Juan Carlos Córdoba - Vamos a contar mentiras
0:02 Comedy Central Podcast.¿ Qué tal? Buenas noches. Qué majetes. Os veo jovencicos. Y esta generación a mà me mola mucho ahora. La que viene detrás no os va a dar sopas con ondas. Mira, yo tengo una hija, Martita, cinco años. Se puso a escribir la carta de los Reyes Magos las navidades pasadas. Me dice, empieza, queridos Reyes Magos, este año me he portado muy bien, asà que quiero que me traigáis un patÃn, un patinete, un furbi, la mochila de Dora la Exploradora, el perrito que hace caca, la muñeca que hace caca, la máquina de gominolas, la máquina de helado. Le digo, para, para, para. Digo, cariño, tienes que quitar algo porque todo no me cabe. Y me dice, quita, queridos Reyes Magos. Digo, hostia, chaval. Bueno, pues se lo trajeron todo porque... Cuidado. Se lo trajeron todo. Yo cuando era pequeño me acuerdo que me traÃan una cosa, una cosa si me portaba bien. Vamos, si me portaba mal, carbón.
1:07 Si me portaba bien, una cosa. Y además yo le preguntaba a mis padres, digo, papá, digo,¿ y por qué al niño Jesús le trajeron tres cosas? Dice, pues mira, le trajeron oro como rey, incienso como Dios y mirra como hombre. Digo, pues a mà me han traÃdo un pijama como un gilipollas, papá, ¿sabes? Pero me lo creÃa, ¿eh? Pero que me creÃa que eran los Reyes Magos los que lo creÃan, porque de pequeños es que te lo crees todo, los Reyes Magos, el Randocito Pérez, que nos creÃamos de pequeños que los niños venÃan de ParÃs. Los niños vienen de ParÃs.¿ Cómo le dices eso a mi hija Martita? Cinco años yo he estado en el colegio de Martita con sus compañeros de clase y te voy a decir una cosa, mira, peruanos, ecuatorianos y dominicanos, los que queráis, de ParÃs no le ha venido ni uno, como te lo cuento. Cuando yo era pequeño, lo más negro que habÃa... Porque cuando yo era pequeño no habÃa negros.
1:52 Acuérdate que habÃa que pintar a uno para la cabalgata,¿ es verdad o no? Ahora si te descuidas hay que pintar a dos de blanco, ¿eh? Pero antes no. Antes no. Antes no habÃa. Cuando yo era pequeño, lo más negro que habÃa en mi cole era mi futuro. Pero... Pero porque suspendÃa todas, pero suspendÃa todas, pero la culpa de mis padres porque me contaban unas cosas que yo me las crÃa y luego quedaba como un gilipollas. Porque me sacó un dÃa la profesora y me dice, a ver Córdoba,¿ cómo se obtiene el carbón? Digo, pues si te portas mal un año te lo traen los Reyes Magos. Me dice, claro, y si te portas bien te traen petróleo. Digo, si te portas bien te traen un pijama a los hijoputas, ¿sabes? Pero...
2:35 Pero que te lo crees, que suspendÃa todo. Bueno, yo suspendÃa hasta trabajos manuales.¿ Os acordáis? PretecnologÃa, plástica, le llaman ahora.¿ Para qué vale esa asignatura?¿ Para qué vale trabajos manuales? Para hacer los regalos del DÃa del Padre y poco más. Bueno, llama los regalos del DÃa del Padre, llámalo. A ver,¿ qué cojones hago yo con la puta mierda esta que me ha traÃdo mi hija del colegio? Que yo la quiero un montón, pero... Eso no es un regalo, eso es una venganza, coño. Esto lo inventaron, lo del regalo del dÃa del padre en el colegio, solo para ver la cara de gilipollas que se nos queda a los papás cuando nos traen una cosa que no es lo que querÃamos. Yo cuando me enteré que los reyes magos eran los padres, yo me fui a mi casa un dÃa del cole y le dije a mi padre el dÃa del padre, le digo, toma, papa, que te trae un cenicero. Y dice un cenicero, digo, sÃ, mira lo que pone aquÃ, fuma papá. Me dice, pues si yo no fumo, digo, hombre, yo tampoco tenÃa una barbacoa y me tuve que joder con el carbón de los reyes magos, papá.
3:35 Pero es que vamos a ver.¿ Sabe lo que...? Pero vamos a ver.¿ Pero quién se inventó esa asignatura? Os lo voy a contar yo. La asignatura de trabajo manuales, esa lo inventó un niño cabrón y rencoroso, al que los reyes magos no le traÃan lo que les habÃa pedido, y ese niño cabrón y rencoroso creció, estudió magisterio... solo para poder llegar un dÃa a clase después de las vacaciones de Navidad y decirle a sus alumnos,¿ os han traÃdo los reyes magos los que habÃais pedido? No, bien, mañana me traéis una caja de palillos que nos vamos a echar unas risas,¿ sà o no? Eh, perdóname. Las manualidades con palillos las habéis hecho todos,¿ sà o no? Eh, el último regalo del dÃa del padre que me hizo mi hija Martita con cinco años, la última manualidad es de palillos, mira, Me dice, te voy a hacer el Vicente Calderón, de palillos. Empecé a hacer el campo del Atleti y cuando acabó eso parecÃa un campo, vamos, de concentración alemán que lo habÃan bombardeado en la Segunda Guerra Mundial.¿ Cómo serÃa la cosa? Que le dijo la profesora, dice, Martita, ponle ahà a tu padre una foto de Torres con la camiseta del Atleti para que vea de qué va la movida.¿ Y cómo le verÃa yo? Que digo, hostias, el niño con el pijama de raya, ¿sabes? Mira. Bueno, bueno, bueno.
5:00 Y te digo una cosa. Que en todo momento estoy hablando de los regalos del DÃa del Padre, porque de los regalos del DÃa de la Madre los vamos a olvidar. Porque a mi madre, le llevara lo que llevara, siempre me decÃa lo mismo. Otra cosa más para limpiar. También os lo hacÃa. Mira, mamá, te quiero mucho, pero qué hija puta, ¿eh? Un mes rascando un espejo por detrás, otra cosa más para limpiar. Mi madre, además, obsesionada con la limpieza. Coño, me acuerdo que en el colegio nos hicieron hacer el tapiz, un tapiz que decÃamos... Bueno, me lo he traÃdo. Es que decÃan, el petit poil, le llaman. Que decÃan, eso es de chicas. Pues a mà me hicieron hacerlo de pequeño. Bueno, que yo empecé a hacer un pastel en alemán cuando dirÃa vuelta a que yo era un gremlin, como te lo cuento, ¿sabes? Porque... Bueno, que se lo llevo a mi madre y me dice mi madre, otra cosa más para limpiar. Digo, pues lÃmpialo en seco porque como la mojes la liamos, mamá, ¿sabes? Mira, de verdad, ¿eh? Mi madre obsesionada con la limpieza, como te lo cuento, de verdad, ¿eh? Bueno, bueno, me acuerdo que un dÃa saqué de la biblioteca el quijote de la mancha, devolvà el quijote porque la mancha la habÃa quitado mi madre, ey. Se espadarme una hostia con la mano abierta, pero lo cuento porque me sale de la polla.
6:18 Pues como te lo cuento, con 11 años hacÃa tapices, mi madre, otra cosa más para limpiar. Con 12 años hacÃa portalápices, mi madre, otra cosa más para limpiar. Con 13 años me hacÃa pajas. Me pillo un dÃa a mi madre cascándomela en la cama y me dice que están las sábanas pegadas,¿ qué es esto? Digo, pues tu regalo del dÃa a la madre. Porque... Hombre... Que diréis, qué guarro, no, es que ya me portaba mal porque ya me di cuenta de que los Reyes Magos eran ellos y me habÃan estado engañando. Hombre, bueno, pues hasta eso suspendÃa. Digo, es que es malo, voy a suspender. Llegaban las notas a mi casa y eso era un escándalo. Me decÃa mi padre, hijo, has suspendido hasta francés. Digo, fÃjate, papá, yo soy que vengo de ParÃs.
7:01 Pero cuidado. que no hay nada que le joda más a unos padres que les mientas con sus propias mentiras, ¿eh? A mà me decÃan, no mientas, que te va a crecer la nariz como Pinocho. Digo, pues menudo ejemplo de los cojones que me has puesto. Hombre, un muñeco de madera que se convierte en niño y el mentiroso soy yo, ¿eh? SuspendÃa, aposta. Digo,¿ me vais a engañar? A suspender. Bueno, me decÃa mi padre,¿ qué notas has sacado en música? Digo, pues la de toda la vida, Adore mi fa sol la, papa. Me dice, sÃ, digo, esa también. Es más, cuidado. Pero que... Miento, no suspendÃa todas, aprobaba una, religión. Me dice mi padre,¿ has aprobado religión? Digo, sÃ, me dice eso y digo, de milagro.¿ Por qué no?
7:49 Digo de milagro porque la liaba muy gorda en el colegio. Costias, es que llegó el primer dÃa religión y me empieza el cura a contar una movida de que pidió Dios un cacho de barro y de ahà hace a Adán que yo decÃa, bueno, bueno. Luego ya me cuenta que le quito una costilla, de ahà hace a Adán y digo yo, bueno, bueno, bueno... Pero ya cuando me cuenta que viene una serpiente que habla, digo, digo, profe, digo, que le va a crecer la nariz como a Pinocho. Es que yo tenÃa por esa época siete años, ocho, que me estaba leyendo el libro de la selva, que también sale una serpiente que habla, digo...¿ Por qué me tengo que creer más un libro que otro? Es que, cuidado. ¿No?
8:31 Es que... Es que el libro de la selva, por tener, también tiene un niño que no sabemos quién cojones es el padre, como la Biblia, como Jesúsito, ¿no? Digo,¿ por qué me tengo que creer más una cosa que otra? Es para que veáis la temporalidad de las cosas. O sea, tú imagÃnate que un dÃa pilla un descerebrao, se encuentra el libro de la selva, lo abre y dice, hostias, un niño que no tiene padre, una serpiente que habla, y de repente dice, lo que se me acaba de ocurrir, y le da por fundar una religión basada en el libro de la selva, y de aquà a unos siglos vemos en plena madrugada sevillana... Como unos señores con taparrabos que llevan a hombros una imagen de Mowgli agarrado a un cocotero que se para debajo de un balcón del que sale una señora con peineta y se pone a darle voces en plan... ¡Ay! ¡Ay, Dubidú! ¡Ay, yo quiero ser como tú! Y la peña va...¡ Esto es lo más grande! Puestas asà las cosas, queridos amigos, cada uno que cuente esa historia como le salga de la polla.
9:43 Yo le voy a contar, para empezar, la historia del pecado original, pero vamos a cambiar la manzana por un porro. ¿No? Como árbol del bien y del mal, que te fumas un porro y te sienta bien, te fumas un porro y te sienta mal. ¿No?¿ Lo veis? ¿No? Además, vamos a ponerle a Adán y Eva un porro gordo. Yo les llamo los del almendro porque te fuma uno, se te va a la olla y tus colegas te empiezan a cantar. Vuelve a casa, vuelve...¿ Sabes cuándo te digo esos porros? Y que estén Adán y Eva en el paraÃso y llegue una serpiente. Si se ante ahÃ... Me llamo Mariano y os traigo chuches. Y Adán, chuches, pero si no tenemos hambre, pues la vais a tener porque nos vamos a fumar un porro. Y aquà que Eva se hace un porro como un brazo de Rafa Nadal de Gordo y se lo pasa a Adán. Y Adán con la primera calada que le da, flipa, porque claro, ve que no tiene ni sogra ni cuña y dice, joder, si esto no es el paraÃso, que venga Dios y lo vea, ¿sabes? Y claro, y va Dios, y va Dios y lo ve y le dice, Adán ha fumado y dice, Adán, pero qué porro ni qué porro, que no⦠Y dice Adán ha fumado, cabrón. Y dice Adán, a mà es que me lo ha pasado Eva y Eva, a mà me lo ha pasado la serpiente y el serpiente.
10:58 Eso es falso, salvo algunas cosas que han publicado en los medios de comunicación. Va, que te calles, gilipollas y tal. Y claro, Dios se pone ahà a meter castigos a saco paco, ¿sabes? Y le dice al serpiente, pues a ti te condeno a arrastrarte sobre tu viento. Y Adán te ha fumado. Ah, pues si llegas a ser una pitón igual te deja a tal la rueda de una moto, ¿sabes? Y Dios, ya está el gracioso. Pues para ti, Adán, también va a haber. Y además, mira, pues te va a meter dos castigos. El primero, vas a trabajar y te vas a ganar el pan con el sudor de la frente. Y es más, cuando mueras, vas a volver a la tierra, porque polvo eres y en polvo te convertirás. Y Eva, joder, otra cosa más para limpiar, ¿sabes? Y Eva. Y Dios, y Dios. Y Dios. Pa' ti también hay, rubia, porque a ti te voy a prohibir que abortes y si vas a parir con dolor. Y Eva, joder con dolor, Eva.
11:42 Tú también, Adán, pa' hacer gilipollas. Le podrÃas haber mentido. Y Adán, pues es que soy de barro. Si hubiera sido de madera como Pinocho, Eva, pero¿ sabes qué quieres que te diga? Claro, y ya Dios hasta los cojones cogió y los expulsó al todo del paraÃso a tomar por culo, castigándonos al resto de la humanidad a pagar por los errores que habÃan cometido Adán y Eva. O al menos eso es lo que querÃamos, porque el verdadero castigo vino cuando la serpiente regresó a este mundo muchos siglos después que se dejó unas gafas asà muy gordas y una barba para que nadie le reconociera en forma de gallego medio bobo y de esa manera poder llegar a ser presidente del gobierno. Y en cuanto lo consiguió, comenzó a incumplir todas sus promesas. Privatizó la sanidad, la educación, no subió el IVA, prohibió abortar a la mujer, aquel castigo que tenÃa el hombre de ganarse el pan con el sudor de la frente lo aumentó con una reforma laboral despiadada. Bueno, bueno, la gente ya no era expulsada del paraÃso, era expulsada de sus casas porque el dinero que tenÃan para pagarla se lo arrebató la serpiente para rescatar a sus amigos los banqueros, condenándonos esta vez sà a pagar por los errores de otros. Pero lo más increÃble de esta historia... es que el hombre, en lugar de gritar y rebelarse contra eso, amordazado por una mordaza en forma de ley, cada cuatro años iba a votar a la serpiente en una cosa que ellos llamaban elecciones.
12:47 Y la serpiente le volvÃa a engañar. Y ahà fue cuando Dios, viendo lo infinitamente gilipollas que era el hombre, ese hombre que él mismo habÃa moldeado a partir de un trozo de barro, abrió el cielo y lo mandó todo a tomar por culo diciendo« TenÃa que haberle hecho un cenicero a mi padre, me cago en la puta». MuchÃsimas gracias.
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