EL CARTEL PARANORMAL DE LA MEGA 2025 AGOSTO 07 PARTE 01
0:19 Dos mil veinticinco. Dos mil veinticinco. Damos inicio a un viaje de cinco horas. Casa infieles. Historias de vida. Huesitos. Demonios. Fantasmas. Extraterrestres. Mitos. Conspiraciones. Esto es El Cartel de la Mega. Prohibido para menores de edad. El cartel de la mega. Programa que puede herir susceptibilidades. No apto para menores de 18 años. Queda bajo su responsabilidad como oyente permanecer en sintonÃa.
5:15 Es el cartel paranormal de La Mega en este especial para hoy jueves festivo. Amigos, bienvenidos. Soy el DJ Polo Urrego El Pulpa acompañándolos a partir de este momento durante cinco horas. Vamos con un especial paranormal que tenemos hoy apartadito bien chévere para ustedes para compartir hoy jueves festivo 7 de agosto. Vamos a tener invitados, vamos a recordar historias y, por supuesto, lo mejor del contenido paranormal que les hemos preparado. Recuerden también que pueden comunicarse a través del 601-288-4218. Si quieren ustedes compartir su historia, su vivencia, lo que le haya pasado, o si a algún familiar le pasó algo paranormal, lo pueden compartir a través del 601-288-4218. De esta manera iniciamos este especial en esta noche de jueves 7 de agosto, fiesta nacional, fiesta patria. Estamos acá al aire, soy el DJ Polo Urrego, El Pulpo, acompañándolos durante estas cinco horas.
6:52 Ok. Yo tenÃa, tengo un amigo, él venÃa de Bogotá, él venÃa, su familia venÃa, digamos, podrÃamos llamarlo desplazados, ¿sÃ? Yo me volvà muy amigo de él y muchos años después de nuestra amistad, él decide contarme por qué se vinieron para Buga, por qué se fueron de Bogotá. Papá, él tenÃa un muy buen trabajo, tenÃa cosas, vivÃa muy dignamente allá en Bogotá. Resulta que él me cuenta que en un octubre, A él lo invitan a una fiesta de Halloween, una fiesta de disfraces. SÃ. En esta fiesta de disfraces, él me cuenta que todo el mundo estaba disfrazado, que era una fiesta muy silenciosa. No era una tÃpica fiesta donde la gente estuviera bailando, sino que parecÃan todos como hablando en grupos, incluso hasta rezando. Ãl pensaba que era un tema, pues como, no sé, como una mÃmica, como una obra, algo por el estilo. Entonces él me dice que en un momento hay unas personas alrededor de una mesa redonda y que esas personas están rezando. Tienen unas máscaras muy extrañas. SÃ. Y él me relata con total firmeza y certeza. Yo, en lo personal, Dani, yo le creo 100% lo que él me cuenta. Ãl, de hecho, me pidió que contara la historia. Me dice que no
8:23 es capaz de contarla y menos al aire. Ok. Ãl me dice que la mesa empieza a levitar. junto con las personas que están alrededor de la mesa. Claro, él en ese momento, él estaba tragado de una chica, y la chica lo invitó, entonces él fue como, digamos, como de gancho ciego, él no sabÃa dónde estaba, él no sabÃa con quién estaba, él no sabÃa nada, él solo habÃa ido por la muchacha. Entonces él me dice que él ve la mesa levitar, Y entonces él es una persona, él es muy inteligente, él es muy racional, entonces él me dice, Nico, yo miré por todos lados si es que habÃa cables, si es que ellos estaban haciendo como un teatro, como un video. Ãl siempre pues le trató de encontrar una razón por qué está levitando la mesa.
9:12 Ãl afirma... que la mesa no tenÃa nada que la hiciera levitar, nada fÃsico Que no era un show ni un montaje. SÃ, que no habÃa cables, que no habÃa una plataforma, que no la estaban levantando, que la mesa estaba levitando por sà sola, por fuerzas sobrenaturales. Después de la fiesta, bueno, en la fiesta, mucho tiempo después, los asistentes estaban tomando licor. Me dice que habÃan tres chicos nuevos. SÃ. HabÃan tres chicos que habÃan ido asà como él, como de gancho ciego. Curiosamente los habÃa llevado la misma chica. La misma chica los habÃa llevado ellos tres. Entonces ella les dice, vamos, vamos por acá. La fiesta era como en una finca, dice él, pues como en una zona pues como alejadita donde hay bosque. Ajá.
10:05 Y los llevan... por el bosque y en el bosque hay un altar como una especie como de cementerio donde hay como unas lápidas entonces hay un hombre encapuchado y les dice vamos a rezar vamos a hacer un pacto van a agacharse van a bajar su cabeza Y ninguno puede mirar, escuche lo que escuche, sienta lo que sienta. No se puede levantar y no pueden mirar lo que estamos a punto de invocar. Les dice el mal. Entonces... Mi amigo pues él obviamente muy asustado ya, él dice que pues él obedece, habÃan otros dos chicos con él, bajan la cabeza mirando hacia el suelo pues con los ojos cerrados y que el hombre empieza pues a hacer como una oración en una lengua que él no reconoce. SÃ.
11:03 Entonces el viento empieza a soplar, empiezan a escucharse como las aves como... Alborotarse. SÃ, todo alborotarse. Todo alborotarse completamente. Cuando de repente escucha como un hueso crujir. Escucha un hueso crujir. Ãl, como siguiendo el ordenamiento que le habÃa hecho... Es que asà le bajan las calzones, dice Lagarto. Siguiendo el ordenamiento, que no importará que escuchara, no podÃa voltear, ni mirar al lado, ni al frente, ni en ningún lugar. Pasan, ya después el hombre les dice, ya pueden... Ya pueden...
11:52 Levantar la cabeza. Levantar la cabeza. SÃ. Y uno de los chicos que estaba con ellos estaba muerto. ¿Qué?¿ De los tres que habÃa llevado a esta señorita? SÃ. De los tres que estaban ahÃ, de los chicos nuevos, uno murió Pero le dio algo o lo desvivieron, como decimos ahora en las redes? Pues, Dani... El hombre de la capucha les dijo, este no hizo caso y vean lo que le pasó. Mi amigo me dice que él sintió algo muy feo. O sea, él siempre me decÃa, pues, una persona muy racional. Ãl no creÃa en energÃas. Por ejemplo, que hay gente que llega a un lugar y dice, uy, la energÃa está pesada, la energÃa de esta persona. Me dijo que él nunca habÃa creÃdo en eso. Pero que ese dÃa él sintió algo que le dio tanto terror que él no se podÃa ni siquiera mover. que hasta le costaba respirar o sea algo muy feo y muy desagradable¿ serÃa el demonio la invocación o más bien lo usaron como para hacer como una especie de ofrenda?
13:01 pues él cree porque a él nunca se lo a él la dijeron ahà que habÃa sido la presencia que han invocado ya la que lo habÃa asesinado y él me dice que él cree lo mismo porque o sea para tú una persona normal crujirle el cuello a una persona con sus propias manos tiene que ser una persona entrenada o una persona muy fuerte a un hombre saludable adolescente tú crujirle el cuello con tus manos difÃcil porque no lo acuchillaron no lo asfixiaron no le dispararon quedó desnucado Oiga,¿ y su amigo volvió a saber de esta secta alguna cosa o logró zafar?
13:43 Ah, para eso voy, Dani.¿ Y jamás volvió a llamar o como volver a invitar a esa señorita a salir? No, esta historia sigue, Dani. Cuente, cuente. Esta historia sigue. El que dice que tiene que cambiar de jÃbaro ya va a saber por qué esto no tiene nada que ver con drogas. Hágale, no le pare bolas. Y pilas con el lenguaje que le agradezco si se desvieron y todo eso antes de que volvieran a cerrarnos. Ok. Hágale, continúa. Entonces, bueno, pasó eso y en ese momento,¿ qué volvió a pasar?¿ Qué está bueno esto? Pasó eso y el hombre le dice... que ellos ya hacen parte de la secta y que no pueden salirse. Ah, le dice eso a ellos, a su amigo. SÃ, sÃ, les dijo, ustedes acabaron de estar iniciados, ni se les ocurra ir a la policÃa, ir a denunciar esto, nosotros sabemos ustedes quiénes son, dónde estudian, dónde viven, sabemos todo de ustedes, no vayan a hacer nada, tienen que hacer lo que les decimos, tienen que asistir a las reuniones que les decimos, los lugares que les decimos y las cosas que les digamos.¿ Las tienen que hacer? O si no, pues ya saben, a nosotros no nos van a hacer nada, a nosotros no nos van a detener, no nos van a denunciar ni nada que se le parezca. Entonces, pues él no sabÃa con quién hablar esto, no sabÃa porque era un tema serio. Ãl me dice que primero era en una finca, Llegaban en camionetas de gama alta, o sea, no eran unos aficionados niñitos de 15 años que estuvieran haciendo
15:13 una recocha. O sea, era gente seria, con recursos, con dinero. Entonces la chica esta, pues él se da cuenta que ella es la pareja del hombre de la capucha que era el presunto... Como el lÃder, ok Y el sacerdote de la secta. SÃ. Entonces, la primera tarea que les asignan es ir a una iglesia y tomar... Hay algunos lugares, hay algunas iglesias donde ponen como unos estanquecitos, como unos lugares donde hay como agua, ahà como estancadita, y esa agua está bendita. Entonces, una de las tareas de ellos era ir a tomar una muestra de esa agua.
16:02 Esa partecita... Yo no lo he visto en todas las iglesias. Resulta que, según me dicen los padres, ellos saben que la gente sabe que tiene prohibida tomar esa alma, entonces la gente que trata, digamos, de tomarla de alguna forma resultan sospechosos y pues estas sectas no son un secreto para las personas. O sea, la gente las conoce y las reconoce de cierta forma y pues la gente que se encuentra en ese medio, pues más, porque son antagónicos, ¿no? Entonces, pues él me dice que pues con mucho susto va y toma la muestra, va donde le dicen, ellos tenÃan como varias casas donde se reunÃan, entonces va y le dice, entonces esa era su primera prueba, digamoslo de alguna forma.
16:50 Y después tienen que tomar un gato negro de la calle, bueno, la tÃpica, llevarlo allá y ellos mismos sacrificarlos. Entonces el hombre pues les va enseñando y les habla de... De Belsebú como Dios, como dejamos de hablar de Jesús. Ãl es nuestro guÃa, Ãl es nuestro pastor, Ãl guÃa nuestras acciones. Entonces tenemos que... Oye, pero prácticamente este amigo suyo tocaron como secuestrados por esta secta, o sea, con el chantaje de decirle, no se van de aquÃ, ya sabemos quiénes son, les podemos ayudar. SÃ, es una especie de reclutamiento ahà forzado, ¿no?
17:30 Efectivamente, o sea, porque realmente... Pocas personas en su sano juicio accederÃan de una forma pues como amable y cordial. O sea, el gancho ciego fue la señorita que hay, ven, sal conmigo y los terminó, vamos para una finca y terminó metiéndolo allá y una vez ya no los dejaron salir, o sea, sÃ, o sea, los reclutan a la fuerza y después los amenazan. Exactamente. Esa es la forma en la que operan las sectas. Entonces, bueno, a él le tocó meterse, le tocó sacrificar gatos, le tocaba asistir a las reuniones, ellos rezaban. Entonces, resulta que todas las mujeres que pertenecen a la secta son la pareja del sacerdote. Entonces, él... Ah, ok, ya. Entonces, él más o menos, el tiempo que duró fue un año, un año en eso. Entonces, pues, él va entrando en el tema, digamos que el objetivo de esas sectas es un poco como lavarle el cerebro a la gente. Dar cuenta de que a él le daban, a ellos les dan como una especie como de mesada también. Ãl era un estudiante, obviamente a ustedes dicen, ve, mira... Vos perteneces
19:02 aquà y mira, te damos esta mesada, les empieza como a sonar el asunto y empiezan a deshumanizarlos, ese es como el objetivo que buscan. Un chantaje ahà económico que les empieza a gustar. Efectivamente, entonces... El sacerdote se empieza a volver un poco más amigo de él, pues él ya va viendo que él ya está mucho más metido, entonces él le empieza a decir que ellos tienen como unos rangos y a medida que van escalando obviamente las tareas también se vuelven mucho más fuertes. Y además, a medida en la que escalan, también van adquiriendo dones. Entonces él me decÃa, yo nunca lo experimenté, pero el tipo este, el que era el sacerdote, él era como el CEO de una empresa muy importante en Bogotá. Y él llegó a ese puesto por medio de esos dones que adquirÃa por el pacto, por el trato que tenÃa con esa entidad. SÃ. Por ejemplo, un poder de convencimiento enorme con las personas. Todo lo que tratan de hacer le sale bien y le sale mucho dinero, muy buenos trabajos. Y con esta adquisición de habilidades, de poder convencer a la gente, de poder, digamos, como leer pensamientos, sentimientos, se les hace muy fácil como llegar a altas esferas,
20:35 que precisamente eso es lo que... Claro, y seguramente en la secta, sÃ, se vuelven, van haciendo amigos y son personas muy influyentes, con cargos muy altos y de pronto ahà se dan la mano. Claro, y desaparecen gente, gente no vuelve a aparecer Eso le va a preguntar, o sea, asà como él vio eso de la primera vez que le tocó ver, seguramente en cada reunión, en cada ritual, pues desaparecerán otra persona, bien sea o Belsebú o lo harán ellos quién sabe cómo, como una especie de ofrenda. Claro, claro, él me decÃa que también a veces trataban en los colegios, reunÃan chicas que fueran vÃrgenes porque eso de la sangre de una virgen eso es muy cierto que es muy poderoso lo que son las vÃrgenes y las y los bebés los niños son muy preciados en estas esferas entonces Aquà hilando un poquito para la gente en parte de conocimiento e información, las cifras que muestran de personas desaparecidas, de personas asesinadas, es mucho más baja de lo que realmente pasa. Realmente son muchas más las personas que desaparecen, personas que nunca más vuelven a la casa y eso lo encubren muy fácilmente, porque si usted no tiene los recursos, usted es olvidado y usted es invisible. Entonces, esa es la realidad en esas situaciones. Entonces, bueno, a él le encargaban unas tareas, a él le consiguieron un
22:07 puesto en una empresa y, bueno, él le pagaba bien y... Trato de seguir su vida con normalidad dentro de lo posible. Eso sÃ, pues él me dice que él no mantenÃa nunca tranquilo, ¿no? No, porque está haciendo parte, ahora sà hace parte de una agrupación que está haciendo cosas que, mejor dicho, puede terminar encanado, ¿no? Claro, porque aparte, bueno, hagan sus rituales y si quieren bailen desnudos al lado de una hoguera invocando a Lucifer, qué sé yo, pero ya cuando le están, están desviviendo personas y todo esto, animalito y todo eso, se les va a hondo, entonces ahà es lo grave, yo, si usted, yo le digo a la gente, ay, si que usted quiere bailar al lado de una hoguera, rezarle a Satanás, bien, pues hágalo, que no le haga daño a nadie, como el que va y se arrodilla en una iglesia, como el que va y se echa siete bendiciones, Si usted quiere esta noche arrodillarse y decir, Lucifer, dame un hijo, te amo, hágalo, bien pueda, pero ya cuando se meten a los sacrificios y todo esto, y sobre todo de personas, ahà es cuando ya se vuelve delicado y ilegal y obviamente muy fuerte el tema, ¿no?
23:13 Efectivamente, y además por ese tema de los recursos, las altas esferas. La policÃa sabe, digamos que miran hacia otro lado. Corrupción. Efectivamente. Usted sabe que la plata todo lo puede. Desde que haya plata de por medio, hacen lo que sea. Y como operan en lugares que no son en la ciudad, se les hace mucho más sencillo. Salà a una fiesta y nunca más apareció. Entonces... si desaparecen de pronto al campesino por ahà que está en una carretera y que quien sabe que lo hicieron si si salió borracho y no volvió tenÃa una moza se fue con una señorita que conoció ni idea y esas señoritas son los ganchos para eso Claro, y me decÃa que las muchachas que estaban ahà eran chicas muy bien y muy bonitas. Muy, muy, muy, muy bonitas.¿ Cómo las entraban ahÃ? Por gancho ciego, por estatus, por el tema de dones que estábamos hablando. Se hace muy fácil. Realmente es algo que para una persona que puede estar un poco vulnerable puede ser atractivo y nada difÃcil rechazarlo. Entonces... Después una de las tareas que le encomendaron fue traer más muchachos. Claro, reclutar. Hacerse amigo de muchachos, especialmente jóvenes, reclutan muchos jóvenes y decirles, vamos para una fiesta,
24:44 pasa esto, pasa aquello, hay viejas lindas. Y le hacen la misma terapia que le hicieron a él, los cogen ahÃ, ven eso y los chantajean. Les meten el miedo para que no huyan o no vayan donde las autoridades. Y los hacen hacer un pacto a la fuerza, sin que ellos quieran. SÃ, no, igual independiente, exacto, independiente, si el pacto no funciona con Lucifer, Becebú, lo que sea, ahà el pacto fuerte que están haciendo es ser testigos de personas que desviven y los chantajan y no ir a las autoridades, ese es el pacto que están haciendo, ese es el miedo que da el pacto real de usted ser cómplice, porque si usted ve algo asà y no lo denuncia, usted pasa a ser cómplice. Claro, claro, porque después le van a decir por qué no vengan antes. Exactamente. A mà lo que me da miedo de eso no es si se aparecerá Belzebú, no, no tengo ni idea. El miedo es que a usted lo obligaron a ser parte de una organización que ya usted es testigo y todo, y por miedo a las amenazas que empieza a recibir, no a las autoridades. Entonces, en cuestión de una noche ya usted hace parte de una banda de criminales. Ese es el verdadero pacto que está haciendo ahÃ. Pactar con una secta de maldad real. Repito, no sé si Bersegú les mandará oro desde el cielo, desde los sur. No tengo ni idea. No, no, exacto. No tengo ni idea.
26:03 Y si se aparecerá y dirá, oh, soy el diablo. No tengo ni idea. El miedo que da ahà es lo real. Que usted termine chantajeado y extorsionado por una secta. a la que usted sin querer queriendo ya tiene que obedecer y pertenecer o si no se lo mandan a bajar y usted como los ve bajándose personas, desviviendo, usted dice mañana me desviven. Claro, y que además la familia ya está implicada. Por ejemplo, en el caso de mi amigo, él tenÃa a sus papás, hermana mayor, hermana menor, sabÃan dónde estudiaban No, todo, todo, por eso le digo, eso es como cuando se llevan por allá esas fuerzas al monte y todo, se llevan a los peladitos y todo, pues muchas veces con chantaje. Mano, usted se vaya, sabemos quién es su mamá, dónde vive su hermanita, usted verá.¿ Y qué termina siendo usted? Bueno, sÃ, señor, hágale, por miedo a que le hagan algo a mi familia.
26:55 Más que pactar ahà con el diablo, el diablo es ese man que recluta gente, ese es el diablo. Ese es el diablo que está reclutando personas para desvivir personas en sus rituales y a lo mejor lo del diablo es todo un paisaje y es una pendejada, pero lo usan para aprovechar a hacer de las suyas cuando se reúnen, como relaciones, todo esto, desvivir personas, pero lo hacen diciendo que es que están haciendo rituales y a lo mejor están aprovechándose de eso para desvivir personas y lavándole el cerebro a las personas diciéndoles, ay, ya va a venir el diablo, hagamos esto y... Quién sabe, de pronto si hay un trasfondo en esas sectas que lo cubren con supuestos pactos demonÃacos. Pero al final es una organización que está desviviendo personas.
27:42 Exacto, Dani. Bueno, pues buena, buena, buena charla, Nicolás. Muchas gracias. TodavÃa no he terminado, Dani. Si quieres le meto la palanca para terminar la historia, para concluirla. Hágale,¿ qué pasó con su amigo? Bueno... Se llega octubre al año y varias están embarazadas. Ah, ok. Las muchachas empiezan a tener sus hijos. SÃ. Empiezan a parir. Obviamente no pueden ir a hospitales porque si van a un hospital, pues el niño queda registrado. Entonces en estas fincas tenÃan los bebés, los amamantaban, los cuidaban. Se llega el 31 y... DesvÃan a los bebés de dÃas de nacidos.
28:33 Ãl me dice que él no fue capaz de ver, él estaba en ese lugar, pero él no se tuvo que salir de la sala en el momento en el que estaban haciendo esto. Pasa esa noche, pasa ese dÃa, él se va para su casa, le cuenta a todos sus papás. Le dice, yo no aguanto más, les cuento, les cuento todo. El papá de él tenÃa un amigo en la policÃa y el papá de él va donde ese amigo a decirle, mira, le está pasando esto, esto, esto, esto, esto, a mi hijo necesitamos ayuda. Entonces él le dice, legalmente no puedo hacer nada por ustedes, yo les recomiendo que se muden, que se vayan de Bogotá. O sea,¿ el policÃa estaba como vendido, tal vez, o qué? No él, sino como para poner denuncias, como a quién denunciamos, qué decimos, todo este tema, como hacer toda la parafernalia, toda la burocracia, en ese trayecto de tiempo les podÃa pasar algo malo a ellos. Entonces él le dijo, más bien, no hagan nada, cogen sus cosas calladitos y se van, porque obviamente era un sacrilegio abandonar la secta, no se podÃa. Entonces le tocaba básicamente desaparecerse. Perderse. SÃ, y asà fue como llegaron a Cabura.
29:52 Y ahora usted con esta historia los acaba de delatar,¿ dónde están? No, porque Dice, ay, perdón, sÃ, no tenÃa que haber dicho esto. Ellos ya no viven acá. No, mis amigos ya son muy, muy, muy lejos y la familia vive en otro departamento. Claro, o sea, qué historia tan aterrada, pero repito, yo no sé si el diablo existirá, si lo podrán invocar, si podrán haber pactos, pero ahà el diablo, la historia y lo que me da miedo, yo muchas veces lo he dicho acá. Ahà el miedo es la gente que se cree muchas veces el satánico, el diabólico, venga a invocar, y empiezan a cometer unos actos, como usted lo acaba de relatar, para ver si algún dÃa se les aparece el diablo o qué sé yo, y se meten tanto en la pelÃcula. que empiezan a hacer unas cosas aterradoras y ese es el miedo real, entonces por dárselas de uy no, hay que hacer esto, entonces pobre gatito, pobre chiquitÃn, hagámoslo porque eso es lo que hemos oÃdo y eso está en internet y el diablo algún dÃa va a venir y nos va a dar ofrendas y todo porque tenemos que ser malos, ese es el miedo real, que a esta gente se le corre tanto el champú, que empiezan a hacer eso, lo que usted dice y eso se lo creo, por eso le digo su historia, yo se la creo, No por el tema paranormal, sino porque es como una historia de trata de blancas. Básicamente. Lo mismo, lo mismo. Vayan y reclutan señoritas en algún lado, gancho ciego y pum, y les quitamos el pasaporte cuando estén acá.
31:18 Y lo mismo allá. Ah, bienvenidos, acá han de ver esto. Vayan y cuenten y verán que mañana su mamá, su hermanito, su hijo, su familia, sabemos... Bienvenidos a esta secta. Y usted, no, pero no queda de parte. Ah, bueno, sabemos que su hijo está en el colegio tal. Ese es el miedo real de esas sectas. Que sà existen, por supuesto. Que existe gente loca creyendo que están haciendo pactos con el maya, por supuesto. Pero van hasta el extremo de hacer unas cosas, unas porquerÃas y unas cosas sin dedos con tal de a ver si el mal, el Lucifer se les aparece, Satanás, el mismÃsimo no sé quién y a lo mejor no se les aparece nunca nadie, pero ya se les vuelve también en un vicio y una diversión y en su creencia y lo hacen. Ese es el miedo, que hay gente que ya se le, como las señoritas que hacen parte de esa secta, lo que usted cuenta, se les corre tanto el champú que prestan su cuerpo para dar a luz a un chiquitÃn, pero después a los pocos dÃas, tin, desvivirlos y ya están tan metidos en el cuento que de verdad uno puede decir que diablo no aparece nadie, ni si aparece Belzebú ni nada, son ellos mismos de pronto disfrutando con el dolor ajeno, con la manipulación a las personas, con las relaciones. Vaya uno a saber, le digo, no sé si el diablo se ha aparecido, pero todos esos, realmente esos sà son demonios, pero demonios reales. Mi amigo no lo vio, mi amigo no vio a la hoja de cachitos. Exacto, vio que hay, falleció uno de ellos, quién sabe qué le hicieron, qué le vieron, qué pasó en ese momento cuando él no levantó la cabeza. De
32:48 pronto es gente que se divierte sacrificando personas, chiquitines y ofreciéndoselos al más allá, pero sin verlo. Y qué pena, por ejemplo, es como el que le hace una ofrenda, pero a la luz, a un Jesucristo. Por ejemplo, que pronto dice, uy hermano, yo le prendo la velita, yo si quiere le subo en rodillas a Monserrate, todo eso, estoy seguro que a Jesucristo no se les aparece. Por supuesto. Hola, gracias por haber subido en rodillas, te amo. No, eso no pasa. Pero la gente se van metiendo tanto, tanto, tanto que empiezan a hacer una cantidad de cosas para ver si algún dÃa a Jesús se les aparece. Y lo mismo puede pasar con el lado de la oscuridad.
33:30 Empiezan a hacer tantas cosas, pero hacia el lado de la maldad, para ver si algún dÃa llega el patas y les dice, uy, ustedes son unos bacanes, gracias por toda su ofrenda, los quiero mucho. Lo que hacÃan los vikingos, estoy seguro que OdÃn jamás se les apareció, ni los dioses de pronto decir, uy, que, oiga, chévere, sigan sacrificando animalitos y guerreros por mÃ. No, pero se meten tanto en la pelÃcula de seguir haciéndolo, porque creen,¿ Qué hace Dios? Porque al final todos son dioses, al final ese Dios se los está agradeciendo y como usted decÃa, es gente de dinero y de pronto ellos creen que el buen trabajo que tienen, la camioneta que tienen, las mujeres que tienen, es por estar haciendo eso cada ocho dÃas, como el que va a misa. Cada ocho dÃas y da un diezmo o da una propina o ahà regala unos mercados a una fundación y cree que con esos actos bonitos les va bien. Hay gente que cree que con los actos malvados también les va bien hacia su Dios, que en este caso serÃa el diablo, que a lo mejor nunca lo han visto. Pero creen que haciendo esto, por eso les va bien en la vida. Pues bien en el sentido económico y de mujeres y todo esto, ¿no?
34:41 Que es lo que mucha gente a veces quiere cuando hace los pactos con el demonio. Fama, riqueza, mujeres. Y de pronto lo siguen haciendo porque dirán, están ya tan sugestionados y todo con esto, que dicen, el dÃa que no lo hagamos, se nos acaba el dinero. Como el que dice, el dÃa que yo no suba a Monserrate un domingo, me va mal. Por supuesto. Pero vaya, demuéstreme qué es eso. Entonces se envician... hacia la maldad, como otros envician hacia algo sano, que de pronto es ir a su misa, echarse su bendición, rezar, eso es muy bonito, pero hay otros que lo hacen hacia el lado oscuro, como esa secta, que deben ser muchas en el mundo, y cada rato están desviviendo personas y haciendo quién sabe qué cantidad de porquerÃas cuando se reúnen, ¿no? Claro, yo, el punto de contar esta historia, más de lo paranormal Dani, precisamente... Yo soy psicólogo y yo trabajo con poblaciones vulnerables y yo siempre le digo a los jóvenes, si usted ve algo que es muy bueno para ser verdad, no es verdad. Y créaselo, créaselo que de lo bueno no dan tanto y que además todo lo que usted se crea en su mente, esa es la realidad que usted va a tener y que va a crear y que precisamente todos estos histéricos piensan que si ganan diezmo les va bien, que si sacrifican una cabra les va bien, que si matan niños les va bien y asà sucesivamente. Entonces, sÃ, Dani, ojalá más de uno pueda tomar un poquito de conciencia y ser más precavido con sus acciones para no caer
36:12 en esto. Es el cartel paranormal de La Mega en este especial, en esta noche de jueves 7 de agosto. Voy con los saludos que les quiero brindar a nuestros amigos de las diferentes plataformas de YouTube. Vamos a ver, a saludar a Yarot, a Alexa, a José Caicedo, a César Riveros, a SofÃa L, a Aura Peñaranda Jaimes, a Nerak, SofÃa L, Tigre San.
36:58 César Riveros, Marvin Roman, Tavo Vargas, a Vivi, a SofÃa L, a Kiotemo Kio, a...¿ Quién más tenemos por acá? Juan Diego Ibañez, a Oley de Orozco, que decÃa que en el YouTube de la mega tenÃa desactivados los comentarios, ahà los tiene ya activados, no hay ningún problema. A Raf Walker, Vivian González, Andrés Sules, saludos desde Italia, nos desintoniza a Osdro desde el Cairo. Salam Aleikum. SofÃa L., Daniel GarcÃa, Andrés Sules, algunos que se conectan a través de YouTube.
37:45 Ahà están. Ahà los saludo a los muchachos. También a Carlos Gómez, a Luz Marina Gómez, a CSR Jonathan y a Freddy Osorio. Se conectan a través de YouTube para escuchar este especial paranormal.
38:28 Muy buenas noches, amigos del Cartel de la Mega. Mi nombre es Luis Oescul y quiero contarte esta noche un cuento de ciencia ficción, un cuento de terror. Un cuento que sucede en una casa finca frente a las montañas en Antioquia. Allá vivÃa una mujer llamada Hilda con su esposo Don Gabriel. Era un matrimonio al que le gustaba la vida en el campo. TenÃan su cultivo de café, correr con gallinas, unas cabritas y unas cuantas vacas. Algo sencillo. Sin embargo, desde hace años la vida de ellos se habÃa vuelto un infierno. No se entendÃan, no se soportaban y nada enferma más que un mal amor. Desde un accidente que habÃa tenido en el caballo, don Gabriel habÃa quedado paralÃtico, postrado en una silla de ruedas. Y por su parte, a lo mejor todos los gritos de ese mal matrimonio que Hilda se habÃa callado durante años, le terminaron generando un cáncer de garganta. Entonces no se sabÃa cuál de los dos estaba peor, si el paralÃtico o la enferma silenciosa. Todo en esa casa era un silencio insoportable.
39:34 No cruzaban una sola palabra, ni en la mesa, ni en ningún lugar. Don Gabriel era un viejo amargado, pero Doña Isla era una mujer curiosa y le encantaba leer. Le encantaban los libros de ciencia ficción, de Asimov, de Bradbury, que hablaran de naves espaciales, de visitantes, de otros mundos. El caso es que cierta noche... Mientras don Gabriel veÃa un partido de fútbol en televisión y su esposa Hilda leÃa un libro de ciencia ficción, el cielo, el cielo se iluminó de una manera imposible, como si fuera un rayo de fuego que cortó a la noche en dos por un instante. Sea lo que fuera, algo habÃa caÃdo en la montaña. Doña Hilda se levantó angustiada y con un hilo de voz llamó a su esposo. Venga, que acaba de caer algo en la montaña, mijo. Venga, miramos.
40:27 Pero don Gabriel de Malagana le dijo que eso era un rayo, mija, que eso va a llover y que lo deje ver en paz su partido de fútbol. Pero doña Hilda, que era una mujer muy curiosa, desenganchó la escopeta de la pared y salió a la intemperie. Ella querÃa saber qué diablos habÃa caÃdo del cielo. Y era una noche muy oscura. Entonces prendió la linterna, se acomodó la ruana y salió a caminar hacia la montaña. A ella le pareció que algo brillaba entre la vorágine, entre los árboles, entre los pastizales. A medida que caminaba veÃa como que algo habÃa doblado las ramas de los árboles. Era como si del cielo alguien hubiera disparado un balazo. Pero cuando por fin llegó a un claro en el bosque, ella notó la vegetación como quemada, el pasto amarillo de la tierra brotaba humo. Y al fondo habÃa algo parecido a una cápsula metálica ovalada, como un enorme huevo. Y cuando se acercó, notó que estaba abierta y de su interior escurrÃa un lÃquido baboso o brillante, como si fuera la clara de un huevo. Por supuesto, Doña Hilda de inmediato se regresó a su casa, a su finca. Sea lo que fuera, tenÃa que contarle esto a su esposo.
41:37 Pero cuando por fin llegó a su finca... Se dio cuenta que el corral estaba abierto de par en par. De las puertas se escurrÃa ese lÃquido blanco, boboso, brillante, y adentro las gallinas cacareaban, como si el diablo se hubiera entrado. Pero Doña Hilda podÃa estar enferma, pero no era ninguna cobarde. Entonces entró al corral apuntando con la escopeta y la linterna. Y nada, nada la preparaba para eso, porque en la esquina del corral estaba una criatura de piel gris, ojos grandes y enormes, sin nariz y apenas del tamaño de un niño de doce años. Estaba cuclillada en la esquina, sobre un charco de sangre y plumas, devorando a la última gallina que quedaba en el corral.
42:23 Era una criatura horrible y lo más parecido a un alienÃgena. Entonces Hilda cargó la escopeta y le apuntó directo a la cabeza. El alienÃgena soltó la gallina y le estiró su mano. Los dedos eran grises, delgados y muy, muy largos. producÃa el chillido de un grillo con su boca invertida. ParecÃa que le estuviera pidiendo piedad, que no lo matara, como diciéndole que él habÃa viajado desde muy lejos, que estaba malherido por el accidente y que habÃa tenido que matar a todos esos animales solo para curarse un poco. Hilda dudó si debÃa o no disparar, entonces bajó la escopeta y en ese instante la criatura saltó hacia ella.
43:06 TenÃa una fuerza tremenda para estar malherido y puso su boca contra su garganta, esa boca que parecÃa una rendija sin dientes, y la apretó con tanta fuerza que Hilda lloró de horror, pensó que aquella criatura iba a reventarle la yugular, pero de inmediato el alienÃgena la soltó y se puso en pie. Sin embargo, Hilda sentÃa que algo le ardÃa como fuego en la garganta. Era tanto el ardor que ni siquiera tenÃa fuerzas para gritar y se desmayó en el corral. Al cabo de una hora, Hilda despertó. Estaba sola. El visitante del otro mundo se habÃa ido. Pero cuando ella se levantó, ya no se sentÃa débil y se llevó la mano al cuello. Estaba liso, sin bultos ni nada. Supo que ya no tenÃa cáncer en la garganta, que se habÃa sanado. Ella regresó a su casa temblando de emoción. No sabÃa si debÃa sentir miedo o sentirse agradecida. Don Gabriel que ni siquiera habÃa notado su ausencia. Se habÃa quedado dormido en la silla de ruedas, viendo el partido de fútbol. En todo caso, Hilda no volvió a saber del alienÃgena que la habÃa curado. Se imaginó que a lo mejor habÃa huido al interior de las montañas. Pero... A las dos dÃas, se encontró al frente de la puerta de su casa algo muy raro.
44:27 Eran unos restos sangrientos. Eran pedazos de cuernos de vacas, de venaditos, incluso patas de gato o hasta de perros, sobre el pasto y formaban una letra, un sÃmbolo inhumano. Era como un gesto de agradecimiento, sangriento pero agradecimiento, asà como los gatos agradecen a sus dueños trayéndoles pájaros muertos o pedazos de ratones. Hilda se quedó perpleja mirando esos restos. Y luego a la montaña donde debÃa vivir su extraño salvador, matando animales para sobrevivir, lo que fuera. Entonces ella como pudo recogirlos, botó a la basura. Obvio, el amargado de su esposo no se dio ni por enterado. Lo malo fue que ese gesto de agradecimiento se repitió cada semana durante tres meses. tanto que cuando Hilda dejó de recibir esos extraños regalos de agradecimiento quedó sorprendida y de vez en cuando salÃa de su casa y como con nostalgia miraba la montaña ella en el fondo querÃa verlo una vez más porque nadie habÃa hecho nada por ella a excepción de ese alienÃgena en todo caso Encontró una noticia que la dejó frÃa. DecÃa que unos campesinos habÃan atrapado a un animal que parecÃa humano, pero que tenÃa la agilidad de un mico, que era gris, sin pelo, como
45:58 si fuera un pescado, de ojos negros, grandes, de manos largas y que les habÃa matado algunas reses. Obvio, ella supo que era él, que habÃan atrapado a su monstruoso salvador. Esa mañana Hilda lloró como si hubiera perdido un familiar, a un gran amigo. Obvio, su esposo jamás le preguntó por qué lloraba, porque un mal matrimonio, en todo caso... Al cabo de esa misma semana, Hilda se despertó con un dolor terrible en el estómago y se revisó al espejo. Estaba pálida, ojerosa, el pelo se le caÃa a puñados, ni siquiera tuvo que bajar a la ciudad para saber qué tenÃa. Era claro, el cáncer habÃa regresado y con mucha más fuerza. SabÃa que no le quedaba mucho tiempo de vida. Y asà pasó la noche en vela. A la mañana siguiente... Ella quiso tomar algo de aire fresco y entonces abrió la puerta a su casa y quedó sorprendida.
46:59 Ahà estaban en el pasto los restos sangrientos, pero esta vez no eran cuernos de vaca, venadito, ni patas de gato o ni de perro. Era algo distinto, era un festÃn de la mutilación humana. Eran orejas, dedos, narices, un par de ojos y unas cuantas tripas. Y también formaban una letra, un sÃmbolo muy distinto al anterior. Era un sÃmbolo de venganza, de odio. Sin lugar a alguna, el alienÃgena se habÃa liberado de sus captores y habÃa regresado a su primer hogar en la Tierra. Hilda no sabÃa qué emoción sentir, si miedo, espanto, alegrÃa, qué. En todo caso, esa misma noche, escuchó una vez más un sonido de grillo, un potente sonido de grillo. Era él, debÃa de ser él.
47:53 Entonces doña Hilda se acomodó la ruana y salió de la casa. Ella estaba muy, muy débil por el cáncer. Y al frente suyo estaba aquel monstruo gris, de ojos enormes, acuclidado, terriblemente herido. Se notaba que los... Lo habÃan torturado sus campesinos. Hilda tampoco estaba nada bien. Ambos se necesitaban una vez más. Y entonces Doña Hilda entró al corral y salió con un par de gallinas. Ella misma les retorció el pescuezo y se las arrojó al visitante. ¡Coma! Apenas las olfateó, ni siquiera quiso tocarlas. Entonces Hilda regresó a su establo y sacó, jalándola de una correa, a la cabra más gorda que encontró. Y se la acercó para que bebiera su sangre, para que comiera su carne, para que se bañara con su grasa y para que se chupara hasta el tuétano de sus huesos, qué sé yo. Pero no.
48:48 Al visitante ya no le gustaban los animales. Eso lo entendió Hilda de inmediato. Algo habÃa cambiado y ahora el visitante tenÃa otra dieta, una dieta mucho más humana. Entonces Hilda entró a su casa resuelta. Decidida y a los pocos minutos regresó con su viejo y amargado esposo don Gabriel sentado en su silla de ruedas que no paraba a gritar mi hija porque lo sacaba de su casa a medianoche que qué diablos hacÃa sacándolo al campo. Eilda se encerró. Se tapó los oÃdos, pero igual escuchó los primeros gritos y los últimos gorgoteos de su esposo siendo devorado vivo. Y supo que pronto vendrÃa la curación, la salvación y la paz en su vida. Porque nada, nada cura más que soltarse para siempre de un mal amor.
49:52 Muchas gracias. Espero les haya gustado este cuento. Mi nombre es Luis Suescún y puedes encontrarme en redes como suescún.blog. Entra, Instagram, TikTok, ahà me encuentras. Un abrazo y sigan disfrutando del mejor programa paranormal de Colombia, El Cartel de la Mega. Es El Cartel Paranormal de la Mega con este cuento de nuestro amigo Luis Suescún. Para la próxima hora tendremos una, digamoslo, leyenda bastante interesante que nos comparten nuestros amigos de Wynn junto al señor Dani Tres Palacios. Va a hablar sobre la leyenda del Deportes Tolima, del Indio Pijao. Les recuerdo la lÃnea 601-288-4218, es la lÃnea en que usted se puede comunicar y si quiere puede compartir su historia esta noche de jueves. Aprovechemos este especial para que ya mantenemos, ya cerrando esta primera hora, cuatro horitas más de historias paranormales.
51:17 Tenemos tiempo para una llamada, la mega buenas noches. Buenas noches. Amigo,¿ desde dónde se comunica? De Bogotá. Cuéntenos,¿ cuál es su historia paranormal para esta noche? Bueno, mi historia es que tengo un presentimiento que va a haber algo que va a ser un tsunami muy fuerte que va a destruir Santa Marta, uno en MedellÃn, Y uno en Tailandia. Un terremoto SÃ, va a suceder algo tremendo. Para qué fecha tiene pronosticado usted el tema?
52:02 Yo pronóstico eso más o menos para el de MedellÃn para octubre o noviembre. El de Santa Marta por ahà yo le pongo este año que entra a mitad de año antes. Y el de Tailandia? El de Tailandia por ahà el otro año también. Cómo le llegan a usted esos presentimientos? Cuénteme. Porque yo tengo ese don y presento cuando van a suceder las cosas también. Y ese don lo tiene desde siempre o lo adquirió con el tiempo? SÃ, lo he tenido, pero no me ha gustado compartirlo.
52:45 En qué otros sucesos ha acertado usted en sus presentimientos? ¿Cómo, señor?¿ En cuáles sucesos anteriormente ha acertado usted esos presentimientos? Porque yo hablé que iba a haber guerra en Israel y sucedió.¿ Cuándo dijo usted eso? Según le voy a comentar algo que esto va a ser una vaina porque... donde llegan a disparar las bombas atómicas, va a morir un poco gente, solo quedan azucarachas vivas. Y cuándo tuvo usted ese presentimiento? ¿Aló? SÃ,¿ cuándo tuvo usted ese presentimiento, amigo?
53:32 Siempre lo he tenido, ese don que yo le estoy comentando lo he tenido de... No, me refiero al tema de la bomba que dice. Ah, porque lo puedo sentir. Y cuándo lo sintió? Todos estos dÃas lo estamos sintiendo. Va a suceder algo tremendo en Santa Marta. Según esa ciudad que dan. Los indios de la Sierra Nevada de Santa Marta, ellos tienen la profecÃa. Por eso ellos viven en la Sierra Nevada de Santa Marta. Porque cuando vaya a haber tsunami en esa ciudad no queda nada. Y MedellÃn entre octubre o noviembre y para Bogotá también viene algo tremendo. Y para completar cuando estalle en esa bomba atómica solo quedan las cucarachas vivas. Y le hago una pregunta,¿ para MedellÃn qué llegará?¿ Un tsunami también?
54:32 No, no, no sé, pero va a suceder algo tremendo. Yo no puedo decirle tal cosa porque quedarÃa como mentiroso, pero sà va a suceder algo. Y para Bogotá qué presentimiento tiene que va a suceder? De Bogotá sà es fijo, porque el de Bogotá, el Monserrate como... Donde eso llega a estallar quedan siete partes de Bogotá. O sea, está diciendo usted...¿ Está diciendo usted que Bonserrate va a ser erupción? SÃ, y quedan siete localidades de Bogotá. No siete barrios, sino siete localidades. Siete localidades.
55:13 Y esto más o menos suba... El norte no lo meto más, no lo meto ahÃ, pero sà suba una parte de Kennedy... Más o menos. Cuándo tuvo usted esa premonición? Lo he sentido en estos dÃas. En estos dÃas. En estos dÃas.¿ Qué otra premonición tiene usted de pronto que haya sentido? Bueno, lo otro, como hay mucha maldad por la tierra, ya estamos en el apocalipsis de las siete plagas. Las siete plagas. Y una de las siete plagas va a ser peligrosa porque Dios le va a dar la orden a la tierra que no produzca alimento, la va a dejar seria.
55:59 O sea, que usted va a sembrar un grano de maÃz que es el de mazorca que nace rápido y ese grano de maÃz no le va a nacer porque Dios le va a dar la orden a la tierra... Y las siete plagas que usted dice que van a venir,¿ son las mismas siete plagas que aparecieron escritas en la Biblia o son otras? Aparecen en el Apocalipsis, siete plagas. Y cuáles son? Recuérdenle a la audiencia las siete plagas. Siete plagas, hambre, terremotos. SÃ, sÃ. en diferentes lugares del mundo, ¿sabes?¿ Qué otra plaga? Es que el don que yo tengo no lo puedo muy poco compartir, entonces yo lo tengo más bien secreto y yo hasta ahÃ... No puedo avisarle más, no le puedo decir nada.
56:57 Bueno, gracias a nuestro amigo que nos detalla sus premoniciones a través del 601-288-4218, que va a llegar un tsunami a Santa Marta, que va a pasar algo muy, muy, muy fuerte en MedellÃn y en Bogotá va a ser erupción Monserrate. La Mega, buenas noches. Hola, Mega. Aló, buenas noches. Amigo,¿ desde dónde se comunica? De Bucaramanga. Amigo, bienvenido al cartel paranormal de La Mega.¿ Cuál es su historia para hoy? Muchas gracias. Bueno, amigo, vea, le tengo yo a mi papá, ¿no?
57:38 Nos cuenta que cuando él estaba, muchacho, en el pueblo, en el pueblo de Gery, donde soy yo, Su papá murió cuando él tenÃa, o sea, mi abuelo tenÃa él unos 12 años, por ahÃ. Bueno, mi abuela se quedó con sus hijos ahÃ. Ya él, ya un muchacho de 20 años, más o menos, estaba con su...¿ Me está escuchando? SÃ, sÃ, señor. Estaba con un hermano él, un tÃo mÃo. Nos cuenta él que en la época él sabraba de la violencia. Mi papá tocaba su guitarra... Yo cantando, yo estaba en una parranda como a unos 300 metros donde vivÃan, ahà en una esquina que habÃa un sitio donde la gente tomaba trago y eso. Y por cinco y media de la tarde, para seis, te ocurre y claro, mi abuelita llegó. En esa época usted sabe que los hijos hacÃan caso a la edad que tuvieran. Llegó un muchacho, se van conmigo, no, no, no, se van, lo hizo parar y se lo llevó. No pasaron, dice mi papá, cinco minutos. Llegaron ellos a la casa cuando se escucharon la huya y los tiros. En ese momento, cuando ella se los llevó, llegó un grupo armado de esa época y mataron muchas personas. Llego en la violencia. Entonces, pues, mi papá le dije, mamá,¿ usted por qué no nos
59:09 va a buscar? Entonces, ella le dijo, yo estaba tejiendo aquà cuando escuché la voz de su papá que me dijo, mi abuela se llamaba Cornelia, Cornelia, va y busca a su hijo inmediatamente. Ella oyó la voz y salió enseguida a recogerlo. Entonces, fÃjese usted, él fue a avisarle que los hijos corrÃan peligro. ¿SÃ? ¿Aló? SÃ, lo escuchamos. Ah, bueno, pues sÃ, entonces, pues, esa era una de las historias. Mire, yo tuve la oportunidad de trabajar... una empresa que tenÃa muchos campamentos, ¿no?
59:50 SÃ. HabÃa RÃo Magdalena. Yo la verdad es que yo personalmente no he visto nada, pero sà he escuchado muchas historias. Y también hay gente que se aprovecha de eso para hacer su broma, ¿no? SÃ. Y también hay cosas... Le cuento una anécdota que... que es un poco como un chistoso, a mà me causó mucha risa cuando en un pueblo donde yo estuve, estaba el campamento, uno salÃa del pueblo, uno salÃa del pueblo y tenÃa que pasar, era un pueblo pequeño, tenÃa que pasar debajo de un árbol de suande, esos gigantes, entonces la gente decÃa que ahà espantaban, que habÃa brujas, que llamaban, ¿sÃ?
1:00:40 Entonces, pues... yo estaba bastante joven los muchachos del pueblo que trabajaban allá de lunes a viernes siempre eran unos 4 o 5 siempre se quedaba uno después de 4 y media, de 4 y media a 6 se ganaba sus dos horas extras y dejaba todo herramienta arreglada, todo listo habÃa un muchacho en general en particular que cuando se quedaba y pasaba tipo 6 y media lo llamaban Le pongo un nombre, Juan Pérez, Juan, Juan Pérez, Juan, y él andaba, él le echaba, oye, a mà me llaman ahÃ. Y era un, era ese, ese, era como, era como un paraje asà todo, que ya cuando llegaba la noche estaba miedo. Entonces él andaba asustado y siempre me llama, siempre me llama, me dicen el nombre.
1:01:36 Pues los compañeros le dijeron, oye, Juan, Juan,¿ Por qué no le pregunta si es de esta vida o de la otra? Pregúntale que qué quiere. Preciso le tocó quedarse a Juan cuando salió y iba pasando por ahà comenzó, comenzaron Juan, Juan Pérez, Juanito, y se llenó de valor, se paró y dijo,¿ es de esta vida o de la otra? De la otra.¿ Qué quiere? Que me deje el culo. Eran los mismos compañeros que se escondÃan para tomarle el pelo SÃ, para hacerle la broma. Oye,¿ me cuento con quién estoy hablando yo?¿ Con el pulpo? Ah, pulpo, le cuento que yo trabajé, eran muchas estaciones, pueblos pequeños, pero era una cultura muy rica en esas historias, ¿no?
1:02:30 Claro, las historias siempre de campo, como él dice, de campamentos, son bastante interesantes porque son historias, digámoslo, de selva, de bosque, de todo este tipo de cosas y los esenciales pues hacen su aparición primordial allà en las historias y los cuentos de nuestros amigos que se comunican a través del 601-288-4218. La lÃnea para que usted marque y se comunique a nuestro cartel paranormal de La Mega. Vamos a una pequeña pausa y ya regresamos con más historias y con lo que les contaba ahora, con una historia, historia de fútbol, historia de fútbol, pero con una maldición de por medio.
1:03:14 Ya regresamos.
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