Oct. 12, 2025

Un incómodo 12-O para Sánchez

Un incómodo 12-O para Sánchez
Un incómodo 12-O para Sánchez
El podcast de Francisco Marhuenda
Un incómodo 12-O para Sánchez

«No creo que Puigdemont se vuelva a dejar engañar por los tahúres monclovitas»

0:08 Un incómodo 12 de octubre para Sánchez. Los abucheos, desgraciadamente, se han convertido en algo habitual cuando aparece Sánchez. Es cierto que no se enteran los españoles que ven el inmenso nodo que RTVE ha organizado en sus programas informativos. Me imagino que la Moncloa debe añorar, ahora que celebran en secreto la muerte de Franco, los tiempos de la transición en que solo existía una televisión y además los periódicos que provenían de la prensa del movimiento. Esto permitía que los españoles, dicho irónicamente, estuvieran muy bien informados Es lo que sucede en los países con los que Sánchez y sus aliados comunistas y antisistema tienen magníficas relaciones como son Cuba, Nicaragua, China y otras grandes democracias populares. La incomodidad no es solo con los ciudadanos que espontáneamente demuestran su malestar por las decisiones que toma y su política de pactos basada en mentiras y engaños. Lo es con todos aquellos que defienden el ordenamiento constitucional. No me gusta que nadie sea abucheado, pero es bueno que reflexione sobre el enfado de mucha gente por haber comprado la presidencia del gobierno con la amnistía o que tenga como aliados a los antiguos dirigentes de la banda terrorista ETA. Hay que recordar que también han sido abucheados los expresidentes del gobierno del PP, aunque entonces la izquierda política y mediática no solo lo aplaudía, sino que algunos lo impulsaban con enorme fervor. Los sanchistas tienen una memoria muy frágil, que olvidan las campañas que sufrieron,

1:38 por ejemplo, Aznar o Rajoy, así como numerosos alcaldes o presidentes de comunidades autónomas. Y no solo el PP, sino también el CD sufrió campañas de acoso impresionantes que no eran simples abucheos. Sánchez se equivoca con la estrategia de polarización que persigue su supervivencia política y como líder de la oposición cuando vuelva a perder las elecciones. La amnistía le permitió ser presidente renunciando a todo lo que había afirmado con esa solemnidad que le caracteriza Llega un congreso de centro-derecha. No creo que Puigdemont se vuelva a dejar engañar por los taúres monclovitas. Me gusta esto último, porque es lo que le decía Guerra a Suárez, que fue un gran presidente y, sobre todo, una persona de una gran calidad humana. Eran otros tiempos y los sanchistas no solo atropellan el español, sino que se dedican a mentir, insultar y descalificar.