto, nosotros seguimos prendiendo veladoras en la capilla y dejando dulces que a la tía Adriana le gustaban. El jardín está bien cuidado, así como lo tenía en vida la abuela Georgina. Mi madre comenta que quizás aquella aparición no era la bruja que había dicho el curandero, pero mi padre siempre dice que era ella aquella alma que se manifestaba desde hacía ya tiempo. Quizás cuando se comenzó a construir la casa, algo sacó el abuelo y no se lo dijo a nadie, aparte de lo que la abuela y el tío habían encontrado en las botellas. Mi familia, por una u otra cosa, han sacado sus propias conclusiones.
32:58 Pero los únicos que sabían la verdad eran los dueños anteriores antes de los abuelos. Pero como el trato se hizo con un representante de aquella familia, este nunca les informo de nada. Por si las dudas, el párroco de la Iglesia hace unos meses volvió a bendecir toda la casa. Nadie ha visto nada en el patio. Y no creo que lo hagamos esto porque la única que miraba la aparición de aquella bruja del jardín era mi tía Adriana.
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