10 Relatos de Cementerios Reales | Terror entre Tumbas y Espíritus - HISTORIAS de terror de SEPULTUREROS
¿Te atreverías a trabajar entre muertos?
En este episodio especial de Inframundo Relatos, te presentamos 10 historias oscuras que ocurren en cementerios reales de México. Desde enterradores que han sido testigos de lo imposible, hasta apariciones que desafían toda lógica. Este compilado te llevará por panteones malditos, tumbas abiertas y noches donde el silencio grita.#RelatosDeCementerios #HistoriasReales #TerrorMexicano #RelatosDeTerror #PodcastDeTerror #CementeriosMalditos #InframundoRelatos #Enterradores #TumbasAbiertas #FantasmasDelPanteón #VocesEntreTumbas #SusurrosDeLaMuerte #PanteonesDeMéxico #Sepultureros #TerrorParanormal #PodcastHorror #HistoriasOscuras #EspíritusReales #LeyendasDeCementerios #TerrorNocturno
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0:00 Profanación basado en la anécdota real del sepulturero José Hernández era una noche lluviosa, pero de esas muy raras durante todo el día tal cual una jornada normal de verano había estado con sol radiante hasta que llegó la noche y el clima cambió drásticamente. Aún así, no estaba fresca. El vapor que originaba el suelo mojado se elevaba copiosamente. Insoportable, por cierto, pero el preciado olor a humedad opacaba lo negativo del asunto. Permitiéndome así disfrutar del momento sentado a un costado de la puerta de la garita y bajo la amplia cornisa del techo de láminas.
0:58 Que tenía el cuartucho me brindaba este perfecto lugar desde donde contemplar todo el camposanto que tenía al frente. Cientos de tumbas parecían resplandecer cuando los relámpagos las iluminaban por ese insignificante momento. En las ramas de los árboles podía observar a las aves una al lado de la otra. Como refugiándose en conjunto del Vorazclima, había un largo pasillo que prácticamente dividía el lugar en 2 tal cual solo podía vigilar con mi visión hasta que las luces de los faroles me lo permitían.
1:43 Más allá había sólo oscuridad, misma que también era interrumpida cuando los relámpagos antecediendo los truenos aclaraban. Desde ahí fue donde lo vi aparecer, confuso evento que al principio me tuvo sin cuidado, pero cuando comenzó a hacerse más evidente, hizo que un fuerte escalofrío empezara a recorrer por toda mi espalda el cigarro encendido que sostenía entre mis dedos. Continúa consumiéndose por sí solo, pues cada uno de mis sentimientos. Estaban ahora centrados en aquel fenómeno que presenciaba y que a la vez me negaba a reconocerlo.
2:31 Una vez que esa cosa estuvo lo suficientemente cerca, ya no me quedaron dudas. Había una persona ahí quien caminando lentamente bajo la lluvia, se aproximaba hasta mí, tal cual es digo. Tan solo podía verla por ese breve lapso de tiempo en el que los relámpagos alumbraban. Estando ya convencido de la presencia de esa persona, me puse de pie y con voz amenazante le ordené que se detuviera, que me dijera de quién se trataba, que hacía allí. Y a esas horas fue entonces que se detuvo en seco.
3:13 Y fue como todo alrededor también hiciera lo mismo, como si de pronto la naturaleza hiciera silencio, tan solo para permitir el futuro encuentro que esa persona y yo tendríamos por la distancia y la propia oscuridad. Aún no podía percibir si se trataba de un hombre o una mujer. Sin embargo, podía divisar que había algo en ello que me resultaba confuso. Y cuando la vaca luz de un nuevo relámpago volvió a alumbrarlo, me quité estupefacto al recién contemplar aquel lúgubre detalle que tenía. Si ese era un hombre, lo supe por sus vestimentas. No obstante, su cuerpo no estaba completo y al decir eso me refiero a que no tenía cabeza.
4:11 Mi nombre es José Hernández, soy de México, de un Estado llamado Guanajuato. Los espeluznantes acontecimientos que estoy por compartirles en esta noche sucedieron hace ya bastantes años, en la década de los 90, para ser más exacto, fue en una época en la que trabajaba en un panteón, teniendo la edad de 28 años más o menos. Y que más decirles sobre lo que sucedió esa noche me lleve el susto de mi vida. Básicamente corriendo me metí al interior de la garita y ahí me quedé, tratando de digerir la tremenda experiencia que acababa de vivir mientras sentía todo mi cuerpo temblar a causa del miedo.
5:04 Pero, a decir verdad, eso no fue la primera vez que tuve una vivencia paranormal. Puesto que con anterioridad había visto y escuchado cosas inexplicables cuando me tocaba hacer los recorridos, pero sin lugar a dudas nunca había vivido algo de esa magnitud. No obstante, y sin siquiera sospecharlo eso apenas era el comienzo de todo el terror que me tocaría padecer en esas inolvidables jornadas laborales. El señor Sánchez era el encargado de custodiar el otro turno al diur no me refiero. Él ingresaba a las 7:00 de la mañana y se marchaba a las 7:00 de la tarde, que es cuando yo lo reemplazaba. Concretamente pasábamos 12 horas entre en medio de las tumbas, mausoleos y lápidas.
6:02 Y aunque el horario nocturno era el que nadie deseaba para trabajar en un panteón, para mí cubrir ese horario me daba una cierta ventaja. Como ya se imaginarán, los que trabajan en esos lugares deben no únicamente cuidar que todo esté en orden, sino que también deben encargarse de que el lugar permanezca limpio y en óptimas condiciones. Eso es lo que don Sánchez debía hacer y yo no. Y en ocasiones solía platicarme de algunos asuntos relacionados con el tema tal cual fue una tarde cuando al llegar al panteón para reemplazarlo me hizo aquel comentario que me tomó un poco por sorpresa. Para ese entonces yo ya había pasado más o menos 1 semana desde que había vivido la horrible experiencia que les conté al principio.
7:00 Algo que, por supuesto, no le había contado a él. Eso debido a que don Sánchez solía ser una persona muy bromista y no me quería convertir en su centro de burlael.es que esa tarde al llegar y luego de darme algunas indicaciones que debía tener en cuenta para esa noche, agregó algo más a modo de favor, lo cual hacía Por Primera Vez. Me pidió que no me acercara mucho al fondo del Panteón, ya que él estaba ordenando esa zona y quería que las cosas permanecieran tal como las había dejado.
7:40 Una vez que él se marchó, me dediqué a recorrer el sitio para así asegurarme de que todas las personas que en esos momentos aún estuvieran en el interior del camposanto se fueran. Para recién entonces relajarme un poco en tanto aguardaba que llegara la noche completamente sentado dentro de la carita. Pensaba lo que don Sánchez me había pedido. Sinceramente pensé que se debía a las tremendas jornadas de lluvia que habían azotado al pueblo, ya que algunas plantas y zonas de Tierra quedaron. Afectadas.
8:24 Justamente esa zona del fondo del Panteón era una de ellas, porque en ese sector se encontraban las tumbas más viejas, las que eran básicamente las típicas tumbas en las que una pequeña loma de Tierra indicaban dónde estaban cada una horas más tarde ya ni siquiera pensaba en ello. Siendo las 12:00 de la noche y al disponerme a realizar el primer recorrido, sucedió un nuevo fenómeno que me hizo volver a sentir miedo, aunque en esa oportunidad no fue tan macabra como la vez anterior. Ocurrió cuando caminaba ya al final de aquel sendero que les mencioné, ese que divide el lugar en 2. Ahí me detuve y me puse a contemplar la zona del fondo, cuyo suelo de Tierra aún estaba cubierto de lodo a causa de la tormenta de la mañana.
9:32 Curiosamente, traje a mi mente la extrañeza del clima, pues como les comparte, el comienzo era tiempo de verano y normalmente no llovía de esa manera, al menos no con tanta frecuencia. Sin embargo, hubo algo que me desvío mi concentración de inmediato, siendo precisamente eso lo que me hizo sentir el miedo en tanto mantenía la mirada en esas tumbas viejas de Tierra, una extraña sensación comenzó a invadirme. Era como si alguien estuviera ahí, en medio de esa oscuridad, observándome sigilosamente, tal cual una bestia en acecho. En esos momentos fue como revivir aquel terror que sentí cuando vi a ese sujeto sin cabeza noches atrás, por lo que no dudé ni medio segundo en darme la media vuelta para regresar a la zona con más iluminación y así alejarme de ahí.
10:34 Por fortuna, esa turbia sensación se fue disminuyendo poco a poco, habiendo pasado ya varios minutos y al regresar al interior de la garita. Me topé con ese extraño elemento que me dejó pasmado. Un reloj de pulsera yacía sobre la pequeña mesa que teníamos ahí dentro. Lo inexplicable fue que eso no estaba antes. Allí. Cuando me acerqué a verlo mejor me percaté de que este era viejo, como así también estaba cubierto de Tierra húmeda. Ya estaba a punto de pensar cosas que me hubieran espantado. Así que me enfoqué mejor en justificar la presencia del reloj como obra de Don Sánchez, pensando que tal vez le pertenecía a él y lo había olvidado que yo simplemente no lo había visto.
11:32 Solo habrían pasado unos pocos segundos cuando, manteniendo aún el añejo reloj en mis manos, comencé a escuchar un sonido al que reconocí al instante. Cuya inexplicable procedencia me hizo erizar la piel era el típico sonido de alguien al excavar en la Tierra y se escuchó cerca como si una persona estuviera cavando con una pala justo afuera de la carita. Para serle sincero, tardé un poco en tomar valor y salir a revisar, pues. Está demás decirles que nadie más que yo se encontraba en el Panteón en esos instantes, al menos nadie más que yo con vida.
12:18 Justamente había una pala ahí apoyada sobre la pared lateral de la garita, pero estaba sola, no había nadie que la estuviera usando debido a la confusión que eso me provocó. No me di cuenta al principio que el sonido había cesado. Apenas salí de la carita, pero cuando estaba caminando para regresar al interior de nuevo, ese ruido regresó. Ya no tuve dudas de que algo paranormal estaba ocurriendo. Una vez más me quede ahí sin querer salir.
12:59 Recién luego de unas horas decidí hacerlo para así continuar con mi trabajo, pero sintiendo todavía ese pánico de encontrarme con otro espíritu. Cuando don Sánchez llegó esa mañana, le mostré el reloj que había hallado sobre la mesa. El alma se meló cuando me dijo que no le pertenecía y que tampoco la había traído él. Agregando entre risas que de seguro fue el regalo de uno de los tantos fallecidos que había en el lugar. En esa ocasión, su broma no me quitó el miedo. Aún así no quise expresárselo, por lo que sonreí falsamente y me despedí de el pero antes volviendo a colocar el reloj sobre la mesa donde lo encontré.
13:54 Cuando llegó la tarde tuve que volverme a presentar al trabajo. Aún estaba un poco asustado. Ni siquiera quise platicar con don Sánchez antes de hacer el cambio de turno, luego de que él se fuera y al no encontrar ya el reloj sobre la mesa, recién me quedé más tranquilo, puesto que eso indicaba que yo tenía razón, que éste le pertenecía al maldito anciano. No se imaginan el intenso pavor que me domino cuando regresando a la garita luego de un recorrido en la madrugada, otra vez ese elemento estaba sobre la mesa como si hubiera aparecido.
14:38 Por si solo esa noche, directamente no lo toqué. Es más, ahora me la pasé afuera de la garita. Tenía miedo hasta entrar cuando hice el intercambio con don Sánchez esa mañana. Me fui sin hablarle de lo que había presenciado. El reloj no volvió a aparecer desde entonces, pero para mí ya era tarde. El miedo no se iba por nada con solo decirles con que el simple sonido de las aves provocaban que yo diera un salto a causa del terror. Hasta que llegó la noche en la que mis límites fueron cruzados. Cuando.
15:22 Padeciendo ahora el miedo más grande de toda mi vida, fui testigo de ese evento paranormal que quedaría tatuado en mi memoria como el recuerdo más oscuro y perturbador. Me hallaba justamente al final de ese sendero, cuando comencé a escuchar los sonidos de la pal, acabando tal vez fue por instinto que de inmediato llevé mi mirada hacia esa zona. Me refiero al fondo del Panteón, donde pude revisar tenuemente una silueta. Vale la pena aclarar que no pude distinguir de quien se trataba, pero eso no fue necesario, pues la misma sensación de ser observado me invadió.
16:13 Ahí fue cuando pude comparar ambas cosas, esa silueta y presencia. No se trataba más que de aquel hombre sin cabeza que vi aquella noche que me asusté bastante en esa oportunidad del miedo. Fue tan inmenso que me quedé paralizado por más que intentaba darme la media vuelta para escapar. No podía ninguno de mis músculos. Reaccionaba resignado a que no podría escapar. Cerré mis ojos y comencé a rezar. Pidiéndole a Dios con todas mis fuerzas que me sacara de ahí. No sé si haber hecho eso fue bueno o malo, pero sin duda alguna Dios escuchó mi oración, aunque su modo de ayudarme no fue lo que yo esperaba.
17:06 Manteniendo aún mis ojos cerrados, una serie de imágenes comenzaron a pasar por mi mente. Poco a poco. Estas fueron ordenándose de tal manera. Que pude contemplar con lujo de detalles una escalofriante escena, misma que hizo que todo mi ser se precipitará en un pozo de estupor desmesurado. Vi a un grupo de unas 3 personas, 2 hombres y una mujer, para ser más exacto, los 2 tipos cavaban sobre una tumba en tanto ella contemplaba el acto. No recuerdo muy bien cómo eran los sujetos.
17:47 Pero de la mujer recuerdo hasta el más mínimo detalle está era una anciana vestida de negro, horripilante, inmunda. Supe que se trataba de una bruja. Al percibir la maldad que la mirada de ella despedía, podía experimentar la turbia desesperación y ansiedad que sentía al verla tumba. Como si quisiera que los hombres terminaran de cavar rápido para así llegar a su objetivo, la vi derramar saliva de su boca cuando el ataúd quedo expuesto así, tal cual una bestia se saborea al tener su presa lista para alimentarse con ella, no pude ver bien el difunto que quedó a la vista una vez que abrieron el ataúd.
18:40 Pero si logre ver a la perfección 2 cosas que finalmente me hundieron en pánico, náuseas y locura, los sujetos se abalanzaron contra el cuerpo para a continuación tomarle de la cabeza. Vi con colosal terror como la movían de un lado a otro lentamente, para así sacarla de su lugar y luego entregársela a la bruja. Lo otro que pude ver claramente y que reconocí al instante fue lo que el cadáver tenía en su muñeca. Era un reloj, pero era ese reloj que formó parte de los eventos paranormales que yo había vivido en esas noches.
19:29 Cuando por fin pude salir de ese Macabro trance, abrí los ojos y todo estaba en calma. Ya no escuché sonido alguno, como así tampoco sentía la presencia. Muchas dudas rondan mi cabeza hasta el día de hoy. Preguntas que quedaron sin responder al haber tenido esa terrible experiencia. No sé por qué me tocó a mí vivirla, pero sé que todo está coordinado a la perfección, el reloj, el sonido de La Paz, acabando la manifestación del hombre sin cabeza. Tal vez esa alma en pena quiso mostrarme esas cosas para pedirme ayuda o algo así, aunque aun tampoco sé de qué se trataba.
20:18 Lo que sí puedo agregar es una cosa. Cuando pasaron varias semanas más, recién me atreví a acercarme a ese lugar. La tumba estaba como todas las demás, pero por un instante logré percibir esa misma presencia. La cual me corroboró que todo lo que se formó en mi mente realmente existió. Supongo que lo que viví fue algo que ocurrió hace bastante tiempo. Tal vez una bruja profanó esa tumba con la ayuda de otras personas. Quizás los sepultureros anteriores. Asimismo, mis padres me contaron que era normal tiempo atrás sepultar a las personas con algunos elementos personales.
21:04 Entre ellos, joyas y relojes. Lo cierto es que desde la noche de la última manifestación jamás volví a vivir algo relacionado a ello. Esto y todo lo que tenga que ver con aquella profanación son cosas que seguirán girando en mi mente hasta el final de mis días. Por supuesto, a día de hoy ya no trabajo en el cementerio, pero está ha sido mi macabra experiencia. Muchas gracias por escucharla. Sin duda, los veladores de los cementerios también tienen muchas experiencias de terror que contarnos, algunas de ellas bastante aterradoras.
21:56 En un inicio. Al escucharlas estamos escépticos ante lo que ellos nos cuentan, pero cuando los veladores, los visitantes. O las personas que tienen sus vendimias a un lado del cementerio o a las puertas de estos también son testigos de lo que en ellos suceden muy buenas noches a todos. Antes de iniciar con estas historias, permítanme presentarme, mi nombre es Teodoro Leiva. Nací, crecí en el Estado de Sinaloa, México. Actualmente tengo la edad de 63 años, toda mi vida la he pasado entre tumbas y grandes mausoleos en el panteón de la ciudad donde radico, así como hay muchas familias que van enseñando de generación en generación el oficio, desde costureras, artesanos, así de esa misma manera se van enseñando a construir sepulcros para aquellos que. Se nos van adelantando en el camino y respetar estos lugares de eterno descanso.
23:11 Mi abuelo Gaspar era originario del estado de Puebla, pero por cosas de la vida se estableció en este Estado, aquí conoció a la que sería su compañera de toda la vida, la abuela obdulia. Tuvieron 9 hijos y 7 de ellos. Aún siguen vivos, entre ellos mi padre, Don Vidal, quien ahora tiene la edad de 92 años. Yo soy el más chico de sus hijos. Esta experiencia con mis abuelitos, que en paz descansen. Mi padre también vivió. Sus propias.
23:52 Experiencias en el mismo panteón cuando trabajó en él, yo también las he tenido. A un trabajo en el cementerio y sé que en unos años más me retiraré de esta labor porque muchos años me han traído satisfacción. Quizás para muchos sea un trabajo de lo más escalofriante. Quizás lo sea, pero. Yo ya dejé de. Temerle a las apariciones desde que era un niño ya no temo a los fantasmas que se encuentran en este recinto. Pero las experiencias de mi padre y las mías son para contárselas. En otra ocasión, las que te contaré le sucedieron a mis abuelos.
24:37 Esto por los años de 1940, hasta que ambos se retiraron de esa labor. En la década de 1980 el abuelo comenzó a trabajar en el cementerio cuando para muchos no era un trabajo para nada agradable y nadie quería trabajar en él. Nadie quería trabajar como velador y como mis abuelos en ese tiempo ya tenían a 2 de sus hijos y el trabajo en el campo escaseaba, él mismo fue a solicitar el puesto. Afortunadamente esa misma noche comenzó su labor como velador del cementerio. En esos años se comenzaba la construcción de las bardas.
25:21 Así que era frecuente ver a uno que otro queriendo robarles a los muertos sus pertenencias, ya que se les sepultaba con sus joyas y otros objetos de valor, pero para eso le entregaron una escopeta y una pistola para ahuyentarlos, o por si llegara a suceder algo aparte, él siempre tenía a la mano su quinque para iluminar los caminos del cementerio. La abuela siempre tenía variedad de flores en su jardín y con los años comenzó a cultivar variedad de estas y así se puso a venderlas a las afueras del cementerio, ya que muchas personas llegaban al sitio y no había florerías cerca y las que había estaban hasta el mercado. Las coronas para los difuntos fue una de las cosas que mi abuela aprendió a hacer.
26:17 Y les enseñó Asus hijos cómo hacerlas. Y así comenzó el negocio de la venta de flores. Mi abuelo nos contaba que desde la primera noche que se presentó a trabajar. Luego. Luego comenzaron a manifestarse las apariciones de las almas de los difuntos durante su recorrido por uno de los pasillos oscuros del panteón. Repentinamente comenzó a escuchar ruidos. Que rompieron el silencio que reinaba en el lugar. Comenzó a buscar por entre las tumbas a los intrusos, que muy probablemente estarían por saquear alguna tumba. Los ruidos provenían de uno de los mausoleos más antiguos que se encuentran allí.
27:04 Trató de ingresar, pero la puerta se encontraba con una cadena y candado. Tuvo que rodear el mausoleo para ver si se encontraba otra entrada, algún hueco por donde pudieron haberse metido, pero se dio cuenta de que no había manera de entrar y los ruidos seguían escuchándose en su interior cuando regresó a la puerta y vio. Ésta se sacudió. De manera violenta y sintió un miedo que nunca había experimentado. Salió corriendo del lugar para huir de lo que dentro de este mausoleo había por el miedo. Supo que eso era algún espectro y no los ladrones que él creía. Duró varios días con fiebres y tuvo que ser sobado para el susto.
28:00 A la semana se presentó a trabajar de nuevo, aunque no lo crean, el puesto seguía sin ser ocupado por alguien. Pues ya sabían lo que ahí ocurría, así que el abuelo Gaspar comenzó de nueva cuenta, pero esta vez ya con la experiencia de no acercarse a los sitios donde el con el tiempo fué dándose cuenta que había en el Panteón donde asustaban y era mejor no adentrarse entre las tumbas. Otra de las. Historias que también me ponen el corazón de latir con más rapidez y que lo mencioné con una serie de preguntas como si habrá sido cierto lo que vio.
28:46 Eran finales de los años 50 cuando llevaron a sepultar a un sacerdote. Contaban que al Padrecito lo habían matado en uno de los caminos próximos a la ciudad. El cura era una persona joven. Y el chismorreo que más se escuchaba era que tu amoríos con una de las mujeres más acaudaladas de esos tiempos. El marido de esta, se ausentaba por largo tiempo, pues viajaba a otras ciudades por mercancía para las tiendas que tenían en la ciudad. Se contaba que los encontró en pleno acto y el mismo, con sus hombres de confianza, lo sacó sin hacer tanto alboroto.
29:33 Lo torturaron y cortaron algunas de sus partes del cuerpo. El abuelo aseguraba que por varios años se veía al sacerdote sentado sobre su morada. Se le miraba llorando amargamente y pedía perdón. Cuando esto ocurría, el abuelo trataba de no pasar por el sitio, pues aquel espectro se cubría su rostro con sus manos y cuando alguien se acercaba a él le mostraba sus cuencas vacías. El solo verlo podía volver loco a cualquiera que tuviera el infortunio de acercarse a él antes de caer la noche. Es muy común escuchar llantos de niños. En una ocasión, mi abuela acompañó a su esposo a cerrar una de las rejas que se encontraba al otro extremo del cementerio.
30:31 Cuando regresaba a la entrada, comenzó a escuchar el llanto de un niño, el cual cada vez se iba haciendo más fuerte. La abuela obdulia comenzó a mirar hacia todas direcciones para ver al niño que lloraba. Le preguntó al abuelo si escuchaba al niño. El contestó que sí, este. Provenía del área de los angelitos. Estaba destinada para sepultar únicamente a los niños, pero como ya ha crecido tanto la población en el cementerio, las tumbas de los angelitos se pierden entre los mausoleos más grandes y las tumbas imponentes que mandan construir los familiares de los difuntos. La abuela no creía lo que don Gaspar le decía. Así que se adentró al área donde se encuentran los angelitos. El abuelo bajó su pala y esperó a que ella regresara, como él ya había visto, suficientes almas penando. Y ella no creía, era.
31:41 Mejor que se llevara un susto para que no le anduviera diciendo que la bebida lo tenía todo su hato a la hora de trabajar. La abuela obdulia entre mas se acercaba entre las pequeñas tumbas el sonido del llanto más se escuchaba, pero así como inició, dejó de escucharse al momento de darse la media vuelta para regresar a un lado. Pasó una niña y está se veía traslucida. Fue cuando sintió que el corazón se le iba a salir por la garganta. Sentía los latidos muy rápidos como pudo. Llegó hasta donde se encontraba el abuelo. ¿Ella le contó lo que había visto y el tranquilamente le dijo, porque crees que ya no sigo? Los sonidos o los llantos que se escuchan en este lugar. Las situaciones extrañas que suceden en el lugar no pueden ser anticipadas, pues las apariciones son diferentes. Al igual que los unidos nocturnos, mi abuela también tuvo varias experiencias estando en su local de flores. Una de ellas la recuerda muy bien. Ella nos contaba que durante el día había estado el sol en todo su esplendor.
33:13 No hacía ni frío ni calor, a pesar de que eran mediados del mes de noviembre. De 1978, antes de las 2:00 de la tarde, comenzó a hacer mucho viento y el cielo se tornó oscuro con nubes anunciando la lluvia. Le dijo Asus 2 hijos que en ese momento le acompañaban que era mejor levantar todo y regresar a la casa, pues con la lluvia las personas no visitaban el panteón. Ya casi terminaban cuando llegó un joven de unos 25 años y le pidió que le vendiera unas flores, pero como ya se había llevado casi todas. Las únicas que le.
34:01 Quedaban, eran unos mazos de nardos. El joven se las compró sin importar el costo, pero mi tío se abrazó a la abuela muy espantado y ella le preguntó qué le ocurría. Él no podía ni hablar y señalaba hacia la entrada del panteón. Ahí se encontraba una figura extraña. Era como una sombra, pero no se apreciaba bien. La abuela juraba que ella era la muerte. Sintió miedo, pues creyó que venía por ella y su hijo, pero cuando el joven ingresó al Panteón, esta lo siguió. Apresurada, la abuela obdulia le dijo a su hijo que se quedara con ella.
34:49 Estaban por terminar. Cuando llegaron unos hombres, estos le preguntaron si tenía flores y ella les contestó que no, que las últimas se las había vendido un muchacho que acababa de entrar al panteón. Estos le dieron las gracias y entraron. No había transcurrido ni 5 minutos cuando. Se escucharon varias detonaciones de armas dentro del Panteón. Ni la abuela ni mi tío tuvieron chance de salir de ahí o meterse a la garita del lugar. Aquellos hombres salieron como si nada del panteón y se largaron, pero no se fueron solos porque la muerte se fué con ellos, así como la habían visto entrar detrás del joven que le arrebataron la vida, así salió con ellos. A los días, esos mismos hombres los encontraron sin vida cerca de unas tierras de siembra.
35:50 Esa noche estuvo lloviendo a cántaros y al día siguiente que regresó el abuelo de su trabajo le contó a la abuela que el panteón se sentía algo extraño, no como todas las noches, como ya se había acostumbrado a ver apariciones. Ya no se le hacía nada raro verlos caminar entre las tumbas. A lo que él se refería era como si un manto de tragedia cubriera todo el lugar. Una de las experiencias que en ocasiones les tocó ver a mis abuelos fue cuando una de las mujeres de la ciudad fue llevada para ser sepultada en camposanto. Mi abuelo le había llevado varias cubetas con flores a la abuela porque las que tenía se les habían terminado y mandó a mi padre para que les llevara más, pues el cortejo fúnebre en esa tarde estaba siendo acompañado por muchas personas que hasta la prensa de ese tiempo se aglomeró para tener acceso al lugar.
37:00 Al verlo, uno de sus compañeros le pidió ayuda, pues por todos lados se encontraban personas ya dentro del cementerio y aún faltaba en llegar a la carroza. El abuelo ayudó estando dentro del cementerio, mientras que mi abuela y sus hijos mayores hacían la venta de las coronas y las flores cuando iba a ingresar la carroza. Esta se apagó y por más que intentaron echarla a andar, fue imposible aquella que rosa se puso tan pesada que era imposible empujarla para llegar al sitio donde sería sepultada la mujer.
37:46 La preocupación, o tal vez la vergüenza de los familiares de la difunta, Mandaron sacar el ataúd para llevárselo en los hombros. Hasta la última morada, donde sería sepultada la señora. Esta no ha de haber sido buena persona en vida, ya que en varias ocasiones el ataúd casi iba por el suelo. A partir de esa noche, el abuelo Gaspar aseguraba ver unas sombras oscuras merodear el sepulcro a pesar de la oscuridad de la noche. Él las veía recorrer por el sitio.
38:30 Una de mis favoritas era cuando el abuelo nos aseguraba que las estatuas del lugar cobraban vida y estás eran como guardianes en el camposanto. Yo en un inicio no le creía, pues pensaba que era sólo para asustarnos, pero en eso intervenía la abuela y nos contaba que ella. Desde el puesto de flores le tocó varias veces mirar que una de esas estatuas desapareciera y a los pocos minutos esta ya se encontraba en su lugar. La más triste de las historias es cuando uno de los sepultureros tuvo que enterrar a su hija más pequeña. Esta falleció por la picadura de un alimaña y por desgracia, no se pudo hacer nada.
39:24 El trabajador entró con la cajita con su hija y camino hasta llegar al área de los angelitos. Mi abuela decía que hubo muchos entierros muy tristes, pero para ella ninguna. Como aquel día, el hombre se la pasaba día y noche llorando y embriagándose sobre aquel montón de Tierra que yacía sobre el ataúd. Así estuvo casi una semana, pero una tarde lo encontraron ahorcado en uno de los árboles que se encontraba cerca de la tumba de su hija, tanto el abuelo Gaspar y mi padre, quien después se quedó como velador. Cuando el abuelo se retiró de su labor, aseguraban escuchar el crujir de la rama de aquel árbol y ver una silueta colgada en el tronco hoy en día.
40:23 Ya ese árbol no se encuentra ahí, pero aún se percibe el crujir de las ramas. Quizás el pobre hombre no ha encontrado su eterno descanso por haber terminado con su vida el mismo. Las almas de los que ahí descansan se aparecen de manera frecuente. Y más en los días de los santos difuntos, cuando se les permite convivir los vivos con los muertos. Mi abuelo aseguraba que ver aquellas almas triambular, ya fuera a cualquier hora del día o de la noche, para él era algo normal. Ellos en su mundo, así como nosotros en el nuestro, recuerden que después de la muerte hay otra vida. Nos decía el abuelo, cada vez que nos contaba sus experiencias, ellos aseguraban.
41:23 Que después de todo ese. Tiempo en que él trabajó como velador y sepulturero. La abuela, con sus ventas de flores, aprendieron a convivir con aquellas almas que los abuelos aseguraban son los guardianes del lugar. Los abuelos, obviamente, ya fallecieron y se encuentran sepultados en este cementerio, quizás porque sus mejores momentos de vida las pasaron en este lugar, donde vieron crecer Asus hijos y a algunos de sus nietos. Yo en ocasiones observo algunas siluetas donde yacen sus tumbas.
42:06 A mí en lo personal, no me da miedo, aunque debo confesar que. Siento la curiosidad de saber por qué siguen en este cementerio debido a las experiencias, hasta el día de hoy los trabajadores, sobre todo los veladores, han optado por no recorrer el cementerio ni por las noches ni de madrugada, sin importar que tengan compañía para hacerlo. Estas han sido algunas de las anécdotas ocurridas. En los cementerios. Muchas gracias por escucharme. Las criaturas del cementerio, basado en la anécdota real de Osvaldo José Martínez. ¿Entonces, eres de esas personas testarudas, esas que no creen en los cementerios?
43:05 Las almas de los difuntos se pasean por el lugar. Te voy a demostrar que yo tengo razón. Levántate de esa silla y acompáñame hacia fuera y trae la caja de cigarros, por favor. Con estas palabras se dirigió hacia mí, uno de mis primos de unos años más grande que yo, trabajaba en el cementerio del pueblo en ese entonces y cuando tenía la oportunidad. Yo solía ir a acompañarlo tal cual fue esa noche. El motivo de sus palabras era debido a que yo siempre le discutía el respeto.
43:49 Nunca quería reconocer lo que él sostenía, eso de que las almas de los muertos salían de las tumbas y todas esas teorías de miedo que acostumbraba incluir en nuestras charlas. Pero a decir verdad. Y a pesar de que hasta esos tiempos nunca había sido testigo de algún evento paranormal, yo era un miedoso sin remedio, aunque por supuesto, nunca lo demostraba. Y era gracias a eso que mi primo se esforzaba cada vez más para que yo creyera en la existencia del más allá. Para ello solía hacer retos y cosas así, y cuando en esa oportunidad me pidió que saliéramos de la carita del cementerio, que es donde estábamos charlando para salir afuera del cementerio con los cigarrillos, pensé que se trataría de uno de esos intentos más para asustarme o tal vez para hacerme una de sus clásicas bromas. El.es que una vez, estando los 2 afuera, más precisamente frente al portón de ingreso, me pidió que cada quién encendiéramos unos cigarrillos y nos lo pusiéramos a fumar, que por favor le prestara mucha atención a cada detalle mientras lo hacía.
45:17 Para ser sincero, en ese instante yo tenía mi mente enfocada en otras cosas. Faltaba poco para terminar las vacaciones y por consiguiente, debía volver a clases de lo que sería mi último año de secundaria. Eso significaba una sola cosa, que dentro de unos meses tenía que comenzar a cuestionarme sobre la universidad, siendo lo más difícil de los casos de un. Pueblo. Ya que eso incluía mudarse a la ciudad y generalmente sin mucho dinero. Pero en fin, en tanto charlaba con Lucas, mi primo, los minutos fueron pasando hasta que, tomándome por sorpresa y acabando de terminar de fumar el cigarro, ahora él me pidió que ingresará de nuevo al cementerio para que repitiéramos la acción. Evidentemente, algo traía entre manos. Pero al no saber de qué demonios se trataba, tan solo tenía danzar una carcajada mientras le pedía que ya dejara de molestar, pues recién acabábamos de fumar y no quería volver a hacerlo. Aún así, él insistió y llevándome casi al centro del lugar, sector donde prácticamente quedamos rodeados de tumbas en la oscuridad debido a la falta de iluminación. Me pidió otro cigarro y lo
46:50 encendió, obligándome a que hiciera lo mismo. ¿Fue ahí cuando me lanzó aquella pregunta que me dejó desconcertado, te acuerdas cuántos minutos demoramos en terminar de fumar aquellos cigarros afuera? Bueno, ahora también ten presente el tiempo que vamos a tardar para hacer lo mismo aquí adentro. No supe qué decirle. Pues no le preste atención a lo que demoramos en el otro lado y por consiguiente, no sabía la cantidad de minutos exactos. Pero por supuesto, más o menos tenía una idea. Repetimos exactamente lo mismo.
47:34 Mientras fumábamos nos pusimos a charlar hasta que de pronto me interrumpió para ahora sí, decirme algo que me hizo sentir escalofríos. Te acabas de dar cuenta lo que pasó afuera. Los cigarros tardan un tiempo determinado en acabarse, pero aquí dentro se acabaron más rápido. ¿Y sabes por qué? ¿Me quedé pasmado? El tenía razón. Fue como si mi cigarro hubiera sido fumado más rápido, pero está de más decirles que yo lo hice a un ritmo normal. ¿En medio de ese desconcierto estaba a punto de contestarle de que se había notado el fenómeno, pero él se adelantó para dejarme estupefacto con las siguientes palabras, tú piensas que los muertos no andan por aquí? ¿Cómo explicas que tu cigarro se acabó más rápido? No lo pienses mucho.
48:40 Lo que pasa es que ahora no lo fumaste solo. Lo único que te falta por saber es que un muerto fumó contigo el mismo cigarro que traías. Para ustedes quizás le resulte una tontería esto, una teoría demasiado fantasiosa, pero les juro que no fue descubrir ese fenómeno lo que en realidad me hizo estremecer de terror, sino que apenas Lucas terminó de decirme eso. Un gélido aire maloliente rozó mi cara para a continuación rodearme por completo como si se tratara de alguien junto a mí. Esa fue la primera vez que mi primo Lucas logró hacerme sentir miedo estando en el cementerio y les aseguro que fueron incontables veces las que lo acompañé en ese funesto lugar con anterioridad.
49:40 En esa ocasión no fui capaz de ocultar el terror que sentí y la garantía de eso es que él comenzó a reírse a carcajadas al ver la cara que puse. Ojalá que no, pero si algún día te toca trabajar en un cementerio y más en el horario nocturno como yo nunca te olvides de lo que descubriste hoy. Porque eso te ayudará a no ser tan incrédulo y comenzar a respetar a los difuntos. No hace falta decirles que tardé un buen tiempo para recién animarme a regresar a ese lugar para así volver a acompañarlo.
50:24 Pero lo tuve que hacer porque él no dejaba de hacerme bromas cada vez que me veía. Sobre todo cuando me ofrecía un cigarrillo y me proponía que lo acompañara para ver algún alma en pena. El tiempo pasó, terminé la preparatoria y me mudé a la ciudad para cursar los estudios universitarios, los que lamentablemente no pude concluir debido a que no conseguía trabajo y mis padres no podían costear las necesidades básicas para estudiar. Así fue como me tocó regresar al pueblo. Comencé a buscar trabajo y como generalmente sucede en sitios así, tan solo podía conseguir los oficios que brindaban las empresas del campo, mismas que eran temporales.
51:15 Hubo un tiempo en el que me quedé desocupado y ya comenzaba a dominarme la desesperación al no poder generar ingresos. Cuando Lucas fue una tarde a buscarme para decirme que él había conseguido un trabajo en la ciudad, por lo que quedaría el puesto de cuidador en el cementerio vacante, su propuesta fue directa, quería que yo me encargara de ese trabajo, ya que después de él yo lo conocía más que nadie. Gracias a todas aquellas veces que fui a hacerle compañía. No me quedó de otra que aceptar, puesto que por un lado mis padres me recomendaron que lo hiciera mientras conseguía otro trabajo mejor. Y por otro lado, la carencia económica nos estaba azotando duro como familia.
52:09 Cuatro noches después me presenté en el cementerio para comenzar el oficio. Para ese entonces Lucas ya se había marchado del pueblo, así que me tocó empezar solo desde cero. Pero no me preocupaba nada tal como lo dijo él. Yo conocía lo que debía hacer y ya había pasado mucho tiempo desde que había tenido aquella experiencia con el cigarro. No obstante, jamás pasó por mi mente que los fenómenos de índole paranormal ahora se manifestarían de la manera menos imaginada. Mi nombre es Osvaldo José Martínez.
52:53 Esto que estoy a punto de contarles me ocurrió allá por el año 2002. Fueron apenas unos meses los que aguanté en ese trabajo, pero el terror vivido quedará tatuado en mi memoria por el resto de mi existencia. Si no me equivoco, creo que faltaban unos pocos días para que cumpliera mi primer mes en el trabajo. Hasta ese entonces todo iba bien. Por ahí escuchaba ruidos inexplicables o veía de reojo algunas sombras moviéndose a gran velocidad cuando hacía los recorridos, pero de ahí en más no pasaba nada.
53:33 Era una media noche que de la nada se puso fresca. De eso me acuerdo perfectamente porque antes de salir de la garita para hacer mi recorrido me puse la campera. Ya estaba caminando por el centro del cementerio santo cuando precisamente esa prenda me dio a entender que no estaba solo. Fue como si alguien hubiera pasado corriendo por mi lado y me jalara el borde de la chamarra. Sentí claramente cuando lo hicieron y por la zona donde me jalaron comprendí que se. Trataba de algo de tamaño pequeño.
54:15 Polistito volteé rápidamente para mirar a mi alrededor y casi paralelamente a eso fue cuando escuché aquellas risotadas, eran risas de niños, quizás de 2 o 3, que se reían a la vez, fue sólo un momento y callaron, pero el evento fue suficiente como para causarme miedo al reconocerme vulnerable. Me di la media vuelta con intenciones de regresar a la carita, pero mis ojos vieron algo que me detuvo en seco, dejándome totalmente paralizado. Había un niño ahí a unos pocos metros, frente a mí, con un semblante de tristeza, me veían tal cual un niño que busca ayuda de un mayor e incluso podía ver sus ojos húmedos y pómulos mojados.
55:14 Como si hubiera estado llorando en su pecho, sostenía un pequeño juguete, un auto de plástico. Para ser más exactos, fue extraño lo que me sucedió a continuación, pues el terror que sentí al verlo se fue disminuyendo de a poco. Y en cuestión de segundos ya no era miedo lo que sentía ahora. Era una profunda conmoción. Lo que es extraño, niño, me provocaba la lógica. Me hizo dejar a un lado cualquier cosa relacionada, lo paranormal. Y sin dudarlo me animé a acercarme a ese niño mientras le preguntaba qué le ocurría, qué hacía en un lugar así de solo.
56:05 Sin dejar de expresar tristeza, mantuvo su mirada en mí, y cuando tal vez estaba por responderme, aquellas mismas risotadas sonaron a mi espalda al voltear alcance a ver la silueta de otros 3 niños corriendo entre las tumbas. Era tal cual unos pequeños jugando como llamándome la atención para así ocultarse y. Aguardara que yo los buscara al regresar mi mirada hacia El Niño que tenía el frente, le pregunté si ellos habían venido con él y que si era así.
56:47 Todos tenían que acompañarme ya mismo al portón de ingreso para ayudarlos a salir. Una vez más el pequeño me sorprendió al mover su cabecita de un lado a otro en señal de negación. Para posteriormente girar y correr hacia la oscuridad de las tumbas, de igual manera que de estupefacto quieto pensando cómo proseguir. Me aterraba la idea de que unos niños hubieran ingresado al cementerio a esas horas para jugar, pero a la vez no me sorprendía demasiado, pues ya sabía la respuesta.
57:31 Aunque en esos tiempos la gente del pueblo solía descuidar Asus pequeños, aún así me preocupé por ellos. Ese no era un lugar adecuado para correr y mucho menos en la oscuridad. Lo único que me quedó por hacer fue comenzar a buscarlos, pero los pocos faroles que me daban la iluminación no me ayudaron. No los encontré y como no volví a verlo ni escucharlos, supuse que se habían salido por algún lugar. Eso me tranquilizó un poco, pero el rostro de ese niño y la tremenda tristeza que expresaba se encargó de quedarse dando vueltas en mi cabeza.
58:20 No pasó mucho para volver a verlo más o menos la misma hora y de idénticas condiciones. Me miraba con sus ojos tristes y sostenía en sus manos aquel mismo juguete, con la diferencia de que ahora noté que este estaba roto. Le pregunté cómo se llamaba y le pedí perdón. Si lo había asustado. Le dije, tú y tus amigos no deben jugar aquí. Este es un lugar prohibido para eso. ¿Acaso los otros niños son tus hermanos? ¿Están aquí y ahora también?
59:05 Dejó pasar unos segundos para recién romper la timidez y responderme. Dijo que se llamaba Iván y que los otros niños no eran sus hermanos ni amigos. Cuando le volví a preguntar si ellos estaban aquí también moviendo la cabeza, me respondió que sí. En tanto extendí hacia mí su juguete, dándome a entender que fueron ellos los que lo rompieron, una mezcla de enojo y ternura me invadió. Su inocencia era tal que me estremecí. Al verlo así le dije que no se preocupara, que yo hablaría con los otros niños para que no volvieran a hacerle nada a él ni Asus juguetes, pero ni bien terminé de decir esas palabras. Los revoltosos de quienes estaba hablando aparecieron sus Risas, sonaron a un costado del lugar donde el pequeño y yo estábamos al instante, arrojaron un juguete que chocó sobre mi hombro.
1:00:11 Se trataba de otro auto, mismo que El Niño que me acompañaba se apresuró a levantar. Apenas cayó al suelo usando mi linterna. Trataba de encontrar a esos malvados. A la vez que los regañaba por estar ahí y hacer esa travesura, un nuevo juguete chocó contra mi espalda y al instante otro más. Fue como si esos rebeldes me estuvieran jugando una mala broma. Sinceramente, no sé cómo pasó en un abrir y cerrar de ojos. Iván ya no estaba conmigo. Lo primero que se me vino a la mente fue que se asustó con los otros niños.
1:00:54 Y huyó, ya que incluso había dejado sobre el suelo los autos que logró reunir. Los recogí y me dirigí a la Garita para guardarlos. Después de eso empecé a escuchar como corrían riéndose alrededor de mí. Podía escuchar como me seguían mientras yo caminaba. Ahí fue cuando cometí aquel error del cual me arrepentiré por siempre. Pues por culpa de este. Hoy en día llevo varias cicatrices imborrables tratando de hacerles sentir miedo. Les dije con voz amenazante que ni bien los agarrara, los castigaría.
1:01:38 Un tétrico silencio se adueñó del entorno. Por unos momentos fue como si todo alrededor callará para así dar lugar al castigo que venía. Los niños comenzaron a atacarme de nuevo, pero esta vez lo hacían con piedras y en vez de Risas. Ahora soñaban gruñidos y roncas voces de adultos que hacían eco en el ambiente. Gracias a Dios alcancé a llegar hasta la carita y cerré la puerta para protegerme. Pues caso contrario, no sé cómo habría terminado. Recuerdo la sangre que caía por mi rostro. Debido a las heridas que me causaron en la cabeza, los cuales hoy son cicatrices de lo que les hablé, esa noche comprendí que esos no eran niños como yo pensaba. Ante la duda, llegue a creer que se trataban de demonios, pero minutos después, estando a un refugiado en la garita, esas mismas criaturas me revelarían sus identidades en una de las ventanas que había.
1:02:49 La cual daba la parte del interior del cementerio. Estaba protegida con una reja de hierro. Desde ahí provino un chillido que me hizo erizar la piel. Al dirigir mis ojos hacia esta parte pude ver a esos 3 trepando sobre la reja. No me equivoqué al pensar que no eran niños, pues pese Asus diminutos cuerpos, sus rostros eran los de ancianos deformes. A causa de las arrugas, esos eran duendes. Esa noche no me dejaron salir. Hasta que amaneció. Se quedaron dando vueltas alrededor de las ventanas y las puertas, mostrando sus abominables apariencias, reviviendo así el terror que sentía al verlos. Cuando la luz del amanecer los hizo marcharse. Recién salí.
1:03:46 En los mismos momentos en los que llegaba mi reemplazo, es decir, el cuidador de ese horario, no tuve vergüenza de contarle todo así asustado como estaba. Y cuando por fin logré tranquilizarme un poco ese cuidador, me explico de lo que se trataba. Sí, son duendes esos seres monstruosos a veces ingresan para jugar. Especialmente con los juguetes que los familiares de los niños difuntos dejan en las tumbas. Pero no El Niño con el que te encontraste y que dijo llamarse Iván no es uno de esas criaturas.
1:04:31 Ven, acompáñame y te mostraré. Me llevó hasta el sector más alejado del cementerio. Donde están tumbas bastante añejas y que casi no son visitadas. Ahí me enseñó un pequeño mausoleo, escucha lápida. Yacía la fotografía de un niño, misma que estaba adornada con unos cuantos juguetes viejos y rotos. Así es. Esa era la tumba de Iván. Entendí que esos duendes sacaron los juguetes de su tumba para jugar. Y de seguro rompieron el auto que con tanto cariño Iván sostenía en sus manos.
1:05:14 A eso se debía su tristeza. Se sentía invadido y por consiguiente, vulnerable. Y esa mía, quien acudió en busca de ayuda. Continué trabajando en el cementerio por un tiempo más, por mi propia cuenta. Limpié la tumba de Iván y Resguardé los juguetes. Quizás por eso él dejó de manifestarse. En cambio, esos 3 abominables seres elementales siguieron haciendo de las suyas hasta que un día no soporté más y abandoné el trabajo. Recuerdo que cuando le conté a Lucas lo que estaba pasando, tan sólo se lanzó a reír burlándose de mí, argumentando que todo eso me ocurrió por ser tan incrédulo. Así mismo, me juró que nunca había tenido experiencias con duendes mientras trabajo ahí, por lo que en mi caso, hasta ahora es un misterio.
1:06:12 Todavía suelo ir al cementerio no sólo para visitar las tumbas de mis seres queridos, sino también para visitar a quien considero fue una experiencia por una parte bonita y que en su inocencia me eligió para pedirme que protegiera sus juguetes. Eso es lo que hago cada vez que voy. Me aseguro de limpiar la tumba de Lucas y corroborar que todo esté en orden. No quiero que le falte nada porque no quiero ni imaginarme que alguna noche él venga a visitarme de nuevo para pedirme una vez más que lo ayude.
1:06:54 Este ha sido mi relato y espero lo disfrute. Muchas gracias por escucharme. La anciana del cementerio, basado en la anécdota de Beni Lorca, buenas noches, Inframundo. En una ocasión visité el cementerio para colocar agua en las flores de mi abuelita, además de ayudar a mi madre a limpiar la tumba y otras. Cosas. Como fueron un par de días. Más. Realmente.
1:07:35 No se necesitaban tantas manos en el mismo sitio, así que me fui a dar una vuelta para ver el cementerio. Mientras estaba caminando, vi a una anciana que estaba pasando mucho trabajo para sacar el agua de la pileta, así que le ayude y fuimos a dejar el agua en la tumba a la que ella quería llevar el vital líquido. Me preguntó que si podría ayudarle a limpiarle todas las malezas y otras cuestiones. Como mi madre estaba ocupada con las tías, pude ir fácilmente a realizar el trabajo con la mujer.
1:08:19 La verdad es que la tumba estaba muy descuidada, le fui preguntando quién era esa persona. Ella me platicó que era su marido, que se la había adelantado por varios. Años. Luego comenzamos a lavar la tumba. Mejor dicho, comencé porque como ella realmente se veía anciana, le dije que me encargaría de todo. Me contó historias sobre cómo se habían conocido, que habían tenido varios hijos, sus historias favoritas sobre lo que le gustaba para comer o cosas chistosas que habían pasado en la vida de ambos. Estaba disfrutando mucho.
1:09:01 Extrañamente de darle mantenimiento a ese lugar cuando finalmente la señora me comentó que iría por unas flores frescas, pero antes de partir me comentó que se llamaba Rufina. Al principio creo que puse cara de que no lo creía, pero sus ojos me indicaron que sí era antes y me di por bien servido. ¿La piedra estaba tan vieja que apenas se leía a quién pertenecía? Leí el nombre del marido de Rufina, Tallé las letras 1 * 1 para que recuperarán algo del lustre que tenía ese mármol de antaño y luego me dirigía a los otros detalles. Pero hubo algo que me hizo temblar el cuero entero, pese a que era mediodía y el sol caía a plomo sobre mi cabeza. Debajo del nombre del señor que tenía una fecha de vida, 1920 a 1989, estaba el nombre de Rufina. Con los apellidos que me había comentado, decía que había vivido de 1900 veintiseis a 1999, además de que nombraba que sus hijos y nietos.
1:10:23 Le habían dedicado esa lápida. Enseguida me paré sobre las 2:00 piernas y busqué por todos lados a la mujer. Al preguntar con uno de los guardias del panteón me dijeron con una calma que se me hizo un poco natural, que sí, que ella era una de las apariciones comunes en ese panteón. Y que casi siempre le pedí alguna persona amable que le ayudara con su tumba. Cuando ya estaba muy descuidada. Parecía ser que su familia se había mudado a Estados Unidos y solamente venían por unos días, otros al año.
1:11:05 Me quedé sin habla, regresé con mi mamá y nos fuimos de ahí. Nunca creí que los fantasmas podrían ser seres tan reales. muy buenas noches, Inframundo, trabajo en un panteón como personal de vigilancia. Mi turno es por las noches. Creo que muchas personas ya saben que en los camposantos es común que se aparezca una cantidad importante de seres.
1:11:54 Los típicos son esas sombras en la oscuridad que por alguna razón sobresalen de la penumbra que ofrecen las farolas alrededor de estos terrenos, o los sonidos misteriosos que pareciera no tener un cuerpo físico o esas figuras que se aparecen para llamar a los vivos. Al interior del cementerio y darles un buen susto. Pero lo que más miedo me da a mí son todas esas tumbas que poco a poco se van quedando sin nadie. Quien las cuide, te das cuenta de que poco a poco las personas que venían a verlos se van desapareciendo porque las flores se marchitan y no hay nadie quien las cambie. Ese es el primer signo de alerta, luego la lápida se va quedando descuidada y finalmente puede que incluso se caiga por completo y no haya un alma que las quiera modificar. Cuando esto pasa regularmente, esperamos a que el contrato del terreno expire y entonces el cuerpo es desocupado para mandarlo a una fosa común.
1:13:18 Y se vende nuevamente la Tierra. Sé que para muchas personas este tipo de cosas pareciera inhumana, pero es necesario, sobre todo en las ciudades, que a cada momento necesitan de más espacio para sus muertos. Sin embargo, pese a que ese es el procedimiento estándar, hay fallecidos que no dejan de salir tan fácilmente. Sin embargo, pese a que ese es el procedimiento estándar, hay fallecidos que no se dejan salir tan fácilmente. Ofrecen pelea de las más diversas formas. Recuerdo lo que pasó.
1:14:04 Con las tumbas de una esquina del panteón, esas construcciones eran mausoleos tan viejos que aún estaban construidos con Adobe. Lo que hacía que se llenaron de musgo con las lluvias. Por lo mismo, sabíamos a ciencia cierta que nadie había venido a verlas en un tiempo considerable. La cosa es que la compra de ese lugar había sido a perpetuidad y se pagaron los mantenimientos hasta el año 2050 por medio de un contrato hecho en 1950.
1:14:46 Así que en teoría no podíamos sacar a esa zona del Panteón, así que en teoría no podríamos sacar esa zona del Panteón. El jefe insistía en que lo hiciéramos, por lo que investigó que si había familiares vivos de las personas colocadas en esos lotes y al no poder contactar a nadie, se nos indicó que había que sacarlos. Era una jugada totalmente ilegal, así que lo tuvimos que hacer por la noche. En cuanto dieron las 12:00 de la madrugada comenzamos con la operación 3 de nosotros. Quitamos de adoquín en adoquín, la primera estructura de los cuatro mausoleos que íbamos a derrumbar. En ese momento sentí que la temperatura bajo de golpe. Además de que tenía la impresión de que algo o alguien me observaba desde la oscuridad.
1:15:47 Pero continuamos con la misión, nos iban a pagar una buena cantidad por hacer eso, de forma que seguimos sin importar el apremiante miedo que me estaba carcomiendo las entrañas. Conforme avanzaban los minutos llegamos a la zona donde comenzaríamos a sacar las osamentas. En ese instante. Cuando el pico dio. Contra una de las criptas escuchamos un grito profundo de una mujer que nos congeló en las posiciones en las que estábamos. En ese instante, un escalofrío me recorrió por completo de pies a cabeza y me di cuenta que el sonido provenía del fondo de una de las. Tumbas.
1:16:35 Abrí los ojos. Tanto que sentí que mis pupilas de pronto se dilataban. Y podía ver más a detalle la terrible venganza del ser de ultratumba que estábamos molestando. Iba a decirle a mis compañeros que mejor dejáramos eso para otro día. Cuando un ente parecido a la brea comenzó A Manar del fondo de las criptas, era un líquido negro pegajoso que tenía la apariencia de voluntad propia. Puesto que hacía movimientos ondulantes que lo mandaban al fondo de ese abismo oscuro que no habíamos podido penetrar aún. Un.
1:17:20 Silencio total, ni siquiera los grillos estaban emitiendo chillido alguno. Pronto fuimos testigos de como un esqueleto que por el tamaño parecía ser de mujer, seguía entre toda esa maraña de plasma. Extendió una mano que estaba compuesta por huesos pegados uno a otro mediante esa brea. Con esa garra alcanzó uno de los amigos, el que tenía el pico que había abierto la primera cripta. Lo prenso del cuello y trató de llevarlo a las profundidades de donde había salido. Apenas alcanzamos a agarrarlo por las botas.
1:18:04 Las herramientas salieron volando hacia un estruendo de metal contra roca. Los gritos de mi Compa nos perforaban las orejas mientras estábamos luchando de forma desesperada contra lo que fuera esa cosa. El ser comenzó a soltar alaridos escalofriantes. Era como una mujer furiosa, animal que simplemente emitía esos sonidos guturales. Entre 2 hombres fornidos no podíamos ganarle y estábamos seguros que pronto se llevaría a ese compañero al fondo de un abismo que nadie quería ver cómo pude le rasgué la camiseta que llevaba.
1:18:49 Tampoco me costó mucho trabajo porque era ropa algo vieja y afortunadamente se había quitado la chamarra para. Trabajara y porque decía que luego le daba calor y sudaba mucho. Una vez con la piel desnuda, nos echamos de espaldas fuera de la cripta y el compañero alcanzó a hacerlo con nosotros. El lente estaba por atacarnos. Su forma inconexa hacía difícil saber en qué dirección lo haría de nueva cuenta. Una vez fue por mí lo que tenía más cerca de sus manos, extrañas eran mis.
1:19:33 Botas. De un zarpazo me tomó por ellas. En ese instante todo mi cuerpo se puso en alerta máxima. Traté de patalear lejos de mí, pero a cada movimiento los zapatos se hundían más en esa brea con voluntad propia. Finalmente, Tito. Uno de ellos me gritó que no fuera imbécil y me quitara los zapatos. Le echó la luz que estábamos usando como faro a la cara de esa cosa y eso la dispersó el tiempo suficiente como para poder liberarme de ese agarre maldito.
1:20:15 La mujer chilló con tal intensidad que, de no haber tenido la adrenalina a tope, me hubiera desmayado en ese mismo instante. Los otros se tomaron de las orejas, pero me alcanzaron a jalar lo suficiente como para salir corriendo. De ahí se me clavaron piedras, vidrios y pedazos de metal en las patas, pero al menos nos alejamos de esa criatura. Una vez en la cabina de vigilancia, los otros me curaron. Tuvimos que esperar a la mañana para poder animarnos a ir de nuevo a revisar que había pasado a la luz del sol.
1:21:00 No encontramos nada en particular, solamente las criptas ligeramente abiertas. En el fondo de la tumba estaban mis botas en medio meter al ataúd que dominaba. Esa escena debía ser el de la matriarca de aquella familia. La primera en haberse encontrado con la muerte y descansado en ese lugar, la que seguramente estaría más enfadada porque estuviéramos molestando su sueño eterno. Decidimos no tocar las cosas de nuevo y le dijimos al jefe que nosotros nos salíamos de su tranza.
1:21:42 No lo tomó bien, pero tampoco es que tuviera opción después de un tiempo. Contrató a otro equipo, pero ellos también salieron corriendo de la tumba sin explicación. Yo mismo los vi pasar al lado de la cabina cuando se rindieron ante el poder de ese ser. Un tercer montón de personas fueron a hacer lo mismo, pero esta vez uno de ellos no tuvo tanta suerte como nosotros y falleció de un paro fulminante. Recuerdo que esa noche en particular, los alaridos de dolor de la persona resonaron por todo el panteón, llamaron a la policía, pero no encontraron persona alguna a la cual ayudar hasta la mañana siguiente, que encontraron el cuerpo ya sin vida de aquel infortunado arriba de una cripta junto a una osamenta vieja entonces. El patrón quiso sacarla por la mañana para ver si con eso el ser dejaba de ser una amenaza.
1:22:53 Lo realizamos y a lo largo de la jornada no hubo nada que nos hiciera sospechar que podría pasar algo malo. Pero esa misma velada, el jefe encargado de todos los movimientos murió de una forma misteriosa. Nos dijeron que había sido un infarto. Pero como el funeral fue a casco cerrado, sospechamos que esa criatura debió seguirlo hasta donde estaba y seguramente se encargó de su fin. La siguiente administración no tuvo prisa en sacar los huesos de su punto, así que simplemente acomodó todo de la mejor forma que pudimos y nos olvidamos de mover las cosas. Hasta que el pago por la tumba hubiera terminado de ese momento en adelante, si pasábamos por esos puntos en la noche, mientras hacíamos nuestras rondas, podíamos escuchar ese mismo alarido escalofriante, salir de las tumbas para luego ser acompañado del sonido de algo líquido chocando con el piso.
1:24:09 Este ha sido mi relato. El cual aconteció por allá en el año 2009. Muchas gracias por escucharme El Niño se me. Pegó basado en la anécdota de Fabiola Suárez es. Común que en los cementerios anden almas que buscan el descanso. Yo tengo la capacidad de verlas de forma que no me asusto tan fácilmente de lo que pudiera pasar. Eso sí, creo que a todos nos llega la horma de nuestro zapato. Así que en una ocasión me di cuenta de que un pequeño espíritu se me quedó pegado después de ir a un funeral. Era por la tarde cuando le dimos el último adiós a una tía. Ella había sido muy querida para mí, de manera que estaba bastante triste.
1:25:12 Mientras le dábamos el adiós entre las tumbas, me encontré con un niño pequeño jugando. Al verlo se me hizo un poco extraño, pero no le presté demasiada atención. Simplemente seguí con el reto. Saludé a los familiares y nos. Fuimos a casa por ese día. Noté que el pequeño se me quedaba viendo extrañado. Creo que reaccionaba, que lo estaba mirando. Lo saludé a la distancia. El Niño también me agitó la mano con una carita de sorpresa que no podía con ella. Subí a mi auto para irme a descansar luego de despedirme de mi madre y mis hermanos.
1:26:01 Ellos irían a comer a algún sitio, como era lo normal luego de los funerales, pero en ese momento no tenía ganas de hacer nada. Mientras conducía me di cuenta de que en el espejo retrovisor, que el mismo niño se encontraba en mi asiento trasero. Los ojos eran enormes. De cerca se notaban blancos y el semblante PÁLIDO. Entonces supe que no había manera en que ese inocente estuviera vivo. Quise establecer contacto con él. Le pregunté cómo se llamaba, pero simplemente se escondió en las sombras y desapareció.
1:26:45 Al llegar a mi hogar me fui a dormir porque me encontraba cansada del día en ese momento al cerrar. Los ojos. Sentí que había una entidad a mi alrededor, pero finalmente cedía los brazos de morfeo. Creo que luego me levanté a las 3:00 de la mañana porque tenía la sensación de que alguien me veía. Vi que ese. Pequeño estaba al lado de mi colchón con los ojos vijos sobre mi cara, me dio un escalofrío horrible verle tan cerca de mí. Pero quise ocultarlo, lo mejor que pude y volví a preguntarle su nombre, a lo cual el pequeño ser simplemente volvió a la sombra sin hacer demasiado.
1:27:38 Ruido. A lo largo de los meses que pasé con esa aparición, poco a poco se fue familiarizando conmigo, hasta que finalmente me informó que se llamaba Emanuel. Después de eso. Pude comenzar con rituales para lograr que ese niño fuera a la luz. Finalmente resultó que estaba perdido porque se quedó esperando a su mamá, pero al morir desde 1850, su madre seguramente ya estaba enterrada desde hacía bastantes años. Pude ser testigo de cómo ese ser fue a los brazos de su madre en la luz. Al menos eso es de los relatos que les puedo contar que me han hecho sentir mejor conmigo misma. Gracias por escucharme.
1:28:46 ¿Hola, qué tal? Mi nombre es Marta Patricia Cendejas. Soy fotógrafa de profesión, así que me toca andar en todo tipo de ambientes para realizar mi trabajo. A veces las novias se ponen medio exóticas y nos piden sesiones en sitios extraños. El relato que les tengo es de una de esas ocasiones. Fue una boda bastante tradicional. La novia vestía de blanco, la iglesia muy bonita. Tus familiares en lo. Suyo. Todo fue bastante tranquilo, así que me extrañó que la dirección de las fotografías. ¿Que serían tomadas antes de la recepción y banquete de la boda? Eran en un cementerio cuando me di cuenta de eso, pregunté a la novia sobre la locación para asegurarme que no era un error, pero ella me dijo, como si eso me fuera a tranquilizar, que lo hacían de esa manera porque su mamá había muerto unos meses antes de la boda.
1:29:54 Pero ella siempre quiso verla en su vestido de novia, así que pensaron cumplirle el deseo para que la señora pudiera descansar en paz. Esas palabras me llenaron de angustia. No quería preguntar a que se refería con que por fin descansara, pero. Antes de que. Pudiera decidirme si formular o no la pregunta. Ella misma añadió que desde que empezó a dar los últimos detalles de la boda habían pasado cosas extrañas en su casa. Todos sentían presencias raras en los cuartos, principalmente donde estaba almacenado el vestido de novia junto a todos sus accesorios. Creo que vio el miedo en mi cara, así que dejamos el tema y fuimos a la ubicación.
1:30:48 Contrario a lo que yo pensaba, el sitio era bastante agradable, la luz estaba buena, las plantas le daban la sensación de ser un jardín. Si acaso, solamente las lápidas que saltaban aquí y allá era lo único que podría hacer que pensaras que la ubicación era un tanto morbosa. El novio y yo ayudamos a la mujer a levantarse el vestido. Hasta que llegamos a la tumba de su madre. Fue una sesión bastante emotiva, ya que las tomas fueron de la pareja viendo a la tumba, luego ejecutando una pantomima de su primer baile en el sitio, mirando a los ojos uno del otro, mientras susurraban promesas dulces de recién casados.
1:31:40 Todo fue bastante mejor de lo que esperaba. Nos tardamos alrededor de 1 hora en completar el asunto para luego irnos a la recepción, donde continuaría con mi trabajo de documentar el resto de la fiesta. Pasaron las horas, tome muchísimas fotos buenas y cuando estuve satisfecha del material avisé a los novios que concluí mis labores y les di fecha de entrega de su material. Al día siguiente comencé a editar todo lo que había recolectado. La verdad es que me lucí con lo que hice, de forma que se necesitaba muy poca edición, pero al llegar a las fotografías del panteón casi se me cae el alma al piso. Todas estaban como desenfocadas.
1:32:35 Había una luz que no registré en el sitio, que hacía que todas mis imágenes iniciales se vieran como quemadas. Me dio coraje porque tendría que procesarlas mucho para que quedaran bien en la computadora. Comencé a mover los valores de las imágenes para lograr llegar a mi cometido. Cuando noté que el problema era que además de la luz extraña que hacía que las imágenes quedarán raras al bajarla, podía notar al fondo de las fotografías una serie de figuras alrededor de los novios. No se les notaban los rostros, pero parecían que eran seres humanos de carne y hueso.
1:33:22 Como ellos, claro, al momento de la sesión. No había otra persona y más que nosotros, de forma que era imposible lo que estaba pasando. Como no había forma de volver a tomar las fotos, decidí mandarle el reporte a la novia para que decidieran qué hacer. Ella me llamó casi llorando en ese momento para que le explicara. Pensé que estaba en llanto porque no tendría fotografías de ese instante tan importante en sus vidas, pero ella me comentó que no era por eso que lloraba, sino porque estaba feliz de que su mamá y el resto de los familiares hubieran ido a esa locación para verlos a ambos casados.
1:34:14 Me indicó que quería que le entregara las fotos con la resolución donde se viera mejor el total de las siluetas misteriosas. Me dio escalofríos procesar todo eso, pero finalmente entregué el trabajo en la fecha cortada. Me quedé con los archivos originales de las fotografías, pero por alguna razón mi archivo se corrompió al estar guardando y solamente esas imágenes desaparecieron del disco duro. Ya no he querido buscarle 3 ft al gato, de forma que solamente tengo mi relato como prueba de ese tipo de vivencias sobrenaturales. Muchas gracias por escuchar mi historia. Mi historia sucedió hace tiempo, pero me tocó ver al charro de la pistola plateada en una ocasión que me brinqué al panteón de dolores para tomar unas fotos de miedo. Y el sorprendido definitivamente fuí yo. Se supone que hace casi un siglo, 2 hombres se retaron a duelo por el amor de una mujer.
1:35:32 Eran amigos desde siempre, pero cuando uno de ellos se tuvo que ir a cumplir el servicio con el ejército, el otro aprovechó para cultivar los afectos de la dama. Al parecer, en un. Principio, ninguno de los 2 lo planearon. Simplemente ella se sentía sola lejos de su amado, y el amigo quiso hacerle compañía para Correrle a otros pretendientes que pudieran comerle el mandado a su casa hermano. Pero el destino es traicionero, y después de meses de frecuentarse entre ellos, comenzó a surgirse el cariño, a tal grado que ninguno deseaba ya el sano regreso de su amigo y amante. Sin embargo, el muchacho regresó condecorado por su servicio al ejército, pero con un genio muy distinto. Al hombre de carácter dulce que partió ahora le gustaba vestir con sus trajes charros ostentosos para demostrar el dinero que tenían tanto él como su familia y siempre cargar un par de pistolas que tronaban a la menor provocación. Causando que otros murieran por sus manos. Qué haciendo un soldado curtido le tomó poco tiempo notar que su amigo y su mujer estaban en
1:37:03 algo. Eso lo comprobó un día que llegó de improvisto a casa de la muchacha y vio que su compañero estaba sentado con ella en un acto inconsciente de lectura. Pero. Que sin la presencia del enamorado se volvía una cosa sospechosa, abyecta en la traición de su amigo. En ese instante lo reto a un duelo le citó entre 2 criptas del cementerio. A la medianoche se enfrentarían con pistolas, el amigo tuvo que acceder y la muchacha se quedó llena de angustia por lo que pasaría en poco tiempo y. Se lanzó de rodillas al Charro.
1:37:48 Pero simplemente este se la quitó de las piernas con desprecio. Le dijo que cuando ganara el duelo se preparará para el matrimonio y más le valía irse acostumbrando Asus desaires porque era lo único que iba a obtener de ahí en adelante. Ambos eran hombres fieros, pero el charro ya se había probado en batalla, además de que llevaba la sangre hirviendo por el engaño. Los 2 duelistas se encontraron en el sitio pactado 10 minutos antes de la medianoche. Todavía su amigo le siguió insistiendo que parara, que él se alejaría para siempre de la pareja, pero que por favor no lo forzara a disparar.
1:38:38 En ese instante el charro le contestó que no importaba ya nada de eso, además si le dolía tanto quedarse con la zozobra. Del enfrentamiento no se debía preocupar tanto, ya que él se aseguraría que fuera solamente por unos segundos. Después de la última campanada, esperaron a 10 pasos de distancia a que el reloj indicará el momento. Preciso, las armas brillaban aceradas contra las luces exiguas de los faroles. Iluminaba mejor la Luna y las estrellas. Sus respiraciones se evaporaban con el frío de la madrugada. El silencio entre ambos era tal que podrían escuchar como sus latidos trataban de salir del pecho. El charro estaba impecable.
1:39:35 El otro hombre sudaba profusamente. Sonaron una a una las tonadas honestas hasta que llegaron a la doceava. En ese instante ambos dispararon. El primero en desenfundar fue el charro, que le pego un tiro directo en el corazón a su amigo, pero no pudo evitar que él también jalara el gatillo, dándole un balazo en la cabeza. Cuando llegó el día, ambos habían muerto. Y se tuvo que tener 3 funerales en poco tiempo, el de ambos hombres y el de la muchacha, que cuando se enteró que el resultado no pudo con la culpa y se colgó en un árbol de la alameda.
1:40:23 Poco tiempo después a mí me tocó ver al Charro. Dicen que apaga entre los senderos donde murió buscando a su amigo para darle muerte una y otra vez. Al principio pensé que era algún buscador de lo paranormal, le vi la espalda sin el sombrero puesto, pero al distinguir el brillo de un arma me espanté. Me alcanzó a escuchar, por lo que se dio la vuelta colocándose el sombrero lentamente, dejando ver que en lugar de rostro tenía un gran agujero dejado por los perdigones de balas añejas. Vi que iba a alcanzar su arma, así que patitas para que las quiero.
1:41:11 Salí corriendo de ahí. Lamentablemente por el susto que me sacó no pude tomar fotos y como no quiero regresar ahí ya nunca más por la noche tendrán que conformarse con este relato. Gracias por escucharme y por favor, no se brinquen al cementerio de noche. ¿Quién sabe qué más puede andar rondando entre las tumbas? Buenas noches, mi nombre es Ramiro, soy enterrador en el panteón municipal de una comunidad que no voy a mencionar para que luego no haya malos entendidos. Por acá pasa un río cerca del panteón o al menos lo hacía hace años, antes de que se secara por el cambio del clima. Pues bien, mi historia trata de una aparición que a más de uno nos ha puesto los pelos de punta. Le decimos el ahogado porque no teníamos idea de quién es o desde cuándo se aparece.
1:42:31 Ese era uno de mis primeros turnos. Hay veces que la gente se aloca y quiere celebrar los funerales en la noche. Es en esos momentos cuando nosotros nos toca trabajar horas extras. Es cierto que pedimos más lana para esos trabajos, pero no quita que sea escalofriante tener que estar en la oscuridad. Paleando tierras sobre un cuerpo. Es algo que se siente extraño por naturaleza. Estábamos terminando con el entierro de una anciana, 3 de mis compañeros y yo. Cuando comenzamos a escuchar ruidos medio extraños en el ambiente, además de los grillos cantando en la oscuridad, se percibía un sonido como si alguien quisiera respirar fuerte, como que estaba jalando aire afuera, seguido de un gorgojeo de agua pasando por una garganta. Era algo bastante incómodo, así que yo y uno de los amigos fuimos a buscar.
1:43:40 La fuente del sonido, conforme nos acercábamos a la zona donde pasaba el río antiguamente notamos que el ruido se hacía cada vez más fuerte, siendo que incluso al escuchar nuestros pasos, lo que fuera que emitía esas vocalizaciones, lo hacía con más fuerza al llegar a la barda del Panteón, fuera de la cual estaría el agua. Pudimos notar una figura humana manoteando en una corriente que ya no existía. Vimos sus ojos brillar en la oscureidad con semblante inhumano. Desesperado, nos clamaba por ayuda, pero hacía mucho tiempo que nadie podría hacerlo.
1:44:29 Mi amigo quiso ir a ver si podía hacer algo por esa alma en desgracia. Pero le tomé la mano y le advertí que mejor no nos acercáramos. Finalmente la aparición cesó, no sin antes gritar con odio a nuestra dirección. Tan pronto terminamos con el entierro. Salí corriendo de ahí a la fecha ya no acepto trabajos nocturnos, no me importa lo mucho extra que me pretendan pagar. Creo que no vale la pena el susto. Buenas noches, soy parte de la administración de un panteón. No quiero mencionar muchos detalles porque la verdad necesito el dinero que me da este trabajo, pero no pude dejar de compartir mi historia con ustedes. Me emociona mucho cuando puedo escuchar los relatos de otras personas.
1:45:38 No estamos seguros. Pero creemos que todo comenzó cuando uno de nuestros enterradores sufrió un accidente terrible mientras daba mantenimiento a una zona vieja. En el cementerio, una tumba sobre la que pasaba sin darse cuenta colapsó por accidente. El pobre hombre cayó al menos 3 m directo sobre un feredro antiguo que se despedazó con su caída sin darle oportunidad de recomponerse. Lamentablemente cayó de cabeza, así que pese a que llamamos a la ambulancia y otros servicios, no hubo mucho que hacer por él.
1:46:20 Incluso los paramédicos mencionaron que seguramente todo pasó tan rápido que ni se había dado cuenta del momento de su muerte. Pasaron los días en calma y pesar entre los trabajadores y nosotros. Cuando los veladores comenzaron a reportar que veían a una persona por las noches pasando entre las tumbas con una pala y que comenzaba hacer hoyos en ellas, temíamos que fuera un ladrón de tumbas. Ya saben que hay gente que utiliza los restos humanos para las funciones más viles que se puedan imaginar, de forma que. Contratamos a unos agentes de seguridad extra para que dieran con el culpable.
1:47:13 Nuestra sorpresa fue mayúscula cuando los hombres que se veían curtidos por la vida que llevaban en las calles nos dijeron que no querían trabajar ahí más, que nuestro problema era algo que ellos no podrían solucionar aunque quisieran, ya que era cosa de otro mundo. Eso hizo encanijar a mí supervisor, pero pues tampoco los podíamos obligar, así que decidió instalar unas cámaras para ver qué pasaba. Al día siguiente de la instalación pudimos ver con escalofríos en la espalda de lo que hablaban los de seguridad.
1:47:56 Claro, como si fuera de día pudimos ver la silueta de nuestro enterrador fallecido. Tal como estaba el día de su muerte con el equipo para su trabajo caminando al azar, como si no recordara que zona era la que tenía que reparar bajo esa evidencia, mi supervisor decidió dar el caso por concluido, pero dejó las cámaras para que no se metieran más personas al Panteón a querer robar o al menos tuviéramos evidencia para verlas. Los compañeros nos dimos a la tarea de hacer una velada especial para el alma del enterrador, luego de lo cual redujo bastante su actividad, ahora solamente en el aniversario de su accidente, es que se la pasa caminando por los distintos puntos del cementerio, cavando hoyos a diestra y siniestra, sin poder recordar bien que era lo que tenía que hacer ahí.
1:49:02 O porque no hay otras personas que lo vayan a ayudar o incluso porque debe hacerlo en horas más oscuras de la noche, cuando los mundos tienden a cruzarse para permitir a los muertos venir a nuestras tierras a hacerte las suyas.
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