Dec. 27, 2025

El principio del fin del sanchismo

El principio del fin del sanchismo
El principio del fin del sanchismo
El podcast de Francisco Marhuenda
El principio del fin del sanchismo

Aestas alturas resulta evidente que https://www.larazon.es/elecciones/psoe-sanchez-entra-disolucion_20251227694fcc7daf09df501094ea7a.html, aunque lo alargue hasta 2027. Es un ciclo normal, porque es lo que les sucedió a los anteriores presidentes del...

Aestas alturas resulta evidente que el tiempo de Sánchez se ha acabado, aunque lo alargue hasta 2027. Es un ciclo normal, porque es lo que les sucedió a los anteriores presidentes del Gobierno. Hay un momento en que todo comienza a ir mal y la sociedad espera un cambio. La debacle en Extremadura es la constatación de esta realidad y todo indica que las siguientes convocatorias serán nuevos fracasos del sanchismo. Otra muestra de ello es el nerviosismo que impera entre sus huestes, incluido un conocido patán que utiliza el insulto como único argumento. Desde pequeño mis padres me enseñaron que nunca hay que pelearse o insultar, porque te denigras haciéndolo.

0:08 El principio del fin del sanchismo. A estas alturas resulta evidente que el tiempo de Sánchez se ha acabado, aunque lo alargue hasta 2027. Es un ciclo normal porque es lo que le sucedió a los anteriores presidentes del gobierno. Hay un momento en que todo comienza a ir mal y la sociedad espera un cambio. La debacle en Extremadura es la constatación de esta realidad y todo indica que las siguientes convocatorias serán nuevos fracasos del sanchismo. Otra muestra de ello es el nerviosismo que impera entre sus huestes, incluido un conocido patán que utiliza el insulto como único argumento. Desde pequeño, mis padres me enseñaron que nunca hay que pelearse o insultar porque te denigras haciéndolo. Es algo propio de gente grosera y vulgar. Las personas educadas utilizan la palabra.

0:51 Uno de los problemas que ha tenido Sánchez es que se ha rodeado de mercenarios, desleales y arribistas que le han aconsejado muy mal. No me refiero al equipo que tiene actualmente la Moncloa, ya que fue un acierto que los eligiera, aunque no estén a tiempo de revertir la situación. Lo más importante para cualquier gestor es rodearse de un buen equipo y huir de los pelotas. Es muy malo cuando pierdes tu nombre o tu apellido porque te llamen por tu cargo. Lo comprobé el tiempo que estuve en política, por eso nunca he querido, como era tradicional, que me llamaran director. En cierta ocasión había quedado para ver a Rajoy, recién nombrado presidente, y la persona que me recibió me dijo, supongo que le llamarás presidente o jefe. Un poco más y me pongo a reír. Le llamaré Mariano como siempre, salvo cuando sea en una conferencia en La Razón, ya que si lo tengo que llamar presidente o jefe, simplemente prefiero no relacionarme con él. Todos los presidentes han sufrido personas aduladoras y serviles que buscaban ganarse su favor mediante la sumisión y las alabanzas exageradas. Por lo que me dicen de algunos ministros, resulta bochornoso cómo se dirigen a él.

1:50 Una cosa es ser leal y otra muy distinta es ese servilismo que debería provocar un cese inmediato. Este tipo de personas no le han hecho ningún favor. En las crisis hay que tener templanza y escuchar a aquellos que no quieres oír. Una parte muy importante de los errores que se han cometido reside precisamente en la ausencia de autocrítica. La corrupción ha llegado de la mano de personas que eran auténtico lumpen, ya que solo pensaban en cómo llenarse los bolsillos o pagarse una vida sórdida como puteros. La gran pregunta es cómo no se dio cuenta de que se había rodeado de personas de baja estofa. Al final, ese conjunto de miserables le ha acabado salpicando. Con respecto a los problemas judiciales que afectan a su familia, nadie le ha aconsejado con algo de sentido común. El camino fácil ha sido culpar a los jueces y los fiscales.

2:33 Han decidido que todo es una conspiración porque no se acepta que sea el presidente del gobierno. Es un disparate de dimensiones monumentales que es promovido, defendido por aquellos que quieren hacer méritos ante él o desconocen el mundo judicial. Ni los tribunales ni los medios de comunicación donde Sánchez tiene un enorme apoyo quieren echarle. Es todo más sencillo. Hay una serie de irregularidades que no quieren reconocer y que han provocado demandas judiciales y las consiguientes instrucciones. En lugar de plantearse que algo han hecho mal, fuera o no con buena intención, han preferido iniciar una peligrosa deslegitimación del poder judicial como si todo fuera la consecuencia de una tenebrosa conspiración propia de una serie o película cutre. Ni siquiera han buscado buenos abogados que fueran capaces de actuar con rigor y eficacia. En infinidad de ocasiones me he encontrado con personas incursas en procedimientos que proclamaban su inocencia y siempre les he contestado que se buscaran un buen abogado. Es lo mejor. El gobierno socialista comunista tiene derecho a aplicar su programa, pero necesita unos votos que no tiene. El resultado de las urnas no le dio a Feijó la posibilidad de formar un gobierno, mientras que Sánchez prefirió ser el doctor Frankenstein, creándolo en las Cortes Generales, que son de centro-derecha. Era muy arriesgado asumir la presidencia del gobierno comprando los votos de una formación independentista de derechas, ya que la agenda socialista comunista era imposible que la llevara a buen término. Los portavoces gubernamentales, como sucedió este sábado con Montse Mínguez, insisten en que se han aprobado 52 leyes con la izquierda y los independentistas. En algunas ha participado incluso el PP. Pero la realidad es que no forman parte de la ingeniería social que quiere impulsar un

4:05 socialismo radical que ha abandonado la socialdemocracia. Es el gobierno más extremista de la Unión Europea y es lógico que no pueda contar con el apoyo de Junts y el PNV para desarrollar esa agenda. En este terreno, el problema de Sánchez, que cuando le conocí era socialista liberal, son sus socios y aliados. A esto se une que todos ven que es un final de etapa y quieren sacar provecho de este año y medio que falta para las elecciones generales. El argumento de que llega a la ultraderecha no funciona, como se ha visto en Extremadura. No digo que el resultado haya sido óptimo para el PP, pero la realidad es que el 60% de los extremeños ha votado al centro-derecha. Por más que insistan en ese disparatado golpe judicial y que España va bien gracias a un endeudamiento brutal y que hagan de estar contentos los pensionistas, los trabajadores y los estudiantes, no parece que su voto acompañe al sanchismo. Hay un claro malestar con el gobierno y el PSOE que está conduciendo a un declive que parece irreversible. Y no es suficiente ni crear un relato artificioso ni descalificar a los mensajeros con insultos.