Dec. 13, 2025

2 Horas de HISTORIAS de TERROR de ULTRATUMBA - HISTORIAS DE TERROR REALES│ INFRAMUNDO RELATOS

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2 Horas de HISTORIAS de TERROR de ULTRATUMBA - HISTORIAS DE TERROR REALES│ INFRAMUNDO RELATOS
Inframundo Relatos De Terror
2 Horas de HISTORIAS de TERROR de ULTRATUMBA - HISTORIAS DE TERROR REALES│ INFRAMUNDO RELATOS

Muy buenas noches, madrugadores y trasnochadores.
Bienvenidos a Inframundo Relatos.
Hoy te traigo una recopilación intensa, oscura y realista: historias de terror basadas en testimonios mexicanos que te acompañarán durante más de dos horas. Ponte cómodo, ajusta tus audífonos y prepárate para adentrarte en la oscuridad.

Sumérgete en 2 horas de historias de terror de ultratumba, narradas por Inframundo Relatos. Esta recopilación reúne casos reales, encuentros nocturnos y sucesos paranormales ocurridos en carreteras, pueblos, casas antiguas y zonas rurales de México.

Cada relato está narrado con un estilo cinematográfico, oscuro y realista, diseñado para acompañarte durante la madrugada, en el trabajo, en carretera o mientras intentas dormir… si es que puedes.

🎧 Recomendado escuchar con audífonos.

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0:10 Lo que les voy a compartir comenzó a suceder en el año de 1991. Siempre había rumores de que evitaban tomar el último autobús de la noche en la terminal justo después de las 11:40 de la noche. Mi nombre es damaris dueñas, soy del estado de Colima, México. Actualmente radico en Estados Unidos. Cerca de la Casa de los abuelos había una terminal de camiones. Este era foráneo y como su final de la ruta era en la central de camiones, varias personas esperaban a que pasara el camión. Sólo que el. Chófer del camión, les pidió que ya no esperaran en esa parada, pues no se detendría la terminal de día era como cualquier otra.

1:00 Llena de gente esperando los camiones para llegar Asus trabajos o tomar otro camión para ir a los pueblos cercanos. Pero de noche era un lugar completamente diferente, sobre todo cuando pasaban de las 11:00 de la noche. Una noche mi madre y yo fuimos a dejarle medicamento a la abuela. Su hermano nos acompañó a la parada del autobús. Yo me adelanté y me senté en la banca. Mi madre, apresurada, me dijo que me levantara que esperaríamos el camión en la otra terminal. Yo en ese tiempo tenía 9 años y lo que quería era dormir.

1:41 Mi madre y mi tío me obligaron a levantarme y seguir caminando. A pesar de que ellos intentaron hablar en voz baja para que no escuchara a mi madre le preguntó a mi tío si aún espantaban en la parada. Él le contestó que sí. Que de hecho el chofer que pasaba a las 11:40 era el último recorrido. Les dijo a las personas que él no se detendría ahí, aunque estuviera lleno de personas esperando. Yo volteaba para mirar la terminal y se me hizo extraño que ellos dijeran que nadie esperaba el camión allí, pues yo vi a varias personas en la terminal, no les comenté nada, sino años después.

2:27 Yo ya tenía 14 años cuando una compañera de la secundaria me contó que a su hermano lo habían espantado en esa terminal. Fue cuando recordé aquella conversación entre mi madre y mi tío. El hermano de mi compañera tuvo que ser trasladado a la Cruz Roja, pues sintió cómo lo empujaron hacia la calle estando en esa. Parada. El hermano de mi compañera le contó que esa noche había terminado tarde con el proyecto de la universidad en casa de su amigo, así que se fue tarde a la parada para esperar el camión, pero como no había pasajeros en la otra parada se fué a la primera esperando que el camión no hubiese pasado. El joven no sabía lo que ahí sucedía a las 11:40 de la noche. Él le contó a su padre que no tenía ni 5 minutos, que había llegado cuando comenzó a sentir frío. De ese frío que hace que la quijada te tiemble, era como si la temperatura bajará drásticamente. Tanto que hasta podía ver su aliento. Cada vez que soltaba una bocanada de aire. Comenzó a escuchar cuchicheos a su alrededor. Comenzó a voltear a todos lados, pero no se veía a nadie. Déjame decirte que esa terminal siempre está muy iluminada, pero por las farolas que hay a su alrededor, ya que los vecinos de los alrededores han perdido la

3:59 cuenta de las veces que han reparado esas 2 farolas que están en la terminal de autobuses, las voces iban subiendo de tono. Él, ya un poco asustado, quiso moverse para apartarse, pero fue en ese instante en que vio a varias personas a su alrededor. Se apartó tambaleando, jadeando y con las manos temblorosas, pues las formas difusas de los pasajeros le causó temor. Repentinamente sintió una masa de cabellos que le pasaron por su rostro, y fue ahí cuando sintió varias manos que lo empujaron hacia la calle.

4:39 Sólo escuchó el chirrido de las llantas de un auto y el golpe en su pierna. El dueño del auto conto que no había nadie con el joven. A pesar de la oscuridad y las luces de su auto, el chico salió de la nada. Afortunadamente no pasó a una desgracia. Le conté a mi madre lo ocurrido y fue en ese momento que le dije lo de aquella conversación que tuvieron ella y su hermano. Mi madre me dijo que. Nadie sabe qué fue lo que sucedió en esa terminal. De hecho, mi abuela le contó que desde que se destinó para una parada de camiones ya sucedían situaciones extrañas. Ahí siempre era lo mismo ver a una mujer de negro murmullos de varias personas.

5:26 A veces se. Ve a una niña en otras ocasiones, un niño, un par de ancianos y una vez. Mi abuelo le contó que sintió como lo golpearon con un palo en la espalda. Era aquel anciano, pues cuando se manifiesta se le ve con un bastón. Siempre se manifiestan a las 11:40 de la noche en la última corrida del camión foráneo. Muy buenas noches Alejandro, me llamo Carolina Fornés, la casa de mis padres se encuentra cerca de un cementerio, este quedó dentro de esa Colonia, pues la ciudad ha crecido demasiado, que lo que estuvo alguna vez en los límites de la ciudad, hoy se encuentra rodeado de colonias y fraccionamientos. Siempre detesté tener que cruzar el cementerio de noche durante el día.

6:34 No me molesta, al contrario, me agrada ver las lápidas de los difuntos, pues el cementerio es de finales de año de 1890. Los caminos eran claros, el sol al atardecer ilumina las lápidas y las estatuas que se levantan sobre estas. Todo el panteón es muy tranquilo, pero por las noches ya estaba por oscurecer cuando me despedí de mis padres. Ya tenía calculado el momento en que el autobús pasaba por la terminal y por cortar camino y no rodear el cementerio. Me crucé por él. Ya era familiar escuchar cuando abría las rejas oxidadas del cementerio.

7:18 Sabía que si no me apresuraba perdería el autobús y tendría que quedarme allí más tiempo del necesario. Eso era lo último que quería. Caminaba rápido. Mis pasos resonaban en el sendero de graba y el único sonido que me acompañaba era el crujir de las piedras bajo mis zapatos. Pero pronto sentí una sensación de que no estaba sola. Esa sensación de ser observada me hizo apresurarme aún más. Nunca me había dado miedo, pero siempre hay una primera vez en todo. Algo o alguien estaba detrás de mí y no me atrevía a mirar hacia atrás, pues sabía que, aunque lo hiciera, no vería nada.

8:05 Aún así, esa presencia, esa sensación de que algo caminaba detrás de mí, no desaparecía. Mientras más me adentraba en el cementerio, más fuerte se volvía esa sensación, como si algo estuviera pisándome los talones. Mis piernas me temblaban. Pero no podía detenerme así que acelere el paso. Era la primera vez que tuve miedo de cruzar por el cementerio para llegar a la parada de camiones. Finalmente, vi las luces de la calle en la puerta de entrada al panteón. La terminal no estaba muy lejos, sólo unos metros más allá de la salida.

8:48 Pero esa sensación de que me seguían no se me. Quitaba. Saludé al velador que ya se dirigía a cerrar la otra puerta. Él se me quedó observando unos momentos. Me dio la sensación de que él miraba lo que venía conmigo, pero como ya faltaba poco para que llegara el camión, sólo lo saludé, aunque me hubiese gustado preguntarle si algo o alguien venía detrás de mí. Al llegar a la parada me detuve abruptamente. Para mi mala suerte no había ni una sola persona en ese sitio, las luces parpadeaban proyectando sombras en los árboles de ciprés del cementerio.

9:32 Me quedé de pie con la mochila colgada del hombro intentando recuperar un poco el aliento, pero esa sensación, la de que algo estaba conmigo, no desapareció. Las calles estaban vacías y el viento soplaba suave, pero. Frío. Miré hacia ambos lados esperando ver alguna señal del autobús, pero no había ni rastro de él. Me acerqué al anuncio publicitario que estaba a un lado de la banca. Fue ahí donde miré una oscura era de un hombre. Este permanecía inmóvil. El miedo me recorrió como un escalofrío helado por todo mi cuerpo y cada segundo que pasaba me hacía sentir más temerosa.

10:20 No quitaba la mirada del acrílico esperando que eso desapareciera. Pasaron varios minutos los que para mí fueron como horas. Intenté mantener la calma, decirme a mí misma que todo estaba en mi cabeza, que sólo era el miedo por haber pasado tan tarde por el cementerio. Finalmente, después de lo que parecieron los 10 minutos más largos de mi vida. Vi las luces del autobús. Aproximarse por la calle fue como un destello de esperanza en medio de la pesadilla, pero incluso entonces esa presencia no desapareció. Sentí que me seguía, que estaba justo detrás de mí. Mientras el autobús frenaba lentamente frente a la parada, subí apresuradamente y en cuanto el chofer cerró las puertas, un estremecimiento lo sentí por todo el cuerpo. Me senté en uno de los asientos junto a la ventana, todavía temblando, rogando que esa cosa no me haya seguido. El frío que comencé a sentir cuando cruzaba el cementerio comenzó a disiparse y el aire a mi alrededor volvió a sentirse normal.

11:36 Por inercia volteé hacia la parada y aunque ya no sentía esa presencia a mi lado, quería ver si eso seguía allí. Pero afortunadamente ya no lo vi. Ahora cada vez que visito a mis padres trato de no pasar por el cementerio. Cuando está oscureciendo, trato de estar acompañada en ese momento. No sé que fue lo que me siguió en aquella ocasión, pero si hubiese sido un ente malo me hubiera hecho daño en ese momento. Creo que eso me siguió, pues en ese tiempo había perdido a mi hijo con apenas un mes de gestación. Muy buenas tardes a todos y a los amantes de esta comunidad. Mi nombre es Luis Ángel Dávila.

12:39 Tenía la edad de 12 años cuando hubo un trágico accidente, esto en el año de 1980 y. 3. Aquella parada situada en una esquina. Había sido el escenario de una tragedia que nadie, ni siquiera después de tantas décadas, ha logrado olvidar. Y lo más inquietante de todo era que cada año, en el aniversario de lo ocurrido, las personas decían que las almas de los que ahí fallecieron se aparecen. La historia, según lo que contaban los mayores, era un tanto perturbador. La noche del 23/10/1900. 83.

13:21 Un auto se salió de control y chocó directamente contra la parada, llevándose consigo a un grupo de personas que esperaban el camión. Fue un accidente en el que no hubo sobrevivientes, cuerpos destrozados, sangre mezclada con el agua que corría por la calle y una sensación de injusticia que impregnó el lugar. No había una razón clara para el accidente. El conductor no estaba ebrio, el auto no tenía fallas mecánicas. Todo parecía haber sido el resultado de la fatalidad. Estaban en el sitio y momento equivocado, decían algunos. Para el siguiente año fue cuando se comenzaron a ver apariciones en la parada de camiones, un grupo esperando el camión. Algunos comenzaron a decir que no se les veían sus pies. Otros que estos eran transparentes, pero lo que yo vi fue muy diferente, esto lo comenté con mi Grupo de amigos. Se dice que los niños son más susceptibles para las situaciones sobrenaturales y no era el único en ver aquellas apariciones en la parada de autobús, además que siempre sucedía algún percance en esa parada. En menos de 3 años habían atropellado a una anciana. Que cruzaba la calle al nieto de don Marcelo, el dueño del abarrote.

14:50 En la esquina. A su nieto también le sucedió lo mismo. El pequeño había salido tras la pelota alguno que otro vehículo que colisionaban uno con otro. Todo esto sucedió exactamente frente a la parada de camiones. Las personas comenzaron a decir que. Ese lugar estaba maldito, pues no sólo eran las apariciones de los que ahí fallecían, sino que era accidente tras accidente. Comenzaron a pedir a las autoridades competentes de esos años que retiraran el señalamiento de que ahí era una terminal de camiones. Les dijeron que lo harían, pero tardó algún tiempo en que eso pasara.

15:38 Obviamente, adivinaron que ese tipo de situaciones siguieron sucediendo mientras tomaban la decisión de resolver ese caso. La casa de mi abuela no quedaba justamente frente a la parada, sino unas casas más adelante en la cera, frente a esta era un martes por la tarde. Ese día había estado lloviendo. Muy pocos eran los usuarios de los camiones. Ese día yo había estado enfermo. Y como mis padres no querían que contagiara a mis hermanos, me mandaron a casa de la abuela para que me recuperara. Me encontraba tan aburrido que me acerqué a la ventana para ver pasar a las personas.

16:20 Y fue ahí donde fui testigo de lo que se decía de las apariciones en esa terminal desde donde me encontraba, pude verlos bien. El sólo recordarlo me eriza la piel. Fué una aparición muy perturbadora. Las manifestaciones de lo que queda de aquellos seres tras el accidente, sus cuerpos apenas mostraban la forma de lo que fueron, se veían delgados y encorvados, con la piel translúcida, estirada sobre los huesos, la carne ausente en la mayoría de las áreas, dejando a la vista huesos amarillentos y otros oscuros, algunos expuestos por completo. Mientras, en otras partes, pequeños restos de tejido que aún se aferran putrefactos, apenas se veían sus rostros. Pero puedo asegurarles que sus cuencas estaban vacías. Los veía asombrado, pero a la vez el temor y el miedo de tener pesadillas con aquellas apariciones. En eso llegó una joven a la.

17:25 Parada, ella no se. Percataba de que estaban varios fantasmas a su alrededor. Los cuales parecían quererse comunicar con ella, pero no los veía. Llegó el camión y se fue en él aquellas apariciones solo observaban el autobús a alejarse y ellos. Poco a poco. Iban desapareciendo. Le conté a mis amigos lo que había visto esa tarde. Daniel me contó que él solo veía una anciana queriendo cruzar la calle, pero cuando lo hacía. Se escuchaba como si un auto la golpeara y era en ese instante en que ella desaparecía. Pasó el tiempo y cambiaron la parada de autobús en otra calle.

18:09 Pero a pesar de que ya han pasado varias décadas, los vecinos aún aseguran que las apariciones jamás se han ido. Aún se manifiestan aunque la parada ya no esté en ese mismo sitio. Mi nombre es Agustín Esqueda. Lo que les voy a contar aún sucede en mi Natal Baja California, en una de las ciudades que nunca duerme. Siempre las personas están en movimiento.

18:50 Ya sea por sus trabajos de día o por las noches divirtiéndose en algún antro o bar. Así como también aquellos que manejan sus taxis toda la noche, llevando a las personas a los lugares que se dirigen. En varias ocasiones he tenido la buena suerte de que se encuentran un grupo de personas en las terminales de taxis o de autobuses. Estos últimos tienen cierta hora límite en sus recorridos y cuando se llega a la hora en que estos dejaran de circular por las calles. Hay que apresurarse a llegar a tiempo a las paradas, pero por desgracia hay choferes que les importa mucho o poco dejar pasaje esperando por 1 hora o quizás hasta más tiempo. Y esa noche fue una de ellas el hecho de que para llegar a la terminal de autobuses hay que atravesar un parque, esa no es la terminal principal, sino la que siempre está iluminada, bulliciosa y segura.

19:55 Dicen que es por ahorrar tiempo o porque hay menos tráfico. A nosotros los usuarios, no nos queda de otra que tomar una ruta más oscura y peligrosa es tener que cruzar el parque las noches lluviosas o con neblinas. Ya es algo de lo más usual en la ciudad, pero esa vez el transporte no pasó a la hora que debió hacerlo. Nos encontrábamos varias personas en la parada. No había un solo camión que se distinguiera su arribo por esa calle fue cuando uno de los señores mayores comentó que lo más seguro era que sólo en la terminal de al lado del parque es donde estarían pasando los camiones y los taxis de rutas. No me agradaba la idea de cruzar el parque, ya que pocas lámparas iluminaban ese sitio.

20:51 Algunos se comenzaron a dispersar buscando sus medios para llegar Asus destinos. Aquí hago la. Aclaración, que a una cuadra de ese parque hay diferentes taxis, rutas que llevan al centro de la ciudad, pero por desgracia era cruzar gran parte de la ciudad y ninguna de esas rutas me dejaba cerca de mi domicilio si era ese camión que pasaba hasta la parada del parque. Así que no me quedó de otra que comenzar a caminar. Detrás de mí venían un par de adolescentes y aquel señor mayor. Los demás tuvieron que bajar para llegar a la otra terminal.

21:33 Cruzar ese parque me pareció una eternidad. Ya faltaban unos 25 minutos para la medianoche y ni un auto se veía pasar en lo que caminábamos por el parque hasta la parada de camiones. La vibra en esa terminal es muy fuerte. Se siente como si algo siniestro estuviera observándote desde la oscuridad del parque. Todos mirábamos ansiosos a que las luces del autobús aparecieran en la esquina donde dan vuelta para llegar a la parada. El miedo de estar en un sitio a media luz esperando el autobús es una sensación profundamente intensa. Durante el día ese lugar es cotidiano, casi indiferente. Una parte más del paisaje que cruzamos. Pero cuando la noche cae, todo cambia. La luz tenue transforma el entorno alrededor de esa parada. Me sentía observado.

22:34 Era como tener una presencia invisible adherida a uno, una tensión constante que se arrastra por la piel. Creo que no era el único que sentía esa sensación. Por momentos presentía que algo saldría de ese parque que estaba detrás de nosotros. Fue hasta que una joven comentó que se sentía muy extraña en esa parada. Preguntó si algo malo había sucedido ahí. La verdad, no sé si ahí sucedió algo, algo que a esa hora de la noche se sintiera una atmósfera inquietante en esa parada, pero lo que yo les puedo contar es que sentía. La necesidad de salir corriendo de ese sitio.

23:17 Por momentos el miedo me hacía voltear sobre mis hombros esperando encontrarme con alguna aparición detrás de mí. No se puede evitar porque la mente se ha convencido de que hay algo allí, algo que no se ve, pero que se siente. Es un miedo de saber que no estás solo aunque estés acompañado de otras personas. Creo que para sentir. Miedo. No es necesario que se te aparezca un fantasma. Quizás en ese momento no lo vimos, pero si lo sentimos, pues cuando vimos el camión acercarse sentí un gran alivio. Fui el último en subirse y muy mordazmente el conductor me preguntó si no se nos había aparecido el muertito del parque.

24:05 Yo solo negué con la cabeza. El miedo nos abordó en el parque en el momento que lo cruzamos. Y en la parada de autobuses es donde sentíamos que nos observaban de algún sitio oscuro de ese lugar. Mi hermana me contó que ahí había fallecido un joven que asaltaron hacía muchos años y su alma no encuentra la. Paz. Por muchos años, mi abuela matilde nos contaba todo tipo de historias y cuentos. Ella no nació en algún rancho, sino en la capital del Estado de Tamaulipas, pero ella y el abuelo viajaban a los campos y a otras ciudades del mismo Estado.

24:57 Mi nombre es Humberto, a mis hijos les cuento aquellas historias que nos compartía la abuela matilde y yo se las comparto a ellos esperando que sean de su agrado, al igual que a todos. Ustedes. Era el año de 1958 cuando la abuela tenía la edad de 12 años. Ella era la tercera de 5 hermanos. En esos años la educación era muy diferente a la de hoy. Esto refiriéndome a lo que era la religión, mi familia siempre ha sido católica. Te comento esto porque de la visita de un sacerdote es de donde parte esta historia.

25:41 Ella nos contaba que en el recibidor de la casa de sus padres se encontraba un cuadro con la imagen de la virgen de Guadalupe. Cada vez que salía de la casa siempre se persignaba frente al cuadro cuando se iban a la escuela. Para ella, a medida que iba creciendo, lo hacía por el temor de que no le sucediera algo fuera de su casa. Quizás era más temor, miedo a que si no se persignaba. La virgen se enojaría con ella. Con el tiempo comprendió que las cosas no eran así. Una mañana todos se habían ido a la escuela excepto ella. La abuela matilde contaba que ese día la llevarían con el médico. Ella y la bisabuela María del Carmen estaban por salir de su casa cuando llegó de manera inesperada el sacerdote de la Iglesia de la Colonia el.

26:37 Era un buen amigo de la familia desde hacía casi un año. Ella nos contaba que el padre trinidad los visitaba en varias ocasiones, visitaba su casa y aquellas donde necesitaban de su ayuda. El sacerdote se notaba algo extraño y le comunicó a la bisabuela que esa mañana lo había visitado Hipólita, su hermana. La abuela matilde iba a decir algo cuando fue interrumpida por su madre, pidiendo que los esperara en la sala. Cuando la abuela se retiraba, escuchó cuando su madre le preguntó sobre la visita de su hermana hipólita.

27:22 El sacerdote le dijo que le había pedido que visitara a su hermana para que la confesara. La bisabuela siempre tenía un velo en un cajón de la mesita donde se encontraba la virgen. Cuando el sacerdote terminó de confesar, ya no quiso salir de la casa y se encerró en su cuarto hasta que llegaron sus hermanos. Durante lo que restaba del día nos contó la abuela que su madre se miraba muy extraña. No habló con ninguno de sus hijos y a ella le prohibió decir de la visita del padre trinidad. Ni su madre ni la abuela matilde contaron a su padre de esa visita.

28:05 Al día siguiente todo iba normal en su casa, pero ya por la tarde su madre le dijo a su hija mayor que atendiera Asus hermanos porque le dolía la cabeza y se retiraría a descansar para preparar la cena para cuando llegara su marido. Ella recordaba que no hicieron ruido alguno para que su madre descansará, pero ella jamás volvió a despertar. Cada vez que ella nos contaba la manera en la que había fallecido la bisabuela nos poníamos tristes, pero muchos años después, cuando mi abuela matilde se encontraba enferma y la estaba cuidando, me acordé de esa historia que ella nos contaba. ¿Percibía que la abuela nos ocultaba algo de aquella historia y se lo pregunté, cuál era la historia completa? Mi abuela matilde me sonrió preguntándome que era lo extraño de la historia que yo no había percibido. Yo le contesté que era la extraña muerte de mi bisabuela y ella dijo que no, que lo extraño y feo de esa historia era que la hermana de su madre, cuando visitó al sacerdote, ella ya tenía 3 años de haber fallecido.

29:26 Creo que la bisabuela intuyó porque su hermana difunta había visitado al sacerdote. De hecho, al sacerdote no le dijeron que lo había visitado. Un fantasma que daba aviso de que alguien estaba por fallecer. Muy buenas noches. Alejandro, me gustaría compartir este relato de la abuela. Recuerdo que mi abuela María Antonia tenía su puesto de comida, una fondita por allá en su Natal Chihuahua. La abuela era conocida por muchos como Matoña.

30:07 Ella se casó siendo muy joven, apenas tenía 17 años cumplidos el que fue su marido. En ese tiempo se pasó para el vecino país del norte y jamás volvieron a tener noticia alguna de el nunca regresó. Ella se quedó sola con cuatro hijos, 3 niños y una niña, la cual es mi madre. A pesar de esas apuraciones que tenía la abuela matoña, ella no privó Asus hijos de acudir a la escuela, ya que en esos tiempos muchos padres no mandaban a los hijos a estudiar. Y los ponían a trabajar para el sustento de la casa.

30:48 Sus hijos se iban por las mañanas a la escuela y ella ha supuesto de venta de comida. Lo triste y quizás desesperante para ella eran las temporadas de lluvia y el frío. Don Emiliano era el dueño de unas casitas que tenía en renta. Ella se ponía en la pura esquina donde estaban las casitas. Don Emilio era un señor mayor, no tenía hijos ni pariente alguno, así que habló con sus inquilinos para que estos en módicos pagos les pagarán las casas. Así que contentos firmaron los documentos que les había llevado don Emilio. Fue cuando la abuela matoña puso su fondita. Quizás estas personas eran buenas, como lo fue aquel señor con ellos.

31:42 La abuela me contó 2 situaciones, las cuales ella decía que había fantasmas que se les aparecen a las personas a las que habían amado en vida, otras que sólo eran para causar miedo, otras más que solo se parecen sin siquiera a percatarse de la presencia de los vivos. Yo era un niño y la abuela mientras me preparaba los deliciosos guisos. Ella me sentaba a su lado en una silla para contarme muchas historias. Sus favoritas eran cuando era una niña, pero a mí las que más me impresionaban eran las historias de fantasmas que ella me contaba. Una de sus anécdotas que siempre me han gustado es la que les comparto.

32:32 En una ocasión me contó que un sábado por la mañana llegó Don Emilio, como cada día. Llegaba a la Fondita para desayunar y tomar su cafecito con leche, pero esa mañana no anunció de su llegada. Como era costumbre, ella se sorprendió al verlo sentado en el mismo lugar donde lo hacía día con día se veía algo pálido cuando la abuela le preguntó si se sentía bien. Él le contestó que se encontraba mejor que nunca porque se encontraba en completa paz. La abuela sonrió y le preguntó si iba a desayunar lo mismo de siempre. Este sólo afirmó con su cabeza en señal de si esa mañana no hubo casi clientes como de costumbre. Esto hasta las 10:00 de la mañana comenzó a llenarse la fondita.

33:28 Se acercó a la Mesa donde se encontraba don Emilio. Se dio cuenta que él no había probado ninguno de sus alimentos, ni un solo bocado de su desayuno y su café con leche. La abuela matoña le preguntó por qué no había desayunado si no le había gustado lo que le prepararon. Ella con gusto se lo cambiaba por otro platillo para que comiera, pero este sólo sonrió y le aseguró que ya estaba satisfecho con lo que le habían servido. Cuando la abuela matoña comenzó a retirar los platos de la mesa, don Emilio colocó su mano en uno de sus brazos y le.

34:12 Dijo. Gracias por todo, verás que tú y tu familia van a estar muy bien. Al terminar le sonrió agradecido, pero la abuela le contestó que ella sabía que todo iba a estar bien. Don Emilio se levantó y salió de la fondita. Cuando este se retiró, la abuela me dijo que sintió un frío sepulcral y donde había estado la mano del anciano lo sentía helada y tuvo que dejar los platos en la mesa y comenzó a frotarsela para darse un poco de calor. Mi tío Filiberto se acercó a ella para que cobrara la cuenta de un comensal y ella le contó la extraña sensación que había tenido hace unos momentos.

35:00 Contaba la abuela que Filiberto tomó uno de los platos y comenzó a olfatear, al igual que el café con leche, que se encontraban todos fríos, como si estos los hubieran sacado del refrigerador. Su hijo le indicó que nada de la comida tenía olor. El tío iba a tomar un poco de aquella comida cuando la abuela lo detuvo y le ordenó que dejara así esa mesa, que no permitiera que algún cliente la ocupara. Estaba por mandar a su hijo para que fuera a atender a Don Emilio para cerciorarse de que el señor se encontrara bien. Pero eso no fue necesario porque uno de los vecinos.

35:43 Entró a la fondita para darle la noticia de que la noche anterior Don Emilio había fallecido. Mi abuela supo que aquello fue una despedida del señor. Cada vez que la abuela me contaba esa historia, ella guardaba silencio por varios momentos y me afirmó que Don Emilio si había desayunado esa mañana, pues la esencia de los alimentos que le había preparado ese día. Ya no los tenían. Eso es lo que hacen nuestros difuntos cuando cada 2 de noviembre vienen al mundo de los vivos a visitar Asus familiares.

36:25 Yo, al igual que mi madre, en la que fuera la fonda de la abuela Matoña, ponemos nuestros guisos en su altar de muertos que sin lugar a dudas, tanto mi adorada abuela matoña como don Emilio. Y nuestros seres amados, que ya no se encuentran y se nos han adelantado en el camino, vienen a degustar los platillos que mi madre les prepara cada día de fieles difuntos. La abuela Miriam era originaria del estado de Coahuila. Ella y sus padres vivían en una ranchería muy cercana del municipio Ramos Arizpe. Tuvo 5 hermanos y ella, por ser la mayor, ayudaba a su madre en los quehaceres de la casa, mientras su padre, don Agapito y su hermano Pedro se iban muy temprano a pastar el ganado desde muy temprano.

37:24 La abuela Miriam tenía que ir a sacar agua de un pozo para que ella y su madre prepararán los alimentos para su padre y hermano un día. Tomó la mala decisión de levantarse más temprano que de costumbre. Para ir a. Sacar el agua del pozo. Ella nos contaba que esa madrugada se sentía muy fría y algunas nubes cubrían parte del cielo, pero la Luna era visible, así que iluminaba un poco el lugar. Cuando estaba por llegar al pozo escucho cómo las ramas de los árboles crujían sonaban como si en ellas se encontrara algo.

38:05 Pero por desgracia, ese lado era muy oscuro. Por unos momentos quiso regresar a su casa, pero aún así tendría que regresar por el agua. Tarde o temprano es el viento, se decía a sí misma. Para darse valor de continuar, pero cuando estuvo a punto de llegar al pozo, algo blanco se movía por lo alto de los árboles. Ella lo describía como si fuera una sábana blanca, pero eso no tenía forma alguna. Quizás era una extraña manera de describir lo que veía la abuela Miriam, pero en realidad era otra cosa. Aquello parecía subir y bajar entre los árboles. La abuela se.

38:52 Quedó quieta mirando, pero comenzó a sentir miedo cuando se dirigió a ella de una manera rápida que. No le dio tiempo ni de correr o agacharse. Aquello que había. Visto entre los árboles, ahora lo tenía a unos centímetros de ella. Esa cosa tenía el rostro cadavérico, con unos largos cabellos canosos que parecían moverse al compás como si hubiese mucho viento. Así mismo, lo que para ella era como una sábana, en realidad era una túnica. Vieja y más bien se apreciaba harapienta. Esa cosa flotaba frente a ella y por más que intentaba moverse, no lo lograba. Comenzó a llorar por el horror que sentía al tener cerca de su rostro aquel.

39:42 Espectro. Comenzó a rezar y al hacerlo sintió un frío que le caló hasta los huesos cuando lo que tenía frente a ella la traspasó. La abuela nos contaba que mientras sentía como esa cosa pasaba por su cuerpo, esta sentía que moría. El cabello largo de la mujer parecía envolverla. Fue cuando escuchó Asus padres gritando que la dejarán. Ellos se acercaron mientras la abuela sentía que se desvanecía. Cuando despertó ya habían transcurrido más de 3 días. No recordaba que había sucedido después, en el cuarto se encontraba una señora llamada Ramona. Era una curandera que vivía cerca de las rancherías por varios días.

40:32 Ella iba a la ranchería para sobarla desde la cabeza a los pies. Sentía como si desde su cuerpo la señora Estuviera jalando algo y lo sacara. Ella decía que la Curandera Ramona la estaba curando de espanto. Le daban de beber unas hierbas amargas para que su cuerpo se calentara, ya que aseguraba que la misma muerte la había abrazado aquella madrugada. La madre de mi abuela Miriam le contó que estuvo con fiebres muy altas y pensaron que pronto moriría, así que don Agapito fue por la curandera para que la ayudará poco a poco la abuela Miriam. Se fue recuperando de lo que le sucedió aquella madrugada. La abuela nos contaba que ella sentía que algo la jalaba. Un hoyo muy oscuro, pero que sentía que la mano de su madre la sujetaba a cada momento y eso le impedía caer. A partir de lo sucedido, la abuela Miriam jamás volvió a salir por agua al pozo.

41:40 De hecho, antes de que llegara la noche. Sus padres traían el agua para que nadie saliera de la Casa por las noches o por la madrugada. Cuando la abuela nos contaba su historia, algunos decían que había sido una bruja, otros que la misma muerte, pero ella siempre aseguró que aquello había sido un alma en pena. Los abuelos Arturo y Mariana. Tuvieron un noviazgo de más de 3 años hasta que pudieron juntar el dinero necesario y casarse. Mi abuelo Arturo trabajo en una de las minas en cananea, Sonora. Esto fue entre los años 60 y 90.

42:25 En cambio la abuela Mariana en su casa hacia todo tipo de costuras. Ella era muy visitada por hombres y mujeres para que les confeccionaran desde pantalones vestidos. Y todo tipo de ropa que le pidieran a los años de casados. Los abuelos estaban felices, pues pronto llegaría su primer hijo. Mi bisabuela, de nombre manuela, ayudaba a su hija para terminar las costuras que tenían pendientes antes del alumbramiento. Esto porque en aquellos años, cuando una mujer paría durante la cuarentena, no se le permitían los quehaceres de la casa.

43:08 A las pocas semanas antes de que naciera su hijo, la abuela comenzó a notar que una anciana se asomaba siempre por la barda trasera del patio. Esto sucedía antes del amanecer y cuando ocurría en otras ocasiones, una mujer joven esta se posaba en lo alto de uno de Los Pinos que se encontraban fuera de la propiedad. Debo aclararles que. Esto sólo sucedía cuando la abuela se encontraba sola en su casa. Cuando nació su hijo sólo se veía a la anciana. Ella pensaba que era alguna de las vecinas de por ahí cerca, pero al preguntar jamás la habían visto, se lo comentó a su marido.

43:54 Éste le respondió sin importancia diciéndole que eran figuraciones de ella. La abuela siempre. Decía que a una madre. Siempre tiene el sexto sentido. Cuando uno de sus hijos está en algún peligro y ella lo supo durante su embarazo, el abuelo le tocó trabajar hasta muy tarde y ya estaba oscureciendo. Cuando ella se acostó en su cama con El Niño en brazos, repentinamente comenzó a sentir un profundo sueño y estaba a punto de quedarse dormida cuando sintió como le jalaban a su hijo de entre los brazos. Pero por instinto lo apretó más contra su cuerpo por más que intentaba abrir sus ojos. No podía pudo hacerlo hasta que el llanto del bebé se escuchó muy fuerte.

44:43 Y fue en esos momentos cuando miró a la anciana correr hacia la puerta del cuarto. Después de unos segundos, cerró la puerta trancándola con lo que pudo. Todo ese rato que estuvo sola se la pasó rezando hasta que llegó su marido. Cuando le contó igual que la primera vez, no le creyó por varios días y noches, aquella bruja anciana no la dejaba tranquila adonde fuera ella con el bebé. Esta mujer bruja la seguía. Una tarde le contó a su madre lo que le estaba sucediendo. Una de las vecinas fue a recoger una ropa que había llevado para que se la remendara y al escuchar lo que mi abuela Mariana les contaba. La.

45:31 Vecina le dijo que aquello que la seguía era una bruja y lo estaba haciendo porque El Niño aún no era bautizado. Ella le diría cómo librarse de aquella maldita anciana, pero que sólo se libraría de ella hasta que bautizaran al niño. La abuela le colocaba sal de grano bajo la almohadita y entre las cobijas que eran el colchón de la cuna, se puso unas tijeras en forma de cruz. Ella le hizo un morralito rojo en el que le puso un ajo macho, sal de grano y unas hiervas. Esto lo colocó en la cabecera de la cuna.

46:13 Esta acción muchos decían que no los protegería, pero como decía mi abuela Mariana Asus hijos si les funcionó, ya que aquella bruja jamás volvió a intentar llevarse a su hijo, en pocas ocasiones la miraba al otro lado de la barda. Hasta que dejó de seguirla. Cuando bautizaron al niño, la otra bruja nunca intentó nada, sólo en 3 ocasiones la vio encaramada en el pino ya cuando nacieron sus otros hijos, la abuela Mariana ya sabía cómo proteger a todos hasta que eran bautizados. Muy buenas noches a toda la audiencia de Inframundo. Quiero compartir en mi historia.

47:03 Mi nombre es saúl cortés. Nací y crecí en un pueblo en el Estado de Sinaloa. Actualmente tengo 70 años de edad y a los años me pesan sobre mis cansados hombros. Trabajé en el campo desde muy joven. En 1975 viví en la ciudad, pero no me gustó, así que regresé a mi pueblo. La mayor parte de mis anécdotas son en este lugar, pero hoy les quiero compartir una que nos sucedió a mis amigos y a mí. Ellos ya se me adelantaron en el camino, pero no estoy aquí para contarles sus historias.

47:45 Recuerdo con claridad esa tarde en que mi vida cambió para siempre, en que supe que existían los espantos. Cuando uno se entera de que las personas fallecen a la edad que sea. Éramos 3 amigos inseparables que solíamos pasar las horas de ocio en el arroyo, un pequeño paraíso escondido entre los árboles y rocas, donde el agua corría fresca y cristalina. Nos encantaba zambullirnos en sus aguas, especialmente durante los calurosos veranos de nuestra infancia. Aquella tarde el sol brillaba intensamente y el aire estaba cargado con el encanto de los pájaros. Eran las épocas de lluvia y cuando estás llegaban era casi imposible acercarse al arroyo, pues este tenía una creciente con las aguas de lluvia y se llevaba todo a su paso. Arrastraba desde ganado, caballos con todo y jinete. Pocas veces se les encontraba con vida. Todos golpeados y mayugados por los golpes contra las rocas. Decidimos ir al arroyo como de costumbre, sin saber que algo terrible nos esperaba.

49:07 Cuando llegamos todo parecía normal. Nos quitamos las ropas rápidamente y nos lanzamos al agua con gritos de alegría. Nos sumergíamos y salíamos riendo y chapoteando hasta que uno de mis amigos. Juan de Dios, para ser exacto, señaló algo entre las rocas al otro lado del arroyo. Al principio pensé que Juan de Dios estaba bromeando. Nos gustaba contarnos historias de miedo, especialmente sobre la mujer del arroyo, una leyenda que habíamos escuchado antes. Se decía que una mujer había perdido Asus hijos en una inundación que arrastró su casa y que desde entonces su espíritu acaba buscando Asus pequeños niños. Otros contaban que sólo ella había muerto esa noche terrible y que su alma en pena seguía atrapada en el arroyo sin descansar.

50:12 Pero en esta ocasión no era una historia allí entre las rocas. Vimos surgir una figura. Era una mujer con el cabello largo y negro, empapado que caía sobre su rostro. Su vestido blanco estaba mojado y sucio, pegándose a su cuerpo. Delgado y frágil. Cruzó a la otra orilla sin tocar el suelo, deslizándose como si flotara. Todos nos quedamos paralizados. El miedo nos atenazó el pecho y apenas podíamos respirar. Aquel espectro ni siquiera volteó a vernos. Era como si no existiéramos para ella. No sé cuánto tiempo pasó.

51:01 Quizás fueron segundos, aunque a mí me parecieron horas. Mis amigos y yo nos mirábamos incapaces de movernos. Con los ojos fijos en aquella aparición, entonces la mujer giro lentamente la cabeza como si buscara algo. Sus ojos eran pozos oscuros y vacíos y su expresión estaba llena de una tristeza infinita. Sentí un escalofrío recorrer la espalda y supe que teníamos que salir de allí sin decir una palabra. Empezamos a nadar desesperadamente hacia la orilla.

51:44 El pánico nos impulsaba haciéndonos torpes en nuestros movimientos. Cuando logramos salir del agua y sin mirar atrás, corrimos hacia nuestras casas. Podía escuchar los gadeos de mis amigos, sus pasos apresurados junto a los míos, mientras el miedo nos perseguía como una sombra pegada detrás de nosotros. Llegué a casa empapado y tembloroso. Mi madre me miró preocupada, pero no pude decir lo que había visto. Esa noche apenas dormí con la imagen de la mujer del arroyo grabada en mi mente.

52:25 Cada vez que cerraba los ojos, veía sus ojos oscuros y sentía su tristeza como un peso sobre mi corazón. Esa noche tuve mucha fiebre. Apenas si me acuerdo de lo sucedido, pero no fui el único que estuvo enfermo esa noche. Juan de Dios y Filemón también estuvieron pasaron días antes de que nos atreviéramos a hablar sobre lo que habíamos visto. Nos reunimos en el lugar habitual, pero nadie mencionó el arroyo. Era como si el solo hecho de nombrarlo pudiera ser aparecer. A la mujer del arroyo nuevamente. Al final filemón rompió el silencio y 1:1 compartimos nuestros miedos y dudas.

53:19 Decidimos que no volveríamos al arroyo por el temor a encontrarla. Nuevamente era demasiado grande el miedo. Sin embargo, la vida siguió su curso y poco a poco fuimos dejando atrás aquella experiencia. Pero en el fondo, todos sabíamos que algo había cambiado. La inocencia de nuestra infancia se había roto. Y aunque tratamos de ignorarlo, el recuerdo de aquella mujer del Arroyo siempre estaría invadiéndonos. A medida que íbamos creciendo, las historias sobre la mujer del arroyo continuaban ahí, en el pueblo, contándose. Algunos decían que la habían visto en noches de tormenta. Vagando entre las sombras, mientras que otros aseguraban que se escuchaban sus lamentos en las noches más oscuras. Yo nunca volví a verla, pero su imagen quedó grabada en mi mente.

54:20 Han pasado muchos años desde aquel día, pero aún puedo sentir el miedo que me embargó al ver a aquella mujer del Arroyo. Ahora, como abuelo, cuento esta historia a mis nietos. No para asustarlos, sino para que comprendan que hay cosas en este mundo que no podemos explicar. Les digo que respeten el arroyo y la naturaleza y que recuerden que aunque algunas historias parezcan solo cuentos, a veces se esconden verdades que es mejor no ignorar. Mis nietos me escuchan con los ojos muy abiertos, entre fascinados y asustados. No sé si creen en mi historia, pero. Sé que la recordarán cuando su abuelo ya no esté y así la historia de la leyenda del arroyo seguirá entre nosotros, transmitida, no sé si de generación en generación, pero sí que les va a sacar un buen susto ya siendo de noche. Gracias por escuchar mi anécdota y le mando un gran saludo a mi nieto Ramiro que me ayudó a escribir esta historia. Buenas.

55:28 Noches. Mis nietos siempre me preguntan por la historia de un duende y animado por mi nieta Lucero. Es que se las comparto. Mi nombre es bautista coronado. Actualmente ya tengo 78 años y cada vez que viene a mi memoria que el día una sonrisa se dibuja en mi rostro ya con arrugas. Recuerdo con claridad aquellos días de mi juventud, cuando mi vida giraba en torno a los campos de maíz, que trabajaba con esmero y dedicación. Cada mazorca era vital para mantener a mi familia y cada cosecha representaba la esperanza de un futuro mejor. Sin embargo, esa paz y estabilidad se vieron amenazados cuando comenzaron a ocurrir cosas extrañamente inexplicables.

56:28 En mis maizales, una mañana, mientras recorría los campos, me di cuenta de que algunas plantas de maíz estaban cortadas y esparcidas por la Tierra. Pensé que podría ser obra de algún animal salvaje o incluso de algún travieso niño del pueblo. Pero a medida que los días pasaban, la situación empeoraba. Cada vez se encontraba más y más maíz tirado y las pérdidas eran cada vez más significativas. El enojo y la frustración empezaron a crecer en mí. No podía entender quién o qué estaba haciendo estas travesuras. Pregunté por los alrededores y a ellos también les estaba sucediendo lo mismo.

57:17 Pero todos los dueños de los otros campos negaron tener la misma situación que yo. Cabe recalcar que en esos tiempos nadie se metía los campos a robar el maíz como lo hacen ahora. Había respeto entre esa gente y yo intenté de todo para descubrir al culpable. Me quedé despierto por las noches, oculto entre las plantas, esperando sorprender al intruso en el acto, pero mis esfuerzos fueron en vano. Cada mañana el daño estaba hecho y el responsable seguía sin aparecer. Ya daba por perdida mi cosecha de ese año.

58:00 El pensar que mis hijos pagarían las consecuencias por el maldito que nos estaba perjudicando me llenaba de odio. Pero todo cambió una tarde, cuando el sol empezaba a ocultarse detrás de las colinas y las sombras de la noche comenzaban a ponerse sobre los campos. Que finalmente descubrí la verdad. Mientras trabajaba, vi un pequeño movimiento entre Las Palmas. Al principio pensé que mis ojos me engañaban, pero pronto lo vi con claridad. Un duende pequeño y travieso se deslizaba entre las plantas, cortando los tallos y dejando caer las mazorcas al suelo.

58:44 La rabia me invadió. Todo este tiempo había sido víctima de las travesuras de ese ser, decidido a poner fin Asus maldades. Me propuse capturarlo, aunque aquello no fue nada fácil. Pasé 2 días siguientes ideando un plan para atrapar al duende. Preparé trampas y me armé con una vara dispuesto a darle una lección que nunca olvidaría. Una tarde, mientras el duende estaba concentrado en sus travesuras, logré acercarme sigilosamente y en un movimiento rápido lo capturé. El duende comenzó a chichar horriblemente un sonido agudo y penetrante que me lava la sangre, pero no me dejé intimidar.

59:36 Tenía claro que debía enseñarle una lección. Con firmeza comencé a darle unos buenos azotes con la vara que había preparado. Cada golpe resonaba en el campo y los chillidos de ese duende se mezclaban con el eco de mi determinación. Mientras lo hacía, le dije que no quería volver a verlo destruyendo mi cosecha. Le explique que mi familia dependía de ese maíz para sobrevivir. Y que sus. Travesuras estaban poniendo en riesgo nuestro bienestar. El duende se retorcía y chillaba, pero no me detuve hasta asegurarme de que había entendido mi mensaje.

1:00:20 Finalmente solté a ese animal o lo que fuera, advirtiéndole que podía quedarse si se portaba bien, pero que si volvía a causar problemas lo castigaría de nuevo. Desde ese día nunca más volví a ver al duende en mis campos. Las plantas de mi maíz crecieron fuertes y saludables y las cosechas volvieron a ser abundantes. La Paz regresó a mi vida y a la familia, por supuesto, aunque hubo varios días en que mi mano se hinchó mucho, pues tomó un color necroso, parecía a punto de estallar. Rápidamente lo atribuía que le di de varejonazos al duende.

1:01:03 Recurrí con doña Cipriana, la curandera del pueblo. Cuando le conté, ella sonrió y me dijo que había hecho bien en darle unos azotes a ese travieso, pero que tuviera cuidado. Pues hay algunos que no perdonan, pero este solo me hizo un mal de ojo por haberlo azotado y que ella me lo quitaría. Estuve sumergiendo mi mano en algunas hierbas que mi mujer preparaba todos los días. Y poco a poco mi mano se desinflamó. Afortunadamente no la perdí, pero si el duende volvía a ser de las mismas, no dudaría en darle de palos como aquella vez pasaron alrededor de 5 años.

1:01:46 Cuando miré movimiento entre los maizales, pensé que aquel duende malcriado había regresado, pero no lo volví a ver. Han pasado muchos años desde entonces y ahora como abuelo. Cuento esta anécdota. Mis nietos les hablo del duende travieso y de cómo tuve que enfrentarme a él para proteger nuestra casa. No sé si ellos creen en duendes. Mis nietos solo escuchan con atención, con los ojos muy abiertos, entre fascinados y asustados. Otros incrédulos les veo a veces observando los campos, tratando de ver a ver si ven al duende. Quizás nunca se enfrenten a un duende como lo hice yo, pero espero que esta historia les enseñe a ser valientes. He escuchado historias de duendes que, por desgracia, algunas de ellas no terminan bien. Creo que tuve la suerte de que no me encontrara con uno así. Espero y mi anécdota sea de su agrado. Buenas tardes, a todos me presento. Mi nombre es Ricardo Arvallo.

1:03:03 Tengo 90 años de edad. Mis nietos me han ayudado a escribir esta historia. Pues ya la ceguera no me deja ver muy bien, pero a pesar de mi edad aún los recuerdos no se me borran y con gusto les comparto mi historia. Esto sucedió hace ya más de 50 años. Yo era joven y mis hijos estaban pequeños. Tuve una esposa que amé mucho, pero mi gatita se me adelantó. Bueno, son cosas que en la vida tienen que pasar. Recuerdo con nitidez la época en la que descubrí la entrada de una cueva oculta en el suelo, a pesar de que había varias rocas por los alrededores. Aquello fue un hallazgo fortuito, uno que cambiaría mi vida para siempre.

1:03:55 Vivíamos tiempos difíciles. Y cada día era una lucha para conseguir suficiente comida para mi esposa y mis hijos. Esa tarde, mientras exploraba los alrededores de nuestro humilde parcela de Tierra, tropecé con una gran roca suelta. Al moverla noté un agujero apenas visible, cubierto de maleza y Tierra. La curiosidad me venció. Y con gran esfuerzo me arrastré para entrar en aquel estrecho agujero. La oscuridad era abrumadora al principio, pero a medida que mis ojos se acostumbraban a la penumbra, pude distinguir el contorno de la Cueva. Al avanzar, el espacio se fue ampliando hasta que pude ponerme de pie lo que encontré allí dentro. Me llenó de aliento.

1:04:53 Centenarios de oro y monedas de plata apiladas en montones brillaban bajo la tenue luz que se filtraba desde la entrada. Al principio no sabía qué hacer. Era como si hubiera tropezado con un tesoro que los revolucionarios habían hallado. Decidí tomar solo unas pocas monedas de plata para no levantar sospechas y salí de la cueva con el corazón latiendo a 1000 por hora y al llegar a casa me fui al pueblo y las cambié por alimentos y ropa para mi familia. La expresión de alivio en el rostro de mi esposa y la alegría en los ojos de mis hijos me confirmaron que había tomado la decisión correcta. Cada vez que había necesidad, volvía a la cueva. Siempre tomaba sólo lo necesario, nunca más. Para evitar atraer la atención de los curiosos y aquellos con malas intenciones, la cueva se convirtió en un salvavidas secreto.

1:06:02 Con el tiempo empecé a ayudar a algunos de mis amigos más cercanos, aquellos que también enfrentaban. Dificultades. Uno de ellos era mi compadre, un hombre de buen corazón pero sumido en una pobreza extrema. Un día, al ver su desesperación, decidí compartir mi secreto con él, lo lleve a la cueva y le mostré el tesoro oculto, advirtiéndole que solo tomará unas cuantas monedas, lo suficiente para aliviar su situación sin levantar sospechas. Le expliqué que si se llevaba más podría traer a los ladrones o ser forzado a confesar de dónde provenían las monedas, pues también nos matarían por conseguirlas. Mi compadre me juró que nunca revelaría el secreto y que usaría el dinero para mejorar la vida de su familia. Sin embargo, las cosas no salieron como yo esperaba. En lugar de gastar las monedas en su familia, mi compadre se dirigió a la cantina más cercana y despilfarró todo el dinero en alcohol.

1:07:19 Todos los que ahí se encontraron tomaron a costillas del compadre y las mujeres como abejas en panal para que les diera dinero día tras día. Bebía hasta el amanecer y en poco tiempo se quedó sin una sola moneda desesperado. Intentó ingresar a la cueva por su cuenta, pero no pudo encontrar el camino. La entrada estaba también oculta, que sin mi guía era imposible hallarla. Cuando supe lo que había hecho, me sentí traicionado y profundamente decepcionado. Había confiado en él, le había ofrecido la oportunidad de salir de la miseria y él la había desperdiciado desde ese día. Decidí no volver a revelar la ubicación de la cueva a nadie. A pesar de la traición, continué utilizando las monedas del Tesoro con prudencia, asegurándome de que mi familia nunca pasará hambre ni frío.

1:08:22 El tiempo pasó y mi compadre, consumido por el arrepentimiento y el alcohol, se fue alejando cada vez más, creyendo que yo había hecho un pacto con el mismísimo diablo. Mi compadre intentó invocarlo para que le otorgara un tesoro como el que a mí me había dado. El compadre estuvo desaparecido por varios días hasta que fue encontrado encima de unas rocas. Estaba con los ojos bien abiertos, como si lo último que viera le causara una terrible impresión. Tenía varios golpes en su cuerpo, estos eran como pezuñas de algún animal. Yo nunca lo había dicho hasta este momento, pero creo que a mi compadre se le apareció el diablo y este no aceptó su alma corrompida.

1:09:17 El día del Sepelio tuvimos que sepultarlo muy pronto, pues su cuerpo se encontraba demasiado hinchado y este estaba a punto de estallar. Aparte que manaba un olor a podredumbre por varias noches, escuchamos a mi compadre andar penando en el pueblo, gritando, pidiendo por su alma. Aquellos alaridos hacían que se nos pusiera la piel de gallina. Por momentos me sentí culpable por la suerte de mi compadre, pero mi gatita me decía que los tesoros encontrados no eran para todos los hombres. Pues rápidamente se volvían locos como el compadre. Pasaron varios años hasta que los alaridos de tortura de aquel pobre hombre dejaron de escucharse. Yo, por mi parte, seguí cuidando a mi familia y conservando en secreto algunas de las monedas de aquel tesoro. Las mantengo bien guardadas como un legado para mis hijos y nietos.

1:10:22 El tesoro de la Cueva sigue siendo un secreto bien guardado. Aún hay muchas monedas en él, pero el secreto se irá conmigo, pues yo saqué lo que necesitaba para que el resto de mi vida viviera bien. El rancho ha crecido mucho y eso es lo que les heredaré a mis hijos, pero no la ubicación de la. Cueva, pues sé que. Ellos o mis nietos la sacarán y harán lo mismo que mi compadre malgastarlas. Esta historia que les comparto me sucedió durante un viaje a San Juan de los lagos, en Jalisco. Un fin de semana salí de Monterrey a visitar a la Virgen. Mi intención era pagar una manda que había hecho tiempo atrás por algo que me había concedido.

1:11:17 La morenita del Tepeyac está consistía en poner una veladora a las ánimas del purgatorio. Pero por desidia no la había cumplido. De hecho, mis planes eran descansar y antes de regresarme, ir a la iglesia con una pequeña maleta, me fui a la central de autobuses. Tomé la salida de las 10:00 de la mañana para llegar aproximadamente a las 9:00 de la noche y descansar del viaje. Todo transcurría normal. De hecho, el autobús no iba muy lleno. Recuerdo que al llegar a Zacatecas el autobús hizo una parada.

1:12:00 Ahí se subió una señora. Cuando la vi caminar por el me llamó la atención, vestía completamente de negro. También traía una pañoleta del mismo color sobre su cabeza que impedía poderle mirar la cara por completo. Se paró frente a mí. Su mirada era perdida. Con un movimiento de su mano me hizo saber que su asiento era del lado de la ventanilla. Por eso me levanté para que se pasara a su lugar. Le cedí el paso, pero al rozar su vestido tuve una sensación muy extraña, algo que me puso nervioso. Sin comprender porqué fue como si esa mujer trajera la muerte, se sentó y se descubrió el rostro. Pude ver así lo pálida que era.

1:12:50 Después de unos cuantos minutos arrancó el autobús. Durante los siguientes kilómetros recorridos, la señora No se movía, de hecho, ni siquiera parpadeaba. Miraba directamente al asiento de enfrente. De vez en cuando, yo volteaba levemente para verla. Esa mujer seguía inmóvil, como si estuviera hipnotizada. Cuando comenzó a oscurecer, cerró los ojos. En serio que respiré aliviado. Después yo también intenté dormir un poco, pero todo el ambiente se tornó demasiado frío. Así, de un momento para otro, me cubrí con una chamarra que llevaba y me puse a pensar lo bien que me pasaría ese fin de semana.

1:13:40 Pasados. Unos cuantos minutos abrí los ojos porque la señora hacía un sonido como si se estuviera aguantando las ganas de reír. Lo que no me gustaba era que cuando se le escapaba algún sonido, su risa parecía de un hombre. Eso comenzó a darme un poco de miedo, aunque tenía la esperanza de que estuviera dormida. Tal vez soñaba con algo gracioso. Comencé a voltear con los demás pasajeros, pero parecía que nadie más la escuchaba. Algunos tenían audífonos, otros, con los ojos cerrados, parecían dormir. La señora se reía cada vez más fuerte.

1:14:23 Llegué a pensar que solamente yo la podía escuchar. Pasamos por un tramo que estaba en mal estado, por lo mismo el autobús brincó mucho, pero ni así se despertó nadie. Eso ya no me gusto para calmarme un poco. Me puse a rezar mientras lo hacía. Escuchaba que esa señora Sollozaba y de vez en cuando se quejaba como si le dolieran los rezos. O al menos eso era lo que yo me imaginaba. Así paso alrededor de media hora, llegó un momento que me aburrí de hacerlo. Entonces la extraña mujer guardó, voltee a verla. Me sorprendí que me estuviera mirando fijamente. Su mirada ya no era la misma de antes, vaga y distraída, ahora me miraba con desprecio.

1:15:17 Se le notaba que me quería decir algo, intentaba ignorarla, pero su mirada era tan fuerte que ya me estaba poniendo a temblar. Venciendo mi miedo. Volteé para decirle que cuál era su problema conmigo y hacerle saber que me estaba incomodando desde que se había subido en Zacatecas, pero al hacerlo la señora Ya no estaba. Sentí un escalofrío tremendo. Me impactó tanto que salté de mi asiento, no tenía para donde irse, no podía haber brincado para enfrente o para atrás porque había pasajeros, pero además ya era una señora de mucha edad. Aún así la busqué mientras lo hacía mi mente. Trabajaba al 1000 tratando de encontrar una respuesta, pero no la había.

1:16:12 Todo hacía suponer que había desaparecido así de la nada. Ya no me atreví a sentarme de nuevo en ese lugar, fui a la cabina del chofer para decirle lo que me había sucedido. Su respuesta me inquietó más. Me aseguró que en el autobús no viajaba ninguna señora, así como yo la describía. Le insistí para que se detuviera y me acompañara a revisar, pero se negó, insinuando que todo lo había imaginado. Regresé en verdad, nervioso, me temblaban las manos y los pies. Me senté a 2 lugares de mi asiento.

1:16:52 Mi miedo era tan fuerte que sentía la presencia de esa señora detrás de mí. Eso me hizo voltear constantemente. Nunca había sentido tanto miedo como en esa ocasión. Cuando llegamos a San Juan de los lagos, me fui directamente a la iglesia para pedir por el eterno descanso de esa mujer. Temeroso de que se me volviera a aparecer. Pero quizá me tardé un poco porque cuando llegué ya estaba cerrada todavía un poco nervioso. Caminé por aquellas calles casi a obscuras y me alojé en un hotelito. Me acuerdo que la ventana de mi cuarto daba a la calle.

1:17:36 Por eso pude escuchar los zapatos de una mujer que iban y venían sin parar. Por el cansancio pronto me quedé dormido. Ya por la madrugada desperté porque sentí una presencia. Busqué con la mirada sin encontrar a nadie, pero al voltear hacia la ventana ahí estaba la figura alta de una mujer. No lo puedo asegurar, pero a mí me pareció que era la misma de el autobús. Cuando me persigné se desapareció lo que le resto a la noche. Me la pasé pensando que tal vez aquello me había pasado porque yo no iba con devoción a pagar mi manda.

1:18:17 Ya era más un compromiso. Asistí a la primera misa, le encendí una veladora a esa señora y a todas las ánimas del purgatorio. Sólo así se sintió una paz. Todo el camino de regreso a Monterrey. Me fui en verdad rezando y pensando que cuando alguien promete algo, lo que sea, hay que cumplirlo. Además, ahora puedo asegurar que las cosas paranormales sí existen. Mi nombre es Arturo, soy nacido en el estado de Toluca. Esto que les comparto me sucedió durante un viaje que tuve a la Ciudad de México.

1:19:05 Me reservo la línea de autobuses que abordé porque todavía opera. Siempre me gustó viajar de noche, se me hacía más relajado. En esa ocasión, desde que agarramos carretera, el chofer aceleró como si fuéramos retrasados con el tiempo, en algunos tramos la carretera se encontraba en pésimo estado, por eso el autobús se inclinaba para ambos lados. Pero él no dejaba de acelerar el ambiente entre los pasajeros. Se puso tenso porque algunos niños lloraban e incluso las gentes comenzaron a protestar gritándole al chofer muchas cosas, entre ellas que manejara con más cuidado, que no transportaba animales, sin importarle los comentarios.

1:19:55 Así manejo por un espacio de 40 o 45 minutos. Nos faltaba muy poco para llegar al siguiente paradero, cuando escuchamos un tronido muy fuerte y el autobús se movió para todos lados. Los gritos por el susto no se hicieron esperar y segundos después el autobús se salió de la carretera dando de brincos cuando por fin se detuvo. Algunas personas resultaron golpeadas en medio de la confusión y del llanto de algunas personas. Nos bajamos del autobús. Cuando estuve en el monte me di cuenta de que 2 llantas traseras habían tronado.

1:20:39 Esa parte del camión quedó casi enterrada. Poco a poco se iba pasando el susto en lo que el chofer se ponía. De acuerdo, caminé rumbo al monte para hacer del baño. En eso estaba cuando a escasos metros de mí pasó una persona. No me asusté pensando que pudiera ser uno de los pasajeros del autobús que andaba en lo mismo. Nunca se me olvida. El hombre traía sombrero, una camisa blanca y llevaba un morral. Por un lado lo miré caminar con sus huaraches, silencioso, sin voltear a ningún lado.

1:21:21 Lo extraño es que no se escuchaban sus pasos. A unos cuantos metros lo perdí de vista. De nueva cuenta, todo se quedó sumergido en un extraño silencio. Me quedé parado porque empecé a escuchar que muchas personas rezaban, no sé por qué. Eso me dio un escalofrío. Eran rezos, pero en medio de la noche y en el monte eso se escuchaba escalofriante. De pronto miré un niño que, a pesar del frío que hacía, caminaba descalzo. Me sorprendió que detrás de él más personas aparecieron de entre la obscuridad y los matorrales, adultos mayores, jóvenes y niños, todos caminando hacia una misma dirección, la Ciudad de México.

1:22:11 Supe que no eran de mi autobús porque eran muchos. Algunos niños iban vestidos como el santo Juan Diego y las personas llevaban imágenes de la virgen de Guadalupe. Caí en cuenta de que era una peregrinación hacia la Basílica. Recordé que se aproximaba el 12 de diciembre para que no se fueran a asustar conmigo, como a mí me pasó con ellos. Saludé con todo respeto, pero noté algo extraño. Al parecer, ellos no me veían, les hablé, les grité a las personas. Nadie me contestaba, Seguían caminando como si fueran sonámbulos.

1:22:54 Volví a saludar ahora más fuerte, pero el resultado fue el mismo por lo que estaba pasando. De pronto me asusté porque se me vino a la mente la posibilidad de que yo había muerto en el accidente del autobús y ni cuenta me había dado. Por eso no me veían. Me toqué el cuerpo para convencerme de que estaba vivo. Volteé a ver a las personas con temor. Fue entonces cuando las miré extrañas. Al acercarme un poco más me di cuenta que la mayoría de ellos tenía sus rostros deformes, algunos llevaban sus ojos cerrados y otros estaban bastante desfigurados. Comprendí que todos estaban muertos e incluso la mayoría de sus imágenes estaban quebradas.

1:23:45 Fue tanto mi susto que no supe para dónde correr. Me quedé parado como si estuviera clavado en el suelo. Así miré pasar hasta la última aparición. Cuando todo quedó en calma, regresé a donde estaba el autobús. No comenté nada por temor a que no me creyeran. Como a la hora llegó otro autobús y nos llevó a la Ciudad de México. Cuando llegamos me fui a la Basílica para visitar a la Virgen. Por 5 años seguidos cada 12 de diciembre. Así lo hice. Ya con el tiempo supe que muchas personas aseguran haber visto las ánimas de los peregrinos muertos, siempre tratando de llegar ante la presencia de nuestra señora de Guadalupe.

1:24:38 Mi nombre es José Solís, esta historia que les comparto nunca la he podido olvidar. Me sucedió una ocasión que viajaba en autobús a la ciudad de Puebla. Era la primera vez que iba a visitar a unos familiares, parientes de mi papá. El viaje sería de alrededor de 7 horas. Para aprovechar el tiempo tomé la corrida de las 11:00 de la noche. Por alguna razón. Cuando el autobús salió de su andén me sentí nervioso para mi comodidad. Me tocó viajar sin acompañante. En el asiento 16 recuerdo que no había pasado ni 1 hora y ya me había quedado dormido.

1:25:21 No sé qué horas serían cuando escuché un ruido extraño. Después de un rato supe que ese ruido se escuchaba sobre el techo del autobús. Al ponerle atención, era el sonido de algo pesado que se arrastraba de un lado para el otro. En un principio no quise comentar nada. Pero me di cuenta que los demás pasajeros también lo escuchaban. Por eso todos mirábamos hacia arriba tratando de adivinar qué era aquello trataba de encontrarle una explicación, pero no me podía imaginar qué cosa podría ser. Porque a pesar de que el autobús se encontraba en movimiento y a gran velocidad, se mantenía arriba. Como el ruido no paraba entre los pasajeros, comenzamos a cuestionar el origen de aquellos ruidos. Algunos aseguraban que pudieran ser ramas atoradas que con el viento hacían ese sonido.

1:26:22 Otros e incluso contaban que ya se había dado el caso de aves nocturnas que chocaban con el autobús en movimiento. Así estuvo por algunos minutos hasta que dejó de escucharse. A pesar de eso, seguía la incertidumbre. Después parecía que golpeaban las ventanas y los costados del camión. Algunos pasajeros, incluyéndome, nos asomamos para afuera, pero por la obscuridad no se podía ver nada. Pasó el tiempo y estuvimos escuchando todo aquello hasta que de pronto cesó.

1:27:03 Como todo, siguió en calma, minutos después decidí cerrar los ojos para dormir un rato más. No sé que pasó, sentí algo como un mal presentimiento que me hizo abrirlos de nuevo cuando lo hice. Mire, pasar por el pasillo, algo horrible. Era una criatura alta y muy delgada, nada que se asemejará a un humano. Quizá lo imaginé, pero tenía grandes orejas, un gran hocico. Además de largas manos, caminó despacio, como si buscara a una persona entre los pasajeros. Todo fue tan rápido que no me dio tiempo para reaccionar.

1:27:45 Lo último que alcancé a ver fue una cola larga que iba arrastrando y que golpeaba los asientos por segundos. Me quedé sentado creyendo que había sido parte de un sueño porque nunca había visto una cosa tan extraña. Aunque la realidad era que me sentía muy despierto, titubeando, me asomé rumbo a la parte de atrás del autobús, pero no había nada ni nadie en medio de aquel silencio podía escuchar como un bufido en todo el autobús. En ocasiones parecía escuchar que venía de regreso arrastrando los pies, pero nunca apareció. No frente a mí, aunque se podía sentir su presencia. A pesar que no miraba nada, se me aceleró el corazón. Tal vez porque pensé que lo que había visto pasar a mi lado era el diablo cheque la hora y apenas pasaban de las 3:00 de la mañana.

1:28:49 No me da pena decir que por miedo me aguanté las ganas de ir al baño pensando que esa criatura se escondía en la parte de atrás del autobús. Así transcurrió el tiempo hasta que la luz del sol me sorprendió despierto, temeroso por lo que había visto. Pasado un rato llegamos a la ciudad de Puebla. Cuando me bajé del autobús me volvió el alma al cuerpo. Nunca supe en realidad que fue lo que pasó, ni siquiera que era aquella criatura que miré de lo que sí estoy seguro. Es que esa ha sido la peor de mis experiencias, que me hizo no subirme por muchos años en un autobús. Esto que les comparto en realidad no solo me pasó a mí. Fue en una ocasión que teníamos que hacer un viaje de urgencia acompañando a mi abuela.

1:29:54 Llegamos deprisa a la central de autobuses de la ciudad. Serían casi las 8:00 de la noche, esa era la hora que saldríamos a la ciudad de San Luis Potosí. Después de comprar los boletos, nos apuramos porque mi abuela me dijo que el autobús estaba por salir checo el número del camión y corrimos hasta el último de los andenes donde estaba un camión prendido. Nos subimos y nos acomodamos a mitad del camión. Sin importar que no hubiera nadie arriba, ni siquiera el chófer, al paso de los minutos supimos que solamente nosotros viajaríamos porque ya no subió nadie más. Yo me senté del lado de la ventana, escuchamos que se subió el chofer, cerró la puerta de la cabina, le dio de Reversa al autobús e inició el viaje, aunque yo estaba muy joven. Se me hacía extraño que no pasaran a pedirnos los boletos. Después de circular por una carretera solitaria, el autobús agarró un camino de terracería y aceleró sin importarle los baches.

1:31:07 Minutos después de tantos brincos se detuvo en un rancho. Por curiosidad, me puse a ver por la ventana. Se bajó el chófer sin apagar el autobús. Y enseguida comenzaron a subir maletas o cajas en el compartimiento del equipaje. Parecía que todo lo hacían con prisa porque las aventaban sin ningún cuidado. Pude ver que de una casa salió una fila como de 15 mujeres jóvenes, todas con las manos atadas y vendadas de los ojos, custodiadas por 2 hombres armados. Que les hablaban con malas palabras para que subieran de prisa al autobús. Algunas de ellas les golpeaban.

1:31:54 Las piernas con una vara fueron ocupando los primeros asientos hasta llenar la mitad del autobús. Algunas de ellas se notaban golpeadas de sus rostros e incluso con sangre. Escuchábamos como respiraban con dificultad y otras simplemente sollozaban. Seguramente todas habían sido violentadas por esos hombres. En ese momento supe que algo realmente malo estaba pasando. Después que cerraron el autobús, los hombres empezaron a revisar a las mujeres 1 * 1. De verdad que las trataban como si fueran animales. Hasta donde estábamos podíamos escuchar como las golpeaban y les decían Groserías.

1:32:41 A ninguna de esas mujeres las escuchamos hablar. Mi abuela y yo, más que nerviosos, ya estábamos con una terrible angustia. Con horror mirábamos cómo se iban acercando poco a poco hasta donde estábamos nosotros. Escuchaba rezar a mi abuela con tanto miedo que me lo transmitía cuando estuvieron al alcance de nuestra vista, aún siendo pequeño. Presentí lo peor. Eran hombres corpulentos, muy tatuados y de gruesa voz. Uno de ellos, el más alto, traía en su brazo la imagen de la muerte. Aunque quisiéramos, no había donde escondernos. Cuando revisaron a la última de aquellas pobres muchachas, uno de los hombres volteó a vernos.

1:33:31 ¿Se sorprendió mucho? Nos preguntó de muy malos modos que estábamos haciendo ahí. A lo que mi abuela le respondió que íbamos a la ciudad de San Luis. Me llené de terror cuando nos dijo que ya nos había cargado el diablo. El hombre, bastante enojado, le habló a su compañero, me acuerdo que sentía un miedo, que no lo puedo describir con simples palabras. Cuando nos miró también se sorprendió mucho. ¿Se secretaron entre ellos por unos segundos? Luego nos dijeron que ahorita iban a ver lo que harían con nosotros. Se metieron a la cabina por unos minutos, luego escuchamos cuando discutieron a gritos.

1:34:21 El tiempo transcurría en medio del sufrimiento de aquellas mujeres, además del nervio y el miedo de nosotros. Fueron los minutos más angustiantes de mi vida. Estoy seguro que también mi abuela. La estaba pasando muy mal. Mi abuela comenzó a rezar en voz alta mientras trataba de ocultarme entre sus brazos. Cuando escuchamos que aquel hombre se aproximaba, me dieron fuertes escalofríos porque pensaba que nos harían daño. Para mi sorpresa, el autobús se paró afuera de la central. Uno de los hombres llevó a mi abuela para hablar con ella.

1:35:02 Al final del camión yo me quedé solo. Asustadísimo imaginándome lo peor. Después de unos minutos, mi abuela regresó y comenzó a juntar nuestras pocas pertenencias. Esos hombres nos permitieron bajar, no sin antes advertirle a mi abuela que no se le olvidara en lo que habían quedado. Después que estuvimos abajo se fue el autobús a toda velocidad. Aún temblando, nos metimos a la central a tomar algo para el susto. Ya no hicimos el viaje a San Luis porque perdimos la salida y ya no teníamos dinero suficiente para comprar otros boletos. La verdad, en ese momento no nos importó. Ya en casa supe que mi abuela los convenció, que había tenido una terrible confusión al subirse al autobús equivocado porque apenas sabía leer.

1:36:05 La amenazaron con matarnos a los 2 si decía alguna palabra de lo que habíamos visto para demostrarle que no estaban jugando. ¿Le quitaron sus papeles de identificación? Mi abuela nunca quiso hablar de eso, ni siquiera conmigo. Ahora a mi edad, entiendo que por equivocación nos subimos a un camión donde transportaban mujeres secuestradas. Tal vez las repartían para varias ciudades. Quizá a esas personas les parecimos ignorantes o insignificantes. Seguramente no miraron ninguna clase de peligro en nosotros.

1:36:45 Por eso nos dejaron bajar todos los días. Mi abuela rezaba por todas aquellas mujeres hasta el día de hoy, que ya han pasado muchos años, que ya no está mi abuela. No me puedo borrar de la memoria el recuerdo de aquellas mujeres, sus quejidos. Sus llantos, pero sobre todo agradezco la segunda oportunidad que gracias a Dios tuvimos que vivir buenas noches a todos.

1:37:26 Quisiera contarles de una leyenda que resultó no ser lo que se cuenta en la ciudad donde vivo, que es Ciudad de México por acá muchos son los rumores que en los puestos de comida de la Comunidad puedes encontrar diferentes tipos de carnes. Algunas inocuas como las de caballo o rata y por qué no, también de perro o simplemente cortes de baja calidad, pero un temor constante que tengo cuando ando afuera y debo comer en sitios que no conozco, y si no me estaré comiendo a una persona, ya que han sido varios los asesinos que han sido atrapados al estar haciendo un uso indebido de la carne de sus víctimas. Pero ese no ha sido alguno de los hechos que me han perturbado.

1:38:18 El que les quiero compartir es el de una tamalera que, según dicen muchos, aún se aparece por los paraderos de la ciudad, aunque ya falleció hace muchos años en lo que fuera el DF, ahora Ciudad de México. Pues bueno, la parte real, o al menos la que se cuenta en las calles, va más o menos así. Se supone que una mujer que normalmente vendía tamales por el paradero, esto es, una estación donde los autobuses y otros medios de transporte normalmente se cruzan y es referente a la primera o la última parte del recorrido.

1:38:59 Nadie recuerda bien si era el de Caminero, que está al sur, o el de indios verdes, que se encuentra al norte. Esa parte era bastante pobre. Tanto que en una ocasión se gastó el dinero que tenía destinado a comprar la carne para los tamales en la renta de su pequeño cuarto de vecindad vivía sola y no tenía a nadie a quien pedirle 1/5. Así que desesperada por no saber qué demonios iba a hacer para conseguir la carne. Decidió salir a la calle a ver si barriendo un poco o haciendo algún mandado, ganaba lo suficiente para al menos sacarlo de los ingredientes camino por tanto tiempo que los pies se le llenaron de ampollas y ya le sangraban algunas. Pero lamentablemente no dio con nadie que le pudiera dar dinero suficiente para su encargo.

1:40:01 Si acaso sacó lo suficiente. Para al menos poder tomar un taxi de regreso a su casa, se sentó unos minutos a descansar en la plaza de un parque cuando vio que una pequeña niña parecía querer buscar algo, de forma que se acercó la Chiquita de piel Morena y Cabello Castaño, arreglada con un vestido ligero de flores rosadas, le comentó que no podía encontrar Asus padres, que hace unos momentos estaban por ahí. Así que había salido del área de juegos a buscarlos. En ese instante, la mujer que se hacía llamar Carmen pensó en que como ya era de noche, no podrían encontrar fácilmente a los padres, además de que era una niña de a lo mucho unos 5 años, de manera que sería dudoso dar con la descripción de los mismos. Observó por unos segundos a su alrededor. Se dio cuenta de que ahí tenía frente una posible solución. Se supone que la asesina confesó que en ese preciso minuto no sabía si realmente tendría la fuerza de hacerlo. De alguna manera se engañó a sí misma para pensar que solamente la llevaría a su casa en lo que encontraba Asus padres, pero muy dentro de sí pulsaba una idea terrible. Pagó el transporte y ambas

1:41:31 llegaron ya tarde a la Casa de Carmen. Ahí sentó a la niña a jugar un rato y le dio una cena ligera de leche y cereal. La pequeña se encontraba cansada por el ajetreo del día, así que la fue a acostar a su cama. En ese momento, la mujer se quedó a solas con la terrible certeza de que ahí estaba una buena cantidad de carne. Que podría utilizar para su negocio. ¿Le temblaron las manos? Solo con pensar en lo que tenía que hacer, se acercó de a poco a la cama donde dormía la niñita. Sus ojos se fijaron en cómo se veía tan tranquila en la oscuridad, en la respiración acompasada, que quería decir que esa inocente criatura estaba confiando plenamente en ella.

1:42:23 Que tenía la esperanza de que dentro de poco volvería a ver a su familia. Dudó por 1 segundo, pero luego la decisión de sobrevivir esas voces terribles en su cabeza ganaron. Tomó una almohada y la presionó contra la cara de esa pequeña. No duró mucho la lucha. Los brazos de la chiquilla eran demasiado cortos y débiles. Como para que pudieran hacerle algún daño en poco tiempo. Ese pequeño cuarto se quedó en silencio. Después de eso tomó el cuerpo y con mano temblorosa comenzó a desmembrar parte a parte había escuchado de un carnicero que lo correcto que se hacía con las reses y cerdos era colocarlos de cabeza para que todo el líquido vital saliera y al mismo tiempo que se hacía eso. Valor de la grasa y los órganos no se escapara antes de retirar esa parte que resultaba inútil para cocinar la carne. Como pudo, Carmen cometió el bilacto. Luego de lo cual.

1:43:35 Sacó toda la carne que pudo y la puso en una olla a cocer como lo hubiese hecho con cualquiera de los cortes baratos con los que sabía cocinar. Siguió con los preparativos para la comida. ¿Que vendería al día siguiente? Temprano puso los desechos de la pequeña en una bolsa de plástico a la que le colocó una buena cantidad de cal para que no apestara a la primera y con ese paquete bien cerrado salió de la casa en lo que se terminaba de preparar la carne. Desechó esa bolsa en una casa abandonada.

1:44:16 Que estaba relativamente lejos de la suya y al regresar apagó la olla con el caldo horrendo. Para su sorpresa, al ser músculo de un ser muy joven, la carne resultante era de una calidad superior a todo lo que se podría haber imaginado. Estaba tentada a probarla así de bien olía, pero a la vez tuvo arcadas que le reprimieron de experimentar un tabú más por esa velada. Preparó los alimentos y salió a venderlos. Para su sorpresa fue todo un éxito la venta. Las personas estaban tan contentas por el sabor del guiso y la consistencia suave de la masa lograda con la grasa extra que pudo sacar de su víctima, que algunos incluso se llevaron una buena cantidad de tamales.

1:45:10 Con lo que terminó mucho antes la venta de lo que normalmente lo hubiera hecho y con un margen de ganancia que le hubiese permitido financiar su fuente normal de proteína, además de los chiles, tomates, maíz y todo lo demás necesario para cocinar su sustento. Pero como ya sabemos todos, a veces la ambición es peligrosa. Iba de regreso con su carrito de tamales. Cuando se repitió la escena mortal que. Le había dado carne en una emergencia. Notó ahora a otra niña, quizá un poco más grande que la primera, que se encontraba pidiendo dinero en las calles sin que nadie pareciera preocuparse por ella. Entonces la maldad se apoderó por completo de su mente y, con engaños adquirió a una nueva víctima. Al decirle que en casa tenía un montón de tamales sobrantes que le podría dar para que llevara a su familia o a quien quisiera, como su casa estaba más o menos cerca, la niña accedió. Esta vez, en el momento en que pisaron su casa, Carmen le cayó encima a la inocente sin ninguna piedad. Ahora tenía el gusto por esa sensación de poder que describen muchos asesinos.

1:46:36 Esas ganas absolutas de saberse con el destino de alguien más en las manos que ese ser está en toda tu disposición, además de que al no estar gastando dinero en la carne, que era el ingrediente más caro de la preparación, y ahorrarse una buena cantidad de recursos al no tener que comprar la manteca. Que podía aprovechar de las víctimas. Sus ganancias comenzaron a mejorar mucho después de un tiempo la agarraron. Como todos los asesinos. Cometió un error, al parecer se hizo demasiado ambiciosa y dejó muchos desechos de sus víctimas regados por la casa, además de que ya no sólo ella vendía los tamales.

1:47:26 Sino que ya los comerciaba para que otras personas los llevarán a distintos puntos de la ciudad, por lo que necesitaba mucha más carne de la que era capaz de ocultar. Después de todo, pasó de las víctimas pequeñas a mujeres adultas que podían proveerle de mucho más materia prima. Según se dice, los vecinos se quejaron por el mal olor que tenía ese departamento. Ya que ahora tenía dinero suficiente para rentarse algo más grande, las personas alrededor dijeron que había un aroma a gas, confundieron los olores de los cuerpos. Con eso y como la señora se había ido a hacer su venta y de paso conseguir a una nueva víctima al tocarle y no responder, llamaron a la policía. En la ciudad este tipo de cosas se toman muy en serio, ya que. No son pocos los accidentes que se pueden ver porque a alguien se le olvidó la llave del gas abierta o algo similar. Cuando llegaron las autoridades tocaron todo lo posible, pero como efectivamente había un olor desagradable, decidieron proceder y abrieron la casa para revisarla. Fue grande la sorpresa de los agentes al encontrarse con montones de huesos.

1:48:52 En diferentes Estados de putrefacción que se notaba que eran humanos por el largo y otras características. Además pudieron observar montones de cabello que ahora la mujer también vendía las tiendas de pelucas, atuendos, zapatos, bolsos, todo perteneciente Asus víctimas. Inmediatamente los oficiales comenzaron a procesar la evidencia. Con ayuda de los médicos forenses que llegaron antes de que la mujer regresara, luego preguntaron por el paradero de la tamalera y fueron inmediatamente a detenerla. Afortunadamente, al verse enfrentada por los policías, inmediatamente se entregó.

1:49:39 La cosa fue bastante pública, se. Dice que tuvo alrededor de. 50 víctimas en total antes de que la apresaran. Con lo que uno pensaría que una buena parte de la población de la ciudad, que siempre anda buscando algún bocado barato y sabroso que llevarse a la boca, había consumido carne humana sin quererla ni de verla por un buen tiempo. Ese platillo quedó marcado por la gente y decayó bastante, pero como es uno de los emblemas culinarios de la ciudad, pronto se nos olvidó a todos. Que realmente existió un ser tan terrible como ese y el mundo regresó a la normalidad. Dicen que después de varios años en prisión, la. Mujer, como ya era mayor, terminó sus. Días en el encierro, poco después comenzaron los rumores de que una señora se aparecía en los paraderos y llamaba a las jovencitas para apartarlas del camino y luego tratar de atacarlas.

1:50:45 Tal y como lo hubiera hecho Carmen en vida también se contaba que esa persona tenía las mismas características que la asesina, pero como tampoco es que ella tuviera una fisionomía única, era difícil relacionarlas. Luego la leyenda creció y se decía que ese ente buscaba hacer 2 cosas. Venderte alimentos que contenían ojos o partes realmente humanas, que luego de lo cual se desaparecía tanto la vendedora como el tamal que acababas de comprar, o que si eras una mujer de buena edad trataba de atraerte a puntos oscuros de los paraderos con la excusa de que quería que le ayudaras a cargar alguna cosa, para luego tratar de noquearte y al segundo siguiente.

1:51:36 Esfumarse en el aire francamente, no creía todas esas cosas porque usualmente los rumores solamente quieren decir que la gente no tiene nada mejor que hacer con su vida y se cuentan historias de terror para poder pasarse mejor el tiempo. Pero en una ocasión que llegue tarde al paradero de indios verdes. La. Pude ver y déjenme decirles que se me pusieron los vellos de punta. En esa ocasión llegué de viaje, así que. Tomé rápido el metro porque no. Estaba dispuesta a pagar casi 300 pesos de transporte privado, una vez que llegué al final de la ruta pude pagar un Uber porque ya había disminuido el precio bastante.

1:52:26 Gracias. A la hora y la distancia que ya había salvado en el metro. De forma que me puse a buscar una buena ubicación para pedirlo. Cuando noté que había una señora en una esquina, tenía el cabello rizado a medias y corto, vestía un mandil de cuadros y largo sus ropas eran un suéter de color menta y una falda marrón que le quedaba demasiado larga. Me atrajo el aroma de la comida. Era ese olor a masa con manteca. Chiles y carne que se me antojo por su aroma delicioso. Sabía que no tenía nada el refrigerador para cuando regresara a casa, así que pensé que sería una buena idea. Conseguirme la cena de una vez.

1:53:14 Me acerqué a ella, pero algo en su mirada me hizo dudar, como si quisiera retroceder de inmediato. Era una de esas sensaciones que te alertan de que las cosas estaban mal. Mis pies se detuvieron solos, a unos pasos de la mujer que me volteó a ver con curiosidad. Entonces distinguí que la cara la tenía demasiado pálida. Estaba demacrada por completo, como si algo le estuviera comiendo por dentro. Los músculos que normalmente deberían estar al menos los sanos. Sentí que mis pupilas se dilataron porque.

1:53:57 Inmediatamente noté cómo la. Oscuridad de la noche se hacía ligeramente más clara. Era como si el mundo. Se hubiera detenido por un momento como si el tiempo pasara mucho más lento, o al menos esa era la percepción que tenía. En eso, la mujer comenzó a caminar en mi dirección, ignorando por completo su olla de tamales. Algo que un vendedor común jamás habría hecho. Pasó de caminar a correr en un instante, avanzaba con las manos extendidas en garras que tenían por dirección. Mi cuello sacaba la lengua como si estuviera loca.

1:54:39 Gritaba como un animal. Parecía una hiena que tratar de darme una buena mordida y no la de un ser humano normal. Eso me llenó de miedo. Así que inmediatamente me fui corriendo de regreso a la estación. En ese instante mi mochila rebotó contra mi cuerpo. Mis zapatos sonaban con furia contra el asfalto e iba gritando por ayuda. Sentí como el sudor me bajaba por la espalda y el rostro cayendo peligrosamente cerca de mis ojos. El cabello se me pegaba al cráneo por la cantidad de agua que estaba desechando en tan poco tiempo. Di la vuelta a mi cabeza brevemente para notar. ¿Que la señora ahora ya tenía unas piernas? Y brazos mucho más largos de lo normal, su rostro contorsionado en una mueca demoníaca de la cual se manifestaban montones de colmillos que se llenaban de una baba que se notaba peligrosamente negra, la cual era segregada por una lengua larga.

1:55:47 Y del mismo tono putrefacto. Los ojos de la aparición ahora eran 2 puntos rojos que destacaban en la noche como si fueran un par de focos. Para colmo de males, comenzó a llover. Lo que entorpeció mi marcha ya me encontraba llorando, Desconsolada. Creo que pensé que. Simplemente que no lo iba a lograr. Así que mi cuerpo se movió mucho más rápido que lo que podría pensar que era capaz. Sólo me quedaban un par de zancadas para llegar a la entrada de la estación, donde sabía que seguramente encontraría al personal de seguridad aún rondando por las inmediaciones. Iba tan rápido que.

1:56:33 No me pude detener al momento de llegar a la puerta y choqué contra la malla metálica que hacía las veces de cortina haciendo un estruendo horrible. Grité de forma aún más fuerte. Ahí fue cuando sentí que unas manos se posaban cerca de la piel de mi cuello, tocando mi cabello de forma tan suave que apenas podría haberlo sentido con mis gritos. Afortunadamente. Uno de los guardias del metro asomó la cabeza. Y sorprendido me preguntó que estaba pasando, quería que me abrieran la puerta, pero no lo culpo por no haberlo hecho, ya que con la pinta de loca que tenía podría haber sido una persona con problemas mentales que quisiera hacer algo indebido en las instalaciones.

1:57:27 Choqué contra la cortina de nuevo y entonces, ahora sí, el oficial se asustó y llamó a refuerzos. Estaba gritando, entre llantos, que una persona me quería matar y le daba manotazos a la cortina sin importar que se me lastimaran las manos. Cuando el hombre finalmente me dijo que no había nadie detrás de mí, me di la vuelta. Y noté que el ser se había desvanecido, como si nunca me hubiese perseguido y atacado, caí de rodillas junto a la malla y. Ahora sí, 2 oficiales llegaron para. Atenderme.

1:58:08 Me ayudaron a pasar la crisis nerviosa que había presentado. Cuando por fin pude hablar correctamente. Les dije lo que me había pasado. Pensé que me dirían que estaba loca. Pero de forma increíble vi que en sus ojos había entendimiento. Eso me dio más escalofríos, porque entonces caí en cuenta de que no era la primera persona a la que le pasaba eso. Una vez que pude ponerme en pie, pedí mi transporte y entonces me fui en el auto, no sin antes escuchar de boca de ellos la historia que les conté sobre el ente. Que coincidentemente, afirmó que parecía que justo cuando falleció la asesina comenzó a haber cada vez más de ese tipo de reportes, pero como no había nada que pudieran hacer, simplemente se resignaban a que las cosas siguieran pasando y continuar con sus vidas.

1:59:08 Asentí y me largué a casa. Creo que no habría. Forma de prevenir que. Ese ente producto de una persona que había hecho tanto mal, se apareciera una y otra vez buscando revivir sus días llenos de víctimas, incluso desde ultratumba. familia o eso. Creemos sucedió hace muchos años.

1:59:50 Me da algo de pena que lo sepan, pero supongo que son cosas por las que la gente pasa sin saberlo hasta que de pronto, una confesión en el lecho de muerte te revela cosas que no hubieras deseado saber nunca mi tía. A la que llamaremos Herminia. Siempre fue una persona muy callada y reservada. Le decíamos tía, pero realmente era hermana de mi abuela. Claro, eso siempre lo quiso esconder porque era de la generación a la que las mujeres les gustaba ocultar la edad. Me agradaba mucho su compañía. Tengo preferencias diferentes a las que la mayoría de la gente piensa.

2:00:35 Porque soy una persona muy masculina, mucho pelo en pecho alto, Musculoso. Pero pues siempre me gustó el maquillaje y los hombres. Ella fue la primera en mi familia, que se enteró cuando tenía 15 años y me cachó Pintándome la boca con sus labiales viejos y pese a que pensaba que me iba a regañar, fue todo lo contrario. Me abrazó y me dijo que me amaba como era. ¿Y que si alguno de los familiares me decía algo, juraba por el mismo Dios que iba a darle una tunda como ninguna, mi mamá no me quiso más en la casa, mi papá, no?

2:01:19 Sabía cómo reaccionar. Herminia fue la que me aceptó en su hogar, la cuidé tantos años y fueron muchos. Afortunadamente ella nunca lo mencionó del todo. Pero creo que me quería cerca de ella porque era igual que yo. Le gustaba vestirse con ropa masculina. Aunque se pintaba la cara, nunca tuvo hijos. Solamente se casó una vez con un señor que murió a los pocos meses de haberse unido a ella. Fue hasta sus últimos días que ya tenía demencia senil, que comenzó a. Contarme partes de la historia. ¿Que voy a compartir con ustedes? Finalmente son cosas que pasaron hace mucho tiempo y mi familia ya ni me contacta, además de que no aceptaron mi forma de ser se enojaron porque ella me dejó sus propiedades y demás. Los primeros detalles que me dijo fueron de cuando apenas se había.

2:02:22 Comprometido con ese. Hombre. Ella tenía 16 años y sus padres habían hecho todo el movimiento para que se casara con el carnicero. Del. Pueblo, en ese tiempo había mucha escasez de animales porque una sequía dejó a varios rancheros con pocas reses e incluso a los cerdos les fue mal, pero extrañamente don Fede siempre tenía suficiente carne para todos los que quisieran comprarla. La gente se quejaba un poco de que a veces tenía muchos pellejos o estaba algo dura, pero finalmente era lo que había, así que tampoco le hacían demasiado el feo en ese escenario, el don que le. Llevaba unos buenos 20 años a.

2:03:13 Herminia era el mejor partido del lugar, estaba viudo y no había tenido hijos con la esposa anterior, que murió joven. Pese a que había otras mujeres más cercanas a su edad, se encaprichó con ella y negoció el matrimonio con el padre de esta. Las. Nupcias pasaron sin pena ni Gloria, dado que mi tía, desde una edad muy joven, supo que no le gustaban los hombres. Siempre pensó que la idea de tener hijos no era para ella, no, porque no le gustaran los niños. Sino porque el contacto con los hombres le aterraba. Pero en esos años no había mucho que hacer, más que aguantarse y seguir las tradiciones.

2:04:01 Después de un mes del compromiso, se celebró el matrimonio herminia tuvo que sufrir la noche de boda, ya que el hombre se emborrachó tanto que sus instintos le fallaron y se durmió encima de ella sin siquiera desvestirla al día siguiente. Fingió que todo había pasado de forma que el fulano la dejó en paz un rato esperando a ver si ya estaba preñada o no. En esos días herminia se dio cuenta de todo lo que pasaba en la casa y en la carnicería. Notaba que el hombre siempre hacía demasiada comida, cosía avena en demasiada cantidad para ellos y no la dejaba ir a un corral techado que tenían en una parte del terreno.

2:04:49 Decía que los cerdos que estaban ahí eran muy agresivos y podrían lastimarla a ella y al bebé. Finalmente, los hombres eran medio despistados por esa época y ella lo pudo convencer de que ya estaba embarazada y no podía tocarla. Pensó que eso al menos le iba a ganar unos meses, en lo que sería obvio que no iba a tener un hijo. Además de esa prohibición extraña. Cada noche salía a matar a uno. De los animales que echaban unos gritos horribles, herminia podría jurar que eran humanos y lo cortaba en piezas para la venta del día siguiente.

2:05:34 Él le decía que era porque de esa forma se conservaban mejor las piezas por el calor. Ella no pensó tanto en eso. Porque le preocupaba más, buscar la mejor manera de fingir que estaba lleno su vientre de manera que él no le hiciera nada. Pasado el primer mes, ella ya se sabía la rutina de su marido, de forma que la curiosidad le sacó lo peor y quiso ver a los misteriosos animales que guardaba el hombre en el corral. Se acercó en cuanto él se fue con la carne al pueblo para vender todo. Herminia ya había revisado la propiedad y se dio cuenta de que no tenían agua suficiente para la cría de puercos.

2:06:22 Su familia tenía esos animales y ganado, de forma que ella tenía una buena idea de lo que era necesario para lograrlo, además de que jamás había escuchado en esa zona los ruidos normales de los cerdos o visto que les limpiaran los desechos y demás. Caminó sigilosamente en dirección de esa estructura. Buscó la mejor forma de abrirla, pero no pudo porque el candado era enorme. A continuación le dio vueltas al corral y fue entonces que escuchó el sonido de unas personas hablando dentro. En voz muy baja.

2:07:03 Distinguía la voz de hombres y mujeres dentro e incluso algunos sollozos. Eso le hizo tener aún más curiosidad. Buscó alguna grieta para. Ver el interior oscuro de ese sitio y lo que observó la horrorizó por completo desde un agujero en la parte trasera del corral. ¿Vio que dentro de unas jaulas? De madera enormes se encontraba un montón de personas, eran al menos 5, todas se notaban sucias, sus carnes se veían casi pegadas Asus huesos. Porque se notaba que no querían comer o no los alimentaban lo suficiente.

2:07:47 Vio a 2 mujeres y 3 hombres. Su prisión era demasiado pequeña como para que ellos pudieran moverse. Se notaba que les dolía el cuerpo. Estaban planeando escapar, pero no había forma. Luego los ojos de herminia vieron algo que la hizo gritar de forma involuntaria sin poder contener sus labios. Al fondo de esa pesadilla había un cuerpo colgando de cabeza. Se notaba que lo habían dejado ahí para que se desangrara, puesto que un hilo del líquido vital aún caía por su cuerpo, que ya estaba despojado de piel, tal como Harías con un animal que quieres trabajar en poco tiempo, en el que le tomaría a su esposo regresar de vender la carne para preparar la siguiente ronda de mercancía al escucharla gritar.

2:08:40 Las personas del interior primero se asustaron, se callaron para evitar ser descubiertas. Luego pensaron que reconocieron una voz distinta a la del carnicero, así que le preguntaron con desesperación si los podría sacar. Ella no tenía idea de qué hacer, así que se fue corriendo a su casa, se encerró en su cuarto y no dejo de llorar hasta que calculó que su esposo ya estaba cerca. El hombre no la dejaba cocinar, así que lo esperó en la mesa, como le había indicado que hiciera. Enseguida sacó una buena pieza de carne sanguinolenta de una bolsa que llevaba.

2:09:24 Le sonrió para decirle que ese día a ellos les tocaría comer mucho porque había quedado ese trozo. Lo iba a hacer con jitomate, así que ella podría ir haciendo las tortillas. Antes de saber la verdad, herminia hubiera. Salivado, de forma profusa. Le gustaba la carne, como a la mayoría, y en su casa era un manjar que ni podría ser frecuente. Sin embargo, desde que vivía con él había consumido esa maldita comida todos los días. Solamente de pensarlo se le revolvieron las tripas. Fingió tener ascos por el embarazo. Y le comentó que ese día solamente comería frijoles, queso y tortilla.

2:10:14 Su esposo le palmeó la espalda y la dejó en paz. Él se relamía los labios pensando en lo que se estaba preparando. Pasaron el día como siempre. Después de comer se iba un rato al corral y luego volvía para cenar y dormir con ella. Esa noche mi tía no pudo pegar el ojo simplemente. Pasaba por su cabeza una y otra vez el funesto pensamiento de porque su esposa anterior había muerto en circunstancias misteriosas. Nunca encontraron el cuerpo. Él dijo que se desbarrancó en uno de sus ataques de histeria y nadie dijo nada más.

2:10:57 Se cuestionaba que pasaría cuando se diera cuenta de la verdad que guardaba su vientre vacío y tomó una decisión. Era él o ella y definitivamente herminia no era una persona que fuera a dejar que otros vivieran mientras su cuerpo era comida de gusanos. A la mañana siguiente pasó lo. Mismo, pero esta vez ella fue con. Un marro dispuesto para tirar el candado sabía que era en ese momento o nunca cuando podría actuar. Sus músculos eran fuertes, pero era de talla pequeña, así que tuvo que darle varios golpes al metal para que se diera una vez dentro del escenario de pesadilla, vio de lleno al cadáver de una de las mujeres que había visto con vida el día anterior. Ya estaba despojada de la piel.

2:11:56 Sus cuencas blancas tenían la apariencia de 2 huevos cocidos. El rostro aún conservaba la piel, lo que hacía que la musculatura desnuda fuera una cosa aún más grotesca. En la mesa del carnicero se encontraban los huesos de 2 personas, o al menos eso creía ella, ya que un par de cráneos abiertos de par en par mostraban que les habían sacado hasta los sesos. Otras partes que era obvio que eran humanas. También estaban entre los desechos pies. Manos, ojos, lenguas, piel. Todo en un estado de putrefacción que le dio náuseas.

2:12:39 Escucho las quejas débiles de los cuatro que quedaban y enseguida se acercó a ellos. En sus ojos se les notaba la desesperación que les hacía ver sus rostros a un más maniático. Ella quería abrirles de inmediato. Pero. Sabía que no podría sola contra. Su marido, así que les dijo que los iba a liberar con una condición, que atacaran a su esposo en cuanto les abriera las jaulas. Las personas le lloraron que no, que no podrían hacerle nada a esa bestia, pero herminia los vio a los ojos con la misma desesperación que ellos tenían por salir. O la ayudaban o sería la venta del día siguiente. Aceptaron a regañadientes y entonces ella se quedó. Al lado de esas personas en.

2:13:34 Silencio, les dio los cuchillos que encontró en la casa y esperó a que llegara don fede a verificar qué estaba pasando. Como era su costumbre, a eso del mediodía ya se encontraba en la casa. Enseguida le llamó y al ver que no se encontraba por ningún sitio corrió al corral. Enseguida se dio cuenta de que estaba abierto y hecho una furia, abrió las puertas de ese sitio lleno de horrores infernales. Ella ya estaba lista, les había abierto los candados a los cerdos de su esposo con el tiempo exacto para que ellos no tuvieran otra opción.

2:14:17 Si querían irse de ahí, tendrían que pasar por encima de su esposo. Con la fuerza que les daba la adrenalina. ¿Y el deseo de salir de ese chiquero con vida? Esas cuatro personas escuálidas salieron de las jaulas como demonios. Con muecas de terror, angustia y excitación comenzaron a clavarle los cuchillos que les había dado herminia. Don Fede era corpulento, pero contra cuatro gentes furiosas no pudo hacer demasiado en pocos minutos. Ya lo habían reducido a un montón de carne machacada.

2:14:59 Había sangre por todos lados, las tripas le sobresalían del vientre, tenía un aroma terrible. Se mezclaba el de los desechos humanos con la sangre y ese olor que producimos los seres humanos cuando tenemos miedo profundo, esa cosa que tiene el tufo del vinagre, del estrés, del dolor, de todo lo que procuramos evitar. Los prisioneros no perdieron tiempo de correr de ahí como almas que llevaba el diablo. Fue entonces que el corazón de herminia pudo latir. De nuevo se levantó. Del fondo. Del establo donde se había escondido y vio el cadáver de ese desgraciado, comenzó a limpiar el establo como. Pudo.

2:15:45 Cavó un hoyo para enterrar lo que quedaba de los cuerpos de sus víctimas y a él buscó la manera de cortarlo para que pareciera que algo lo había mordido. Después fue al pueblo envuelta en sangre y llorando, dijo. En la. Gendarmería. Que su marido estaba muerto, que sus cerdos lo habían atacado. Al principio, los policías dudaban de su testimonio, pero al verla tan joven y de contextura tan pequeña. No pensaron que pudiera haber cometido esa brutalidad por sí misma y todos sabían que por ese lado del pueblo no había nadie más que ellos. 2. Enseguida los oficiales fueron a la casa. ¿Vieron la escena las jaulas?

2:16:33 Destruidas al hombre tirado en el piso en un estado lamentable y no les quedo más que creerle por esos años las ciencias forenses. No estaban muy avanzadas, y menos para los pueblos alejados de los centros urbanos y las grandes ciudades. Como era su esposa y única pariente, se quedó con todo lo que era del hombre. Conforme pasaron los años, y ya con una buena fortuna desde los 16 años, herminia fue construyendo su vida a como quería. Fue afortunada de cierta manera por poder tener negocios y llegar a varios sitios que para muchas mujeres de su época estarían prohibidos.

2:17:20 Ella estaba feliz de ser una hembra hecha a sí misma. No quiso regresar a su casa, aunque como viuda joven podría haberlo hecho. Eso hubiera significado que su padre se encargaría de todo lo que le habían heredado y ella no estaba dispuesta. A que el hombre que prácticamente la había vendido tuviera ningún beneficio adicional a lo que ya le había dado de forma involuntaria. Tuvo muchas amigas e incluso vivió con algunas, pero creo que después de sus experiencias con el matrimonio ya había tenido más que suficiente. Todo ese episodio la dejó con una marca que jamás se quitó aún Asus 90 años.

2:18:08 Cuando se encontraba en sus últimos días, pedía perdón por haber consumido carne humana, incluso si no había tenido la intención de hacerlo. Alexa en casa. Recuerdo que cuando empecé a ganar. Mejor y mi economía estuvo un poco más. Desahogada, comencé a plantearme el buscar un lugar más cómodo para vivir. Empecé a buscar casas de renta porque la verdad. Estar en un.

2:18:48 Departamento, a pesar de que se escucha bien, no lo es tanto cuando dependes de que el vecino sea prudente y no haga fiestas a las 3:00 de la mañana o se ponga lavar ropa a medianoche. Además, no me gusta convivir con muchas personas, pero ese es otro tema. El caso es que luego de un tiempo de estar, busque y busque. Encontré una casa en renta demasiado barata. La verdad, no creí que estuviera en ese precio. Pero por si las. Dudas, decidí llamar para confirmar porque a lo mejor y me había tocado algo de suerte.

2:19:32 Finalmente, al llamar en efecto. La casa. Estaba en algo así como. 1500 pesos al mes no incluía servicios, pero era lo de menos. Para mí sólo. Estaba perfecto, no iba a gastar demasiada agua. Ni. Luz ni gas. Así que de inmediato pedí ir a verla. Cuando asistí a la cita para ver la casa me recibió una mujer. Muy bien vestida. Que me esperaba de pie frente a la propiedad. En cuanto me vio preguntó mi nombre y al identificarme me. Regaló una gran.

2:20:13 Sonrisa era evidente que quería hacerme sentir cómodo porque obviamente tenía que contarme la razón por la cual la renta de la propiedad estaba tan barata procedió a abrir la puerta. Pasé a lo. Que parecía ser la sala. Ahí la mujer entró. Detrás de mí. No pude evitar ver de inmediato una gran mancha en una de. Las esquinas. De la casa, pero no le tome mucha importancia, pues era obvio que la casa tendría sus detalles, como filtraciones de agua o tuberías viejas, y me hizo sentir que fuera así teniendo en mente el precio.

2:21:00 Pero bueno, el Tour por la Casa no duró mucho tiempo. ¿Algo así? Como 20 minutos, tras lo cual me dejaron hacer preguntas respecto a la propiedad y el contrato y esas cosas que ahorita no son muy importantes, sin embargo la curiosidad no me dejaba en paz, así que decidí preguntar la razón. Por. La que el precio era tan bajo. La mujer se quedó en un silencio incómodo antes. De que su. Sonrisa se viera claramente transformada en una mueca que apenas parecía sonrisa, se llevó la mano a la boca para carraspear y como. Tratando de encontrar por dónde.

2:21:45 Empezar volvió la mirada hacia atrás y buscó algo en específico y cuando logró encontrar lo que estaba buscando, me. Dijo. Por lo general, se trata de esconder lo que pasó en este. Tipo de casas. Pero pues no pasa mucho tiempo para que la gente se entere, así que pues no le diga a mis patrones, pero voy a ser sincera. Con. Usted porque la verdad ya me harté de que esta casa nomás no se rente ni se venda y ya no quiero ser yo quien esté a cargo de deshacerse de esta propiedad, tras lo cual.

2:22:26 Se dio la vuelta y me señaló la Mancha. ¿Que había visto al entrar? Y luego me dijo muy seria, si ve La Mancha esa pues es una mancha de sangre. De hecho. Son 3 manchas pegadas. Si usted busca tantito en el periódico, podrá ver que en este. Caso. Ocurrió una tragedia, un loco le disparó Asus 2 hijos en esa misma esquina. ¿Y luego? Se quitó la vida, fue algo horrible, los niños eran chiquitos, nadie sabe por qué. Ese loco hizo tal cosa. Muchos dicen que era una especie de venganza contra su esposa.

2:23:10 Otros dicen que lo poseyó el diablo. Total, eso es. Lo de. Menos el caso es que. Desde. Entonces nadie que se entera de lo que pasó. Aquí. Quiere quedarse, ni. 1 minuto más y comprendo que usted tampoco quiera. Aunque. El precio de la renta esté casi regalado. No voy a negar que la historia me dejó un poco. Inquieto, pero la verdad, ese tipo de. Cosas pasan, es un mundo muy feo, pero. No. Podemos pararnos a ver que cosas terribles pasaron en cada sitio que visitamos porque no acabaríamos nunca.

2:23:52 Además, seguro la. Gente. ¿Que se iba de la casa? Lo hacía más por miedo a otra cosa, como tipo fantasmas o aparecidos o así por el estilo, y yo, la verdad, no creo en eso así. ¿Que decidí? Hacerle caso a mi lado racional y aprovechar la tremenda oferta. Firmé el contrato ese mismo día y empecé a llevar mis cosas. La siguiente. Semana. En cuanto a la Mancha, pues al principio. Sí, me daba, no sé qué verla. Pero pues con el tiempo me acostumbré y vi la manera de irla removiendo. Con.

2:24:34 Jabón desengrasante, agua a presión. ¿En fin, todos los métodos que se me ocurrieron y no contrario a lo que se imaginan si se la pude quitar, no? Quedó ni rastro. Y de pasada pinté toda la casa. Por lo que hasta se me. ¿Olvidó exactamente dónde estaba el borde? Bueno, retomando lo que mencioné al inicio, me estaba. Yendo bien. Económicamente, por lo que empecé a comprar muchas cosas para volver mi casa más cómoda entre estas cosas, pocos inteligentes que puse en todos los stocks.

2:25:16 ¿Y que podía? Controlar mediante mi teléfono. Esto. Hasta que. Eventualmente me compré un dispositivo Alexa, la verdad, me sentía muy orgulloso de mi decisión, pues lo que ahorraba en pagar una renta muy alta lo usaba para comprar más y más aparatos de este tipo. Todo marchaba bien, no tenía ninguna molestia. ¿Y la verdad, no? Pensaba casi nunca en lo que me había contado la persona que me rentó la propiedad. Pero no fue así por mucho tiempo para empezar. Los. Focos inteligentes que había comprado.

2:25:57 Empezaron a. Fallar, o. Bueno. Eso es lo que quiero pensar, porque lo que me imagino que de verdad pasó me da escalofríos. Un día, mientras estaba recostado en el sillón viendo mi teléfono, los focos empezaron a parpadear y como cambian de color todos. Empezaron a quedarse en color rojo. De pronto toda la casa estaba inundada en una luz. Roja que me dio. Mucha ansiedad en ese momento le dije a Alexa, Alexa. Cambia la luz por. Blanca de inmediato.

2:26:38 Alexa. Respondió cambiando la luz a blanco y los focos regresaron. A su estado normal. Creí que había sido sólo una instrucción mal entendida. O no sé. ¿Qué? Pero empezó a ocurrir todos los días los focos cambiaban de color y yo le decía a Alexa que. ¿Los cambiara? De nuevo, pero un día ya un poco harto. Y. Con una leve sensación de. Miedo. Dentro de mí le dije a Alexa, apaga los focos. Y lo que sucedió después me dejó de lado. No fue la voz predeterminada de Alexa la que me respondió, sino la clarísima voz de un niño que me dijo, no, por favor, me da miedo la oscuridad.

2:27:35 Sentí como la sangre se me fue a los. Pies y como un escalofrío me. Recorrió la espalda, la verdad. No supe qué hacer, me quedé. En shock. Un buen rato. No sabía si pedirle de nuevo a. Alexa, que. Cambiara las luces de color, o. Apagar. Manualmente los focos, cosa que me daba terror sólo de pensar en quedarme a oscuras en un. Momento. Como ese, pasaron cerca de 20 minutos y agarré valor, no sé. ¿De dónde? Para pedirle a Alexa que pusiera la luz blanca. Esperé con las rodillas temblando a ver qué pasaba.

2:28:19 Y por suerte. La voz predeterminada me contestó cambiando el color de la luz a blanco. Traté de tranquilizarme un poco. Me trataba de convencer de que. Aquello había. Sido una especie de alucinación o microsueño, pues mientras estaba en el sillón había estado dormido. Eso me trajo calma por una semana y comenzaba a. Sentirme mejor. Casi casi se me había olvidado e incluso me parecía una buena. Anécdota. Para contar en las. Reuniones con. Amigos, pero lo que pasó después, ya de plano, me dejó traumatizado una.

2:29:04 Vez. Invité a unos amigos a la Casa y. Como les había contado. Ya no me acordaba bien de las dimensiones exactas de la Mancha de sangre antes mencionada. Inclusive había puesto en ese lugar un sillón total. Mis amigos llegaron, comimos, tomamos y nos empezamos a poner algo ebrios, pero nada extremo, pues fue en ese momento. En que todo se. Fue al carajo. Porque me acuerdo perfectamente de haber estado todos en la cocina desde. Donde. Se alcanzaba a ver la sala y yo estarles contando a mis amigos entre Risas, el suceso trágico.

2:29:47 Por el. ¿Cual la renta de la casa estaba tan barata entonces para comprobar lo que les estaba? Contando uno de mis amigos. El más escéptico le dijo, Alexa, Alexa. Busca información acerca de lo que pasó en esta. Casa, y. Posteriormente le dio el domicilio exacto. Apenas terminó de decir tales cosas, los focos. Empezaron a ponerse. Rojos y la voz que se oyó a través del dispositivo fue la de otro niño, pero no hablaba como interactuando con nosotros. Fue.

2:30:29 Como si. Pudiéramos escuchar lo que sucedió aquel mismo. Día. Los gritos del pequeño rogaban por su vida y por la de su hermanito. ¿Y luego? De escuchar las súplicas de los infantes un par de de donaciones, los focos regresaron a la normalidad. En ese instante. La peda se nos bajó de golpe y. Muchos decidieron. ¿Irse por el susto? Otros creyeron que había sido una broma, y pues mejor que. Sigan creyendo. Eso es mejor que tener en la cabeza aquellos gritos y sonidos de detonaciones sabiendo que fueron reales. En la actualidad sigo viviendo en la. Misma casa, sólo esas 2 ocasiones. Me sucedió algo similar, pero por si. ¿Acaso?

2:31:26 Dejé de usar a Alexa. Y pocos del tipo que. ¿Usaba porque de alguna manera esos dispositivos llegaron a funcionar? Como una especie de. Micrófonos para lo que sea que se. Quedó. Ahí o como otros dicen, como amplificadores de energías que recogen huellas de sucesos trágicos si lo repiten en el tiempo, no soy asustadizo y la verdad, aunque esas ocasiones me causaron. Un. Verdadero terror. La verdad es que al final de todo sigo siendo una persona que tiene que. Pagar. Renta y servicios y comida. De eso me debo preocupar antes de manifestaciones de cualquier tipo en mi casa.

2:32:13 Espero les guste mi relato. Saludos a toda la comunidad de Inframundo. Espero pasen una increíble noche. También puedo decirte qué tiempo hace o cuáles son las últimas. Noticias o ayudarte con listas de la compra. Muy buenas noches. Mi nombre es Camila vivo en Ciudad Juárez. Al norte de México es la primera vez que envío un relato, espero les guste. A mi parecer. Fue un acontecimiento demasiado. Extraño.

2:32:54 Aunque no sé si llamarle. Paranormal, ustedes juzgarán, tengo que admitir que en mi casa siempre se han dejado llevar por las. Modas. De manera que cuando empezaron a salir a la venta los dispositivos de Alexa, mi papá de inmediato llevó uno a la casa, me parecía sorprendente cómo era que reconocía las órdenes. Y contestaba. También, pues con el tiempo. Fueron actualizando y comprando nuevas versiones, ya estábamos habituados a interactuar con dicho dispositivo. E. Integrarlo a nuestras tareas diarias.

2:33:35 Sin embargo, durante las últimas semanas de este. Período de tiempo. Que les cuento, mi papá había estado sufriendo de dolores de cabeza de manera recurrente, no sólo eso. Mi mamá empezaba a mostrar síntomas de sonambulismo. Un día me desperté y fui a la cocina por un vaso de agua. No suelo prender la luz porque me sé el camino perfectamente. De mi cuarto a la. Cocina, solo debo ir apoyándome en la pared para no irme. A tropezar. Además, si prendo la luz.

2:34:17 Alcanza a reflejarse. En un. Espejo que hay en la. Sala pequeño que da a la. Habitación de mis padres, que suelen dormir con la puerta abierta. Bueno, para no hacer el cuento largo. Esa noche yo iba caminando. Despacio a la cocina por un vaso de agua y en eso, entre la oscuridad, VI una silueta encorvada con el cabello largo. ¿Me asusté, pero no demasiado, porque no tenía un aspecto amenazador y además reconocí casi de inmediato el pijama de mi madre, por lo que sólo dije, Ay, perdón, ma?

2:35:01 Es que. No. Quería despertarlos, pero mi madre no contestó. ¿Entonces volví a dirigirle la palabra, mamá, sí me oíste? Le dije acercándome un poco más. Y distinguiendo mejor su rostro y lo que estaba haciendo. Mi madre estaba agachada poniendo su oreja justo encima del dispositivo. Alexa, como si esta le estuviera diciendo cosas al oído en cuanto. Me di. Cuenta. De lo que ocurría puse más atención. Al rostro de mi. Madre y vi que estaba sonriendo, pero no era una sonrisa cálida y agradable. Que todos reconocemos en el rostro de nuestra progenitora, sino una mueca espantosa y grotesca al día. Siguiente, mientras.

2:35:53 Aún dormía los gritos de mi. Padre, nos despertaron. Resulta que mi madre se había cortado un dedo casi por completo. Mientras. Preparaba el desayuno, como tenía por costumbre. De inmediato mi papá la llevó al hospital y por suerte pudieron rescatar su dedo, pero nunca pudo volver a moverlo de manera normal. La verdad estaba muy asustada porque el comportamiento de ella se. Volvía cada. Vez más y más extraño, y los. Dolores. De cabeza de mi padre eran más intensos, no sabía la razón ni me la imaginaba.

2:36:37 Pero de. Cierta manera, algo muy en el fondo, me decía que tenía. ¿Que ver? Con Alexa un par de semanas después del incidente donde mi. Mamá casi pierde el dedo. Adoptamos un perrito, lo encontré un Día de Lluvia. Afuera. De una tienda a la que habitualmente. Iba. Y decidí llevarlo a casa porque me dio mucha lástima, todos lo recibieron muy bien. De hecho, la llegada del cachorro. Marcó. Un antes y un después en. Cuanto. Al comportamiento de mi mamá, pues no les he contado que desde aquella noche en.

2:37:20 Que me la encontré en la. Cocina no dejó de hacer lo mismo todas las noches y en más de una ocasión volvió a lacerarse de diferentes. Maneras. O de pronto se quedaba viendo al vacío y decía cosas sin sentido que nos asustaban a todos y que ella decía no recordar, sin embargo, luego de adoptar al perrito esas cosas. Dejaron de ocurrir. Eso me puso muy feliz. Me daba mucha curiosidad lo que estaba pasando realmente nunca sabré que cosa es lo que pasaba, pero.

2:38:01 Pero tuve un indicio, un día que llegué de la escuela y vi al cachorro. Al. Que nombramos josh mirando fijamente el dispositivo Alexa en pose de alerta. Se sabe bien que los perros pueden escuchar frecuencias, que el ser humano no puede, pero que igual le pueden afectar. Entonces me di cuenta de. Que. La Alexa estaba emitiendo sonidos todo el tiempo que no podíamos escuchar. Pero que en mi madre se manifestaban como comportamientos raros y en mi padre, en dolores de cabeza, fue en ese. Momento en que decidí.

2:38:42 Pedirle ayuda a una amiga que tenía conocimientos de. Audio me dijo que grabara con el celular a Alexa mientras estaba inactiva. Entre comillas, decidí hacerlo mientras mi perrito josh se ponía en esa pose. Lo que indicaba que estaba escuchando algo luego. De llevarle la. Grabación a mi amiga, ésta le cambió la frecuencia en un programa de edición y le subió el volumen. Entonces pudimos escuchar lo que salía de aquel dispositivo. Resulta que estaba emitiendo una frecuencia infrasonica. Todo el tiempo que estaba.

2:39:24 Inactiva. Y eso causaba en mi familia todo lo que les comenté y lo que escuché me dejó helada. Eran como susurros que decían cosas en un idioma extraño, pero entre. Las. Palabras que conocía, se escuchaban risas y gemidos de fondo y la misma voz se escuchaba distorsionada como si no fuera humana la verdad, si me dio mucho miedo y de inmediato fui con mi familia. Y les. Dije que teníamos que deshacernos de esa cosa, me sorprendió como mi mamá reaccionó, pues de inmediato se levantó. Y agarró el. Dispositivo lo abrazó como queriendo que nadie se lo llevara, pues era su tesoro. Fue un rato de hacerla entrar en razón. Y en cuanto lo solto, mi papá se llevó. A la Alexa y volvió un par de horas después. Le pregunté qué había hecho con ella y me dijo que la había enterrado por.

2:40:26 Ahí. La verdad, me sentía satisfecha con la respuesta porque no quería saber nada. Más. De esa manera fue como nunca más volvimos a comprar una de esas. Cosas. Porque miedo que ocurriera de nuevo algo similar. Lo que me sigue dando algo de pendiente es que a veces no muy. Seguido, pero. ¿Sigue ocurriendo? Es que me levanto a buscar agua como siempre por la noche y veo a mi mamá sentada en la mesa sin hacer nada. Eso me asusta aún, pero se ve normal. No se. Dibuje en su cara la espantosa.

2:41:06 Sonrisa. ¿Que recuerdo de aquella? Noche. Y a veces josh la acompaña mientras se mantiene alerta mirando fijamente hacia la ventana. Este ha sido mi relato. Como les dije antes. No sé si caiga dentro. De lo que se pueda llamar paranormal, pero de que fue un suceso extraño que marcó a mi familia. Pues eso no lo puedo negar. Quisiera escuchar sus opiniones al respecto porque la verdad, no sé qué creer. Y si soy sincera, aún tengo ciertas dudas de que nos hayamos podido librar de lo que sea que había en esa lexa.

2:41:48 O de lo que la usaba como medio para comunicarse muy. Buenas. Noches a toda la Comunidad. Si el video te gustó, no olvides suscribirte darle like y. Compartir con un amigo me ayudaría bastante a seguir creciendo, muchas gracias. Me. Despido, no sin antes desearles dulces pesadillas, buenas noches. ¿Y hasta la próxima?