Aug. 19, 2025

EL CARTEL PARANORMAL DE LA MEGA 2025 AGOSTO 17 PARTE 05

EL CARTEL PARANORMAL DE LA MEGA 2025 AGOSTO 17 PARTE 05
EL CARTEL PARANORMAL DE LA MEGA 2025 AGOSTO 17 PARTE 05
El Cartel de La Mega
EL CARTEL PARANORMAL DE LA MEGA 2025 AGOSTO 17 PARTE 05

0:00 Especial Paranormal Especial Paranormal Del cartel de la mega Entramos en la recta final de nuestro especial paranormal en esta noche. El Pulpo y yo, Dani Trespalacio, los acompañamos. Y qué noche para oír historias bien interesantes, ¿no? Y miedosas. Bueno, pues la buena noticia es que tenemos una hora más llena de historias donde aparecerá el diablo, los vampiros, los duendes, las brujas. Escuchemos historias de nuestros oyentes. Bienvenidos a una hora más del especial del cartel paranormal de La Mega.

1:18 Especial Paranormal del Cartel de la Mega¿ Qué hubo, Dandy? Qué más, brother?¿ Cómo anda todo? Bien, señor. Bienvenido al cartel.¿ Qué nos quiere contar usted esta noche? Qué bueno, qué bueno. Bueno, dos cositas muy puntuales. Una, hace mucho tiempo, hace más o menos unos 20 años, cuando la bolsa de pan valía 500 pesos, estaba... estaba yo con mis hermanos somos cinco los dos mayores y yo que soy el menor nos dirigimos hacia una panadería en subacha cundinamarca tipo 11 la noche que la panadería tendría toda la noche yo iba sobre la acera y mis dos hermanas sobre la carretera y volteando la esquina me tropecé con un mal llamado pues lo digo yo metalero de esos que se visten todos punk con el pelo largo con la cabeza enterrada al piso y me pasó por el lado Yo iba llegando a la esquina y él sale de la esquina, me bajo yo de la calle, de la acera para donde mis hermanos asustados porque me impactó y cuando volteé a mirar para señalárselo ya no estaba, se esfumó, no sé si fue una ilusión mía, no sé si... Vi mal,

2:49 no sé, pero... No había por dónde meterse un callejón, Dan? No, no, porque la calle tenía aproximadamente como unos 20 metros. Cuando él sale de la escuadra de la esquina, yo bajo a decirle a mis hermanos y ya, él no estaba por ahí. Y ahí no hay puertas, porque la puerta está sobre de donde él salió y sobre el otro lado de la calle. Entonces, esa es una... Pero espere, Dandy,¿ y usted que vio esa experiencia, se le pasa por la cabeza que pudo haber sido un fantasma? No. No, la verdad no, porque yo soy un poco incrédulo ahora mismo en todo ese tema de dioses, de fantasmas, de brujas, de todo ese tema. Pero me parece interesante, pero entonces usted que dice yo no creo tanto en eso, pero vio eso de un hombre que vio y no podía meterse en ningún lado y desapareció, entonces para usted¿ qué era?

3:40 No sé, como le dije hace un momento, de pronto fue una visión mía, algo de la imaginación, no sé, pero ahora mismo pues que ya tengo más como noción de las cosas, más uso de razón, porque yo tengo 33 años, eso fue hace más o menos como unos 20, le pongo yo como unos 22, 23 años, 24 años. y pues ahora yo pues pensándolo bien y viendo pues que es algo como ilógico entonces yo digo que fue de pronto algún juego de mi mente o algo que de pronto me hizo ver de pronto no sé algo que no estaba ahí yo lo interpreté de esa manera no sé pero o sea pienso que diabólico y eso no es porque pues No, no creo en eso ya, pero sí me sucedió. Ok, Dandy,¿ y qué era lo otro que quería contar? Bueno, esa sí es más impactante porque yo lo llevo escuchando a usted, mi hermano, hace muchísimo tiempo y resulta que yo lo escuchaba, eso fue en el 2012, en un computador viejito que tenía en la casa y yo lo escuchaba y lo veía por internet.

4:48 Ok. Entonces mi mamá me decía que dejara de escuchar eso porque yo me trasnochaba. O sea, me acuerdo que en ese tiempo se daba y después se repetía como hasta las 4 de la mañana. Todavía, todavía en la actualidad se repite en la madrugada, sí señor. Bueno, yo ya como me acuesto temprano porque ya estoy viejo, ya no sé decir. Pero bueno, yo lo repetía porque yo entraba tarde, entonces repetía hasta donde quedé de donde empecé a ver. Entonces... Yo vivía, yo vivo aquí en Barranquilla actualmente, vivía en la casa de mi abuelo, que vive con mi abuela, yo vivía con mi mamá y mi hermana en un cuarto, mi abuelo y mi abuela en otro cuarto y un tío en otro cuarto, es un poco algo de hacinamiento, parece un albergue.

5:33 Pero bueno nosotros dormíamos en el cuarto a mano izquierda y yo tipo 2 de la mañana me levanté hacia el baño que queda al fondo de la casa, pero no se volvió a prender la luz entonces me devolví cuando fui a prender la luz con el reflejo o tal vez mi imaginación me hizo ver una señora que estaba en la esquina de la cocina antes de llegar al baño pero yo no le puse cuidado o sea yo siempre he pensado eso o sea mi imaginación no sé entonces cuando me acosté Lo más fuerte que me pasó es que yo empecé a sentir como si me hubiera atracado una bola de pelos, como si tuviera en el estómago una bola de pelos que tuviera que expulsarla y la forma de expulsarla era como gruñendo. O sea, sentía como un gruñido, o sea, sentía que para expulsarlo tenía que gruñir, no como si fuera a vomitar para expulsarlo, sino sentía como si eso quisiera salir voluntariamente, pero yo al salir, yo gruñía, o sea, yo hacía como un perro cuando tiene rabia, pues, para que me entienda. Ok. entonces mi mamá cogió el librito ese del salmo mis abuelos son full católicos mi mamá full católica y empezó a leer el salmo ese 91 o algo así y más me o sea más me daba

7:05 el revoltillo y no sé por qué siempre he sentido la sensación y todavía me acuerdo y es la sensación como si tuviera una bola de pelo en el estómago no sé por qué o sea tal vez como yo sentía que de pronto eso quería salir yo esa era la sensación que sentía para que me entiendan Y usted que ahorita volvía y decía que usted no cree mucho en todas estas cosas,¿ qué explicación le da ahora a esta segunda historia? No sé, la verdad no sé. Y bueno, voy a terminar para ya complementar. Cuando mi abuelo, él falleció en el 2020 antes de pandemia, él llegó en ese momento a la habitación porque él escuchó los gruñidos, la oración fuerte y eso. y él mi abuelo siempre fue un poco tosco con nosotros los nietos porque éramos pequeños éramos cinco y jodíamos full entonces él por todo nos regañaba entonces yo le tenía como un poquito de de discordia porque él o sea como que nos de pronto por debajía un poquito por decirlo de alguna manera ok Entonces, cuando él me tocaba y oraba, yo no podía, o sea, yo en ese momento yo nunca lo vi, nunca le vi la cara a él, pero yo sabía que él estaba ahí orando y llorando para que me calmara de lo que me estaba pasando.

8:20 Sí. Y bueno, nunca le pude ver la cara a él, o sea, nunca le vi la cara, nunca le vi la cara y ya eso quedó ahí. Al otro día amanecí full disfónico, no me salía la voz, no podía hablar nada, o sea, yo pienso que fue... De los gruñidos que hacía, que me jodió full la garganta y quedé sin la garganta full, después me llevaron acá porque yo no estaba bautizado, entonces mi mamá se le metió el tema en la cabeza de que me fuera a bautizar, que no sé qué, me llevaron por acá donde un padre reconocido aquí en Barranquilla que se llama el padre Holman, que queda por allá por la vía Puerto Colombia, entonces que me rezara, que no sé qué, entonces mejor dicho, un poco de cuentos ahí, pero esa es la historia, y la verdad ahora mismo, ahora que ya tengo como noción de la cosa, que pues me he inclinado así como al lado de la incredulidad y eso, me doy cuenta de que no sé, o sea, la verdad no le tengo explicación, pero tampoco pienso que haya sido de pronto algún demonio o alguna huevonada de esas, porque...

9:24 Porque si no lo creo,¿ cómo lo voy a decir de esa manera?¿ Sí me entienden? Buenas noches.¿ Quién habla? Javier. Javier, gracias. Bienvenido.¿ Qué nos quiere contar usted? Bueno, yo pertenecía al ejército. Sí. En el 2004 yo era comandante de un pelotón en Vistahermosa, Meta. Para las ferias de Vistahermosa se me volaron dos soldados y pues me avisaron, hay dos que se volaron, entonces me fui a traerlos. Sí. Desafortunadamente uno estaba en una habitación con una trabajadora sexual y pues me tocó sacarlo obligado y la muchacha se me vino bravísima a decirme que yo me escudaba en el fusil, en el grado Yo amable le dije respétenme señorita y se me quiso abalanzar y pues me tuve que defender. Pues con la mano la frené el ataque y pues ella cayó de espalda.

10:35 Sí. El hecho fue que a los dos días uno duerme con el radiooperador muy próximos por cualquier eventualidad. Entonces dormíamos en una especie de L. Y de un momento para otro durmiendo sentí que me cogieron de los pies y me azotaban de lado a lado. De lado a lado. Yo miraba al radiooperador, miraba el radio, miraba el palo de donde estábamos colgados y quería cogerlo y no podía, y no podía. Pero eso es una sensación horrible en la espalda, en la cabeza, como un huetazo. El hecho es que cuando ya pude salir de eso, me decía el radiooperador, usted gritaba muy feo, usted se revolvía en la maca y me dio miedo cogerlo. El hecho fue que al otro día, pues, nos fuimos para otra parte, entre un bosque, y como a las 11 de la noche, yo especulo 12 de la noche, la misma sensación, y el cuerpo mío de palo a palo, de palo a palo, y yo a colgarme, a cogerme de algo, y no podía. Ajá.

11:37 El cuento fue que el domingo uno nunca sube a hacer mercado, pero me dio por irme ese domingo. Dije yo, yo quiero como entrar a esas partes donde venden hierbas, a ver si me venden algo, a ver si me ayudan. Sí. Entré a la plaza y una señora me dijo, usted, así sin verme, sin conocerme, pues a usted le están haciendo algo. Vaya a esta calle, a una casa verde y ahí le ayudan. Yo no, pero o sea, no,¿ de qué le está hablando? Yo haciéndome loco porque me daba miedo. Y... Pero siempre me fui, me fui con la duda, la intriga. Oiga, llegué a la casa y ni tocamos. Salió una señora y me dijo, usted tuvo un problema con una mujer de un bar y lo están trabajando. Yo, pero bueno,¿ de dónde o qué?¿ Usted queda con esa incertidumbre?

12:26 Claro. Dijo, usted es católico. Yo, claro, sí, señora. Dijo,¿ usted vino a buscar ayuda? Sí. Me dijo usted, alguien lo mandó a mi casa y si usted no desconfía, entre y yo le soluciono el problema. Y me dijo lo siguiente, si no desconfía de mí, póngase los intereses al revés y se quita ese problema de encima. Pues entre el miedo, la incertidumbre, pues me animé a hacerlo. Hoy en día, 21 años después, nunca jamás volví a vivir eso. Es una cosa que no le puedo decir a usted. Este tipo lo puede contar, porque uno está muerto y el otro no sé. El contacto que fueron los que me acompañaron y le podrían darse de lo que le digo. Y la otra historia es similar a la del oyente que cayó de un noveno piso.

13:20 Sí,¿ qué le pasó a usted? A mí me hirieron con un fusil, pero a las 12 del día... Yo me sentí que algo me decía, sálgase de donde está, sálgase, hágase más para atrás. Y le dije, ahí vuelve el radiooperador, que le decíamos el diablo, le dije, siento esto y es mejor de una, mi vale. Y usted dice que no, vámonos. Y en ese momentico que dimos la vuelta, que armó una plomacera impresionante, y yo solo sentí que volé. Pues me pegaron un tiro y... yo lo único que pedía en esa angustia en esa zozobra primero recordé que tenía que estar tranquilo porque si me aceleraba pues me desangraba y me moría y lo segundo que yo le decía al diablo no me deje morir en este hueco no me deje morir en este hueco el cuento fue que las cosas se dieron me pudieron sacar de por allá una parte horripilante llegué al hospital de vista hermosa y ahí ya empecé a ver como cuando la televisión se le va la señal una sí, una no Llegamos a Villavicencio y lo último que yo me acuerdo fue que alguien me dijo,¿ qué quiere?¿ qué necesita?

14:30 Yo le dije, orinar. Y desde ese momento empecé un recorrido, que es lo que todo el mundo me pregunta si es verdad lo del túnel. Y es verdad el túnel. Empecé a vivir la película de mi vida desde cuando empecé a tener conciencia hasta el momento del disparo. Muchas personas vi yo por encima de ellos que yo flotaba, pasaba, miraba mi casa, miraba a mis papás, miraba donde mis tíos, miraba los amigos, todo lo que yo viví en casi 35 años que tenía por esa época, se revivió. Cuando me desperté de la cirugía estaba frente a una puertica blanca con una ventanita circular, dentro de mí decía estoy muerto, me van a hacer la necropsia, no hay nada más que hacer. Pero pues entre las cosas alguien me dijo, usted lo acaban de operar, se va a sentir mareado por el efecto de la anestesia, vomite en esta bolsa.

15:23 Yo me llamo Patricia. Fue lo único que escuché. Volví a quedar dormido al otro día cuando me desperté con ese dolor tan berraco. Lo primero que me acordé fue que se me había perdido un escapulario que siempre yo tenía en el cuello. Yo la única vez que estuve en riesgo de morir fue cuando perdí el escapulario. Eso es una sensación, una vivencia muy difícil de exteriorizarla, pero que hoy se da la oportunidad por el... oyente que anteriormente fue muy similar. El tiro era para quedar o muerto o inválido. Y hoy en día yo camino y estoy contando la historia.

16:03 Oiga, y le hago otra preguntita, devolviéndome a la primera historia como de la brujería. Hoy en día usted todavía utiliza de pronto la ropa interior encima, al revés, alguna cosa cuando se siente así como... Al revés ¿Todavía Al revés. Y he tenido problemas con la señora cuando... Cuando estábamos de novio me decía usted no sé qué, entonces yo le conté, ella no cree. Y todavía se la pone al revés cuando se siente así como atacada Ya me aceptó, no, no, yo desde que me levanto me la pongo al revés. Ajúe madre! Nunca, porque, vuelvo y le digo, ver su cuerpo agitado, azotarse la palabra contra la pared, contra un palo, usted se levanta como si le habían dado una paliza, y los tobillos... Como tres días hinchados los tobillos, como me habían cogido las manos. Ah, y la señora me dijo, un soldado le dieron 50 mil pesos y ese soldado le dio el nombre completo. Entonces yo me devolví y apliqué una técnica poco decente y el hombre me dijo, sí, sí, sí, perdóneme, pero ella me dio 50 mil y yo le hice el nombre completo. Esa vaina es para usted. En el momento usted siente frío, calor, se le eriza la piel, pero como soy tan devoto... Entonces siempre ando con escapulario, siempre, siempre.

17:20 El día que me quedó el escapulario me pegaron un tiro. Hola, muy buenas noches Dani,¿ me escuchan? Perfecto, adelante. Cómo estás? Bien, bien, muchas gracias. Me alegra mucho. Bueno, Dani, gracias por el espacio, gracias por aceptar la invitación. Y tengo varios relatos, pero son muy cortos, la verdad. Desde pequeña he sentido cosas muy raras. Yo le digo que es un don, no sé si es una habilidad que he creado con el tiempo, pero he sentido muchas cosas. Yo fui creada por abuelas, por mi abuela y mi bisabuela, ¿sí? Sí. Entonces, digamos que tuve una crianza muy tradicional. Entonces, en el 2014 mi bisabuela falleció, ¿sí?

18:18 Ella tuvo varios derrames cerebrales, estuvo en una situación bastante fuerte. y ella falleció el 28 de hecho mañana, mañana 28 de febrero cumple 11 años de haber fallecido y ella cuando falleció, falleció a las 9 y media de la mañana y su cuerpo lo recogieron a las 11 y media de la noche es decir, estuvo más de 10 horas en nuestra casa Su cuerpo, pude ver cómo cambiaba de color, cómo su temperatura empezaba a cambiar. Digamos que eso para mí fue increíble. Y sobre todo el olor. No era un olor desagradable, pero digamos que con el tiempo se iba volviendo insoportable. Después de eso, yo sentía, cuando ella ya falleció, pasó el tiempo, pasaron los meses, yo sabía que ella me visitaba justamente por ese olor. ese olor era demasiado, demasiado fuerte. Digamos que ese fue como mi primer encuentro así fuerte. Y sucede que, bueno, con mi esposo, ya llevamos ocho años y demás, cuando recién estábamos saliendo, sigo con el tema de los olores, ¿sí?

19:35 Cuando recién estábamos saliendo, yo lo estaba esperando mientras él se bañaba y estaba enfrente, yo estaba enfrente de un televisor al cual yo podía ver mi figura. Mientras él se arreglaba, yo me estaba quedando dormida. Y cuando abrí los ojos y vi mi reflejo, vi a una señora muy linda, vi a una señora muy linda que estaba mirándome con las manos hacia atrás. Es decir, como cuando tú cruzas las manos que se juntan atrás y estás como interesado, como mirando a alguien. Ella me estaba mirando por el reflejo. Yo apenas estaba saliendo con él, es decir, no tenía idea de que eso podía ser y de una le pregunté,¿ aquí falleció alguien? O aquí, o sea,¿ te visitaba mucho alguien? Y me dijo, sí, mi abuela.¿ Me la escribió? No, creo que yo se la escribí primero y él acertó y me dijo, sí, así era ella.

20:34 Y era un ser de luz, era un ser de luz, era una persona increíble y fue un sentimiento muy lindo. El año pasado, voy a otro relato, muy corto y muy rápido para que todos tengan la oportunidad de participar. El año pasado, lamentablemente, una de las tías de mi esposo falleció de un cáncer de páncreas muy agresivo. Ella estaba bastante delicada, de hecho ella falleció por el mes de febrero, hace un año. Y fui la primera en darme cuenta a la una de la mañana porque me llegó un olor, un olor que no sé cómo describir. De una llamé a mi esposo, le dije, ya te dieron la noticia, él no sabía, en ese instante entró mi cuñada a comentarle que ya había fallecido, ya había acabado de fallecer esa tía. Entonces, no sé cómo describirlo, es algo demasiado, demasiado raro, no sé si en algún momento Edwin Que tiene sus dones, digamos, en este momento desarrollados, empezó de esa manera, empezó viendo cosas, pero lo que me ha sucedido a mí ha sido súper extraño. El tema de las energías, siento mucho el tema de las energías y es súper importante eso. Y me gusta compartirlo con las personas, hay personas escépticas, hay personas que dicen, uy usted que se fumó porque siempre está el comentario imprudente, entonces es como buscando no darle una explicación a las cosas,

22:05 sino como de ese temor a lo desconocido busco colocarle algo de humor. Porque no quiero tener ese sentimiento, no sé si... Pero Angélica, usted que tiene como ese don y esas personas que ven los muertos, los fantasmitas, yo siempre les pregunto,¿ usted sí cree que lo que está viendo son esos seres queridos que fallecieron?¿ Serán demonios que le juegan una broma?¿ Qué opina usted de eso?¿ Realmente qué es lo que usted cree que está viendo?¿ Sí son personas que han fallecido? En lo que he visto, que ha sido muy poco, porque yo no quiero en este momento exagerar o algo así, en lo que he visto muy poco, no han sido cosas malas. Yo sí soy muy creyente de los fantasmas, de los demonios, de entidades que tienen energía muy pesada, de que sentís un frío. O como un frío que te llega a los huesos cuando es algo pesado. Sí lo he sentido, sí lo he sentido. Pero en lo que he visto hasta ahora, no sé si de pronto sea mi energía, pero solo he visto cosas buenas.

23:11 Y por qué cree usted que esos seres están ahí? Los que ha visto, por lo menos.¿ Les falta algo?¿ Quedan como angelitos?¿ Qué opinaría usted? Bueno, Dani, esa es una muy buena pregunta. Yo considero de que... Muchas veces nosotros sin querer estamos llamando a esa presencia, ¿sí? Y a veces no dejamos descansar a personas que se han ido recientemente. Porque las llorábamos, les pedimos Exactamente, y eso pasa demasiado. Y has escuchado miles de historias que dicen, no, es que es tal persona recogiendo sus pasos, ¿sí Sí, sí. yo creo demasiado demasiado en eso entonces cosas que le pasan a uno en la casa tienen que ver con eso igual también entonces entonces sí sí la verdad yo pienso que que todo eso es real y y que no le debemos tener miedo mira muchas personas cuando sienten miedo en muchos lugares mi esposo es lo tengo aquí a mi lado es una persona un poco nerviosa esta noche va a tener pesadillas ese hombre Pero mal Sí, somos seguidores muchos. Aquí te mando muchos saludos. Él es una persona que le da mucho miedo y ese tipo de cosas. Y yo le digo que hay que tenerle más miedo a los vivos que a los muertos.

24:37 Lo único que puede pasar es que, no sé, te muevan algo o se surren al oído. Mi esposo trabaja desde casa. Él trabaja en un call center. Sí. Desde casa. Y hoy le sosurraron al oído. O sea, no, le soplaron el oído. Y él me ha dicho, amor, es que yo he sentido cosas raras aquí en este caso. ¿Sí? Y mira que yo no las he sentido. Muy probablemente él esté sintiendo algo diferente que yo. Pero eso no invalida su, digamos, lo que está sintiendo. Porque todos tenemos formas diferentes de sentir cosas.

25:45 Bienvenida,¿ qué nos quiere contar usted? Prendas ahí. Quiero contar una historia que, pues no es mía, es de mi abuela, pero pues literalmente, no sé cómo decirle, mejor empiezo. Ok. Nosotros somos de un pueblo llamado, bueno, voy a decir el pueblo X, que puede pasar San Martín de Loba, Bolívar. Para llegar a este pueblo, tú tienes que, digamos, de acá de Bogotá, porque en estos momentos vivo en Bogotá, cojo un bus que me deja en el Banco Magdalena y de ahí tengo que coger una lancha que me lleva hasta San Martín de Loba. Ok.

26:25 Mi abuela... Pues tuvo muchos hijos, pero antes de que tuviera los hijos, ella tenía dos. Y ahí se murió su mamá y dejó a dos niños huérfanos, bueno, tres. Tres niños huérfanos pequeños. Tenía más hijos, pero ellos ya eran pues hombres derechos o son mujeres casadas. Ella pues los crió como si fueran suyos. Ahora me vengo al presente, que es que... Al frente de la casa, porque yo antes vivía en San Martín al frente de la casa vivía una vecina. Y pues anteriormente yo había tenido pues cosas que yo nunca, nunca vi.

27:08 O sea, no sé cómo explicarlas, pero como que a veces me llega a mi mente cosas de la vida de la persona que está al lado mío. Y todo eso. La vecina de al frente de la casa de mi abuela llegó una vez y me dijo que para que le dijera, para que le arreglara una aseguranza que se le había reventado. Cabe resaltar que yo eso no lo aprendí, no sé cómo sé eso, nunca he leído de eso, nada por el estilo. Pero yo a veces veo como, por ejemplo, el aura o cosas así, según. Ya claro. Entonces ella me dijo que le arreglaran la manillita de la bebé, porque es que estaban pasando muchas cosas raras en la casa del frente, que es de una tía, la hermana que crió mi abuela. Entonces yo le dije, sí, claro, yo te la arreglo, pero no te voy a hacer, por decirlo así... la oración para asegurártela, sino que tienes que ir donde un curandero o donde un brujo que sepa de eso, porque yo no quiero hacerlo. Y me dijo, sí, claro, arréglamela.

28:15 Yo se la arreglé, entonces se la volví a dar. Como a la semana se le reventó y me dijo que había aparecido debajo de la cama. Los tres tíos que crió mi abuela antes de que muriera, bueno, después que murió mi bisabuela, Uno era como loquito, pues según dicen que no era loco, pero... Entonces, cuando mi abuela se vino para acá, para Bogotá, que era de lo de qué, de lo de la guerrilla y todo eso. Sí Entonces, ella se vino para acá y los otros hermanos, era una... una mujer y un hombre. El hombre pertenecía a la política y la otra, pues, era, entre comillas, disque profesora. Y ella le pidió el favor de, como ellos eran malos con su otro hermano, que le hicieran el favor de mandárselo para acá, para Bogotá. Que ella le mandaba la plata y todo. En el momento de que lo fueron a llevar al... a donde sale la chalupa para venir al banco para coger el bus para llegar acá a Bogotá, no apareció, se desapareció mi tío.

29:31 Mi tío nunca apareció, nunca apareció y nunca apareció. Después cuando me vengo al presente que fue que la muchacha que vivía ahí, que yo le había hecho la aseguranza, la niña le apareció debajo de la cama y pues ella buscó un curandero por allá por Venezuela, ellos son de Venezuela.¿ Y qué? Y el curandero le dijo que la discusión de dos hermanas, que todo venía de la discusión de dos hermanas. Y que uno de sus hermanos estaba pagando. A mi tío lo mataron, que era el político, lo habían matado. Sí. Pero lo que yo digo es que,¿ por qué ese señor de tan lejos, de por allá de Venezuela, va a saber que mi tía, la que crió mi abuela, no se habla con mi abuela? Desde que mi tío lo mataron, lo envenenaron. Entonces, que ella, mi tío y el esposo de mi tía, Y lo mató. Y que según estaba enterrado en la casa de... De ahí, de la casa de ella. En la casa de al lado, de la casa de mi tía, de la que lo mató, entre comillas, hay un... Bueno, antes estaba una casa abandonada.

30:42 Sí. Y según dijo que en esa casa abandonada, que excavaran, que ahí estaba el cuerpo de mi tío. Ya han pasado... Ya pasaron... Bueno, después que me enteré de todo eso, pasaron como 10 años. Y fue que él le estaba pidiendo ayuda y que esa alma en pena estaba vagando. La casa de mi abuela también pasan cosas raras, pero yo no entiendo por qué. Tal vez sea mi tío. Y pues su propia hermana lo mató, literalmente. Los dos hermanos lo mataron.

31:29 Buenas noches, Dani,¿ cómo estás? Bien, bien, bienvenida al cartel.¿ Qué historia tiene? Bueno Dani, tú de casualidad has escuchado cuando las mamás potenciaban anteriormente a los hijos que si se portaban mal, les rezaban a las almas del purgatorio para que los pelotearan. Claro, o los asustaban diciéndoles si se porta mal o no de tomar la sopa, viene el diablo y le jala las patas, así es. Entonces, como te contaba la vez pasada que nosotros vivimos en una finca, yo tengo dos hermanos hombres y el mayor de los hombres le gustaba el deporte aquel de desocupar botellas, que es famoso Entonces se tomó sus varilaches y atravesando la finca se refundió.

32:22 Haz de cuenta, atravesar la finca es como atravesar tres cuadras de Bogotá. Ya. Y entró por la entrada principal de la finca y se refundió. Y cuando llegó a la casa, pues no había llovido ni nada, pero estaba lavado, lavado, lavado completamente de pies a cabezas y le habían pegado. Y estaba, era en campo, dentro de la finca, pero no había quien lo hubiera pegado o quien lo hubiera lavado, como bañarlo. Sí.

33:04 Eso por un lado. Entonces, eso le pasó a mi hermano. Se supone que con las almas, ¿no? Y una prima que es velemita, que es monja. Ok, ok. estando hace como unos 2-3 años en misiones en Pamplona, estaba allá para el lado de Cúcuta y pues a ellas les toca ayudar en las iglesias y apoyar todas las ceremonias de Semana Santa Y el cura párroco les insistía que fueran a llevar mercados de misiones por allá a una montaña y que le llevaran comida a dos hermanitas que eran ya mayores y que no podían bajar al pueblo a recibir alimentación y que vivían allá como abandonadas.

34:05 Entonces ella se fue con otros muchachos, con unos chicos jóvenes a las dichosas hermanas y anduvieron y anduvieron harto pedazo de de montaña y y cuando llegaron allá al ranchito donde vivían las mujeres entonces nada y nada que salían entonces salió ya por fin una y le dijo usted está sola dijo no yo estoy con mi hermana pero está por allí haciendo un oficio y empezó a llamarla Y ya la mujer que se reía, y se reía pero pues tenebrosamente. Entonces ya mi prima como que se quedó pensando y le causó cuidado, pero sin embargo le dijo, no pues es que el padre nos dijo que subiéramos y que la saludáramos y les trajéramos este mercadito.

35:05 Y que pues si ustedes quieren pues hacemos una oración y le damos gracias a Dios que por la vida, que no sé qué. Y las hizo cogerse de las manos con los misioneros y... Y que la mujer le decía, no, no, hermana, no, eso no es necesario, yo le agradezco, ya eso ya no, ya con eso ya ustedes hacen buenas obras, ya no es necesario que haga oración, eso los va a coger la noche. Y yo, no, pues es que es una oración cortica, sencilla, eso no nos vamos a enamorar mucho. Y que, y ya tanto insistió mi prima que la convencí.

35:48 Mi prima empezó a hacer la oración, que le pasaba electricidad y que la mujer empezó a retorcerse y empezó a como a chillar, a chillar y a chillar. Entonces mi prima pues estaba con los ojos cerrados orando y cuando abrió los ojos pues los misioneros la habían dejado botada y quedó en el monte botada con... con las dos señoras que no eran tan señoras, sino eran brujitas. Eran dos viejitas brujitas y que vayan al monte y corra detrás de los misioneros y va a ese monte corriendo.

36:53 La Mega, buenas noches. Sí hola, muy buenas noches. Buenas noches, señor. Cuéntenos su historia, por favor. Yo era el que decidí por ahí que era el que cuidaba las iglesias donde hacían exorcismos. Ah, ok, que tenía mala señal. Aquí se lo oye un poco mejor. Entonces,¿ le toca cuidar a veces una iglesia donde hace exorcismos? Sí es que por el motivo del barrio, pero no digo el padre, porque no sé si él está autorizado a hacer eso. En el barrio de la Unión, había un padre... él hacía exorcismos, pero no lo hacía ahí en la casa, sino que él tenía como una casa fija en el kilómetro 30, subiendo para Dona Ventura, de Cali. Y él cuando salía, yo era el que le iba a cuidar eso, porque él mantenía saliendo mucho, yo le iba a dejar eso solo, y él se lo cuidaba. Estuve también en varios exorcismos que él hizo, y las personas que ha ido, él hacía retiros espirituales sobre exorcismos, yo creo que hay personas que escuchan eso, que han ido allá Eso es impresionante, eso las personas gritan horrible, mujeres con voz dulce, hablando como demonios, varias cosas de esas, entonces yo me tocó ir a varias veces a ver. Y cuando él se iba, lo curioso es que a uno lo asustan, es cuando está dormido. Yo despierto porque yo soy como ustedes, yo no creo en eso, hasta no ver, entonces le parece imposible, pero uno dormido y lo cogen y lo atacan. Lo alzan, siente usted que está al lado, pero solo de dormir.

38:26 Despierto nunca de ya sentir nada. Y estando dormido,¿ cómo se acuenta usted que de pronto sí era real y no era una pesadilla? Porque usted dice, es estando dormido. Porque uno cuando está dormido comienza a rezar, Padre Nuestro, porque a veces toca rezar uno, comienza a rezar el Padre Nuestro, cualquier cosa, y ahí mismo le suelta unidad, como le suelta, uno mismo se despierta. Y es por eso que uno dice que realmente sí lo cogen y lo enseñan a uno, porque si fuera que uno se soñara cuando uno se ve y se levanta, por ahí a veces no se le acuerda, pero eso es instantáneamente que lo suelta, instantáneamente uno se levanta. Ahí mismo, obvio, uno está despierto, está inconsciente, pero uno se levanta y uno, ahí mismo, hijo de puta, me soltó. Y uno se volvía a dormir y volvía y lo cogía.¿ Qué es lo peor que usted ha visto estando en un exorcismo?

39:17 Lo que usted diga, no me lo van a creer. Un día fue una peladita como de 11 años, un niño, me tocó ver una peladita, la llevaban los papás, y venían de Armenia, no sé de dónde venían, venían de Parales de Cafetero. Y la peladita, él tenía como una iglesia, entonces él hacía su misa normal, y tiraba una cosa y esa peladita cayó. Pero digo que es impresionante porque es una niña de 11 años con voz de hombre, Y él aquí dijo, ah, malditos, que yo no sé qué, que mis felices, conmigo no pueden. Y yo los cogí a la frente y los azoté. Esos hijos eran violentos, yo nunca vi que cogían uno al padre o nunca vi algo trepando junto a las paredes, no. Pero las voces, entonces me expresó muy impresionante una niña de 11 años con la voz de un viejo por ahí de 50, 40 años y ronca.

40:26 Tenía mucha fuerza, sí, pero no son violentos. Nunca yo vi que le pegaran al padre o que cogían en la silla o se montaran por las paredes. No, era la voz. Lo impresionante es la voz que ponen y la fuerza que tienen. Muy buenas noches, amigos del cartel de la mega, del mundo de lo extraordinario, de lo paranormal, de lo misterioso.

41:08 Mi nombre es Luis Vezcún y vengo a contarles un relato que es sobre la fe, porque es importante rezar con fe, eso es necesario. Lo malo es que a veces uno no sabe en realidad a cuál Dios le está rezando. Esta historia es... Es verídica y sucedió en Rákira, en Boyacá, que es una tierra hermosa. Y es la historia de dos hermanas campesinas ya de mucha edad, ya con sus años. Una se llamaba Jacinta y tenía 78 años. Y la otra se llamaba Graciela y tenía 82. Y ambas eran muy rezanderas. Todas las noches rezaban juntas el rosario, la señal de la Santa Cruz, los símbolos de los apóstoles, el Padre Nuestro, el Ave María, ustedes saben. Ninguna de las dos se casó, ni Graciela ni Jacinta, y tampoco dejaron hijos. Ellas dos eran juntas su única familia. Y vivían en una casita campestre, tipo finca, con pocos animales, un cerdo y cinco gallinitas. El caso es que una noche, después de rezar, Graciela, la mayor, le dijo a su hermana Jacinta, Hermana, las dos estamos viejas, estamos a nada de morirnos, de chupar gladiolo, como dicen en estas tierras de Boyacá. Hagamos un trato, un pacto de honor. Y

42:42 la otra apagó las velas. Con mucha seriedad le pregunto¿ cuál trato? El trato es, hermana, que si una de las dos se muere, le va a contar a la otra cómo es el paraíso, cómo es el cielo, cómo son los apóstoles, cómo es la Virgen María, cómo es el rostro de Jesús. Jacinta se quedó pensativa y le dijo, acepto. Listo, listo, le dijo Graciela. Donde esté una hermanita, va a estar allá la otra. Así será. Era un pacto de hermanas. Y las dos viejas se abrazaron y continuaron con sus quehaceres.

43:25 Pero al cabo de un mes, Graciela se murió de un paro cardíaco fulminante. Su hermana menor la encontró muerta en la silla mecedora, envuelta en su ruana, como si durmiera y empuñando la camándula. Esa semana cuando hicieron el funeral en la iglesia de Ráquira, que es una iglesia muy bonita, no vinieron muchas personas, no tenían hijos, tampoco tenían muchos familiares. Fue un funeral solitario. Entonces Jacinta se quedó mirando ese ataúd abierto, el rostro embalsamado de su hermana, con los labios apretados y las manos sobre el pecho, como si todavía continuara rezando. E hizo lo más extraño.

44:13 Entonces Jacinta le dejó adentro su celular. Un celular muy humilde. Le entregó el celular de Graciela en el ataúd. Esa noche, Jacinta, sola por primera vez en su casita allá de Ráquira, se dispuso a rezar el rosario. Y era la primera noche del novenario. Las nueve noches que se reza por los difuntos. encendió las velas y, sin saber si estaba loca o no, murmuró a la oscuridad.— Hermana Graciela,¿ usted está aquí? No tuvo respuesta.— Hermana Graciela,¿ cómo es el paraíso, cómo es el cielo? Pero nada. Si acaso la luz de las velas se alargó un poco, pero nada fuera de lo normal. Jacinta se acostó a dormir entre las cobijas y, como siempre, envuelta en su ruana. y a las 3 de la mañana sonó el teléfono fijo, donde nunca nadie llamaba. Ella contestó con miedo. ¿Aló? Al otro lado, nadie respondió. Solo un gorgoteo, como de agua estancada en la grifería. ¿Aló? Nada. Nada respondía. Solo ese ruido, como cuando el agua, ustedes saben, está a punto de llegar y es un bramido ronco. Entonces el natismo de locura dijo, hermana Graciela,¿ es usted? Y colgaron. Esta vez colgaron. Al

45:44 día siguiente, Jacinta arregló sus plantas, fue a la misa y cuando llegó la noche, rezó el rosario. Era la segunda noche del novenario, las nueve noches que se rezan por los difuntos, ¿no? Cuando terminó, murmuró, hermanita, si usted está aquí, hágamelo saber, por favor. Y las velas se alargaron un poco más, pero no era nada notorio en realidad. Sin embargo, a las 3 de la mañana, sin falta, sonó el teléfono. ¿Aló?¿ Es usted? Pero no, nada. Solo era ese gorgoteo de agua estancada, de agua espesa en algún lugar de la grifería y al final colgaban. Eso mismo sucedió cada noche del novenario. La llamada a las 3 de la mañana, el gorgoteo al otro lado del teléfono y luego colgaban. pero cada vez se iba haciendo más claro ese sonido, como si algo se estuviera acercando, pero desde muy lejos, porque ese gorgoteo se iba haciendo como decírselo, más humano. No tenía palabras, pero era un quejido, una agonía, un estertor. Era un sonido dolorosamente humano y cada vez lo sentía Jacinta más y más cerca de su oído.

47:08 A la mañana siguiente del novenario, a Jacinta la despertó un ruido terrible. Era un cacareo insoportable. Venía del corral. Cuando ella salió de la casa, cojeando, lenta, fiel a su edad, quedó perpleja. El cerdo. había salido de su cochera y se había entrado al corral. Y como buen animal salvaje se había comido la cabeza de sus cinco gallinitas. Y ahí estaban las cinco aves decapitadas, cada una sobre un pequeño charquito de sangre. Ustedes saben que las gallinas aún sin cabeza pueden correr unos cuantos pasos, ¿no? El caso es que la primera gallina había dejado una media luna de sangre. la otra un redondel, las otras dos el mismo arabesco y las últimas unas tres líneas, como si se hubiera arrastrado esa gallina en su agonía. Jacinta sintió horror, ganas de vomitar, de gritar, de llorar, pero cuando vio de lejos esas líneas de sangre comprendió que eran letras, formaban una palabra, ¡Corre! ¡Corre! Eso habían escrito las gallinas con su sangre. Y cuando miró al cerdo, el animal parecía reírse con la situación mientras seguía masticando las cabezas de las gallinas. Y esa noche, la última noche, Jacinta tenía miedo,

48:39 mucho miedo. Correr, pero¿ a dónde correr y de qué? Igual rezo el rosario, pero esta vez no repitió su ritual malsano de preguntarle a su hermana muerta si estaba allí o no. No, no quería saber. Solo apagó las luces. Y no solo eso, desconectó el teléfono fijo. No quería saber más. Entonces Jacinta se tomó su leche caliente con amapola para dormir bien. Pero saben, soñó que estaba en el patio de su casa, en su finquita, y veía a las cinco gallinitas decapitadas con sus patas desenterrando algo.

49:22 Desenterraban la cabeza gusaneada de su hermana Graciela. La cabeza abrió lentamente sus ojos pálidos, abrió sus labios secos y le dijo, ¡corre! En ese momento, Jacinta despertó temblando. Pero no por el sueño, sino porque sonaba el teléfono fijo. A ella le temblaban las manos, no quería contestar, no quería contestar. Y miró de reojo y claramente estaba desconectado, tenía hasta miedo de siquiera tocar el teléfono. Cuando de repente empezó a sonar también el celular. Era un número de larga distancia, pero con cientos, con miles de dígitos en la pantalla. Frenético, ese celular no paraba de repicar, cada vez más agudo, cada vez más alto, y al final Jacinta no pudo más y contestó. ¿Aló? Aló, pero esta vez no hubo gorgoteo, ni quejido, ni estertor. Eso hubiera sido hasta piadoso. En cambio escuchó un ruido de cadenas arrastrándose, de alaridos sacados con la tortura. Y de fondo escuchó una voz muy familiar. Era su hermana Graciela, que le decía, corre, corre, cuelga, cuelga. Pero ella, su hermana, no corrió ni colgó entonces. Entonces una llamarada brutal atravesó la cabeza de la vieja Jacinta de una oreja hacia la otra, incendiando su cabeza, su pelo, sus ojos se

50:54 pusieron rojos y luego estallaron y su boca abierta era de fuego vivo. Y cuando la llamarada, como si fuera un relámpago, recorrió en segundos todo su cuerpo, rostizando sus órganos y quemándola por dentro. Y al final cayó incinerada en su cama, que también ardía en llamas, porque donde estaba una hermana también iba a estar la otra. Porque esa llamada, sí, era de larga distancia, pero no provenía del paraíso, sino de las profundidades del infierno. Espero les haya gustado este relato. Mi nombre es Luis Suezcum. Pueden encontrar mis libros en relatosmacabros.com y encontrarme en redes sociales como suezcum.blog. Un abrazo y que sigan disfrutando del Cartel de la Mega.

52:03 Panda, encienda su micrófono. Bienvenido. Buenas noches al cartel paranormal.¿ Y qué nos quiere contar usted Buenas noches.¿ Cómo está? Cuéntenos. Sí. Bueno, me encontraba yo en una guardia nueva, ya era un soldado nuevo. Por ese tiempo, nosotros militares, para los que saben acerca del tema, al personal más antiguo, nosotros le decimos antiguo. Entonces, era mi primera guardia en Cartagena, para ponernos en contexto. En Cartagena, en una zona bastante lejos de la ciudad, la parte rural. Bueno, cuando yo me acerco hacia la guardia, me acuerdo que en esa zona me dicen los antiguos, se comienzan a burlarse de mí,¿ qué tal? No, va para allá, para el Parque América, para el Parque América. Yo no le presté atención a la situación como tal. Normal. Cuando yo me acerco a la guardia, me tocó un antiguo. Entonces el antiguo, como él ya tenía más antigüedad que yo, él me dice, no, como tú eres recluta, tú vas a prestar la guardia y me vas a cuidar, mami, tal. Él se acuesta a dormir. Entonces cuando él se acuesta a dormir, ya cuando él queda rendido, ese muchacho comienza como a convulsionar, como a gritar con los ojos abiertos, pero él decía que no veía nada, o sea, miraba para arriba y convulsionaba,

53:34 y yo al ver que él no podía ni respirar ni nada, yo tenía el bolso con agua, uno se me dio por acciones quitarle el fusil, y darle una patada. Cuando yo doy una patada a ese muchacho, él me agarra y me dice, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, así como todo desesperado, así como asustado. Y el mentivo, cámbese, mentivo, gracias, gracias, y daba vuelta. Y le digo, mentivo, cámbese, y me dice, una bruja, una bruja, una bruja. Y el mentivo, no,¿ cómo quieres? Una bruja está arriba, tú me salvaste, tú estabas tan asarado que me dio las gracias. Bueno, normal. Y dije, bueno, qué bueno. Estaba dormido, una vez se secando uno, cada vez que estaba apretando la guardia, como uno no duerme casi, uno le da sueño. Cierto, bueno, en ese mismo punto, en esa misma guardia donde pasó lo con el soldado, me perducó la guardia a mí solo, en ese otro día, para ponerlo en contexto. Cuando yo llego a esa guardia, yo solo, no le presto atención a nadie, voy a dormir. Yo no voy a apretar agua, yo voy a dormir. Cuando yo estoy cayendo en sueño, me golpean al lado mío. Pran, como con una varita cuando usted golpea un árbol. Pran, una varita. Yo me desperté, pensé que era una brisa o algo así. Bueno, me asaré.

54:47 Otra vez me agarré el sueño, segunda vez. Pran, con una varita otra vez nuevamente. Y yo me desperté, alumbré con mi teléfono, agarré fusil, alumbré a mi alrededor. Y verifiqué qué es lo que causaba el sonido. Todo lo que hacía el sonido, algo que hacía el sonido, yo lo arrancaba, miraba bien, verificaba bien para ver si algo era el sonido. Y otra vez me recorté donde estaba recortado y otra vez suena la rama. Esta vez yo lo alumbro con mi teléfono y cargo el fusil como si es alguien molestando, alguna vaina. También se asuste. ¡Pram! Y nada, no pasó nada. Ya a la cuarta vez, otra vez me estaba dándome el sueño y se ve más duro. ¡Pram! Y yo me alerté y alumbré con mi teléfono. Por esta vez cuando yo alumbré con mi teléfono, como a unos 10 metros, yo vi una figurita. Allá al fondo.

55:43 Usted se imagina en el monte, estás tú en el monte solamente con tu linterna. Yo cuando alumbro, veo una figurita como unos 10 metros de distancia. Y con todo eso me voy acercando. Cuando yo me voy acercando como a dos metros de distancia, yo logro ver y logro ver una... O sea, logro ver como cuando tú alumbras algo en la oscuridad. Sí. No sé si me contesta una figurita bajita que te sale como que está en la oscuridad con la sombra. O sea, una figurita que tenía un sombrerito, tenía su sombrerito, su camisita, su zapatito, una cosa chiquitica, chiquitica. Y estaba con los brazos cruzados y no hacía nada, no se movía.

56:25 Yo tenía mi teléfono alumbrando frente a frente y decía,¿ será que estoy viendo yo?¿ Será que estoy asustado?¿ El sueño?¿ Qué tal? Yo con las botas de mis zapatos y fusil, o sea, hacía ruido para ver si ese se movía. Yo tenía mi radio. Yo con el susto que tenía agarré por la radio y llamé para la radio. Nosotros teníamos una camioneta que tenía unos focos que se alumbraba todo ese monte, si usted quería, con las luces. Agarré por mi radio, llamé asustado. Pran, llegó el lance, como dice uno, lo montamos en la camioneta. Yo lo dejé. Vamos a hacer un recorrido que me pareció haber escuchado unos ruidos para no decirle al vigilante que yo vi algo ya, porque debe decirse mal que yo vi algo.

57:11 Y le digo que alumbre hacia donde yo vi ese muñequito. Y cuando ese señor alumbra ese con la camioneta y no veía nada. No veía absolutamente nada. O sea, el muñequito que estaba y lo que había se fue. Y yo, nervioso, asustado, o sea, no le dije nada al señor. Cuando yo me subo a la turbo, lo que más me pareció curioso, que yo me subo a la turbo, ese es el carro donde lo recuerdan en uno de las guardias, me dice un lanza, indio, y él me dice, se me acercó a mí, y él era inferior a mí, y dice, mentiro, usted está asustado, me dice así, no,¿ por qué?¿ A usted se le apareció algo? Y ese lo que se le desapareció le iba a decir algo por usted, no se le acercó y no quiso. O sea, él me dice que me dio a entender que ese duende me iba a decir algo. Y yo como no me le acerqué, me dio miedo, perdí la oportunidad. Sin yo decirle nada a ese muchacho. Esa es mi historia del día de hoy.

58:10 Gracias por dejármela por su tiempo. Especial Paranormal. Especial Paranormal. Del cartel de la mega. Quiero darles las gracias a todos ustedes por haberse conectado con nuestro especial del cartel de la mega, del cartel paranormal. Fueron cinco horas de verdad aterradoras, pero bien interesantes. El Pulpo y yo, Dani Trespalas y el Tripas, les decimos que mañana tenemos una cita a partir de las 7 de la noche. Feliz viaje, feliz descanso, feliz trabajo y sobre todo una feliz noche y que en paz descanse.

59:15 Bajamos el telón de una noche más de historias. Casa Infieles Huesitos Demonios Fantasmas Y más