47 José Rabadán Pardo: El asesino de la Katana
Rafael Rabadán tenía cincuenta y un años, vivía en el barrio de Santiago el Mayor de Murcia, junto a su esposa Mercedes de cincuenta años y sus dos hijos José de 16 años y su hija María de nueve años que tenia síndrome de Down.
Rafael se desvivía por...
Rafael se desvivía por complacer todos los caprichos de su hijo mayor. Poco podía sospechar lo que este hizo con toda la familia...
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Musica de cabecera creative commons: Light Years Away - Doug Maxwell
0:00 Música Música Muy buenas, estás escuchando un nuevo episodio de Detrás de la Verdad, concretamente el correspondiente al mes de febrero de 2025. Mi nombre es Fran Muñoz y junto a Carmen te damos la bienvenida a un episodio muy especial para nosotros, ya que este mes cumplimos cuatro años desde que iniciamos este proyecto. Después de casi 50 episodios de más de 3 millones de descargas, no tenemos palabras para agradecerte todo el cariño y la confianza que nos has brindado durante estos últimos cuatro años. Muchas gracias. Tenemos que dar las gracias a nuestros productores, que son una pieza muy importante, para que este podcast pueda seguir existiendo, por lo que vamos a sortear un par de libros entre todos los productores que habéis colaborado durante este tiempo y hasta el 14 de febrero que realizaremos el sorteo. Antes de comenzar nos gustarÃa mandar un fuerte abrazo a una persona muy especial para nosotros.
1:17 Se trata de José, el director y presentador del podcast Frente al Cliente al que te invito a que escuches si no lo has hecho todavÃa. José está pasando por unos momentos muy difÃciles y desde aquà queremos mandarle mucha fuerza y todo nuestro apoyo para su madre, para su familia y para él. Un abrazo muy grande. Rafael Rabadán tenÃa 51 años. VivÃa en el barrio de Santiago el Mayor de Murcia, junto a su esposa Mercedes, de 50 años, y sus dos hijos, José, de 16, y su hija MarÃa Mercedes, de 9 años, que padecÃa sÃndrome de Down. José el primogénito era un chico tÃmido, callado y mal estudiante. A pesar de esos malos resultados académicos, era un niño consentido y mimado por ambos progenitores, especialmente por su padre, camionero de profesión, que no tardaba en cumplir todos los caprichos que su hijo le pedÃa, como por ejemplo un ordenador Pentium III de última generación, una espada Samurai del mejor acero o una motocicleta que tenÃan encargada en el momento de los hechos.
2:39 El adolescente prácticamente hacÃa lo que le daba la gana, viviendo entre sus juegos con su flamante ordenador donde pasaba más de cinco horas diarias, entre juegos y chat de internet donde utilizaba el nick de Odium, miedo al revés. Era aficionado a las lecturas de disciplina japonesa y recientemente se habÃa iniciado en la lectura de libros satánicos. Otra de sus aficiones eran las visitas frecuentes a la mejor tienda de cómics situada en Alicante. Semanas antes, José habÃa planteado a sus padres abandonar los estudios de bachillerato para realizar un curso de soldador, algo a lo que su padre se opuso totalmente y que hizo que la relación entre ambos se complicara, lo que propició que, haciendo una demostración de fuerza, cogiera una mochila y se marchara de casa.
3:31 Estuvo vagabundeando sin rumbo fijo hasta que fue encontrado por sus padres, que lograron convencerlo para que regresara al hogar familiar. Al final consiguió lo que querÃa, dejó sus estudios y comenzó con aquel curso de soldador que empezó con mucha ilusión, pero ésta solo le duró un par de semanas. Desde que se fugó de casa, José Rabadán tenÃa una idea fija en la cabeza. A pesar de tener una vida apacible, colmada de excentricidades y caprichos, querÃa algo más. QuerÃa ser libre y querÃa librarse de la supervisión de sus padres, asà como de la posibilidad de tener que ocuparse en el futuro de su pequeña y desvalida hermana. Por lo que empezó a planificar e idear cómo asesinar a toda su familia. Semanas antes incluso se lo habÃa llegado a comentar a algún amigo, que no pudieron sospechar nunca que estuviera hablando en serio. Detrás de la verdad. Un recorrido por la historia negra de nuestro paÃs.
5:26 Una vez, unos meses antes o tiempo antes, se escapa de casa y empezó, se fue andando hacia afuera de la ciudad con la intención de jugarse en el domicilio, pero su padre salió en su búsqueda, lo recogieron y lo devolvieron a casa. El primer intento de fuga de José Rabadán de casa de sus padres supuso para él un antes y un después. Que este es uno de los motivos por los que él luego dijo que mató a sus padres, porque no le valÃa con irse de casa, porque la vez anterior ya me vinieron a buscar, pues para evitar que me vuelvan a buscar otra vez, pues los mato, les evito problemas a ellos y yo puedo iniciar una nueva vida. Eso es lo que él comentaba cuando se detuvo. Yo creo que es eso lo que le hace que la segunda vez, en vez de escapar de casa, los mate porque quiere unirse de ellos, quiere vivir su vida sin que no haya nadie que lo sujete El 31 de marzo de 2000, viernes, José Rabadán hizo una vida normal.
6:29 Salió con sus amigos por la tarde, se conectó a internet sobre las siete y chateó con su amiga Sonia de Tarrasa. A las 20 horas cenó solo en su habitación, como acostumbraba a hacer. Se duchó y volvió a conectarse a internet sobre las diez y media de la noche. TenÃa decidido que aquella madrugada del 1 de abril de 2000 acabarÃa con la vida de su familia. Se fue a la cama abrazado a la katana que le habÃa comprado su padre meses antes, desoyendo el consejo de su mujer y amigos. Sobre las tres de la mañana se levantó y se dirigió hacia el dormitorio, donde solamente dormÃa su padre, ya que su madre dormÃa en el cuarto con su hermana porque probablemente cuidaba mejor de ella. Al llegar a la habitación, declinó su actitud debido a que no escuchó roncar a su padre, por lo que temiendo que su padre estuviera despierto y lo hubiera escuchado, regresó a su cuarto cabreado pensando que habÃa perdido la oportunidad de acabar aquella madrugada con su vida. Sobre las seis de la mañana lo volvió a intentar de nuevo. Esta vez el progenitor estaba totalmente indefenso, ya que se encontraba profundamente dormido, roncando y mirando hacia la ventana del dormitorio. se colocó a su espalda y levantó la espada japonesa de 71 centÃmetros de longitud y dos y medio de anchura sobre la cabeza de su padre, cargándola con toda su fuerza dos veces sobre el cuello. Este, en un intento de protegerse, perdió tres dedos de su mano. Los golpes se sucedieron concentrados en el cuello y en el pecho, volviendo una y otra
8:00 vez a la cabeza, que quedó prácticamente decapitada. Tras asesinar a su padre, se dirigió hacia el dormitorio de su hermana. Allà se encontró a su madre sentada en la cama, que al ver a su hijo comenzó a gritar pidiendo ayuda a su marido. El hijo golpeó a la mujer que le dio la vida, salvajemente con la espada japonesa en la cabeza y en el cuello. Esta intentó desesperadamente proteger su vida, pero no pudo escapar de los tajos y de las cuchilladas. le clavó la espada en el pecho. Ãsta se partió al chocar con hueso. Tras fracturarse la espada, lejos de desistir, su hijo recurrió a un machete para terminar con la vida de su madre. Pero la agresión no se detuvo allÃ.
8:48 Su hermana Mercedes, un dulce ángel de Daum, se habÃa despertado y lloraba en la cama pidiéndole desesperadamente a su hermano que no le hiciera daño. Con la espada partida le lanzó un fuerte golpe que casi le seccionó la cabeza. Y con el mismo machete con el que remató a su madre, le produce graves heridas en la cara y en el cuello hasta acabar con la vida de su hermana también. Después de asesinar a toda su familia, traslada el cadáver de su hermana a la bañera que previamente habÃa llenado de agua, tal vez para evitar el olor de la putrefacción. Con el cuerpo de su padre intentó hacer lo mismo. Trasladó su pesado cadáver hacia la bañera, pero desistió de su idea y lo dejó fuera, en última instancia. El cuerpo de su madre no lo movió y es hallado en el dormitorio de su hermana. Previamente, Les habÃa tapado a los tres la cara con bolsas de plástico. Un gesto muy significativo, tal vez, para evitar mirarlos a la cara o, quizás, por una antigua creencia oriental, de taparles la cabeza a las vÃctimas para que el espÃritu de los muertos no le persiguieran.
10:06 una vivienda, un primer o un segundo piso, en un barrio a las afueras de Murcia. Cuando llegamos allà nos encontramos con tres cadáveres en distintas dependencias de la vivienda y pues la imagen lógicamente era muy llamativa. Imaginaos durante aproximadamente media hora, tres cuartos de hora, una persona que con un arma blanca potente, como puede ser una katana, o con un arma blanca tipo machete, monocortante o bicortante, pues infringiendo heridas de una forma totalmente indiscriminada. Entonces habÃa una auténtica porjÃa de sangre. En una de las estancias, en el cuarto de asilo, se encontraba el cadáver de un varón HabÃa muchas lesiones, muchas de carros. Al ver la zona cefálica, o sea, la cabeza, vimos que realmente aquello eran lesiones que no habÃamos visto nunca. No con esa profusión, con esa intensidad, ni en tanto número. Encontramos un segundo cadáver, que era una niña, recuerdo que tenÃa sÃndrome de Down. que estaba en el interior de la bañera.
11:27 La niña tenÃa lesiones por el mismo head dog que el padre, también a nivel cefálico, igual de intensas o más intensas, que habÃan hecho que perdiera masa encefálica, pero en menos número. El tercer cadáver no estaba en la misma dependencia, no estaba en el cuarto de aseo, sino que estaba en uno de los dormitorios. Y aquà las lesiones asentaban sobre todo en la región torácica, en la espalda, y nos llamó la atención en una primera impresión que era el cadáver que mayor señales de lucha y defensa presentaba. Y además venÃa de lluvia de asunto, ¿no?¿ Algo más?¿ Y quedó una katana? SÃ, una katana.
12:14 tras acabar con la vida de toda su familia. Con total frialdad y serenidad, se lavó, se quitó la sangre de su cuerpo, se cambió de vestimenta, pero se dejó la camiseta y la ropa interior manchada de sangre. Antes de abandonar el domicilio, buscó dinero y con 15.000 pesetas de la época, unos 100 euros, emprendió su fuga. Estaba amaneciendo y lo primero que hizo fue irse al centro de Murcia y telefonear a su amiga Sonia, de sólo 14 años, para decirle que iba hacia Terrassa para estar con ella. Después se realizó varias llamadas a la policÃa. La primera de ellas a las nueve de la mañana, donde sin identificarse.
13:02 manifestó a los agentes que en el número 20 de la calle Santa Rosa habÃa tres personas muertas. Al lugar se dirigió un radiopatrulla de policÃa que se entrevista con los vecinos del inmueble, pero estos no habÃan escuchado ni oÃdo nada durante la noche ni durante la mañana y se retiran del lugar. De nuevo volvió a llamar a las once de la mañana. esta vez identificándose como José Rabadán e informando que habÃa matado a sus padres y a su hermana. Los agentes que acudieron al lugar se entrevistaron con los vecinos, los cuales creÃan que era normal que la familia no se encontrara a esas horas en el domicilio, por lo que no dieron credibilidad a la llamada pensando en una macabra broma.
13:47 Otra llamada muy importante que realizó esa misma mañana fue a un amigo con el que habÃa quedado para ir al cine por la tarde, para decirle, con total serenidad, que habÃa matado a su familia y que no podrÃa acudir con él al cine. Fue este joven el que acabó confesándolo a sus padres, que alarmados acudieron a denunciar los hechos. Por fin, la policÃa accedió a la vivienda a las cinco de la tarde. Mientras tanto, el asesino hacÃa auto-stop para llegar a Alicante. El escenario de violencia, sangre y muerte que encontraron en el interior de la vivienda sobrecogió a los agentes ante las lesiones salvajes que presentaban los miembros de la familia. Estaban ante una auténtica carnicerÃa.
14:33 Todos los vecinos del barrio se agolpaban en la puerta del portal, no dando crédito a lo sucedido. Se trataba de una familia normal y muy querida entre sus vecinos y Y no podÃan creer que aquel joven introvertido y educado, que a veces les ayudaba a subir la compra, hubiera asesinado a toda su familia. La katana, que dicen la espada, esa se la compró en septiembre o noviembre, que no querÃa la madre. Y le dicen, muchachos, no le compré esto, porque el sagaz estaba haciendo cara a Tedese. Y se la compró, y le ha comprado la vida. Y te dicen, por lo que te dicen, tenemos que estar muy pendientes de todo el anuncio. Porque él habÃa salido, pero él no llevaba ropa. No llevaba ningún enser que ellos pudieran... Y que seguramente volvÃa. Puedes imaginar. Que si se enciende dos veces seguidas la luz de la escalera.
15:28 Que si se oyen pasos. Que si parece que he oÃdo un ruido de arriba. Que si tuvimos toda la noche sin dormir. Una persona que hasta el dÃa anterior te habÃa ayudado a subir una silleta, te habÃa ayudado con la compra y que de repente le cogieras ese pánico atroz. La policÃa activa la orden de búsqueda y captura sobre el presunto asesino de la familia Rabadán. El joven continúa con su huida hacia Terrassa haciendo autostop. Llega a las inmediaciones de Alicante donde se han recogido por Ana MarÃa, una policÃa local de Orihuela que estaba libre de servicio y que fue la persona que llevó a Rabadán en su coche hasta el centro de Alicante. Alguien lo habÃa dejado aquà en la autovÃa, es un camionero,¿ quién fue? Alguien lo habÃa dejado aquà en la autovÃa.
16:14 Y que iba hacia Alicante y le pregunté a qué iba a Alicante. Dice, no, voy a la estación, que voy a Barcelona a vernos el familiar o un amigo. Ya está todo. Entonces, en ese trayecto, corto trayecto, yo le veÃa a él con comportamiento muy extraño, muy callado, la mirada al frente, como muy ido. Incluso pensé que habÃa pasado la noche de marcha. El caso es que Al dÃa siguiente abrà el periódico y igual fue mi sorpresa que recalcà inmediatamente al chico que yo habÃa reconstruido. E inmediatamente llamé a la PolicÃa Nacional. Yo creo que fue la primera noticia que tuvieron de ubicarlo en un sitio.
17:01 Allà en Alicante conoció a un joven de etnia gitana, Oliver, que vivÃa con su abuela en una chabola en un ambiente de marginalidad. Su padre estaba en la cárcel y su madre ingresada en un psiquiátrico. Desde el primer momento, Oliver y José hacen una buena amistad. Desde Alicante mantienen varias conversaciones telefónicas con Sonia y con una amiga de esta, Sheila, por lo que el joven alicantino decide viajar a Terrassa acompañando a su nuevo amigo para conocer a las chicas. Rabadán llegó a confesarle a su nuevo amigo que habÃa matado a un hombre, ocultándole la verdad. Dos dÃas después del crimen, cuando los jóvenes accedÃan a la estación del tren de Alicante, provistos de sus respectivos billetes hacia Terrassa, el asesino es reconocido por un vigilante de seguridad que avisa a la PolicÃa Nacional y es detenido. Los dos chicos fueron trasladados a la jefatura de Murcia. Al entrar en las dependencias policiales se vio algo de la personalidad de Rabadam. Un tipo tranquilo, seguro y que parecÃa un actor delante de las cámaras donde ponÃa media sonrisa para los fotógrafos.
18:19 Yo llego a hacer el relevo como todos los dÃas a las seis menos cuarto de la mañana y la novedad que me da el compañero es que hace un mes o dos por ahà por el andén, no deben de haber nadie. HabÃa un stand, le ponen periódicos todas las mañanas, grafitos, y enfrente se sientan los dos. Hablan entre ellos y el chico este, José Rabadán, se acerca... al kiosco de los periódicos y se ponen a jacar el periódico. Y bueno,¿ qué hacen estos dos jóvenes por aquà a tal hora? Entonces ya decido acercarme a hablar con ellos. Y entro diciéndoles, bueno,¿ qué hacéis por aquÃ? Y dicen, no, que vamos a viajar a Barcelona. Yo sospechaba, pero no era con certeza que yo supiera que era él. Y los dejo, bueno, pues asà la ronda. Me voy a dar una rondita por ahà y tal. Venga, lleva cuidado, por todo lo ambiental.
19:10 Le doy la vuelta y a unos 10-15 metros está el pilar. Automáticamente se irá la policÃa. Pasa esto, esto y esto. Y vale, te mando un patrullazo. Fue rápido. Lo conocà el sábado a las 12. SÃ, a las 12. Y bueno, me preguntó la estación y yo le expliqué. Y me dijo que no sabÃa y yo lo acompañé hasta la estación. Y me dijo que valÃa el billete 10 tareas. Le dije, no, le vale 10.000 paquetas. Si no, vamos a preguntar y habrás. Y por hacer cambio hasta el lunes, le valió 10.000. 6.200. Si te has venido de Murcia, aquà a Alicante, y de Alicante te vas a Barcelona, y de Barcelona te vas a Madrid, algo gordo has tenido que hacer, y te matas todo, ¿sabes? Pues no me lo querÃa decir, me enseñó la camiseta llena de sangre, me dijo que mató a una persona, y no sabÃa yo que era su familia, le dije yo le iba a quemar a la camiseta. Y después me dijo que tenÃa los calcetillos en llenos de sangre Los agentes se encuentran ante un joven introvertido, mal estudiante y que según todos los testimonios de amigos, familiares, vecinos y el material que incautan en el domicilio, vivÃa en una fantasÃa de tebeos, ciberespacio, mentiras, aventuras de videojuegos, pasando horas y horas jugando a un conocido videojuego de la época e intentando imitar el look del protagonista. La policÃa encontró entre los escasos libros que poseÃa en su cuarto
20:42 dos ejemplares esotéricos titulados« Ave Lucifer» y« Tratado esotérico de la magia y el ocultismo». A pesar de la brutalidad y de la orgÃa de sangre, fueron muchos los esfuerzos para no vincular aquel atroz asesinato a ningún tipo de ritual de cualquier Ãndole. También se incautaron un auténtico arsenal de armas blancas, nunchaku, shuriken, más conocidas como estrellas ninjas, y revistas de arte marciales como Dojo y Bodoká, con recetas de sabidurÃa samurái y filosofÃa barata, del estilo a lo declarado en los informes policiales cuando se decÃa« creyente y temeroso de Dios» y donde afirmaba. La vida es como un vaso de agua. Si el cristal se rompe, el agua se sale, pero sigue existiendo. Como dato curioso, era su madre quien le compraba las revistas en el kiosco porque a él le daba vergüenza acudir a comprarlas.
21:36 En aquella época se estilaba mucho también el tener las tÃpicas cartanas como decoración colgadas en la pared, ¿no? Me imagino que a mi padre también le harÃa ilusión tener alguna cosita asÃ. Y ya que yo también se la solicité, pues me la compró. Es que no querÃa la madre. Y le dice, muchacho, no le compré esto. Porque el sagaz estaba haciendo caras de ese. Y se la compró. Y le ha comprado la vida. A mà me cuentan también que el padre le hacÃa muchos regalos. Ahà empezamos a ver que era un niño también o un adolescente consentido. y mimado por el padre.
22:21 De todo lo que le pedÃa a su padre, lo tenÃa en todas las manos. Se lo daba. Y ahora esta semana que estaba haciendo el permiso para comprarse una moto, iba a comprarle una moto. La que él quisiera. SÃ, mi padre era... De joven fue... Practicó boxeo, fue boxeador. Y mi padre era un hombre... que imponÃa mucho, por lo menos a mÃ. A mà me imponÃa mucho. Mi padre era un hombre muy autoritario. Se enfadaba o me pegaba algún guantazo, algún azote o algo asÃ, o me cogÃa en brazos y yo automáticamente me orinaba encima del temor que tenÃa. Pero a la misma vez era un hombre muy...
23:13 A pesar de que el asesino lardeaba de practicar artes marciales, los agentes se encuentran con un joven fanfarrón que, pese a haber estado practicando diferentes disciplinas marciales, nunca habÃa destacado ninguna de ellas, ni como practicante, ni como competidor, cambiando de disciplina al año de empezarla, no superando ni pasando nunca del cinturón amarillo, es decir, un grado mÃnimo de principiante. El joven, como habÃa demostrado ampliamente, carecÃa del esfuerzo, de la disciplina, del sacrificio y de la constancia necesaria. Un chico que presentaba grandes carencias, una inmadurez profunda que no se corrigió, entre otras cosas. porque los padres permanecÃan ajenos a aquel deterioro. El resultado fue un hijo tirano que se aprovechó del dolor y del injusto sentimiento de culpa de aquellos padres que estaban volcados en el cuidado de su hermana.
24:15 A lo largo de la visita que le hace la policÃa a la casa para encontrar hallazgos, encuentran dos o tres libros sobre sectas satánicas. Y como al principio no se sabe por qué causas este chico hace esa brutalidad, pues entonces lo atribuyen a que pudiera tener una relación con sectas satánicas. vivir una experiencia distinta. QuerÃa estar solo. QuerÃa que mis padres no me buscaran. Relató a los agentes. Los allà presentes no daban crédito a aquellas palabras. Y le preguntaron de nuevo.¿ Y tu hermana?¿ Por qué mataste a tu hermana?
25:00 A lo que él frÃamente y con tranquilidad respondió.¿ Y qué iba a hacer ella sola en el mundo? La maté para que no sufriera. Ãl lo llevaba pensando ya unos ocho o diez dÃas, dice, cuando hace la declaración ante la policÃa, nada más producirse la detención. Ãl decide matar a sus padres y a su hermana para quitarse todas las ataduras que tenÃa muy poco antes. Un par de semanas antes empezó a darle vueltas. Es una autoafirmación, es como un hecho de una rebelión contra el padre. Pues la muerte del padre está descrito por Freud.
25:40 Llega incluso a comentárselo a sus amigos cuando estaban jugando un dÃa o unos dÃas antes, diciendo, voy a matar a mis padres. Pero, según él mismo, sabÃa que no se lo iban a creer los amigos, pero era para él obligarse a hacerlo Otra de las cosas muy sorprendentes es que él lo explicaba como que querÃa tener la sensación de que era eso de estar solo en el mundo. No fui yo, en ese momento no fui yo. Fue mi cuerpo, pero no fui yo. No sé cómo explicarlo. Me sorprendió mi propio movimiento. A lo mejor estaba ya programado en mÃ, pero no tuve la intencionalidad. Para mÃ, en mi mente ya estaba cumplida. Estaba deseando volver a mi cama para que mi padre no me viera. Estaba delante de él con una espada. Y tenÃa temor, porque yo a mi padre le tenÃa temor. Y estaba deseando volver a mi cama. Pero la espada bajó. Y bajó sola.
26:35 con mis brazos, pero bajó. A raÃz de ahà ya tengo imágenes de lo que sucedió, porque imagino que la atención a la que estuve expuesto me llevarÃa a anular mi mente, porque no lo recuerdo con tanta nitidez como todo lo que puedo relatar de las horas previas. Y tengo imágenes que, si las uno, puedo llegar a hacer un relato de lo que sucedió. El 5 de abril ingresa en prisión preventiva. Allà conoció a un sujeto extraño, José Manuel QuintÃa Barreiros, alias el Capitán Timo, un histórico estafador en activo desde los años 60 que llegó a embolsarse casi 1.200 millones de pesetas aproximadamente. hacióse pasar por diferentes cargos e identidades del ejército, desde capitán de navÃo a coronel del CSID. Este adulto se convirtió en el protector del joven y le asesoró para intentar conseguir la menor condena por los hechos que habÃa cometido. Según algunos, al parecer se sentÃa atraÃdo por José Rabadán. Se convirtió en su protector en la cárcel.
27:52 Un chaval con 16 años en esa época ingresaba en un centro de mayores. Esos meses son enormemente duros porque evidentemente en la cárcel era un personaje que era muy conocido. Lo tienen primero en una zona especial, en fin, una zona previa donde tienen ahÃ. Entonces en esa zona, lógicamente, conoce a un personaje muy significativo que fue muy importante luego en el proceso y en su realidad social y en su situación, que era el famoso QuintÃa Barreiros, que no era otro que el Capitán Timo. Es un estafador nato. Y establece una relación como paterno filial con él, en la cual el capitán se siente atraÃdo sexualmente por el joven de la katana y trata de cortejarlo. Pero a la vez trata de hacerse pasar por una persona que va a ser su guÃa espiritual cuando salgan de la cárcel y su guÃa en la vida normal, ¿no?
28:51 Entró en una dinámica prácticamente de protección del menor. Llegó incluso en un momento determinado a pedirnos que se le generara o se tramitara incluso que querÃa adoptarlo. Dentro de sus historias, pues al chaval le contaba que lo llevarÃa a Estados Unidos, lo llevarÃa a Japón a ver a sus personajes. conocido y tal, pues lógicamente como buen estafador que era lo tuvo al niño prácticamente casi a su disposición lo tuvo prácticamente controlado continuamente Aquel ser que frÃamente habÃa asesinado a sus padres y a su hermana indefensa, paradójicamente llegó incluso a recibir una pensión de orfandad del Estado Y un hecho curioso y preocupante fue ver cómo José Rabadán se convirtió en el Ãdolo de miles de adolescentes por el terrible crimen que habÃa cometido, llegando a recibir a diario siete u ocho cartas de media.
29:47 Cada vez que iba a declarar o que se producÃa cualquier acto, el chaval, como habÃa tenido esa repercusión mediática, llegó a tener centenares de cartas de admiradoras. le surgieron muchas novias por todas partes. De hecho, tuvo una especie de club de fans en el que habÃa muchÃsima gente. Se convirtió en una especie de estrella del mal. Y que querÃan tener comunicación con él y hablar con él. Claro, eso le siente a él fenomenal. Para su ego de narcisista, eso es una recompensa brutal. En el año 2000, los menores estaban menos sobreprotegidos que en la actualidad. El fiscal solicitó con arreglo a la ley penal vigente 12 años, teniendo en cuenta la eximente incompleta de enajenación mental, gracias al informe elaborado por el conocido forense José Antonio Andrade, que realizó un diagnóstico de una psicosis epiléctica idiopática, algo que los peritos de la acusación nunca encontraron ni estaban conformes con aquel absurdo diagnóstico. A pesar de ello, el informe redactado por Andrade se tuvo en cuenta en el tribunal, desoyendo a la fiscalÃa y a los peritos de la acusación.
31:01 En este caso, al margen de la realización de las tres autopsias y luego el correspondiente informe, pues también se solicita un reconocimiento psiquiátrico forense. En la psiquiatrÃa forense lo que intentamos ver es, en base a un posible diagnóstico de enfermedad, ver cómo esa posible enfermedad ha podido influir o no Es la comisión de un delito? En el planteamiento de una defensa, fundamentalmente lo que se plantea es buscar los elementos que puedan justificar técnicamente que la comisión de un hecho, pues en este caso, como fue finalmente, fue declarado exento de responsabilidad criminal porque realmente padecÃa, o asà se manifestó en los informes periciales que se hicieron, una patologÃa que le llevaba a ser declarado exento de responsabilidad criminal. Y asà fue finalmente.
31:46 Aunque el detenido se niega a colaborar con todo tipo de médicos que no sean los de la defensa, pues podemos hacer un informe bastante aproximado de las cosas que creÃamos que le estaban pasando. Era una persona relativamente introvertida, que no comunicaba absolutamente nada ni empatizaba con ninguno de nosotros y que habÃa decidido desde el primer momento no aportar ningún dato. No encontramos ninguna patologÃa ni ninguna situación desde el punto de vista médico-legal que hubiera influido en su imputabilidad. Nosotros llegamos a las conclusiones de que es un chico que está perfectamente bien de salud, de salud mental, lo único que padece... lo que hemos llamado un sÃndrome de narcisismo maligno, que se corresponde con un cuadro en el que entran a formar parte rasgos psicopáticos, rasgos antisociales y rasgos también de tipo sádico.
32:59 Los informes anteriores habÃan calificado al menor de una manera enormemente dura. Le daban rasgos antisociales, esquizoides, narcisistas y sádicos. A nosotros nos sorprendÃa un tipo de informe de ese tipo porque el menor, cuando se le trataba, era un chaval absolutamente educado, correcto. EntendÃamos que no se correspondÃa con un perfil como el que estaban dibujando. Por lo cual entendÃamos que debÃa someterse a un informe por lo menos más neutral o de un profesional del nivel que en este caso fue GarcÃa Andrade. Y hacen un informe clÃnico en el que dicen que el chico padece una psicosis epiléptica. Y entonces lo declaran inimputable.
33:41 Nosotros no hallamos sÃntomas ni de psicosis ni de epilepsia y negamos que tuviera esos casos. Por eso discrepábamos de ese diagnóstico de foco epiléptico que repercutÃa en la responsabilidad a la hora de cometer el delito.¿ Por qué? Porque no era una personalidad epiléptica, porque muchos de estos pacientes, una vez que han cometido ese tipo de delito, se quedan durmiendo al lado del cadáver, por ejemplo. En este caso, él, de una forma totalmente racional, lavó la ropa, se lavó las manos, cogió un medio de transporte y fue a otra ciudad. Tenerlo todo tan preparado, tan concienciado, está en contra de un cuadro En enero de 2001 entró en vigor la Ley de Responsabilidad Penal del Menor y José Rabadán quedó en libertad a la espera de juicio. Desde su detención habÃa pasado nueve meses en prisión preventiva en el módulo de enfermerÃa de la prisión de Sangonera. La ley indicaba claramente que cualquier menor que hubiera pasado a la espera de juicio más de seis meses debÃa de ser escarcelado y, aunque el fiscal se opuso rotundamente, lo dejaron en libertad a cargo de sus abogados, los cuales llegaron a convencerle unas semanas más tarde para que Rabadán, de forma voluntaria, ingresara en el centro de menores de la zarza en Murcia.
35:04 Hay un acto donde acudimos a él, pensábamos que se buscarÃa una solución intermedia o buscarÃamos algún resquicio legal para que no se pusieran libertad estrictamente en la calle en un momento dado y resulta que efectivamente no lo dejan en la calle. Prácticamente aquà está, llévenselo. Nos encontramos con un menor que no tiene familia, la familia no quiere hacerse cargo de él y entonces nos vemos con él en la calle y tenemos que tomar una decisión. La decisión que tomamos al final es que hablamos con un centro en Valencia para llevarlo allÃ, pero minutos antes de desplazarnos a Valencia nos manifiestan que habÃan tomado la decisión, que por la gravedad de los hechos no querÃan tener al menor. Por lo cual el menor esa noche nos lo tuvimos que llevar a un hotel. Alquilamos dos habitaciones, en una se queda él solo, en la otra una noche se queda mi compañero, otra noche me quito yo.
35:52 Se le pusieron unas gafas, se le hicieron unas pequeñas matizaciones. Ãl ha estado por el centro de la ciudad de Murcia, en los Alcáceres estuvo también una semana. Nadie podÃa identificarlo. No lo conocÃa nadie porque la imagen que llevaba con unas gafitas, que creo además que no sé si recuerdo, no llevaba ni cristales, y con una carpetita y tal, pues parecÃa más un estudiante porque además el chaval tenÃa una cara asà de niño porque era un niño. Es decir, Estuvimos en Sierra Espuña haciendo senderismo, porque además era una cosa que necesitas naturaleza, correr, porque llevas muchos meses encerrado. Estuvimos en Alicante, estuvimos en la cantidad de actividades con él y, sinceramente, yo tuve ese trato con él y jamás tuve... sentimiento de estar con una persona que pudiera cometer ningún tipo de acto. Es decir, enormemente tranquilo. No me acuerdo en Lorca, estamos en el cine en Lorca, en un momento determinado y estamos ahà en la cola. Digo, fÃjate que si alguien se enterara quién eres, la estampida que habrÃa aquÃ, ¿no? no estuvo mucho tiempo en libertad.
36:53 Es decir, vamos a ver, estuvo en libertad, pero realmente llegó un momento que los letrados no podÃamos hacernos cargo de estar siempre detrás de él y tener un control sobre su persona. Entonces, claro, llegó un punto que lo tuvimos Si no mal recuerdo, siete, ocho, diez dÃas o por ahÃ, lo tuvimos en Los Alcázares en un apartamento. Y entonces Ãbamos una noche, iba mi compañero, otra noche iba yo a controlarlo. Estaba absolutamente solo allÃ. En un dÃa era capaz de verse siete o ocho pelÃculas. Claro, esto no puede ser, necesita tratamiento. Creo que como responsabilidad tomamos una decisión, es decir, vamos a ver de qué manera conseguimos que sin tener obligación de estar detenido ni estar, es decir, en un centro, voluntariamente... podamos ingresarlo en un centro.
37:39 Al final aceptó, se pidió esa situación y entró en la zarza. El 1 de junio de 2000 se celebró el juicio contra el asesino de la katana con sentencia de conformidad, un acuerdo pactado entre el fiscal y abogados del menor. La pena se vio reducida a tan solo seis años de internamiento en un centro de menores y a dos años de libertad vigilada. Más que sentencia, Fue un pacto, a pesar que la jueza no estaba convencida y que la teorÃa de la epilepsia no convencÃa a nadie, solamente a los propios psiquiatras que firmaron el diagnóstico. Los defensores de la ley del menor veÃan a Rabadán como una vÃctima, cuando las verdaderas vÃctimas estaban muertas.
38:22 El juicio duró apenas 5 o 10 minutos. HabÃa una gran expectativa, pero como realmente estaba todo negociado, estaba todo hablado, se habÃa aceptado al final de los tres informes que se hicieron, psiquiátricos y forenses, el último, que era el de GarcÃa Andrade, pues básicamente las medidas estaban ya pactadas. se aceptó el acuerdo al que habÃan llegado la fiscal y los defensores. Se conformó con seis años de rehabilitación en un centro para menores y con cuatro años posteriores de libertad vigilada. Bueno, a mà me ayudó en muchos aspectos, aparte del hecho de que ha sido un fundamento imprescindible, una condena tan reducida para que a dÃa de hoy yo esté reinsertado en la sociedad y no tenga una carga previa de años de sufrimiento o de presidio. También es cierto que yo, gracias a... Al centro de menores en el que estuve conocà a un profesor que me motivó de manera correcta para que yo retomase los estudios que tenÃa apascados y que habÃa dejado por completo y conseguà sacarme un tÃtulo en el centro de menores. Por otro lado, la vida disciplinada que se lleva en los centros de menores genera hábitos que a dÃa de hoy sigo manteniendo y que hacen que mi vida tenga cierta estabilidad. En prisión yo estaba asalbajado, yo no tenÃa control ninguno y por tanto yo me dediqué... a buscar en las profundidades
39:57 de la cárcel qué es lo que me motivaba y me motivó vender droga, me motivó saber cómo defenderme, me motivó saber cómo moverme de cara a tener cierta reputación que me mantuviese también fuera de peligro, ¿no? En los centros de menores no hay esa necesidad. Los centros de menores tienen la necesidad de formarse para el dÃa de mañana ser una persona apta para la sociedad. Desde que ingresó en el centro de menores, mantuvo correspondencia a diario con su protector, José Manuel QuintÃa, el capitán Timo, que habÃa conocido en la cárcel. Este último se proclamaba padre de hecho de Rabadán y presentó denuncia contra el director del centro de menores al que acusaba de violar los derechos constitucionales de su protegido.
40:40 Yo no sé si la sociedad está preparada para mà o no. Estoy consciente de que mucha gente me va a seguir considerando un bote. Si yo estaba enfermo, a dÃa de hoy no lo estoy. Y si era un psicópata, mis hechos a dÃa de hoy demuestran que tampoco lo soy, ¿no? Me llamo José Rafael Ampardo. Y maté a mis padres y a mi hermana en una cárcel cuando tenÃa 16 años. Es que no se puede vivir con ese recuerdo. Yo no podÃa soportar la dureza que vivà cuando fui consciente y sentÃa una presión, una pérdida, un dolor extremo. Era estarse quemando en vida. Yo soy cristiano. Cristo me compró con su preciosa sangre. Y para mà es más que un orgullo poder decir que Dios me ha salvado. O ser un psicópata bueno, un psicópata que mira por los demás y que intenta ayudar al prójimo. O un psicópata que se apoya en la religión. O un psicópata que tiene una familia. Después de que sucediese todo aquello, me he cuestionado si verdaderamente era el monstruo que la gente decÃa que era, ¿no? Yo a la misma vez que él asumÃa que podÃa ser un psicópata o que podÃa
42:12 ser un enfermo, veÃa que mis actos tenÃan sentido común, que sabÃa diferenciar entre el bien y el mal El acto atroz que cometà está ahà y siempre va a estar. Y lo que a dÃa de hoy soy también está aquà y va a estar. HabÃa puestas que... que no tuve que haber visto nunca y me llevó a tener una mentalidad distinta. A principios de 2003, el asesino de la katana llegó a amenazar con una huelga de hambre si no se le permitÃa comunicarse por teléfono. inició una relación con una joven. Y en septiembre de ese mismo año, durante una excursión al huerto del cura en Elche con otros cinco jóvenes y tres monitores, Rabadán se dio a la fuga, siendo detenido cuatro horas después en el arcén de la autovÃa A7 en dirección a Murcia. Una fuga que intentó justificar, manifestando que querÃa llevar un ramo de flores a sus padres en el cementerio en compañÃa de su novia. Para el fiscal del caso no se apreciaba ningún tipo de sentimientos y sà un nuevo intento de llamar la atención.
43:17 Yo conocà a José Rabadán porque estaba en el mismo centro que mi hermano y le habló de mà y en una de las visitas que yo hice a mi hermano me dijo que le escribiera y a la semana me respondió. Muy guapo. Entonces me llamaba la atención. No me daba miedo. De loca, de... Cuando te vayas a Costa Sula ponte una armadura. Yo he escuchado todas esas cosas. Si se lo ha hecho a su familia,¿ qué no te harÃa a ti? Cosas asÃ, muchÃsimas veces. Bueno, yo pasé de escribirle cartas a ir a verlo una vez a la semana. Le llamaba por teléfono todos los dÃas.
44:06 Hasta que llegó un dÃa y me dijo que si me querÃa casar con él. Y yo le dije que sÃ. Entonces nos plantea. que quiere tener una pequeña relación con él y entonces, lógicamente, para facilitarle su acceso, tuvimos que ir con un notario, levantar un acta para que se hicieran pareja de hecho. Fue una manera técnica de resolver una cuestión para que pudiera tener relación con ella. A él, a partir de ahÃ, le dieron varios permisos de fin de semana y le dieron también otro de unas horas para hacerse un tatuaje. Se hace un tatuaje en el hombro de la muerte. Se hace la calavera con una capa con un gorro negro. Yo no he querido hablar nunca del tema con él. Yo no le he preguntado. Si él hubiese querido contarme algo, me lo hubiese contado. Pero yo tampoco he querido... Nunca quise preguntarle nada por... Que no se sintiese atacado por mà o que yo querÃa saber. Solo que una vez lo acompañé al cementerio Y bueno, lo dejase un poco solo y él mismo decÃa que qué era lo que habÃa hecho.
45:14 Y yo estaba trabajando y a mà de repente me llamó y me dijo que se habÃa escapado y que iba a verme. Y yo me quedé como diciendo, tierra, trágame. Tuve una salida dentro de ese curso, una salida formativa para visitar el huerto del cura a la localidad de Alicantina de Elche. Y aprovechó la situación para jugar. La noticia de su fuga salta a la prensa. Esa prensa, en la cercanÃa nuestra, las radios especialmente, la noticia salta a los informativos inmediatamente. Y eso en aquel momento también, ojo, el asesino de la katana está libre. vi que él circulaba hacia allá y le iba haciendo dedos a los coches que pasaban. Entonces, pues aprovechando esas circunstancias, pues me acerqué a él y cuando me hizo también a mÃ, me señaló con el dedo para ver si lo llevaba, paré, le dije que lo llevaba, él vino hacia el vehÃculo y yo pues bajé rápidamente, lo reduje, lo detuve, lo exposé y lo montamos en el vehÃculo policial de... Aprovechó para hacer público que tenÃa una relación sentimental con una joven. A los pocos meses se trasladó al Centro Religioso Evangélico de Cristianos Protestantes Nueva Vida, en Renedo de Piélagos, en Cantabria.
46:46 Un chico que estaba en prisión empieza a escribirse cartas con José y le comenta que en Renedo de Pielagos hay un centro que se llama Nueva Vida donde él podrÃa ir. Ãl podÃa salir y entrar, él podÃa trabajar, no tenÃa que estar, eran solo creo que cinco chicos y no tenÃa ningún problema y era mucho más libre. Ãl habla conmigo y me lo dice y yo le dije que yo no me iba y bueno... Me dijo que él sin mà no se iba a ningún lado y no iba a ser yo la persona que lo hiciera quedarse aquà pudiendo ser libre. TenÃa que estar seis años, si no mal recuerdo, en un centro penitenciario psiquiátrico, pero antes de que llevara la fecha y el cumplimiento de ese periodo que tuvo, se estimó, porque la ley asà lo permitÃa, que una de las partes de la fase de recuperación o de rehabilitación pudiera hacerlo en libertad o en otro lugar. Al final, se prestó el centro este de Santander a que hiciera esa terapia o ese comportamiento de recuperación y se marchó allÃ.
47:47 Era un centro que eran dos casas separadas. Y yo vivÃa con una pareja que vivÃan con su hija, que eran los responsables de lo que era donde José estaba. Jamás, en ningún momento, le oÃa hablar de temas religiosos. Ahora, posteriormente, parece ser que, lógicamente, en el centro este, por lo que imagino, de espÃritu cristiano, intentaron influirle positivamente e intentar generarle a él una expectativa futura que creo que al final parece que lo consiguieron de forma notable. Al muy poco tiempo de estar allÃ... Cambió muchÃsimo, él se hizo muy creyente. Bueno, él me acompañaba a trabajar todos los dÃas, hasta que él empezó a trabajar. Y bueno, luego él se quedaba, se escondÃa detrás de un coche y me vigilaba. Era muy posesivo. Se escondÃa a vigilarme, a ver lo que hacÃa cuando estaba trabajando. De hecho, en una ocasión fue a buscarme al trabajo, yo estaba fumándome un cigarro y hablando con un compañero de trabajo fuera.
48:42 Y bueno, me montó una pataleta. Subiendo la cuesta, cogà una piedra. QuerÃa darme con la piedra. En el narcisismo maligno se habla de que probablemente se diferencie del resto de antisociales en que son capaces de tener una buena relación. La mayor parte de psicópatas están casados y tienen sus relaciones. Lo que pasa es que esas relaciones no suelen ser buenas, no suelen ser proporcionales. Son muy exigentes y acaban acosándolas y muchas veces, en algunos casos, matándolas, ¿no? Pareció de una persona muy celosa, muy posesiva, porque de hecho volvió a pasar. Su abogado le regala dos teléfonos, uno para él y otro para mÃ, para poder llamarlo, ya que no habÃa manera de poder comunicarse con él a través de la asociación. Y un dÃa paseando me llama por teléfono una amiga y su hermano estaba al lado, me saluda. Me quitó el móvil de la mano, lo tiró al suelo, lo hizo a trizas. Ella al dÃa siguiente vino a verme y me preguntó directamente, si te pregunto algo me vas a decir la verdad. Y yo le dije, pues claro. Y me dijo, José te maltrata.
49:54 Y yo le dije que no, claro, por defenderlo. Pero es que habÃan visto cómo lanzaba el teléfono a gritos por la tarde en la calle. Yo trabajaba los domingos. Y él se iba a la iglesia. Ahà conocÃa a una, conocÃa a otra. A la que es su mujer no la conozco. A una de las iglesias que él iba, pues la conoció. Es hija de un pastor de allÃ, de la iglesia. Decidà irme. Y el al dÃa siguiente me llamó y me disparó para decirme que me volviese con él. Yo le dije que no, que para mà habÃa terminado, que me lo habÃa hecho pasar muy mal y que solo yo sabrÃa el tiempo que a mà me iba a costar recuperarme de eso. Y no volvà a hablar más con él, claro. Me ha costado mucho recuperarme, años, pero estoy bien.
50:40 En este fragmento escuchamos al propio Rabadán hablando de su reinserción. Bueno, a mà me ayudó en muchos aspectos, aparte del hecho de que ha sido un fundamento imprescindible, una condena tan reducida para que a dÃa de hoy yo esté reinsertado en la sociedad y no tenga una carga previa de años de sufrimiento o de presidio. También es cierto que yo, gracias a al centro de menores en el que estuve, conocà a un profesor que me motivó de manera colecta para que yo retomase los estudios que tenÃa apascados y que habÃa dejado por completo y conseguà sacarme un tÃtulo en el centro de menores. Por otro lado, la vida disciplinada que se lleva en los centros de menores genera hábitos que a dÃa de hoy sigo manteniendo y que hacen que mi vida tenga esta estabilidad.
51:36 Lo que se buscaba era que el joven a los 22 años terminara la medida de tratamiento terapéutico en un centro de menores y pudiera ya seguir en libertad vigilada, también en tratamiento, pero que no tuviera que ingresar otro periodo en el centro penitenciario de adultos, en la prisión, porque eso habrÃa echado por tierra con total seguridad el esfuerzo que se habrÃa hecho anteriormente. La vida es muy larga, él cometió ese error muy joven, Es verdad que es un error terrible, no vamos a minimizarlo, pero el perdón, la restauración, la nueva vida, la posibilidad de salir adelante, tiene todo el derecho como persona, como lo quisiera para mà o para un ser querido mÃo que cometiera un error de esa magnitud El 1 de enero del 2008 quedó en absoluta libertad. Continuó residiendo en Santander, donde se casó con una mujer de etnia gitana, Tania, hija de un evangelista, con la que tuvo una hija a la que le puso el nombre de Mercedes, en honor a su madre y hermana asesinadas.
52:44 El año de estar en Cantabria José fue más o menos cuando empezamos a salir. Es bastante cariñoso, es respetuoso, me respeta siempre. Yo me sentÃa muy a gusto con él, me transmitÃa confianza y veÃa un cambio. No es lo mismo que si conoces a alguien que está ahÃ. Y que no se arrepiente de lo que ha hecho, que sigue haciendo cosas malas. Era su pasado, como tal, tenÃamos que cargar con él, pero no tenÃa ni desconfianza ni... En ningún momento tuve temor ni miedo. El 9 de noviembre del 2017, el periódico El Sur publicaba que el asesino de la katana vivÃa en Santander y se ganaba la vida como broker de bolsa. Pudo desarrollar su vida, algo de lo que privó a sus padres y al ángel de su hermana.¿ Crees que un menor de 16 años merece un trato de favor respecto al resto de delincuentes adultos? Son muchos los que creen que José Rapatán es un notable ejemplo de rehabilitación.¿ Qué opinas?¿ Crees que un hombre capaz de asesinar como lo hizo de forma frÃa, salvaje y con aquel exceso de violencia a sus padres y hermana está rehabilitado?¿ Consideras que aquel menor de 16 años merecÃa más oportunidades de las
54:15 que tuvo sus padres y su hermana? Yo creo que se puede aventurar que no es una reinserción total, sino que debe ser una reinserción con muchas dificultades. Es una obra tÃpica de un psicópata. Los psiquiatras lo sabrán mejor que yo, pero yo creo que la psicopatÃa se puede contener con los años y con la socialización, pero yo creo que no se cura. Hasta aquà el episodio de hoy. Por supuesto, está dedicado a Rafael Rabadán, a Mercedes Pardo y a la hija de ambos, Mercedes Rabadán Pardo. Un crimen atroz y desolador que dejó en su momento costernada a la sociedad española y a las familias de vÃctimas, como por ejemplo Sandra Palo, que no dejaron de batallar contra la recién estrenada Ley de Responsabilidad de los Menores. Muchas gracias por tu confianza y por dedicarnos algo tan preciado como es tu tiempo y acompañarnos durante estos minutos. Antes de finalizar, quiero mandar un fuerte abrazo a todos los y las integrantes del grupo de Telegram.
55:33 Nos vemos como siempre el primer lunes del próximo mes, no sin antes recordarte que no te olvides de intentar ser feliz. No. No.
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