EL CARTEL PARANORMAL DE LA MEGA 2025 SEPTIEMBRE 08 PARTE 03
0:17 Ahora, ahora, ahora, ahora, damos paso al misterio, al terror. Las historias de nuestros oyentes. Este, este, este, es el Cartel Paranormal. Muy buenas noches, amigos del cartel de la miga, del cartel de lo paranormal.
1:14 Mi nombre es Luis Suescún y quiero contarles un relato que sucedió hace muchos siglos. en lo que se llamaba el Nuevo Reino de Granada, en el Valle del Cauca, donde habÃa tanta esclavitud indÃgena, que eran de los calimas, que eran los indÃgenas que habitaban esas tierras, ustedes saben, y que los conquistadores, les cuento, decÃan que ellos eran unos salvajes canÃbales, que comÃan carne porque los calimas solÃan devorar el corazón de los españoles que nos invadieron. El caso es que en pleno Valle del Cauca vivÃa un conquistador muy particular. Se llamaba Don Antonio de Sumarraga. El tipo era cruel hasta la monstruosidad. Y no solo eso, era un obsesivo con la Biblia y con el Evangelio.
2:16 Se creÃa un MesÃas. Entonces, don Antonio, cada noche el tipo entraba Biblia en mano y látigo en la otra, al establo, donde tenÃa unos 200 esclavos. Los esclavos que, obvio, la corona, la corona española, le habÃa dado en dotación. Y el tipo, don Antonio, se ponÃa a leerles la Biblia. ImagÃnense ustedes, un establo gigantesco, techo de palma, lleno de goteras. Y con 200 indÃgenas sentados en la tierra y el estiércol, mirando con cara de no entiendo a este tipo. Porque don Antonio se ponÃa a leerles la Biblia. El tipo les hablaba de Adán, de Eva. de la serpiente, de la manzana, del pecado, del paraÃso perdido, del diluvio, de la resurrección de Cristo, sobre todo de la resurrección de los muertos, porque era su manera de evangelizar, de salvar almas.
3:14 Ãl les decÃa que Jesucristo habÃa muerto y habÃa sido crucificado para resucitar y salvarnos del pecado original. Y les decÃa de que ellos eran unos miserables pecadores. Obvio, si alguno protestaba a estos indÃgenas o no entendÃa el evangelio, dijo, recibÃa un latigazo o un golpe de vara, porque como dicen las abuelitas, la letra con sangre entra, ¿no? Que era asà que se estudiaba. Pero don Antonio, don Antonio no solamente hacÃa eso, el tipo lo ponÃa en práctica. En sus tierras que eran enormes, ustedes que conocen el Valle del Cauca, El tipo habÃa levantado un verdadero paraÃso.
4:02 Era un jardÃn gigantesco donde el tipo habÃa plantado los más maravillosos árboles frutales de mango, de guayaba. Bueno, tenÃa hasta riachuelo, helecho, animales domésticos. Es decir, era el paraÃso. Y en el centro habÃa plantado un gigantesco manzano, espectacular, divino, de unas manzanas rojas perfectas que olÃan delicioso. Y el tipo ahà encerraba cada semana a una pareja de indÃgenas. como si fueran a Danieva, bueno, y les decÃa, ustedes pueden comer todas las frutas que quieran, pero ni se les ocurra tocar una manzana del árbol prohibido. Con ese no, ese es mÃo. Pues no se sabe si le entendÃan o no, pero el caso es que cada semana, fijo, fijo, cuando don Antonio entraba a su jardÃn, a su paraÃso personal, fijo, ahà encontraba a la pareja de indÃgenas tirados al lado del árbol. Muertos, con los ojos vidriosos, la boca hecha espuma y con las tripas afuera envenenados. Obvio, las manzanas están regadas y cundidas de veneno porque era una prueba para saber si habÃan o no entendido el evangelio. Don Antonio en una carretilla montaba los cadáveres y luego los arrojaba a una fosa común que tenÃa al lado del paraÃso,
5:35 detrás de una enorme cerca de árboles, de eugenias. Don Antonio, obvio, el tipo se sentÃa un dios en la tierra, se sentÃa el mesÃas absoluto. Y el tipo asà duró años enteros haciendo su experimento de saber si entendÃan o no el evangelio. Pero los indÃgenas nunca entendieron eso de que podÃan comer todas las frutas menos la del manzano, la del árbol prohibido. Hasta que cierta noche, muy oscura, una noche de esas oscuras del Valle del Cauca, de 1600 algo, don Antonio entró a su paraÃso. Y era tan oscura la noche que el tipo llevaba una antorcha, porque el tipo entraba de noche para regar de veneno las manzanas.
6:23 Eso era algo que solamente hacÃa él, era algo que solamente hacÃa él, embadurnar con la brochita las manzanas de veneno. Entonces imagÃnense esa noche del Valle del Cauca con dÃa de grillos, el olor a guayaba, cuando don Antonio de repente escuchó unos gemidos horribles, unos gemidos que provenÃan más allá de la cerca de árboles, unos gemidos que provenÃan de la fosa común. Eso era como que el acero pareciera contener la respiración y el tipo se fue caminando hacia allá, querÃa saber desde dónde venÃan los gemidos. Y cuando llegó allá, al comienzo solamente vio unas sombras alargadas, como unos movimientos en el follaje que recubrÃa la fosa.
7:15 Pero luego, luego el tipo distinguió unas manos huesudas, luego unos rostros pálidos, gusaneados, de ojos vidriosos que inclusive parpadearon con la luz de la antorcha. Porque eran centenares de hombres, de mujeres, de hombres. De todos los indÃgenas asesinados y envenenados, todos estaban de pie sobre el lodo. Eran cadáveres coronados por las moscas, tripas afuera, tambaleantes bajo la luz de la luna llena. Esa era la prometida resurrección de los muertos. De la que él tanto hablaba, pero es que una cosa es hablar y otra era ver a esos muertos resucitados por el Evangelio. Don Antonio, don Antonio sintió como el frÃo del miedo le anudaba la garganta y retrocedió un paso, retrocedió. Pero nada, los muertos avanzaron hacia él con hambre, con furia. Y a la mañana siguiente, cuando el sol despuntó, el sol, la luz, iluminó el cuerpo de don Antonio de Sumárraga, el conquistador, el evangelizador, muerto, crucificado, de brazos abiertos entre las ramas del manzano. Porque al menos sus fieles, los indÃgenas, sà habÃan aprendido una lección del Evangelio. A Dios hay que crucificarlo para salvarse del pecado original. Espero les haya gustado este cuento. Mi nombre
8:49 es Luis Suescún. Pueden encontrarme en redes sociales como suescún.blog, en Instagram y en TikTok, donde encuentran muchos más cuentos. Un abrazo y sigan disfrutando del cartel de la mega. Se siente bien! ¡Halloween! El cartel paranormal El cartel paranormal De La Mega Bienvenidos al Cartel Paranormal de la Mega. Una noche más.
9:53 AbrÃamos con un cuento de terror del gran escritor colombiano Luis Suezcún, que por estos dÃas ha estado el hombre de Feria del Libro en Feria del Libro. Un abrazo para él y un abrazo para todos nuestros oyentes, amantes del Cartel de la Mega y del Cartel Paranormal de la Mega. Muy buenas noches para todos. En la producción está el Pulpo Pol, Andy Sarmiento y yo soy Dani Tres Palacios del Tripas, dispuesto a oÃr esta noche historias de terror y también traer un invitado ahorita en unos minuticos que nos va a hablar de temas de conspiración relacionadas con el cine. Era un tema interesante. Pero vamos a arrancar la noche disfrutando de las historias de miedo. Esas historias que ustedes comparten de brujas, de duendes, de vampiros, de extraterrestres. Historias que a lo mejor para ustedes son difÃciles de creer. Que nos cuestionamos el por qué sucede esto, ¿no?¿ Por qué a esa persona le pasó eso?¿ Por qué a mà no me pasa? porque¿ qué hay que hacer para que nos pase? Y el universo del misterio y lo paranormal no tiene una explicación ni tiene un manual.
10:59 La verdad no sabemos cómo hacer para que un fantasma se aparezca, no sabemos realmente qué es un fantasma, no sabemos si lo que estamos viendo, si es lo que creemos que estamos viendo. Lo fascinante de esto es que cada quien saca su conclusión y su propia verdad, ¿no? Cada quien. En esto cada quien tiene su propia verdad a raÃz de su experiencia. Usted puede creer en lo que quiera. Y usted aquà en este espacio comparte su experiencia. Nos cuenta qué fue eso que vio. Cómo era esa situación. Dónde se encontraba usted. Qué hora era. Muy bien. Bueno.
11:45 Saludos a todos ustedes. Buenas noches y bienvenidos. Vamos a traer las historias de miedo. A los de TikTok, buenas noches. Mis amigos de YouTube, buenas noches. Estamos transmitiendo a través de los canales de La Mega. A todos los que hacen parte del cartel paranormal, de verdad, muy, muy, muy amables. Aquà estamos. Y ya empiezan a llegar solicitados de ustedes, los que quieren participar a través de TikTok. Pero también, obviamente, les ofrezco una lÃnea telefónica. Por si alguno dice, no, Tripas, yo no uso redes, hermano. O yo no sé usar esa vaina. A mà déjeme llamar normalito por mi teléfono. Que mucha gente sigue usando teléfono,¿ por qué no? Por eso el cartel mantiene su lÃnea telefónica 601-288-4218. 601-288-4218 para que llame vÃa telefónica. Y si no, me envÃa solicitud en TikTok o simplemente me escribe en el chat que quiere contar una historia. Y de una, vamos a ir turnando a las personas que quieren contar, como en este momento Ale, que quiere hablar con nosotros. Ale buenas noches. Hola, buenas noches Cómo está usted? Muy bien.
12:55 Espere que yo oigo un eco, Andy. OÃmos un eco. Un eco. Espérese, a ver. Hola, hola, hola, hola. Uy, no, oigo unos ecos por todo No yo oigo a Ale bien. Ahà ya está bien. Ya no escucho. SÃ, ya, perfecto.¿ Ale me oye? No, Ale no me oye. Espérese a ver el mÃo. ¿Hola, Ale? Hola Ahora sà me oye perfecto? SÃ, claro que sÃ. Muy bien, ahora sà ya todo TikTok.¿ Nos oye todo bien?¿ Todos estamos en orden? ¿Listo?¿ Ahora sà ya? Era Paul que estaba sentado encima de la cinta delante, discúlpenos. Es que Paul y Andea se ponen a ahogar parques en la producción y se embola todo acá. Pero bueno, ya estamos... Ok, ya se oye perfecto. Listo, ahora sÃ. Ahora sÃ, Ale, por favor, bienvenida al Cartel Paranormal y escuchamos su historia.
13:49 Hola, buenas noches. Pues yo te tengo una historia sobre la medalla de San Benito. Cuando yo estaba embarazada, cuando ya tenÃa como unos siete meses, como era como ese tiempo, pues yo siempre me quejaba de que... A ver, aquà están en la producción corrigiéndolo. Hay una fallita técnica ahÃ.
14:31 A ver, ahÃ... Ustedes me oyen, me oyen bien en TikTok, pero... Ale, hábleme. No, Ale tiene un eco. Es algo...¿ Y si me voy acá por el instant? A ver, hola.¿ Ale me oye? Hola, hola, Ale. Hola, Ale. No, qué horrible. Miren, nos vemos, pero con eco. Eco. No, te digo, yo estoy aquà fuera de mi casa. No, no, Ale está bien, tranquila. O sea, no tengo nada prendido ni nada. O sea, no soy yo Espere, yo pongo mi micrófono y Andy, cierre. Cierre la cámara Ya lo sé. Pero yo estoy aquÃ. Corre, corre Pero yo estoy aquÃ. Corre, corre. No, no, no, no, no. Hola, hola. AhÃ,
16:29 espera un momento antes de hacer cualquier cosa. Ahà como oyen en TikTok. Y Ale,¿ me puede hablar y me dicen si la oyen? Claro que sÃ. Yo te sigo contando. Bueno, al menos no sé si a mà me escuchan o no. Con mi micrófono abierto.¿ El de allá también está abierto? Si me quieres bajar y me vuelves a subir. No, no, no, tranquila. Creo que ya está todo ok. SÃ, no, no vamos por Insta, sino vamos por el plug otra vez y ya se arregló. Ah, ok. Las cosas raras del mundo. Estoy por el plug, pero con ambos micrófonos abiertos. Ah, el suyo está cerrado, el de la mega. Y el mÃo está abierto. Listo, ahà se oye bien en TikTok. Ale, me oye bien. Bueno, perfecto, sÃ. Y al aire se oye bien. Listo, no, perfecto, estamos ok, listo, Ale, gracias al pulpo, Andy. Listo, ahora sà ya estamos ok. SÃ, te cuento de que yo tenÃa como unos siete meses de embarazo y entonces yo vivÃa en un departamento y en ese departamento de repente yo volteaba hacia las esquinas cuando yo cocinaba. Y me fijaba como en un pasillito que habÃa en ese lugar y de repente yo veÃa como que se asomaba alguna sombra. Y yo decÃa, ellos me quieren espantar porque a veces estaba mi hermano o estaban otras personas ahà conmigo. Y yo pensaba que eran como que me estaban espantando, ¿no? Y entonces un dÃa se me... en ese departamento y de repente estaba frente yo a la puerta y me senté pues como no
18:01 me podÃa como alcanzar, cuando uno está embarazado uno no puede alcanzarse bien los zapatos y me lo estaba yo amarrando. Nada más de repente se abrió la puerta y alguien que estaba ahà conmigo le dijo, ah,¿ la quieres ver? Pues adelante, entra. Al momento de que le dan permiso, pues ya no me dejó en paz esa cosa. Ya en la noche, mi tÃa me habÃa mandado una medalla de San Benito, perdón, era la de San Benito. Y entonces me dijo, te la pones debajo de la lengua si lo que quieres es hablar con el muerto, porque en México la usan, pero la usan como para hablar con los muertos cuando les quieren dar el dinero o que hay tesoros enterrados. Entonces me dijo, mi tÃa, te la pones debajo de la lengua y tú puedes hablar con cualquier espÃritu. Le dije, está bien. Pero yo no lo hice, sino que lo dejé abajo de mi almohada, pero como por protección. Entonces ya en la noche, pues ya en la noche a cuando todos se habÃan ido porque todos trabajaban de noche, yo me quedé sola en ese lugar. Y asà dije, no, pues ahora voy a cerrar todo y voy a que todo se quede cerrado y yo aquà con la luz prendida como para que si habÃa algo, pues yo lo viera. Entonces ya era eso como eso de las 11 de la noche y de repente yo siento que alguien viene por ese pasillo y
19:31 mi puerta estaba cerrada, pero estaba laqueada por fuera. O sea, nadie la podÃa abrir si no tenÃa llave. entonces yo empecé a escuchar cuando alguien venÃa caminando y de repente veo que me abren la puerta y vi a una persona con unos jeans y una camisa blanca, o sea los jeans azul y la camisa blanca, pero nunca le vi el rostro, en eso yo como que yo al momento de escucharlo, porque como te digo yo tengo percepción, yo intento abrir los ojos pero esa cosa me paraliza y nada más me quedé asà como con los ojos medio entreabiertos, Y entonces él me empezó a hablar como telepáticamente y me dijo,¿ por qué rezaste? Y le dije, pues no, yo no recé. Dijo, sÃ,¿ no ves que si tú rezas yo no me puedo acercar a ti?
20:15 En eso, pues yo me quedé asà como que dije, esto, lo que yo estoy haciendo no está bien, ni nada. Y entonces ya cuando yo la verdad perdà la noción del tiempo. Y ya cuando yo como que tomé reacción de lo que estaba sucediendo, ya eran como las 5 de la mañana cuando ellos ya regresaban del trabajo y dijeron que habÃan visto a alguien parado asà en la ventana y que se veÃa la sombra porque te digo, yo me quedé con la luz prendida. Entonces, para eso ellos llegan, pero se meten corriendo al departamento porque pensaron que alguien habÃa entrado. Y ya cuando me vieron, pues me vieron ahà como tirada y toda en la cama y me vieron asà como bien desubicada de lo que me estaba sucediendo.
21:05 Pero esas cosas en verdad son, a veces te agarran tanto que parecen personas reales. Y esas medallas, pues la gente piensa que son como cosas de protección o cosas que para que no te hagan el mal de ojo, cuando en realidad traen mucho más poder del que mucha gente puede imaginar. Muy bien, pues miren, ahà está la historia de Ale DÃaz, bien interesante lo que ella nos relata hasta ahora. Y pues bueno, quiero darle las gracias a ella por haber compartido su historia en esta noche. Abrazo grande a los que se encuentran con el cartel paranormal de La Mega hasta ahora. TenÃamos ahorita una fallita técnica, pero ya se ha corregido. Gracias a ustedes por su paciencia. Espero se esté oyendo bien en YouTube, en TikTok, en las diferentes plataformas.
22:01 Aquà vamos. Si alguien está oyendo mal, reinicie su transmisión o su live porque ya se oye bien, ya todo está bien. Si usted lo está viendo mal, regular, se le oye mal, se sale y vuelve e ingresa. Listo, aquà vamos en esta noche avanzando, avanzando. EnvÃeme la solicitud y si no, en el chat también puedes escribir. Señorita Sara, buenas noches.
22:41 Buenas noches,¿ cómo estás? Bien, muchas gracias. Bienvenida y la escuchamos. Bueno, espero que todos tengan una feliz noche. Quiero compartirles mi historia. Mi historia comenzó desde que yo estaba muy pequeñita con mis hermanos. Yo tenÃa aproximadamente... La chica habÃa nacido yo. Yo tenÃa aproximadamente unos siete años y nosotros dormÃamos junticos en el mismo cuarto. De un tiempo para ahÃ, cuando empezó todo, mi familia empezó con un problema espiritual. Algo que lo denominamos ahora, ya que pasó todo, como brujerÃa. Sara, permÃtame un segundo, que dicen que no la escuchan, por favor.
23:27 PermÃtame un segundo, que ya voy a mandar a arreglar este daño. Ya vamos a cuadrar aquà la vuelta porque no la hemos logrado. Ya estamos ahà cuadrando. Y le sale su botón de reemplazar. Dele ahÃ, dele ahÃ. Dele ahÃ, dele... SÃ, dele ahà finalizar. Espere un segundito. Listo, ya se engancha con el teléfono. Vigilan... Ténganme paciencia, ya vamos a arreglar la transmisión para ustedes. Voy a poner un cuento y ya ahorita arreglamos. Voy a transmitir ahÃ. Ya vamos a regresar porque nos payaseamos hoy. A ver, listo. Ya estamos de regreso. Qué pena con la audiencia. Estamos hablando acá una cosa de las redes sociales.
24:30 En los rincones más oscuros de Springwood, un hombre caminaba entre las sombras, invisible para la mayorÃa pero temido por quienes conocÃan su nombre. Su nombre era Freddy, y su historia era más aterradora que cualquier pesadilla. Freddie nació en circunstancias horribles. Su madre, Ada, una monja que trabajaba en el manicomio de Westing Hills, quedó atrapada durante las fiestas navideñas en el pabellón de los reclusos más peligrosos. Durante dÃas fue vÃctima de abusos inimaginables por parte de los internos. De aquella pesadilla nació Freddie, el hijo de 100 manÃacos. Desde niño, Freddy mostró señales de algo oscuro en su interior. Adoptado por un alcohólico abusivo, aprendió que el dolor y el miedo eran las únicas constantes en la vida. Pero, en lugar de doblegarse, abrazó su sufrimiento. Mató a su padrastro con una sonrisa en el rostro, descubriendo que el poder sobre la vida y la muerte le daban un placer inexplicable.
25:41 Ya adulto, Freddy encontró su vocación en el asesinato. Trabajaba como conserje en una escuela primaria, donde acechaba a los niños con una calma aterradora. Poco a poco, fue secuestrando y asesinando a varios de ellos en un lugar oculto, una caldera abandonada en una fábrica de la ciudad. Su arma favorita era un guante hecho por él mismo con cuchillas afiladas en los dedos con el que desgarraba la carne de sus vÃctimas como si fueran muñecos de trapo. Springwood vivió el terror por meses hasta que finalmente la policÃa atrapó a Freddy. Sin embargo, por un error técnico en el juicio quedó libre. Los padres de los niños asesinados decidieron hacer justicia por su cuenta. Una noche, armados con gasolina y antorchas, encerraron a Freddy en su fábrica y le prendieron fuego. Mientras las llamas devoraban su cuerpo, Freddy lanzó un grito que resonó en toda la ciudad.
26:47 Pero lo que nadie sabÃa era que, en sus últimos momentos, algo sobrenatural ocurrió. En el umbral de la muerte, Freddy fue visitado por tres demonios del sueño. Le ofrecieron la inmortalidad a cambio de servirles, de traer el terror a los sueños de los vivos. Freddy aceptó sin dudarlo. Asà nació la leyenda de Freddy que todos temen. Un ente que no podÃa morir, que acechaba a sus vÃctimas cuando eran más vulnerables en sus sueños. Con su guante de cuchillas y su risa macabra, se convirtió en la peor pesadilla de Elm Street. Desde entonces, si alguna vez sientes que no puedes despertar de un mal sueño, si escuchas el eco de unas cuchillas arrastrándose por el metal, recuerda, Freddy está esperando y en su mundo nadie puede salvarte.
27:52 Soy el DJ Polurrego, arroba paulurrego en todas mis redes sociales. Escuchas el cartel paranormal de la mega. Halloween De la Mega.
28:48 Aquà estamos en el cartel paranormal. Los chukis están saboteando hoy la transmisión del cartel paranormal. Eso a veces sucede. Voy a retomar a la señorita que habÃa dado la palabra, que volvió a enviar la invitación. Vamos a ver ahora si nos oÃmos y todo con Sara. Sara hola. Hola,¿ cómo estás? Bien,¿ cómo me oye ahÃ? Eh... Pero se oyó un eco tenaz. Ah sÃ, tengo.¿ Usted se oye mi eco? SÃ, sÃ, sÃ. Andy, reÃcese. Miren el eco que hay Hola, hola, hola, hola. Hola Hola hola, tenemos un eco. Parecemos animadores de... Y eso está muy...
29:42 Mi micrófono está cerrado. Está cerrado. Mira y sale cerrado. Mi micrófono está cerrado. SÃ, pero sigue el eco. Pulpo, cierra el micrófono. Cierra el micrófono. Cierra el micrófono. Ya, ya, ya. Cierra el micrófono. Cierra el micrófono. Ciérrelo ciérrelo Ayúdenle. Va a ser eso. Ciérrele el micrófono. Hola hola, hola. Ciérrele el micrófono. Hola. Hola. le vamos a la producción de este programa dos chonetos mirelo miren este está tratando de arreglar una transmisión ahà hola, ya, ya lo pude cerrar ya era eso, vieron que era cerrar ese y yo el mÃo abierto, listo ya ya lo lograron maestrÃa en producción de radio jajaja Ay, qué chicharrón hoy, pero bueno, ya se lo duró. No, no, no, no, muy bien.
30:57 Iba a meter otras en sus barriles. Allá van. Muy bien, ahora sà ya corregimos otra fallita. Qué chicharrón. Sara, algo va a pasar con su historia porque, mire, nos ha tenido aquÃ, mejor dicho, todo fallando. Eso es algo que va a pasar durante su historia. Ahora sÃ, Sara, bienvenida. Qué pena con usted y cuénteme su historia, es tan amable. Tranquilos, hola. Bueno, inicio otra vez para que me puedan entender. Gracias. Mi historia empezó cuando yo estaba muy pequeña con mis hermanos. Mi familia tuvo una temporada que empezó a ser muy atacada por brujerÃa, pero realmente nunca supimos de quién no las estaba practicando. Mi abuela decÃa que era la mujer por la que mi papito la dejó a ella.
31:45 Ok. Y ahà también tenÃamos una vecina que era bastante metidita, le gustaba estar mucho en mi casa, siempre buscaba una excusa para ir, entonces como que lo tomábamos por uno de esos dos lados. El caso es que en ese lapso de tiempo en el que pasó eso, la casa empezó a caer en una escasez horrible, o sea, literal, la comida, la salud, todos éramos enfermos, no habÃa... como buena estabilidad, todos éramos agarrados con todos, peleando, literal el ambiente en la casa era muy, muy pesado. En ese mismo tiempo entonces empezamos a sentir cosas, empezamos a sentir pasos que en las ventanas de las habitaciones tenÃan como su vidrio y nos tocaban asà como con unas uñas, pero nosotros no le prestábamos mucha atención a eso porque nos han enseñado, también somos cristianos y nos han enseñado como a orar mucho, a dejarle mucho a Dios y a no darle mucha fuerza. Pero todo empezó a empeorar cuando entre nosotros más nos metÃamos con Dios, eso más se manifestaba y empezamos a ver a la sombra negra de la que muchas veces ustedes han hablado en varios capÃtulos.
33:07 Yo pensaba que yo solamente era la que lo veÃa, pero una vez mi hermano también me dijo, vos estás viendo eso que hay ahà en la puerta El hombre, el sombrero negro? SÃ. Ok. Mi hermano me dijo,¿ vos estás viendo eso que hay ahà en la puerta? Y yo le dije, yo sÃ,¿ quién será ese señor? Nosotros pensábamos que de pronto era mi padrastro, que le gustaba mucho asustarnos a veces, pero no. O sea, porque nosotros prendÃamos la luz o nos parábamos y ya por ahà no habÃa nadie. Pero todas las noches se nos paraba ahà al frente de la cama, de la puerta, disculpen, a mirarnos, como a intimidarnos. Hasta que pasó un tiempo, mi mamá se casó con mi padrastro y después de que ella se casó, ella empezó a tener manifestaciones demonÃacas. Ella empezaba a decir que ella veÃa esa sombra y que de momento esa sombra se le convertÃa en su papá que ya está muerto y le decÃa que se fuera con ella. Mi mamá cayó en una depresión horrible y la llevaron a un culto, a un encuentro, de esos que hacen en la religión cristiana, un encuentro de parejas en el que, bueno, empezaron a orar por ella y ella tuvo la primera liberación que se le dice. Entonces, en medio de la liberación, el demonio decÃa que se llamaba Changó. y que lo habÃan enviado y que él no se iba a quedar tranquilo hasta que él destruyera la familia de nosotros. El tiempo pasó,
34:40 digamos que en la casa era todo asà como en un desnivel, una temporada buena, una temporada mala, una temporada de muchas peleas, mi mamá volvió a caer en depresión y eso era horrible. En las últimas manifestaciones que ella tuvo, Yayo estaba grande, Yayo tenÃa como 14 años, esa fue muy fuerte porque ella empezó a caer asà en la misma depresión, no dormÃa, no comÃa, no era como ella. Y cierto dÃa llegué yo del colegio y le empecé a hablar y ella me agredió y me empezó a perseguir a mà con mi hermano menor con un cuchillo en la mano y decÃa que nos iba a matar, que nos iba a matar, o sea, era una cosa súper loca.
35:22 Volvimos a buscar ayuda porque también asà mismo se habÃa como enfriado mucho eso, el tema de la religión entre nosotros. Mi mamá se apartó, yo empecé a coger como también otros intereses. Y en ese tiempo en el que yo me aparté de la religión, ya fui yo la que tuve el quebranto. Yo empecé como, asà mismo, como mi mamá con depresión, me intenté suicidar. Desvivirse por favor. Desvivirse, sÃ, perdón. Me intenté desvivir. Y después de que yo salà del hospital de ese tiempo en el que pasó eso, el pastor me visitó, empezó a orar por mà y ya yo fui la que tuvo una manifestación horrible.
36:10 Y se manifestó el mismo demonio y le decÃa lo mismo al pastor. realmente yo no tenÃa como o sea yo no sentÃa yo no tenÃa conciencia de lo que hablaba pero obviamente como que si yo me sentÃa como encerrada en una cajita como si no me dejaran salir de un cuarto oscurito asà y mi cuerpo se moviera y hablar involuntariamente no te voy a decir que pronto hay cambiaba las voces y asà como muchas veces son los exorcismos Pero sà fue una manifestación de mucha fuerza, de muchas cosas que hablaba ese ente a través de mà y que hasta el sol de hoy nos sigue atormentando.
36:52 Y es asà mismo, o sea, es como por temporadas, va y vuelve, va y vuelve. Y realmente siento que la energÃa principalmente de todo eso la recibió es mi abuela, porque ella nunca ha conseguido como salir de, digamos, a ver cómo llamarlo para que no suene muy feo. De una mala situación económica, ya siempre es enferma, ya siempre es de para atrás y de ahà para allá nosotros. Todos como familia nos hemos vuelto muy desunidos e incluso varias personas de mi familia también han sentido esa misma sombra en su casa, mis primitos. Entonces siento que es algo como que nos ataca mucho a todos como familia.
37:35 Y sÃ, mi mamá, mi mamá más que todo es la que lo ve y ella dice que parece como... Un mago, literal, alto, con el sombrero, o sea, literal, es una sombra, pero nunca le hemos podido ver la cara. A mà se me habÃa cruzado, digamos, de una pared a otra, se me paraba en la cabina del baño cuando yo me estaba bañando, ahà lo veÃa parado en la sombra, pero nunca le podÃamos como ver la cara o saber si, pues, era algo diferente. Muy bien, bueno, pues interesante la historia de Sara, le agradezco mucho. Cada quien comparte su historia, su creencia. Entonces, muchas gracias, muchas gracias. Historias paranormales hasta ahora. La lÃnea 601-288-418 si alguien quiere vÃa telefónica. contar algo. 601-288-418 por el TikTok. Me escribe en el chat. Dani, tengo una historia.
38:47 Simplemente manda la solicitud y ya la producción selecciona a alguien de los que han enviado solicitud y ahà los vamos subiendo y oyendo. Visual Cube, buenas noches. Hola, Dani,¿ cómo estás? Bien, señor. Bienvenido al Cartel Paranormal. Escuchamos su historia, por favor. Ah, Dani, no te cuento. Resulta que es que yo vi la pelea que tuviste en estos dÃas con ese brujito Amir. Ah, no, pelea no, era una persona ahà que estaba como quejándose y ya yo disfruté un perro caliente mientras él discutÃa.¿ Y qué pasó con eso? SÃ, sÃ, no, yo te cuento algo. Resulta que yo trabajaba, era community manager del personaje. Ah,¿ usted trabajó con él? SÃ. No,¿ y usted también me va a regañar hoy una hora o no? No, no, no, no. Ah, bueno, porque era para mandar a traer un perro.¿ Cuándo van a regañarme a esa para traer comidita aquà para todos? No, no, no. Bueno,¿ y qué pasó? No te cuento, yo... Yo te he escrito desde hace como unos tres meses a tu cuenta, pero resulta que no me contestaste. Entiendo que obviamente de pronto mantenerme ocupado. SÃ, disculpa.
39:47 Lo que te querÃa contar exactamente es que resulta que el hombre, por no pagarme un dinero por unos contratos que hicimos de labor, yo después de eso, el hombre hizo un video diciendo que yo lo habÃa estafado, yo lo habÃa robado y que yo me dedicaba a... A crear páginas y estafar a nombre de él. SÃ. Entonces después de eso me llegaron muchas personas diciéndome que el señor les cobraba por amarres, ya que el señor dice que no cobra nada amarres, ¿cierto? Ah, ok. SÃ, él dijo acá cuando me estaba regañando que él no cobraba por eso, que él era empresario.
40:29 No, son mentiras. La cuestión es que el señor cobra por consultas y cobra por amarres. Ah, buen dato. Y el señor cobra por todo. Después de eso me enteré que me llamó una persona del Chocó diciéndome que él le debÃa X dinero porque se dedicaba a enterrar los muñecos, a enterrar los muñecos, y que después él iba al lugar, al cementerio X parte... Y lo desenterraba haciéndole saber a las personas que él desenterraba esa cuestión. Ah, ok. ¿Cierto? SÃ. Entonces, bueno, aparte de eso me enteré que amenaza a las personas por no devolverles el dinero de los amarres, de los trabajos, los baños que hace supuestamente el señor son comprados acá en Cali en la llave de la fortuna.
41:26 Ãl dice que él los hace.¿ Sà me entiendes? Ay, Dios mÃo, sÃ. Entonces, sÃ, te querÃa contar eso, que no crean en ese man, ese man es realmente un estafador,¿ sà me entiendes? Que hace todo, digamos, y como lo dijiste, y lo puedo corroborar, tengo pruebas de que las personas, pues, como las estafa, como las amenaza, además de eso, que compra los baños hechos, entierra los muñecos y demás, ¿sÃ? Vea, pues usted, ahà está el denuncio de AGD Visual a través de TikTok de ese personaje, Amir. Pues AGD, ahà está usted que dice que trabajó con él. Bueno, yo no puedo opinar ni decir nada. Es su versión y es su participación en esta noche. Le mando un abrazo grande, AGD Visual. Muchas gracias.
42:16 Mami, muchas gracias a ti, de verdad, por darme el espacio y Dios te bendiga enormemente. Igualmente, hermano. Bueno, ahà está. Ãl subió y querÃa decir eso de un personaje. Bueno, ahà está. Estamos en el cartel paranormal de La Mega, escuchando historias. Vamos a ver quién sigue ahÃ, a quién le sube la producción. Ya voy a ir a la lÃnea telefónica. Subieron a M.¿ Quién será M? Hola, M. Hola. Hola. Bueno, M no quiso hablar, M no quiso hablar. Si mandan solicitudes porque ustedes desean hablar, contar una historia de misterio, de terror, bueno, vamos a ver, aquà subió Camilo.¿ Qué hubo, Cami? Camilo, hola La mega y para usted también. Bienvenido, escuchamos su historia.
43:09 Muchas gracias. Bueno, esta noche quiero comentarles Lo que hace mucho tiempo sucedió en la familia, en el núcleo familiar como tal, ¿cierto? Era el año de 1996. Yo tenÃa más o menos cinco años. La familia y yo éramos de una familia humilde como tal, pero hay algo que no concluÃa, que no tenÃa lógica, y era que nosotros Ãbamos era de para atrás, ¿cierto? La suerte era tan negra, diciéndolo en ese sentido, que llegó un señor de edad, llegó a pedirnos agua. Y nos dijo, bueno familia, quiero comentarles algo a ustedes. Espero que no les moleste. Y este señor cargaba una bolsa con piel de animal, ¿cierto? Entonces, mientras nos iba comentando la situación que nosotros vivÃamos, esa bolsa se llenaba y se llenaba. Pues antes nos la habÃa mostrado, ¿cierto? Como tal, estaba vacÃa. Y eso se llenaba hasta que quedó la bolsa llena y fue de tierra de cementerio. Entonces es algo muy extraño y es
44:42 algo que realmente es paranormal. Muy bien, Camilo. Bueno, ahà está Camilo contando su historia. Muchas gracias, muy amable. Voy a ir aquà a la lÃnea telefónica, la mega buenas noches. SÃ, buenas noches. Buenas noches,¿ con quién hablo? Hablas con Ana Con Nona? Ana. Ana, Ana, buenas noches, bienvenida.¿ Qué pasó, Ana?¿ Cuál es su historia? Bueno pues yo tengo una historia sobre la parálisis del sueño. Bájale el volumen al radio todo, por favor. Vale. Listo, porque si no se oye un eco y se lo oye mal. Una historia de la parálisis del sueño,¿ qué pasó?, Mira, yo tenÃa más o menos 12 años, vivÃa en la casa de mi padre y compartÃamos... en esa casa vivÃan otras personas. Y una noche, pues, me acosté más o menos tardecito, tipo 11, 12 de la noche, jugando parqués. Pues ya me dio sueño y dejamos las fichitas del parqués en el piso, me acosté a dormir... Cuando ya me estaba empezando a quedar dormida, sentà como que, como si hubieran levantado las fichas y sonaban, pero era un sonido, como si no fuera el sonido dentro de la habitación, pero sonaban, eran las fichas.
46:04 Ok, sÃ. Entonces cuando yo me levanté a mirar qué era lo que estaba sonando, o sea, no estaba dormida, inmediatamente sentà un peso sobre mÃ. La ventana que quedaba en mi cuarto era una ventana no de vidrio, sino de esas que son como un acrÃlico Yo no le tenÃa cortina y entraba bastante luz de la calle Cansaba ver sobre mà una sombra y se veÃa como si tuviera las manos en mi cuello. Pero el peso que yo sentÃa era en todo el cuerpo. Yo lo único que podÃa mover eran como los dedos y los ojos.
46:47 Y intentaba rezar o algo y pues no pude. Bueno, cuando esta sombra se levantó de encima mÃo, no sé si fue como pues... Mi papá casi siempre me enseñó a no tenerle miedo a esas cosas, porque en esa casa se escuchaban muchos ruidos. Villar en el segundo piso y se escuchaba después de que él cerraba el villar, se escuchaba. nos escuchaban las bolas, los tacos, y él me decÃa que era energÃa que quedaba ahà como guardada, que no le tuviera miedo a eso. SÃ. Pero pues, sombra total, entonces, cuando ya no sentà el peso, yo vi pasar como si la sombra hubiera salido, o sea, lo que se me subÃa encima hubiera salido y hubiera pasado por frente de mi cuarto, o sea, lo vi por la ventana y se veÃa perfecto la silueta de una persona. Bueno, ahà pasó el tiempo, en esa casa me siguieron asustando, eso ya era casi de todos los dÃas, despierta, dormida, en fin. Siempre sentÃa yo como eso de que no me podÃa mover. Ya después yo me fui a vivir a la casa de mi mamá y esto se vino detrás de mÃ. Yo pensé que yo me iba fuera de mi mamá y eso se iba a quedar en la casa de mi papá y no. Yo tuve un bebé muy joven y aún estando embarazada me seguÃa pasando.
48:20 Entonces ya tenÃa yo más o menos como 17 años. Yo me acostaba con la Biblia en mi mesita de noche Y a veces sentÃa cuando esta presencia, siempre sentà que era como, no sé por qué, pero siempre sentà que era como una presencia masculina. Y a veces yo estaba despierta y sentÃa cuando, o sea, se alcanzaba a sentir como cambiaba el ambiente en mi habitación. Y una noche, sin más ni más, pues yo llevaba ya tiempo con esto, tanto de que yo ya cuando me pasaban y me asustaba, sino que yo me quedaba quieta porque me decÃan que era que eso venÃa como a robarme la energÃa. Entonces yo me quedaba quieta y empezaba a respirar y simplemente esperaba que se me pasara. Y una noche, yo estudiaba en la nocturna, llegué a estudiar, mi mamá y mis hermanos, ellos estaban en la cocina, y mi cuarto quedaba cerca de la cocina, o sea, yo escuchaba lo que ellos estaban hablando. Yo llegué, me acosté, yo dormÃa con mi bebé.
49:27 Cuando yo me acosté, me iba a dar como la vuelta para arrocharme con mi bebé, y sentà de una la presencia. Entonces, intenté voltearme como a mirar para ver qué era, Y en ese momento sentà la presión sobre mÃ. Pero fue algo muy raro porque me fui como por un túnel. Como cuando uno está montando en un columpio que se va hacia atrás y siente ese vacÃo. SÃ. Entonces pues yo no sabÃa porque todas las veces que me habÃa pasado, ya llevaba más de cinco años con esto, nunca habÃa sido asÃ. Yo siempre le peleaba. Y siempre le decÃa, no le tengo miedo, no sé qué. Nunca supe qué era realmente, pero como le digo, solamente una vez vi la silueta. De resto, las otras veces solamente sentÃa como la energÃa y la presión sobre mi cuerpo.
50:21 En esa ocasión, cuando me fui como por entre el túnel, fue como si me hubiera cambiado. Yo lo vi asÃ, como si me hubiera cambiado de dimensión, porque resulté en el patio de mi casa. Y en ese mismo momento yo seguÃa escuchando las voces de mi mamá y mis hermanos que estaban en la cocina, pero yo estaba en el patio de la casa y la cocina se... O sea, la puerta de la cocina daba al patio, pero eso era totalmente oscuro. Pero era una oscuridad como... No como cuando uno sale de la noche afuera, sino era que...
51:01 Todo estaba oscuro, todo. O sea, era como que toda la oscuridad invadÃa, pero se encantaban a ver las paredes. Y vi como a tres metros mÃos un hombre parado. No le vi la cara, no le vi nada. Pero de alguna manera yo sabÃa que eso que yo estaba viendo era lo que llevaba tantos años molestándome. Y yo le decÃa,¿ qué es lo que quiere de mÃ?¿ Qué quiere de mÃ?¿ Qué le pasa? Yo, si no le tengo miedo, si se ha dado cuenta que no le tengo miedo, ya déjenme en paz. Nunca me contestó nada, solamente se quedó como parado ahÃ. Y en ese mismo momento volvà a sentir otra vez el mismo vacÃo, como si me fuera de espaldas. Y me desperté en mi cama, o sea... Cuando ya como que volvà en sÃ, estaba otra vez nuevamente en mi cama, se escuchaban las voces de mi mamá, o sea, otra vez como en mi presente, en mi realidad. Y desde ahà no sé qué pasó, no sé qué hice, no sé por qué serÃa, pero desde ahà no volvà a sentirlo.
52:09 Qué historia, qué buena historia de esa sombra que trató de hacerle algo, pero también se puede hablar ahà como hasta de un multiverso, un desdoblamiento, cantidad de ingredientes, la de esta historia que acabamos de ver en el cartel paranormal de La Mega. Avanza la noche, historias paranormales. Ustedes comparten con nosotros a esta hora. Ahorita va a tener un invitado un ratito hablando de una de conspiración, pero es la palabra. Marian, buenas noches. Hola buenas noches.¿ Cómo estás Bien, muchas gracias. Bienvenida y la escuchamos, por favor. Gracias. Mira, a mà me pasó esto. Bueno, yo tengo una droguerÃa con mi esposo y resulta que nosotros antes vivÃamos en el segundo piso de la droguerÃa. Entonces, resulta que a veces, pues, cuando nos acostábamos a dormir, sentÃamos cuando alguien subÃa al segundo piso, pero nunca entraba literalmente como a la sala donde estaban las habitaciones. No entraba, se quedaba solamente en las escaleras. Y yo me paraba para mirar quién era y no era nadie. Y varias veces nos pasó asÃ. SentÃamos que alguien, literalmente, o sea, escuchábamos cuando subÃan las escaleras y cuando llegaban hacia donde entrar a la sala, a la habitación, se quedaban ahà y no entraban, o sea, no se movÃan. Y resulta que una vez mi esposo estaba en la parte de abajo atendiendo la droguerÃa y yo estaba en el segundo piso haciendo el almuerzo. Entonces yo estaba haciendo pues el almuerzo,
53:44 estaba echando un pollo y estaba viendo, estaba al frente, estaba viendo la tele y pues la cocina y la sala eran muy cerquitas. Entonces yo habÃa desayunado y habÃa dejado un vaso en el mesón. Resulta que ese vaso me lo tiraron y quedó al lado del televisor, o sea, lo tiraron durÃsimo. Entonces yo pensé que habÃa sido mi esposo y yo le dije, ay, deje la bobada,¿ para qué me está tirando los vasos? Pero yo volteé a mirar hacia la escalera y no vi que nadie bajó. Entonces yo le dije, ay,¿ para qué se esconde? Entonces no me respondió y me metà a la pieza y no vi a nadie. Y al frente estaba el baño. Y pues cuando mire, pues mi esposo tampoco estaba ahÃ.
54:24 Y yo le dije, ve. Y yo sentà como si alguien me hubiese hablado. Entonces yo le dije, Oscar, me estás molestando, en serio, me estás jodiendo. Y no, y no me respondÃa. Cuando bajé al segundo piso, mi esposo estaba dando una consulta porque él es médico. Y él estaba haciendo una consulta literal, yo estaba arriba sola. Y pues nosotros nos fuimos de ahà porque últimamente se escuchaban cosas. A veces, por ejemplo, la otra vez yo estaba grabando. a la madrugada a ver qué veÃa, porque yo soy muy ociosa y a mà me gustan todos estos temas. Y resulta que eran como las 3 de la mañana y yo estaba grabando, estaba en el segundo piso y el celular se me cayó. Entonces estaba obviamente todo apagado y yo bajé al segundo piso para recoger el celular. Y el celular quedó boca abajo y siguió grabando. Yo lo cogÃ, subà y yo sentà como algo maluco. Y me dio miedo y yo subà pues rápido y me acosté. Cuando me acosté, paré pues la grabación y volvÃ, la miré.
55:30 Cuando me dio por mirar lo que habÃa grabado, resulta que cuando en la grabación se ve, bueno, se ve cuando se cae el teléfono Cuando yo voy a ir por el teléfono, se ve cuando yo me asomo a alzarlo y se ve una sombra detrás mÃa grandota. Nosotros por eso nos fuimos de ahÃ. O sea, tenemos la droguerÃa por ahà mismo, pero pues en esa casa literalmente ya no, no, no, nos asustaba mucho Las casas con sus fantasmas. Pues a usted y a su marido muchas gracias. Los fantasmas en las casas también. Un abrazo a usted que pronto tiene un fantasmita en su casa hasta ahora y se va a activar oyendo el cartel paranormal de La Vega ¡Viene!¡ Se siente que viene!
56:17 Halloween. El cartel paranormal. De la mega.
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