3 ATERRADORAS HISTORIAS DE TAXISTAS en PERÚ 🚕 │ INFRAMUNDO RELATOS
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🎙️ Relatos de Terror Reales por Inframundo Relatos
Historias mexicanas de apariciones, carreteras, brujas, traileros y sucesos paranormales basados en testimonios reales.
Este episodio es una recopilación profunda y oscura narrada con estilo cinematográfico y ambientación realista, diseñada para provocar tensión, miedo y ansiedad nocturna. Prepárate para vivir experiencias que marcaron para siempre a quienes las enfrentaron.
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🔎 Temas de este episodio
Historias paranormales reales
Relatos de terror en México
Relatos de carretera
Relatos de traileros
Brujas reales en México
Terror narrado en primera persona
Relatos para no dormir
Misterio y sucesos inexplicables
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0:18 Mi nombre es Jesús Manuel Hinojosa Rodríguez, soy de Perú, más precisamente del distrito de Lima, el motivo por el cual les escribo. Es para compartirles una experiencia que tuve hace algunos años, cuando apenas estaba iniciando en el oficio en el que hasta el día de hoy me desempeño taxista, fue una fría noche de invierno, sábado y como era mi costumbre, salir a recorrer las calles de Lima para hacer unas horas extras, ya que las personas concurren a los lugares de entretenimiento. Y la demanda de servicio es grande. Pero claro, yo no era el único que aprovechaba esa oportunidad para trabajar de madrugada, sino que éramos muchos los taxistas que lo hacíamos, motivo por el cual yo prefería ir más allá de la zona céntrica y de ese modo obtenía casi el mismo resultado. No sé cómo pude tener tan mala suerte que en esa zona nueva que había elegido totalmente lo esperado, comenzó a irme muy mal.
1:35 Tampoco podía seguir perdiendo el tiempo ahí y como me quedaba más cerca la parte del centro, ya directamente decidí irme hasta ese sector. Retomé la cantidad de clientes que venía teniendo más temprano, así que la confianza regresó a mí. Pero como les dije, normalmente el centro está lleno de taxistas y por consiguiente debía ingeniármelas para alcanzar la mayor cantidad posible de pasajeros sin tener problemas con nadie. Y hago mención de esto porque semanas anteriores a esa fecha hubo un disturbio en el cual estuvieron involucrados varios taxistas peleando justamente por la zona, en fin.
2:23 Por fortuna, nunca había sido mi caso y tampoco pensaba tener que lidiar con algo así. Ya siendo como las 4:00 de la madrugada y habiendo tomado la decisión de poner fin a esa jornada laboral y regresar a casa debido a que el sueño me estaba venciendo, fue cuando me ocurrió la experiencia que les voy a narrar a continuación. No tuve dudas de que se trataba de ese mismo grupo que había visto en el lugar donde comí mi hamburguesa horas antes. O mejor dicho, era parte de ese grupo, ya que solo había cuatro y yo recordaba masel.es que aparecieron desde una esquina corriendo desesperados y apenas me vieron. Me hicieron señas para que me detuviera. Me preocupé.
3:19 Estaba a punto de ignorarlos y seguir adelante, pero cuando vi el terror en sus ojos comprendí que algo grave les había sucedido. Prácticamente me obligaron a detenerme, ya que uno de ellos se puso frente a mí. Vi a quién sería el más joven llorando, pero de miedo no tuve otra opción que decirles que se subieran y de inmediato. Retomé el viaje en tanto les preguntaba que les había sucedido. Vimos a una muerta. Fue lo único que repitieron con sus voces entrecortadas al ya tenerlos a mi lado. Me impresionó el Estado en el que estaban en verdad, estaban aterrados, según ellos.
4:07 Cuando iban caminando, platicando por esa calle, se les apareció una mujer, una anciana. Pero que se trataba de un alma en pena porque sólo pudieron ver la parte superior de su cuerpo flotando en el aire. Por supuesto que había más personas en el lugar, no sólo vehículos, sino también transeúntes, caminando por las veredas a lo largo de la avenida, pero da la casualidad de que nadie estuvo cerca de ellos cuando tuvieron. Ese aterrador encuentro, por lo tanto, sólo tenían su palabra. El hecho es que manejé sin rumbo por varios lugares y una vez que llegamos a la esquina de una disco me detuve para así esperar a que ellos se tranquilizaran.
5:02 Mientras la gente pasaba por nuestro lado, ellos continuaban contándome lo que les había pasado. Les hice comprender que ya estaban a salvo. Que esa supuesta alma ya no estaba ahí con ellos. Minutos después decidieron que ya era hora de regresar Asus casas. Me ofrecieron pagarme para que los llevara, pero debido a que la zona donde vivían estaba lejos y yo ya no podía más del sueño, me quedé a acompañarlos hasta que tomaron otro taxi. Me quedé pensando.
5:43 No se me ocurrió preguntarles sobre los otros integrantes del Grupo, pero me habían dicho que se separaron accidentalmente a la salida de un bar y comenzaron a caminar ellos solos cuando sufrieron la aparición. No sé porqué lo hice, pero cometí el error de burlarme de ellos argumentando que como habrían estado tan alcoholizados que vieron esa clase de alucinaciones. Por otro lado, recordé que es muy común escuchar relatos de apariciones, más precisamente en las calles del Centro de Lima, pero esa era la primera vez que me pasaba algo así y como les digo, no les creí tanto haciendo aquello de lo cual me arrepiento hasta el día de hoy, casi murmurando, dije que estaban locos.
6:38 Y que por más que se me apareciera un fantasma, no creía que yo reaccionaría de esa manera. Al menos no quedaría tan asustado. Y al decir que fue mi error, me refiero a que apenas terminé de pronunciar esas palabras. Viví lo que sería la primera experiencia paranormal de mi vida. Sentí clarito como se me erizaron los vellos de los brazos. Al percibir esa presencia, casi inconsciente, dirigí mis ojos hacia el espejo retrovisor, logrando así verla. Era esa misma alma de la cual me acababan de hablar los muchachos que estaba sentada en el asiento de atrás, mirándome fijamente a los ojos y cuyo rostro pálido no tenía expresión alguna. Por poco perdí el control del carro como pude, maniobré y frené a un costado, dejando las ruedas delanteras sobre la vereda.
7:41 En tanto los bocinazos de los demás carros que pasaban por mi lado resonaban. Me quedé ahí paralizado sin saber cómo diablos reaccionar. No quería bajarme, así que poco después tomé valor y volteé a mirar hacia el asiento de atrás. Dándome con la suerte de que esa cosa ya no estaba. Desde esa vez no cuestiono las conductas de las personas como así. Tampoco desconfío de las palabras de alguien asustado por más alcoholizado que se encuentre. Gracias a Dios no volví a ver a esa alma ni a ninguna otra, pero cada vez que paso por esa avenida. Me es imposible evitar sentir aquel mismo escalofrío que experimenté cuando vi a esa muerta sentada detrás de mí. No pensaba mencionar el nombre de la Avenida donde me pasó esto, pero creo que sería bueno hacerlo para que así, tanto mis colegas taxistas como todos los demás que circulan por ahí durante las madrugadas, no se confíen de que las historias. De apariciones son puras mentiras es la famosa avenida Alfonso Ugarte de Lima, Perú,
9:20 me llamo Martín Quilcal León, soy de Perú de un distrito llamado Chiclayo. Lo que les voy a contar me ocurrió hace ya unas décadas, época en la que me desempeñaba como taxista. En esos días había perdido mi trabajo en una empresa comercial con el dinero que me dieron como liquidación y dadas las circunstancias, decidí ambientar mi carro para convertirlo en un taxi. Con intenciones de trabajarlo hasta que consiguiera otro empleo acorde a mi currículum. De igual manera, en esos tiempos me había separado de quien hoy en día es mi ex esposa, madre de mis hijos y por consiguiente, el dinero no debía faltarme en lo absoluto. Y creo que los que pasaron por esa clase de separación comprenderán a qué me refiero.
10:21 Ya llevaba varias semanas en ese oficio hasta que por fin logré conseguir una entrevista de trabajo que me pareció oportuna. Fue un día sábado y como les había compartido a mi familia, que me tomaría el día completo ya que estábamos reunidos en la casa de mis padres. Juan, mi hermano mayor, me pidió el carro para usarlo y así aprovechar que era fin de semana y podría ganarse unos soles moneda peruana con pasajeros a los que les prestará el servicio. Él también fue taxista tiempo atrás y al igual que yo, suspendió esa tarea para trabajar en una empresa que le daría mayores ingresos. Es más.
11:10 Fue él quien me aconsejó usar mi carro para convertirlo en taxiel.es, que no vi inconveniente alguno y sin dudarlo le di las llaves de mi vehículo para que lo usara en todo ese día. El trato fue que me lo entregaría a la mañana siguiente, es decir, el domingo. Pero cuando pasaron las horas y no llegaba a mi casa, decidí llamarlo el celular al parecer estaba apagado. Así que, preocupado, llamé a nuestros padres, pero tampoco sabía nada de él. Por suerte, logramos encontrarlo 1 hora después, pero no como esperábamos verlo.
11:53 Él había tenido un accidente durante esa madrugada y, lamentablemente, su estado era grave. Días después, cuando por fin recobro la conciencia, nos contó lo que le había sucedido esa noche. Siendo esto en lo cual se basa mi relato, contó que siendo más o menos las 3:00 de la madrugada circulando por una de las calles céntricas, una pareja de jóvenes le hizo señas para que se detuviera. Le pidieron que por favor los llevara a uno de los barrios ubicado casi en los límites de la ciudad. Como la distancia era importante, sabía que la paga sería buena.
12:38 Por lo que optó por hacer ese viaje. Durante el trayecto IBAN platicando de cosas normales. La pareja de jóvenes había asistido a un restaurante para celebrar que ella había quedado embarazada y debido a la hora habían decidido regresar. Todo salió bien, llegaron a su destino, le pagaron lo acordado y mi hermano se dio la media vuelta para regresar al centro, puesto que. Su idea era trabajar hasta las 6 para recién llevarme el carro a mi casa. Fue en ese viaje en solitario cuando le ocurrió lo Macabro, lo que lo llevó a estar en ese Estado. Él jura que todo eso fue real, pero a la vez le costaba creer lo que le estaba sucediendo.
13:31 En esos momentos nos contó que de la nada empezó a sentirse mal. Con unos ligeros calambres en sus piernas y brazos que poco a poco comenzaron a incomodarlo, jamás le había pasado algo así y cuando se le agregó un dolor estomacal ya directamente empezó a preocuparse. El hecho es que en un momento dado del viaje y faltando poco para llegar a donde quería ir, se vio en la necesidad de buscar un lugar donde no hubiera tanto tráfico para estacionarse. Puesto que los dolores estomacales ahora eran unas náuseas incontenibles, una vez que se bajó del carro, tuvo que apoyar una de sus manos sobre el tronco de un árbol para evitar caerse debido al mareo, que también le vino de improviso y en tanto vomitaba se cuestionaba qué diablos le estaba sucediendo. Muchas cosas pasaron por su cabeza en esos momentos. Pensó incluso que tal vez lo que había comido durante ese día le había caído mal, pero cuando observó con más detalle lo que había arrojado de su boca, no sólo le hizo caer en cuenta que se trataba de algo muy distinto, sino que también supo que las cosas no terminarían bien.
15:01 Según Juan, lo que arrojaba de su boca era una especie de líquido espeso y negro, cuyo hedor le provocaba más náuseas, obligándolo a continuar vomitando. Por momento le faltaba el aire y empezaba a desesperarse, pero no lograba dejar de arrojarse líquido. Sentía cómo le temblaban las piernas, perdiendo poco a poco las fuerzas. Hasta que finalmente cayó de rodillas ensuciándose con su propio vómito. Al parecer un señor que circulaba por ahí alcanzó a verlo y se detuvo para ayudarlo. Curiosamente en ese mismo instante ese liquido cesó. Ese hombre lo ayudó a sentarse sobre la vereda, en tanto tomaba su celular para llamar a emergencias. A lo que mi hermano le pedía que por favor no lo hiciera, porque ya se sentía mejor.
16:00 Fue entonces cuando ese buen señor le cuestionó su negación, mencionándole aquello que hasta ese entonces Juan no se había dado cuenta. Lo que mi hermano pensaba que eran lágrimas propias por el esfuerzo, al vomitar resultó ser sangre que brotaba de sus ojos. Lo supo cuando llevó sus manos hacia ellos para luego ver cómo quedaban teñidas de rojo. Fue ahí cuando comprendió lo que le pasaba y eso lo asustó 1000 veces más. Tanto que rápidamente se puso de pie y volvió a subir al carro para marcharse.
16:42 De ahí, pese a que aquel hombre continuaba insistiéndole en que esperara la llegada de una ambulancia. Sus intenciones eran llegar a su casa para resguardarse, pero por desgracia no llegó muy lejos. Un ente demoníaco se le apareció sentado sobre el asiento del copiloto, causándole un terror indescriptible que le hizo perder el control y estrellarse contra una camioneta estacionada. Debido al Estado pávido en el que iba, no tuvo la precaución de colocarse el cinturón de seguridad, siendo ese el motivo por el que prácticamente su cuerpo quedó a merced de la fuerza del impacto. Al colisionar, mi hermano tenía múltiples huesos rotos de la cara, el cráneo, las costillas.
17:40 Siendo sus piernas y brazos los más afectados, ya que estos tenían literalmente los huesos expuestos. Después de contarnos esto con su voz agonizante, mi Amado hermano entró en un coma irreversible para finalmente dejar de vivir días después. Mi hermano Juan ya llevaba varios años de haber salido de una relación tóxica con quién fue una mujer perteneciente a otro país. Mismo que no quiero mencionar para no tener problemas con quienes escuchen este relato. Lo cierto es que esa mujer solía ser aficionada a la brujería y la magia negra, y con total certeza y odio le prometió a mi hermano que le haría pagar cuando la abandonó. Esa vez en la plática del hospital en la que escuchamos por última vez.
18:38 La voz de mi difunto hermano. No sólo supimos el modo en el que falleció, sino que comprendimos algo que él jamás nos había contado, haciendo referencia a que estaba siendo víctima de brujería. Un trabajo que provino de esa maldita desgraciada y que fue avanzando poco a poco hasta llevarlo al Estado en el que cayó aquella madrugada. Sí, fue ella. Pero por mi parte me es imposible no sentirme un poco culpable pensando que tal vez, si ese sábado yo no le hubiera prestado mi taxi, él hubiera seguido viviendo. Al menos hasta que finalmente ese trabajo de brujería terminara con su vida.
19:25 Les juro que busqué venganza, pero apenas esa desgraciada mujer se enteró del accidente. Regresó a su país. Como advirtiendo el final que nos esperaba a mi familia y a mí, lo cierto es que no hay que subestimar los dichos de una bruja, mucho menos si se trata de una maldita despechada. Ésto me sucedió en una noche de verano, allá por el año 2015, época en la que iniciaba con el oficio de taxista, mismo en el que me desempeño hasta el día de hoy.
20:17 ¿Pertenezco al país de Perú y el distrito donde vivo se llama Villa El Salvador, lugar un poco especial? Sí, así podría decirse, haciendo referencia a la delincuencia que. En la actualidad ya está más que instalada. Había hecho un viaje a la playa en el cual tuve de pasajeros a un grupo de muchachos, quienes cargados de cervezas me invitaron a quedarme para compartir con ellos, a lo cual me negué justamente para continuar trabajando, y créanme cuando les digo que me arrepiento de no haber aceptado esa invitación.
20:58 Porque les juro que lo que viví apenas minutos después me hizo dar un cambio brusco en cuanto a la incredulidad que en esos tiempos tenía con respecto a la veracidad de los eventos paranormales. Mi nombre es Jorge Yamil Juárez Reina. Soy descendiente de venezolanos y les prometo que nunca pensé que mi primera experiencia con el más allá la viviría aquí. En mi amado Perú. Eso teniendo en cuenta que algún día me gustaría conocer la Tierra de mis padres, si no mal recuerdo, ya faltaba poco para que se hicieran las 10:00 de la noche.
21:41 Cuando me salió otro viaje, este en sí era corto, pero me llevó hasta una zona de la cual se debía tener cuidado, especialmente nosotros, los taxistas, cuando regresaba a la parte céntrica. Un sujeto me hizo la parada, estaba un costado de la banqueta y permaneciendo con la mirada fija en mí, no dejaba de hacerme señas para detenerme. Lo dudé un poco más aún cuando vi que tenía una de sus manos hacia atrás, pero debido a que necesitaba el dinero y apenas llevaba unas horas de haber empezado la jornada laboral.
22:26 Finalmente decidí estacionar a su lado una vez que se subió y lo escuché hablar. Un ligero alivio me hizo calmar mis temores, puesto que en su inconfundible acento supe que también era venezolano. Justamente ese fue el tema de conversación con el que inicié el trayecto. Empecé contándole que mis padres eran de ese país y que mi sueño era conocerlo. Tal cual les mencioné al principio del relato, yo tenía unos 19 años de edad en ese entonces y él no aparentaba tener más de 25 por momentos.
23:08 A través del espejo retrovisor podía verlo sonreír con las cosas que yo le contaba, y eso le daba un toque ameno a la situación. Sin embargo, no podía ignorar esa extraña conducta que él tenía, la cual se hacía. Más evidente, por ratos era como si se pusiera nervioso de la nada. La expresión de su rostro se tornaba a la de una persona con cierta preocupación. Eso hacía que yo guardara silencio pensando que quizás mi plática no era tan oportuna como pensaba, y así íbamos platicando por algunos momentos y guardando silencio por otros.
23:55 Fue justamente en esos instantes en los que sólo los sonidos externos se escuchaban, cuando de repente el volvió a hablarme para decirme aquello que me dejó atónito. Antes de proseguir, quiero darles algunas características que ese muchacho tenía. Usaba un pantalón short en sus pies tenía calzados livianos y en la parte superior vestía una musculosa. De esas que se usan para ir a los gimnasios. Y en efecto, él parecía asistir a uno, ya que su complexión era robusta, pero lo que en cierta forma me llamó la atención fueron sus tatuajes, los cuales pintaban de negro gran parte de sus brazos, además de unos símbolos que yo desconocía tatuados en su cuello.
24:47 Por un instante pasó por mi mente que en realidad. No se trataba de alguien centrado. Eso teniendo en cuenta también las extrañas actitudes que mostraba. Incluso llegué a juzgarlo como alguien que no tuviera buenas costumbres, pero la afinidad que surgió debido a su nacionalidad me llevo a rechazar esos pensamientos. Sin embargo, cuando pronunció aquellas palabras me di cuenta de que. Debía hacer caso a mis instintos. Sabes una cosa, chamo. Acabo de acuchillar a un sujeto.
25:30 Como les dije, esas palabras me dejaron pasmado. Automáticamente llevé mis ojos de nuevo al espejo retrovisor y vi que él hacía lo mismo. Y segundos después hizo algo que me convenció de que me había metido en problemas sin dejar de mirarme. Levantó su mano a la altura de su rostro para que yo pudiera verla por el espejo. Tenía un cuchillo en cuyo FILO aún podía distinguir ese líquido rojo al que no puedo negarme de que era sangre. Al principio me quedé mudo, pero comprendí que algo debía hacer para mantener lo que yo consideraba un buen trato entre nosotros. Le pregunté si me estaba hablando en serio. Y siendo así, que me dijera lo que le había sucedido. No me respondió, o mejor dicho, no con palabras, pues en cierta forma sí recibí una respuesta al verlo marcar en su cara una sonrisa que me hizo estremecer el cuerpo tomando valor. Me detuve, le pedí que por favor se bajara. Que yo no quería tener problemas con él, ni mucho menos con la ley.
26:51 Él hizo caso omiso, permaneciendo inmóvil, y cuando hizo el ademán de abalanzarse sobre mi espalda, reaccioné rápidamente bajando de mi carro. He aquí cuando ocurrió lo más espeluznante de toda mi experiencia, pues al estar ya fuera del carro y mirar nuevamente en su dirección. Quedé estupefacto al ver que ese sujeto ya no estaba, había desaparecido de la nada. Mis padres me contaron que varios años atrás hubo una pelea entre 2 extranjeros en la zona en la que yo levanté a ese pasajero. En la misma se causaron bastantes heridas los 2, siendo uno de ellos el más afectado al perder la vida el cuál era un venezolano. No pretendo hacer quedar mal a nadie con este relato, ni mucho menos tratándose de nacionalidades. Tan sólo quise compartir mi experiencia, sobre todo para resaltar la órrida situación que me tocó vivir. No sé si ese muchacho fue el mismo del que me contaron mis padres, pues lamentablemente y hasta el día de hoy, hay muchas personas que pierden la vida en las calles de este país. Sin importar las circunstancias, ni mucho menos por mi parte, llevo guardado en mi memoria la vez que cargué en mi taxi a un venezolano.
28:22 Chamos como los llaman aquí en Perú, con cuya nacionalidad también yo me identifico orgullosamente, querida comunidad. Espero que esta entrega les haya gustado. Es un honor para mí pasar un buen rato con ustedes. Muchas gracias por abrirme la puerta de su hogar. Por favor, no olviden dejarme sus comentarios. Esto nos ayuda a seguir trayendo mejor contenido. Me encanta leer sus experiencias y conocernos un poco más. Si el video les gustó, por favor, no duden en compartirlo con sus amigos.
29:06 Esto nos ayuda a llegar a más personas y que la Comunidad siga creciendo. Un abrazo muy fuerte. Nos vemos en una próxima entrega. Esto fue Inframundo, relatos.
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