Sánchez, el rey del Falcon
«No tiene el respeto institucional y convicción democrática que tenían sus antecesores»
0:08 Sánchez, el rey del Falcon. Las únicas crÃticas que le incomodan se circunscriben a las que afectan a su familia. Es lo que explica la brutal ofensiva que se puso en marcha después de los cinco dÃas de reflexión del hombre profundamente enamorado. Es evidente que hay un antes y un después. A partir de ese momento se organizaron las culacas para destruir a jueces, fiscales, periodistas, empresarios y policÃas. Se emprendió un asalto para controlar los medios de comunicación públicos, aumentaron los recursos destinados a los privados afectos al régimen y se incrementó el gabinete de la Moncloa para tener guionistas que construyeran el relato. El único que no estuvo acertado es en la elección de los equipos jurÃdicos para la defensa de su mujer y su hermano. En cambio, en el resto de las cuestiones no le importa mentir o recibir crÃticas, les resbalan. Es asà de sencillo. Otro aspecto muy interesante de su personalidad, además de la falta de empatÃa, como señala uno de sus aliados más importantes en el partido, es que ejerce el poder con seguridad e implacabilidad. No tiene el respeto institucional y convicción democrática que han tenido sus antecesores. En este terreno no tiene ningún complejo. Al igual que harÃa un condotiero, el único objetivo es tomar el poder para luego ejercerlo sin miramientos y escrúpulos. Una premisa importante es rodearse de aventureros que lo sigan ciegamente, aunque a todos los une el botÃn a conseguir. Sánchez es feliz en la Moncloa y los únicos nubarrones son los procesos judiciales de su hermano y su mujer. El resto son meros peones que se van sacrificando sin ningún problema. Lo hemos visto con el exfiscal general,
1:39 las fracasadas Pilar AlegrÃa y MarÃa Jesús Montero, la recua de corruptos como Ãbalos Santos, Cerdán, Coldo. Es algo propio de cómo se fojó su carácter y las traiciones que sufrió. Ese desparpajo a la hora de utilizar los bienes públicos lo vemos en el uso abusivo del Falcon, que es una especie de servicio de taxis privados del presidente del gobierno. El otro dÃa querÃa ir con su mujer al Primavera Sound de Barcelona y no cogió el AVE, algo que entiendo teniendo al inútil de Ãscar Puente al frente del ministerio o un avión parando sobre su bolsillo. Lo más cómodo era el Falcon.
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