1 Hora de Terror en McDONALD`S - Relatos de Miedo mientras te comes una Hambuerguesa con Inframundo Relatos
Los saluda su amigo Inframundo.
Hoy te traigo una hora completa de relatos aterradores ocurridos en distintos McDonald’s de México:
turnos nocturnos, apariciones en baños, clientes que desaparecen y sucesos que los empleados prefieren callar.
Si estás comiendo, trabajando o viajando mientras escuchas esto… ajusta tus audífonos.
Porque en los McDonald’s, las cámaras no captan todo lo que realmente sucede.
🕯️ Inframundo Relatos – Terror real contado con voz humana.
mcdonalds terror
relatos en mcdonald’s
historias de restaurantes
turno nocturno
relatos de terror
podcast de terror
terror real
inframundo relatos
miedo nocturno
apariciones reales
historias paranormales
relatos mexicanos
experiencias paranormales
terror latino
relatos nocturnos
#InframundoRelatos
#RelatosDeTerror
#McDonalds
#TerrorReal
#PodcastDeTerror
#HistoriasOscuras
#TurnoNocturno
#RelatosNocturnos
#Misterio
#Apariciones
0:13 Esperando se encuentre bien del otro lado de la pantalla, es realmente impensable. Increíble creer que puedan ocurrir fenómenos paranormales dentro de una cadena de restaurantes. Sin embargo, existen tantas anécdotas. De sucesos paranormales ocurridos en Mcdonalds contados por sus empleados, que después de escucharlos ya no suenan tan imposibles de creer. En esta ocasión le invito a usar audífonos y a ponerse cómodo para escuchar estos relatos de terror.
0:55 Aquí comenzamos. Muy buenas noches, comunidad. Cuando tenía 18 años entré a trabajar en uno de los McDonald's que había cerca de la localidad de Oxnard. Tenía el turno de la tarde, aunque el establecimiento cerraba a las 10:00. Mi hora de salida era a las 11:00, ya que teníamos que dejar todo limpio para que los trabajadores del turno matutino. Encontrarán todo listo e iniciar labores a las 7:00 de la mañana. Esto porque inicié realizando funciones rotativas donde incluía el mantenimiento una noche, minutos después de cerrar y luego de apagar algunas luces para que las personas se dieran cuenta que ya estaba cerrado.
2:05 Fui a revisar las mesas para ver si había objetos olvidados. Que por cierto, eso era muy común. Al pasar por el área de juegos sentí una vibra muy extraña. Volteé, pero ahí no había nadie. Seguí realizando mi trabajo, solo que sentía algo raro. Era como si alguien se mantuviera observándome. Me asomé por debajo de la mesa, de un lado y del otro algunos compañeros. Ya me habían platicado que por todo el local sucedían cosas extrañas, pero para no espantar a los clientes se les prohibía a los empleados contar esas situaciones.
2:53 La verdad era que yo creía que lo hacían por asustarme pensando en otras cosas. Revise las últimas mesas. En eso estaba cuando claramente. Escuché que alguien se deslizó por una de las resbaladillas. Segundos después cayó en la piscina de pelotas. Aquello fue extraño porque en el lugar sólo estábamos los trabajadores. Todos éramos mayores de edad. Ninguno haría una cosa así. Cabía la posibilidad que algún niño se hubiera quedado escondido para seguir jugando. Le di la vuelta a los toboganes y, efectivamente, entre las cientos de pelotas de colores, un niño abrazaba su cabeza. Pensé que al verme se levantaría asustado, pero no fue así. Aquello era tan extraño que me acerqué un poco más para estar seguro de lo que estaba viendo.
3:58 Aquel niño tenía sus ojos cerrados. Me detuve porque. Verlo así ya no era normal. Le pregunté qué era lo que estaba haciendo. Él solamente abrió los ojos, me sonrió y se sumergió, por decirlo de algún modo, entre todas aquellas pelotas. Hasta parecía que había desaparecido porque todo se quedó quieto, como si nada hubiera pasado. Me mantuve diciendo que por favor ya saliera porque el local estaba cerrado. Como no me contestaba ni salía Por Primera Vez, me metí en la piscina de pelotas.
4:44 Nunca lo había hecho en mi vida, ni siquiera de niño me puse a buscarlo. Lentamente metía las manos y arrastraba los pies para ver si topaba con alguien en el lugar donde lo había visto. No había nada. Por eso decidí buscarlo por todo el lugar. Mientras caminaba fui hablando tratando de convencerlo de que ya saliera, porque pronto nos iríamos todos los empleados. Pero todo seguía en silencio. Estando en medio de la alberca, alguien estiró mi pantalón. Sucedió tan de pronto que me asusté. Recuerdo que hasta levanté la pierna, metí las manos rápido para agarrar al niño porque escuché que se reía. Las moví para un lado, para el otro y no toqué nada. La situación era tan extraña que me comenzó a dar miedo de nueva cuenta.
5:52 Sentí que me agarraron el pantalón, pero esta vez me estaban sujetando. Tal vez quien lo hacía era un niño. El hecho de no verlo era lo que me tenía nervioso. Quería agarrarlo para por fin echarlo fuera, pero me temblaban las manos al pensar que al meterlas a la piscina también me las agarraría. En eso llegaron 2 compañeros que al verme ahí parado sonriendo me preguntaron qué hacía. Yo, lleno de escalofríos, les pedí que me sacaran desconcertados por lo que les estaba pidiendo. Entraron a la piscina cuando estuvieron conmigo. Sentí que me soltaron del pantalón mirando hacia todas aquellas pelotas de colores.
6:46 Me preguntaron qué había abajo porque ellos también vieron que algo se movió. No les dije nada hasta que estuvimos afuera. Pensé que no me iban a creer, solo que al contrario, mientras uno de mis compañeros le habló al gerente de turno, el otro fue por el Guardia de Seguridad, que ya se encontraba en el estacionamiento. Yo me quedé sin despegar la vista de aquella piscina. A los pocos minutos ya se encontraba todo el personal ahí después de explicar lo que había visto otros compañeros. Contaron sus experiencias. Algunos aseguraron que a ese niño ya lo habían visto dentro de los toboganes, otros lo veían cuando recogían las sobras de las mesas para comérselas.
7:41 Nadie decía nada para que no lo fueran a castigar por hablar de esas cosas. El guardia y el gerente se metieron con mucha precaución a la piscina. Pensando que pudiera ser un animal, se negaban a aceptar que sucedían cosas paranormales. Buscaron con calma, pero no encontraron nada esa noche. Así quedó. Para variar. Nos pidieron que no habláramos nada al respecto hasta que se supiera qué había pasado. Al siguiente día se pasó el reporte a la ciudad de Los Ángeles. Porque los trabajadores de la mañana se curaron haber visto un niño que entraba y salía.
8:29 Además durante el día hubo quejas que ese niño molestó a los demás hijos de los clientes. Después de nuestro turno, que por cierto cerramos 1 hora más temprano se ordenó sacar todas las pelotas y limpiar esa área. Así se hizo en bolsas y bolsas negras de basura. Se fueron metiendo todas las pelotas de colores. Tal vez la piscina tendría un medio metro de profundidad. Aunque no se encontró a ningún niño, sí había cosas horribles. Primero déjenme decirles que a pesar que recién había limpiado, se encontró mucha comida, pedazos de hamburguesa y papas echadas a perder juguetes, envoltorios. Chupones hasta un pañal con heces fecales. Pero la cosa más rara que había era un mono, al parecer, de los que se utilizan en la brujería, vudú y unos huesos pequeños. El gerente fue el encargado de levantar, analizar y desechar todo eso mientras lo hacía.
9:48 Se escucharon voces y risas de Niños por todos lados, pero el error del gerente fue ir a tirarlo simplemente en el contenedor de basura. Digo error porque después ahí se escuchaban y se veían cosas de verdad extrañas. Adentro se limpió toda el área de juegos y a partir de esa noche El Niño no se apareció. Las manifestaciones no pararon. Sólo que ahora eran afuera de local. El Guardia de Seguridad fue el testigo de eso. En sus reportes de todas las noches aseguraba ver un niño pequeño que corría por todas partes e incluso intentaba meterse al McDonald's. Pero a mí ya no me tocó ver nada de eso. Pedí mi cambio a otra sucursal que aunque me quedaba más lejos. No sucedían tantas cosas.
10:49 Lo digo así porque ahí también tenían sus propias historias inquietantes. Hace muchos años que ya no trabajo ahí, pero supe que con el tiempo quitaron esa piscina y todas las demás de las sucursales restantes. No puedo asegurar que fue por apariciones fantasmales, pero por algo sería. Mi nombre es Daniel Bonilla y llevo trabajando en McDonald's desde hace ya 3 años.
11:41 Siempre he sido el encargado de la limpieza nocturna. Quedándome hasta la una o 2 de la madrugada para asegurarme de que el establecimiento quede impecable para el siguiente día. En la mayoría de las noches las rutinas son bastante sencillas. Sí, aunque puede ser algo solitarias, pero aún así disfruto de mi trabajo a pesar de lo que les voy a contar. Eso fue unas semanas antes de que retiraran a Ronald Mcdonalds, el personaje del Payaso. Precisamente de este empecé a notar algo extraño, pues había estado sentado en una de las bancas del establecimiento.
12:29 Para mí era una noche normal, como cualquier otra. Había terminado de limpiar el área de la cocina y me dirigí al comedor para barrer y fregar el suelo. Mientras limpiaba cerca de la entrada, pasé junto al muñeco. Debo confesar que siempre me había parecido algo inquietante, pero nada fuera de lo común. Era solo un adorno del restaurante. Sin embargo, esa noche sentí como si sus ojos me siguieran. Al principio pensé que era mi imaginación. Seguí con mi trabajo. Tratando de ignorar la sensación de incomodidad que me había dejado. Pero cuando levanté la vista, juraría que la cabeza del payaso se había girado ligeramente en mi dirección. Casi caigo al suelo por la impresión. Aun así, me acerqué con cautela, convencido de que debía haber sido algún truco de la luz.
13:34 Toqué el muñeco, que estaba frío y rígido. Como siempre, terminé de recoger la basura y antes de entrar en el establecimiento le eché una última mirada al muñeco. La siguiente noche me esforzaba por ignorar al payaso, pero cada vez que pasaba cerca sentía una creciente sensación. De que me observaba o se movía. Alrededor de la medianoche, mientras estaba barriendo el comedor, escuché un leve crujido. Me giré rápidamente y di al payaso en la misma posición. Pero algo no estaba bien.
14:19 Parecía que su mano estaba un poco más levantada que antes. En esta ocasión sentí cómo mi corazón comenzó a latir más rápido. Dejé la jerga en la mesa y me acerqué a la ventana. No quise quedarme con la duda, así que salí y me acerqué a Ronald y una vez más toqué al muñeco tratando de convencerme de que estaba imaginando cosas. Sin embargo, esta vez note algo diferente. El muñeco estaba tibio al tacto. Retrocedí sintiendo un escalofrío recorrer mi espalda. Algo andaba mal con ese muñeco.
15:07 Decidí no mencionar nada a mis compañeros de trabajo. No quería que pensaran, que me estaba volviendo loco, pero la tercera noche fue cuando las cosas realmente se intensificaron. Llegué a trabajar con una sensación de que me llevaría el susto de mi vida, aunque también en mi interior. Esperaba que fuera una noche tranquila, pero alrededor de las 12:30 a. M. Mientras limpiaba los vidrios de las ventanas, se dejó escuchar un crujido muy fuerte. Mi primer instinto fue ignorarlo, pero la curiosidad pudo más. Que dejar de pasar desapercibido lo que había escuchado. Cuando estuve a unos metros de distancia, vi que la cabeza del muñeco se movía ligeramente, como si estuviera tratando de girarse hacia mí.
16:08 Me quedé paralizado por un momento, pues estaba lleno de miedo y confusión por lo que estaba viendo. Decidí grabar con mi teléfono pensando que. Tal vez era una broma de alguno de mis compañeros. Mientras apuntaba la Cámara al payaso, la cabeza se giró bruscamente hacia mí. Solté un grito y salí corriendo rumbo a la cocina, sin importarme dejar todo a medio limpiar. Mis compañeros al verme me preguntaron qué sucedía y yo con groserías les dije que el maldito payaso se había movido. Uno de ellos soltó la carcajada y me dijo que era bienvenido a la franquicia de los mejores trabajadores en el Mcdonalds. Pues aquel que dijera que nunca había visto moverse al payaso no era digno de trabajar ahí.
17:07 Después de esa noche consideré seriamente en renunciar, pero necesitaba el trabajo y no quería parecer cobarde. Solo porque había visto moverse al payaso de la empresa. Así, a la noche siguiente volví al restaurante con cierto temor y a la vez, con la determinación de que escuchara lo que escuchara. No miraría hacia donde estaba el payaso. Pero esa noche no hubo nada fuera de lo común. Pasó casi hasta la 1:00 de la mañana, cuando el restaurante estaba más frío de lo habitual. Solo sentía esa sensación de ser observado.
17:49 Tenía que sacar la basura y cuando lo hice saqué un cigarro y comencé a fumar. La noche había sido muy tranquila hasta ese momento, pero ya estaba por terminar de fumar. Cuando escuché un sonido cerca y me volteé para ver de qué se trataba, mi cuerpo entero se congeló de miedo. El payaso no estaba en la banca. Comencé a buscarlo por los alrededores hasta que lo vi. La cabeza del muñeco comenzó a girarse lentamente hacia mí y una de sus manos se levantó y comenzó a saludarme.
18:33 Retrocedí, tropezando y cayendo al suelo. Mi corazón latía tan fuerte que sentía que iba a explotar. Fue hasta que llegó uno de mis compañeros que al verme me pregunto qué hacía en el suelo, le señalé hacia la banca. El payaso no estaba ahí. Ambos corrimos hacia el interior del restaurante. Nos preguntábamos uno al otro si lo habíamos visto, que si el payaso no estaba en la banca uno al otro nos contestábamos nerviosos, pero. A la vez con una mezcla de excitación por lo que habíamos presenciado. Estaba temeroso, pero a la vez tranquilo porque no había sido el único que vio al Payaso Ronald no estar en la banca. Los 2, con el miedo que aún sentíamos, nos fuimos a asomar por la ventana.
19:32 Si el payaso ya había regresado a la banca, el muy maldito, ahí se encontraba. Suspiré aliviado, pero a la vez con mucho miedo. Yo decidí no volver a trabajar en el turno de la noche. Después de esa experiencia. Al día siguiente hablé con mi jefe y le expliqué que no podía seguir haciendo la limpieza nocturna, inventando una excusa sobre problemas de salud que afortunadamente entendió y me cambió a la mañana desde entonces. He evitado a toda costa pasar cerca del muñeco de Ronald, incluso de día, cuando hay otras personas alrededor.
20:19 Siento un escalofrío al verlo. Mi compañero me ha comentado de vez en cuando que ya no volvió a ver que el muñeco se moviera de su banca. El payaso del restaurante no solo es un adorno inofensivo, había algo mucho más oscuro. Hubo muchos clientes y personal que con el tiempo tuvieron experiencias parecidas a la mía. Tanto se viralizó en un vídeo de uno de los tantos Mcdonalds, que fue retirado definitivamente de su banca. Este como muchos, aunque la empresa asegura otros motivos por el cual ya no están sentados en sus lugares habituales. Muchos aseguran que en estos payasos hicieron brujerías para que siempre los restaurantes tuvieran clientela a fin de cuenta.
21:16 ¿Solo son teorías, pero de qué asustan? ¿Asustan? Muchas gracias por escucharme. Muy buenas noches, Inframundo y a toda la Comunidad. Mi nombre es aleyna. Tengo 27 años y trabajo en el turno nocturno de un McDonald's en una pequeña ciudad.
21:59 Mi vida era simple, monótona, incluso lo que les voy a contar lo viví durante 3 noches consecutivas, las cuales me animaron a contárselas. En la primera noche fue un miércoles y sería alrededor de las 10:00 de la noche. El restaurante estaba casi siempre vacío por la noche, salvo por algunos de nosotros que nos quedábamos a hacer limpieza de lugar. A eso de la 1:00 de la madrugada había 2 niños afuera del restaurante. Tenían entre 8 y 10 años con cabello oscuro y piel pálida.
22:42 Lo que más me llamó la atención fueron sus ojos completamente negros, sin IRIS ni pupilas. Me miraron fijamente y sentí un escalofrío recorrer mi espalda. Se acercaron a la ventana y se quedaron por unos momentos observando hacia dentro. El Niño comenzó a tocar el vídeo. Fue cuando me dirigía a la entrada, pues. Quizá sus padres lo habían retirado, pero uno de mis compañeros me dijo que no les abriera. Le dije molesta que eran unos niños, no les hice caso y me acerque para saber porque estaban solos a esas horas de la noche y allí, ya que no había ningún auto estacionado, pero cuando me dirigía a la puerta, los niños ya no estaban.
23:42 Una sensación extraña me acompañó durante lo que restaba del turno. Mi compañero me llamó la atención diciendo que no deberíamos de abrir la puerta, pues quizás esos niños eran sólo un anzuelo para los asaltantes, pero revisamos las cámaras y solo los niños estaban afuera, pero. Lo más extraño fue que la grabación no registraba su llegada ni el momento en que se iban la noche siguiente. Intenté convencerme de que todo había sido una casualidad, que no había nada de qué preocuparse. Pero a la misma hora los niños regresaron. Esta vez eran cuatro.
24:28 Los pequeños se quedaron más tiempo observándome. No hacían movimiento alguno, solo me veían. Sentí como si sus ojos negros pudieran ver a través de mí. Sus miradas eran muy inquietantes, tanto que tomé mis cosas y busqué la tranquilidad detrás de unas cajas. Y ahí me senté hasta que uno de mis compañeros llegó. Su nombre es Mateo. El también notó sus presencias y se acercó a mí. Me dijo que afuera había varios niños, pero estos se apreciaban extraños.
25:12 Como él había descansado la noche anterior le conté lo que también había estado ocurriendo, pero que solo eran 2 y ahora había más. Ambos salimos del pequeño refugio y los pequeños ya no estaban. La tercera noche fue la peor. Llegué al trabajo con un nudo en el estómago. No había descansado bien. Aparte, me sentía sin fuerzas en mi cuerpo. Todo me dolía. No comprendía por qué tenía ese dolor. Esa noche comenzó a llover desde temprano. Mateo me contó que él también tenía los mismos síntomas que yo.
25:59 Me di cuenta que esa noche sería larga, pues no daría el mismo rendimiento que otras ocasiones. No vi el reloj en toda la noche hasta que volvió a suceder el mismo suceso, pero en esta ocasión sólo era un niño. Esta vez todo cambió. Sentí que el aire se volvía más frío a mi alrededor. Harta de verlos cada noche, quise saber qué demonios querían. Así que me dirigí a la puerta. El Niño también lo hizo apenas. Si abrí y le pregunté qué quería el pequeño, con una voz muy tierna, me dijo que lo dejara entrar. Yo le contesté que no podía hacerlo, pues el establecimiento estaba cerrado.
26:48 Pero a medida que le explicaba la situación, el pequeño me veía con furia, con esos ojos negros. La situación se ponía cada vez más extraña y aterradora. El Niño me exigía que lo dejara entrar. La situación casi se me sale de las manos hasta que llegó Mateo y me apartó cerrando la puerta y le puso llave. Detrás de mí estaba Ariel, el otro compañero. Los 3 nos alejamos de la puerta mientras miramos al niño. Nos fuimos a resguardarnos en la cocina, lejos de la mirada del niño de ojos negros.
27:33 Fue cuando Ariel me preguntó que si no me había dado cuenta de los ojos del pequeño. Le comencé a contar que ya con esa noche era la tercera, pero esta vez se veía agresivo. Mateo contó que esos niños eran malignos. Son unas supuestas criaturas que se asemejan a niños, pero que al momento de permitirles acceso te mueres que ya había casos paranormales sucedidos con esos niños. Comencé a sentirme enferma con lo que me estaba contando. Les dije que había notado sus ojos completamente negros.
28:19 Sus ojos tenían algo que me hacían acercarme a ellos, además que causaban ternura, la cual se volvió en compasión. Mateo dijo que así actúan, ellos se tienen que ganar el afecto y la compasión de sus víctimas. Después de 1 hora salimos de la cocina y ya no estaba el pequeño. Me persiiné y pase el resto de la noche, callada y rezando para que esos niños ya no volvieran. Desde entonces dejé de trabajar en el turno nocturno. La experiencia me dejo marcada tanto física como emocionalmente.
29:01 Sigo teniendo pesadillas con esos niños de ojos negros. Tanto fue mi miedo que en cada niño veía aquellos ojos negros. No espero que todos crean mi historia. De hecho, muchos pensarán que estoy loca, pero sé lo que vi y lo que sentí. Los niños de ojos negros no son una invención de mi mente, son reales y no fui la única que los vio por 3 noches seguidas. Lo único que puedo hacer es seguir adelante intentando olvidar. Aunque sé que probablemente no lo lograré por completo, Mateo y Ariel siguen en el turno de la noche.
29:47 Ellos me han asegurado que los niños de ojos negros ya no regresaron con burla. Me comentaron que era mejor ver a los niños de ojos negros que haber tenido la horrible experiencia de ver moverse a Ronald Mcdonalds. Muchas gracias por contar mi anécdota.
30:28 Mi nombre es Javier Soto. En el año 2010 me tocó ser guardia de seguridad de las oficinas centrales de McDonald's, allá en la capital de mi Estado. Para mí no era un trabajo nuevo. Llevaba como guardia más de 15 años trabajando en restaurantes precisamente. Por mi experiencia es que me mandaron ahí y en ese tiempo tenía la edad de 45 años. ¿Tal vez por ser el nuevo me tocó el turno de la noche, a pesar de que eran oficinas muy grandes, éramos sólo 3 guardias distribuidos por todas las instalaciones, teníamos una caseta dónde se encontraban las cámaras? El jefe de Seguridad nos asignó nuestra área de trabajo. A mí me tocaron las oficinas que se encontraban en el primer piso del edificio.
31:29 Mi jornada de trabajo era de 12 horas, por esos minutos después de las 6:00 de la tarde ya me encontraba laborando. Teníamos la libertad de pasar un rato en la caseta de guardia. ¿Darron tienes en nuestras áreas o permanecer en ellas? Recuerdo que me acoplé muy bien con mis compañeros. Ya era de noche cuando andaba dando mi segundo rondín por las oficinas. Al final había una salida que daba a los contenedores de basura, pero antes de salir había una puerta. Supe que era a la bodega porque tenía un letrero muy poco visible precisamente.
32:18 Esa noche iba caminando por ese pasillo. Cuando miré que alguien abrió esa puerta y se asomó. Solamente se miraba la silueta porque no había encendido las luces. Me alumbraba con la lámpara de mano, alucé hacia allá. La persona que estaba parada asomando medio cuerpo tenía el pelo rojo y la cara blanca. Alcancé a ver. Que quien se había metido a ese cuarto y cerraba la puerta era un payaso, tal vez por la sorpresa no avisé a mi supervisor.
32:58 Inmediatamente agarré lo único que traía como herramienta de trabajo una macana y lentamente caminé tratando de no hacer ruido para sorprender a quién se hubiera metido cuando estuve frente a la puerta y la quise abrir. Me di cuenta de que se encontraba cerrada con llave. Busqué entre las llaves que traía hasta que encontré cuál era la de la cerradura. Abrí lentamente todo era una completa oscuridad. Ahí adentro metí la mano y busqué el interruptor. Cuando lo encendí me llevé una sorpresa. Ya con la luz me di cuenta que en ese cuarto se guardaban todas las figuras del Payaso Ronald Mcdonalds. Al ver a la mayoría de ellas un tanto deterioradas, supe que eran las que habían quitado de todos los restaurantes, o por lo menos de la mayoría.
34:02 El cuarto estaba grande. Albergaba cuando menos 20 payasos, aunque todos vestían iguales. Algunos estaban de diferentes posiciones. Camine unos pasos hacia atrás. Hablé por radio para informar lo que había visto. El jefe me advirtió que tuviera cuidado y que en esa bodega no había cámaras porque nadie entraba ahí. Me dijo que le diría a mi compañero que fuera a apoyarme. No me podía esperar, entré a revisar, tenía que hacerlo. Cuando entré cerré la puerta.
34:43 Si la abría para salir, lo iba a escuchar. Al verme de pronto, en medio de todas aquellas figuras de payasos sonrientes, me comencé a sentir incómodo, moviendo solamente los ojos. Fui buscando a quién se había metido. Le dije que si salía en ese momento lo dejaríamos ir, pero nadie contestó. Cuando me topaba con los ojos de un payaso, me parecía que su mirada estaba viva viendo a otro y sentía lo mismo. Tal vez ya me estaban ganando los nervios.
35:23 Por el rabillo del ojo podía ver que alguien se movía. Volteaba, pero todas las figuras estaban inertes. Mi temor era que el intruso se encontrara escondido. Haciéndose pasar por una figura podía ser cualquier payaso, incluso el que estaba a mi lado. Con algo de temor. Comencé a tocar con la mano aquellas figuras de plástico duro. Sabía que así podría descubrirlo. Algunos los toque 2 veces, porque al hacerlo la primera vez me había parecido que se quejaron. Pero eran monos, muñecos sin vida. Claramente escuchaba como uno de ellos. Hacía mucho esfuerzo por no reír. No podía creerlo, pero los payasos me causaban escalofríos como nunca lo había sentido.
36:26 Me le quedé viendo a uno que me pareció bastante extraño. Era el único que no estaba tan empolvado. Tragué saliva cuando me pareció ver que estaba respirando. Apreté la macana y me fui acercando. En eso me sonó el radio. Bastó que le quitara la mirada de encima unos segundos para que al volver a voltear ya no hubiera nadie. Quien me hablaba era mi compañero, me informó que ya se encontraba en la puerta de la bodega. Le pedí que no se moviera de ahí. Busqué a ese payaso una y otra vez, pero ahí no había nadie. Revisé para ver si había otra salida, pero la puerta era la única.
37:19 Regresé a la entrada a preguntarle a mi compañero si había visto salir a alguien, pero su respuesta fue negativa. Minutos después llegó nuestro jefe. Le informé lo que había pasado. Buscamos de nuevo y nada. En modo sarcástico, comentó que ahí adentro había una figura que aseguraban muchas personas. Haberla visto cuando se movía tal vez era esa la que yo andaba buscando, pero como todas eran iguales, era difícil saber cuál era.
37:59 Después de mucho buscar salimos de la bodega. La cerramos con llave, así como estaba ya en la caseta de seguridad, me platicaron que desde hacía 6 meses que había llegado la figura de ese payaso, se movía y pasaban cosas raras, se escuchaban carcajadas, sobre todo ya muy entrada la madrugada. Las cámaras de seguridad ya lo habían registrado, aunque pareciera increíble. Era uno de esos payasos quien se paseaba por todo el lugar, pero extrañamente el gerente del corporativo borraba los videos y les tenía prohibido sacar alguna copia por las cosas paranormales que sucedían. Es que no duraban los guardias, se asustaban con el payaso y renunciaban me aseguraron que conmigo ya eran 8 los que íbamos a cubrir el turno por una temporada. Para no quedar mal, seguí trabajando en el turno nocturno sin quejarme de lo que ahí sucedía. Esa sólo fue una de las noches que ese payaso se manifestó en otras ocasiones.
39:18 Sólo veíamos que se movían las cosas de las oficinas, pero no había nadie. El otro guardia también lo había visto, pero era muy serio y nunca me quiso contar sus experiencias. Solamente trabajé por 3 meses en ese lugar, pero uno fue el turno matutino. Luego, sin una explicación, me mandaron de nueva cuenta a los restaurantes, claro, no sin antes recomendarme discreción. Aún así me enteré que cuando se llevaron los payasos a la Ciudad de México, aquellas manifestaciones terminaron aún así. Tal vez sugestionado por haber visto semejante cosa en los restaurantes donde trabaje, sobre todo durante el turno nocturno, sucedieron infinidad de cosas que hacían suponer que ese payaso seguía rondando el Mcdonalds. Muy buenas noches a todos.
40:37 Mi nombre es Óscar Calderón. Era el 2018 y nunca pensé que trabajaría en un lugar como en Mcdonalds y mucho menos que viviría una experiencia que cambiaría mi vida para siempre. En ese tiempo trabajaba en el turno nocturno durante los últimos 6 meses. Al principio era sólo un trabajo más. Pero lo que experimenté en las últimas semanas era como estar dentro de un lugar donde una aparición no daba tregua a los clientes como a los trabajadores. Los Poster Gates eran todas las noches. Debo aclarar que no solamente sucedía esta situación durante la noche, sino que habiendo o no clientes en el McDonald's. Todo comenzó una noche que para mí era de lo más normal. Serían alrededor de las 10:00 y el restaurante estaba cerrado al público.
41:42 Como siempre, mi tarea era limpiar el área de la cocina y dejar todo listo para el siguiente turno. También estaba mi compañero leo yo limpiaba las planchas y recogía los utensilios. Y fue cuando comencé a sentir un escalofrío que me recorrería la espalda. Pensé que tal vez era solo una corriente de aire o que el aire acondicionado estaba demasiado fuerte, a lo que no le di mucha importancia. Pero no había pasado ni 1 hora cuando comencé a notar cosas extrañas.
42:23 Primero, los utensilios de cocina comenzaban a moverse solos. Esto sucedió cuando colocaba un cuchillo en su sitio y al darme la vuelta lo encontraba en otro lugar. Al principio creí que yo mismo lo había colocado en el otro sitio, pero estuvo sucediendo. Cada vez que limpiaba el área de la cocina fue cuando leo me dijo que era El Niño. El Niño es una aparición. Que se encuentra en el área de juegos. Los pequeños siempre salen asustados de ahí, pues aseguran que un niño no los deja avanzar en el tobogán.
43:08 Este se coloca frente a ellos cuando van de salida del gusano de plástico o lo más aterrador es encontrarlo dentro de él. Los pequeños siempre terminan rasguñados cuando se encuentran jugando dentro. No es extraño escucharlos gritar por ayuda. En una ocasión, estando en el turno vespertino, ayudé a una pequeña. Créanme, el espanto que me llevé fue de lo mas desagradable. Un pequeño con una sonrisa diabólica agarraba la niña de su pierna jalándola para que se bajara del tobogán, sus dientes amarillos y su piel pálida. Le daban un aspecto tétrico al niño. Por un momento me quedé sin moverme. Él, solo pensar que iba a meter mis manos para ayudar a la pequeña.
44:06 Me hizo sudar frío. Comencé a rezar y aquel ser me vio con mucho odio y coraje a la vez que soltaba la pierna de la niña. Cuando llegó la madre de la chiquilla, esta le dijo que un niño muy feo no la quería soltar. Obvio que la señora quería hablar con la madre del niño. ¿Pero cómo explicarle a la señora que aquello en realidad no era un niño? ¿Al menos no con vida? El Niño decían que era el que ocasionaba todo en el McDonald's.
44:47 A la siguiente semana, nuevamente en la cocina mientras limpiaba, VI como una cuchara flotaba en el aire durante unos segundos antes de caer al suelo con un ruido sordo. El miedo se apoderó de mí, pero intenté mantener la calma, convenciéndome de que no era más que mi imaginación. Sentía un cansancio insoportable. A los pocos minutos después de haber salido de la cocina, se escuchaba cómo lanzaban los utensilios, los sartenes, las cucharas. El sonido era ensordecedor, tanto que tuvimos que correr para ver qué era lo que estaba ocurriendo. Pero al entrar nos dimos cuenta de que todo estaba en orden. Con el tiempo, los sucesos se volvieron más intensos. Fue cuando.
45:44 Los polter case se comenzaron a ser más frecuentes, así como ver al niño correr de un lado a otro, perdiéndose en el área de juegos. Otra noche, mientras recogía los ingredientes de la despensa, escuché un ruido fuerte en la cocina. Corrí de inmediato pensando que tal vez se había caído algo o que alguien había entrado al restaurante. Pero cuando llegué no había nadie. Lo único que encontré fue un estante de especies volcado y los tarros esparcidos por el suelo. No les miento al decirles que mi corazón latía con fuerza, pues los compañeros se encontraban sacando las bolsas de basura. Y cuando hacemos esto nos tardamos unos minutos mientras nos fumamos un cigarro.
46:46 No me dio miedo de limpiar lo que estaba en el suelo, pues detrás de mí se escuchó una risa maliciosa. Los pelos de la nuca se me erizaron y no lo pensé más. Tras tabillando salí de la cocina. No volteé, pues se recordaba el rostro del niño que se encontraba en el tobogán. Pero cuando pasé por la puerta sentí como si alguien me jalara del Mandil. Lo hizo tan fuerte que no me fue posible mantenerme en pie. Caí de bruces en el suelo apenas y pude meter las manos para que mi rostro no se diera con el FILO de la puerta de vidrio.
47:36 Mis compañeros vieron todo desde donde ellos se encontraban. Corrieron para ayudarme a levantarme. Leo, ya molesto, comenzó a decirle de Palabrotas al niño, pero Diego le dijo que se callara, pues lo único que lograría era hacerlo enojar. Nuevamente se comenzó a escuchar que aventaban todo en la cocina. Fue cuando vimos un sartén deslizarse por el piso. Aquello ya se estaba poniendo feo, pues. Sólo habían sido ruidos, pero ya a partir de esa noche comenzamos a ser agredidos por aquel niño y los compañeros me ayudaron a levantarme.
48:24 Esta vez la cocina era un desastre. Tuvimos que volver a limpiar todo, pues ya faltaba una o 2 horas para que el turno de la mañana llegara a preparar los alimentos. Esa noche sentí miedo. Pues no me había agredido, de hecho a nadie. Todo cambió porque El Niño se dejaba ver más de seguido y los postre gates en la cocina eran más intensos. Se lo mencionamos a nuestro jefe por su cara. Supimos que ya estaba enterado de las apariciones, pero no que estaban sucediendo cosas extrañas en la cocina.
49:05 La verdad es que. No aguanté mucho trabajando ahí. A las pocas semanas renuncié cuando las manifestaciones se vuelven agresivas, pueden volverse en contra de uno hasta el daño físico. Hace 2 años cerraron ese McDonald's. Se dijo que por bajas ventas, pero la verdad fue otra. Les agradezco que tomen en cuenta mi experiencia. Saludos y buenas noches a todos.
49:51 Mi nombre es Josefina, fui empleada de un Mcdonalds cuando tenía 25 años. Fue en el tiempo que salió la noticia que un payaso Ronald había hablado y por consecuencia había muerto 2 muchachos en aquel tiempo. Cualquier noticia la tomábamos como verdadera, nosotros como trabajadores de un restaurante igual. Nos causó una fuerte impresión por algunas semanas. Ese caso fue un tema de conversación. Unos meses antes el gerente nos había informado que a nuestra sucursal llevarían un payaso igual para completar los adornos de la parte de afuera, porque esa sucursal estaba recién inaugurada, como es de imaginarse y por lo que había pasado. Eso comenzó a generar inquietud entre todos los empleados por las noticias en los periódicos, sobre todo sensacionalistas. En nuestra sucursal.
50:56 Pronto se hicieron muchos comentarios. Primero fueron algunas bromas, pero después se comenzó a temer que pudiera pasar una tragedia igual o pudieran quizás ocurrir cosas paranormales. Al payaso lo exhibían de una manera grotesca. Le agregaban cosas en las fotografías y los encabezados eran exagerados. Gracias a eso se fue formando una psicosis, sobre todo donde había McDonald's. Con esa figura hablamos a escondidas todos los trabajadores.
51:38 Después de ponernos de acuerdo, enfrentamos al gerente de turno para hacerle ver nuestro descontento. No estábamos de acuerdo que colocaran una figura ahí le quisimos hacer entender que ese payaso asustaría a las personas. Él se defendió diciendo que esas eran tonterías y que el payaso se colocaría porque la orden venía de arriba, como a los 15 días. Así sucedió. Cuando llegué al local, un poco antes de las 4:00 de la tarde, ya estaba la figura del payaso en una banca de madera color café, rodeado por algunos globos de colores.
52:21 De hecho, 2 niños se estaban tomando fotos con él. Al verlo con la boca y el cabello rojo, la cara pintada de blanco no pudo evitar hacer una mueca de disgusto. Al pasar frente a él, tal vez por su gestión. Pero puedo asegurar que me siguió con la mirada. O al menos eso fue lo que sentí, porque ni siquiera voltee a verlo por el miedo que ya le tenía. Comenté a mis compañeros que ya estaba ahí esa figura del demonio. La mayoría de ellos dijeron que ya nada se podía hacer y tenían razón.
53:01 Las primeras horas fueron de incomodidad. En ese tiempo era cajera. Desde el mostrador podía ver perfectamente al payaso que se encontraba sentado en la banca a un costado del ventanal. No sé si por morbo de la gente, pero ese día hubo más personas que te costumbre. Tal vez yo estaba exagerando con el rechazo que le tenía porque sin demostrar ningún tipo de miedo. Los propios padres sentaban Asus hijos junto a ese payaso para tomar una foto del recuerdo. Pronto se fue el día, aunque no fue lo mismo por la noche. Si hubo mucha afluencia de personas. Al terminar mi turno salí del establecimiento por ser trabajadora.
53:54 Tuve que salir por la puerta que estaba a un costado para irme a mi casa. Tenía por fuerza que pasar por enfrente del local al dar la vuelta lo vi. Allí estaba ese mono que parecía esperarme con la poca iluminación. Se veía más tenebroso. Más que una risa. Parecía tener una mueca burlona en su boca. No pude evitar recordar aquello que había pasado en Cuernavaca. Me imaginaba al payaso de plástico moviéndose y hablando de una manera macabra, pensando que lo pudo haber hecho porque tenía el diablo adentro.
54:42 Aún me faltaban algunos 2 M. Cuando me comenzó a dar un escalofrío sentía su fuerte mirada que tuve que hacer un esfuerzo para no correr. Apreté el paso. Al pasar frente a él, no sé por qué algo como una fuerza me hizo voltear. Lo segundo es que lo vi. Puedo jurar por mi madre que iba girando la cabeza para verme. Aunque yo no sabía que eso era posible, no me había alejado de él más de 2 M. Cuando escuché que me chistó, casi me detuve sorprendida. No tengo palabras para decir lo que sentí. Fue lo peor que pude escuchar.
55:32 Ahora sí, corrí. Sabía que aquella cosa era el demonio. Llegué a mi casa empapada porque no estaba muy lejos de ahí. Era muy cerca de la media noche. Le platiqué a mi papá por lo que había pasado, no sé si me creyó. Toda la noche me la pasé temerosa, creyendo escuchar pasos alrededor, imaginando que aquel terrorífico payaso se asomaría por la ventana de mi cuarto. Nada más cerraba los ojos y escuchaba su risa. La había escuchado muchas veces por televisión. Al día siguiente, muy apenas, me presenté a trabajar para entrar al Mcdonalds. Fue igual que el día anterior.
56:20 Sentí su fiera mirada. Llegué a pensar que aquella figura sabía que nosotros no estuvimos de acuerdo en que llegara. Por eso quería asustarnos, porque para mi asombro, cuatro de mis compañeros también habían sufrido de pesadillas con ese payaso y una muchacha ya no regresó. Por su mamá se supo que algo la había asustado cuando salió del trabajo. Solamente completé esa semana y me salí de trabajar del McDonald's porque no se me quitaba el rechazo de que le tenía esa figura. Era un martirio. Entrar y salir del McDonald's y pasar a su lado los siguientes días fueron inquietantes. Me sentí acosada por ese siniestro payaso. El último día que estuve ahí entró una persona disfrazada de payaso que no dejaba de mirarme.
57:21 Yo sentía que era la misma mirada que tenía aquel mono que estaba fuera. Era como si hubiera encarnado cuando por fin se fue. Sentí una gran calma cuando se llegó la noche y pasé por última vez frente a él. Me pareció que era solo un mono, un objeto inanimado que nada me podía hacer. Analizando bien esa noche. Creo que ese payaso sabía que no me iba a volver a ver. Tiempo después supe que en aquella sucursal hubo muchas manifestaciones extrañas que hicieron que varios de los excompañeros renunciaran. A aquel gerente también le pasaban cosas extrañas. No sólo ahí, con aquella figura parece que lo siguió a su casa. Fue a tal grado que tuvo que renunciar a la gerencia. Como no tenía buena relación con nadie, ya no se supo nada de él. Tuvieron que pasar varios años para que retiraran todos los payasos de los Mcdonalds.
58:28 Cuando lo supe me dio mucho gusto porque yo no había vuelto a pisar un restaurante de hamburguesas. Pero además, lo hicieron en todo el país o en la mayoría. Esas figuras dejaron a su paso muerte, miedo y sugestión, amigo espectador que nos sintoniza del otro lado de la pantalla. ¿Por favor, cuénteme, qué opina al respecto de estas tenebrosas historias ocurridas en McDonald's? ¿Cree usted que en realidad? Ocurran manifestaciones paranormales, que estos payasos inanimados tengan vida.
59:15 Eso lo dejo a su criterio, me despido, no sin antes desearles dulces pesadillas, buenas noches y hasta la próxima no olvides suscribirte y activar la campanita y en todas las notificaciones. Para no perderte ni una sola historia de terror que subimos cada semana, déjame tu pulgar arriba y tu comentario, y si el video te gusto, no olvides compartirme con todos tus amigos que disfrutan de las historias de terror.
Apple Podcasts
Spotify
Castro
RSS Feed