EL CARTEL PARANORMAL DE LA MEGA 2025 AGOSTO 12 PARTE 03
1:22 Bienvenidos al cartel paranormal de La Mega. Buenas noches a todos los que se conectan en Colombia. A una noche más de misterio. Hoy, martes 12 de agosto del año 2025. A continuación, obviamente, los que están oyéndonos en radio tendrán cartel paranormal hasta la medianoche, como es habitual. Los que estamos reunidos en Cinépolis, en el Mall Plaza en Bogotá, donde vamos a ver la pelÃcula Together, vamos a ir hasta las 11 para la última hora. Obviamente, hacer la fila en orden, que tengan tiempo de reclamar sus crispetas, su gaseosa y, obviamente, disfrutar de esta pelÃcula que la estrenan este jueves, la pelÃcula Together.
2:03 La van a poder disfrutar todos. este próximo jueves, hoy la vamos a ver en esta premiere, ahorita les tenemos unos premios, tengo ahà suficientes como afiches de la pelÃcula, ahorita Pulpillo mientras Luis nos relata una, le regalamos asà aleatoriamente a algunos un afiche para que se lleven a la casa de la pelÃcula, muy bien, ahorita vamos a tener una charla de brujerÃa entre parejas, Los bebedizos, los amarres, que ustedes de pronto han oÃdo que da mucho miedo, ¿no? Cuando uno a veces cree que una relación le sale mal o cosas pasan, uno dice,¿ será que me están haciendo brujerÃa? O las exparejas, o la mujer o el hombre que está enamorado de la pareja de uno. Eso será ahorita. Por ahora, les voy a pedir el favor que hagamos el silencio que más se pueda. No sé si ustedes han oÃdo o han ido a lugares donde hay cuenteros. Eso es muy chévere. Pero necesito que se concentren en cada cuento, que eso es mágico. Los cuenteros a mà me gustan mucho porque recuerdo la radio cuando no era visual. Hoy en dÃa ustedes todas las noches me ven la jeta en una cámara. Cosa que no me gusta. Soy sincero. Pero toca. Pero la radio era mágica.
3:21 Cuando uno hablaba... Y la gente se imaginaba todo. Yo me acuerdo los recorridos paranormales, los que hace años me veÃan o me oÃan, que yo les dibujaba todo con palabras. Cuando iba armero, no veÃan nada, pero era chévere uno describir qué tamaño tenÃa el pasto, cómo estaba el clima, a qué olÃa el ambiente. Y yo me imagino a cada uno en sus casas imaginándose cómo era armero. Hoy en dÃa ya lo ven en videos. ¡Chévere! pero se perdió esa magia de, oiga, este loco cómo está caminando, por dónde va, cómo era la tumba de Omaira, ¿no? Todo esto. Entonces, por eso me gustan mucho los cuenteros, porque nos ponen a imaginar. Y eso es muy lindo porque cada quien se imagina al protagonista a su manera.
4:08 Se imagina la casa a su manera, se imagina el arma a su manera, el fantasma a su manera. Y eso es mágico. Y por eso esta noche, un gran escritor de terror de nuestro paÃs, que casi a diario escuchan ustedes cuentos de él, esta noche nos acompaña. Y en esta hora, él les trae cuentos de terror. Cuentos que yo quiero que ustedes se imaginen. Y son unos cuentos de verdad aterradores. Entonces les pido al favor que se metan en la pelÃcula de cada cuento. Que hagan volar su imaginación. Y por eso quiero que esta noche reciamos con un fuerte aplauso a Luis Suezcún, que nos acompaña aquÃ.
4:53 Bueno, después de haber escuchado esas historias tan aterradoras, tan espantosas, yo ya no sé si haya sentido que yo ya cuente cuentos de miedo. Es decir, de verdad, después de esos relatos de, oiga,¿ el bebé le fue infiel? Oiga,¿ con cuántos?¿ En cómo fue? No, ya uno después de eso, en serio, de verdad contar cuentos de miedo es muy bravo, muy bravo. Pero bueno,¿ a ustedes les gustan los cuentos de miedo? Ok, arranquemos con un cuento corto. Esa es la historia de una chica que se llamaba MarÃa José. Y MarÃa José, ella vivÃa en un barrio muy humilde.
5:35 y ella estaba muy preocupada porque su papá su papá estaba enfermo su papá necesitaba un donante de hÃgado ya absolutamente ya porque si no su papá se le iba a morir su papá estaba pálido su papá tenÃa los ojos hundidos su papá estaba estaba en la mala y a cada rato Ellos estaban pegados del teléfono a ver en qué momento entraba una llamada del hospital. Necesitaban un donante con urgencia. Porque ella, ese papá, don Héctor, era lo único que a ella le quedaba. Porque su mamá, su mamá habÃa fallecido hace mucho tiempo. Y lo único que le quedaba a ella era una medallita de la Virgen de Plata. Nada más. Y ella era una chica muy rezandera, muy religiosa. Tanto que cuando ella salÃa de la oficina, ella siempre pasaba a la iglesia a rezar, a pedir que llegara un donante para el hÃgado de su papá. Y de tanto pasar a la iglesia, de ir a rezar, yo no sé si ustedes han rezado algo con tanto fervor que necesitan un milagro ya. Que la señora que estaba al lado le dijo, mi hija.
7:05 porque no le reza a las ánimas del purgatorio, réceles con fe, réceles con toda la devoción, que las ánimas del purgatorio le cumplen lo que usted pida, siempre y cuando usted les cumpla lo que usted les prometa, es un trato, es un negocio, y la muchacha MarÃa José dijo, de una, va para esa, Dijo, prometo un año de misas si mi papá encuentra un donante. Y la otra le dijo, ojo, pero le cumple a las ánimas del purgatorio. Y asà fue. Ella le rezó con toda la devoción pegada a esa estampita de la Virgen de Plata que tenÃa.
7:55 Y asà pasó todos los dÃas a rezar a esa iglesia con la estampita de plata. Pero su papá, su papá cada vez estaba peor, cada vez tenÃa los ojos más hundidos, cada vez estaba peor de semblante. Pero de tanto rezar, se produjo el milagro. Al cabo de ese mes, llamaron del hospital, que tenÃan un donante, tenÃan un donante. Y MarÃa José se puso absolutamente feliz, es decir, su papá se iba a salvar, su papá la iba a lograr. Y efectivamente llegó la cirugÃa. A su papá le fue extraordinariamente bien. Y en el posoperatorio la logró. Salió perfecto. Divinamente.
8:44 Y asÃ... Ese mes ella fue y cumplió la promesa, la misa para las ánimas del purgatorio, porque las ánimas del purgatorio necesitan las misas, porque ellas están en una zona gris, en una zona intermedia, donde necesitan llegar al paraÃso o si no bajan al infierno, por eso necesitan de nuestras oraciones. Al mes siguiente MarÃa José fue y cumplió La misa. Y lo hizo durante seis meses seguidos. Pero ¿saben? Si algo interrumpe la vida, es el amor.
9:27 MarÃa José se enamoró locamente de un compañero de la oficina. Se enamoró. Y ese mes, a ella se le olvidó ir a la iglesia a pagar la misa prometida de las ánimas. Se le olvidó. Pero bueno, igual ella seguÃa rezando desde la casa con la medallita de la Virgen de Plata. Al segundo mes dijo, yo voy a ir. Pero hubo una fiesta de la empresa y se le olvidó. Y al tercer mes, pues, algo sucedió. HabÃa peleado con el novio y se le olvidó ir a la misa a cumplir con la promesa que le tenÃa a las ánimas del purgatorio. Pero¿ saben qué? Se le perdió la medallita de plata. Y ella decÃa, bueno, seguramente la medallita de plata está en un cajón, está en la oficina, está en algún lado. No la encontraba. Pero su papá cada vez estaba mejor de salud, entonces ella estaba tranquila.
10:35 Pero esa noche ella se quedó a dormir donde el novio. Y llegó por la noche a su casa. pero cuando llegó a la casa encontró la puerta abierta y le dio miedo, le dio pánico, dijo nos robaron porque todo estaba a oscuras y entró a la sala y prendió la luz y todo estaba absolutamente en orden, no los habÃan robado y ella empezó a llamar a su papá, a don Héctor, papá, Papá, papá, papá, papá. Pero el papá no respondÃa. Don Héctor no respondÃa. Y ella empezó a subir las gradas azancadas. Y a medida que subÃa las gradas, sentÃa un olor a potasio, a sangre. Como si no hubiera entrado a su casa, sino a un matadero, a una carnicerÃa. Y cuando llegó a la habitación del papá, no le faltó nada para caer de rodillas de espanto porque habÃa sangre en el piso sangre en las paredes y sobre todo en la cama donde ahà estaba su papá boca arriba con un tremendo hueco en el estómago le habÃan sacado el hÃgado y de su boca escurrÃa la medallita de plata de la Virgen MarÃa y en
12:08 el techo Alguien habÃa escrito con sangre, ya no reces más por nosotras. Las misas quedaron pagas. Gracias. Un aplauso para Luis Suezcún.¿ Acá hay algún devoto de las ánimas del purgatorio?¿ Alguien cree aquà en las ánimas?¿ Puede venir un segundito, amigo?¿ El pulpo va a empezar a regalar afiches por ahÃ? A los que quieran. No, eso no pide que levanten la mano, llévele al que quiera, llévele al que su instinto diga, venga señor, mientras Luis ya nos trae un segundo cuento, usted es devoto de las ánimas del purgatorio.
12:49 Pues devoto, devoto, asà como que le haga oración. Pero usted les pide. No les pido porque la respeto. La respeta,¿ nunca les ha pedido? No porque las almas del purgatorio están pagando penas, digámoslo asÃ, y ponerle más peticiones es como ponerle más cargas. Es mejor más bien como hacer una oración para que ellas descansen. Pero no les pide? No, pero sà creo mucho y tengo testimonios de familiares de que las han visto e incluso yo también de pronto las he sentido. Entonces, pues sà es... Muy bien, muy bien. Muchas gracias.¿ Acá hay algún devoto de las ánimas? ¿Usted? La del casa infiel.¿ Cómo me le va?¿ Usted es devota de las ánimas del purgatorio?¿ Les pide? Sà yo les pido.
13:39 Cómo fue el inicio de esa relación con ellas? O sea,¿ usted le dio por pedirles y empezó a sentir algo? Porque he oÃdo que sÃ, que les piden y ellas empiezan a cumplirles, pero que hay que cumplirles también. Es como un negocio.¿ Cómo es eso? Tú das y yo recibo. Pero cómo empezó eso?¿ Qué querÃa usted y se lo cumplieron? Cuando yo trabajaba en Transmilenio recién empezó. Yo vivÃa para las villas de Granada. Me puedo hablar más fuerte un poquito? Yo vivÃa cerca de las villas de Granada y trabajaba para el Portal del Norte. tenÃa que salir de la casa a las 2 y 45 para que alcanzara a la buseta y siempre era retirado. Y yo salÃa de la casa y le pedÃa las ánimas benditas, porque a esa hora era muy peligroso. Yo le decÃa, ánima bendita, por favor ayúdeme, que yo les hago la novena. y yo les hacÃa la novena asà todo y un dÃa se me pasó no le pedà cuando salà de la casa a las ánimas ya no les pedà no salà corriendo cuando me encontré con un señor que es muy peligroso de este sector y me dijo hola penchita para dónde va y yo para el paradero pues yo sabÃa que era un ladrón me dice Camine la acompaño porque es que yo siempre que la veo va con mucha gente. Usted la acompaña mucha gente y yo quedé. Y desde ese dÃa yo dije, no, yo les voy a... Rezo por ellas, más no les vuelvo a pedir.
15:05 Mire eso que usted relata interesante, las ánimas del purgatorio. Los que me han oÃdo saben que yo a las ánimas les digo como la mafia de lo paranormal. Porque se dice que hace uno el trato con ellas... pero que si uno no les cumple su pago, lo atormentan. Y dicen muchas personas que dejar de hacer ese negocio es casi imposible, que las ánimas siempre empiezan a decirle a usted, bueno,¿ cuál es el próximo negocio? Y muchos que no creen en las ánimas del purgatorio, les voy a dar como la pista de cómo iniciar esa relación.
15:45 Según dice la gente... PÃdale a las ánimas del purgatorio que lo despierten a cierta hora. Haga solo esa prueba. Entonces usted esta noche, por ejemplo, con su fe, ¿no? Ãnimas benditas del purgatorio, quiero que me despierten a las cuatro de la mañana. Y la gente dice que a las cuatro de la mañana sienten algo y despiertan de una vez. Y ahà empieza el negocio. Pulpo, terminemos ya con los afiches, porfa. para sentarnos ahà a las personas que quieran darle esos...¿ Quién falta por afiche?¿ A quién falta por afiche para que le den un afiche de la pelÃcula Together, que la estrenan este jueves? Y hoy la vamos a ver aquà en el Mall Plaza en Bogotá.¿ Quién quiere un afiche por ahà de Together? Ahà quieren más afiches. Ya vamos a escuchar un segundo relato de Luis Suescún, pero ese tema de las ánimas es bien interesante.
16:45 Muy bien. Un abrazo a todos los que son devotos de las ánimas. Y mucha gente los lunes en la noche. Es como la noche perfecta para cumplir esos pactos. Por eso ustedes los lunes en la noche muchas veces, si se acercan a los cementerios, ven en su entorno, porque la mayorÃa de cementerios están cerrados, ven personas poniendo velitas en las rejas, hacia afueras. Ustedes pasan por el cementerio central, aquà muy cerca. Vayan por la parte de atrás. ahà en Santa Fe, y los lunes por la noche ven una cantidad de personas prendiendo velitas, es bien interesante. Y ahà por Matatigres y todo, los lunes por la noche lleno de gente de votos de las ánimas. Muy bien, prestemos la atención a un segundo relato, ese estuvo bien interesante, el de las ánimas del purgatorio. Luis Vescún, por favor, un segundo cuento, un fuerte aplauso para Luis, y vamos a oÃr este cuento.
17:42 Oiga, de verdad, como estamos con cuentos de amor. Porque obviamente todas las historias que contaron ustedes, a cual más espeluznante, ¿no? Voy a contarles una historia que sucede en una finca de Antioquia. Y esta es la historia de un matrimonio. La mujer se llamaba Doña Hilda y el tipo se llamaba Don Gabriel. Y ellos tenÃan una... Una finca muy bonita, con cafetal, con su galpón, con gallinas, su establo con vaquitas, con cabras, porque era el sueño de ellos tener una finca frente a las montañas. Pero no hay nada más frágil que el amor. Cualquier accidente lo tumba. Y el tipo, don Gabriel, él habÃa tenido un accidente montando a caballo y habÃa quedado paralÃtico. Pero no solamente con ese accidente le llegó la parálisis. El tipo, don Gabriel, al estar en silla de ruedas, se volvió el hombre más amargado posible.
18:55 Con todo, le respondÃa a las patadas a su mujer, a doña Hilda. Pero doña Hilda, doña Hilda, ella no se apartaba de él. Son esos matrimonios malos y que se mantienen. Y todos los gritos, todas las rabias, todas las broncas que doña Hilda se habÃa gastado en ese mal matrimonio, le habÃan degenerado en un cáncer de garganta. Entonces, asà eran los dos en esa finca, el paralÃtico y la silenciosa. la silenciosa y el paralÃtico. Ya les dije que don Gabriel era un tipo tremendamente amargado, pero doña Hilda, doña Hilda era todo lo contrario, ¿saben? Era una mujer muy culta. A ella le gustaba leer libros de ciencia ficción, Ray Bradbury, Asimov, le encantaban esos relatos de ciencia ficción que hablan de naves, de visitantes del espacio, ¿no? Ellos no cruzaban una palabra, se detestaban. Ya les dije que era un mal matrimonio. Resulta que en cierta ocasión, don Gabriel, el viejo y amargado don Gabriel, estaba en la silla de ruedas viendo un partido de fútbol. Y ella, naturalmente, estaba leyendo sus libros de ciencia ficción. Cuando de repente...
20:26 vieron como que algo atravesaba el cielo como si hubiera caÃdo un asteroide como si hubiera caÃdo un cometa y eso se llenó de miles de miles de luces tanto que ella no hablaba casi con su esposo le dijo oiga Gabriel creo que algo creo que algo acaba de caer en la montaña El viejo, como era un amargado, le dijo, esas son pendejadas suyas por estar leyendo tanto libro de ciencia ficción que se le ha dañado la cabeza. Pero ella, ella era una mujer curiosa y querÃa saber qué era lo que habÃa caÃdo en la montaña. Descolgó la escopeta, cogió la linterna y salió de la finca.
21:16 Y cuando salió, se dio cuenta que habÃa algo que brillaba en la montaña, que algo sà habÃa caÃdo del cielo. Y se fue caminando hacia allá. Y a medida que ella iba caminando en la montaña, ella veÃa como las copas de los árboles se habÃan doblado, que realmente algo se habÃa caÃdo del cielo. E iba caminando, caminando, cuando de repente... llegó como un yermo, como un claro dentro de la montaña y la tierra, la tierra estaba quemada, de hecho salÃa humo de la tierra y ahà en el centro habÃa una enorme cápsula de metal abierta de par en par como si fuera un huevo y escurrÃa de ahà un lÃquido blanco, brillante, algo habÃa salido de esa cápsula Ya doña Isla, hijo, es demasiado. Y se regresó.
22:18 Y cuando llegó a la finca, escuchó el cacareo de las gallinas. Pero era un cacareo brutal. Era un cacareo como si el diablo se hubiera metido al galpón. Y no solamente eso. Las puertas del galpón estaban abiertas de par en par. Y de las puertas escurrÃa ese lÃquido blanco brillante. Y ella dijo, puedo estar enferma de cáncer, pero quiero saber qué hay ahÃ. Y con la linterna y la escopeta entró directo al galpón. Y ahÃ, en la oscuridad, se dio cuenta que habÃa una criatura gris, como el tamaño de un niño de 12 años. No tenÃa nariz.
23:04 TenÃa los ojos negros, muy grandes, como si fueran almejas. Y estaba cuclillado sobre un charco de sangre y plumas. Se estaba comiendo a una gallina por la cabeza. Ella le apuntó con la escopeta. Iba a dispararle. Era lo más parecido que habÃa visto a un alienÃgena.¿ Pero saben qué hizo esa criatura? le estiró la mano. Y eran unos dedos muy, muy, muy largos. Y era... Eso era un gesto de piedad, de decirle sin palabras, porque obviamente esa criatura no tenÃa palabras. Se expresaba con sonidos como si fuera un grillo. Pero lo que le querÃa decir con esos zumbidos era... Vine desde una galaxia muy lejana.
23:54 Estoy mal herido. Y me comà unos animales. Y ella... Ella sintió piedad y bajó la escopeta. Pero al bajar la escopeta, esa criatura saltó directo hacia ella con una fuerza tremenda y le puso la boca, esa boca, contra el cuello. Pero se la puso con tanta fuerza que esta mujer, Doña Hilda, pensó que le iba a reventar la yugular. Lo hacÃa con mucha fuerza, con tanta fuerza que esta mujer cayó desmayada. durante una hora, quedó inconsciente. Pero cuando se levantó, se levantó con fuerza, con energÃa, tanto que se llevó la mano al cuello y se dio cuenta que ya no tenÃa los bultos del cáncer.
24:47 Que sea lo que fuera, ese engendro, ese alienÃgena, la habÃa limpiado del cáncer. Y asà ella regresó, no sabÃa si estar agradecida o asustada, llegó a la finca y hasta saludó a su esposo. Pero su esposo, ya les dije que era un amargado, ni siquiera se dio cuenta que su mujer por fin estaba hablando bien, que estaba sana. Y ella pasó toda la noche pensando en lo que habÃa sucedido. Estaba sana. Pero al tercer dÃa... Ella salió de la finca y encontró al frente de la puerta un reguero de sangre, de pedazos de animales, de pedazos de vacas, de pedazos de venados, de patas de perros, de patas de gatos. como formando un sÃmbolo. Yo no sé si ustedes han tenido gatos, pero los gatos tienen la mala maña de que le traen a uno el pájaro muerto, el ratón muerto, y uno no entiende qué diablos hacer con esos agradecimientos. Asà era. Era un sÃmbolo de agradecimiento todos esos pedazos de cuernos, de patas, de extremidades de animales. Ella como pudo los recogió, el marido no se dio ni cuenta, ya les dije que era un pésimo matrimonio. Pero ese ritual de agradecimiento se repitió
26:22 mes a mes a mes, hasta que un dÃa no apareció. Ella abrÃa la puerta y ya extrañaba ver esos pedazos de vaca, de venado, de perro, de gato, porque ese alienÃgena era el único que habÃa hecho algo por ella. Y ya empezaba a extrañarlo. Y se lo imaginaba en la montaña cazando animales, pero se imaginaba que habÃa vuelto a su planeta. El caso es que un dÃa ella estaba leyendo noticias, Doña Hilda, y leyó una noticia que la perturbó. La perturbó por completo. DecÃa que unos campesinos HabÃan atrapado a una figura gris como el tamaño de un niño de 12 años, con los ojos negros, sin nariz, porque se les estaba comiendo las reses. Ella supo que habÃan atrapado al alienÃgena y la verdad le dolió, le dolió y se atacó a llorar. Pero el esposo, el esposo le valió cinco. Ni siquiera la escuchó. No le importaba.
27:41 Y al cabo de una semana, esta mujer, Doña Hilda, se miró al espejo. El pelo se le estaba cayendo a puñados. Estaba débil. Le dolÃa el estómago. Es decir, el cáncer habÃa vuelto y con toda. HabÃa hecho metástasis. Hasta ahà habÃa llegado su buena fortuna. Ella decÃa, me voy a morir, me voy a morir. Al esposo no le importaba. Pero cierta noche, a las tres de la mañana, cuando esa mujer ya sentÃa que tenÃa los dÃas contados, escuchó el zumbido de un grillo, de un tremendo grillo, y salió del rancho. Cuando salió del rancho, vio de nuevo ese anhelado charco de sangre, pero ya no habÃan pedazos de vacas, ya no habÃan pedazos de venados, de perros, de gatos, no. Eso que habÃa ahà era un festÃn de la carnicerÃa humana. HabÃan ojos, habÃan dedos, habÃan tripas, habÃan piernas, también formando un sÃmbolo, pero ya no era un sÃmbolo de agradecimiento, era un sÃmbolo de odio, de rabia.
29:02 Y allÃ, al fondo, estaba el alienÃgena, totalmente herido. Se notaba que los campesinos lo habÃan torturado, pero se habÃa liberado. Se necesitaban. Y ella... Ella se fue al corral y le trajo dos gallinas, se las despescuesó y se las tiró. El engendro apenas las olfateó, pero no le interesaron. Doña Hilda regresó al corral y le trajo la cabra más gorda posible. para que bebiera su sangre, para que se bañara con su grasa, para que se comiera los huesos hasta el tuétano. Pero al alienÃgena no le interesó. Para nada.
29:54 Y ella comprendió que ya su dieta habÃa cambiado, que ya no le gustaban los animales, que ella preferÃa una carne más humana. Y en ese momento, ella tomó una decisión. Regresó a su casa Y sacó a su esposo en la silla de ruedas. Y su esposo, don Gabriel, preguntaba que por qué lo sacaba de su casa. Que qué hacÃa la intemperie. Y ella lo dejó afuera. Y regresó. Y se tapó los oÃdos. Porque no querÃa escuchar los gritos. Porque no querÃa escuchar los gorgoteos de sangre. Pero sabÃa que ya luego iba a venir la paz. La serenidad.
30:40 La salud, porque no hay nada que dé más salud, que dé más vida, que acabar con un mal amor. Gracias. Es Luis Suescún, escritor de terror, y esta noche nos está relatando estos cuentos en esta hora. Qué bonito ese matrimonio, doña Hilda. Qué belleza como terminó este alienÃgena. acabando con la vida de su marido. Estamos aquà en el cartel paranormal de La Mega. Ahorita, más adelante, viene una charla de brujerÃa en las relaciones de pareja.¿ Hay parejas aquà que crean que les están haciendo brujerÃa? ¿Nadie?¿ Quiénes de aquà creen en la brujerÃa? Upa, muchos.¿ Y alguien tiene una historia fuerte de brujerÃa? ¿Nadie? ¿Nadie?¿ Usted puede venir?
31:37 Un momento, nos la cuenta aquÃ, mientras Luis toma agüita ahà un segundito, para oÃr un relato de historia de brujerÃa. A ver. Muy bien, bienvenido. Ay, el del Casa Infiel.¿ Cómo está usted? Buenas noches,¿ qué tal? Bien. Bueno, cuéntenos su historia.¿ Qué pasó? Lo que pasa es que hace como un año me aparecieron muchÃsimas moscas verdes en la ventana de la oficina. Yo conté en una ocasión 26 y en otra 32. Se puso a contarlas y no habÃa residuos, no habÃa ahà desaseo, alguna cosa, nada. No, nada, nada, nada. Las contaba porque pues mataba y empezaba una, dos y asÃ. Y pues uno como curioso siempre investiga asà por internet y decÃa, no, que no las matara, mejor que las dejara libres. Otro dÃa me aparecieron, las dejé libre, que se fueran. Después mi novia me limpió con vinagre, jabón rey y de todo. Y como que ahà ya cesó el tema de las moscas. Pero me aparecieron más o menos como en cuatro ocasiones. Y eran moscas verdes y no se movÃan. O sea, en la ventana de la oficina eran como moscas tontas. Uno las mataba muy fácil. Y solo fue esas cuatro veces y ya.
32:52 Mientras las moscas aparecÃan en la ventana de su oficina,¿ le pasaban cosas a usted en su vida? O sea,¿ que usted relacionara con esas moscas y diera, esto es brujerÃa?¿ O por qué usted dice que esas moscas tienen que ver con la brujerÃa? Pues en esas ocasiones sà habÃa como un bajo onda asà de dinero, habÃan como más problemas en el tema de la relación, sà se sentÃa como algo como mucho desánimo, En esas ocasiones y fue como en un trayecto más o menos de un mes, más o menos. Y todo se curó sin, acudieron de un brujo o hicieron oración o hicieron alguna cosa para frenar esto? SÃ, sÃ, se oró, o sea, tuvimos mucha fe, que se aquÃ, pues, oramos y la limpieza con el vinagre y hasta ahÃ.
33:39 Se protege usted en la actualidad con algo para la brujerÃa? No, nada. Oro y ya. Oro y ya. Muy bien, muchas gracias a ustedes.¿ Alguien tiene una historia de brujerÃa?¿ Alguien quiere contar una historia de terror? Si alguien quiere contar una historia de terror, levante la mano y se acerca acá. ¿Alguien? Señorita, mientras ya le damos otra vez paso a Luis para otro cuento más en esta noche. Vamos a ver. La pareja de él. Venga, y antes de que me cuente su historia,¿ usted también cree que eso de las moscas era brujerÃa?
34:20 SÃ, Dani. Por qué? Es que él se le olvidó contar que a mà también me pasaron cosas. Durante ese tiempo,¿ a él se le aparecÃan moscas en la oficina y a usted le pasaban cosas? Pues fÃjate que una vez, en dos ocasiones, yo sentÃa que me picaba algo. Yo buscaba y no. Un dÃa se me dio por levantar, pues como yo hago limpieza normal de la habitación, se me dio por levantar lo que cubre el protector del colchón. Y cuando me di cuenta era que habÃa literalmente un camino de hormigas, pero lo raro es que habÃa el camino de hormigas donde yo dormÃa, o sea, en el ladito donde yo dormÃa. En el otro ladito no habÃa nada. Y cabe aclarar que no como en la habitación, nada.
35:04 Y hasta dónde llegaba ese camino de hormigas? Mira, Dani, que no supe. Siempre habÃa el colchón lleno de hormigas. A mà me tocó levantar eso dos veces, me acuerdo, y sacudirlo, y eran hormigas de las que picaban, de esas culonas. Al mismo tiempo que pasaba lo de las moscas en la oficina? SÃ.¿ Y qué hicieron o qué hizo usted por su parte? Porque él dice que él hizo oración y ya,¿ y usted? Lo que sucede es que, bueno, mi abuelita era muy creyente en cosas y ella decÃa, bueno, cuando tú ves algo raro, coge vinagre, ponle mucha fe y jabón rey. Empecé yo un dÃa limpia, limpia, limpia, le puse muchÃsima fe, hice oración y pasa. No sé si es coincidencia, pero pasó lo de las moscas. Y en ese tiempo sÃ, a veces él se levantaba gritando. Ãl no se acuerda porque él a veces habla dormido. pero sà dos veces, dos ocasiones, me mandó manotazos y gritaba y yo,¿ qué pasó?
35:56 Y me dijo, no, es que yo vi algo y yo, creo que no se acuerda, de pronto estaba soñando, pero sà gritaba. Y usted se protege de algo contra la brujerÃa hoy en dÃa después de ese suceso? Pues Dani, la verdad, yo siempre he dicho que cuando uno deja entrar esas cosas, cogen fuerza. Yo normalmente lo que hago es, porque me han pasado cosas de parálisis del sueño, es ser fuerte y no dejarme dominar del miedo y eso es lo que me ha servido. Y orar también, pero realmente que yo use algún amuleto, no. Y sà me han pasado cosas bien, bien raras. Aparte de esas,¿ qué es la cosa más rara que usted dice? No me van a creer lo que me pasó relacionado al tema del misterio.
36:37 Dani pues en ese tiempo tiene que ver, bueno no sé, con brujerÃa. Hubo un tiempo, yo estaba pues adolescente, recuerdo que en esos dÃas estaba listando yo unas cosas, mi gato salió disparado desde la habitación de atrás, porque en la habitación de atrás pasaban cosas no sé por qué, la habitación trasera donde guardábamos los chécheres. El gato salió volando, corriendo. Cuando yo entré a la habitación, vi que todos los libros que estaban acomodados, pero juntos, o sea, estaban bien, bien pegaditos. No habÃa posibilidad de que el gato los tirara porque no tendrÃa cómo, no tiene manos. Y estaban todos tirados en el piso. Y yo, bueno, primera cosa, yo dije, no, de pronto fue el gato, pero el gato salió muy asustado y eso me pareció a mà muy raro. Después de ese dÃa, al siguiente dÃa, me acuerdo tanto que yo estaba, iba a poner a lavar una ropa, los estaba escuchando ustedes ese dÃa y justo cuando iba caminando del trayecto que hay de mi habitación a donde estaba la lavadora, escuchaba pasos en el techo.
37:40 Y yo, pues pensé que eran gatos porque en ese tiempo donde vivÃa, pues en el barrio habÃa muchos gatos. Yo dije, no, pues un gatito. Lo raro era que cuando yo caminaba de la habitación, iba a la lavadora, se escuchaban los pasitos. Paraba yo, se paraban los pasos. Volvà otra vez a la habitación porque fui a traer más ropa, otra vez los pasos. Y yo, esta vaina, ¿qué? Y cuando volvà otra vez, lo mismo, paró cuando ¡pum!¡ escuché que escuchó! O sea, cayó algo durÃsimo. Y yo, bueno, no le di trascendencia. Lo más fuerte, que para allá voy, fue a la siguiente semana. Yo estaba teniendo problemas de parálisis del sueño. Yo dije, bueno, muy raro eso, me parece muy extraño. Una vez, dormida, me desperté. Eran las 11 de la mañana, me acuerdo muy bien, porque era de dÃa.
38:28 Cuando yo recuerdo que se le metió algo al ventilador, como un papel, una bolsa, algo, y entonces se le empezó a sonar. Entonces yo me iba a levantar y no pude. Pero entonces antes de eso, yo sentÃa que me estaban tocando. SentÃa que algo me estaba tocando y yo pues me quedé como pasmada y estaba quieta. y sentÃa que me tocaban y yo,¿ pero qué es esto? Cuando al rato yo dije, no, no me puedo parar,¿ qué hago? Bueno, empecé a orar. Cuando volvà a abrir los ojos, me acuerdo que miré la puerta de mi habitación y vi a una mujer desnuda, con el cabello largo, no le veÃa bien la cara. Era una mujer alta, desnuda, y yo,¿ pero qué es esto? Y yo decÃa, pero no estoy dormida, yo de verdad pensé que estaba soñando, pero no, o sea, bueno, para mà fue muy real.
39:18 Y yo volvà a cerrar los ojos. Cuando los volvà a abrir, la vi más cerquita y yo dije, bueno,¿ esto qué? Lo que me dio susto fue verla bien cerca mÃo y volvà a cerrar los ojos y empecé a escuchar unas voces que no entendÃa. Y nada, empecé, la verdad, a tirarle duro. Yo no me voy a dejar de usted. Empecé a hablarle fuerte, fuerte, pero fue una sensación de angustia fea porque yo sentÃa que esa cosa me cogÃa y, no sé, horrible. Esa es, mejor dicho, la que me pasó de una semana a otra. Y lo raro es que en mi propia habitación, en mi misma habitación, mi mamá también tuvo otro suceso. Muchas gracias, muy amable por su historia. Muy bien. Historias paranormales. Luis Suescuro, un aplauso. Vamos con otro cuento de terror a esta hora para la mega en todo el paÃs.
40:06 Bueno, nos vamos con un cuento, escojan. Un cuento en el Bronx o un cuento en Bucaramanga. Bronx. Bien, vale. Relato en el Bronx. Bueno, ya, luego miramos el caso de Bucaramanga. Que de hecho, yo viajo a Bucaramanga la otra semana. Porque obviamente yo ya prácticamente inicio una gira donde voy a estar en Bucaramanga, en Cali, MedellÃn, Pereira, Pasto. Bueno, realmente ya prácticamente arranca. Entonces, el cuento que sigue ahora se llama El Rey Rata. Y sucede en el Bronx, que es un rey rata. Un rey rata es un engendro de la naturaleza. Son tantas ratas unidas por la cola que no se sueltan en años y se desplazan juntas, formando un solo organismo. Tanto que inclusive a veces cuando se muere una de las ratas, las demás la devoran.
41:15 Y siguen cargando con el esqueleto de la rata a sus espaldas. Y van llenándose de pelambre, de uñas, de colmillos. Es algo terrible de ver un rey rata. Y eso fue lo que sucedió en el Bronx. Porque en el Bronx hubo una plaga de ratas en 1998. Eran unas ratas tan grandes como si fueran gatos. Y eran más aterradoras que los ayayines. Eran más aterradoras que las casas de pique. Eran más aterradoras que esas bodegas donde fabricaban droga o los rituales de brujerÃa que hacÃan a tan pocos metros del Palacio de Justicia. Y esas ratas salÃan apenas caÃa la noche. Apenas habÃa la oscuridad, salÃan a comer. Y al comienzo atrapaban a los perros. Y de los perros no quedaba nada. Si acaso quedaba a veces un aullido.
42:25 Pero a la mañana siguiente solamente quedaban huesos. Pero las ratas fueron cogiendo cada vez más confianza en ellas. Tanto que cierto dÃa arrastraron del brazo a un niño ante la mirada atónita de recicladores, de los jÃbaros, de los dealers y se lo metieron a una alcantarilla. Fue tan terrible que inclusive uno de los hallayines rompió el protocolo de seguridad y se metió con un machete en mano a la alcantarilla a tratar de salvar al niño cuyos gritos se escuchaban por todo el Bronx. A los 15 minutos salió ese saiyajin temblando de miedo y solamente dijo, abajo esto está cundido de ratas, hay miles, hay millones de ratas.
43:20 Y es que se rumora que todo debajo del Bronx estaba lleno de túneles, túneles que inclusive llegan hasta el Parque de la Independencia. Y del niño, nada, cero. Nunca lo encontraron. Asà como se desaparecieron otros cientos de niños y de niñas durante ese año. Finalmente, la alcaldÃa envió a fumigadores, a aniquiladores de plaga, etc. Pero la verdad, dijeron que habÃan terminado con todas las ratas. Falso. Porque la Navidad de ese 1998, una mujer llamada Gloria Celis, ella estaba en trabajos de parto, estaba dando a luz a su primer hijo, en una casucha al lado de la discoteca Homero, que ustedes saben que era la discoteca más tremenda del Bronx. Y ahà en medio de esa varaunda de la droga, de la música, salsa, reggaetona, todo volumen, esta mujer, imagÃnensela, con fiebre tratando de dar a luz y cuando por fin lo hizo su amiga la partera de oficio recogió el bebé y se lo mostró el bebé estaba sano estaba perfecto y se lo entregó en sus brazos todavÃa unido por el cordón umbilical Gloria Celis
44:52 cargó a su bebé y sintió una emoción de mamá tremenda tanto que hasta sacó una una manilla de tela azul y se la puso en la mano, como para significar que las mamás y los hijos siempre están juntos, aun en los peores momentos. Y le dio un beso en la frente a su niño. Y en ese momento se apagaron las luces en el Bronx. Es decir, algún cable falló, algún fusible, pero todo quedó a oscuras. Y todo lo que era la discoteca Homero, que antes era un bullicio, quedó en silencio. Luego el caos, los hallallines. Y ahÃ, Gloria Celis vio en la esquina más oscura de la habitación como habÃa un enjambre de ojos rojos, diminutos, mirándola, mirándola fijamente. Y ella sintió miedo, sintió pánico. Y en ese momento regresó la luz. Pero cuando regresó la luz, se hizo el horror. Se dio cuenta que su bebé se lo habÃan quitado, que solamente le quedaba medio cordón umbilical, que se lo habÃan tajado de un mordisco. Gloria Celis gritó, lloró, espantada, pero jamás encontró el niño, como tampoco se encontraron los cientos de niños y niñas perdidos en el Bronx. Las
46:24 cosas pasan y al año siguiente, Gloria Celis abandonó las drogas, pudo abandonar el Bronx, Hizo su bachillerato, entró a la policÃa, armó una familia y tuvo otros hijos. Pero siempre sentÃa esa melancolÃa, ese dolor de esa oscuridad con ojos que le habÃa arrebatado a su primer hijo. Pero, ¿saben? La vida tiene algo paradójico. Nos devuelve a los lugares donde fuimos o muy felices o muy infelices. Pues resulta que en el 2016... hubo una operación para desmantelar todas las drogas del Bronx, todos los carteles del Bronx. Y ahà entraba un comando de 2.500 oficiales de policÃa, con pistolas, con fusiles, con granadas. Y ahà estaba la ahora teniente, Gloria Celis.
47:21 Cuando ella entró a la calle en L., Se sintió volviendo a casa, olÃa el olor del boxer, veÃa las caras de los jÃbaros, de los recicladores, de todas esas almas perdidas del Bronx. Cuando de repente escuchó un alarido, un escalofriante alarido y entró a la casa, a una casa de Texas hermosa. rojas y ahà habÃa un hombre pálido, flaco con los ojos desorbitados pero no era por la droga era del miedo y ese hombre solamente decÃa la oscuridad se llevó a mi hijo la oscuridad con ojos se llevó a mi hijo y le mostró un boquete que habÃa en la estufa decÃa se llevó a mi hijo de 10 años y lo que habÃa era un rastrojo sangriento Gloria Celis, le temblaron las piernas, se sintió espejada en ese hombre, pero dijo, esta vez voy detrás. Se terció el fusil, se acomodó el casco con una linterna y se metió de cabeza en el túnel y empezó con los codos a arrastrarse por ese túnel que iba en bajada. Y bajaba 5, 10, 15 metros. Tanto que ya ni siquiera olÃa la droga del Bronx. OlÃa era a aguas estancadas, a humedad, a excrementos de ratas. Y a veces el túnel cogÃa a la izquierda, a la derecha, bajaba. Y de repente, ella sintió el olor a la sangre. Y
48:52 se miró, tenÃa los codos y la pechera del uniforme empapados en sangre. Sea lo que sea, lo que se habÃa robado al niño, se lo habÃa estado comiendo en la fuga. Y ella dijo, me regreso, me voy. Pero en ese momento, escuchó el alarido de un niño. Dijo, no lo puedo bajar atrás. Y siguió bajando 10, 20, 30 metros hasta que llegó a un boquete. Y entró, y cuando entró, era una recámara tan grande como este lugar. HabÃa entrado realmente al corazón del infierno, al corazón del Bronx, porque todo el piso estaba lleno de huesos pulverizados, de cráneos rotos, de ropa destruida, de años. Y ahÃ, en el centro, estaba el Rey Rata. el verdadero rey de la miseria, y eran muchos. Eran cientos de hombres, de mujeres, desnudos, ciegos, bestiales, todos unidos y amarrados entre sà con sus cordones umbilicales, que no habÃan parado de crecer en esos años. Y los cubrÃa como si fuera una segunda piel, toda la mugre, las uñas, los dientes, los colmillos, hasta los dientes de leche que habÃan ido dejando y desechando. Esa mujer no gritó, tampoco gritó. cuando vio que algunos brazos del rey rata
50:23 estaban repartiéndose el torso del niño, otros sacaban la columna vertebral como si fuera una sardina y los pies pisoteaban la cabeza para que las muchas bocas del rey, del rey rata, se comieran los sesos y la sangre directo del piso. Y ahà Gloria Celis sà gritó, pero no por el infierno que estaba viendo, sino por un detalle más humano, más simple. En una de las manos, en uno de los brazos del rey rata, estaba una manilla azul.
51:03 Ahà estaba su hijo. y el rey se empezó a desplazar hacia ella con todos los brazos con todos los ojos clavados en ella con todas las bocas que no paraban de comer y se fue acercando a lo mejor recordaba que alguna vez habÃa bebidos leche de ella y se fue acercando sobre todo esa mano con la manilla y ahà Gloria hizo lo único que podÃa hacer como mamá abrió el maletÃn y le puso un objeto muy pesado en la mano en esa mano felpuda y de uñas largas de su hijo y le cerró los dedos no lo quiso mirar a la cara no querÃa recordar la cara de su hijo deformado en el rey rata y se metió de nuevo al boquete arrastrarse a correr todo lo posible porque ese regalo Ese regalo era una granada de fragmentación. Y cuando explotó, esa onda expansiva derrumbó todas las paredes de la recámara. A los tres dÃas, la alcaldÃa dijo que la operación habÃa sido un éxito.
52:12 Pero nadie, absolutamente nadie, habló sobre esa mujer que tuvo que bajar al infierno para cortar el cordón umbilical de su hijo y salvarlo de los vicios del Rey Rata. Gracias. Ahorita cuando vean la pelÃcula Tudor se van a acordar de una escena de ratas que aparece en la pelÃcula. Bueno, Luis Suescún, esta noche de verdad quiero agradecerle por el tiempo que vino acá, una persona muy ocupada. Cuénteme,¿ a dónde es que va a ir su gira, Luis, a la firma de libros, todo esto, dónde es? Dios, arranca una gira bastante grande ahorita, arrancó por Anapoima. sigo Bucaramanga Pasto, MedellÃn Cali, Pereira realmente va a ser algo muy bacano que los invito a que a que se pasen por la feria de libros, que les inviten a las personas a que se acerquen porque la verdad creo que lo que nos puede salvar es la lectura es la escritura cuando tú escribes te alejas de todos los dramas que has tenido en tu vida los ves en tercera persona si algo te ha pasado, escrÃbelo Y acércate a la literatura. Entonces, los invito a que me sigan en redes sociales, saquen los celulares, para que me sigan en sueskun.blog, en Instagram, Twitter, Tinder, no, ese no, Facebook, para que aumente, por favor, ahà estén.¿ Y para conseguir sus libros, Luis? Entren por favor a mis redes sociales
53:43 y a mi página web, que se llama tienda.suescun.blog o simplemente Relatos Macabros, donde encuentran mi trilogÃa, La Semilla del Vampiro, los 21 libros que he escrito en estos cuatro años y medio. Muy bien, un aplauso para Luis Suescun. Luis, muchas gracias por haber estado en el Cartel Paranormal de La Mega, como siempre. A ti, Dani. Muchas gracias a todos ustedes por estar acá en el mejor programa de lo paranormal, el Cartel de La Mega, y sigan disfrutando. Gracias, Luis. Muy amable. Bueno, pilas que la próxima hora va a estar bien interesante. Me imagino que algunos de ustedes vinieron para hacer alguna consulta a algún brujito, ¿sÃ? Levante la mano el que quiera hacerle alguna pregunta a algún brujito. Bueno, yo ahorita voy a pasar y con el pulpo al que levante la mano o a hacer su pregunta a Roja o a Xavier antes de arrancar la charla de Robles y DarÃan sobre la brujerÃa. BrujerÃa sobre todo en parejas.
54:45 Sé que de pronto muchos cuando tienen una relación de pareja y empiezan los conflictos le echan la culpa a la brujerÃa. O por ejemplo cuando una persona no puede olvidar a su expareja y dice, pero¿ qué me pasa? Vuelvo y la busco y lo busco o me busca. O personas que terminan una relación y nunca fluye otra, ¿no? Hasta el punto de decir,¿ será que es brujerÃa? Personas que en el tema sexual, después de terminar una relación, no vuelven a tener ese placer y dicen,¿ pero qué me pasa? No me funciona, pero se encuentran con esa expareja y sà funciona. Y ahà es cuando uno dice,¿ será que esto existe? Ahorita habÃa una charla de Adrián y Robles sobre la brujerÃa en parejas, pero antes de ellos, ustedes van a quedar ahà en sus sillas tranquilos, porque vamos a mantener silencio para que cada uno aliste su pregunta que tiene para Xavier Oroja. acerca de brujerÃa, acerca del futuro. Si tienen una pregunta puntual, ellos ya verán si se las puede responder o no. Entonces vamos a hacer una pausa. Manténganse ahà sentaditos que en un minuto arrancamos con las consultas paranormales. Ya regresamos aquà a Mall Plaza donde esta noche veremos la pelÃcula Together que la estrenan este jueves, 14 de agosto en todo el paÃs para que dan una muy buena pelÃcula de terror. Pausa, quédense quietos que ya vienen las preguntas, sus consultas paranormales y la brujerÃa en parejas.
56:06 Escuchas el cartel paranormal de La Mega.
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